¡Wassup Bitches! Llego Marzo y eso significa un nuevo capítulo de "El Zorro de la Niebla" que tanto han pedido. Primero que nada quiero hacer una mención especial a la persona más importante que me apoyo en mis historias y que ya no está en mi familia, quiero dedicar este trabajo a mi padre Pablo Enrique Cabezas Plaza que cumple un año desde su fallecimiento.
Siendo sincero me cuesta creer que se pase un año desde que mi viejo murió esa mañana del 26 de Marzo, a tan solo un día del cumpleaños de mi hermana que no paro de llorar, el 2016 fue un año sumamente difícil porque ella no podía superar la perdida, por suerte mi hermano y yo estuvimos a su lado para consolarla y que sepa que no está sola.
Bien, mejor no me pongo más sentimental porque casi me pongo a llorar mientras escribía esta introducción, así vamos a divertirnos con la continuación de esta historia, ¡disfrútenlo puercas xD!
Aviso importante: Hubo algunos lectores que han tenido problemas en leer los textos de capítulos anteriores, es por esto que haré un cambio para facilitar la lectura, y este es el definitivo para todas mis historias a partir de ahora.
"Blah blah blah" (Personajes hablando)
'Blah blah blah' (Personas pensando)
[Blah blah blah] (Jinchūriki comunicándose mentalmente con su Bijū)
"Blah blah blah" (Bijū o Invocación hablando)
'Blah blah blah' (Bijū o Invocación pensando)
Capítulo 20: El nuevo sello (Segunda Parte)
"Por fin llegaste, Gaki" -hablo la Bijū que se asomó por la entrada de la cueva con una mirada de lo sería- "tú y yo tenemos que hablar de algo muy importante" -Naruto solo se quedó escuchando lo que dirá la Bijū- "escúchame bien, porque no lo repetiré dos veces. A partir de hoy dejaras de usar mi Chakra" -el rubio sorprendido le pregunta el por qué no puede seguir usando su Chakra- "mira, te lo pondré de forma más sencilla para que comprendas la situación. Si el sello se rompe, yo me liberare y tú morirás al instante."
"¿¡Qué!?" -alcanzó a decir Naruto al oír la noticia- "¡espera un momento! ¡Me estás diciendo que si sigo usando tu Chakra, ¿terminare muerto!?" -preguntó el, a lo que la Bijū simplemente asiente con la cabeza- "¡eso es imposible! ¡Se supone que el sello sirve para…!"
"El sello se ha deteriorado desde que comenzaste a entrenar en Kumo" -interrumpió Kyūbi al joven Terumī- "quien diría que el entrenamiento que tu querido sensei resulto ser el causante de que el sello se deteriorara. Tan concentrado en que logres controlar mi poder que no pensó bien las cosas" -se burló del sensei del rubio, cosa que no le agrado al chico-.
"¡No te burles de Yagura-sensei! ¡Él es el mejor maestro que he tenido y el héroe que salvo Kiri!" -le reclamó a la Bijū- "¡más te vale que te disculpes de las cosas que dijiste, o sino…!"
"¿Qué vas a hacerme Gaki? ¿Encerrarme en este lugar? ¡Espera, yo ya estoy encerrada por 13 años!" -ahora Kyūbi comenzó a burlarse del rubio- "¡te lo volveré a repetir, humano! ¡No vuelvas a usar mi poder o terminaras muerto antes de llegar a la pubertad!"
"¡Eres de lo peor! ¡Pensé que éramos amigos luego de tanto tiempo que pasamos!" -mencionó el rubio-.
"Sorpresa Gaki, todo este tiempo te he mentido" -reveló Kyūbi de forma tajante- "en serio que eres muy fácil de engañar. Yo, Kyūbi no Yōko, la reina de los Bijūs… ¿siendo amiga de un Ningen (Humano)? ¡Bah, eso es completamente absurdo!" -cada palabra causo más rabia en el joven Terumī- "No me digas que el bebé va a llorar, ¡rápido, que alguien llame a la loca de su madre para que lo consienta!"
"Por qué… Por qué te comportas de esa manera conmigo… ¡que te hice para que me hables de esa manera! ¡Respóndeme Kyūbi!" -exigió saber al momento que la gran zorra bufara-.
"¡Estaría más feliz si saliera de este lugar! ¡No tienes idea de lo frustrante que estar aquí encerrada y de dar mi poder a un mocoso que no deja de fastidiarme!" -estallo la Bijū- "¡deseo mi libertad en vez de tener que escucharte tu voz todo el tiempo! ¡Quiero salir para nunca más volver a ver tu estúpida cara, Ningen!"
Las duras palabras de Kyūbi fueron las más dolorosas que escucho, eso lo llevo a pensar que Kyūbi nunca quiso ser su amiga y que todo este tiempo estuvo engañándolo. Apretó con fuerza los puños que se pusieron rojos para luego lanzarla una mirada de odio y desprecio a la Bijū que no se inmuto.
"¡Si eso es lo que quieres, entonces no volveré a hablarte, ni mucho menos pedir de tu tonto poder que me llevo a lastimar a mi sensei!" -gritó el Terumī dando media vuelta- "¡disfruta estando sola en este lugar hasta el día que muera en batalla!" -dicho eso desapareció para regresar al mundo real, dejando a una Bijū que cambio su semblante serio a una expresión de dolor y tristeza-.
"Perdóname Gaki… pero es la única forma que dejes de usar mi poder" -dijo Kyūbi que se sintió como la peor cosa que exista al insultar a su querido Jinchūriki, pero no tenía otra opción, todo lo hizo para que el no pierda la vida- "espero que algún día me perdones…" -dicho eso se retiró al interior de la cueva-.
-De regreso a la realidad-
El joven Terumī empezó a abrir sus ojos pesadamente y observar que regreso a su habitación luego de terminar su conversación con Kyūbi. En tan solo recordar las palabras de ese desgraciado Bijū que jugo con él, empezó a rechinar los dientes. ¡Como pudo ser tan tonto! ¡Tantos años en confiar en esa zorra y descubrir que lo engaño! Pero esto no se va a quedar así, ahora mismo le demostraría de lo que es capaz sin requerir de su poder.
"Cuando me recupere, le pediré a Ero-sennin que me entrene en serio" -decía el rubio más que decidido en probar a esa zorra mentirosa de lo equivocado que esta- "tal vez le pide ayuda a Kāchan que me enseñe más sobre el Fūinjutsu."
"¿Alguien mencionó mi nombre?" -como si fuera llamada, la Mizukage entró a la habitación con una bandeja y un gran tazón de ramen traído desde Ichiraku Ramen- "me alegras que hayas despertado, iba a despertarte para que comas lo que te trajo el señor Teuchi. Dijo que con esto recuperaras en cuestión de días" -decía con una gran sonrisa para que el estómago de su hijo ruga levemente-.
"Muchas gracias Kāchan, ya me estaba muriendo de hambre" -agradeció el rubio a su madre que dejó la bandeja a un lado para ayudar a levantar un poco a su hijo debido a sus heridas, hecho eso le acerco la bandeja para que pueda comer- "Kāchan, ¿puedo pedirte un gran favor?" -su madre sin pensarlo le pregunto qué es lo que quería- "quiero que me enseñes todo sobre lo que sabes en Fūinjutsu. Quiero volverme en un maestro en ese arte."
"¿Por qué de pronto estas interesado en aprender en Fūinjutsu? Tú mismo decías que era muy aburrido en aprender el concepto y fórmulas de sellos junto con la caligrafía para hacerlos" -preguntó ella recordando como su hijo se quejaba de lo difícil que era aprender este arte ninja-.
"Solo quiero aprender más cosas para ser un gran ninja. Tú mismo decías que con el Fūinjutsu se puede hacer cualquier tipo de cosas" -dijo como excusa para no decirle lo que pasó con el Kyūbi, pero su madre sabía leer bien a su hijo y supo que él le ocultaba algo-.
"No me mientas Naru-chan. Te conozco bien y sé que no quieres decirme algo" -dijo ella para que su hijo se ponga nervioso- "Si no quieres decírmelo lo entenderé, pero tarde o temprano tendrás que contarme que te pasa" -para Naruto, eso fue como "más te vale decirlo o te saco la información a la mala", el soltó un suspiro para contarle lo que paso cuando converso por última vez con la Bijū que le mintió estos años- "no entiendo… ¿Por qué el Kyūbi te dijo tal cosa?"
"¿Qué no es obvio? ¡Ella solo estuvo jugando conmigo! ¡Esa maldita zorra mentirosa decía estupideces de que el sello estaba fallando por usar demasiado su Chakra! ¡Que estupidez más grande en creer en sus palabras!" -al mencionar lo del sello, Mei abrió sus ojos al enterarse que el mismo Kyūbi supo de la falla que tiene el sello-.
'Al parecer Yagura-chan y yo no somos los únicos que saben del problema' -pensó la Mizukage- "bueno… tal vez Kyūbi tiene sus razones para que no debas usar más su poder con ese desperfecto que tiene el sello" -comentó la mujer a su hijo que estaba a punto de comer-.
"¿Qué quieres decir con eso?" -preguntó el rubio confuso, a lo que su madre toma asiento en la cama para contarle sobre el problema-.
"Luego de que pierdas el control en tu entrenamiento, Yagura-chan me pidió que revisara el sello en caso que este fallando… y descubrí que si lo tenía" -le contó Mei a su hijo que quedo impactado por la noticia- "¿recuerdas de cómo funciona el sello que tienes?"
"Hai. El sello sirve para regular de forma correcta el Chakra del Kyūbi y evitar que pierda el control… pero, ¿Qué es esa falla que hablas tanto? ¿En verdad es tan grave para preocuparme?" -preguntó este para que su madre asienta con la cabeza-.
"Resulta que a medida que utilizabas ese Chakra, el sello empezó a debilitarse sin razón alguna… lo que llevo a que te descontrolaras y atacaras a Yagura-chan" -le contó a su hijo que abrió los ojos por completo- "sigo investigando el error en el sello y ver cómo puedo resolverlo, hasta le pedí ayuda a Jiraiya-sama que también tiene conocimientos en Fūinjutsu. Hasta que no encontremos una solución, lo mejor es que no vuelvas a usar el Chakra del Kyūbi" -le advirtió Mei-.
"Eso quiere decir que estos años que entrene en Kumo… ¿fueron en vano?" -dijo Naruto cabizbajo de que todo su esfuerzo se fue a la basura-.
"Nada fue en vano, Yagura-chan me enviaba informes de tu progreso mientras estaban en Kumo" -decía la Mizukage animando a su hijo- "te has vuelto un gran ninja aun sin tener que usar el poder del Kyūbi. Hasta menciono que tienes madera como líder de equipo" -señaló ella mientras Naruto recordó las misiones que hizo en el País del Rayo con otros equipos a parte del Equipo Yugito- "no te preocupes por lo que te pase, déjaselo todo a su Kāchan que lo arreglara en poco tiempo" -finalizó ella dándole una sonrisa cálida a su hijo-.
"Muchas gracias Kāchan, en verdad eres la mejor" -agradeció Naruto que tomo unos palillos- "ahora si me disculpas, voy a empezar a comer antes que se enfrié el ramen" -de pronto su madre le arrebato los pasillos de la mano del rubio en un abrir y cerrar de ojos- "¿eh? ¿Y los palillos?" -preguntó viendo que la pelirroja los tenía-.
"Antes que nada, me gustaría hablar contigo de algo muy importante" -dijo Mei rodeada de un aura roja al momento que su cabello cobraba vida, señal que Mei entro en su estado de la Habanera Sangrienta de Kirigakure no Sato, aterrando por completo a Naruto- "me puedes explicar sobre esa amiga que conociste, la que se llama Queen Bee" -exigió saber mientras liberaba más de esa aura roja-.
"E-E-Etto… B-B-Bee-chan es una gran amiga… es una Jinchūriki como yo" -respondió el rubio asustado de lo que podía suceder- "e-es alguien alegre, divertida y muy linda…"
"Conque linda, ¿eh?" -decía su madre con un tono de voz dulce que helaría la sangre al más sanguinario asesino que existiese- "¿Y que más hicieron tú y tu linda 'amiga'? Naru-chan" -preguntó ella al momento que su hijo tragó saliva fuertemente. Hoy no era su día sin duda alguna-.
-Timeskip-
Pasaron 3 meses desde que el hijo de la Mizukage se recuperara por completo para continuar con su nuevo entrenamiento en su elemento, gracias a que su madre consiguió algunos Jutsus Fūton que compro por el país y de regresar a sus clases de Fūinjutsu que le serían muy útiles en misiones. El Yondaime Mizukage siguió entrenando a su alumno en otras materias que no estaban relacionados con usar el Chakra del Kyūbi por la falla del sello, Yagura le enseño Jutsu que usan los ninjas de Kiri, Kirigakure no Jutsu (Jutsu: Ocultación en la Niebla) y algo del estilo de Kenjutsu que usan los Kiri no Shinobigatana Nananin Shū.
La Godaime Mizukage envió un mensaje a Jiraiya de la situación del sello que llevo a su hijo perder el control, sin perder ni un segundo el Gama Sennin llego a Kiri para conversar sobre el tema y buscar una solución. Lo primero que hizo el Sannin fue revisar cuidadosamente el sello que contiene el Kyūbi, y tal como menciono Mei, el sello tenía una falla. Jiraiya dedujo que algo debió ocurrir cuando activaron el sello, pero la pregunta era, ¿Qué fue lo que salió mal? Minato era un maestro con los sellos, era imposible que el cometa semejante error que le costaría a su hijo, hasta uso uno de las técnicas de sellado del Clan Uzumaki que poseía Kushina. Pero… ¿si resulta que en verdad Minato se habrá equivocado, o que algo pasó y que perjudique el sello? Ahora mismo no tenía ni una respuesta a tal incógnita.
"Por más que sigamos investigando, no podemos encontrar cual la respuesta de cómo podemos arreglar el sello" -habló Jiraiya sentado en frente de la Mizukage, tanto el como Mei se encontraban en la Mansión del Clan Terumī mientras conversaban sobre el problema- "si tan solo tuviéramos ese pergamino que uso Minato, tal vez nos facilitaría las cosas en vez de estar rompiéndonos las cabezas"
"Trate de buscar entre las pertenencia que me entrego el Sandaime Hokage, las cuales son pergaminos con las técnicas de Minato-san y Kushina-sama. Pero por más que revise, no he encontrado el pergamino que contiene la información del sello de Naru-chan" -dijo Mei que reviso una y otra vez todos los pergaminos, pero no encontró lo que buscaba-.
"Lo mejor es que envié un mensaje codificado a Sarutobi-sensei para que mande a Kakashi y que registre la casa de Minato y su esposa, quizás él pueda encontrar ese dichoso pergamino" -mencionó el Sannin, en ese momento Mei pregunto por la persona llamada Kakashi, a lo que el peliblanco le responde- "Él fue uno de los alumnos de mi estudiante. Si se lo pedimos que busque el pergamino, podremos configurar el sello y arreglar ese desperfecto de una vez" -mencionó el- "pero…" -ese 'pero' no le gustó mucho a la Mizukage- "cabe la posibilidad de que Danzō haya mandado a sus Anbu al inspeccionar las cosas de Minato, si eso llegara a ocurrir…"
"Nuestras esperanzas de salvar a Naru-chan se esfumaran de nuestras manos" -añadió Mei preocupada por su hijo-.
"Lo mejor es no pensar en esa posibilidad, tenemos que ser positivos de que Danzō aún no haya encontrado el pergamino. Minato no es un tonto como para dejar sus cosas sin protección alguna" -mencionó Jiraiya que saco un papel, un pincel y tinta para escribir el mensaje secreto que le mandaría al Sandaime Hokage- "de lo que estoy seguro, es que la casa debe estar bajo una fuerte barrera de protección. Minato no solo velaba por la seguridad de la aldea y su gente, también se preocupaba por su familia" -finalizó el al igual de terminar de escribir la carta- "de seguro Kakashi debe saber cómo atravesar la barrera de protección, registrar la casa de pies a cabezas y encontrar el pergamino."
"Su idea es mucho mejor de lo que yo tenía en mente en caso de que tengamos que pasar a un plan B" -dijo Mei que tomo un pergamino, al abrirlo revelo su contenido de un sello sumamente complejo pero incompleto- "puede que no sea una Uzumaki de sangre como Kushina-sama, pero poseo un gran conocimientos gracias a los pergaminos de los Uzumakis. He estado elaborando un nuevo tipo de sello que puede reemplazar el que tiene Naru-chan, solo que aún no lo he terminado porque tengo que terminar los detalles que afinar y errores que corregir" -Jiraiya tuvo curiosidad e inspecciono el sello que elaboraba la Mizukage-.
"Sello de Nueve Niveles" -leyó el nombre del sello mientras revisaba cada detalle- "a decir verdad… esto es muy impresionante" -confesó el Sannin sin quitarle los ojos al pergamino-.
El nuevo sello que creo Mei sin duda era muy impresionante para alguien que estudio de los pergaminos Uzumakis. La función del sello era mantener el poder del Kyūbi en nueve partes iguales al número de colas de la bestia, y que la persona podía liberar el nivel que deseaba por voluntad propia y sin correr el riesgo de perder el control debido a la protección que cuenta el sello de volver a cerrar el Chakra de la zorra de forma automáticamente. Para resumirlo, este nuevo sello superaba con creces el sello defectuoso de Naruto a pesar que aún no está completado. El detalle del sello es que no está terminado, faltaba ciertos detalles que arreglar, ante el ojo experto del Sannin dedujo que el trabajo de Mei iba en 68% de su desarrollo
"Te esforzarte mucho en crear esto a pesar que no está completado. Has hecho un buen trabajo" -el Sannin elogio el trabajo de Mei que enrollo el pergamino- "es mejor que termines ese sello en caso que Kakashi no encuentre el pergamino o que algo malo llegue a pasar con Naruto" -le dijo a la Mizukage que lo tomo en cuenta- "si me disculpas tengo que retirarme, voy a enviar el mensaje a Sarutobi-sensei para luego continuar con mi trabajo de recopilar información" -dicho eso se dispuso a retirarse de la mansión-.
"Cuando te refieres a recopilar información, no querrá decir que vas a espiar a las mujeres en los baños terminales, ¿o me equivoco?" -dijo Mei para que el Sannin se detenga- "Oh Jiraiya-sama, no se haga el inocente, después de todo mi hijo ya me contó de todo los líos que causo en Kumo" -dijo con una voz fría-.
'¡Maldito Gaki y su gran bocota!' -pensó Jiraiya preocupado- n-no es lo que usted cree Mizukage-sama, voy a ver a mi red de espionaje y nada mas -mintió para salvarse de una muerte segura a manos de Mei-.
"No venga con esas mentiras Jiraiya, soy muy buena en descubrir cuando me están mintiendo" -mencionó Mei seria- "por mucho que sea un Sannin, solo te haré una pequeña advertencia" -al decir eso, saco una unas tijeras de podar viejas y oxidadas- "si descubro que estuviste fisgoneando en la sección de mujeres de los baños termales, o que trate de mirarme en ese lugar…" -decía mientras abría y cerraba las tijeras, provocando que el peliblanco se lleve sus manos a sus joyas familiar al entender bien el mensaje-.
"¡A la orden Mizukage-sama!" -gritó el aterrado Sannin que salió huyendo de la mansión para nunca más volver-.
"Como me gusta ser la líder y que la gente coopere de manera voluntaria" -dijo la pelirroja guardando sus tijeras de podar- "pero Jiraiya-sama tiene la razón en algo, debo terminar esto antes que algo malo llegue a ocurrir a mi pequeño" -volvió a abrir el pergamino para que una explosión de humo en frente suyo aparezca- "¿¡pero que demo…!?"
"¡Mizukage-sama, hubo un problema con su hijo y ahora está hospitalizado!" -dijo un Jōnin de Kiri que apareció al usar el Shunshin no Jutsu-.
"¡Que le paso a mi hijo!" -exigió la Mizukage- '¡por favor que no sea lo que estoy temiendo!' -pensó Mei temiendo que su hijo pierda el control por segunda vez-.
"¡Yagura-sama lo llevo al hospital! ¡No sé con exactitud de lo que paso pero su hijo llego inconsciente por un golpe en la cabeza!" -le explico el Jōnin a su líder que sintió alivio de que no sea otro descontrol, pero eso no le quito la preocupación-.
"Muchas gracias por avisarme. Dile a los demás ninjas que ahora mismo estaré ocupada hablando con Yagura-chan de un tema muy importante, no quiero que nadie ni menos el consejo nos interrumpa. Es una orden Rango S, ¿entendiste?" -le dijo al Jōnin que asiente con la cabeza que se retiró de la misma forma que llego- "Por el momento no es nada grave… pero lo mejor es que no baje la guardia" -se fue a buscar unos pergaminos Uzumakis que podían serle útil, y de paso llevo su pergamino con la formula incompleta del Sello de Nueve Niveles- espero que ese tal Kakashi encuentre el pergamino, porque ahora mismo lo necesitamos" -se retiró de la sala para ir rápido rumbo al hospital-.
-Hospital de Kirigakure no Sato-
"Le he puesto unos puntos en su cabeza y unas vendas para evitar más pérdida de sangre. Dentro de unas horas el joven Terumī-san despertara con un gran dolor de cabeza" -dijo el Iryō-nin (Ninja Medico) que se encargó de curar la herida en la cabeza de un Naruto tendido en la camilla- "Por saber, ¿Cómo es que se provocó ese golpe? Porque a mi punto de vista, parece que alguien lo golpea con mucha para dejarlo inconsciente"
"Fue Naruto quien me lo pidió" -respondió el Yondaime Mizukage para la sorpresa del Iryō-nin- "pasaron muchas cosas para que el me pide tal cosa. No le puedo decir mucho al respecto ya que es un secreto entre mi persona y Mei" -le dijo al Iryō-nin que decidió no preguntar más sobre el tema y dejar solos al Yondaime y su estudiante en la habitación- "demonios, no creí que tuve que llegar a tener que lastimarlo de esa manera" -se dijo a si mismo viendo a su alumno inconsciente-.
"No había otra forma Yagura. Era eso o que el muchacho vuelva a perder el control y empiece a atacarte" -mencionó Isobu al Yondaime- "el mismo te pidió que lo noquearas para así evitar que el Chakra de mi hermana empiece a manifestarse."
"Tienes razón… pero me preocupa el hecho de como Mei llegue a tomarse la noticia" -señalo Yagura con algo de miedo para que la puerta sea pateada por una Godaime Mizukage que alcanzo a escuchar la conversación- "¿¡M-M-Mei!?"
"¡Con que tú fuiste quien golpeo a mi Naru-chan! ¡Nunca pensé que alguien como tú se vuelva un bravucón! -reclamo la furiosa Mizukage que dejo caer los pergaminos que se trajo al instante que Yagura retrocedía para alejarse de ella- "¡quédate quieto para que te tu merecido!"
"¡Espera Mei! ¡Déjame contarte lo que paso!" -dijo el aterrado Yondaime para que Mei se detenga en asesinarlo- "¡es verdad que golpee a Naruto…! ¡DONDE SACASTE ESAS TIJERAS!" -gritó este cuando la pelirroja saco las mismas tijeras de podar que uso para asustar a Jiraiya-.
"No me vengas a cambiar el tema. Ahora explícate el por qué lastimaste a mí, o si no me veré a aplicarte una castración… personalmente" -ordenó la Mizukage al peligris que protegió su masculinidad-.
"H-Hai… Mizukage-sama" -decía el Yondaime con una voz aguda-.
El Yondaime comenzó a relatar lo que paso esta mañana cuando llevo a Naruto para la práctica de Kenjutsu que tenía planeado para hoy. Parecía que todo marchaba bien mientras le enseñaba las bases del Kenjutsu a su estudiante y de usar la naturaleza de su Chakra Fūton para aumentar el poder del filo de su arma. Todo parecía ir normal en la práctica a medida que Yagura observaba a su alumno blandiendo su katana, pero en ese momento el Chakra del Kyūbi empezó manifestarse en el cuerpo del rubio que detuvo su práctica para concentrarse y evitar que ese Chakra lo controle pero era imposible, como si la función del sello dejo de funcionar.
"Justo cuando creí que llegaría a liberar la primera cola, Naruto me pidió que lo golpeara y lo deje inconsciente y así evitar que el Chakra del Kyūbi se salga de control" -Yagura termino de contar lo que paso en el entrenamiento a una más calmada Mei- "luego lo traje al hospital para que le curen la herida, y eso sería todo…. Ahora si eres tan amable de quitar esas tijeras lejos de mi te lo agradecería" -pidió porque las tijeras se encontraban muy cerca de su garganta-.
"De acuerdo, por esta vez te hare caso" -dijo la Mizukage que arrojo las tijeras de podar por detrás y que se claven en el muro, cosa que fue un gran alivio para Yagura- "y con lo que mencionaste, creo que ya sé que le paso a Naru-chan. Me temo que el sello ha comenzado a debilitarse más rápido de lo que calcule con Jiraiya-sama" -esa noticia no fue nada agradable para Yagura-.
"¿Qué tiene que ver ese Ero-sennin? ¿Qué fue lo que descubrieron?" -preguntó Yagura a Mei que recogió sus pergaminos y los coloco sobre la camilla en que la descansaba su hijo-.
"Descubrimos que el sello está debilitándose rápidamente, pero no pensé que pasaría más rápido de lo que pensamos" -decía la Mizukage que abrió uno de los pergaminos Uzumaki el cual tenía unos sellos muy complejos- "ya no tenemos tiempo de que la persona que Jiraiya-sama mencionó busque el pergamino perdido, tenemos que actuar ahora o el sello se romperá"
"¿Necesitas algo de ayuda?" -preguntó Yagura que no se quedaría con los brazos cruzados-.
"Tráeme a varios Iryō-nin con grandes reservas de Chakra. Voy a necesitar toda la ayuda posible para reforzar el sello" -ordenó Mei que coloco el pergamino extendido sobre el estómago de su hijo, justo encima del sello que mantenía al Kyūbi al instante que Yagura salió de la habitación y buscar a todos los Iryō-nin que sean necesarios- "no te preocupes Naru-chan, mami arreglara todo" -le dijo al rubio acariciando suavemente su mejilla-.
Bastaron unos minutos para que el Yondaime Mizukage volviera con seis Iryō-nin a la habitación del rubio y ver que él tenía un pergamino sobre su estómago. Muchos de los recién llegados querían preguntar el por qué el joven Terumī tenía eso pero las Mizukage tomo la palabra.
"Escuchen bien, el motivo de por qué los llame es porque requeriré de toda su ayuda para reforzar el sello de mi hijo, el cual contiene al Kyūbi no Yōko" -les informo a los llegados que escuchaban a su líder sin preocupación, después de todos sabían de la condición como Jinchūriki-.
"¿Cómo piensas hacer eso? La última vez que usaste uno de esos sellos Uzumakis, terminaste desmayada y agotada" -le recordó Yagura por el efecto de usar ese sello que pudo costarle la vida a la pelirroja-.
"Fue un error mío al no darme cuenta que se requiere mucho Chakra. Después de todo, estos sellos fueron ellos por Uzumakis quienes poseen enormes reservas de Chakra" -menciono la pelirroja aclarando lo que le paso al desmayarse- "tenemos que comenzar con el reforzamiento del sello ahora mismo, estamos perdiendo tiempo valioso" -ordenó ella para que unos de los médicos presentes pregunten que tienen que hacer- "necesito que me den su Chakra mientras refuerzo el sello para que dure lo suficiente para que Jiraiya-sama traiga el pergamino que nos ayudara a resolver el problema" -todo el mundo asiente para empezar a trabajar mientras que Yagura aparto de ellos para que puedan trabajar mejor-.
Mei comenzó el trabajo realizando una larga secuencia de sellos manuales mientras dos Iryō-nin se colocaron detrás suyo para poner sus manos en la espalda de la Mizukage y esperar el momento en que tengan que darle de su Chakra, los otros cuatro médicos tomaron posición detrás de sus dos colegas para tomar su lugar en caso que uno de ellos se agote por falta de Chakra. Una vez que Mei termino los sellos manuales, coloco una mano sobre el sello del pergamino y empezar el reforzamiento, ocurrió que todo a su alrededor se oscureció por unos segundos para que todo a su alrededor cambie drásticamente.
"¿D-Dónde estoy? ¿Cómo es que llegue aquí?" -se preguntaba la Mizukage viendo a su alrededor y ver que ya no se encontraba en la habitación del hospital tampoco estaban los Iryō-nin, ni Yagura y Naruto. Ahora mismo se encontraba en frente de una gran cueva con decoraciones de templo destrozadas, un Shimenawa viejo y deteriorado- "¡Donde esta Naru-chan! ¡Que le paso a mi hijo y a los demás!"
"Como es que llegaste a este lugar, solo el Gaki puede venir aquí" -dijo una voz aterradora que proviene desde el interior de la cueva-.
"¿Hola? ¿Hay alguien ahí?" -preguntó Mei que se acercó a la entrada de la cueva y ver las decoraciones destruidas- "¿Qué habrá pasado en este sitio para que todo esto quede arruinado?" -decía mientras acerco una mano para tocar el Shimenawa arruinado-.
"¡No te atrevas a tocar el sello!" -gritó aquella voz que escucho para que la Mizukage retrocediera- "¡no sé cómo diablos viniste a este sitio, así que responde de una vez!" -desde el interior de la cueva salió una molesta zorra que miraba fijamente a la Godaime Mizukage-.
"¿¡K-K-Kyūbi no Yōko!?" -Mei reconoció sin problemas al Bijū porque hace tiempo tuvo su primer contacto visual con la bestia cuando fue a Konoha- "¡Cómo es posible que estés afuera si el sello no se ha roto!" -exigió ella apuntando con el dedo a la gran bestia-.
"Solo estoy turisteando el interior de la cueva, nada más que eso" -explicó la zorra que sonó muy sarcástica- "Al parecer no lo comprendes Ningen, yo no me libere del sello, aún sigo en el"
"¿Dentro del sello? Eso quiere decir…" -decía Mei que comprendió lo que la Bijū le dijo- "pero si lo que dices es cierto, ¿Qué es este sitio?"
"Esto es el subconsciente del Gaki. Este es el lugar donde me mantengo sellada, y esto…" -decía la Bijū señalando el Shimenawa en frente de la cueva- "es el sello que está debilitándose" -la Mizukage no sabía que decir ante la noticia- "La razón del por qué estás aquí… es algo desconocido para mí. Se supone que solo los Jinchūrikis vienen a este lugar para hablar con nosotros, pero nunca pasa con alguien del exterior. La verdad es un gran misterio cuando tu tocaste el sello y su mente fue traída a este lugar."
"Quizás Naru-chan tuve que ver con algo para que yo viniera a este sitio. El de algún modo supo que quiero ayudarlo" -mencionó la pelirroja pero la Bijū negó con la cabeza-.
"Imposible. Por mucho que sabemos de lo que el Gaki puede hacer, es imposible traer la mente de alguien de afuera a este lugar" -respondió Kyūbi- "pero tengo la leve sospecha de que algo te trajo a este lugar. Desde hace tiempo he sentido una extraña energía rondando por el lugar desde que el sello se debilito, tal vez eso sea el causante del por qué estás aquí… pero la pregunta es, ¿Por qué lo hizo?"
"Eso es algo que yo pueda responder" -se escuchó una tercera voz que provenía detrás de la Mizukage que volteo para ver quien se trataba y llevarse una gran sorpresa al igual que el Kyūbi-.
"No puede ser…" -dijo la zorra con los ojos bien abiertos al ver de qué se trataba- "cómo es posible que tu…"
"Ha pasado mucho tiempo, Kyūbi" -saludó aquel extraño que se acercó a una sorprendida Mei- "también me alegra de conocerte otra vez, Godaime Mizukage Mei Terumī."
Fin del Capítulo.
