Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM, la historia es de DH78, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite . fanfiction)
Epílogo
—No lo estoy.
—Lo estás.
—No.
—Sí lo estás.
—Eres un idiota.
—Mientras que tenga razón. Que la tengo, por cierto.
Uf. Esa maldita sonrisa de suficiencia suya. Voy a quitársela a golpes... o a besos. Es discutible.
—¿Por qué lo dirías, sólo porque no me gusta el olor de esa basura?
—Bella, estoy haciendo panqueques de arándanos. Son tus favoritos. Nunca los rechazas. —Edward arquea una ceja en mi dirección mientras está terminando esos panqueques infernales.
—Hiciste algo diferente con ellos. Huelen horrible —digo, arrugando la nariz y abriendo una ventana. Puaj.
—No he hecho nada diferente. Estás embarazada. Eso es todo.
—Oh, por el amor de todo lo que es sagrado...
—También estás retrasada.
¿Por qué mi marido sabe mi ciclo mejor que yo?
—Siempre me retraso, sabes eso. Soy irregular.
—Um, no. Has sido más o menos regular desde el año pasado.
Cuando dejé de usar control de natalidad.
Que quede claro. No quería dejar el control de la natalidad, pero estaba causando alguna loca mierda en mi estado de ánimo, y mis hormonas estaban alborotadas, por lo que mi ginecólogo y yo decidimos que era mejor dejar de tomarlo.
Y nunca lo volví a tomar.
Y no es que no quiera tener otro niño, especialmente uno con Edward, pero quiero tener la razón. Y la tengo.
—Te lo demostraré. Tan pronto como deje a Bree y G en la escuela, voy a ir a Walgreens a conseguir una prueba. Y vas a estar tan equivocado. Y vas a tener que comerte tus palabras... o a mí. De cualquier manera. —Le guiño mientras se gira y mueve la cabeza ante mi crudeza.
En secreto lo ama.
Tanto mi crudeza como comerme.
Sí, nos casamos hace un año y medio atrás. Nada del otro mundo. Compramos una casa en Port Angeles y tuvimos la ceremonia en el patio trasero sólo con nuestra familia y amigos más cercanos.
Edward tomó un trabajo como profesor en el departamento de Educación de la Universidad Comunitaria de Port Angeles. Le dio la flexibilidad suficiente para estar mucho en casa, y fue capaz de escapar de las hordas de pirañas conocidas como aquellas mamás molestas de Forks.
Así que cuando Edward finalmente dejo a Bree y G, consigo mi bolso y las llaves y me dirijo a la farmacia para demostrar que está equivocado. No estoy embarazada.
...
—Mierda.
Miro de nuevo.
—Mierda, mierda, ¡mierda!
Miro de nuevo.
—No, no puede ser. Voy a hacerme otra.
Malditas pruebas de embarazo genéricas. No se puede confiar en ellas ni un poco.
Abro otro paquete. Esta vez, opto por la prueba digital. Esas líneas pueden significar cualquier cosa en realidad.
Una hora más tarde...
—No, esto es un error. Esto es una mierda.
Miro las pruebas colocadas precariamente en el borde del lavamanos.
Las seis de ellas.
Sí, me fui un poco por la borda.
—¡MIERDA!
Él tiene razón.
Saco mi teléfono celular y le marco a Angela.
—¡Hola! ¿Qué pasa?
—Hola, Ang. Tengo una pequeña pregunta para ti.
—Dime.
—¿Es posible tener un falso positivo en una prueba de embarazo?
—¿QUÉ? ¡Oh, Dios mío, Bella! ¿Estás embarazada?
—Responde la puta pregunta, Ang.
—Um, no, cariño. Debes saberlo, ya tienes uno, ¿verdad?
—Sí, pero nunca hice una prueba en casa. Estaba en mi cita anual cuando el ginecólogo me obligó a una prueba porque no me sentía bien.
—Oh, bueno, sí. No. Puedes tener un falso negativo, pero no hay falsos positivos.
—Maldición.
—Bella, ¿no estás contenta con esto o algo? —pregunta Angela con cautela.
—No, estoy... estoy feliz. Sí. Lo estoy, Ang. No quiero nada más que tener un niño con Edward. Es, eso es... —Suspiro en voz alta, ya que esta es la primera vez que de hecho me doy cuenta de que estoy emocionada.
—¿Entonces? ¿Cuál es el problema?
—Edward juró que estaba embarazada, y yo quería demostrarle que estaba equivocado. Uf, va a ser imposible vivir con él una vez sepa que tenía razón.
Angela se ríe.
—Ustedes parecen niños, ¿lo sabes?
—Sí, bueno, él empezó.
—Bien, para que cuente, felicitaciones, Bella. Estoy tan, tan feliz por los dos. Vaya, G y Bree van a ser hermano y hermana mayor.
Después de decir adiós, me quedo mirando de nuevo las pruebas y suspiro.
—Embarazada. —Me miro en el espejo y sonrío.
...
—Cariño, estoy en casa.
—Eres tan cursi.
Él está detrás de mí y besándome el cuello, sus manos errantes donde quieran.
—Pero te gusta cuando soy cursi.
—Cursi y caliente. Tienes tanto a tu favor en este momento —digo, empujando el trasero contra su semi erección.
—Mmm, tienes razón en eso. ¿Cómo te sientes? ¿Te has hecho las pruebas?
—Sí.
—¿Y?
—Están en el baño. —Trato de permanecer impasible en mi tono. No quiero develar nada. Él me libera y me mira con curiosidad por encima del hombro a medida que camina a nuestro baño.
Entonces lo escucho. El momento que he estado temiendo.
—¡JA! ¡Lo sabía! —Su voz suena por toda la casa. Está de vuelta en un instante con uno de los palos donde oriné en la mano—. Te lo dije. —Bastardo engreído.
—Sí, sí, sí. —Sirvo la última bola de helado en mi tazón y me dejo caer en el sofá.
Edward me sigue y se sienta a mi lado, colocando mis pies en su regazo. Se ve un poco decaído. Cuando me mira con esos ojos verdes brillantes y tristes, quiero ponerme encima de él y hacer que todo desaparezca.
—¿No estás contenta con esto? —Está serio de repente.
—¿Qué? No. No, bebé. Estoy encantada. Estoy molesta porque estaba equivocada y tú ganaste.
—Oh, por favor, esto no es una competencia, Bella.
Le doy la cara cargada de "¿realmente?, ¿en serio?", y él se ríe.
—Bueno, me gusta tener la razón... —reconoce. Hago un puchero.
Él se acerca, tomando mi helado y colocándolo en la mesa de café antes de tomar mi cara entre sus manos y besarme en la frente, la nariz, los ojos, y finalmente los labios.
—Nena, vamos a tener un bebé. Vas a tener a mi bebé —habla en voz baja cada vez que me besa. He terminado. De ningún modo puedo permanecer enojada con él.
Sonrío. Más brillante de lo que lo he hecho en los últimos días. Lo beso de nuevo.
—Vamos a tener un bebé.
Y todo está bien en el mundo.
FIN.
Bueno, ahora sí llegamos al final de la historia. Solo queda un outtake, que es el primer capítulo contado desde el punto de vista de Edward.
Muchas gracias por todo su apoyo, sus alertas y favoritos, por sus rr capítulo a capítulo: Cristal82, Laura Katherine, LucyGomez, Dess Cullen, Lunita Black27, paosierra, rosy canul, Wawis Cullen, JenniZuluCullenM, Chiarat, Roxy Sanchez, Karolay28, Ali-Lu Kuran Hale, Yoliki, Merce, blankitapia, Prisgpe, Ninacara, Tata XOXO, Toscany80, GSora, Bree-Tanner-Bears, UserName82, carmen-cielo, BM Cullen, JoanS2506, Melania, jupy, Belli swan dwyer, freedom2604, Mony Grey, Adriu, patymdn, cavendano13 y los anónimos.
Nos leemos en la siguiente actualización.
Sarai.
