Inuyasha fanfic
"Knockout"
por Ivan Emiliano Altamirano
Capítulo 20: Obstinación
Advertencia: Todos los personajes en este fanfic son propiedad de Rumiko Takahashi, así que no me demandes

-Esto se ve muy mal.
Las palabras de Kikyo hicieron que todos asintieran al unísono. La campanada del ring hizo que se levantará de su asiento para ver mejor a Inuyasha, pero la gente pareció adivinar sus intenciones y al tiempo, se alzaron para aplaudir y dar puñetazos al aire, celebrando la buena pelea que Ryoga Hibiki estaba dando en ese momento.
-¡Así es damas y caballeros! ¡Estamos viendo algo inédito! ¡Algo que nadie se esperaba! - rugía uno de los comentaristas de la cadena NHK - ¡El campeón Inuyasha esta por perder el título Superwelter ante el retador, Hibiki Ryoga!
Sango, con varios parches en la cara, resultado de su pelea anterior, miraba de manera insistente a Miroku, que se encontraba en la esquina de Inuyasha. Su expresión de desesperación la hacía darse cuenta de lo terrible de la situación.
Kagome seguía inconsciente en los brazos de Bankutsu. Había perdido el conocimiento luego de que un salvaje puñetazo de Ryoga había mandado a volar a Inuyasha durante el round número cinco.
Kikyo miro de reojo a los dos. Hubiera sentido muchos celos de que su "prospecto" estuviera agarrando de la cintura a una mujer bastante atractiva, pero eso había pasado a segundo plano. Ella también hubiera caído en ese estado si Inuyasha fuese su novio.
Sin embargo, el temblor en sus manos se había incontrolable.
-Lo ha tumbado en todos los rounds - comento Bankutsu con voz baja, como si lo que dijera fuese a romper algo - no tardará en caer.
-Esto es una masacre - comentó Sango animada por el comentario del moreno - debieron tirar la toalla hace rato.
-Eso tratan, pero ese testarudo no los dejá - Bankutsu señalo con un gesto como Miroku y Tottosai no le dejaban de gritar cosas a Inuyasha mientras agitaban varias toallas llenas de sangre. Aunque Kikyo no podía ver la cara del peliblanco, apreciaba bien cuando asentía o negaba con la cabeza.
-Idiota - pensó la sacerdotiza de fuego. Entonces vió con algo de esperanza como el referee se acercaba con el médico a examinar al campeón.
-Tal vez ahora si puedan detenerlo.
-Deben, la última vez que lo ví, tenía ambos ojos cerrados y sangraba a chorros.
Las palabras de Bankutsu se confirmaron cuando la lona estaba siendo limpiada por varias personas de las manchas de sangre.
Sí, era la única esperanza de Inuyasha: que el referee suspendiera la pelea y aunque hiciera un berrinche, no sería por su rendimiento. Eso pensaba Kikyo.
-¿Como fue que esto llego a pasar? - Bankutsu trago saliva mientras el médico se acercaba a examinar a Inuyasha. Kikyo cerro por un momento los ojos, mientras hurgaba en su memoria, lo que había pasado un par de horas antes...

Saber Rider...
Saber Rider, and the Star Sheriffs
Saber Rider, and the Star Sheriffs,
In the sky!

Can you feel the thunder inside?
Saber Rider!
Make the lightning crack as you ride!
Saber Rider!

(guitar solo)

Saber Rider...

Your destiny will lead you,
To wherever people need you,
No danger may have found you,
You have your friends around you now,
Now! Now! Now!
Saber Rider, and the Star Sheriffs!
Saber Rider, and the Star Sheriffs,
In the sky!

Can you feel the thunder inside?
Saber Rider!
Make the lightning crack as you ride!
Saber Rider!

(guitar solo)

Your destiny will lead you,
To wherever people need you,
No danger may have found you,
You have your friends around you now,
Now! Now! Now!
Saber Rider, and the Star Sheriffs!
Saber Rider, and the Star Sheriffs,
In the sky!

Kikyo solo entorno los ojos mientras Inuyasha, Bankutsu y Miroku canturreaban la melodía en voz alta. Siempre lo hacían, aunque ahora le parecía un tanto exagerado, con la pelea de Inuyasha en ciernes.
-¡Yijaa! - grito Miroku - ¡Somos los comisarios estrella!
-Y a tí te queda bien el papel de Potro, ya que eres un don juan - sonrió Bankutsu.
-Entonces tu serías Estrella, ya que eres igual de serio que él.
-Bueno, al menos a mí me toca el japonés, ¡Bolido! - Inuyasha alzo los puños vendados.
-Ya niños, ¿Podrían calmarse? - Kikyo intervino ya harta de tanto jugueteo - ¡Que estamos en algo importante y ustedes jugando con caricaturas!
-No son caricaturas - intervino Bankutsu con dejo de sabiduría - es un anime americanizado. La serie original se llamaba Star Musketeer Bismarck, que fue producida por el estudio Pierrot en 1986. Posteriormente, World Events Productions la llevo a EUA como el Comisario Sable y los Comisarios Estrella.
-¿Entonces si es japonesa, porque cantan el tema gringo?
-Bueno, suena mejor que la canción interpretada por MIO.
Kikyo iba a darle de zapes a Bankutsu, pero solo apreto los labios. Sabía que su entrenador era un frikie, más desde que lo vió comprando el Blu-ray de Starwars y luego guardarlo en una especie de vitrina.
Al menos la diferencia con los otros freaks que veía, es que este era bastante apuesto.
Un gesto de cariño se dirigió hacia el moreno que no paraba de reírse de las puntadas de sus compañeros. Enotnces la joven noto una sonrisa complice de Sango, que hizo que Kikyo se pusiera roja. Para estar concentrandose en su pelea, se daba cuenta de todo.
-Bueno, ya nos retiramos. Nuestro combate va a empezar - Miroku dio unas palmadas. Sango detuvo sus ejercicios en la sombra y se volvió con evidente gesto de ansiedad.
El pelinegro le sonrió para calmarla, pero Sango solo paso de largo, rumbo al tunel, seguida de Hakudoshi.
-Mujeres - se encogió de hombros el Houshi, mientras cerraba las puertas.
-Ojala Sango gané - musitó Bankutsu - la rival de hoy, han dicho que es bastante dura.
-Angela Hatanaka - la puerta se volvió a abrir. Era Kagome cargando una tableta entre sus manos - del gimnasio Mukoda. Esta debutando como profesional y esta es su cuarta pelea, con 3 victorias por Knockout técnico.
-Vaya, estas bien informada - Inuyasha le sonrió. Kagome le devolvió el gesto, mientras se acercaba y le daba una ligera caricia en el rostro.
-¿Celosa? - musitó Bankutsu por lo bajo mientras se acercaba a Kikyo. Ella solo nego con la cabeza.
-Incomoda. No estoy acostumbrada a estas muestras de amor.
-Pensé con tu relación con Inuyasha había sido muy...ardiente.
-Me encanta tu lengua sabes - Kikyo se puso roja ante el comentario - así que un día la cortaré para tenerla como trofeo sobre mi chimenea.
-Vaya, que delicada.
-Lo sería más si fueras más discreto. Pudieron oírte.
-Si Inuyasha lo sabe, creo también Kagome. Una relación sin secretos.
-Siempre es bueno tener uno que otro. En especial para evitarse problemas. Pero claro - la joven miro con frialdad a su entrenador - una no cuenta que su entrenador vaya con su hermana menor y le sonsaque todo a base de halagos y comida.
-Vaya, vaya - Bankutsu enarco una ceja - Me pregunto quien sería tan canalla para tal vileza.
-Nomás no te rompo algo ahora porque estamos entre personas.
-Anda, eso no debería impedirte hacer lo que tu quieras. Al fin, esto es una relación que funciona para ambos lados.
-¿Y desde cuando es para los dos eh?
-Lo es. Te entreno y tu aplicas lo que te enseñe.
-Aja, y quien... - Kikyo se detuvo cuando un par de carraspeo se hicieron presentes.
-No quiero intervenir en su naciente relación - Inuyasha le guiño un ojo - pero Kagome quiere hablar.
-¿Y que? Este lugar es lo suficientemente grande para dos platicas distintas.
Inuyasha y Bankutsu se miraron de manera significativa. Allí iba otra vez el carácter de la "miko".
-Ryoga Hibiki. 25 años, retador número 2 al título superwelter japonés - intervino Kagome de manera oportuna, mientras leía unas notas que tenía en su ipad. Su dedo se deslizaba con rapidez ante las imagenes y datos que aparecían en la pantalla - entrenado en el gimnasio Saotome. A diferencia de su rival y amigo, Saotome Ranma, se especializa en ser un fajador y en sus demoledores golpes.
-Aparte que no ha sido vencido por nadie, salvo su rival de gimnasio, que es el retador número uno, Ranma Saotome. Y en dos ocasiones - complemento Bankutsu - tienes que tomarlo en cuenta.
-Sí, por algo le pedí a Kagome esa información para estar mejor preparado.
El comentario hizo que Kikyo y Bankutsu parpadearan varias veces.
-Es decir ¿No conocías a tu oponente hasta te dijo esto Kagome?
-Exactamente. Prefiero no saber, así no me estreso de antemano y entreno al máximo, aparte - Inuyasha solto unos jabs al aire - no podrá conmigo.
-Se que es preocupante - Kikyo hizo una mueca ante el gesto de desconcierto de Bankutsu - pero tiene esa maña desde que lo conocí.
-Te entiendo. He tratado de quitarsela, pero es sumamente supersticioso - suspiro Kagome.
-Ese no es el problema. Durante los entrenamientos, visores del Gimnasio Saotome vinieron a ver varias prácticas nuestras.
-¿No se supone eso es ilegal?
-Lo es hasta una semana previa. Eso entra como rueda de prensa, pero - Bankutsu nego con la cabeza - el idiota no dejo de practicar y al contrario, estuvo posando.
-Sino lo quisiera tanto, lo patearía por engreído - exclamo Kagome cansada - ¿Ryoga Hibiki es tan peligroso como dicen?
-Supongo leíste las noticias de hace un año hasta ahora.
-Entonces no son exageraciones. Realmente los mando a todos al hospital.
-Al menos la mitad de los peleadores que enfrentó, dejaron el box posteriormente. Sus heridas fueron muy serias.
-Hibiki tiene dinamita en los puños, literalmente - Kikyo completo el dato - pero hay un golpe que lo caracteriza: El Crochet.
-Un puñetazo semicircular, ejecutado con la mano en posición delantera y que se dirige a la cabeza del adversario. Desde la posición de guardia, el codo se retrae con el puño en horizontal (los nudillos antepuestos), y toma una postura curvilínea. La mano adversa se antepone a la mandíbula con firmeza para darle protección al mentón - Kagome comenzó a leer lo que tenía en su ipad - El torso y la cadera rotan en sentido del reloj, propulsando el puño en forma de un arco ajustado hacia la parte frontal del cuerpo y conectando con el blanco. Al mismo tiempo, el pie en posición delantera, da un giro sobre la parte delantera del pie, volviendo el talón izquierdo hacia afuera. Tras el impacto, la trayectoria circular del crochet acaba de forma abrupta y la mano delantera se retrae rápidamente a la posición de guardia - Kagome sonrió ante la expresión de los otros - Sí, ya lo había investigado.
-Aparenta ser complicado, pero es como un Sandscrew, pero en vertical, sumamente potente y más con los puños de Hibiki - aclaro Bankutsu.
-Deberían tenerme algo de fe - la voz de Inuyasha interrumpió los cuchicheos de los tres - se que no he visto a Ryoga en acción y él me conoce, pero aun así le podré ganar.
-Me gustaría tener tu confianza - suspiró Bankutsu.
-Anda, no asustes a las damas. No quiero que se pongan ansiosas de antemano.
-No olvides que también boxeo - Kikyo le miró molesta - y se que es peligroso.
-Feh, todo saldrá bien, ya veran.
Kagome iba a decir algo, cuando una conocida canción comenzó a resonar por todo el lugar.
-¿Que es eso? ¿ABBA?
-La canción de presentación de Sango - sonrió Kikyo mientras canturreaba la melodía.

You can dance
You can jive
Having the time of your life
See that girl
Watch that scene
Dig in the dancing queen

-Y yo pensé que estaba abuelo con las caricaturas - rezongo Bankutsu. Kikyo y Kagome soltaron la carcajada.
-Oye, es un himno a las feminas. Viejita, pero validera. Aparte, es más clásica.
Bankutsu solo sonrió y nego con la cabeza. Un silencio algo incomodo se hizo presente, mientras se escuchaba la presentación de ambas peleadoras.
-Será mejor ir a verla - Kagome carraspeo - alguien tiene que apoyarla.
-¿No quieres ir tú también? - Bankutsu miró a Kikyo. Esta nego.
-Me encantaría, pero una cosa es que yo reciba golpes y otra que sea alguien que aprecio - Kikyo se detuvo al notar las miradas de Bankutsu e Inuyasha - ¿Que?¿Dije algo malo?
-No, solo que es extraño que menciones eso. Que tengas alguien "quien apreciar".
-E-Eso es normal - la chica se cruzo de brazos y desvió la mirada - me han ayudado mucho y les he tomado algo de...cariño.
-¿Solamente cariño?
-Mira tú, si sigues con esos comentarios, te voy a reventar la cara, aunque me rompa la mano - le espeto Kikyo enojada.
-No puedes, recuerda que aun estas en recuperación.
-Aja, eso no me importará cuando tenga la satisfacción de verte en el suelo.
Inuyasha siguió sonriendo mientras el moreno y su ex novia discutían a voz abierta. Lejos de sentirse incomodo o celoso, se sintió tranquilo. Tal vez un poco triste, porque sentía que ya no formaba parte de la vida de Kikyo como antes.
Sin embargo, lo que termino por preocuparle, fueron las caras de Kagome y Kikyo, en especial de la primera.
Aunque ya no había insistido en regañarlo finalmente, su expresión lo decía todo: estaba aterrada.
-No te preocupes - comenzó a saltar ligeramente - ganaré sin problemas.

Kikyo abrió los ojos y vió que el médico seguía examinando a Inuyasha. Había una oportunidad de que lo sacarán, el médico tenía que hacerlo.
Aparte, aunque no le gustará a Inuyasha, que lo sacaran de esta manera, sería una buena lección para él. Siempre insistía en noquear a sus rivales usando cruzados y jabs a la cara, casí ninguno al cuerpo.
Eso lo hacía un estilo muy predecible.
Sin embargo, la razón de que Inuyasha continuará con tal forma de pelear, eran sus golpes, que aparte de poderosos, eran precisos. Un par de ellos al rostro y el rival caía casí muerto.
Pero Ryoga había resultado de muy diferente madera.
Había resistido los embates de Inuyasha de manera estoica los primeros minutos, lo cual descoloco la estrategia del peliblanco, aprovechando tal momento para derribarlo de manera contundente.
Cosa que se repitió en los siguientes rounds.
Inuyasha al fin había encontrado a la horma de su zapato: un peleador obstinado, duro y aparte inteligente.
-Que horrible es boxear, a veces lo detesto - comentó Sango en voz alta. Kikyo se volvió y le miró un momento, para luego sonreírle. Ella también tenía el mismo sentimiento a veces y más cuando su cara había estado tan hinchada y parchada como la de ella hacía unos días.
Sin embargo, tales heridas, valían totalmente la pena. Y eso lo había comprobado Sango en la última pelea.

Kikyo abrió la boca de la sorpresa. Era increíble.
-¡Es imposible! - Bankutsu estaba al filo de la baranda - ¡Cuando le enseño a hacer eso!
Abajo, en el ring, ante el grito de miles de espectadores, Sango había comenzado a balancearse de manera salvaje, de izquierda a derecha, haciendo casí un ocho con la cabeza. Al instante, comenzó a lanzar golpes de izquierda a derecha, derecha izquierda de manera salvaje y constante. Angela trataba de cubrirse, pero su defensa comenzaba a menguar ante el castigo, mientras el sonido de los guantes resonaba por todo el ring.
En un instante, la defensa de la rubia se hizo pedazos y 4 cruzados entraron directo en su rostro de manera contundente, antes de que cayera de bruces sobre la lona.
-¡Y cayo! - grito el narrador - ¡La combatiente Tajira ha hecho una demostración sorprendente de sus habilidades al usar una técnica tan legendaria!
-El Dempsey Roll - silbo Bankutsu mientras el referee hacía la cuenta - una técnica de boxeo que se caracteriza por su agresividad. Creada por el Campeón categoría peso pesado de los años 1920, Jack Dempsey.
-Pensé que solamente se veía eso en el anime - Kagome estaba a lado de ellos, igual de sorprendida.
-No, el Dempsey Roll realmente existe. El mítico Mike Tyson lo usaba de manera constante en sus peleas.
-Pero para lograr ese tipo de golpe, tienes que entrenar de una manera importante, tanto el tronco como las piernas. Sin ello, el Dempsey Roll no sirve de nada.
-No creo que Sango lo halla entrenado, debe ser natural.
Kikyo parpadeo sorprendida. Ella siempre la habían felicitado por su talento, pero Sango estaba en otro nivel. Sus aptitudes naturales eran increíbles.
-¡Y se levanta la peleadora Angela! - exclamo el narrador - ¡Pero esta tambaleando! ¿Cuanto aguantará de castigo?
La respuesta vino al instante, cuando Sango volvió a cargar usando el Dempsey Roll. En cuestión de instantes, la peleadora volvió a caer para no levantarse más.
-Que demostración de talento - sonrió Bankutsu mientras Miroku saltaba a la lona para felicitar a Sango. Sin embargo, su mano se deslizo sobre los pechos de ella en el altercado, lo cual provoco que Sango le diera un buen puñetazo.
-Bueno, Miroku ya lo ha probado personalmente - nego con la cabeza Kagome - pero esto, esto amerita al menos una portada en la revista.
-¿No es demasiado inflar a alguien tan temprano? - Kikyo la miro con cierta molestia.
-No creo, aparte Sango es muy centrada. Sabrá que es por su bien. Ahora vamos a nuestros asientos, ¡Se viene la pelea estelar! - le sonrió Kagome. Kikyo solo hizo una mueca de molestía y nego con la cabeza. Gesto que a Bankutsu no le paso por alto.

Un "Oh" impresionante hizo que Kikyo despertara de sus pensamientos. Entonces volvió su atención hacia el ring. El médico ya había dejado de examinar a Inuyasha, dando la señal de que podía continuar peleando.
-¡Que demonios! - Bankutsu se levantó de golpe, casi tirando a Kagome en el proceso - ¡Porque lo hizo!
La misma pregunta estaba en la mente de los espectadores. Inclusive el referee miraba con cara de horror al médico, que se retiraba en silencio del lugar, mientras la gente no dejaba de chiflarle e insultarlo.
-¡Eso no es posible! - Kikyo parpadeo - ¡Esta muy mal! ¡Tiene que suspender la pelea o puede tener consecuencias fatales!
-Parece que el médico no opina lo mismo - entonces el moreno señalo al médico, que ya había bajado del ring y se dirigía hacia la salida más próxima. Sin embargo, antes de hacerlo, había dirigido una mirada furtiva hacia los palcos de la arena.
-I-Imposible - Sango estaba horrorizada. La mirada del galeno había recaído sobre el palco de Naraku.
-Parece que sí. El tipo este no quiere perder el encuentro.
-Hijo de... - Kikyo se dió la vuelta, pero entonces Sango la detuvo - ¡Que haces! Voy a hablar con ese idiota!
-No puedes superior - la castaña trataba de calmarla - solo estamos suponiendo. Si vas a acusarlo, capaz te corre del mismo.
-¡Me importa un demonio eso! ¡Esta en riesgo la vida de un boxeador!
-Pues parece que él no es el único que piensa así - Bankutsu señalo hacia la esquina del gimnasio Shikon.
Inuyasha se había levantado y se dirigía hacia el centro del ring. Su rostro, hinchado y desgastado, saco más de un grito de susto entre las espectadoras.

-¿Estas seguro de esto hermano?
Naraku desvió su atención de las tres pantallas que tenía a sus lados, aparte de la excelente vista del palco.
-¿De que hablas?
-Sabes de que hablo - Musou señalo el ring - el médico pudo haberlo sacado de la pelea.
-No quisó, así de sencillo.
-No es que no quisiera. Tú le dijiste que no lo hiciera.
-Por favor Musou - sonrió Naraku luego de unos momentos. Yo no tengo tal poder, aparte sería ilegal. Él lo examino y yo estoy aca, no pude haber previsto esto.
Musou enarco una ceja. Eso era una mentira. Naraku conocía perfectamente a Inuyasha y que haría algo como esto.
Por un momento sintió miedo. Si algo tan complicado como el box era tan predecible para él, ¿Que tanto lo sería la compra del gimnasio?
-No hay otra opción - pensó - tendré que arriesgarme.
-Por cierto - Naraku le miró de reojo - llama a Kagura, necesitaremos de ella.
Musou asintió y haciendo uso de todo su autocontrol, comenzó a marcar el número de la joven, sin tratar de que el celular le brincará literalmente de las manos.

Kikyo había estado con Inuyasha desde sus comienzos. Desde que tenía 16 años y había iniciado su entrenamiento bajo la sombra del gran Tottosai, un otrora campeón de peso paja.
El talento de Inuyasha era incomparable. No solo tenía velocidad, sino sus puños eran potentes y aparte tenía un instinto salvaje para el boxeo. Sabía que hacer en un momento, sin necesidad de haber practicado previamente.
La joya del Gimnasio Shikon.
Sin embargo, ese era su problema: su ego.
El no haber sido vencido nunca, lo hacía tomar riesgos innecesarios y seguir patrones tan predecibles, que ella misma le hubiera ganado, claro, si tuviera su mismo peso.
Ahora el rostro vapuleado del fuera su novio, la tenía impresionada, asustada.
Por primera vez, sentía miedo por él, por su persona.
Por su muerte.
Y sin más, comenzó a rezar en voz baja, rogando porque Inuyasha le entrará algo de razón en esa cabeza dura.

Bankutsu, a su lado, miraba entre pasmado y celoso lo que estaba haciendo su discípula.
-Veo que aun hay cenizas en el fuego - pensó con amargura mientras trataba de fijar su atención en Inuyasha. Le parecía egoísta que se sintiera celoso, cuando debería estar preocupado por su camarada.
-No es que quiero que te mueras - pensó resignado - pero hay momentos en que lo pienso, perro afortunado.

-¡Estupido muchacho! - Tottosai le gritaba de cosas - ¡Vuelve aquí! ¡Abandona la pelea, ya!
En cambio, Miroku había guardado silencio. Él se había dado cuenta perfectamente del trato que tenían el médico y Naraku. Solo había revisado muy superficialmente a Inuyasha, sin palparle signos vitales o revisarle la cabeza. Él sabía que Inuyasha tenía varias cortadas en el cuello cabelludo que seguían manando sangre y requerían una sutura urgente. Ni se diga la cara del peliblanco, que parecía una masa de carne deforme.
Sin embargo, el motivo por el cual no había tratado de detenerlo, había sido un dialogo que había tenido con él mientras el médico lo examinaba.

-Miroku, si detienes esto, cuando salga del hospital, te rompere las dos manos.
-Prefiero eso a dejarte morir. Ryoga te tiene muy mal.
-¿Que tan mal me ves? - susurra el peliblanco entre estertores - ya no siento nada.
-Esos crochets literalmente te han partido la cara y la cabeza en dos. Si recibes otro, puede pasarte lo que a Johnny Owen.
-Oye, tengo la cabeza dura. No me subestimes.
-Hablo en serio - el tono de Miroku se hizo duro - deja esto. No tienes chance contra él. Te conoce al derecho y al revés.
Inuyasha guardo silencio mientras el médico apenas le miraba un corte en la ceja.
-Sabes - el peliblanco suspiró - siempre me has dicho que soy muy necio.
-Sí, demasiado. Salvo cuando estas con Kagome.
-No creo que halla sea yo el que halla cambiado con Kagome. Ella lo ha hecho por mí - sonrió levemente el peliblanco. Miroku iba a decir algo más, pero el médico se retiro y fue cuando dió la señal de que podía continuar...

-No se que estas planeando, pero ojalá funcione - Miroku apreto el puño - no quiero sacarte en una caja de aquí.

-Es valiente.
Ranma elevo la vista cuando se acerco para colocarle el protector a Ryoga.
-¿De que hablas?
-Va a seguir peleando, aun en esta pésima condición.
-Sí, pero también tuvo ayuda del doctor. Parece que alguien poderoso quiere que gané, aun a riesgo de su vida.
-Eso no me molesta Saotome - Ryoga estrello sus puños uno contra el otro - es mejor. Sería triste derrotarlo sin que pudiera al menos sacar algo de luz.
-Ten cuidado, esa luz puede cegarte y perder.
-Me subestimas demasiado. Ya cuando sea campeón, tu serás quien me miré desde abajo.
Ranma tuvo ganas de soltarle un sermón, pero tenía poco caso. Cuando algo se le subía a Ryoga, era díficil hacerlo entrar en razón, más siendo él.
-Como quieras, pero luego no llores frente a Akane si pierdes cerdo.
Ryoga le miró despectivamente y tuvo ganas de enseñarle el dedo medio como respuesta, pero se contuvo. Ya se tragaría sus palabras cuando tuviera el cinturón en sus manos, en su cintura.
-El siguiente eres tú, Saotome - mascullo mientras mordía el protector y se dirigía al centro del ring.

Kikyo estaba al borde de un ataque. Su ex novio se había levantado y ahora se dirigía tambaleante hacia su rival.
Sin embargo, lo peor era Kagome, que se había despertado hacía unos segundos y miraba horrorizada lo sucedido.
-¡No puede ser! ¡Pensé ya estaba en la enfermería! ¡¿Que esta pasando aquí?
-Parece que no quiere rendirse, es necio como mula - Bankutsu trató de aligerar el ambiente, pero su comentario irritó más a las chicas - ok, creo que no debí haber dicho eso.
La campana del ring hizo que Kikyo volviera su vista hacia la pelea. Inuyasha se acercaba lentamente a Ryoga, que le sonreía de manera suficiente, para luego lanzarse a la carga, mientras Sango le explicaba rapidamente a su amiga lo ocurrido.
-¡ESTUPIDO NARAKU! - el rugido de Kagome hizo que algunos presentes saltarán del susto - ¡Ahora voy a matarlo!
Pero en el momento que Kagome había saltado las primeras gradas para ir en pos del dueño del gimnasio, un grito hizo que se volteara de golpe.

Ryoga emitió una enorme sonrisa. Sus colmillos destellaban aun con el protector bucal. Era el round seis y su rival estaba literalmente muerto.
-Ni siquiera puedes poner defensa - musitó mientras veía como Inuyasha se acercaba a él, a paso lento, con los brazos temblorosos en alto.
-Un golpe - mascullo Ryoga - y el título...¡Es mío!
Y rompiendo su esquema, se fue directo hacia Inuyasha. Este dió un paso atrás para ganar algo de terreno, pero Ryoga fue mucho más rápido y se coloco frente a él. Inuyasha pareció reaccionar y le lanzó por enesima vez, un gancho izquierdo.
-Idiota - Ryoga giró esquivando el ataque y luego alzando su puño derecho listo para soltar su característico Crochet - ¡Eso no funciona conmigo!
Pero cuando el puño de Ryoga iba a girar y caer sobre la cara de Inuyasha, este se detuvo de golpe, mientras un espantoso crujido se escuchaba por toda el ring, llegando inclusive a los oídos de los espectadores más cercanos.
-N-No puede ser
La expresión de Kikyo reflejo lo que todos pensaban en ese momento. Un puñetazo venido de quien sabe donde, se había incrustado en las costillas de Ryoga. Sin embargo, no había sido un gancho normal, ya que el retador había saltado al recibir el impacto. Inclusive, el Crochet que iba a conectar, se quedo en el aire de manera grotesca.
-Que dem... - Ryoga no alcanzo a decir más, cuando un tercer gancho se impacto en su zona hepática. Con horror comprobo como una gran cantidad de sangre emergía de su boca, llenandosela de un sabor amargo y metálico. Los dos puñetazos de Inuyasha le habían fracturado las costillas
-¡RYOGA! - se escucho de su esquina. Sin embargo, fue lo último que escucho, cuando un cuarto y mortífero gancho le dió de lleno en el mentón, derribandolo de espaldas como una tabla, ante el grito de sorpresa de la multitud.

Fin del capítulo.

Notas del autor.
Ya luego de más de 7 meses sin escribir esta historia, solo me llevo un día hacerlo. Tenía bastante inspiración al respecto, no lo niego.
Aunque había prometido un capítulo romántico, volví a centrarme en el box, en especial en la pelea entre Inuyasha y Ryoga (no niego que luego de ver la pelea entre Márquez y Pacquiao, tuvo mucho que ver con ello). Tal vez se decepcionen por como manejo de repente la historia, pero no olviden que soy hombre y por ente, mis historias tienen más shonen que nada (aunque la reputación de estos años, muestra lo contrario xD).
Ahora se preguntarán que si hubo un error de continuidad con cierta platica que tuvieron Sango y Kagome, pero en realidad quisé tratarla como lo que fue este episodio, una especie de remembranza de algo que ya había pasado. Por cierto, una disculpa si se confunden y no pongo una acotación diciendo "flashback", pero me parece algo innnecesario, cuando el mismo contexto de la historia te lo esta dando.
También otra disculpa si de repente los personajes parece que hablan de más, en especial cuando explican la técnica de algun personaje o lo que esta pasando, pero tengo que ser un poco más extensivo para quienes jamás han visto algo de boxeo. Así se puede entender mejor la situación.
Las melodías que emplee en este episodio fueron dos. La más reconocida es "Dancing Queen", del grupo sueco ABBA. Me pareció la más indicada para ser un intro de batalla en el caso de Sango y finalmente, el tema de Jinete Sable y los Comisarios Estrella. Sí, todo mi frikismo lo plasmé en los muchachos cuando dan esa explicación (que puedo decir, soy un vejete ya).
Un agradecimiento especial a Emma Dhampir, Kikyoni, Rossewen y Dany por sus comentarios y críticas al respecto (sep, espero ya para el siguiente episodio cambiar el formato del mismo y sea más fácil de leer, pero 13 años no son tan sencillos de cambiar xD). Así también gracias a quienes leen este fanfic.
Nos vemos en el próximo capítulo.