Un año más tarde.

Nadie se atrevió a preguntar, no había murmullos o pequeños cotilleos de chicas que habían escuchado de parte-del-viento no es que tampoco ella fuera a responder, si se lo cuestionaban ella solamente sonreía para retirarse a su clase; luego de un largo verano lejos de Mellowbrook, despejo las nubes negras que surcaban por su cabeza. El profesor de química hablaba sin descanso, siendo el primer día de clases en cuarto año, no iba a perderse la oportunidad de meterles a los adolescentes del próximo futuro cosas que realmente a ellos no le interesaban. Deposito su bolso en el suelo, al lado del pupitre. -¿Crees que ella volverá?- le preguntó una voz grave que se sentaba a su lado, el casco blanco con una franja roja brillaba a la luz. Kendall se encogió de hombros.

-Nunca se sabe, quizá él le dé una oportunidad.- observó como una sonrisa burlona se dibujaba en su rostro.

-Charles la matará si vuelve.- se cruzó de brazos, subiendo las piernas en el banco señalando a Reynaldo en el banco principal justo enfrente al maestro.

-¿Quién estaba hablando de Charles?- cuestionó la rubia abriendo su carpeta de tres anillos, mucho antes de que el acróbata pudiera pronunciar una palabra fue interrumpido, incluso si no podía oírlo sabía que muy dentro de él la risa quería escapar.


Uf, finalmente terminado el fic, sé que no es muy Kindall pero necesitaba terminarlo; pido eterno perdón por dejarlo tanto tiempo de lado, y agradezco a todos los que leyeron el fic. Muchísimas gracias.