Partida.
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"Bring…me…to…life…"
-Muy bien, los ensayos terminan por hoy, pueden retirarse…
Mei Terumi estaba más que orgullosa de aquel dúo, ya que era el que mejor se oía de todos los que había dirigido en el transcurso del mes y medio que había pasado. La presentación de los dúos se haría dentro de dos días, en el escenario de la universidad.
Después de asentir, Sakura y Sasuke se retiraron del salón, tomados de la mano.
En ese momento, cada uno debía ir donde sus respectivas bandas, debido a que también se acercaba el día de la competencia juvenil, y sí que habían novedades.
Varios de los grupos que habían participado del evento, decidieron retirarse. El motivo: el tiempo que utilizaban para los ensayos y demás yerbas era bastante extenso, y ya no se podían concentrar en los estudios. Según decían, a causa de aquello, hubieron reprobaciones masivas en las diferentes asignaturas de la universidad.
Pero, como ese no era el caso de ninguno de los dos, estaban preocupados y concentrados en lo que venía a ser la competencia, en una de sus etapas más importantes. Estaban cerca de las finales, por supuesto, esto se debía a la disminución de concursantes.
Por el lado de Sakura, había una tranquilidad inexplicable en ella. Algo que ni ella misma era capaz de comprender del todo. Quizás se tratase del hecho de que ahora ella y Sasuke estuviesen juntos, y que Karin había dejado de fastidiarla, por lo menos momentáneamente. O quizás era, simplemente, el sentirse más consolidada en el ámbito de la música, la banda había madurado considerablemente en el transcurso de aquellos seis meses y pico, y su labor como vocalista había progresado considerablemente, haciéndola sentir más importante.
Lo único que esperaba era que aquello no fuese un sueño, y que terminase siendo despertada por su madre, al igual que cuando tenía pesadillas. Sentía escalofríos al imaginar que toda su actual dicha podría ser capaz de esfumarse y perderse en un profundo abismo. Ése era su miedo, junto con el sentimiento de que a su madre le fuera a pasar algo, o que Sasuke se aleje de su lado sin explicación alguna.
Sin embargo, esos sentimientos desagradables desaparecían una vez que su madre le aseguraba que se encontraba en recuperación progresiva, y cada vez que Sasuke la besaba y le decía – tímidamente – que la amaba tanto como ella a él. Aquello siempre lograba sacarle una sonrisa. Le hacía creer que aún podía superarse a sí misma, y que todo lo que le deparaba el futuro, debía soportarlo, superarlo y, si le era posible, disfrutarlo. Tenía una madre, un novio, y unos amigos que cualquiera desearía tener. Simplemente, maravillosos. Perfectos.
Y por esa razón se encontraba precisamente sonriendo en ese momento, sumida en sus pensamientos, ni comprendiendo, ni prestando atención a una sola palabra de lo que Ino le decía en aquel momento. De seguro le estaba hablando sobre lo enamorada que estaba de Sai, desde que éste se le declaró durante la puesta de sol que habían presenciado en la playa. Muy cursi, pero bello. Podría asegurar que le había estado hablando sobre eso, aunque estaba demasiado ocupada – observando a su novio ya desde lo lejos – y no había escuchado nada.
-Uh..uh…- canturreó la rubia, chasqueando los dedos justo en el rostro de su amiga.-Oye, Frente, deja en paz a Sasuke-kun aunque sea por unos segundos.- rió de forma burlona en cuanto la peli rosa la observó confusa. –Vaya, sí que estás demente. ¿Qué te habrá hecho? Debe ser muy bueno en la cama.
-Ino, no digas tonterías…- de inmediato la aludida se ruborizó y evadió la afirmación hecha por la ojiceleste. Definitivamente, esos temas no los hablaría con Ino ni aunque estuviera loca de remate. Ella era demasiado…bocona.
-Bueno, bueno. Pero aun así, no escuchaste lo que te acabo de decir.
-Lo siento.- se disculpó apenada. De verdad que estaba perdiendo la cabeza.
-Como sea, te estaba diciendo… ¡Debes ayudarme a elegir un vestido hoy, después del ensayo! ¿Te parece? Quiero estar infartante hoy.
-Siempre lo estás.
Aquello lo dijo muy sinceramente. Ino no necesitaba su ayuda y menos en esos temas. Siempre tuvo un cuerpo de infarto, vistiera como vistiera, además de que sabía lucir todo lo que se ponía.
-Ay, amiga. Es enserio.- la rubia frunció el ceño. –Quiero impresionar a Sai. Quizás lleguemos a… ya sabes qué… etapa. Quiero cuidar hasta el más mínimo detalle…- dijo con voz picarona.
-Así es. Cuidar…- enfatizó.
La rubia rodó los ojos, y la peli rosa le lanzó una mirada amenazante, luego de haberle enseñado la lengua. Lo último que quería era que más de ellas terminasen como Hinata, por la simple razón de no haberse cuidado como se debía.
Sin aguantarlo más, desvió la vista hacia donde estaba su flamante novio, y lo encontró sonriendo, tal vez bromeando con Naruto y Kiba, mientras se acercaban a ellos Shikamaru y Neji. A lo lejos, se lo vio hacer un gesto como si estuviese ejecutando una guitarra descontroladamente, zarandeando la cabeza ridículamente, mientras los otros reían. Sin poder contenerse, lanzó un suspiro, que su amiga rubia no pasó por alto.
-Partible, ¿verdad?- inquirió en el oído de su amiga.
-Cállate Ino…
-Más te vale que no lo hayas decepcionado… ¿Hace cuanto que no tienen sexo?- indagó con sorna, siendo testigo del tono carmesí que empezaban a denotar las mejillas de la ojijade.
-Depravada…- no se le ocurrió nada más que decir y, avergonzada, caminó hacia el portón principal de la universidad, donde acababa de ver a Tayuya.
Ino lanzó una carcajada estruendosa antes de seguirla, y envió atrás su larga melena rubia con un movimiento brusco de cabeza. Cierta pelirroja las observó, mientras que un odio inmenso la carcomía por dentro.
-Perras…- murmuró Karin, acomodándose los lentes con fastidio.
El albino que se encontraba junto a ella la observó con un gesto de reprobación. Tal vez esa no era su amiga. Había algo raro en ella que no lograba comprender. Pero de algo sí estaba seguro, no era nada bueno.
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-Es una Gibson SG, pero el modelo, al parecer, no es tan nuevo…- explicó el azabache, mientras sus amigos asentían. –Voy a buscarla enseguida, y tal vez coma algo de paso, me muero de hambre.
-Me parece una idea excelente.- opinó Shikamaru luego de proferir un enorme bostezo. –Mi guitarra está hecha mierda. Creo que usaré la tuya por lo menos por un tiempo corto. Compraré una nueva pronto, quiero una Les Paul.
-Además, necesitamos descansar…- añadió Neji con el rostro aturdido. –Toda la semana ensayamos sin parar.
-Y yo también me muero de hambre dattebayo. Creo que en este descanso iré por un poco de ramen…- los demás hicieron una mueca de desagrado. -¿Qué? No me van a decir que no les gusta el ramen…
-Emh, de cualquier manera…- Kiba intentó evadir el tema. -¿Han visto a Gaara? Se suponía que nos lo encontraríamos antes de que suene el timbre. Eso pasó hace cinco minutos. ¿Dónde estará?
-Ahora que lo mencionan…- recordó Neji, con un rostro suspicaz. –Lo vi detrás de una jovencita de pelo castaño y estatura un poco más baja que Tayuya, poco antes de salir al primer receso. Luego de eso, no volvió a aparecer.
-Y tampoco me lo encontré en la clase de inglés.- aportó Sasuke.
-¿Dices que era una chica bajita?- inquirió Shikamaru, a lo que el Hyuga asintió. –Hm, ya creo saber de quién se trata…- murmuró recordando a Matsuri.
-¿Creen que al fin el corazón de piedra se haya enamorado dattebayo?
-Ése no es tema nuestro.- el Uchiha comenzaba a caminar en dirección a su ostentoso Toyota Célica de color plata reluciente.
-Si Sasuke lo logró, por qué Gaara no…- Kiba dijo esto en tono burlesco.
Naruto lanzó una risa estruendosa.
-Cállate Dobe, y tú no estés tan orgulloso Kiba. Que, en tu caso, es Tayuya quien parece el hombre de la relación.
Kiba se encogió de hombros, luego de que Neji y Shikamaru hubieron lanzado unas risas burlonas. Naruto se mantuvo en silencio. No quería que empezaran a hablar de Hinata y cosas así. Ya estaba bastante nervioso con el tema de que aún no se sabía el sexo de su primer hijo.
Sasuke arrancó el coche, y se marchó, no sin antes sonreírle a su novia, quien se encontraba en el portón de la enorme universidad.
Últimamente, se la había pasado regalando sonrisas por doquier.
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Se acabó aquel refresco de un solo sorbo.
Tomó su guitarra y la guardó correctamente en su estuche. Oyó pasos detrás de él y, al girarse, vio a su hermano mayor llegar a la cocina con una bolsa llena de dangos. El mayor le sonrió.
-¿Vas a salir?
El tono de voz paternal que adoptó su hermano le dio ganas de reír. Pereciera que todo estaba mejor en esos tiempos, hasta con Itachi lograba llevarse mejor. No podía creer nada de lo que estaba pasando. Su forma de pensar y actuar había cambiado drásticamente. Y pensar que todo era a causa de su nueva novia.
-Sí.- se limitó a contestar, y tomó su impermeable. Como el otoño se acercaba, era normal que empezase a llover en cualquier momento.
-¿Con Sakura?
-No. Iré a ensayar con mi banda. Las competencias se acercan.- explicó en tono neutro, el otro asintió. –Pero luego si pasaré por ella. La llevaré a la cancha, pues nos decidimos a jugar un pequeño partidillo de fútbol para despejarnos un poco. ¿Vienes?- sugirió quitándole importancia al asunto.
-No, gracias. Hidan vendrá a casa, dice traerme una sorpresa.
-Ah…- Sasuke quedó pensativo durante un minuto, con el ceño fruncido en señal de confusión. –Oye, ¿no crees que eso sonó un poco… gay?- dijo señalándolo.
Itachi rió negando con la cabeza.
-Samui también vendrá…- explicó tendiéndole un palillo con dangos en él. -¿Quieres?
-No. Odio los dangos.- dijo con un gesto de reprobación. –Por cierto, no hagan tanto desastre en la casa mientras no estoy, y sabes a qué me refiero. Planeo traer a Sakura a dormir.
-Más prudencia, otuoto…- bromeó el mayor con una sonrisa pícara.
-Idiota…- susurró Sasuke encaminándose a la salida. –Como sea, me voy.
Itachi sonrió con nostalgia. Últimamente, las conversaciones con Sasuke ya no presentaban discusión alguna. Parecía un asunto mucho más liberado. Como si realmente los problemas se habrían acabado.
Aunque el misterio de la muerte de Madara aún quedaba pendiente.
Su rostro de felicidad cambió repentinamente convirtiéndose en uno de infinita ira.
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-¿Qué sucede, Sakura?- indagó observando cómo el rostro de su novia había cambiado repentinamente, de una sonrisa pasó a una angustia bastante visible después de haberse fijado en su teléfono móvil.
-Mi madre…- explicó con aire desesperanzado. –El médico dice que debe quedarse unos días más internada… Pero yo ya no soporto tenerla fuera de casa.
-Amor, el proceso del tratamiento con quimioterapia es muy delicado…- informó el azabache tocándole la frente. –No puedes pretender que se recupere tan rápido. Es normal que deba que deba quedarse más tiempo allí.
-Lo sé…- se rindió con pesar. –Es sólo que quiero tenerla conmigo todo el tiempo que sea posible. Me angustia bastante el hecho de que la remisión sea difícil de lograr…
-Su enfermedad es muy delicada…- explicó él. –Pero no puedes deprimirte por esto aún. De seguro las cosas se pondrán mejor. Caray, creí que conocías a tu madre, y que sabías que ella no piensa darse por vencida…
-Hm, tienes razón…- intentó ceder, sonriendo con pesar.
-Mi amor…- el muchacho la acurrucó contra su pecho. –Dentro de dos días cantaremos juntos para toda la universidad, imagina a tu madre… ¡le encantará! Yo sé que ella siempre quiso que estemos juntos, ¿no es así? Verte progresar le hará bastante feliz… ¿No es su felicidad la que te gustaría observar?
-Sí. Ella siempre se preocupó por mi felicidad y bienestar, ahora es mi turno.- esta vez sonrió con más energías. –Si ganamos pasado mañana, usaré mi parte del dinero para darle un obsequio a mi madre…
-Ese ánimo me agrada más…
-¿Desde cuándo te agrada algo?- cuestionó ella con una gran sonrisa.
-Muy graciosa.- dijo con sarcasmo –Ahora, pongámonos en marcha, tengo un partido que jugar…- mencionó él abriendo la puerta del copiloto de su lujoso automóvil. La chica sonrió ya más animada, y se dedicó a pasarla bien junto al chico que amaba.
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Siguieron con los besitos cariñosos en el sofá de la casa de él, cuando sonó el timbre, interrumpiendo su momento de romance. Samui rodó los ojos a modo de broma. Itachi sonrió.
-Debe ser Hidan…- murmuró él, para levantarse y caminar en dirección a la puerta.
-Hola, Uchiha…- saludó el altísimo albino con una enorme sonrisa una vez que lo encaró. –Te traje una sorpresita, compadre…- dijo en tono pícaro, el cual el aludido no comprendió, hasta que vio a alguien detrás de su amigo recién llegado.
-Hola, Hidan…- habló, e inclinó un poco la cabeza, para divisar al sujeto que se encontraba detrás de Hidan. Este último se movió un poco para dejar ver a esa persona oculta. -¿Hana?
Qué sorpresa se llevó al ver allí a aquella hermosa mujer, de delicadas facciones en el blanco y fino rostro, el cual llevaba un gran rubor en las mejillas y un maquillaje no muy pronunciado. Un liso cabello castaño, en su siempre recorte por sobre el hombro. Ojos de color café que destellaban suma confianza. Su cuerpo delineaba curvas perfectas, que se encontrabas bastante bien lucidas debido al particular y corto atuendo que llevaba. Una sonrisa sugerente en el rostro, le daba el toque final.
-Hola, Itachi Uchiha.
Ella era Hana Inuzuka.
-Hana, cuánto tiempo…- murmuró sorprendido al tiempo que ella se acercaba a plantarle un casto y sensual beso en la mejilla. El embriagante aroma femenino inundó las fosas nasales del joven Uchiha.
Su ex compañera de la preparatoria.
-Amor, ¿ya llegó?- inquirió la rubia acercándose a la puerta, abrazando a Itachi del cuello.
Un cruce de miradas fulminantes surgió entre ambas mujeres, una vez que se habían notado mutuamente.
-Itachi…- canturreó la castaña sin dejar de observar a la otra mujer. –No sabía que ahora tenías gustos un tanto particulares y extravagantes…- terminó observándola con desprecio.
-¿Quién es ella, amor?- indagó la ojiazul enfatizando la última palabra con fingida inocencia.
-Es… Una antigua compañera.
Y su ex novia…
-De verdad, Itachi, había creído que esa otra rubia por la que me cambiaste era fea.- opinó venenosamente la recién llegada. Hidan se mantenía al margen, al igual que el dueño de casa. –Pero esto ya es el colmo…
Que nunca lo había dejado en paz.
-¿Todos tus amigos son así de fastidiosos?- inquirió nuevamente la ojiazul. Los otros dos la fulminaron con la mirada, mientras que Itachi no sabía por dónde llevar el asunto. En ese momento, todo transcurrió de forma instantánea para Samui:
Hana la había empujado sin motivo alguno, separándola de Itachi, para acercarse a él, y darle un beso fugaz en los labios. Éste se quedó atónito, al tiempo que Hidan y Hana ingresaban al hogar sin inconveniente alguno. Itachi se cubrió la boca, y ayudó a Samui a levantarse. Ésta retiró el brazo con brusquedad.
-Creo que no tengo nada que hacer aquí…- sentenció. Tomó su bolso, y se marchó de inmediato del lugar, dejando a un Itachi sin poder proferir palabra alguna.
Otra complicación más…
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Se retocó el labial de un intenso color carmín una vez más. Acomodó su alisado cabello rosa con leves mechas rubias y negras, que caía como solemne cascada rozando sus omóplatos. El poco maquillaje que llevaba, a juzgar por sus rojos labios, le daba un aspecto singularmente bello a su fino rostro. El corto vestido color blanquecino, más bien celeste ultra claro, hacía denotar sus blancas y bien formadas piernas. No llevaba calzado alguno, pues ése era parte del vestuario.
Estaba particularmente contenta de poder cantar junto a su amado en una estrellada noche, que prometía destellos de talento y buena vibra por toda la universidad. Pero aun así, por alguna extraña razón, tenía un mal presentimiento. Sólo esperaba poder dar lo mejor de sí en la presentación, aunque el presentimiento no parecía estar enlazado con ella.
-Sakura.- aquella voz la sacó de sus cavilaciones.
-Itachi…- respondió al verlo parado junto a la puerta de la habitación en la que se encontraba, mas no pareció volver completamente al mundo real.
-Ya veo que estás lista. Te ves hermosa…
-Gracias.- intentó no sonrojarse. Las emociones por el momento quería mantenerlas lejos. Aquel mal presentimiento la asechaba con ferocidad, y no quería echarse a llorar sin razón aparente. Esperaba poder tranquilizarse para la hora de cantar.
-Chicos…- murmuró su principal musa inspiradora ingresando a la habitación junto a ellos. –Ya casi es hora…- al observarla, sonrió quedamente.
Sasuke se encontraba exquisitamente guapo.
Aquel vestuario casualmente rockero le sentaba de maravillas. A decir verdad, él casi siempre vestía así, pero aquella noche parecía más producido de lo normal. Ese jean holgado, sumamente sencillo, y aquella camiseta negra con la consigna "Rock N' Roll" estampada, le daba un irresistible aspecto despreocupado. Los tenis negros con detalles en blanco, y un lente oscuro colgado al cuello de su camiseta, Sakura suponía que se lo iba a colocar después.
-Sí.- respondió Itachi, al tiempo que se acercaba a la puerta. –Vine justamente a mencionarle eso a Sakura. Creo que me puedo ir, entonces…- murmuró con la intención de dejarlos solos.
-Sí, ya salimos.- replicó el Uchiha menor, y dedicó a su novia una mirada llena de calidez.
Ésta, sin saber por qué, se lanzó a sus brazos, y se acurrucó contra su pecho, hundiendo la cabeza en él, cerrando los ojos, aspirando su varonil aroma. Él frunció el ceño en señal de confusión, no obstante, la rodeó con los brazos, y acarició su rosada melena una vez que apoyó su mentón suavemente contra la cabeza de la chica.
-¿Qué sucede?- inquirió con suma tranquilidad.
-La verdad, no lo sé.- suspiró. –Sólo tenía ganas de darte un abrazo.
-Tranquila, Sakura.- la separó un tanto de su cuerpo, lo suficiente como para mirarla al rostro, y clavar su mirada en la de ella. –Todo saldrá bien, ¿sí?
Ella asintió con la cabeza, esbozando una pequeña sonrisa en los labios, mas esa felicidad no se denotaba en todo el rostro, y Sasuke se dio cuenta. Lanzó un suspiro lleno de pesar, y la observó fijamente.
-¿Qué es lo que te preocupa?
-Bueno… En realidad… Hm… No lo sé… Yo…- zarandeó su pelo con las manos. –Es confuso, siento… No sé cómo explicarlo… Yo-
-Shh, ya…- interrumpió él, callándola con el dedo índice posado sobre su rojo labio. –A ver, respira profundamente.- ella obedeció, cerrando los ojos. –Nada malo ocurrirá, ¿de acuerdo? Ya habíamos hablado de esto… ¿Si? Todo estará bien…- esta vez ella asintió con más entusiasmo, y la sonrisa fue verdadera.
De inmediato, él sonrió de lado, y remplazó su dedo por sus labios, besándola con suavidad, en apenas un roce, pero claro, sin dejar de lado la dulzura. El beso duró unos cuantos minutos.
-Te amo, Sasuke-kun…- él sonrió. Eran pocas las veces que ella lo llamaba de ese modo.
-Yo también. Ahora arregla tu maquillaje, que me has pasado la mitad.- dijo limpiándose los labios. Ella asintió con una sonrisa, volviéndose hacia el espejo. –Te esperaré afuera, dentro de un rato cantamos…
-Sí.
Aquella conversación se convirtió en un ambiente lleno de tranquilidad para la peli rosa, quien ya estaba empezando a recuperar la confianza en sí misma.
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Las luces de colores adornaban el escenario agregándole brillo a la noche. El telón de color bordó le daba sutileza. Una pantalla gigante se encontraba al fondo del escenario. El cielo colmado de estrellas era un plus bastante elegante. Y la gran concurrencia de estudiantes, maestros y miembros de las familias, hacían de la velada un gran centro de espectáculos.
Cuatro parejas serían las encargadas de presentar un show en la presente noche. La primera, era la de Sasori y una chica llamada Sara.
A Sakura le sorprendió ver a su amigo allí – increíblemente guapo – ya que no lo había visto con frecuencia en los últimos meses. La chica pelirroja que se encontraba junto a él combinaba perfectamente con él. Incluso parecían novios. La ojijade se preguntaba qué tipo de canción iban a interpretar, debido a la casualidad de su vestuario. Cada uno estaba vestido normalmente, casi sin necesidad de presentar un montaje preparado, el escenario sólo de había adornado, como si fuera un campo.
Sasori se presentó ante todos, y Sakura le lanzó un grito de aliento, junto al resto de sus amigas. Sasuke bufó por lo bajo. Los gritos de las chicas en honor al No Akatsuna resonaron por toda la universidad, sin embargo, la chica que lo acompañaba fue la primera en cantar. (N/A: Entiéndase: Sara / Sasori/ Ambos).
"Fuiste tú,
Tenerte fue una foto tuya puesta en mi cartera,
un beso y verte hacer pequeño por la carretera.
Lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía,
lo mío fue aceptarlo todo porque te quería.
Verte llegar fue luz, verte partir un blues."
El alarido del público no se hizo esperar, pues aquel tema era bastante escuchado en esos momentos: "Fuiste tú" de Ricardo Arjona y Gabi Moreno.
"Fuiste tú,
de más está decir que sobra decir tantas cosas,
o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas.
Jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,
las nubes grises también forman parte del paisaje.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí…
Fuiste tú."
La voz de Sasori sonaba perfectamente acorde al tema escogido. Su voz agravada hasta ese punto hizo que todas las chicas lanzaran suspiros y empiecen a gritar palabras de aliento. Sakura estaba sorprendida. Ahora se daba cuenta del buen vocalista que tenía Akatsuki.
"Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece.
Así se disfraza el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
sólo queda insistir…"
Dilo….
"Fuiste tú,
la luz de neón del barrio sabe que estoy tan cansada,
me ha visto caminar descalza por la madrugada.
Estoy en medio del que soy y del que tú quisieras,
queriendo despertar pensando como no quisiera.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí…
Fuiste tú."
Para esos momentos, toda la audiencia se preparaba para entonar junto a ellos el último coro de la canción, ambos se fulminaron con la mirada entre sí – en una excelente actuación – y siguieron cantando.
"Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece.
Así se disfrazó el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
si quieres insistir…
Fuiste tú."
Increíblemente, culminaron la actuación con la partida simulada de ambos, cada uno por su lado, dejando en claro lo que quiso transmitir el tema. La gente los alabó hasta el momento en que bajaron del escenario, abrazándose con euforia.
La energía que transmitieron hizo que una adrenalina subiera por todo el cuerpo de Sakura. Después tendría que felicitar a Sasori, la verdad era que ha´bía poca gente con tanto talento. Sonrió de inmediato. Estaba tan feliz por su amigo, que no dejaba de observarlo. Sasuke Uchiha notó aquello, y le aplicó un leve golpe con el codo.
-¡Auch! ¿Qué?
-La segunda pareja, está subiendo…- se encogió de hombros sin observarla. ¡Por favor! Los celos eran demasiado atormentadores cuando se trataba del idiota de Sasori.
La segunda presentación anunciada prometía mucho también, ya que el escenario había cambiado rápidamente de aspecto.
Imágenes de corazones por todos lados. Lindos diseños florales, y frases de amor en la pantalla gigante, cambiaron drásticamente el ambiente de la noche, volviéndolo mucho más…romántico.
Una tal Ayame, acompañada de un tal Utakata subió al escenario, ambos vestidos de gala, como si fueran a asistir a una boda. La pinta les sentaba bien a ambos. Seguidos de aplausos, se presentaron alegando que estudiaban Derecho, y, segundo después, comenzaron su show:
(N/A: Entiéndase: Ayame / Utakata / Ambos)
"Me muero por suplicarte
Que no te vayas, mi vida,
Me muero por escucharte
Decir las cosas que nunca digas,
Mas me callo y te marchas,
Mantengo la esperanza
De ser capaz algún día
De no esconder las heridas
Que me duelen al pensar
Que te voy queriendo cada día un poco más.
Cuanto tiempo vamos a esperar"
El muchacho cantaba de lujo, arrancando igualmente suspiros en todas las presentes. El tema "Sin miedo a nada" de Alex Ubago y Amaia Montero era coreado por todos los espectadores. El estudiante continuó:
"Me muero por abrazarte
Y que me abraces tan fuerte,
Me muero por divertirte
Y que me beses cuando
Despierte acomodado en tu pecho,
Hasta que el sol aparezca.
Me voy perdiendo en tu aroma,
Me voy perdiendo en tus labios que se acercan
Susurrando palabras que llegan a este pobre corazón,
Voy sintiendo el fuego en mi interior."
Se miraron con sentimiento, como si todo aquello fuera tan profundo de verdad, y, al fin, juntos, entonaron con fuerza:
"Me muero por conocerte,
Saber qué es lo piensas,
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
Centrar en tus ojos mi mirada,
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla,
Crear, soñar, dejar todo surgir,
Apartando el miedo a sufrir."
La gente se maravilló con la perfecta combinación de tonos por parte de ambos intérpretes. Sonrieron levemente, y esta vez fue la encantadora chica la encargada de continuar con el tema:
"Me muero por explicarte
Lo que pasa por mi mente,
Me muero por intrigarte
Y seguir siendo capaz de sorprenderte,
Sentir cada día
Ese flechazo al verte,
Que mas dará lo que digan
Que mas dará lo que piensen
Si estoy loca es cosa mía
Y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor,
Vuelvo a ver brillar la luz del sol."
Y el tema se daba por culminado, una vez que todos en la universidad acompañaran con fuerza un sentido canto, que decía:
"Me muero por conocerte,
Saber qué es lo piensas,
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
Centrar en tus ojos mi mirada,
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla,
Crear, soñar, dejar todo surgir,
Apartando el miedo a sufrir."
Un breve, pero sentido, beso en los labios selló el hermoso show brindado por Ayame y Utakata, quienes no ocultaron su emoción, y se abrazaron con alegría luego de haber terminado con su presentación.
La gente los alababa con aplausos, gritos y silbidos, lo cual los emocionaban cada vez más.
Sakura sonreía y seguía aplaudiendo, cuando sintió que Sasuke la jalaba con suavidad hacia un costado, para que comenzaran a caminar hacia el escenario. Una oleada de sentimientos la invadió. ¿De veras ya les tocaba cantar?
Creyó que comenzaría a hiperventilar, cuando Sasuke le dirigió una mirada tierna y la besó fugazmente en los labios. Sonrió. Sabía del enorme esfuerzo de su novio para mantenerla tranquila, no podía arruinarlo todo ella misma. No después de todo lo que habían hecho por ella.
Observó hacia un costado, y vio a Mei guiñándole un ojo. Sabía que la mayor parte de la canción era meramente su responsabilidad, y tendría que esforzarse de más.
Respiró intentando tranquilizarse, cuando ya se habían subido por completo al escenario. La gente, al reconocerlos, comenzó a alabarlos. El corazón le comenzó a latir a mil por hora, cuando Sasuke tomó el micrófono y empezó a presentarlos, para – ya a lo último – agregar:
-Esta canción va dedicada a los integrantes de Dark Fusion, las chicas de Danger Girls, a Mei Terumi, y, especialmente, a Natsuki Haruno: un ejemplo de persona.
A la peli rosa le dieron ganas de llorar, pero no quiso arruinarlo todo, así que se contuvo. Abrazó una vez más a su novio, y el ritmo de la canción comenzó a sonar. (N/A: Entiéndase: Sakura, Sasuke)
Ella se colocó en un rincón del escenario, simulando estar recostada por algo que suponía ser una cama, cuando comenzó a cantar:
"How can you see into my eyes like open doors
leading you down into my core
where I've become so numb"
La gente permanecía en silencio, asintiendo con la cabeza ante la sublime belleza de la voz de la Haruno. Ella, con su increíble actuación, continuó.
"Without a soul my spirit sleeping somewhere cold
until you find it there and lead it back home…
(Wake me up)
Wake me up inside
(I can't wake up)
Wake me up inside
(Save me)
call my name and save me from the dark
(Wake me up)
bid my blood to run
(I can't wake up)
before I come undone
(Save me)
save me from the nothing I've become "
El público, incluidos lo amigos de ambos, quedaron atónitos e impactados con la compenetración de ambas voces. Aun siendo pequeña, la participación de Sasuke, seguida de la voz de Sakura, sonaba perfecta, con un equilibrio óptimo. El tema "Bring me to life" de Evanecescence y Paul McCoy continuó.
"Now that I know what I'm without
you can't just leave me
breathe into me and make me real
bring me to life
(Wake me up)
Wake me up inside
(I can't wake up)
Wake me up inside
(Save me)
call my name and save me from the dark
(Wake me up)
bid my blood to run
(I can't wake up)
before I come undone
(Save me)
save me from the nothing I've become"
…(Bring me to life)…
En esos momentos, la voz de Sasuke sonaba como un susurro.
Ella comenzaba a pasear por el escenario, simulando caminar entre pequeños edificios, que los encargados en la escenografía habían colocado por todo el plató. Su corto y sencillo vestido blanquecino, revoloteaba debiéndose a lo que suponía ser viento. Todo estaba perfectamente montado.
"Frozen inside without your touch
without your love darling
only you are the life among the dead
La pantalla gigante del fondo, en ese preciso momento, comenzó a mostrar imágenes del vídeo real de la canción. La mujer estaba a punto de caer del edificio, y el hombre intentaba rescatarla. Sakura y Sasuke se encaraban mientras cantaban, denotando un aire de supuesta desesperación.
All this time I can't believe I couldn't see
kept in the dark but you were there in front of me
I've been sleeping a thousand years it seems
got to open my eyes to everything
without a thought without a voice without a soul
don't let me die here
there must be something more
bring me to life
Juntos, culminarían el increíble acto presentado, con el último coro de la canción, el cual ya era interpretado por, prácticamente, todas la personas presentes.
"(Wake me up)
Wake me up inside
(I can't wake up)
Wake me up inside
(Save me)
call my name and save me from the dark
(Wake me up)
bid my blood to run
(I can't wake up)
before I come undone
(Save me)
save me from the nothing I've become
(Bring me to life)
I've been living a lie, there's nothing inside
(Bring me to life)"
Ella había quedado de rodillas en el suelo, y él simulaba marcharse, con expresión de aparente decepción en el rostro.
La euforia de los presentes se desató de inmediato.
Todos coreaban el nombre de la pareja. Sakura comenzó a lagrimear, sintiendo como si se despegara de un peso de encima, ahogando todo ese mal presentimiento que había tenido en un llanto. Se sintió acogida, y estúpidamente afortunada, al sentir que los brazos de su novio la acunaban con ternura. Trató de contener su vergonzoso sollozo y lo observó a los ojos. Él la besó en los labios con dulzura, sin importar que miles de personas los pudieran estar viendo.
Sólo fue capaz de pensar en cuánto lo amaba antes de saludar al público y bajar del escenario aún con lágrimas recorriendo sus mejillas. Fue felicitada por todos y cada uno de sus amigos una vez que fue a ubicarse donde anteriormente estaba, para poder presenciar el último montaje de la noche.
La cuarta y última pareja abordó el escenario con mucha convicción. Se trataba nada más ni nada menos que Karin junto a Sakon.
La colorada se veía de lujo con aquel vestido de princesa color rosa pastel, y el pelo recogido en un hermoso y complejo rodete hecho de trenzas, mientras que Sakon estaba correctamente trajeado, todo de negro, y sumamente guapo.
Luego de haberse presentado, comenzaron a cantar, si perder más tiempo:
(N/A: Entiéndase: Karin / Sakon)
"Always been the Kind of girl that hid my face
So afraid to tell the world of what I've got to say
But I have this dream Right inside of Me
I'm gonna let it show
It's Time
To let You know, To let You know"
La pelirroja dominaba el escenario, y la gente ya la empezaba a alabar una vez que notaron que el tema se trataba de "This is me" de Demi Lovato y Joe Jonas. La chica continuó, cautivando a todos con su magistral timbre de voz.
"This is Real, This is Me
I'm Exactly where I'm supposed to be now
Let The Light Shine
Shine on me
If I found, Who I am
There's No way To hold it In
No more Hiding who I wanna Be
This is Me"
Esta vez le tocaba cantar a Sakon, quien sorprendió a todos, cantando por primera vez sin la compañía de su hermano gemelo Ukon, a quien – como habían dicho al comienzo – iba dedicada la canción.
"You're the voice I hear inside my head
The reason that I'm singing
I need to find You, I gotta find you
You're the Missing Piece, I need the song Inside on Me
I need to Find You
(Ambos)
"I gotta find You
This is Real, This is Me
I'm Exactly where I'm supposed To be Now"
"Let the light Shine
Shine on Me
If I Found, who I am
There's No Way To Hold it In
No more hiding who I wanna Be"
A pesar de lo muy criticada que había sido esta pareja al comenzar la competencia de dúos, ellos estaban dando cátedra de por qué los habían elegido para participar. Cantaban hermoso, y sus voces se compenetraban perfectamente.
Había mucho para destacar, y casi nada para criticar.
You're the Missing piece I need the song inside on me (This is Me)
You're the voice I hear Inside my head (This is Me)
The Reason that I'm singing(Yeah)
(Ambos)
"And I've found
Who I am
There's no way to hold it in
No more hiding who I wanna be"
This is me…
El tema culminó, y Karin lloró.
Eran muy pocas las veces en las que ella sentía un tema de ese modo. Se sentía idiota, patética, estúpida por ponerse a llorar frente a miles de personas, a pesar de que estas le daban su apoyo. No podría mirar a Sakura al rostro otra vez. Y la envidiaba.
Le tenía una envidia profunda por tener a sus pies al chico que amaba, por tener unos amigos tan buenos y leales, por cantar tan bonito y ser querida por todo el público. Por ser tan feliz.
Las lágrimas que corrían por sus mejillas eran más bien de frustración antes que de emoción. Y no importaba que Sakon, Kimimaro, Juugo y Suigetsu hayan subido al escenario para apoyarla y consolarla, porque ella sólo quería a uno. A uno que la observaba desde no muy lejos, serio, sin expresión alguna, abrazado a Sakura.
Tsunade llamó a todas las parejas para que suban al escenario, pues era hora de anunciar al ganador. La proporcionada rubia, comentaba que fue bastante difícil la decisión de elegir al ganador, debido a la enorme cantidad de votos que había recibido cada pareja.
-El tercer lugar es compartido por dos parejas, debido a que cada una recibió quince por ciento de los votos, llegando así a un empate. Las parejas son: Sasori y Sara, y Ayame y Utakata.
La mayoría de los presentes apoyaron esta decisión, pero no precisamente por estas mismas parejas, sino porque dado este resultado, ya se sabía quiénes eran los finalistas.
Después de que las parejas nombradas recibieran sus correspondientes premios, Karin y Sakon y Sakura y Sasuke pasaron al frente del escenario ya con los nervios a flor de piel. Se sentía la adrenalina de estar entre los mejores, y sólo aquello ya los hacía felices.
-Los ganadores, con el cuarenta por ciento de los votos, son… ¡Karin y Sakon!
Toda la universidad empezó a alabar, aunque en cierto modo parecía que no todo encajaba. Karin se colocó de rodillas, mientras unas lágrimas comenzaban a resbalar por sus mejillas. Sakon se arrodilló junto a ella y empezaron a reír juntos.
La Haruno los observó con una sonrisa, y Sasuke la miró a ella por el rabillo del ojo. No se la veía triste, al contrario, parecía satisfecha con aquel segundo lugar.
Por un momento – cuando vio cómo Suigetsu, Juugo y Kin corrían a abrazar a Karin – Sakura deseó poder abrazarla también, y no sabía por qué. Tal vez, la colorada no era tan mala persona como parecía, a fin de cuentas, ella sólo veía a Sakura como un obstáculo para llegar hasta Sasuke. Quizás si las dos no gustaran del mismo chico, las cosas hubiesen estado mejores.
El premio de los mil dólares obviamente se lo habían llevado Sakon y Karin, no obstante, quinientos del mismo billete lo llevaba el segundo lugar, y seguía siendo una excelente paga. Después de todo, ésa no era la competencia de verdad, y muchos oponentes aún los esperaban a Sasuke y Sakura, por lo que decidieron contentarse, y esforzarse aun más para la próxima.
-¡Esto es totalmente injusto dattebayo! ¡Tenían que ganar ustedes!- se exasperó aquel rubio, mientras abrazaba por los hombros a su amigo Uchiha.
-¡Suéltame dobe!
-El segundo lugar no es malo…- Sakura sonrió con calidez.
-Hicieron su mayor esfuerzo. Estoy segura que para la competencia de bandas, no habrás nadie que les pueda parar.- Hinata dijo esto con sinceridad, dulzura y seguridad. Ni siquiera amagó tartamudear.
-El dinero igual es bueno…- Kiba se encogió de hombros, con Tayuya apoyada por uno de ellos asintiendo.
-Además, esto les sirve como una base…- aportó Neji.
-Igual estuvieron excelentes, y yo creo que esa bruja hizo trampa…- Temari no se guardó nada, sin embargo, su novio Shikamaru la apoyó asintiendo. –Es la primera vez que te gana Saku, de seguro es un sueño cumplido para ella…
-No creo que sea para tanto…
-Como sea, ¿para qué van a usar el dinero?- inquirió Ino abrazada a Sai.
-Es para una de las operaciones de Natsuki…- explicó Sasuke. –De hecho, no nos imaginábamos tanto dinero. Pero desde un principio planeamos usarlo para eso…
-En ese caso…- Itachi llegaba junto a ellos con una sonrisa de oreja a oreja. –Yo echaré dinero para la fiesta…
-¿Fiesta?- indagó Tayuya.
-Sí, esto hay que festejarlo, ¿no creen?- los demás asentían a gusto con la idea. –De todos modos, ustedes merecieron ganar, y lo saben…
-Me parece bien.- Sakura sonrió.
-Entonces, vamos… Pero esperen.- todos seguían observando al Uchiha mayor. –Invitaré a Samui. Debo encontrar el momento adecuado para pedirle disculpas, aún no cree que Hana y yo ya no tenemos nada…
-¿Otra vez esa loca?- dijo Temari con sorna. –Espero que esta vez aprenda a dejarte en paz.
-Hmp, sólo vámonos…
Cuando de repente sonó la canción "Don't stop me now" de Queen, todos se detuvieron para observar de quién era el teléfono.
-¿Hola?- Itachi parecía no conocer el número que le había marcado. –Sí, habla él.- todos lo observaban detenidamente. Él abrió los ojos de par en par. –Sí, sí… ¿Qué sucedió?- parecía preocupado, por lo que todos estaban atentos. Sakura de pronto se desvaneció sin razón aparente.
-¡Sakura!- por suerte Sasuke pudo sostenerla. Itachi se había alejado, siguiendo con su llamada. El mayor se tomaba de la cabeza, con el gesto descompuesto. Eso desconcertó al menor de los Uchiha. –Amor, amor…
-Hmm, estoy bien…- alegó ella aún tambaleándose.
-¿Qué crees que haya pasado?- inquirió Ino a Sasuke. Éste se encogió de hombros, pero al ver que Itachi volvía a acercarse, no dudó en preguntar de inmediato.
-¿Qué sucedió Itachi?
-Es tu madre Sakura…
A la peli rosa se le detuvo el corazón. Se puso velozmente de pie. Observándolo atónita. Sólo rogaba que no… Sólo esperaba que no le haya sucedido lo peor.
-¿M…mi madre?- el pelinegro asintió.
-¿Qué le sucedió a Natsuki, Itachi?- Tenten se veía desconcertada.
-Ella…- la respiración se le entrecortó. Los ojos le ardían.
-No, no…- Naruto se tomaba de la cabeza. Sakura sentía que se desplomaría nuevamente. No quería escucharlo, no quería saberlo, no quería admitir que ella…
-Natsuki se ha ido…
.
.
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Holaaa! Volví!
Lo sé, es algo triste, pero tenía que pasar u.u
Lamento nuevamente no poder actualizar más seguido, lo que sucede es que mi inspiración se fue y no quería volver. XD
¿Están de vacaciones? ¿Qué tal la han pasado? Yo por ciertas cosas de la vida... quisiera que diciembre fuera... !infinito! Ah, es posible que viaje para estas fiestas... y bueno, no puedo llevar mi compu :) Pero intentaré actualizar pronto... Y si por ahí no pude actualizar... !Feliz navidad, y Próspero Año Nuevo! - Sólo por si acaso XD
Bueno, espero que haya estado entretenido el cap, y los leeré pronto en la conti o en otro fic si se puede!
Mil gracias por su lectura, y no se olviden de comentar ^^
Si tienen tiempo, pasen por mi One-shot "Tonight" es un NaruHina.
Hasta pronto!
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