Estoy reescribiendo este capítulo, es que ya lo tenía escrito pero no me convenció. Así que lo estoy volviendo a poner todo desde el principio (perdonen la tardanza)
Annie- mujer, mil gracias por corregir el capitulo – no se que haría sin ti- gracias por la idea de la boda y todo lo demás. Por la ropa el anillo por todo y todo, pero sobre todo gracias por corregir mi orrografia.
Anillos de boda, galletas de chocolate y algunas promesas que la edad cambiara.
Elliot había decidido estudiar la maestría por una razón simple, quería ganar aún más dinero del que ya estaba ganando. Tenía una buena carrera, un buen empleo, una excelente casa y una adorable familia. Estaba realizado, estaba totalmente feliz. Aun así había decidido seguir estudiando, Leo lo apoyo totalmente pero Elliot sentía que estaba dejando varias cosas de lado. Uno no se la puede pasar estudiando siempre, no cuando tiene una familia. Una familia que mantener.
No es como si Leo no fuera un excelente empresario, lo era. Pero Elliot quería ser la cabeza de la familia y sus ingresos de ahora se lo estaban dando todo en las palmas de las manos. Llenas de dinero. Excelentes noticias para un estudiante de maestría. Excelentes. Así que terminaba pasando todos los días por la joyera de al lado de la oficina de posgrados. Todos los días, cansado de ese lugar que repiqueteaba contra sus ojos azules.
Esperaba que un día simplemente cambiaran las ventanas de la joyería, porque le calaba en lo más adentro de los huesos pasar todos los días por ahí y no mirar nunca hacia adentro. Nunca miraba más que un instante su reflejo en el cristal polarizado. Se detuvo frente a él, solamente porque estaba lloviendo, no había ninguna otra razón.
Podía llamar a alguien a que pasara por el ¿pero a quién? ¿A Chess? Quizá no era buena idea, siempre y cuando el techo de la joyería le cubriera de la lluvia y no mojara su impecable Armani de color azul petróleo. No es que fuera muy vanidoso, pero tenía que guardar una imagen. Era un excelente contador ¿No?
Era el contador de la Familia Baskerville.
Las persianas de la joyería se abrieron, las luces iluminaban por dentro, por fin Elliot miraba el interior del local. Era un lugar sencillo y vintage que Elliot no pensó que estuviera dentro de un exterior tan minimalista. Las sillas forradas de terciopelo rojo y las vitrinas adornadas de oro y flores de chamomille.
Elliot decidió entrar. Dio un par de vistazos antes de moverse por las baldosas de madera y deslizarse hasta la vitrina.
-Buenas tardes – exclamo la señorita - ¿Buscaba algo en específico?
-No realmente – la piedra azul de su oreja se atoro en el cabello beige y se acarició el cuello - Nada en específico.
La señorita se quedó insatisfecha con la escueta respuesta del joven atractivo frente a ella, que miraba las vitrinas como si nada le complaciera en lo absoluto. ¿Quizá algo para Leo? Pero estas cosas eran tan simplonas…
-¿Tiene anillos de compromiso?
-Solo un par.
Elliot hizo un gesto afirmativo y la señorita le trajo dos cajitas de terciopelo guinda que estaban cerradas con fuerza. Elliot tomo la primera y admiro los anillos a juego dorados con perlas de mar, brillantes y resplandecientes sin embargo, había algo en ellos que no terminaba de gustarle por completo. Tomo la siguiente cajita y la abrió con igual fuerza que la anterior y realmente se sorprendió porque no pensó que unos anillos tan a simple viste le pudieran gustar tanto.
-¿Son anillos de compromiso? – Pregunto Elliot acariciando la tapa - ¿Verdad?
-Por supuesto – la señorita asintió – aunque son un poco caros…
-¿Qué significa eso? – y más impulsado por el extraño comentario de la señorita decidió comprarlos, en una ataque de ''tome mi tarjeta platino'' la señorita se los entrego de inmediato y cuando salió de la tienda con los anillos en el bolsillo se sintió estúpido.
¿De verdad compre esto? ¿Qué voy a hacer con ellos ahora?
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Leo estaba sentado con los pies descalzos sobre el taburete del piano, su pantalón era ajustado en el tobillo, era blanco y brilloso, su chaleco era negro y estaba apretándole el vientre de una forma endemoniada. Su saco blanco y el moño hacían juego perfectamente con el resto del esmoquin, solo no podía ponerse el velo sobre el cabello negro.
No porque fuera hombre y no quisiera usar un velo, simplemente porque la tiara que iba de su oreja a la otra le parecía demasiado excesiva para usarse en una boda en el jardín. Es que si le gustaba… en realidad estaba nervioso. Aun no se ponía el velo, no se ponía los zapatos y ya todos estaban esperándole. ¿Por qué no te levantas y te vistes? Le decía su subconsciente.
Tocaron la puerta con los nudillos.
-Ya voy…
-¿Puedo pasar? – pregunta Alice, Leo asiente y la chica entra temerosa de lo que pueda encontrarse, pero es mejor de lo que pensaba.
Alice trae su alucinante cabello suelto, un vestido negro que le llega por encima de la rodilla y esta apretado en el busto, justo en donde comenzaban unas lindas flores rojas que decoraban la parte de arriba del vestido, que caía tranquilamente y flotaba con el fondo blanco que tenía para darle vuelo.
-¿Por qué no te has puesto los zapatos? ¿El velo? Elliot te está esperando en el altar… ña canción lleva sonando como por diez minutos y creo que voy a golpear al señor del órgano.
-¿Por qué la boda es en el jardín de la mansión, Alice?
-¿No lo sé quizá porque tú lo decidiste así? Mira, todo está a tu antojo – Alice se siente en el banquillo a mi lado y le extiende uno de sus zapatos blancos, relucientes y de piel.
-Está bien, lo sé. Es solo que…
-Deja de quejarte Leo, vamos. – Alice se levanta y le ayuda a aponerse el velo – Te ves bien. Llevas con Elliot toda tu vida… es más, más que una vida. ¿No quieres casarte?
-¡Claro que quiero! – Leso se deja hacer por la chica y le deja su velo sobre los ojos – Amo a Elliot… estoy nervioso.
-Está bien, hare lago para que se te vayan los nervios. Escucha bien cuatro ojos.
Leo se pone los zapatos y asiente.
-¿Sabes a donde iras de luna de miel?
-No… es una sorpresa.
-Exactamente – Alice apretó el hombro de Leo mientras le dirigía una sonrisa practica y feliz – No sabes lo mucho que Elliot estuvo planeando esto.
-Es que no he planeado un maldito discurso. No sé qué decir o que hacer.
-Solo estas nervioso – Leo se levantó y tomo a Alice del brazo – vamos, de hecho te llevare al altar.
Leo suspiro frustrado y asintió, intento relajarse. Salió del cuarto de música y tomo el camino principal de la mansión para llegar al patio trasero, había una carpa blanca de tela de gasa adorando el lugar. Margaritas por todos lados y apenas unas cuantas pocas sillas. Quizá eran cincuenta, no más. En realidad Leo pensaba que cincuenta eran bastantes. La alfombra era blanca y el organista tocaba la canción nupcial.
Todos voltearon a verlo cuando llego, tenía su ramo en las manos apretándolo tan fuertemente que le empezarían a sangrar si estas tuvieran espinas. Se mordió los labios cuando Elliot se giró a verlo desde la parte de enfrente, con el hombre que los casaría justo detrás de él. Sonriendo.
Elliot estaba impecable, arrebatador, magnifico y lo suficientemente atractivo como para que Leo quisiera correr y gritar ¡si acepto! Traía puesto un traje negro ajustadísimo de botones y cola, un chaleco rojo junto con un moño. Sus aretes rojos resplandecían perfectamente con su sonrisa. Sus colmillos afilados. Le sonreía.
Leo suspiro, al final si era tan atractivo como se lo había imaginado. Al final le amaba tanto tal y como lo recordaba. Leott y Os estaban sentados en los primeras asientos, Oz estaba a lado de Elliot como su acompañante. Mientras que Yu y Revi aventaban granos de arroz por el camino que Leo iba recorriendo.
''Me voy a casar, me voy a casar por fin… con él, con Elliot, mi amor. El muchacho que me ama''
-¿Listo? – Alice soltó a Leo en el altar y Elliot tomo las manos del azabache para apretarlas fuertemente.
-Te ves precioso – susurro Elliot. Leo solo sonrió.
Solo sonrió por el resto del discurso, solo sonrió mirando a su novio, sonrió mirando a su familia, a su hijo, a los amigos de sus familiares, a Break y a Sharon con sus hermosos trajes, sus vestidos, sonrió mirando a los compañeros del trabajo de Elliot y sonrió mirando a los ojos de este.
-Leo – suspiro Elliot colocando el precioso anillo negro de obsidiana y diamantes alrededor de la piedra negra en el dedo blanco del azabache – Amo tu forma de ser, todos los días. Quiero decirte que te amo de todas maneras, todos los días. Quiero estar contigo noche y día. Todos los días, por favor. Te quiero, te quiero decir… que puedo ver el atardecer en tus ojos, violeta y morado, y negro a los lados, y no dudes, jamás, que mi amor desaparecerá. Todos los días y de todas formas. Te amo.
-Elliot – Leo coloca el anillo más sencillo en el dedo del más alto y sonríe - Contigo aquí, no tengo absolutamente ya nada que temer. Has venido aquí para mostrarme que sigues cerca, a donde quiera que yo vaya, a donde sea que tu estés yo estaré, creo que mi corazón te seguiría y estas aquí. En mi corazón, que te seguirá y te seguirá… durara toda una vida o dos, o tres. Cerca o lejos, donde quiera que quieras ir, yo creo que una vez más has abierto la puerta que te trae a mi corazón y jamás, jamás te dejara ir.
Elliot aprieta las manos de su novio, le quita el velo y le da un beso en los labios. Le da un beso que lleva todo el amor de su corazón, que dice ''jamás te dejare, te lastimare o dejaras de amarme, es que naciste para mí''
Todos aplauden cuando ambos se besan.
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-¿estás seguro? – Pregunta Leo dejando una tarjeta con unos números telefónicos apuntados - ¿puedes cuidarlos bien?
-Por supuesto, no estoy solo – responde Oz – cuidare a los pequeños, ¿Cuánto tiempo se van?
-Creo que dos semanas… o tres. No estoy seguro – asiente Leo
-Bueno, no se preocupan. Todos cuidaremos de Leott muy bien. ¿No es asi, Leott?
-Si papi, no te preocupes.
-Oh mi Leott, ya eres un niño grande – leo se agacha para darle un abrazo y un beso a su hijo – por favor pórtate bien y cuídate mucho, promete que harás todo muy bien. No me des preocupaciones ¿sí? Te llamare todas las noches mi niño.
-Estaré bien papa – sonrió Leott cuando su papa lo carga.
-Leo el auto ya llego, vamos. – Sonríe Elliot – Leott, es un buen niño. Disfruta estas semanas sin nosotros… Te quiero muchísimo – Leott alza su brazo s su padre y le toca los parpados como de costumbre.
Junta sus labios a los ojos de su papa. Elliot sonríe sintiendo a su hijo de ya nueve años haciendo lo que hacía siempre desde que lo había conocido. Su niño, al que siempre quería darle amor, ya estaba ansiosos por tenerlo junto al de nuevo. Los tres.
-Te amamos Leott – sonríe Elliot y lo deja en el piso, toma a Leo por la muñeca y salen de la casa con dos grandes maletas.
La casa se queda silenciosa hasta que Leott rompe en llanto.
-Tranquilo Leott – sonríe Oz abrazando al menor – ya volverá, no llores… llamare a Os.
-No lo llames tío Oz. – Leott se limpia las lágrimas – solo que, voy a extrañarlos mucho…
Oz sonríe conmovido aun con Yu en brazos se agacha para abrazar a su sobrino, el mayor. Le da un beso en la frente y le toma de la mano para caminar rumbo a la cocina donde van a cenar antes de ir a la cama. Todos los demás ya están descansando, pues la boda ha sido muy pesada, los únicos que siguen despiertos son Oz, Leott y Os, que espera a Leott con un poco de galletas y leche con chocolate.
-Niños, iré a acostar a Yu – explica Oz – no se tarden demasiado.
La niña de cinco años se retuerce en los brazos de su papa. Quiere dormir y lo exige cuando oz va subiendo las escaleras. Leott se come todas las galletas y la leche de chocolate – extra cargada- que Os servicialmente le ha preparado. El menor balancea las piernas en el taburete de la cocina. Con las manos recargadas en la barra haciendo trompetillas aburrido.
-¿Todavía estas triste porque tus papas se fueron?
-Se me quita andando en bici – explica Leott muriendo la última galleta y lamiendo las mejillas de sus dedos – ¿No quieres?
-¿No es muy tarde?
-No sabía que eras un miedoso Os – se ríe Leott
-¿No me confundes contigo? – Le saca la lengua – además si vas a ser mala onda conmigo, mejor me voy a dormir.
-¿puedo dormir contigo? ¿No quieres andar en bici?
-¿No quieres subir a un árbol, arreglar la casa de madera, entrar al mar? – Suspira os bajando del taburete – estas triste, dormiré contigo. Falta demasiado para el próximo fin de semana…
-¿Quieres decir que falta demasiado para besarme en los muros y las cercas?
Os hace una mueca y ve a Leott bajar del taburete, sonríe tomándole la mano y le da un beso en la mejilla rechoncha.
-Yo siempre te doy besos entre semana. No sé de qué me hablas, eres muy grosero
-No estés enojado Os, pero lo digo por lo de andar en bici. ¿Hasta el fin de semana? ¿Enserio?
-Voy a la escuela mañana… - os comienza a caminar con sus manitas metidas en el short blanco y bajándose los tirantes – ya vamos a dormir, puedes meterme mano, abajo si quieres.
-¿Podemos jugar videojuegos?
-Tu juega, yo me voy a dormir – Leott le sigue de cerca desabrochando los botones de la camisa azul cielo que su tía Sharon le ha enfundado. Ambos caminan hasta la habitación de Leott.
Leott siente que esta particularmente vacía, en vez de que sus padres duerman en la habitación de a lado ahora no hay nadie, y Os no le aviso a sus padres que dormirían en su cuarto. Tal vez deberían de conseguir un cuarto juntos, cambia de habitación cada dos días es bastante molesto. Leott cree que es una gran idea.
-Perdona Leott, pero que llores por tus papas, me parece triste y verte triste me pone molesto. No quise ser malo…
-No diría que eres malo – Leott cierra la puerta del cuarto. Os se quita los zapatos y las calcetas – si no mas bien, salvaje.
-¿Cómo un león? – Os se quita el short y la playera. – tal vez me vuelves salvaje, ¿quieres jugar a los piratas?
Leott asiente y se sube a la cama quitándose toda la asquerosa ropa formal que sus padres y su tía le han elegido, Os también se quita todo mientras desenvaina una de las espadas de madera que Leott tiene a un lado de la cama
-Vamos- sonríe Os en guardia - ¿querías jugar, no? Me estas poniendo salvaje
Leott se ríe y brinca a la cama para chocar las espadas con Os, se da cuenta de que están disfrutando de un juego extrañamente infantil, pero falta demasiado para el siguiente fin de semana, y los risos dorados de Os revolotean por su cabeza como una medalla de oro y también sus pequeñas piernas blancas.
Leott termina derribado bajo la cama, jadeando y con la espada de Os en el cuello.
-¡Vamos! ¿Eres un capitán patético? – sonríe Os sacándole la lengua y jalando su parpado
-Bastante – os tira la espada y se sienta sobre el vientre de Leott – bastante malo.
-Siempre te gano, en todos los juegos Leott. Me encanta jugar contigo – se tira sobre el pecho del mayor y el azabache comienza a acariciar los rubios mechones.
-Te encanta ganar, grosero – Leott pasa la manta por encima de ambos y se da cuenta de la posición koala que Os ha tomado sobre él y sabe que no falta mucho para que se queden dormidos en ropa interior. Leott abraza al menor y lo sostiene con fuerza mientras se estira para apagar el interruptor.
-Descansa Os – Leott le da un beso en la coronilla y abraza la espalda del rubio cerrando los ojo.
-… no te duermas
-¿Qué?
-Te dije que podías meterme mano ¿no?
-Pero ya no tienes el ombligo botado, te dije que se quitaba con los años. – Leott bosteza y deja que Os tome su mano y la dirija de su espalda baja a la parte de adentro de la ropa interior – ya no será lo mismo, Os…
-No importa – suspira el de ocho años – puedes dormir con las manos aquí.
Leott pasa ambas manos de la espalda baja de Os a la parte interior del bóxer de colores que se puso el rubio y acaricia la piel suavecita que se ha creado en el pequeño trasero del menor. Aún es demasiado joven para sentir nada que no sea emoción en el estómago, pero a su parecer Os va demasiado rápido.
No es como que le importe. Podría acelerar el paso, podría decirle a sus vellos púbicos que comenzaran a crecer más rápido mientras Os le suplica para poder verlos, podría jugar videojuegos con el toda la noche, o lanzarse al mar en ropa interior. Podría hacer todo por Os.
Pero le da la vuelta y lo deja acostado a su lado. Toma sus manos y se duermen con las manos entrelazadas.
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Break cierra la puerta de su habitación, sin llave, pero se regresa a ponerle el seguro. Por si cualquier cosa. Solo por eso, claro.
Sharon cumplió 16 años el mes pasado.
Sharon ya ha crecido, ha crecido con su tanque de oxígeno y gozando de una excelente salud que el cómo su pediatra le había proporcionado en buena medida, pero ahora Sharon ya era mayor de edad. Ya no era su pediatra.
Break había subido de nivel, ya no era el pediatra. Era el doctor, el novio. El amante ¿El esposo? El dueño. De ella, solo de ella. Y ella de él, porque ella se ponía la ropa interior de encaje rosa para él. Él se quitaba la bata el estetoscopio y dejaba sus dulces sobre las mesitas de cama mientras ella se acostaba con un pijama vaporosa. Y los pies fríos.
-¿Vas a dormir ya? – Break levanto una ceja perfecta y sonrió quitándose la ropa, la camisa morada y el pantalón negro - ¿Estas cansada?
-No mucho – Sharon se ha girado para verle mientras se quita la ropa y se desata el pelo blanco. – Solo que la boda no fue poca cosa
-No para nada – Break termina de quitarse la ropa y se pone una pijama cómoda.- has crecido mucho
Break se mete bajo las cobijas y le ofrece el brazo, Sharon se recuesta sobre él y se acurruca sobre su pecho, le pone los pies fríos en las piernas, Break se queja pero aprieta la cintura de la chica con la mano, acercándola mas
-Estas muy cerca – sonríe Sharon juntando la nariz con el- ¿Deseas besarme?
-¿Te sientes bien? – Break le hace burla
-Claro que si – sonríe injustamente afectada por el comentario gracioso, pero sabe que en realidad break está preguntando por su enfermedad – no me duele.
-entonces – Break concede – puedo darte un beso, pero solo uno ¿Entendiste?
-Si oficial. Ya sacare mi credencial, soy mayor de edad- Sharon le da un beso - ¿Podríamos casarnos, no?
-Si…
Break evita el tema. Sabe que es demasiado mayor para casarse ahora con ella precisamente, el ya tiene treinta años. Ella 16. Aunque ninguno de los dos aparenta su edad, de momento cree que la edad ideal sería cuando ella cumpliera 18 o 19. Si es que para entonces el aún no se ve viejo. Traga años.
-Dame mi beso – pide Sharon con el ceño fruncido.
Break asiente y se muerde la mejilla. Toma el mentón de la chica y lo acerca a su boca, entreabierta y jadeante, lame primero el labio superior y después el inferior, lo mordisquea un poco y finalmente junta sus labios, mueven la cabeza, a la derecha y a la izquierda y continúan por besarse apasionadamente. Con la lengua y los labios, los dientes y las uñas en la cintura y en la cadera, en la espalda.
La respiración entrecortada y un beso en la frente.
Una promesa también ¿Por qué no?
-Nos casaremos, Sharon. Solo aguarda. Tres años más.
Sharon sonríe y acaricia la mejilla pálida, sabe que es lo correcto. Que tienen que esperar y está dispuesta a esperar definitivamente por él.
N/A: Paso por un mal rato, perdon por tardar. Pero no deseo fallarles. ojala les guste...
LadyNerissa: Exactamente ya serian demasiadas para manejar, y así apenas y puedo. Qué bueno que te haya gustado y hablando de MikaYuu siento que se dan aires de Os y Leott jajá vaya, vaya. Claro Revi y Yu serán pareja, se ve que se entenderán muy bien. Gracias por dejar tu review , me haces feliz – como siempre-
ClownDoll: No fue nada lindo :c , jaja bueno a mí no me gusto –por eso escribo el fic, rashos- bueno aunque no haya sido lindo como es PH pues me encanto, aunque sufra . Si realmente esa es la razón del catálogo de raro, ya que son jóvenes, jo. Bueno respondiendo a tu duda, realmente la única manera en la que logro escribir los capítulos – muchas veces – es durante mi viaje a la uní en metro. Me paro en el vagón y voy pensando (capitulo a capitulo) aunque muchas veces las ideas cambian y cambian… así que bueno, creo que es cuando estoy frente al computador cuando realmente todo se aclara –además siempre le pido ayuda a mi hermana – Pensé en Ada y Vincent pero el tiempo de las almas es de cien años, y como Vincent termina por desaparecer apenas en el capítulo ultimo de PH, pues no alcanza el tiempo… y sobre todo me gusta que sea coherente. Jeje
Muchas gracias y gracias por leer Crestomatía, ojala me dejaras review por alla y te pido una disculpa. Pero ya aclare todo ese asunto de ''el rey leon''
LucyWilliams: Creo que solo puedo decir GUAAAU, y muchísimas gracias, sobre todo por animarte a leer una historia yaoi cuando no es tu fuerte. Y también siendo este el tema principal de la obra, Gracias por tu review, claro que Yu y Revi serán pareja. Sobre el Break x Sharon si, si si, yo también los amo enserio –corazón- creo que si habrá un limme en el siguiente capitulo (y una boda) –aplaude-
Ochibi: LeottxOs a la orden (espere el siguiente capitulo para su lemmon) Discúlpame mi veces por no actualizar el miércoles, neta, pero se me vino todo encima. Estoy a final de semestre y waaa asi que no actualizare tan pronto. Aun asi espero que te guste este cap y nos leemos pronto.
PD: SI QUE VUELA EL TIEMPO, en el próximo capitulo ya todos estarán mas mayores. Habrá un capitulo pequeño de la luna de miel de Elliot y Leo oshe zy, y ese mismo dia un capitulo de Break x Sharon y Leott x Os (desarrollado tres años después) los amo. Besos.
