Capitulo 20

En la era antigua

La vida de Rin cambio drásticamente, la llegada de Inuyasha la volvió un guiñapo de ser humano, todas las noches el demonio abusada de ella, la maltrataba y la humillaba.

Ella misma no se reconocía, no entendía como permitía los abusos del demonio, pero cuando trataba de alejarse de el su cuerpo no respondía y mucho menos ahora que contaba con la seguridad de tener un cachorro en su cuerpo.

Por su parte Inuyasha no lograba terminar con la vida de la hija adoptiva de Sesshumaru, se despreciaba a sí mismo, la utilizaba para sacar su dolor, no entendía por qué no podía terminar con su venganza, cada noche se repetía en su mente – Esta es la última vez y hoy morirás en mis brazos- Pero no lograba concretar su pensamiento, las primeras veces la confundía con la puta de su hermano, pero ahora la ve clara mente, es la dulce e inocente Rin.

El hibrido noto claramente que la mujer que yacía cada noche en sus brazos era una inocente criatura una bella mujer por dentro y fuera. No podía creer que su odio lo hubiera cegado tanto que lo había convertido en un maldito demonio, se despreciaba.

Ya había pasado dos meses desde su llegad y su ira se había aplacado, pero su orgullo le impedía retractarse de sus actos. Un aroma nuevo había detectado de su víctima, no podía creer ella estaba embarazada.

Y la comenzó a observar detenidamente, su cabello largo y café que se recogía cada mañana para salir. Su cuerpo había empezado a cambiar, sus pechos pequeños pero firmes que lastimaba cada noche, habían empezado a crecer, siendo más sensibles a sus mordidas. Su cadera o recibía mucho más fácil cada noche. Pero lo que no entendía, es como ella no había tomado precauciones, en su maldito oficio.

El primer mes la seguía y se aseguraba que regresara, no se entrometía en su labor solo la observaba, era buena y fuerte. Pero al darse cuenta que ella siempre regresaba la dejo de acosar y solo observaba como cada noche ella regresaba helada del cuerpo, se tomaba la molestia la gran cazadora en limpiar su cuerpo para su captor. Una sonrisa maliciosa curvo sus labios, el era su captor o ¿esa zorra lo había engatusado con su cuerpo para retenerlo y no dejarlo realizar su venganza?

Esa noche tendría su respuesta, conocía el lago a donde la "pequeña Rin" se bañaba y la esperaría.

Por su parte Rin e encontraba cansada de su última batalla, su cuerpo ya no respondía tan ágilmente como hace unos meses. Deseaba pensar que se equivocaba, pero hoy su propio instinto la descuido y casi la matan por culpa de su descuido.

Un cachorro de demonio la distrajo mientras exterminaba a la madre, se odio así misma por matar a la madre y a la cría. Pero los aldeanos la habían contratado para exterminarlos.

No podía creer que ella estuviera embarazada, sabía que esa era una posibilidad, pero no creía que fuera tan rápido.

Sus pensamientos la mantenían alejada de la realidad que se dirigió a su rutina diaria de limpieza y se despojo de los jirones de ropa que la cubría, dejando su cuerpo expuesto a la luz de la luna.

Inuyasha observaba con admiración el cuerpo de la hembra que cargaba su cachorro, estaba amoratado y cubierto de sangre de pie a cabeza. El aroma era repugnante y no entendía como lo soportaba, pero se encontraba magnifica, contaba con un porte real, que lo dejo embelesado, viendo como la luz de la luna enmarcaba la perfección de su cuerpo, una punzada de dolor retumbo en su corazón, no entendió el sentimiento nuevo que nacía en su alma, pero si pudo reconocer que sus planes tendrían que cambiar, por lo menos mientras que la humana estaba preñada con su cachorro. Se sentía orgulloso al pensar que el tendría un hijo, pero a la vez furioso porque ese hijo tendría que ser de él y de Kagome.

Desecho la ira que lo invadía, esa noche deseaba explorar el cuerpo de esa hembra y no lo retrasaría mas, ella ya se había sumergido a la laguna y pronto surgiría lavada

Rin se soltó la coleta que sostenía su cabello y se sumergió en la laguna y dejo que su mente en blanco disfrutando el contacto de el agua en su cuerpo.

El corazón de Rin dejo de latir por un segundo al abrir los ojos tras salir del agua y observar quien la esperaba era Inuyasha y la observaba de una manera que parecía que quemaba con su mirada. Su cuerpo reacciono inmediatamente ante esa mirada abrazadora y sus pezones se endurecieron ante su mirada y la hizo soltar un pequeño gemido - ¡UMMM!- exclamo quedamente. Y se paralizo ante dejando que corrieran las gotas de agua en su cuerpo desnudo expuesto ante él.

Por su parte el hibrido, se sintió complacido ante la reacción de la humana y se dio el lujo de contemplarla lentamente, noto como la hembra se excitaba ante su mirada, el quedo quejido que dejo salir de su boca lo complació mucho más y dijo con una voz seca y sin emociones

Quiero ver los cambios que mi hijo está haciendo en ti –dijo silenciosamente mientras caminaba hacia ella. Se detuvo a unos centímetros, con los brazos a los costados y con la mirada sombría –¡Déjame mirarte! –ordeno, mientras le indicaba que se acercara más a él.

Rin no podía pensar solo obedeció ante su orden y se acerco lentamente y logro articular:

¡Inuyasha! – dijo Rin quedamente, no comprendía su comportamiento Sentía su cuerpo tan ligero y pesado a la vez. Tragó saliva ante la observación del demonio y volvió a tragar al ver que su melena plateada era oscura dijo casi temblando –No pienso que... – su pequeña suplica se volvió muda ante la mirada de él.

¡Eso está bien, no pienses! – expreso el hibrido, mientras extendía la mano y tomó uno de sus pechos, para jugar con sus uñas con su pezón erecto. –¡Este es mi derecho que tengo de mirarte! –Y antes de que ella pudiera contestar, agregó una sencilla palabra que la dejó indefensa y confusa.

–¡Por favor! –Dijo en casi un susurro –¡Solo deseo admirar el cuerpo que alberga a mi cachorro, deseo saborearlo y cúralo como me has curado a mi durante este tiempo!-dicho esto la atrajo fuertemente a sus brazos y la beso tiernamente.

No se encontraba en sus planes poseerla esa noche, pero su aroma la llamaba y la desea.

Muchas noches la había poseído, pero no había vuelto a sentir la misma entrega de Rin desde la primera vez. Esta noche no pensarían esta noche el humano Inuyasha posaría a su mujer y lo disfrutaría ante la luna que los iluminaba.

Hola, y como dicen en mi patria no estaba muerta estaba de parranda.

Ok tengo que darle una gran disculpa, me tarde mucho en continuar la historia, me ha costado un poco retomarla, sé que es un pequeño capitulo, pero desea escribirlo antes del fin de este año.

Espero que les guste.

Y feliz navidad atrasada y que tengan un excelente inicio de año 2013.