MELODIA DE INVIERNO

CAP.20

LAZOS DE SANGRE


Dentro de la residencia y alejados de las diligencias del Ministerio Mágico respecto a la aprehensión de Fei Wong, se encontraba descansando Sakura. Al fondo del pasillo tildaba una luz suave iluminando la habitación, Syaoran descansaba sobre sus brazos a un costado de la ojiverde, negándose a retirarse de su lado y sosteniendo entre sus dedos la mano de ella.

Pero no era el único en el lugar, Fye quien arraigado a sus conocimientos no solo mágicos sino médicos, mantenía en rigurosa vigilancia los signos vitales de su amada ojiverde, sin dar un paso atrás también en aquella contienda silenciosa por el corazón de la presente. El y Syaoran mantenían de manera temporal una tregua silenciosa en pro de su salud.

Tomoyo llego hasta la habitación, visiblemente preocupada por su más querida amiga, sin embargo la visión de aquellos dos hombres custodiándola le rompió el corazón.

-Necesitan descansar – Menciono la amatista a su esposo en un susurro, el cual se limitaba a analizar la situación sin emitir palabra alguna.

-Me temo querida que no lo harán hasta encontrar una solución a la situación de la pequeña Sakura

-Pero tiene que haber algo que podamos hacer? – Cuestiono de vuelta la amatista

-Con la magia de Fei Wong custodiada por el Ministerio de Magia nuestras opciones son limitadas, si alguno de nosotros le cede nuevamente poder mágico…quedaríamos en la mismas condiciones que ella.

Las palabras dolientes del Ingles encajaron una cuchilla dolorosa en el alma de la amatista, era una vida por otra, esa era la única opción, la pregunta era quien de ellos daría el paso primero. La máquina a la que la ojiverde se encontraba conectada sonó una vez más alertando la baja en sus signos vitales llamando la atención de Fye y el ambarino.

-No le queda mucho tiempo – Susurro apenas audiblemente Eriol sin embargo Fye logro escucharlo con claridad.

El francés levanto su rostro hasta encontrarse con el del Inglés e intercambiaron miradas, este último supo lo que se reflejaba en aquellos ojos color turquesa…Decisión.

Fye se encamino hacia donde se encontraban la amatista y Eriol en el umbral de la puerta, pasando por el costado del ultimo esbozando una media sonrisa.

-No Fye, espera – Trastabillo el Inglés en un intento por detener sus pasos.

-Ya tome mi decisión, no te recomiendo que intervengas Eriol – Las palabras salieron con frialdad de sus amables labios, su rostro se giró hacia sus amigos unos pasos adelante sonriéndoles como disculpa.

Pero Syaoran había sido testigo de aquella escena en completo silencio desde su posición al interior de la recamara, el rubio no era el único sopesando aquella opción, -Su vida a cambio de la de ella – Aunque eso significara dejarla en manos del Francés nuevamente, empuño sus manos sobre las sabanas, sentía que todo era culpa suya, una maldición de su apellido y la sangre que corría por sus venas.

Se levantó del asiento al costado de Sakura y tomo una de sus manos entre las suyas, acunándolas con cariño, llevaba largo rato sosteniéndola y ni con todo el calor de su cuerpo había logrado que ella recupera un solo grado de calor, acerco sus labios hasta los de ella y deposito un corto beso.

-Estarás bien, lo prometo – Coloco la mano de la ojiverde a un costado de su cuerpo con delicadeza y salió detrás de sus amigos.


-Joven Syaoran – Lo llamo Weib al llegar al otro extremo del pasillo, pero el ambarino sabía perfectamente que su fiel compañero conocía el hilo de sus pensamientos.

-Lo se Weib, pero esto debemos resolverlo solos él y yo – Intervino el ambarino con amabilidad colocando su mano sobre el hombro del anciano a su lado.

-Comprendo y confió en su buen juicio Joven – El anciano maestro le devolvió una mirada comprensiva a Syaoran quien se limitó asentir ante sus palabras con una ligera sonrisa y siguió con su camino.

Ierian se encontraba del otro lado de la sala de estar, mirando con cautela todas y cada una de las escenas desarrollándose a su alrededor sin intervenir en ninguna de ellas, solo observando y meditando. Su mirada siguió al ambarino hasta la costa donde se encontró con Eriol y Tomoyo quienes lo dejaron a solas con el rubio.


-Fye estás seguro de la decisión que has tomado? – Cuestiono Eriol con cautela

El francés se encontraba descansando al frente de la costa con la marea mojando sus pies descalzos mientras sus pupilas turquesa se perdían en la inmensidad del mar frente a el.

-Jure protegerla con mi vida y le falle Eriol…no pude hacer nada por ella – Sus palabras sonaban cargadas de tristeza, mientras la luna se limitaba a reflejar el semblante agobiado de su rostro.

-Sé que tu harías lo mismo por Daidouji y los gemelos si te encontraras en mi situación, no es cierto? – Si lo sabía, estaba jugando sucio con los sentimientos de su mejor amigo pero deseaba en lo más profundo que lograra entenderlo y seguir con su plan.

El inglés dilato la mirada ante las palabras de Fye y se limitó a girar el rostro en dirección de su esposa a su lado, la piel se le erizo y sus cejas se fruncieron al centro de su rostro.

-Sé que me entiendes y te lo agradezco mi buen amigo – Le sonrió

Tomoyo le hizo señas al chico de gafas para indicarle que Syaoran venía en su dirección por lo que el inglés comprendió la situación y se dispuso a retirarse a lado de la amatista.

-El lobezno parece serio Flowright – Fue lo último que menciono el chico de gafas a su amigo para llamar su atención y siguió los pasos rumbo a la casa.

Fye sintió la presencia de Syaoran detrás de él pero continúo con el hilo inicial de sus pensamientos.

-Te importa si molesto? – Pregunto Syaoran con cortesía, a lo que Fye negó con una sonrisa adornando su rostro, invitándolo a unirse a su lado bajo el cielo nocturno.

-Gracias…-Menciono Syaoran mientras Fye agrandaba la mirada ante las palabras del ambarino

-Sakura…gracias por permanecer a lado de Sakura – Finalizo el ambarino con melancolía mientras le sostenía la mirada a un sorprendido Fye.

-No pude hacer nada por ella – Acompleto atribulado

-Estuviste a su lado cuando ella más lo necesitaba y siempre estaré agradecido contigo por eso – Continuo el ambarino mientras una sonrisa apenada se dibujó en sus labios.

Fye se levantó de la arena y se colocó a un costado del castaño depositando de forma condescendiente su mano sobre su hombro.

-Volvamos, Sakura te necesita a su lado.

El rubio apretó el agarre sobre el hombro con suavidad y dejo al ambarino sobre la arena. Syaoran comprendió con aquel gesto que el hombre antes a su lado había tomado ya una decisión, su vista se perdió en el horizonte, no sabía si era amistad o cariño lo que le había tomado al rubio, pero su decisión lo había turbado.

-Flowright! – Lo llamo a la distancia mientras el rubio giro la mitad de su cuerpo en su dirección.

-Lo juro, juro protegerla con mi vida – Syaoran menciono aquellas palabras de forma loable a su interlocutor, sonriéndole con franqueza desde su posición.

-Cúmplelo como si fuera un Juramento Inquebrantable – El rubio menciono aquellas palabras con un dejo de diversión y devolvió la sonrisa franca al ambarino, quien asintió desde la costa.


Al interior de la casa la madre de Syaoran se encontraba tomando la quinta taza de Té de la mañana, el sol se divisaba al horizonte con destellos rosados, y el líquido contenido en la fina loza permanecía inerte y frio.

-Señora su té se ha enfriado, desea que le sirva un poco más? – Indago de forma amable el mayordomo y maestro a Ierian.

-Infusión de Flor de Cerezo, perfecta para calentar el corazón mas frio…y como su nombre le precede Ying Fa también tiene la habilidad de llegar al alma de las personas que la rodean.

Weib le regalo una sonrisa socarrona a la líder del Clan Li y se limitó a asentir ante sus palabras mientras serbia una nueva taza de té caliente.

-Su bondad y su alma pura son un don mi señora. – Ierian sonrió ante esas palabras mientras daba un nuevo sorbo a la bebida entre sus manos.

-El mago de ojos turquesa es un Li cierto? – Indago la dama mientras Weib asentía en silencio como respuesta.

- Hijo de Fei Wong Reed, segunda esposa y dado en adopción en anonimato al Ministerio de Magia, es un mago de clase "D". –

-Eso significa…- La madre de Syaoran bajo lentamente su taza de té hasta colocarla sobre la mesa sin perder de vista la silueta de Fye ingresando a la sala.

-Fye D Flowright es el segundo heredero del Clan Li, mi señora, y el contendiente directo del joven Xiao Lang por el liderato del Clan ante el Consejo en China.

Las palabras cuidadosas de Weib sonaban como una amenaza para Ierian, quien no puedo evitar sentir el latido de su corazón detenerse una vez más.

-El consejo está al tanto de esta información Weib? – Menciono la dama china mirando con preocupación a su fiel mayordomo.

-Con la situación de Fei Wong en este momento me temo…que Si señora Ierian.

La mirada de Ierian se inundó de preocupación al mirar a su hijo sobre la costa.


Fye ingreso a la recamara donde descansaba Sakura, sentándose a un costado de la cama con sumo cuidado, sus dedos recorrieron con delicadeza su pálido rostro, su piel suave se sentía fría y el rosado de sus mejillas estaba casi extinto, el dolor embargo su corazón y sus ojos se cristalizaron al sentir su gélida piel.

Sostuvo el rostro de la castaña entre sus dos manos para cercarla hasta el donde su aliento cálido hizo contacto con aquellos labios femeninos, depositando el más dulce beso que había podido regalarle, impregnándose por última vez del aroma en la piel de la mujer que amaba.

-Gracias por todo Mon Cherie, fui el hombre más feliz a tu lado – El rubio junto su frente a la de ella, dejando un último beso sobre la de ella como despedida.

Coloco a Sakura con delicadeza nuevamente sobre el lecho, invocando el círculo mágico bajo sus pies, la insignia de los Li brillo con intensidad y los cristales del báculo sobre sus manos tildaron con fiereza, el turquesa de su iris lentamente lo fue abandonando hasta llegar al dorado intenso, una minúscula esfera de luz se materializo delante suyo. Las piernas comenzaron a flaquearle apoyándose con mayor fuerza sobre su báculo pero sintió su peso ser soliviado por alguien más detrás de él.

El rubio giro su rostro en dirección de donde sintió aquellos brazos, esperando encontrarse con Eriol o Syaoran pero la figura femenina que lo recibió en sus brazos no eran de más ni menos que de Ierian Li. La sorpresa se reflejó en las pupilas de Fye pero antes de poder terminar aquel conjuro en Pro de Sakura la mujer a su lado lo interrumpió, el proceso menguo con un solo movimiento de aquellas manos femeninas devolviendo toda la magia al interior de Fye, las rodillas del mago finalmente cedieron a su peso cayendo al suelo completamente exhausto.

-Necesitaras de tu magia en un futuro Luyu Shi, este no es el momento – Señalo la líder del Clan Li

Pasos apresurados se escucharon llegar por el pasillo, mientras Fye miraba atónito a la mujer frente a él, cientos de preguntas sin respuestas se arremolinaron en su cerebro. Solo una persona lo había llamado por su verdadero nombre. El primero en llegar a la habitación fue Syaoran con la respiración entrecortada y la sorpresa evidentemente reflejada en sus ojos ambarinos.

-Madre?! – Cuestiono visiblemente aturdido

-Que sucede, la presencia de Fye fue interrumpida… - El segundo en llegar fue Eriol, quien ante la presencia de la señora Li, helo su presencia en el umbral de la puerta sin dar crédito a lo que sus ojos veían.

El resto del grupo llego poco después quedándose en la misma posición que el Inglés y mirando desde afuera, excepción de Weib quien era el único en no estar sorprendido.

-Tranquilo Xiao Lang, ambos están bien – Continuo la mujer china señalando a Fye y Sakura

-Que es lo que estás haciendo madre? – Syaoran se caracterizaba por la poca paciencia que le precedía cuando su madre intervenía en sus asuntos por lo que siseo aquellas palabras con visible molestia.

-Ningun Li va a morir este dia y mucho menos los futuros herederos del Clan – Ierian irguió su postura de manera autoritaria.

Fye fruncio el seño con molestia, las palabras provenientes de los labios de la madre de Syaoran le generaban repulsión e incomodidad, èl no se sentía un Li.

-Yo no …

-Pero lo eres Luyu Shi, lo llevas en la sangre – Lo interrumpió Ierian

-Si no hacemos algo Sakura morirá, su alma está cada vez mas lejos de este plano a este paso no pasara la noche – Fye soltó aquellas palabras con desesperación intercambiando miradas con el ambarino.

Ierian guardo silencio.

-Si no lo hace el madre, lo hare yo! Tú eliges – Syaoran se colocó al frente de Ierian con la misma pose erguida y orgullosa que ella, sin dejar de sostenerle la mirada. La tensión se podía cortar con espadas pero antes de que todo se saliera de control Ierian suavizo su rostro y extendió sus manos al frente de Syaoran.

***-Lo se Xiao Lang, se lo importante que Ying Fa es en la vida de todos y en la tuya, y por eso no permitiré que nadie arriesgue su vida, ella los necesita a ambos – Ierian sin demasiado esfuerzo formo una pequeña esfera color vino frente a ellos y la coloco con delicadeza sobre las manos de su hijo.

Syaoran la miro de forma indescriptible, al tiempo que su madre esbozaba una diminuta sonrisa solo para ellos dos.

-Tómalo, Ying Fa necesita de esto.

El ambarino se sintió culpable al juzgar tan duramente a su madre, pero la alegría que lo embargaba en ese momento le ilumino el rostro, se giró en dirección donde se encontraba el rubio e intercambio una mirada rápida con él.

-Juntos – Susurro Syaoran a su interlocutor masculino

Fye sonrió como respuesta ante aquellas palabras y se colocó a lado de Syaoran, acunando aquella esfera de magia entre las manos de ambos, el poder mágico de Ierian se depositó lentamente al interior del cuerpo de la ojiverde, devolviéndole la vitalidad a su rostro y restableciendo sus signos vitales. El rosado de sus labios y la viveza de su piel nuevamente brillaban sobre ella.

La sonrisa se dibujó en el rostro de todos los presentes y las lágrimas escaparon en los ojos de Tomoyo y Meiling quienes se abrazaron con efusividad desde afuera. Eriol intercambio una mirada cortes con Ierian realizando una respetuosa y galante reverencia en su dirección, la mujer en ropajes chinos se limitó a sentir y sonreírle como respuesta.

Al encaminarse hacia la salida Ierian noto las miradas de felicidad y absoluta adoración dibujarse en el rostro de ambos Li en torno a Sakura, sintió un hilo de amargura colarse en su corazón, temía que la historia se repitiese, pero al girarse de nuevo en dirección a la puerta la mano de Fye la detuvo.

-Señora Li, discúlpeme por haberle juzgado de forma tan dura, no tengo forma de agradecerle lo que ha hecho, estoy en deuda con usted y su familia – Fye recito cada palabra con absoluta sinceridad colocando de forma humilde una de sus rodillas sobre el suelo depositando un suave beso en el dorso de la mano de Ierian.

La madre de Syaoran y el mismo ambarino no daban crédito al soberano atrevimiento por parte del rubio pero Ierian era pese a lo que todos pensaban benévola y blanda de corazón por lo que levanto con suavidad al joven frente a ella obsequiándole una sonrisa. –No, ella le debía la disculpa, Fye jamás podría ser como Fei Wong –

-Un Li jamás se arrodilla Luyu Shi – La líder del Clan Li realizo una reverencia respetuosa hacia él y se abrió paso hasta su habitación con Weib siguiéndole los pies.

Syaoran la miro alejarse en total silencio, agradecía en el alma el gesto bondadoso de su madre pero sabía de sobra que se tejía algo más detrás, algo que le generaba un mal presentimiento.

-Syaoran?

La voz dulce de Sakura detrás de el lo saco de sus pensamientos, girándose casi de inmediato en su dirección con la sonrisa abarcando todo su rostro y su corazon ensanchándose de felicidad por ver el jade de sus ojos una vez mas.

-Sakura!

-Mon Cherie!

Sakura recibió entre sus brazos a ambos hombres, sus manos se posaron en la cabellera castaña de Syaoran sintiendo el latido desbocado de su corazón contra su pecho, besando su castaña cabellera con absoluto amor, mientras Fye derramaba lágrimas de alegría en su hombro, Sakura no supo cómo contener el amor de ambos hombres a su lado y se quedó ahí unos segundos más disfrutando de sus contacto.

Tomoyo la miro desde la puerta haciendo señas con sus manos como muestra de alegría por verla una vez más, mientras Meiling y Eriol esbozaban una sonrisa burlona. Vaya escena la que tenían frente a sus ojos, el Ingles tendría material de sobra para molestar a Syaoran.

-Hey Kinomoto! Que te los vas acabar! –Menciono Meiling mientras movía su cabeza de un lado a otro con picardía. Sakura se ruborizo y eso provoco que todos estallaran en risas.

Amistad….

Amor….

La vida estaba llena de insignificantes y efímeros detalles que la hacían especial.


Ierian llego a la habitación que le había sido asignada con una sola idea sobre la cabeza, salvarle la vida a la amada de Syaoran formaba parte del plan que tenía ideado para permitirle su libertad hacia la vida que el había escogido, el único problema es que alguno de los dos debía quedar como Lider Clan.

-Weib comunícame con el Consejo, hay unos términos que debo tratar con ellos antes de que busquen a Syaoran.

-Si mi Señora.