Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.

Espero que anden bien!


Capitulo 19:

Santana y Puck ya estaban listos para ir hacia la casa de Shelby. Mientras que Quinn los observaba sentada en el sofa de la sala del loft. Con esa mirada inquieta, llena de incertidumbre, pero penetrante e igualmente intimidante.

-Tranquila, Rubia. –Murmuro Rachel a su lado, para luego regalarle un beso en los labios.

Quinn le sonrio con dulzura y la abrazo por la cintura.

Britt se sento del otro lado de la fotografa, con su gato gordo sobre sus piernas.

-Finn decia que Besar a Quinn era como ver fuegos artificiales... –Comento con la mirada distraida en la melena de Lord Tubbington.

-Y diablos que tenia razon... –Dijo Santana mientras se abrochaba su tapado de gabardina. Ante ese comentario, Rachel fruncio el ceño.

-Como demonios sabes eso? –Pregunto seriamente.

-Nos besamos... –Respondio Quinn como si fuera lo mas normal del mundo. –Cuando teniamos 16 años, y... fueron varias veces.

-Quinn! –Se quejo Rachel infantilmente.

-Que? Si te hace sentir mejor, con Britt tambien ha pasado.

-Y si que eran buenos. –Murmuro la bailarina sonriente. Santana asintio de acuerdo con ella.

-Sin mencionar que yo hasta tengo una hija con ella. –Agrego Puck, solo para molestar a la morena.

-Era divertido, Rach. –Decia Britt, recordando. –Siempre haciamos reuniones "The Unholy Trinity" y jugabamos a la botella. Siempre eran besos Brittana – Quinntana –Quitt! –Solto una risita divertida.

-Solo falta que te beses con Kurt. –Comento Rachel con ironia. Pero a la vez divertida por la situacion.

-Lo haria. –Agrego Kurt uniendose a la charla. Y todos lo miraron extrañados. –Que? Quinn es Sexy. Sin dudas la besaria... pero por tu mirada, Rachel, creo que no seria lo correcto. –Agrego. Quinn se levanto.

-Te besare igual, Rubio. –Dijo ella, besando su mejilla dulcemente. –Ves? Ya esta.

Kurt sonrio complacido y le saco la lengua a Rachel.

-Bien, ya estamos listos. –Anuncio la latina, captando la atencion de todos.

-Saben lo que tienen que decir, no? –Pregunto Quinn. Y tanto la latina como el chico judio asintieron.

-Todo estara bien, rubia. –Agrego Santana abrazandola.

-Asi lo espero, latina. –Murmuro esta.


-Bien... aquí estamos. –Murmuro Puck estacionando su pick up en frente del edificio en donde vivia la madre adoptiva de su hija.

-Tranquilo Puckerman. –Dijo Santana, antes de abrir la puerta y salir con elegancia y sensualidad. Muy tipico en ella.

El chico la imito. Y juntos ingresaron al edificio. Uno mas nervioso que nunca y la otra completamente ansiosa.

-Crees que Beth este aquí? –Pregunto Santana con algo de ilusion. Ambos se encontraban en el ascensor.

-A juzgar por la hora, no lo creo. Deberia estar en la escuela. –Respondio Puck mirando su reloj de muñeca.

Las puertas se abrieron. Y ambos suspiraron a la vez.

Caminaron por el pasillo y se frenaron justo en frente de aquella puerta 9C.

Puck tomo aire y se armo de valor antes de tocar el timbre.

Y la puerta se abrio varios segundos despues, dejando ver a una mujer de unos 40 años, morena y de ojos marrones. "Identica a Rachel" Penso la latina.

-Buenos dias –Saludo amablemente. –En que puedo ayudarlos?

-Ah.. Hola. –Santana Reacciono primero y extendio su mano hacia Shelby. –Mi nombre es Santana Lopez. Y el –Señalo a Puck, que se encontraba algo turbado. –Es Noah Puckerman.

-Shelby Corcoran. –Respondio esta, escuetamente.

-Lo sabemos. –Respondio Santana. Y Shelby la miro extrañada. –Disculpe, se que esto es extraño... Pero yo soy la hermana de Quinn Fabray, la madre biologica de Beth. –Explico pacientemente. Y Shelby se sorprendio, demasiado.

-Que es lo que quieren? –Pregunto. Y Santana se dio cuenta de que la mujer comenzaba a levantar un muro de hielo a su alrededor.

-Yo... yo soy Noah Puckerman –Reacciono el chico, por fin. –Soy el padre de Beth. Vinimos a hablar con usted.

-Sobre que? –Pregunto curiosa y confundida, bajando sus defensas.

-Sobre lo que le sucedió a Quinn. –Explico Santana.

La mujer los dejo entrar y los hizo tomar asiento en su sala. Les ofrecio un café y luego comenzaron a charlar.

-Muy bien... –Comenzo Shelby. –Que es lo que tienen para decirme?

Santana le tendio una carpeta roja.

-Esto solo prueba que estamos hablando en serio. –Dijo. –Y queremos explicarle la situacion.

Dentro de esa carpeta, estaban los papeles de la internacion de Quinn, la partida de nacimiento de Beth, papeles del orfanato y la foto en donde Quinn sostenia por primera vez a su hija luego del parto.

Santana y Puck le relataron toda la historia. Desde el momento en que Quinn se embarazo hasta el dia en que Russel se la arrebato de sus brazos.

-Que le sucedió a ella? –Pregunto Shelby, conmocionada, observando la foto de Quinn. –Me dijeron que habia muerto.

San y Puck se miraron.

-Ella no murio. –Dijo Puck, suavemente. –Ella busco a Beth durante todos estos años. Y cuando por fin yo pude reecontrarme con ella, me entere de la existencia de mi hija.

-Todo esto fue culpa de su padre? –Pregunto Shelby. Y ambos chicos asintieron.

-De su familia entera. –Agrego Santana.

-Dijiste que tu eras la hermana. –Dijo Shelby confundida.

-Oh no, yo soy su mejor amiga, su hermana del corazon.

-Es muy bonita. –Comento, aun mirando la foto. –Beth tiene mucho de ella...Pero, ademas, tiene esa sonrisa traviesa que tu posees. –Señalo a Puckerman. Y este sonrio con lagrimas en los ojos.

-Sabes por que se llama Beth? –Pregunto el, con cierto orgullo.

-No... en el orfanato dijeron que el hombre que la habia dejado alli dio ordenes de que por ninguna razon se le cambiara el nombre. –Conto. –Pero jamas supe porque...

Santana escucho interesada ante esa confecion. "Russel, Russel... tu siempre me resultaste extraño..." Penso.

-Se llama asi, porque mi cancion favorita es Beth, de la banda Kiss. –Explico. Y un silencio se formo entre ellos.

-Donde esta ella ahora? –Pregunto Shelby. Y ambos entendieron que hacia referencia a Quinn.

-En casa, con su novia. –Respondio Puck, ganandose un codazo de parte de la latina. Shelby elevo una ceja.

-Interesante... –Respondio. "Ohh si supieras quien es su novia..." Penso la latina en su interior. –Pero... por que no ha venido?

Ambos se quedaron en silencio. Ahora, venia la peor parte.

-Shelby... hay algo que no te hemos dicho...

-Que sucede?

-Es sobre la familia de Quinn. –Respondio Puckerman, seriamente.

Y aquella mujer solo se tenso.


Mientras, a un par de manzanas de alli, una pequeña rubia salia del Colegio con su mochila colgada al hombro. Y, extrañada por la ausencia de su madre, que venia retrasada a buscarla, se sento en una banca, junto a la puerta de la escuela a esperar pacientemente.

Mientras, la niña sacaba su cuaderno y empezaba a dibujar.

-Lindo dibujo. –Dijo una señora, que se sento a su lado.

La pequeña rubia fruncio el seño y escruto con la mirada a la mujer. Rubia, ojos claros, un par de arrugas y cara de amargada.

Asi es como Beth veia a esa mujer.

-Gracias. –Murmuro en respuesta, algo tensa y desconfiada.

Su madre le habia dicho muchisimas veces que no hablara con extraños. Y mucho menos con alguien tan... amargado y pedante. Porque eso era lo que Judy Fabray soltaba por los poros.

-No me reconoces, verdad? –Volvio a hablar Judy, con una sonrisa completamente falsa. Y Beth pudo notarlo. Pudo ver esa mascara de frialdad y falsedad.

Tendra 7 años, pero es muy inteligente.

Beth nego, y decidio seguir dibujando.

-Soy amiga de tu madre, Beth! –Exclamo. Era una total y completa mentirosa. Pero Beth, al oir eso, aun algo recelosa, dudo y miro a esa extraña mujer. –Veo que se ha retrasado un poco... ¿Quieres que la llame y asi hablas con ella? –Pregunto con fingida amabilidad, mostrandole su telefono.

Y la pequeña, asintio inocentemente.

Judy sonrio. Pero Beth no pudo identificar que escondia esa sonrisa.

La señora marco un numero en su celular y se coloco el auricular en la oreja.

-Que quieres? –Se escucho desde el otro lado de la linea. Una voz profunda, desganada y con desprecio.

-Hay una persona que se muere por hablar contigo. –Canturreo malevolamente. Luego le paso el telefono a la pequeña.

-Mamá? –Hablo con su vocecilla particular. Y Quinn se estremecio, se congelo completamente al oir la voz de su hija. –Estas ahí, mami Shelby?

-Ehh... –Quinn reacciono, a pesar de todas las emociones que se le juntaron en el pecho. –Beth? Soy... Quinn, una amiga de Shelby. –Hablo con la voz nutra. –Que sucede? Por que no estas con tu madre?

-Ammm... no sé –Respodio. –Creo que se ha retrasado en venir a buscarme a la escuela... Pero ha enviado a una de sus amigas para que me haga compañía. –Explico. Y ante lo ultimo dicho, a Quinn le dio un escalofrio.

-Muy bien, pequeña, solo quedate alli. –Dijo. –Tu madre ira en unos minutos, si? No te muevas de tu sitio... –Agrego la rubia, haciendole una seña a Rachel, que estuvo atenta a toda la conversacion, y estaba igualmente de sorprendida que Quinn.

La fotograda cubrio el auricular y en un susurro le hablo a su chica.

-Enviale un mensaje a Santana, y dile que Shelby debe ir ya mismo a recoger a Beth. –Rachel solo asintio y en un tiempo record ya habia enviado el mensaje.

Quinn volvio a hablar por el telefono.

-Pequeña... Podrias pasarme con la mujer que esta a tu lado? –Pidio con amabilidad.

-Claro, Quinn. –Respondio. –Adios.

-Adios, mi vid.. Beth. –Se corrigio rapidamente, con el corazon latiendo a mil.

-Diga? –Dijo otra voz que ella reconocia muy bien.

-Te matare. –Dijo simplemente Quinn, furiosa.

-No lo haras, querida. –Respondio Judy socarronamente. –Se tu punto mas debil. Y nada ni nadie me detendra hasta que consiga lo que necesito.

-No serias capaz de hacerle daño a tu propia nieta. –Dijo, aunque sin ningun tipo de conviccion en la voz. Quinn ya no estaba segura de nada.

-Ponme a prueba, Quinn. –Respondio friamente Judy. Y su hija supo que decia la verdad. Pudo sentirlo.

La fotografa suspiro.

-No te metas con ella, Judy. –Suplico casi en un sollozo. –Dejala fuera de todo esto.

-Vendras conmigo a Lima. –Demando la mujer mayor.

Quinn quedo en silencio. Y miro a Britt, sentada junto a su gato. Luego miro a Kurt, leyendo sus tipicas revistas. Y por ultimo, su mirada se poso en Rachel, observandola, mientras esta mantenia una conversacion con Santana por celular.

Penso en Puck y en Mike. Penso en Santana. Penso en Shelby. Una vez mas miro a Rachel... Y por ultimo... penso En Beth.

Suspiro completamente derrotada.

-Tu ganas. –Murmuro, conteniendo las lagrimas. –Ire a Lima.

Y luego de eso, la rubia solo pudo estrellar su celular contra la pared, llamando la atencion de sus amigos. Cubrio su rostro con sus manos y grito, frustrada.

Rachel se acerco a ella, preocupada. La abrazo muy fuerte. Y solo asi, Quinn pudo mirarla.

La diva no necesito preguntar que habia pasado, porque aquellos orbes avellana, lo decian todo.

Su rubia se habia rendido.