Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo utilizo sus personajes para mi historia.
Capítulo 19:
Katniss's POV:
Miro por la ventana y me pierdo nuevamente en el paisaje que pasa ante mis ojos. Es impresionante; un mar verde que parece no tener fin. A lo lejos árboles, un mundo totalmente diferente. La pradera a la que solía ir con mi padre cuando niña parece un cuadradito verde, totalmente insignificante al lado de esto. Este lugar es realmente hermoso.
Frunzo el ceño al escuchar ruido a mi lado. Genial, la pesadilla comienza de nuevo. Por alguna estúpida razón a Portia, la bella mujer que nos acompaña, se le ocurrió que para que todo fuera más ordenado nos sentáramos en el micro con nuestros compañeros de banco. Se que me siento junto a Finnick todos los días y que por eso no debería importarme mucho esto, pero desde hace dos días está verdaderamente insoportable.
Tenía mucha razón cuando dije que no habría quien lo aguante. Hasta Peeta se cansó de sus comentarios insinuantes y nuestros nuevos apodos, y se fue con sus antiguos amigos. En cierto punto eso me molesta, porque ahora tengo que lidiar yo sola con él. Lo peor de todo es el chantaje. Si le digo algo él gritará nuestros apodos. De modo que me limito a intentar ignorarlo.
Muy, muy, muy en el fondo la situación me divierte un poco. Nuestro amigo parece un niño pequeño, comiendo azucarillos e inventando apodos para nosotros. En estos dos últimos días a menudo me encontré con la pregunta de cómo sería Finnick cuando estaba con Annie. Me da demasiada curiosidad el asunto. ¿Seguirá siendo el chiquilín con el que solemos tratar? ¿O se convertirá en alguien maduro y responsable? Como si eso fuera posible…
- Katnissssss – canturrea para llamar mi atención. Suspiro y pienso que prefiero cualquier cosa antes que escucharlo, cuando se me ocurre una idea genial. Meto la mano en la bolsa de azucarillos que tiene, tomo unos cuantos, y antes de que repare en lo que voy a hacer se los estampo contra su boca, de modo que los coma todos. Abre los ojos sorprendido, pero no retiro mi mano.
- Ahora comes y te callas. – le digo. – Sino tendré que castigarte.
Sonríe (como puede) y se come todos los azucarillos. Como llegamos a la conclusión de que es un niño, también concluimos que somos sus padres, por lo que nos divertimos atosigándolo con órdenes y esas cosas. Nosotros también teníamos que encontrar una forma de divertirnos a su costa…
Pasamos el resto del viaje relativamente en paz. A mitad del recorrido se nos une Peeta, porque Delly se fue a sentar con ellos con el pretexto de hablar con su compañero. Ella sabe que Peeta nunca la expondría frente a todos nuestros compañeros, aunque yo lo haría sin ninguna duda, así que intenta aprovecharse de ello. Pero él no le da tiempo, si ella se acerca él se aleja. Lo prefiero así.
Justo cuando estoy empezando a impacientarme, después de tres horas de viaje sentada, Cinna aparece para anunciar que ya llegamos. El micro se detiene frente a una gran plaza, y veo por la ventanilla que estamos en una pequeña ciudad, aunque a lo lejos se siguen observando las inmensas praderas. Nos bajamos del micro emocionados, mirando para todos lados. Tengo la tentación de salir corriendo directo a los prados, pero debemos movernos todos juntos todo el tiempo. Según nos dijo Cinna nos darán un tiempo libre para que, acompañados de un grupo de chicos del distrito, podamos recorrer cosas por nuestra cuenta, pero antes debemos seguir al guía.
La primera parte de la excursión es un poco aburrida. Nos llevan a un museo, al edificio de justicia y pasamos por varios monumentos, donde nos explican la historia del lugar. No presto demasiada atención; esas cosas no son mi fuerte, pero si saco varias fotos para mostrarle a Prim.
En el almuerzo se unen a nosotros un grupo de quince chicos y chicas, todos procedentes del distrito, que acompañarán a pequeños grupos a recorrer el distrito. No tengo que pensarlo mucho para saber cuál será mi grupo: Peeta y Finnick. Nos acompañará un chico gigante, de tez oscura, cuyo nombre es Tresh. Sin embargo cuando terminamos de almorzar y estamos a punto de irnos para recorrer la zona de los huertos, veo a una niña pequeña, de la edad de Prim, sentada sola.
- Los alcanzo luego. – le digo a Peeta y a los demás. Peeta me mira con curiosidad, pero no dice nada, y luego asiente cuando miro en dirección a la niña. Los tres se van, dejándome sola con mi mochila y mi cámara de fotos.
Me acerco a ella y le digo:
- Oye, ¿podrías acompañarme a recorrer los prados?
- ¿No estabas junto a esos chicos y Tresh? – me pregunta desconfiada.
- Sí, pero todo el tiempo hablan cosas de hombres y no me siento muy cómoda… - pongo los ojos en blanco para hacer más creíble mi pequeña mentira. La niña asiente con timidez y yo le sonrío. – Me llamo Katniss, ¿y tú?
- Rue. – me dice y luego sonríe.
Se levanta de un salto y toma mi mano, para después comenzar a correr en dirección a los prados. Ambas reímos cuando me caigo al suelo por no poder seguirle el ritmo. Cuando la pequeña Rue se ríe me recuerda a Prim. Me levanto y esta vez vamos más despacio, aunque ella sigue jalando de mi mano para que apure el paso.
Mientras caminamos me cuenta algunas cosas de su vida. Ella es la mayor de cinco hermanos, por lo que pasa la mayoría del tiempo cuidándolos. Es casi tan sobreprotectora como yo con Prim, aunque a mi me resulta rarísimo, porque ella tiene la edad de Prim; es sin duda una chica muy madura. Yo le cuento sobre mi pequeño patito, como yo también siempre intenté protegerla de todo, aunque no lo logré.
Cuando menos me doy cuenta le he contado a Rue todo sobre mi familia, como murió mi padre y como mi madre nos abandonó. No se muy bien la razón, pero ella parece una persona confiable, y a pesar de ser muy pequeña, parece incluso más madura que yo. Ella escucha todo y luego me aprieta la mano, como comprendiendo. Luego cambiamos de tema y seguimos riendo.
Después de caminar un rato llegamos a un lugar muy bonito, un pequeño prado lleno de dientes de león. Nos sentamos frente a frente, y yo tomo una flor. Me recuerda a Peeta. Inmediatamente me sonrojo. Rue parece notarlo, porque se ríe un poco y luego me pregunta:
- ¿El chico rubio es tu novio? – me sonrojo aún más y niego atropelladamente con la cabeza. – Pero a él le gustas. – afirma.
- No creo Rue. – respondo sin evitar usar un tono apesadumbrado. – Él no se acuerda de mí.
Ya lo hará. Todo estará bien.- dice ella y me sonríe.
Nos quedamos en silencio unos minutos, hasta que de repente, Rue comienza a cantar. Es una melodía sencilla, pero en su voz hay algo que hace que hasta los pájaros callen. Cuando termina la aplaudo.
- ¿Tú no cantas? – me pregunta.
- No lo hago desde que murió mi padre. Él amaba la música.
- Canta algo por favor. – incluso hace ojitos para convencerme, pero me niego. Sin embargo a los pocos minutos comienzo a cantar una vieja canción, la que solía ser mi canción favorita.
En lo más profundo del prado, allí, bajo el sauce,
Hay un lecho de hierba, una almohada verde suave;
Recuéstate en ella, cierra los ojos sin miedo
Y, cuando los abras, el sol estará en el cielo.
Este sol te protege y te da calor,
Las margaritas te cuidan y te dan amor,
Tus sueños son dulces y se harán realidad
Y mi amor por ti aquí perdurará.
En lo más profundo del prado, bien oculta,
Hay una capa de hojas, un rayo de luna.
Olvida tus penas y calma tu alma,
Pues por la mañana todo estará en calma.
Este sol te protege y te da calor,
Las margaritas te cuidan y te dan amor.
Tus sueños son dulces y se harán realidad
Y mi amor por ti aquí perdurará.
Siento como las lágrimas caen por mis mejillas. Rue me sonríe apenada, y me sobresalto cuando siento aplausos. Me doy vuelta y allí están Finnick y Tresh sonriendo, aplaudiendo entusiasmados, y Peeta, quien me mira ¿sorprendido?
Hola! Acá como les prometí está el capítulo :D Y seguro me van a querer matar por cortarlo acá, porque seguramente todas se imaginarán lo que pasó, lo que estábamos esperando desde que empezó el fic :D
Como les conté, tenía pensado que Rue apareciera desde el principio del fic, porque sabía que Peeta recordaría a Katniss cuando ella cantara, pero por si misma no lo iba a hacer, y nadie mejor que Rue para incitarla a volver a cantar. Solo falta saber como reaccionará Peeta, y que es lo que va a recordar exactamente. Lo descubriremos en el próximo capítulo :)
Espero poder actualizar el viernes, así que mientras tanto espero sus opiniones. El siguiente capítulo va a ser una bomba (al menos así es en mi imaginación xD)
Saludos!
