Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, excepto por algunos que yo misma he creado para poder narrar la historia. La historia no es mía, ya que me he inspirado en una película hindú llamada "Kuch Kuch Hota Hai" que en español significa "Algo sucede en mi corazón."
Lo que está en cursiva significa que es una escena del pasado y los tres puntos un cambio de escenario.
CAPÍTULO VEINTE
UNA TRISTE REALIDAD
Hinata miró seria a Naoto, ¿se trataba de una broma? Por que si era así no le encontraba la gracia. Pero el chico seguía igual de serio, confirmando que no le estaba tratando de tomar el pelo, haciendo que su pecho se oprimiera con aquella idea, estaba segura que la Hyuga no salía con alguien más.
No, sencillamente se negaba a creerlo, aunque una parte de ella dudaba si eso podía ser posible. Pero no, estaba convencida de que solo se trataba de una estrategia de aquella mocosa disfrazada de pobre corderito, pero ella no se pensaba dejar engañar. Ella era una Uchiha y ellos siempre iban dos o tres pasos adelantados, por lo que no iba a caer en la ridícula mentira que se había inventado la pequeña peliazul.
Ella había notado como la Hyuga miraba y sonreía a su padre, no era cosa solo de ella, todos lo habían visto y seguro que como a Miu no le hacía demasiada gracia compartir todo aquello se había inventado semejante falacia. Pero ella era lo suficientemente lista como para entrever tras su engaño. Miu estaba equivocada si pensaba que al engañar al rubio iba a evitar que ella siguiera armando planes para que ambos adultos se unieran más, ya que había conseguido todo lo contrario. Odiaba que se tratara de aprovechar de su amigo para poder conseguir sus fines, no lo pensaba permitir.
"Naoto-san de verdad que es un buen amigo" repetía la mente del blondo, al recordar lo que la peliazul le había dicho. "Supongo que le dirás a Hinata-san lo que te he dicho, pero lo entiendo, ella es tu amiga. En verdad me hubiera gustado que nos llevásemos bien, pero creo que estamos peleando por distintas cosas. Así que es mejor que esto quede así". Aun recordaba la última sonrisa que le había dado, una cargada de melancolía.
Él había querido pararla, decirle que no se quería distanciar de ella por algo así, que era cosa de adultos y ellos solo eran niños, pero había prometido a la Uchiha ayudarle en todo lo que pudiese y él no se podía retractar, jamás dejaría sola a su mejor amiga, incluso si con ello se iba parte de su felicidad. Pero aun así podría intentar hacer cambiar a la morocha de parecer, no perdía nada con intentarlo, tal vez esta vez sí que conseguía que la pelinegra se rindiera. Así que un poco dudoso le volvió a proponer dejar pasar todo eso, pero como siempre la decisión de la chica había sido negativa.
—¡No puedo creer que te dejaras engañar con un par de ojos bonitos! —decía molesta la ojiverde, haciendo que él solo suspirara, ella era muy terca.
Shikadai se acercó al rubio y le dio un silencio apoyo, igual que Inojin, ellos conocían a Naoto y sabían que él estaba convencido de que la Otsutsuki no mentía, pero también sabían lo testaruda que era Hinata cuando se le metía una idea en su cabeza, por ello es que no habría poder en la Tierra que la hiciera cambiar de opinión. Menos cuando se trataba de algo sobre Sakura, ya que los tres sabían todo lo que la morocha admiraba y quería a su madre.
Pero el Uzumaki no era el único preocupado a toda esta situación, ya que Natsuki también lo estaba, porque después de la charla que había tenido con el Hyuga se habían llevado bastante bien, más después de lo que el blondo había dicho estaba seguro que pronto se iban a formar dos bandos. Y ella no estaba en el de él, ella también le había prometido a su prima a ayudarle a que su tío y Hinata estuvieran juntos, por lo que se encontraba en el opuesto.
Y, aunque pensaba seguir con su promesa, ya que quería mucho a su prima, una parte de ella se arrepentía porque eso solo significaba que todo lo que había empezado con el castaño se iba a venir abajo. Pero no le quedaba de otra, sencillamente no podía dejar a Hinata sola, la familia siempre es lo primero, le había dicho su padre. Sonrió tristemente, pero concordaba con él, no iba ni pensaba dejar sola a la azabache menor.
. . . . . . .
Miu dio un largo suspiro, no quería que ella y Naoto estuvieran separados, el chico, a pesar del poco tiempo que habían estado juntos había logrado en ella una sensación que nunca nadie le había hecho experimentar, ni siquiera su padrino, primos o amigos. Una sensación que todavía no sabía ni nombrar, pero es que sencillamente no podía dejar que nadie interfiriera en el romance de su madre con el azabache, no iba a permitir que nadie lo dañara.
Ella más que nadie sabía todo lo que el chico había hecho por ambas, por lo que sencillamente no podía dejar que él saliera lastimado, tenía que hacer algo para detener los planes de la Uchiha junior. Aunque, después de haber hablado con su madre se encontraba mucho más calmada respecto a ese tema, ya que había escuchado de su propia progenitora que sí que lo quería, así que eso ya le daba mucha más seguridad y tranquilidad.
Miró a sus primos mientras jugaban básquet, la verdad es que no quería meterlos en ese lio que solo le competía a ella, no quería que por su culpa no se pudieran llevar bien con los demás, que, aunque no los conocía tan bien, creía que podían ser buenas personas, aunque talvez no Hinata no tanto.
Además, había notado como Yuta se estaba comenzando a llevar mejor con Natsuki, ya que los había visto hablar cerca del lago, cosa que al principio le sorprendió, pero ahora se alegraba. Era cierto que al principio la pelinegra mayor la había asustado un poco, pero era feliz si querido primo también lo era y no se quería meter en esa posible amistad. Por ello es que no pensaba decirles nada, no quería molestarlos.
Volvió a suspirar nuevamente mientras se preguntaba si a Naoto tampoco le gustaba esta situación. Sí, ella también sabía que se estaban metiendo en asuntos de adultos, que posiblemente no les competía a ellos como niños, pero aun así no podía dejar solo a su padrino y menos mientras él no estaba presente, sencillamente tenía que proteger a su madre de cualquier que intentara arrebatársela.
Daichi miró con seriedad a Satoru, entendiendo perfectamente que era lo que le quería decir "algo no va bien con Miu". Y eso no era nada bueno, ya que sacar el porque la menor se encontraba sí iba a ser muy difícil, ya que nunca quería ser una carga para nadie. Pero eso no significaba que ellos no lo supieran, ya que, aunque la niña trataba de estar normal era demasiado notoria, como un libro abierto.
—Seguramente sea por la repentina cercanía de mi tía con el Uchiha—dijo el pelirrojo haciendo que Daichi asintiera. —¿Crees que se lo debamos decir a Yuta y al baka de Tatsuya? —preguntó, pero rápidamente el rubio negó, estaba convencido de que si esos dos se enteraban iban a hacer un revuelo.
Porque, aunque el castaño mayor era alguien serio y estoico, cuando se trataba de su prima era demasiado alocado y Tatsuya, que había heredado el carácter de Kiba y el genio de Hanabi era absoluta impulsividad, por lo que era un no gigantesco para ambos.
Tanto Daichi como Satoru se llevaban bien porque sus personalidades eran bastante similares, muy calmadas, claro que el Otsutsuki era más impulsivo que el Aburame, pero eso solo pasaba cuando Tatsuya conseguía sacarlo de sus casillas, cosa que pasaba más a menudo de lo que el pelirrojo quería.
Aunque claro, el ojipardo tampoco se libraba de la influencia del Inuzuka, ya que muchas veces conseguía que el Aburame fuera mucho más expresivo, consiguiendo que se abriera un poco más. Cosa que él en verdad agradecía, ya que le iba bien su alocado carácter, que contrarrestaba con el suyo.
Los adultos muchas veces les decían lo bueno que era aquello, ya que mientras Tatsuya le podía dar más "vidilla" él le daba cautela y tranquilidad.
—Tal vez lo mejor sea que se la dejemos un rato sola, seguramente ella comprenderá todo en su momento—dijo el rubio haciendo que el otro asintiera.
Pero no se habían dado cuenta que tanto Harumi como Haruhi habían oído aquella conversación, preocupándose no solo por la peliazul, sino por la relación de su tío con la Hyuga. Así que rápidamente se dirigieron hacia la Otsutsuki, debían averiguar exactamente qué era lo que estaba ocurriendo.
—¿Es verdad? ¿A Hinata-san le gusta otra persona? —preguntó Harumi con un tono serio que no le caracterizaba para nada. Ya que la chica siempre era todo alegría, jugueteando por allí y por allá, revoloteando por todas partes, casi pareciendo vivir en otro mundo.
Miu rápidamente negó, ella sabía que su mama quería a su padrino, por lo que sencillamente no podía dejar que nadie creyera lo contrario. Así que rápidamente procedió a contarle a sus dos amigas lo sucedido. Cuando amabas terminaron de escuchar aquello miraron directamente a la ojiceleste.
—No te preocupes, nosotras te ayudaremos—dijo Haruhi con una sonrisa, haciendo que Miu abrazara a las dos, agradeciendo por no tener que soportar las cosas sola, se alegraba tanto de que alguien más la fuera a respaldar.
—¡Daichi, idiota, os toca tirar! —gritó fuertemente el Inuzuka, haciendo que todo lo mirasen, mientras Satoru suspiraba con cansancio.
—No se como lo aguantas—dijo el pelirrojo a Daichi, que solo se limitó a sonreír ligeramente.
Miu miraba como sus primos se divertían y se alegraba por ellos, porque al menos uno sí lo hiciera, luego regresó su mirada a las gemelas, que también le sonrieron, apoyándola. Ahora que ya tenía con quien compartir todo aquel peso se sentía más reconfortada.
Miró al cielo, para luego sentir aquella cálida brisa veraniega de Suna, mientras en su mente decía un "gracias papá". Ya que, como se sentía tan bendecida por tener a toda esa gente a su alrededor que la quería, sabía que su padre la miraba y cuidaba desde lejos.
—Vamos nosotras también Mimi—dijo Harumi muy feliz tirando de la peliazul, que corría junto con la azabache.
. . . . . . .
Hinata toqueteaba despacio la pulsera de su mano, en ese momento la sentía tan pesada. Desde que había hablado con Miu había evitado a Sasuke de todas las maneras, sabía que lo mejor era mantenerse alejada del morocho y, para suerte de ella ahora que Naruto lo sabía le ayudaba a evitarlo. Más ella sabía que no se estaba comportando de una manera muy madura y solo estaba huyendo, pero no quería lastimar a nadie, menos a Shisui.
Pero sabía que eso no estaba bien, que si realmente quería respetar a los sentimientos del pelinegro debía enfrentar a Sasuke, enfrentar esos sentimientos que la mantenía atada, debía tratarlo como lo que era, un amigo, no podía escapar de la realidad, ya no era una niña.
Por su parte el Uchiha se encontraba bastante frustrado, ya que no había vuelto a hablar con la peliazul desde aquel partido en el que le había dado una paliza jugando a baloncesto. Se preguntaba si Hinata lo estaba evitando, pero rápidamente descartaba la idea, ya que sabía que eso no era propio de ella, así que solo le quedaba preguntarle a Naruto sobre la peliazul, ya que últimamente pasaban mucho tiempo juntos.
Durante esos días que había estado allí le había sido imposible no recordar los viejos tiempos. Y hacer que heridas del pasado se volvieran a abrir. De vez en cuando miraba a Miu, no pudiendo evitar preguntarse si su hija, la hija que ellos hubieran tenido si hubieran estado junto se parecería a la pequeña peliazul o sería más como su querida pelinegra. Pero rápidamente trataba de borrar esos pensamientos, no se podía seguir lamentando. Además, quería mucho a su pequeña hija, ella era su niña consentida, su Hinata.
Aquel nombre… la verdad es que seguía sin entender porque Sakura había insistido tanto en nombrar así a su hija, ya que, aunque la peliazul y su esposa se había llevado bien, no podría decir que eran mejores amigas. A veces se preguntaba si no lo había hecho por él, porque sabía que la ojiperla era importante para él, pero sencillamente volvió a desechar la idea, era imposible que la pelirosa supiera sus sentimientos por la Hyuga.
Caminó un poco más hasta por fin ver a su rubio amigo, esta vez solo, y creyó que esa era la oportunidad para preguntarle si sabía lo que le pasaba a la ojiperla, que porqué lo estaba evitando con tanto ímpetu.
—Dobe—lo llamó para que luego el Uzumaki lo mirara serio.
Esa era otra de las cosas que no entendía, parecía que desde el partido lo trataba con una frialdad que nunca le había mostrado. Es decir, se trataba de Naruto, su hiperactivo mejor amigo que no podía dejar de atosigarlo en ningún momento, pero ahora parecía muy enfadado y distante.
—¿Se puedes saber porque estás tan raro? Te la pasas todo el rato con Hinata y ambos me ignoran—dijo un tanto molesto creando enfado en el ojiazul.
Naruto se había estado conteniendo todo el rato para no ir a golpear a Sasuke, al principio él había creído que Sasuke había estado enamorado de Hinata, que a veces por esos parecía celoso, pero luego vio que cuando, aunque eso podría haber sido cierto él había querido mucho más a Sakura que a la peliazul. Por eso es que se molestaba, porque sabía que en parte no podía culparlo, nadie manda en el corazón, pero aun así lo hacía.
Por ello es que cuando le preguntó porque la Hyuga lo estaba evitando saltó, no pudiendo aguantar lo que tanto le quería gritar.
—Dime ¿Alguna vez quisiste a Hinata? —preguntó Naruto de repente en un frío y duro tono de voz que el morocho no reconoció.
Sasuke se quedó callado, intentando descifrar el porque su amigo le preguntaba aquello. ¿Había sido muy notorio con sus sentimientos que incluso el rubio se había percatado de ellos? ¿Hinata también se podría haber dado cuenta, por eso lo estaba evitando?
—Supongo que no—dijo el rubio para luego mirarlo con dureza, haciendo que Sasuke elevara una ceja al no entender porque su amigo le preguntaba aquello. —¿Sabes lo mucho que ella sufrió al verte con Sakura? ¿Sabes por todo lo que tuvo que soportar? —decía apretando sus puños, de solo imaginar a la peliazul con su rostro empapado de lágrimas.
Pero el Uchiha entendía menos, ¿de qué rayos estaba hablando? Se preguntaba internamente. No entendía porqué Hinata sufriría por verlo a él con Sakura, ella siempre los había apoyado, cosa que lo había lastimado, ya que eso significaba que no le importaba con quien salía él. Por lo que no entendía a lo que se refería Naruto, para Hinata el siempre había sido solo su mejor amigo.
—Hinata te quería tanto, pero tú antepusiste a Sakura a ella, y la lastimaste, por ello es que Hinata se fue, ella te amaba teme. ¡Te amaba! —gritó enfadado mirándolo directamente a los ojos, pero se sorprendió al ver como los ojos de Sasuke se abrían mientras él se paralizaba por completo.
—Me… ¿amaba? —dijo con un tono impactado mientras su corazón se oprimía frente a esas palabras. —¿A mí? —preguntó más para él que para el Uzumaki. —Pero ella amaba a Toneri, siempre lo hizo—susurraba sin entender nada. —¡¿Cómo que me amaba?! —gritó desesperado.
Sasuke se puso en cuclillas mientras revolvía su cabello con sus manos, en clara señal de desesperación al no entender lo que acababa de decir su amigo. Hinata no lo podía haber amado, ella siempre lo había visto como un amigo, casi un hermano, por eso se había rendido, para así no perder su amistad y separarse de ella. Él había dejado sus sentimientos a un lado para que ella pudiera estar con la persona con la que realmente amaba, pero ella… ¿Lo amaba? ¡Él había salido con Sakura solo por eso! Para tratar de olvidarla y volver a verla como amiga. ¿Pero ella lo había amado?
No lo entendía, Naruto decía que ella lo había amado, ¿a él? lágrimas de frustración querían salir de sus ojos, junto con una fuerte presión en su pecho, pero las retenía junto a todos esos sentimientos contradictorios se formaban dentro de él. ¡Hinata lo amaba! ¡A él! No entendía nada.
—¿Estas seguro? ¡¿Como lo sabes?! —preguntó, pero ni siquiera prestó atención al rubio, sencillamente tenía que ir a hablar con la peliazul, tenía que decirle que él también la amaba, que siempre lo había hecho. Que nunca a nadie la había querido como a ella. Tenía que ver a la ojiblanca.
Así que se fue corriendo dejando al rubio con la palabra en la boca, que se encontraba sorprendido por el actuar de su amigo, por un momento había visto como se había desmoronado por completo, la verdad es que ahora sí que no entendía nada. ¿Él no había antepuesto a Sakura por Hinata?
Sasuke buscaba con desesperanza a la Hyuga, pero no la veía por ninguna parte, solo consiguiendo que su corazón se achicara por momentos. Pero aún así no se pensaba rendir, necesitaba encontrarla, decirle que él también la había amado durante el tiempo que habían estado en la universidad, que aún lo hacía. Que a pesar de que lo había intentado jamás la había podido olvidar, enmascarándolo con falso odio porque se había ido de su lado.
Entonces como si el cielo respondiera a sus súplicas la vio de lejos, caminando tranquilamente, rogaba porque esta vez no lo ignorara.
—¡Hinata! —gritó con fuerza el azabache, paralizando el cuerpo de la chica, pero se giró decidida, iba a enfrentar sus problemas.
—Hola Sasuke-kun—saludó, pero rápidamente fue detenida por una pregunta del Uchiha.
—¿Es cierto? —preguntó el morocho, mientras la cogía de los hombros, descolocándola por completo. —Cuando estábamos en la uni… ¿me amabas? —preguntó haciendo que el corazón de la chica latiera con desenfreno. —¡Espera, no lo digas! —pidió.
El pelinegro tomó aire y todo el coraje que tenía, era cierto que había llegado tarde, que no se había dado cuenta de los sentimientos de ella, pero ahora que sabía que ella también lo quería sencillamente no lo podía olvidar. Además, ahora ambos se encontraban sin compromisos y podían intentarlo. Sí, tenían hijos y tal vez ahora todo sería mucho más complicado, pero no se podía rendir, ya lo había hecho en el pasado y había sido un horrible error.
—Yo… a mí también me gustabas—dijo serio, haciendo que el corazón de ella se paralizara. —Sé que esto es raro, es decir, han pasado muchos años y todo…—pero ella lo interrumpió.
—¡Estoy saliendo con alguien! —gritó, separándose del chico. —Yo ya estoy saliendo con alguien—repitió, con una voz entrecortada, ya que su cabeza no daba a entender que era lo que acababa de ocurrir, pero ahora eso no importaba. No podía dejar que eso fuera a más.
Por su parte el morocho se encontraba paralizado sin saber qué mas decir, sus manos comenzaban a temblar y su corazón se reprimía.
—Entiendo—fue lo único que dijo.
Notas de la autora: Holis otra vez, bueno con respecto a varias de vuestras dudas… Quiero aclarar, que Hinata no solo acepta a Shisui por Miu, lo hace más por el chico, ya que lo quiere mucho y no lo quiere ver sufrir, ella no quiere dañarlo de ninguna manera.
Otra cosa más, me sorprende bastante lo parejo que están las elecciones, algunas prefieren al lindo de Shisui y otras quieren que le de otra oportunidad al guapo de Sasuke, pero solo hay una Hina. Igual siempre estoy feliz de leer sus comentarios. ¡Que siempre lo hago! Por eso es que quiero que me digáis con quien quisierais que Hinata se quedara, y que digáis porqué ese candidato es vuestro preferido.
También debo decir que pensé en que sería más "completo" si también ponía más sobre los hijos de los demás, para que los vayan conociendo y no solo centrarme en el Sasuhina, ya saben ver un poco de cada, pero tienen razón. Pongo demasiado de la parte de Sasuke y no tanto la de Hina, así que también lo haré. Para que conozcan un poco a los primos de Miu.
¡Ah! Con respecto a ella, se que a muchos le parece berrinchuda por como se comporta, pero recuerden que es solo una niña, y que para ella Shisui siempre fue como el padre que nunca tuvo y eso dudo que cambie, pase lo que pase con él. Y a nadie le gusta que lastimen a alguien que quieren, incluso si se trata de otra persona que quieren, por ello entiéndanla un poco.
Otra vez quiero agradecerles mucho por sus opiniones, me alegra que les guste lo que escribo, y la verdad es que me siento más inspirada últimamente, asi que espero que disfruten de lo que me dure este periodo XD, ya que estos son espontáneos e inesperados. En fin, que muchas gracias y si quieren comentar o tienen dudas no se contengan. Toda crítica constructiva es muy bien recibida.
PD: No se si quieren que solo me centre en el Sasuhina o no, pero creo que también esta bien que vean más de los personajes. Así que quiero escribir un poco de los demás, y espero que eso no les moleste. Aunque si puedo tratar de que haya más partes de ellos. También quiero decir que intentaré hacer por lo menos un cap a la semana, pero no prometo nada, ya que como dije antes estos periodos de inspiración me duran lo que quieren durar.
PD 2: El apellido de soltera de Karin es Hozuki, aunque sé que este sea el Suigetsu, pero no olviden que él es un Otsutsuki aquí. También recordarles que Satoru es hijo de Karin y Suigetsu, quien heredó los cabellos rojos de su madre y los ojos violáceos del albino. Y Daichi es el hijo de Shino, que es rubio con ojos pardos. Pero si no os acordáis no duden en preguntar.
PD 3: Sé que este capítulo es más corto que los otros, pero es porque como os digo intentaré ser más puntual con ellos, así que paciencia.
PD 4: Me he dado cuenta de que muchas de las personas que me dejan reviews no tienen una cuenta aquí y la verdad que creo que podría ser bueno porque asi podría responder alguna pregunta particular de alguna persona y así también puedan recibir una notificación de cuando he publicado. Pero igual, eso depende de vosotros, yo soy feliz de saber que hay gente que lee lo que escribo.
Otra vez les vuelvo a agradecer a todos por sus reviews, de verdad que me hace muy feliz. No sé porque creían que no los leía, ¡lo hago!
Ahora sí, después de todo lo que he dicho, creo que eso es todo jijiii XD
Gracias :D
Ya nos leemos. ;D
