Capítulo 19: Accediendo al Digimundo
Parte 2
Era un sueño o todavía seguían en su mundo, o lo que quedaba aún de él. No, eso no podía ser el Digimundo, no podía ser aquel lugar que visitaron hace un año. Aquel lugar al cual sólo ellos tenían acceso. Era cierto, cuando dejaron el Digimundo, D-Reaper estaba destruyéndolo y ahora, después de mucho tiempo, vuelven a él y en la misma situación, no está vez era aún peor. Ha como pudo salió de aquel agujero que se hizo por su caída, fue una suerte caer en el desierto de nuevo. Vio a todos lados esperando ver a sus amigos y los encontró.
-Kenta, vamos, despierta-su compañero abrió los ojos, sus lentes estaban desacomodados-Vamos, sal, tenemos que ayudar a los demás.
-Henry-se enderezó, le dolía la espalda-Igual que la primera vez-acomodo sus anteojos y se puse de pie sólo para ver a Henry extendiéndole la mano-Gracias.
-No podemos perder tiempo aquí, hay que apresurarnos-estando Kenta fuera del agujero se apresuró al siguiente.
-Sí, hay que encontrar a nuestros amigos.
-Uh-Henry encontró a uno de los tamers de Impmon-Será mejor que baje por ella.
-Iré por Ryo y Kazu-dijo Kenta mientras se aproximaba al otro agujero, pero mayor fue su sorpresa al encontrar esté vació-¿Eh?. ¡¿Ryo?!, ¡¿Hirokazu?!. Oigan, respondan. No tenemos tiempo para estas bromas, ¡entendieron!. ¡Ryo!, ¡Hirokazu!.
-Ya está-Henry subió a la pequeña, pero podía escuchar la voz de Kenta-¿Qué estará pasando?-sin perder más tiempo, Henry salió de aquel agujero y corrió acompañado de la niña hacia donde Kenta estaba-¿Qué pasa?.
-Creo que Ryo y los demás quedaron atrapados debajo de la arena, pero por más que les he gritado, no dan señales-miro a su amigo-¿Será que ellos no….?.
-Entonces mi hermano-Ai se acercó al agujero, temiendo que Mako estuviera herido o lo peor, muerto-Eh-pero una mano la detuvo.
-Yo iré-al mirar a esa niña, por un momento, pudo ver a Suzie-Quédate con Kenta, por favor.
-Sí-Ai retrocedió dos pasos mientras aquel chico se ponía en la orilla del agujero.
-Oye, Henry, ¿piensas ir sólo?-el chico lo miro-¿No piensas llevar contigo a Terriermon?.
-No está-volvió su vista a aquel agujero-Cuando desperté, Terriermon no se encontraba a mi lado, esperaba verlo con ustedes, pero no. Kenta, pienso que nuestros enemigos han causado muchos daños, no sólo en nuestro mundo, también aquí. Fue una suerte que nosotros hayamos caído en una parte de este mundo.
-¿Qué dices?, ¿una parte?.
-Así es, si no te has dado cuenta, el Digimundo no es aquel lugar que conocimos hace un año-Kenta se giró a todos lados y se horrorizo al ver lo poco que quedaba del mundo digital-Pienso que Ryo y los demás no tuvieron tanta suerte. Ahora que lo pienso mejor, no he visto aquellas columnas que nos mandaban a partes diferentes del Digimundo.
-Es cierto, ni siquiera está ese molesto viento.
-Sólo espero que dónde quiera que estén, se encuentren sanos y salvos-se giró para ver a Ai y a Kenta-Por favor, hazte cargo de la niña, yo iré a buscarlos. Tal vez encuentre a Guilmon o a Tai.
-Pero Henry, es muy peligroso que vayas sólo y menos sin tu compañero. ¿Qué tal sí es una trampa de ese Leviamon?-Henry le sonrió-Y eso que pensé que tú eras el menos atrabancado del grupo.
-Bien, cuídense-Henry miro a la pequeña que lo miraba preocupada-Descuida, encontrare a tu hermano.
Sin más que decir, Henry se arrojó a aquel agujero de arena, que se veía tan inofensivo. Kenta junto con Ai se acercaron para ver sí el chico seguía ahí, pero nada, había desaparecido. En esos momentos, Takato junto a Davis, Ken y sus digimon, caminaban entre las desiertas calles de la ciudad. Davis ayudaba a Ken a caminar mientras sus digimon, a paso lento, los seguían. Takato iba a la cabeza con Agumon, el emblema de T.K. alumbraba su camino.
-Davis, ¿podemos descansar?-Veemon se detuvo con Wormmon, estaban muy cansados y heridos.
-Hemos caminado mucho y todavía no nos hemos recuperado de la pelea-Ken los miro y sonrió-y también…
-Tenemos hambre-un enorme ruido, proveniente del estómago de Veemon, hizo que todos lo voltearan a ver-Lo siento-dijo con las mejillas rojas por la pena.
-Bueno…-Davis miro a Takato-¿Qué dices?, nosotros tampoco hemos comido.
-¿Quieres que yo decida?-se apuntó con el dedo índice.
-Claro, ahora tú eres el líder, sino lo recuerdas-Davis dejo a Ken mientras se dirigía hacia Takato y le quitaba los googles-No creas que son sólo de adorno.
-(Yo creía que me los había dado porque no le gustaban mucho)-desvió la mirada para no confrontar a Davis-Tienes razón, ya hemos caminado mucho, dudo que nos vengan a atacar.
-¿Por qué estás tan seguro?-Takato observo el emblema-¿Crees que buscan a T.K.?.
-Sí, es lo más importante para ellos. Cuando logren capturarlo de seguro vendrán por nosotros.
Eso era lo que pensaba el tamer, que no irían por ellos en un largo tiempo, que equivocado estaba. En el castillo de Leviamon, Tai se encontraba frente a un Matt sin emociones, un Matt que le hacía recordar que no había llegado a tiempo para salvarlos, que había incumplido con su promesa de cuidarlos, incluso cuando ya no era el líder y ellos demostraban ya no depender de él. Ahí, frente a él, se encontraba unos de sus compañeros de pelea, su amigo y a la vez un rival.
-Matt...(¿será acaso un espejismo?)-pero el rubio no emitía ningún sonido, sólo se limitaba a verlo con sus vacíos ojos azules-Matt… ¿Por qué…no dices nada?.
-Lo hice y no me tomaste en cuenta, Tai-¿Eh?, de que estaba hablando, desde que lo vio, no había dicho nada-Lo dije y como siempre me ignoraste. Jamás cambiaras, no te importan las opiniones de los demás, siempre y cuando tú seas el héroe.
-¡Eso no es cierto!-intento liberar sus manos para darle un buen puñetazo al rubio y hacerlo entrar en razón, pero le fue imposible-¡Matt, no te quedes ahí, desátame!. Tenemos que ayudar a los chicos.
-¿Chicos?-Matt miro hacia atrás-¿Te refieres a ellos?.
-¿Qué?-detrás de Matt aparecieron sus amigos-Muchachos.
-Así que decidiste regresar, hermano. Como siempre, hay cosas más importantes que las personas que te queremos.
-Kari…-no quito su vista de su hermana que se puso a lado de Matt-Tú siempre has sido lo más importante….todos y cada uno de ustedes…
-Eso no es cierto, Tai. Sí fuéramos lo que dices, no estaríamos en estos apuros-ante sus ojos apareció su mejor amigo, Izzy-Tú fuiste el causante de esto.
-Izzy…-Tai desvió la mirada-eso no es cierto, yo jamás los abandonaría, chicos, eso nunca.
-Sí es así…-su pequeña hermana se acercó y puso una mano en su mejilla haciendo que la mirara-entonces, ven con nosotros, Tai.
-Sí tanto nos quieres, únete a nosotros-miro a Matt que por primera vez sonrió-Seamos nosotros ocho como antes.
Tai los miro sin decir nada, pero era lo que más deseaba en estos momentos, estar con sus amigos y con su hermana. Mientras en el Digimundo, Henry despertaba en un lugar que no conocía o tal vez sí, pero ahora como estaba el Digimundo era difícil ubicarse.
-Si mal no lo recuerdo, esté lugar fue donde conocimos a Ryo-vio lo deteriorado que estaba el edificio frente a él-Aun me cuesta creer que el Digimundo se haya convertido en esto.
Henry comenzó su andar por el tan peculiar y destruido lugar, esperaba encontrar a sus amigos ahí, pero no había señales de vida, ni siquiera se había topado con digimons, que era muy raro. No supo cuánto tiempo estuvo buscando por el sitio hasta que se cansó. Sin Tai y teniendo temor por Kenta y Ai, la situación era muy abrumante para Henry.
-Si tan sólo tuviera una pista- se sentó y recargo en una barda-. Takato, Rika, Tai, Terriermon….no podemos darnos por vencidos. Mucha gente cuenta con nosotros- recordó a su padre y a su familia, a los padres de Takato y al Señor Yamaki-. El mundo cuenta de nuevo con nosotros, no podemos fallar.
Mientras tanto, Takato se encontraba junto a Davis y los demás consiguiendo algo de comer. La lucha fue dura y necesitaba recuperar fuerzas. Ken encontró unas papas y unas cuantas latas de soda. Davis en cambio encontró cubiertos y algunas servilletas. Los digimon no se quedaron con las manos cruzadas y buscaron un sitio seguro para comer. Los tres digimon junto a los tres humanos comían en silencio.
-…- un suspiro se escapó de Davis-. Y pensar que sólo veníamos a ver un juego, sólo eso.
-Creí que todo volvería a la normalidad. Apenas las personas se acostumbran a los digimon y corren estos eventos-Ken dejo su plato en el suelo-. Espero que T.K. se encuentre bien. De seguro se llevó una gran impresión al ver todo destruido.
-No te preocupes, T.K. no es de los que abandonan la pelea sólo por unos escombros- fijó su vista en Veemon que descansaba junto a Wormmon y Agumon-. Lo único que sí me preocupa es que no pueda hacerle frente a su hermano. Yo dude, cuando WarGreymon apareció dude, por ser el digimon de Tai. Imagínate lo que va a sentir T.K. cuando se enfrente a Matt.
-Por eso hay que encontrarlo- Ken y Davis lo miraron-. Hay que hacerlo antes que ellos y así tendremos una pequeña esperanza de salvar esté mundo y el Digimundo.
-Lo haremos- dijo Davis confiado.
En el castillo de Lucemon, Rika veía por la ventana el poco atrayente paisaje que ofrecía el Digimundo. A su lado se encontraba Renamon, esperando la orden de atacar. Las cosas estaban tranquilas en el castillo, la única orden era vigilar a Tai, no querían sorpresa como la última vez.
-Lo sientes, ¿verdad?- Renamon sólo cerró los ojos como respuesta-. Quiero ir.
-La orden fue que no abandonáramos la celda- Rika se giró a verla. Sus ojos brillaban como nunca antes-. ¿Desobedecerás las ordenes de nuestros amos?.
-Él se encuentra aquí y sí lo atrapamos, Tai no tendrá quién lo salve y así, estaremos de nuevo los tres juntos- Renamon desvió su mirada, no estaba de acuerdo con el plan-. Vayamos, Tai no puede hacer nada. Esas alucinaciones que tiene con sus amigos lo dejaran muy agotado como para pretender escapar.
-¿Crees que teniéndolo a él te llevara hacia Takato?- Rika asintió-. ¿Cómo estás tan segura?.
-Él trae al único vínculo que tiene Takato con esté mundo…..él tiene a Guilmon- Rika sonrió, segura de su decisión.
En alguna parte del Digimundo, Ryo, Kazu, Juri y Cyberdramon despertaban. La primera en levantarse fue Juri, quién quedo impactada por el cambio del Digimundo. Ryo no se sorprendió tanto y comenzó a caminar junto a Cyberdramon.
-Ryo, ¿tienes algún plan?. Esto parece ser más peligroso de lo que esperábamos- pero el tamer no respondió y seguía caminando-. ¿No escuchaste, Ryo?.
-Sí te escuche- dijo seriamente-. Pero no puedo decirte nada, no hasta que sepamos cómo está la situación en estos momentos.
-No necesitas eso, es más que evidente que la situación es crítica, Ryo- Kazu miro por todos lados-. No hay nada que salvar en esté mundo- tras decir eso, escuchó un gruñido amenazador-. ¿Qué fue eso?.
-Cyberdramon, cálmate- su digimon acató la orden y siguió caminando ignorando a Kazu-. No digas eso, Kazu- Ryo miro de reojo a Kazu-. Nuestro mundo también está sufriendo lo mismo que el Digimundo y que alguien diga que no podemos hacer nada hace que nos enfademos y créeme, no querrás ver a esté chico enojado.
-…-Kazu miro a Cyberdramon y sintió escalofríos de sólo pensar que lo fuera a lastimar por su bocota-. Decía que calladito me veo más bonito.
-Ryo, ¿Qué haremos sí nos atacan?. Sólo contamos contigo y Cyberdramon para protegernos. Henry, Kenta y esos dos niños no estaban con nosotros, y el pobre de Guilmon, ¿Qué haremos si nos atacan esos digimon?- Ryo se detuvo y se giró a verla.
-Para eso si tengo un plan y espero que lo sigan al pie de la letra- Juri y Kazu se miraron sin entender-…..Sí ellos nos atacan y no hemos encontrado a Henry y a los demás, ustedes deben correr y dejarnos esto a Cyberdramon y a mí.
-¡¿Qué cosa?!- dijeron los dos chicos al mismo tiempo. Ryo sólo sonrió tranquilamente.
Dentro de un bosque, el pequeño Mako despertaba, a su lado se encontraban Guilmon y Terriermon. El pequeño abrió los ojos y se asustó al no ver a su hermana mayor a su lado.
-¿Ai?, ¿hermana?, ¿dónde estás?- pero no hubo respuesta-….Tengo miedo.
-Mi cabeza…- se quejó el digimon de Takato.
-Oye, Henry, ¿dónde estamos?- pero no escuchó la voz de su compañero-. ¿Henry?- pero al alzar la vista, se topó con los ojos de Mako-. ¿Y Henry?.
-¿Hermana?- pasaron varios minutos en los cuales, Mako y Terriermon se quedaron viendo fijamente.
-¡¿DÓNDE ESTÁN?!- gritaron los dos.
-¡No griten!. Los oídos de Guilmon son sensibles- dijo Guilmon tapando sus orejas con sus garras.
-¿Dónde están los demás?- Terriermon miro a todos lados, pero no había más que oscuridad-. Nos separamos….
-Quiero a mi hermana…- los ojos de Mako comenzaban a llenarse de lágrimas y eso asusto a ambos digimon.
-¡No llores!- dijeron Guilmon y Terriermon al mismo tiempo, pero ya era demasiado tarde, Mako comenzó a llorar.
-¡Quiero a mi hermana!. ¡Ai!- el llanto de Mako hizo que varios ojos rojos comenzaran a aparecer-. ¡Tengo miedo!.
-Calma, ahorita los encontraremos- pero todo era inútil, Mako seguía llorando y Guilmon no hacía más que cubrirse los oídos-. Henry…- soltó un suspiro, recordaba las veces que Henry se desesperaba con Suzie por el mismo caso.
-Miren nada más- la voz atrajo la atención de los dos digimons y del humano, que dejo de llorar-, un pequeño humano en esté mundo.
-¿Qué fue eso?- Mako dio un paso atrás y cayó.
-Grr- Guilmon se puso enfrente y sus ojos cambiaron. Terriermon se dio cuenta de esté cambio y se posiciono enfrente del pequeño, que temblaba.
-No te preocupes, Guilmon y yo te protegeremos- Mako escuchó lo que dijo, pero aun así, su miedo no se iba, aumentaba mucho más. Cerró los ojos, deseando que su hermana o Impmon estuviera con él.
En un lugar lejano del castillo de Lucemon, Beelzemon se encontraba sentado contemplando aquellas grietas en el cielo. Recordaba cómo fue que adquirió su evolución sin depender de sus tamers, aquellos pequeños que lo asustaron por su forma de pelear y por la cual huyo de ellos.
-Ai, Mako- vio su garra derecha y recordó el juguete que le había dado Mako antes de irse a pelear y que se convirtió en un arma cuando digievoluciono, también recordó el pequeño beso que le dio Ai en la mejilla-. Sin la intervención de ellos pude llegar a esté modo….pero de la forma incorrecta- a su mente llegó la imagen de Leomon y aquella niña llamada Juri-. Ahora todo es diferente, siento mucho poder dentro de mí, un poder con el cuál siempre soñé y ahora tengo- pero sus pensamientos fueron interrumpidos por un sonido, un sonido que era muy molesto para él.
-¿Tomando el fresco, hermano?- Beelzemon se giró y lo miró-. Sí, se siente muy bien tener todo esté poder de vuelta, ¿no es así?. Después de la última derrota, tener de nuevo mis poderes es lo mejor, incluso tú volviste a nacer de nuevo.
-¿Volver a nacer?- Leviamon lo veía confuso-. No sé de qué me hablas, pero tienes razón, se siente muy bien esté poder.
Leviamon miro con desconfianza Beelzemon, no creyendo en sus palabras. Mientras tanto en el bosque, Terriermon y Guimon hacían frente a un digimon desconocido.
-Esto complacerá mucho a nuestros amos. Un humano en esté mundo no se ven todos los días- el digimon fue apareciendo, revelando así su identidad.
-LadyDevimon- dijo Terriermon temeroso. Mako abrió los ojos y se encontró con aquel digimon tan temible-. No tengas miedo- dijo viendo de reojo al niño. Por un momento, pudo ver a la pequeña Suzie.
-Qué comience el juego- Guilmon gruño ocasionando la risa de LadyDevimon.
-…Impmon- Mako se enderezó y se acercó más a Terriermon.
-Grr- Guilmon no bajaba la guardia ante su enemigo.
Continuará…..
