Capítulo 20: Fuera de dudas.

En la mañana recuperándose de la herida y del fuerte veneno Rin se sentía mejor, sonriendo de ver como Kagome abrazaba a Inuyasha ya recuperado de sus lesiones, que en su opinión, él era un fuerte Hanyo, y que seguramente sus hijos también al igual que ambos. Por otra parte Rin seguía cuidando de su hijo, alimentándose apropiadamente gracias a los consejos de la anciana Kaede, ya que de ese tema ella era una experta. Kaede quien estaba curando las heridas de Inuyasha, sonreía de ver a Rin sana y salva, después de recibir un poderoso veneno en su cuerpo, sin mencionar que ella no quería asustar a Rin pero, Sesshomaru al herirla de ese modo por poco mataba al bebé que Rin llevaba consigo en su vientre.

-¡Ya anciana! Recuerda que soy muy fuerte, mis heridas sanaran –Inuyasha se colocaba la parte de arriba cubriéndose.

-ya se Inuyasha, pero no te muevas, recibiste una gran cantidad de veneno

-la anciana Kaede tiene razón, de lo contrario tu hermano te hubiera matado –menciona Kagome tomándole su mano fuertemente, después de pensar que perdería a Inuyasha.

-ese idiota solo busca pelear conmigo, en verdad no sé porque llego a la aldea

-¿Rin puedo hablar contigo? –Rin miraba el suelo sintiéndose mal de todo lo que había pasado.

-lamento todo lo que sucedió hoy… dime todo lo que tengas que decirme aquí

-bueno… ¿Por qué evitaste que distrajera a Sesshomaru? No logro entenderlo –Inuyasha se sorprende al oír, que Rin había defendido a su hermano.

-tal vez no lo comprendan pero…

-¡Kagome! ¡Inuyasha! –Shippo entra a la cabaña corriendo hacia ellos, interrumpiendo la conversación entre- Sesshomaru está afuera

-¿Qué? ¿Qué quiere ese imbécil aquí? –colocándose de pie sale de la cabaña seguido de Kagome y Rin.

Inuyasha al salir de la cabaña, Sesshomaru se encontraba frente a ellos con la misma expresión de siempre, haciendo que Inuyasha gruñera a causa del mal humor que tenía de verlo, sacando su espada apuntando hacia él, defendiéndolas. Sesshomaru permanecía en el mismo lugar viendo a su hermano actuar de esa forma, cansado de que no le dejaran ver a su Rin, moviendo sus garras frente a ellos les advertía que no lo molestara pero sin embargo, Inuyasha no le temía lanzándose a él con su espada para cortarlo en dos. Esquivando el ataque de Inuyasha, con su velocidad se acerca a ellas, Kagome no dejaría que Rin saliera herida colocándose frente de él.

-hazte a un lado

-¡no lo haré! No te permitiré que te acerques –Rin suelta un largo suspiro, colocando una mano en el hombro de Kagome Rin la hace a un lado.

-Kagome déjame hablar con Sesshomaru

-¿Qué? –Kagome se sorprende de escucharla que quería hablar con él, al igual que sus amigos que los miraban desde afuera de la cabaña.

-prometo contarte la verdad, déjame a solas con él

-de acuerdo si sucede algo, no dudes en llamarnos –Kagome se retira de la cabaña caminando donde Inuyasha lo veía a su hermano con odio, al igual que Sesshomaru.

-de acuerdo

Rin entra a la cabaña seguida de Sesshomaru, que por lo que se notaba estaba furioso, Rin al estar un tanto mareada se sienta en el suelo mirándolo aún con un tanto de miedo, después de verlo de esa manera con su hermano. Sesshomaru al tenerla cerca se arrodilla frente a ella levantándole el mentón, Rin lo miraba con miedo llorando al estar tan sensible con su condición, al no soportar verla llorar le limpia las lágrimas con cariño, asegurándose de no lastimarla con sus garras.

-Sesshomaru…-abrazándolo se alegraba de sentir de nuevo su calor, su aroma, besando su mejilla- ¡te extrañaba!

-yo a ti… Rin –tomándola del mentón la besa, haciendo que se olvidara de ese miedo- nunca quise herirte de ese modo

-no importa, no me hiciste un daño grabe

-aun así…

-tranquilo, ya sé que soy humana y que mi cuerpo puede dañarse fácilmente, pero no fue nada grabe, ya no te preocupes

-no vuelvas a hacer una estupidez así

-te lo prometo

-vámonos, volvamos a casa –dándole una mano para ayudarla a levantarse, abrazándola de la cintura.

-me quiero despedir de ellos

-hazlo ahora, no tolero estar en una aldea de humanos -Rin se separa de él, recordando que Kagome le había dicho que Sesshomaru odiaba a su hermano por ser un Hanyo, y que el hijo que esperaba sería un Hanyo.

-y me tienes a mi como esposa, eso que dices no tolerar mi aroma –desviando la mirada, tomándole del mentón la obliga a verlo.

-eso no importa

-Sesshomaru…

-¿Qué pasa Rin?

-tengo algo muy importante que decirte –Rin le sonreía para evitar que él se preocupara, llamando su atención- ¿Qué dirías si…? –tomando la mano de Sesshomaru colocando su mano en su vientre- ¿…en la casa habría uno más?

-Rin, tú…

-¡estoy embarazada! –Rin no lograba ver su expresión, cuando menos lo notaba Sesshomaru le sonreía abrazándola, dándole un exquisito beso.


Esperando fuera de la cabaña Inuyasha tenía un pésimo humor después de ver a su hermano, lo más extraño para todos fue que Rin pidiera hablar con él, ya que ellos no sabían que ambos estaban unidos. Kagome trataba de calmar la ira de Inuyasha, que alardeaba que tenía razón en sospechar de Rin, de que era una socia de Sesshomaru, y los espiaba atreves de ella, su amigos no le creían después de haberla conocido viendo que solo era una joven buena.

-¡ja! ¡Rin está conspirando contra nosotros, mientras habla con ese idiota!

-¡Inuyasha ya deja de hablar sin pensar! Rin fue la que nos salvó la vida ¿o no te acuerdas? –Kagome lo miraba furiosa de su absurda conclusión.

-Kagome tiene razón, de no ser por ella Kagome sería la que estaría herida gravemente, Sesshomaru se detuvo al ver a Rin frente de él –Sango tenía sus sospechas, haciéndole tener razón en una cosa a Inuyasha, que ambos se conocieran.

-deberíamos entrar –menciona el monje Miroku sin ver movimiento o gritos, todo era silencio, suponiendo que algo malo pasaba- no percibo que Sesshomaru quiera atacar a Rin-chan y viceversa

-usted cree que…-todos se miraron.

Sacando una sola conclusión, corren a la cabaña encontrándolos a ambos forcejear, al parecer Rin estaba furiosa al igual que Sesshomaru que la sostenía de las manos, al ver a sus amigos se separan. Rin no quería verlo y Sesshomaru la miraba de una forma que asustaba, Kagome al ver a su amiga se acerca colocándole una mano en el hombro, tranquilizándola, Sesshomaru al no tener nada que hacer camina a la salida.

-¡Sesshomaru! No te vayas, aún sigues herido no puedes andar así como así

-deja de molestar, vendré por ti mañana –Rin se acerca tomándole la mano- Rin suéltame

-no lo are, si no me dejas curarte primero, me preocupas mucho Sesshomaru

-olvídalo

-Ah, eres un terco, si sales en tu estado cualquier demonio te atacara –acercándose a ella Sesshomaru con su mano la sostiene del mentón, acercándose a su oído.

-si no te amara demasiado, te mataría –alejándola bruscamente se retira de la cabaña dejándola sonrojada.

Volteando a ver a sus amigos avergonzada, todos la miraban sin entender aquella escena con Sesshomaru, suponiendo que tenía que decirles lo que realmente deberían saber, después de todo sería su familia. Al calmarse un poco comienza desde el principio, diciéndoles a todos que Sesshomaru era el padre de su hijo, y que ella era la cuñada de Inuyasha, haciendo que las dudas de Inuyasha se fueran, cayendo en conclusión que el extraño aroma tan familiar era de su hermano. Terminándoles de contar les muestra la marca de la luna menguante en su frente, la marca que le decía a todos que le pertenecía únicamente a Sesshomaru, dejando a todos con un fuerte asombro, pero de todas formas lograron entenderla, lo que le bastaba.

Hola a todos bueno espero que les este gustando mucho jaaja no dejen de leer

gracias por leer y nos vemos

un beso