¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!

Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto; y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.

Advertencia: OoC

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SNOW WHITE QUEEN

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No soportó el hecho de verla golpeada, era un constante recordatorio de que alguien la había atacado y que ella no había hecho nada y cómo lo sabía, ¡fácil! Al estar entrenando con ella notó que no tenía muchos puntos débiles; su defensa no era mala y era rápida; sus ataques eran contundentes, dignos de un Hyûga, entonces por qué tenía ese moretón en la cara, no era razonable y se le hacía hasta estúpido. Era simplemente ilógico: un Hyûga vencido por un Hyûga fácilmente. Algo no le gustaba de todo eso y quería saber por qué ella no decía nada, no tenían mucho de conocerse y lo sabía pero ¿eso no les daba ya la confianza de hablar un poco más de ellos?

-¿Acabaron tan pronto?-preguntó Suigetsu al verlo llegar a su casa.

-Hmph.-se sirvió agua.

-Se me hace difícil creer que hayan acabado tan pronto, Hinata-chan es muy buena, digo no sé con cuantas mujeres hayas peleado, pero es muy buena; debió haber dado más.-sorbió de su usual botella.

-¿Te ha dicho algo de cómo se hizo ese moretón?-Suigetsu tenía razón, era buena por lo que no entendía ese maldito moretón.

-¡Sasuke! Te preocupas por ella, será que te gusta… eh.

-No seas estúpido, Suigetsu.-esa idea estaba completamente descartada.-Pero tienes razón, Hyûga tiene buena defensa y el combate cuerpo a cuerpo es su fuerte no entiendo cómo es que tiene eso.

-Entonces habla tú con ella, Sasuke, porque si me dice algo ten por seguro que no te lo diré. Si vuelve a confiar en mí, no lo echaré a perder.

-Suigetsu, lo echaste a perder al poco tiempo y te insistiré con algo, ¿recuerdas qué te dije cuando te vi sobre Hyûga por primera vez?

-No…-se hizo el desentendido sabiendo qué haría.

-No te acerques a ella, Suigetsu al menos no si yo estoy presente, ¿entendido?-normalmente cuando lo hacía, sólo cometía alguna estupidez sin pensar en las consecuencias.

-Está bien, Sasuke, prometo contenerme.

-Más te vale.

-Por cierto, ¿y Hinata-chan?

-Se quedó descansando.

-Eso quiere decir que la dejaste sola en quién sabe dónde.

-No le va a pasar nada por estar sola, Suigetsu.

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-Hanabi-sama.-llamó a la pequeña Hyûga unas horas después de que ésta llegara de una misión de la cual no conocía lo detalles.

-¿Pasa algo, Kō-san?-camino hasta él, dejando su botella de agua en el suelo ya que estaba entrenando.

-Hinata-sama me pidió que le entregara esto.-sacó la pequeña cajita de regalo que la mayor le había dado con tanto recelo.

Tomó la caja y la guardó inmediatamente, sabía los problemas que tenía su hermana con el clan especialmente con su padre y no se arriesgaría a quedar en medio del pleito, no porque fuera egoísta, sólo que Hinata se lo había pedido millones de veces y no le quedó más que aceptar.

-Si preguntan por mí, estaré en mi habitación.-pidió tomando sus cosas.-Gracias, Kō-san.-agradecía que él se tomara el tiempo para proteger a su hermana y por procurar que ellas se vieran aun si se metía en problemas.

-Claro, Hanabi-sama.

Entró a su recámara, estaba ansiosa por ver lo que le había dejado su hermana mayor; se encerró, no deseaba que nadie la interrumpiera, había una gran posibilidad de que viniera una nota con el regalo y si Hiashi se enteraba… Abrió la cajita y encontró un cadena con un pequeño dije de rubí.

-Neesan.-ninguna solía usar algo ostentoso, no era lo que usualmente hacían, sin embargo Hinata sabía lo mucho que le gustaba esa piedra, no sabía bien por qué pero tenía un significado más profundo que el simple hecho de que fuera costosa o hermosa. Lo abrazó con ambas manos, acercándola a su pecho.

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Se levantó minutos después al recuperar el aliento y se dirigió a paso lento a la casa de Sasuke, no tenía mucho por hacer; llegó y encontró a ese par en la cocina, haciendo absolutamente nada.

-¡Hola, Hinata-chan!

-Suigetsu-san.-entró y se sirvió agua. Traía el cabello amarrado en un chongo alto y la playera con un pequeño amarre en una esquina.

-¿Qué tal el entrenamiento?

-Cansado, pero estuvo bien… creo.-no concluiría nada, Sasuke estaba allí y él sería quien finalmente decidiría qué tan bien lo hizo.

-No lo hiciste nada mal, Hyûga.-admitió Sasuke sin voltear a verlos.

-Gracias, Uchiha.-sonrió.-¿Qué hare de comer?-soltó la pregunta al aire para que ambos dieran opciones, ella no sería la única en comer así que no le parecía justo preparar algo que a sólo a ella le gustara.

-Sashimi, tempura, sushi o algunos rollos con salmón y algo dulce.-sugirió al instante, era buena cocinando y no desaprovecharía la oportunidad para comer lo que ella preparaba.

-¿Quieres algo en especial, Uchiha?

-Lo que sea está bien.

-Entonces si vas hacer los rollos para los tres, que no lleven nada dulce y si puedes hacer algo con tomate, será perfecto para Sasuke.

Giró para ver al azabache después de lo que recomendó Suigetsu; él era su amigo, seguramente sabía que eso le gustaba a Uchiha y que probablemente eso se le antojaría.

-¿Eso está bien, Uchiha? Si preparo algo con tomate, ¿lo comerás?-se interesó en la respuesta al no tener una respuesta de su parte sino de parte de Suigetsu.

-Hmph.-desvió la mirada al sentir la de Hyûga sobre él, era insistente y se sentía un poco raro al tener toda su atención.

-Está bien, Uchiha, así lo haré.-al no obtener respuesta alguna ella pensó que así lo querría y así lo haría.

-Hmph.-se fue para meterse a bañar, lo que menos quería era tener que darle la cara a Hyûga sintiéndose tan incómodo al tener toda su atención sobre él.

-De alguna manera le importas a Sasuke.-soltó a la suerte Suigetsu, acompañando a Hinata y ayudándola partiendo unas cuantas verduras después de lavarlas y pelarlas –claro cuando eso se necesitaba-.

-¿Eh?-giró al escuchar a Suigetsu hablar, ya que no estaba poniendo atención debido a que pensaba en otras cosas y el que estuvieran callados por unos minutos la hizo pensar que esa vez no hablarían de nada.

-Que creo que de alguna manera le importas a Sasuke.

Sonrió para girarse a la mesa de en medio de la cocina para tomar algunas verduras y ponerlas a hervir.

-Él también me importa.-aceptó sonriéndole a Suigetsu pero notando que sonaba algo raro y anormal.-N-no me refiero a qu-que me guste,-explicó al ver la cara de Suigetsu.-es só-sólo que, a pesar de su mal carácter, es agradable convivir con él, no será mi amigo, pero es una persona interesante y es mi misión el estar pendiente de él.

-Supongo que con el tiempo le agarras cariño, ¿no?

-Eso creo, Suigetsu-san.

-Cambiando de tema, ¿ya sabes cuándo será la reunión a la que quieres que te acompañe?

-Como dije en la mañana, Suigetsu-san, no lo sé. Pero así como tú, estoy impaciente por saberlo.

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Lo había discutido con Hana y seguía sin entender sus razones, sin embargo, muy a su pesar respetaría su decisión y aunque le costara trabajo, tenía que decirle a Hinata que no podría acompañarlo a la boda de su hermana.

Eran las dos de la tarde e iba en camino al distrito Uchiha, sabía que Sasuke podría querer asesinarlo por la misma causa por la que Hinata le había pedido no entrar pero tenía que decírselo, mañana sería la boda de su hermana y si de por sí era injusto que le dijera un día antes, sentía que hacerlo así tan repentino era peor.

Llegó y tocó la puerta; escuchó unos pasos y un tipo raro abrió con un delantal puesto.

-Tú debes ser el novio de mi Hinata-chan.

-¿Qué?-¿había escuchado bien? Ese tipo le había dicho "mi Hinata-chan".-Sí, idiota, soy el novio de Hinata Hyûga.

-Creí que eras algo más… impresionante, creo que deberíamos mejorar los gustos de Hinata-chan y qué mejor que empezar por mí.

-¡Cierra la boca, pescadito!-esa ya era una agresión directa y contra su persona.

-No te tengo miedo, perro.

-¡Hijo de…!

-Suigetsu-san, ¿quién es?-se asomó al ver que el peliblanco no regresaba de abrir la puerta.-Kiba-kun…-al ver que Suigetsu se giraba para verla, notó a la persona que había tocado la puerta.-¿Pasa algo?

-¿Podemos hablar, Hinata?

-Cla-claro…-la repentina visita le extrañaba pero aceptaba hablar con él. Se quitó el mandil y caminó a la altura de Suigetsu que por la cara de Kiba, éste lo había fastidiado con algo.-Toma, Suigetsu-san, ¿puedes terminar de servir?

-Lo que mi Hinata-chan, ordene.-recibió el mandil y alardeó para joder a Kiba con lo mismo y entrar a la casa burlándose de ese cara de perro.

-No le hagas caso, Kiba-kun, Suigetsu-san es muy bromista.

-Es un idiota.

-¿Para qué me buscabas?-cerró la puerta tras de sí al salir de la casa.

-Ahm…-divagó un poco pensando que esa no era la manera de enfrentar que su hermana no la quisiera en la boda, ¿pero qué más daba?-¿Recuerdas que Hana se casa, verdad?

-¡Claro! Es mañana, ¿por?-eso lo tenía en mente, él hace meses la había invitado y ella aceptó ir sin pensárselo dos veces, finalmente era su cuñada.

-Bueno… verás…. últimamente Hana ha estado muy rara y bueno…-Hinata apreciaba a Hana cómo decirle que el sentimiento no era del todo mutuo.-Ella no sabe lo que dice… ahm… pero… bueno… es mi hermana a final de cuentas…. y…

-Deja de darle tantas vueltas al asunto, Kiba-kun, ¿qué pasa?-el que no se atreviera a darle la cara y el que divagara tanto sólo la ponía nerviosa y la hacía preocuparse, ¿acaso algo le había pasado a Hana que no se haría la boda?

-Hana…-respiró hondo.

-Kiba.-insistió al verlo respirar tanto y hacer parecer que le daría la peor noticia del mundo.

-Hana no te quiere en su boda.-lo soltó sin más, sabiendo que esa noticia no le agradaría del todo a Hinata y que le afectaría.

-No conozco las razones de Hana para decidir eso, Kiba-kun.-le dolía, sí, era importante Hana para ella pero si ella no la quería en su boda lo respetaba. Era una fecha personal e importante, no se la arruinaría por un vago capricho de verla casándose.-Pero lo respeto, si ella no me quiere allí, no la haré pasar un mal rato con mi presencia, soy lo suficientemente madura para entender que no le puedo caer bien a todos o que no puedo agradarle a todo el mundo, ¿no?

-Quería que estuvieras ahí, conmigo.

-Lo sé, Kiba-kun, pero es la boda de Hana-chan, no puedo ir sin su consentimiento.

Notaba lo mal que le caía la noticia al querer tanto a Hana, pero si ella decía estar bien con eso, lo entendía, no le iba a echar más limón a la herida.

-De todas formas, mañana estaré entrenando, no te preocupes.

-Lo siento mucho, amor.-le dio un suave beso en la frente para reconfortarla un poco y le sonrió, despidiéndose para ayudar con lo que faltaba para la ceremonia.

Caminó de regreso a la casa con una dolorosa sensación, pero lo respeto, no era la peor noticia que le habían dado en la vida y podía vivir con eso, quería a Hana, pero no se moriría por no ir a su boda. Las peores noticias de su vida las había tenido frente a ella: la muerte de su madre y la de su niisan. Eso no era nada y no le afectaba.

-¿Todo bien, Hinata-chan?

-Sí, Suigetsu-san, cosas de niños.-le restó importancia para sentarse en un cojín alrededor de la mesa y esperar a Sasuke para comer.

-¡Itadakimasu!-soltó Suigetsu siendo secundado por Hinata al ver a Sasuke sentarse y empezar a comer.

Llegó la noche y ella estaba sentada en el jardín, para pensar un poco. Ya se había bañado y bueno, sólo esperaba a que fueran las once para irse a su recámara y dormir.

La vio en medio del jardín pensando en quién sabe qué cosas y recordó lo que le había dicho Suigetsu: …habla tú con ella, Sasuke… .

Llegó a su altura y soltó:-Soy Sasuke Uchiha, tenía un hermano; asesinaron a mi clan entero y derroté a Kaguya junto a Naruto y Sakura.-eso era determinación, señores y no pedazos, porque si algo sabía era que para obtener la confianza de otros, él debía confiar en ellos.

Se giró hacia él al verlo sentarse a su lado pero con una distancia prudente, ¿a qué se debía eso?

-Bueno, yo soy Hinata Hyûga; tengo una hermana menor; asesinaron a mi niisan y participé en la guerra ninja.-contestó lo mismo que él al no saber qué planeaba ese hombre.

-¿Sólo dirás eso? ¿no me dirás algo de tu vida privada?

-Usted hizo lo mismo, Uchiha-san. Lo que me dijo no es privado, es de conocimiento público aunque no lo crea.-así que intentaba algo con su repentino acercamiento.

-Mientes, Hyûga. Y también lo tuyo es de conocimiento público.

-¿Ve? Déjeme decirle algo, Uchiha-san, usted es como una figura pública, es como si la vida de muchos giraran en torno a usted y sólo se interesan en usted. Es famoso.-explicó.

-No saben nada de mí.

-Eso lo sé, Uchiha, pero eso que me dijo, no es secreto.

-Bueno, Hyûga, al grano.-soltó fastidiado.-¿Cómo te hiciste ese moretón?

-Algún día te lo diré, Uchiha, pero hoy no es ese día.-soltó para ponerse de pie.-Por cierto, mañana levántese temprano, Kakashi-sensei nos mandará a una misión.

-Hmph.

-¡Hasta mañana, Uchiha-san!

-Sí, Hyûga, lo que digas.-no obtuvo nada más que una negativa y una fastidiosa obviedad por parte de Hyûga cosa que le decía que Suigetsu no tenía la razón cuando se trataba sobre relaciones humanas, pero él estúpidamente le creyó.

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N/A: Cortó, no muy concluyente pero verán que el siguiente será lindo; ¡esperen el siguiente capítulo para el jueves o viernes!

Agradecimientos:

Saara-Chan94: Hinata es difícil de convencer para hablar de su vida privada, pero Sasuke lo intentó, eso se le agradece xD ¡Me alegra que te haya gustado! ¡Mil gracias! ¡Saludos mil!

¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review! ¡Feliz semana! ¡Los quiero un resto!

¡Nos leemos luego!