CAPITULO 20

CAPITULO 20. GUARDIANES DEL DRAGON

¿Falta mucho?- preguntaba Enindris montado en Conquistador.

Por décima vez no- contesto Severus.

Ah, ¿falta mucho?- volvió a preguntar Enindris.

Basta Enindris, no es el mejor momento para tus juegos- dijo Enya quien ya tenia jaqueca- además tú debes saberlo mejor ya que ahí vivía Ellorha.

Es cierto, pero cuando ella estaba, no me parecía tan retirado- dijo Enindris quedándose callado.

Los tres habían decidió ir inmediatamente a la casa de Lady Ukio, ya que después de la partida de Korvak solo habían quedado ellos junto con algunos nobles.

El castillo de los guardianes era un agradable lugar, de menor tamaño comparado con el castillo de Lord Oberòn, pero debido a su ubicación en el límite sur tenía una vista impresionante.

Ukio estaba sentada en un sillón leyendo un libro cuando entro brincando Lurulù.

Hola Lurulù, ¿quieres una galleta?- pregunto Ukio con una gran sonrisa.

Lurulù siempre recibía galletas que le daba la dama en especial si se trataban de galletas de chocolate, además era la única compañía que tenia en el castillo, las hermanas de Yoshua siempre estaban de misión al igual que su hermano, y cuando tenían algún momento libre lo dedicaban a ir con lord Draco.

No, Lurulù no quiere galletas ahora, Lurulù vino a decir que las visitas de lady Ukio han llegado por lo que Lurulù vino a informar, pero Lurulù tuvo que buscarla primero y ahora la dama Ukio debe decirle a Lurulù si los deja pasar o Lurulù no les permite pasar- dijo Lurulù sin dejar de dar brincos por toda la habitación.

Uhm, la dama Ukio- dijo Ukio tratando de parecer seria- desea que Lurulù les diga que los recibirá personalmente.

Lurulù obedece, Lurulù es un buen trasgo- dijo Lurulù saltando fuera de la habitación seguido por Ukio.

En la puerta se encontraba Severus y Enya, Enindris estaba observando unos cuadros sobre dragones.

Este dragón se ve muy gordo- dijo señalando la pintura.

Yo también pienso lo mismo- dijo Ukio bajando las escaleras- parece un puerquito.

Ukio estaba radiante se veía que su embarazo estaba mas avanzado que el de Enya, a pesar de eso no se veía muy subida de peso, tenia recogido su cabello castaño en una media cola con un moño, sus ojos cafés le daban una mirada muy dulce.

Bienvenidos- dijo Ukio haciendo una reverencia- gracias por venir, mis lords no teníamos el gusto de conocernos personalmente; pero mi esposo el guardián Yoshua y yo asistimos a su boda. ¿Recibieron nuestro presente?
Si- contesto Enya- muy amable por sus obsequios y consejos.

Es un placer, aunque no sabíamos que podíamos regalarle a un mago- dijo Ukio refiriéndose a Severus.

Usted no me llamo lemai- dijo Severus.

Por supuesto que no, porque sino yo también debería decirme lemai, me temo que aunque no tengo magia, no me considero extraña- dijo Ukio invitándolos a tomar asiento.

Entonces es usted un muggle- dijo Severus.

No tengo muy bien entendido que significa, pero si es ser una persona común creo que lo soy- dijo Ukio con una sonrisa.

En ese momento entro Lurulù llevando una bandeja con vasos y una jarra de agua fresca; a pesar de que el trasgo brincaba por aquí y por allá nunca derramo el líquido.

¿Qué es?- pregunto Severus- no es un elfo domestico.

No Lurulù, es un trasgo, Yoshua lo tiene desde hace mucho tiempo, creo que dijo que lo encontró en una misión contra demonio negro.

Entonces es seguidor de demonio negro- dijo Severus viendo a Lurulù desconfiado.

¿Por qué debe ser seguidor de demonio negro?- dijo Ukio- si Lurulù quiere mucho a Yoshua y a mí.

Si- interrumpió Lurulù- la dama Ukio le da galletas a Lurulù y le cuenta cuentos a Lurulù de un lobo, una niña y su abuelita.

Bueno- dijo Ukio ruborizándose un poco- solo practico para cuando nazca mi hijo.

Nosotros también seremos padres- dijo Enya- ¿Qué nombre le pondrás a tu hijo?

No lo se- dijo Ukio.

No tienes ni una idea- dijo Enindris- y Yoshua no ha decidido.

No, verán con los guardianes del dragón la oráculo era quien decía los nombres- Ukio hizo una pausa- pero ahora que Ellorha ha partido, no sabemos.

Es cierto, lo había olvidado- dijo Enindris con cierta tristeza.
Lamento lo de Ellorha, no la conocí pero en ocasiones creo que la vi en sueños- dijo Ukio tratando de consolar a Enindris.

La tarde caía en la isla de Avalòn en el castillo de los capitanes de la guardia, el cupia se encontraba listo esperando que llegaran sus nuevas indicaciones, en un momento percibió un aroma desagradable a azufre, cuando volteo observo a Garra Roja y a Garra de Acero parados en la puerta.

EL TIEMPO HA LLEGADO- dijo Garra de Acero.

LOS SCROWLERS ESTAN LISTOS- dijo Garra Roja.
El cupia entendió que el momento de la aniquilación de los guardianes había llegado siguió a los demonios hasta la entrada del castillo, en las afueras pudo observar un ejercito de considerable tamaño formado por todos los scrowlers. Los escrowlers son una raza de aspecto desagradable, fueron creados por demonio negro como infantería, son carne de cañón ya que sus perdidas pueden ser remplazadas por nuevos scrowlers, tienen formas de gárgolas y son extremadamente agresivos, solo obedecen a sus capitanes, pueden ser destruidos pero son en extremo resistentes una forma de ganarles si se pelea contra ellos en la noche es resistir hasta que despunte el alba, ya que no soportan los rayos del sol.

¿Son suficientes?- pregunto el cupia.

CINCO POR CADA GUARDIAN- contesto Garra de Acero.

ADELANTE- grito Garra Roja.

Mientras en las afueras el ejército se preparaba, Severus Enya, Ukio y Enindris disfrutaban de una agradable velada, cuando de repente un olor a quemado les llego proveniente de las afueras.

¿Qué es eso?- pregunto Ukio que había corrido a la ventana.

Es un incendio- dijo Enindris.

Por todos los cielos, atacan a los dragones- dijo Enya ahogando un grito.

Sea lo que sea debemos ayudarles- dijo Severus.

Yo voy contigo- sentencio Enindris.

Severus y Enindris estaban a punto de partir, cuando Severus tuvo un mal presentimiento ¿acaso Orus no le había dicho que no dejara sola a su esposa? ¿Pero que pasaría con los guardianes si no les ayudaban?

Enya vio la disyuntiva en el rostro de Severus, se acerco a él y abrazándolo le dijo que no se preocupara que ella y Ukio estarían bien.

Por favor ten mucho cuidado- dijo Severus abrazándola- nunca me perdonaría si te pasara algo.

No te preocupes Severus, los niños y yo no saldremos de este castillo- dijo Enya con una sonrisa.

Por favor mis señores ayuden a los guardianes- dijo Ukio enlazando sus manos en señal de ruego- se los imploro.

No te preocupes linda Ukio, nosotros haremos todo lo que podamos- dijo Enindris.

Terminando de decir esto Severus y Enindris salieron a todo galope.

La situación con los guardianes del dragón era desesperada, sus fuerzas estaban completamente mermadas, los scrowlers atacaban sin piedad mientras Garra de Acero, Garra Roja y el cupia veían desde una posición elevada toda la batalla.

Los guardianes caían sin remedio ante las acometidas de los scrowlers, también los dragones eran derribados en pleno vuelo, en esta ocasión no se veía un triunfo en la batalla a favor de las fuerzas del bien.

Oh Yoshua, si tan solo estuvieras aquí- musito Wendy mientras se defendía de un grupo de scrowlers que atacaban el perímetro norte.

También Kala tenia serios problemas todos sus arqueros habían caído y solo ella seguía en pie tratando de abrirse camino entre los atacantes que la rodeaban.

Treinta y cinco- contaba Kala mientras otro scrowler caía a sus pies.

Hermana vengo a ayudarte- dijo Wendy cuando llego a su lado.

Ya era hora, ahora si habías tardado- dijo Kala tratando de esbozar una sonrisa- cuarenta.

Tan pocos, eso quiere decir que las cosas van mal- dijo Wendy derribando a otro scrowler.

¿Has visto a nuestros dragones?- pregunto Kala sacando otra flecha de su carcaj.

Me temo que casi todos han caído, buenos guardianes resultamos ser- dijo Wendy.

Las cosas cambiaran cuando llegue Yoshua- dijo Kala- cuarenta y tres.

Espero no tarde o no abra aliados con los que combatir- dijo Wendy mientras acometía a otro scrowler.

De la noble raza de los dragones solo quedaban tres en pie, lord Draco y sus hijos.

Padre me temo que han tomado el castillo- dijo Drake.

Lo se, lo mejor es ir con los guardianes y ayudarles- sugirió lord Draco.

Padre me temo que ya no quedan guardianes- dijo Dreico.

No, yo he visto a Kala y Wendy- dio lord Draco.

Mientras queden ellas tenemos esperanzas- dijo Drake.

Así los dragones se dirigieron a donde se mantenían en pie las guardianas tratando desesperadamente de sobrevivir, la batalla se volvía cada vez más oscura en contra de los pocos sobrevivientes, algunos guardianes que todavía quedaban con vida se reunieron junto a los dragones y sus capitanas en un último esfuerzo desesperado.

Cuando todo parecía perdido y solo quedaban en pie las hermanas de Yoshua llegaron Severus y Enindris.

¿Es una fiesta privada o cualquiera puede entrar?- pregunto Enindris tratando de darles confianza.

Si vamos a caer, vamos a caer con honor- dijo lord Draco.

Los seguidores de la luz peleaban valientemente, Severus rechazaba a los scrowlers con hechizos, Enindris y Wendy esgrimían la espada contra los atacantes mientras Kala y su arco hacían estragos en sus filas, por su parte los dragones lanzaban furiosas bocanadas de fuego en contra del pronunciado ejército, que no parecía perder elementos de sus filas.

Observando el cause de la batalla con infinito deleite se encontraban las garras de demonio negro y el cupia.

LOS GUARDIANES SERAN EXTERMINADOS- dijo Garra de Acero.

SOLO FALTAN LOS GUARDIANES FUTUROS- dijo Garra Roja.

¿A que se refieren?- pregunto el cupia.

LOS HIJOS DE YOSHUA TAMBIEN DEBEN SER ELIMINADOS- dijo Garra de Acero.

EXTERMINA A UKIO-ordeno Garra Roja- SI NOS FALLAS ENCONTRARAS TU MUERTE.

No les fallare- dijo el cupia.

Tomando forma de pantera el cupia se dirigió a todo galope al castillo de los guardianes para acabar con todo vestigio de los guardianes del dragón.

Bien, fue un placer pelear con ustedes- dijo Wendy cuando su espada estuvo rota hasta la empuñadura.

Bromeas apenas nos estamos divirtiendo- dijo Enindris aunque también su espada esta fragmentada.

Kala ya no tenia ni una sola flecha y su arco había sido roto por un scrowler, los dragones y Severus estaban agotados al parecer su fin había llegado.

QUE ES LO QUE VEMOS- dijo Garra de Acero llegando a donde habían sido rodeados por sus scrowlers- UN NOBLE TROFEO PARA NUESTRO AMO DEMONIO NEGRO.

SCROWLER ACABEN CON ELLOS- ordeno Garra Roja.

Yo no haría eso si fuera tu- ordeno una voz por detrás de las garras.

Garra Roja y Garra de Acero voltearon hacia el recién llegado, su sorpresa fue extraordinaria cuando vieron a Yather y Yadher junto con otro hombre joven desafiantes frente a ellos.

SI VIENEN A BUSCAR SU MUERTE QUE ASI SEA- dijeron al mismo tiempo las garras.

Desapareciendo en una cortina de humo solo dejaron a los scrowlers en contra de los recién llegados y los que sobrevivieron a la batalla.

Yadher y Yather atacaron con gran bravura, también el joven que los acompañaba vestía una casaca china blanca, y usaba lentes oscuros aunque fuera de noche, en un momento en que la batalla parecía más terrible que toda la anterior, los scrowlers se quedaron quietos, y un instante después desaparecieron del campo de batalla.

Hermanos me alegro de verlos- dijo Enindris.
Los scrowlers no se han retirado- dijo Yadher.

¿Entonces a donde han ido?- pregunto Wendy

Por los guardianes que faltan- dijo el joven de casaca china.

Por si no te has dado cuenta nosotras somos las únicas- dijo Kala.

Seraph se refiere a los que todavía no nacen- dijo Yather.

¡UKIO!- gritaron al mismo tiempo las hermanas.

¿Ukio? Se pregunto Severus entonces, si ellos iban por ella, también Enya corría peligro.

Has cometido un error muy grande al dejarla sola Severus- dijo Yather.

Es mi culpa, nunca imagine que ellos harían algo así- dijo Severus.

Si nos apresuramos no es demasiado tarde- dijo lord Draco.

Cierto la forma mas rápida de llegar es a vuelo de dragón- dijo Drake- no hay tiempo que perder monten.

Al momento todos montaron en los tres dragones.

Si le ocurre algo nunca me lo perdonare- dijo Severus tristemente

Tranquilo mi hermana sabe cuidarse, estará bien- dijo Enindris tratando de calmar a Severus.

Después de que Severus y Enindris se fueran, Ukio y Enya habían quedado solas con Lurulù en el castillo.

¿Crees que estén bien?- pregunto Ukio un poco nerviosa.

Claro, Severus cuidara a Enindris, tranquila todo estará bien- trato de calmarla Enya.

Estaban platicando de otras cosas cuando de repente se apagaron todas las luces del castillo.

Lurulù tiene miedo- dijo Lurulù saltando a los brazos de Ukio.

Yo también- dijo Ukio abrazando al pequeño trasgo.

Shhh- dijo Enya quien había escuchado un ruido.

Por uno de los corredores se encontraba el cupia, estaba buscando a Ukio guiándose por el aroma.

¿Hay alguna otra forma de salir de aquí?- pregunto Enya.

No, solo que quieras salir por la ventana- dijo Ukio.

Enya abrió la ventana, tenía un pequeño descanso que podía servirles de camino, al parecer era muy resistente y podría soportarlas.
Por aquí- dijo saliendo por la ventana.

Ukio tenia mucho miedo pero decidió seguirla, que quedarse a ver que era lo que las buscaba. Lurulù iba al frente de la fila brincando asomándose en cada ventana para ver si no había peligro.

Una ventana estaba abierta, Lurulù se asomo y no se veía ningún peligro.

Enya estro primero, pero a penas tuvo tiempo de decirle a Ukio que regresara cuando con terror se encontró parado frente a ella al cupia en forma de Malagan.

MALAGAN- grito Enya.

Me temo que no princesa- dijo el cupia- ¿ahora si es tan amable donde se encuentra la esposa del guardián?

No lo sé- mintió Enya.

Por favor princesa no tengo la menor intención de hacerle daño pero si …- dijo el cupia.

No tuvo tiempo de terminar cuando su vista se topo en el anillo que ostentaba Enya.

¡DE DONDE HAS SACADO ESO!-rugió el cupia.

No se ha que te refieres- dijo Enya desconcertada.

Al anillo maldita mujer, a la llave de mi libertad- volvió a rugir el cupia y sus ojos despedían rayos.

Quieres esto- dijo Enya quitándose el anillo- pues aquí lo tienes.

El cupia lo tomo con sus manos temblorosas, lo acerco al collar de zafiros y en una pequeña abertura lo introdujo, el cupia esperaba que el collar cayera al suelo liberándose por fin de su esclavitud pero en lugar de eso no paso nada.

QUE SIGNIFICA ESTO- rugió furioso- como es posible que no funciones ¡que le has hecho mujer!

Nada- dijo Enya muy asustada- ese anillo me lo dio mi esposo.

EL LEMAI- volvió a rugir el cupia- por supuesto ese maldito lemai debió ponerle algún hechizo.

El cupia estaba completamente furioso, no entendía que ese anillo no era el que perteneciera a Malagan.

Si el así lo quiso, así será- rugió el cupia- nunca volverá a ver con vida a su amadísima esposa.

Enya abrió sus ojos llenos de asombro, lo siguiente que sintió fue como el cupia la derribaba en el suelo, el cupia tomo forma de pantera y le lanzaba zarpazos furiosa, Enya sentía un terrible dolor en cada ataque, en una acometida el cupia la arrojo contra una pared de la que callo una espada "debo alcanzarla" pensó Enya pero por mas que lo intentaba no lograba alcanzarla, el cupia estaba completamente enloquecido cada ataque era mas violento que el anterior, estaba a punto de dar el ultimo golpe cuando un rugido lo hizo voltear.

En la entrada de la habitación se encontraba de pie Nany, que había seguido a Enindris pero se había quedado en el castillo, hasta que el aroma del cupia le indico que algo andaba mal.

UN CUPIA- rugió Nany.

UN KRULIAN- rugió el cupia con forma de pantera.

Ahora la batalla fue entre ambas criaturas mágicas, el krulian peleaba con valentía sin importarle los rugidos del cupia, en un arrebato el cupia se lanzo contra Nany mordiéndole en la espalda, Nany rugió de dolor pero tomando con sus garras al cupia lo lanzo contra una pared, la lucha que había entre ellos era terrible.

Después de que Enya cerrara la ventana Ukio y Lurulù se quedaron a fuera esperando poder entrar cuando escucharon el rugido del cupia y el sonido de los golpes trataron de entrar pero antes de que pudieran acudir a ayudar, una flecha se interpuso en su camino, los scrowlers habían llegado al castillo.

Yoshua por favor llega- musito Ukio que no podía moverse del miedo.

Lurulù piensa que la dama debe ponerse a salvo- dijo el trasgo.

Un scrowler comenzó a subir por la pared donde se encontraba Ukio, si la criatura la alcanzaba no tendrían salvación.

¿Que era lo mejor? pensó Ukio saltar o dejarse tomar prisionera, ninguna de las opciones le agradaban ya que de cualquier forma su hijo estaba en peligro, pero había que tomar una decisión.

Los dragones llegaron en el momento en que Ukio había saltado, las hermanas de Yoshua observaron con horror que su familia se iba a terminar en ese momento, pensaron en el dolor que sentiría Yoshua al ver a su esposa muerta, mientras pensaban como ayudar a Ukio, algo paso volando junto a ellos a una velocidad que ningún dragón podría igualar.

¡Que rayos es eso!- grito Enindris.

YOSHUA- gritaron al mismo tiempo los tres dragones.

Antes de que su esposa hubiera caído al alcance de los scrowlers, Yoshua la había atrapado a pleno vuelo, teniéndola entre sus brazos, Ukio tenia fuertemente abrazado a Lurulù. Cuando no sintió el golpe abrió los ojos encontrándose con Yoshua.

YOSHUA- grito Ukio emocionada.

Lamento haber tardado tanto- dijo Yoshua con una dolorosa sonrisa.

Tenía una herida reciente en la frente, por su mueca de dolor había tenido una terrible batalla y una de sus alas parecía estar rota, a pesar de eso había llegado a tiempo para salvar a su esposa.

Los dragones llegaron a su lado, los scrowlers se preparaban para seguir atacando cuando de la ventana cerca de donde se encontraba Ukio el cristal se rompió con violencia y el cuerpo del cupia cayo al vació, cayendo entre los scrowlers muerto, de la ventana se asomo Nany jadeando completamente exhausta.

NANY- grito Enindris.

Los dragones rompieron la pared entrando en la habitación, Nany estaba junto a Enya, Severus sintió que se moría al ver lo lastimada que estaba su esposa.

No hay momento que perder- dijo Yoshua- van a tomar el castillo.

Yoshua saco de entre su trajo un cetro finamente trabajado con incrustaciones de gemas preciosas.

DESLAGRATE, MURI TEMPI, TEMPLI INTERVALIAN- recito Yoshua.

A la pronunciación del hechizo, una nube de humo de color azul los envolvió desapareciendo todos de la habitación justo en el momento en que los scrowlers seguidos de las garras entraban por la puerta.

Continuará…