Avatar la Leyenda de Aang

Una vida llena de sorpresas...

Respuestas


Por fin, nuevo capitulo, la verdad que si me atrase con respecto a los anteriores, debido a que esta semana fue muy estresante en la uni, pero bueno ya estoy mas tranquilo asi que ha disfrutar de este pequño capitulo :D

Por cierto los recuerdos van en letra cursiva.


o00o

Ese día fue sin lugar a dudas, uno de los mas dramáticos que pudieron haber ocurrido en la vida de todos, Suki permaneció en todo momento junto a Katara, conocer que a quien amas no te corresponde siempre ha sido doloroso, Aang tampoco se encontraba en la mejor de las situaciones al igual que Katara el se entero de la peor forma que Katara nunca lo amo.

La luna era muy grande y brillante aquella noche, la luz que reflejaba era tan delicada, casi perfecta para una noche romántica, ni un solo ruido surcaba al antiguo templo, exceptuando al pequeño ruido producido por la fuente al chocar el agua entre si, era una noche relajante.

- ¿Como esta Aang? – Zuko se encontraba saliendo de la habitación del joven avatar que normalmente compartía con Sokka, pero esa noche le tocaría dormir en el cuarto de Zuko, el shock para Aang fue muy fuerte lo mejor era dejarlo descansar, asimilar la idea.

-Supongo que mejor, logro conciliar el sueño, pero me temo que lo ocurrido lo afecte gravemente – Zuko miro fijamente a los ojos a Suki, que también había tenido una tarde agotadora tratando de consolar a Katara.- ¿Y Katara?

-Tampoco se encuentra en las mejores condiciones, ella…trata de llevarlo de la mejor manera posible.

-Si…Suki, yo no quería que ella saliera lastimada, créeme que nunca lo huebiese deseado.

-Te creo Zuko, no te preocupes demasiado, debes de estar agotado fue un día muy largo y supongo que el entrenamiento con Aang te debió dejar exhausto – Suki apoyo su mano sobre el hombro de Zuko dándole un pequeño apretón y despidiéndose con una agradable sonrisa. – Que descanses Zuko – Suki regreso a la habitación de Katara, lentamente abrió la puerta y la cerro detrás suyo. Zuko permaneció unos minutos mas en el pasillo hasta que se dispuso a caminar cerca de la fuente.

-Me pregunto que consejo tendría mi tío para estos momentos

-Que prepararas una buena taza de té sobrino. – Esa voz era única, Zuko dirigió la mirada hacia el origen de aquella voz, era Toph que caminaba en dirección a el.

-Si, eso diría – Zuko no hacia mas que lamentarse por lo sucedido tiempo atrás, darle la espalda a la única persona que nunca lo abandono y siempre quiso, su mirada se torno melancólica y sus ojos no dejaba de observar el suelo, como si buscaran una respuesta.

-Zuko, tu tío, ¿que fue de el? – Toph trataba de tomar el tema con el mejor tacto posible, pero sabia que el asunto no era fácil de tratar con Zuko y aun mas sabiendo lo temperamental que era.

-No lo se, el día de la invasión lo busque en la prisión para liberarlo, pero fue inútil cuando yo llegue el ya había escapado, y no se a donde pudo haber ido.

-¿No tienes ni una pista de hacia donde pudo haber ido?

-No…el es un fugitivo, enemigo de la nación del fuego, es imposible que encuentre ayuda en estas tierras…a menos que… -Los ojos de Zuko se iluminaron e inmediatamente su rostro denotaba entusiasmo.

-¿Qué pasa, sabes donde esta?

-No estoy seguro, pero mi tío siempre fue un gran jugador de Pai Sho

-Y de que nos sirve saber cuales eran sus pasatiempos.

-El menciono algo acerca de una orden, que abarcaba cada continente, una orden que no se fijaba de que país eras, creo que es la misma organización que nos ayudo a escapar en una ocasión del desierto en el reino tierra y también nos permitió entrar a la capital.

-Espera...Zuko eso significa que posiblemente tu tío este a salvo.

-¡Si…ahora se como llegar a el! – El rostro de Zuko estaba lleno de emoción y felicidad, sabia que había encontrado aunque sea una pequeña posibilidad de volver a ver a su tío y pedirle perdón por todo lo ocurrido – Toph, debo irme tengo que encontrar a mi tío a toda costa.

-Entonces…¿te vas, solo así, sin mas? – Las palabras de Toph podían sentirse tan tristes, llenas de vacío y soledad.

-Si…nos vamos tonta – Zuko dio un delicado golpecito a la frente de Toph mientras sonreía.

-¡Auch! Eso dolió…pero también me alegra saber que estoy aquí para ti. – Acto seguido por un golpe al estomago que dejo sin aire a Zuko, Toph era muchas cosas, débil no estaba entre ellas.

Zuko simplemente se dejo caer en el suelo para poder agarrar ritmo nuevamente para respirar – Olvidaba lo fuerte que golpeas – Entre risas Zuko se levanto para quedarse en frente de ella -Nunca pienses que te voy a olvidar – Zuko abrazo con delicadeza al pequeño cuerpo de Toph, mientras ella apoyaba su cabeza sobre el cuerpo de Zuko con tanta tranquilidad y felicidad.

-¿Entonces, se van a ir? –Ambos notaron la voz femenina que venia cerca de una de las columnas del templo.

-Ty Lee, no te preocupes estaremos bien

-No, no es eso Zuko, es que no crees que es una decisión un poco apresurada, apenas van un par de días desde que regresamos de la roca hirviendo y ya estas planeando un nuevo viaje, y con todo esto no estaban ambos entrenando a Aang.

-No te preocupes, Ty Lee no creo que Aang necesite mas entrenamiento físico por estos días, el necesita relajarse y estabilizar su ser.

-Además Ty Lee, el no va solo, yo voy con el así evitare que haga una tontería.

-Hahaha – Zuko solo dirigió una mirada de molestia hacia Toph que sonreía tan tranquila.

-Estas en buenas manos Zuko, bueno solo espero que me avisen cuando se marchan, no se vayan sin despedirse – Ty Lee sonrió como normalmente hacia y se encamino a la habitación que compartía junto con Toph.

-Siempre es muy feliz, verdad

-No, esa sonrisa que Ty Lee usa es muchas veces una mascara para ocultar su tristeza – Los recuerdos de su infancia vinieron inmediatamente a la mente de Zuko, recordó como era su vida antes de que muchas cosas paran cuando tenia las preocupaciones de un niño, los sabios consejos de su tío, las anécdotas de Lu Ten, el como cnocio a Ty Lee ahora mismo ese recuerdo no parecía tan lejano.

o00o

Era una mañana tranquila en la capital de la Nación del Fuego, quien diría que tan bello país, lleno de tanta flora, fauna y una cultura tan fascinante seria la causante de tanta destrucción a lo largo de todo el planeta, esa Nación del Fuego llena de misticismo, del romance y la aventura había quedado atrás hace casi 100 años.

El joven príncipe tomaba tranquilamente su desayuno acompañado de su muy querida madre y su no tan amigable hermana.

-Mama, ¿Y Papa no va desayunar?

-No te preocupes Zuko, Tu Padre es un hombre ocupado que vela junto con el Señor del Fuego por nuestra gran nación

Zuko había sido criado desde su nacimiento como miembro de la familia real; se esperaba en el una mentalidad digna de un general, el coraje para comandar ejércitos.

-No ves Zuko, el deber de papa es muy grande, para lograr demostrarle al mundo que la Nación del Fuego es la mejor, todos sabemos que las demás naciones son solo un estorbo.

-¡Azula, modera tu vocabulario niña!

-Discúlpame madre.

De repente un guardia entro al salón del gran comedor entregando un mensaje al oído de Ursa, ella simplemente recibió el mensaje y respondió de igual manera – Iré inmediatamente, niños sigan desayunando, mama tiene que ver unos asuntos. –La esposa de uno de los hijos del Señor del Fuego Azulon se encamino junto con el guardia a una dirección desconocida.

-Bueno, Zuzu si me disculpas tengo cosas importantes que hacer

-¡Ya te dije que no me digas así!

-Lo que tu digas Zuzu, hahahaha – Azula simplemente salió del comedor sin decir mas.

-Esa Azula, siempre diciendo esas cosas

-Hahahaha, no dejes que te desespere – Zuko sintio una mano sobre su cabeza la cual aparto para ver de quien se trataba, era su primo Lu Ten

-¡Primo! – Zuko se abalanzo sobre el dando un fuerte abrazo.

-Tranquilo Zuko, hahahaha parece que no me hubieses visto en semanas.

-Pero si fueron semanas

-Oh, cierto, si que has crecido en este tiempo que no estuve.

-¿Y el tío Iroh?

-Esta con el Señor del Fuego, no te preocupes son cosas de ancianos

-Y dime te llevas mejor con Azula – El rostro de Zuko indico mas que claro a Lu Ten que su relación seguía siendo la misma – Hahaha, debes ver por tu hermana Zuko, eres el mayor y como tal el primogénito que vela por ella, créeme a mi me hubiese encantado tener un hermano menor.

-Bien… tratare

-Eso me agrada, ahora por que no me acompañas a desayunar muero de hambre – Lu Ten tomo asiento mientras los sirvientes preparaban todo para el desayuno, Zuko se quedo junto a el escuchando las anécdotas de sus viajes que tanto le emocionaban.

o00o

-¡Zuko, Zuko! – La voz de Toph hizo regresar a Zuko a la realidad, el muchacho se habai perdido entre sus recuerdos.

-¿Qué pasa Toph?

-Eso mismo digo yo, llevo rato tratando de llamar tu atención pero solo te quedaste mirando al vacío.

-Disculpa estaba recordando

-Te decía que cuando nos vamos

-Supongo que mañana seria bueno, por ahora mejor descansemos nos espera un largo viaje – Ambos se fueron a sus respectivas habitaciones, pero descanso no fue lo que precisamente tuvieron aquella noche, los ronquidos de Sokka no dejaban dormir a Zuko mientras que Toph simplemente no podía dormir por la emoción del viaje.

o00o

La mañana había llegado, con cada momento que pasaba el sol se alzaba mas y mas por el horizonte, la luz llegaba poco a poco a cada rincón del templo, se podía respirar una paz en aquel lugar tan ajeno a la guerra que se llevaba a cabo en esos momentos.

Tan tranquilo era el ambiente aquella mañana, los rayos del sol despertaron a Katara de un largo sueño, se encontraba acostada en cama cubierta por una delicada sabana blanca, miro por unos minutos en dirección al techo hasta notar que Suki se había quedado dormida sobre el borde de la cama apoyada con sus brazos, lentamente retiro la sabana y se puso de pie, tomo a Suki del brazo y la ayudo a recostarse en la cama.

-Vamos Suki, será mejor que descanses

-Noo….una guerrera yo, necesito…- Las palabras que salían de Suki eran mas que balbuceos al parecer la noche había sido larga para ella, con delicadeza Katara acomodo a Suki sobre la cama para que durmiera mas cómodamente – Abuelo, ya te dije que; Sokka no comas tanto…. – Una pequeña carcajada salio de la boca de Katara ante las incoherentes palabras de Suki.

-Que descanses, amiga – Cerro con el mayor cuidado la puerta de la habitación, se encontraba en el pasillo mientras dirigía su mirada a cada lugar que le alcanzara la vista, Katara no sabia ni por donde empezar, que debía de hacer primero.

-Supongo que preparar el desayuno será lo mejor.

Por alguna razón Katara se sentía tan tranquila y relajada, desde hace varias semanas que no lograba tal calma; sabia que todo lo sucedido los días anteriores fueron pruebas difíciles pero aceptar la situación y perdonar siempre habían sido la mejor opción y ahora ella lo estaba comprobando.

-Hola Appa, ¿Cómo esta mi bisonte volador favorito? – Appa simplemente dio un pequeño gruñido siguió durmiendo, Momo se acerco a ella y se sento sobre su hombro – Hahaha Momo, también tu eres importante.

o00o

Por naturaleza, Zuko acostumbraba a levantarse en cuanto salía el sol, apenas y pudo conciliar el sueño en toda la noche, los ronquidos y balbuceos de Sokka al dormir no eran precisamente una canción de cuna – No volveré a dormir contigo en la misma habitación – Mueran maestros fuego, jaaaa! – Zuko simplemente salió azotando la puerta lo que hizo que Sokka se despertara abruptamente y cayera de la cama – Eeeh que pasa, Zuko…alguien…aah -Sokka volvió a dormir inmediatamente estando en el suelo.

-Necesito un nuevo compañero de cuarto.

-Nunca ha sido fácil dormir en la misma habitación que Sokka, hahahha

-Lo se – Zuko reconoció la voz, se trataba de Katara que estaba detrás de el en ese momento. – Katara, tu…¿estas bien?

-Zuko, descuida ya estoy mejor, aprendí que hay muchas cosas por las cuales podemos aferrarnos y nunca nos harán bien, también aprendí que perdonar y aceptar te traerá paz, por eso tranquilízate – Katara miro fijamente a los ojos a Zuko y le dio un fuerte abrazo – Ya estoy bien – Al final simplemente le dio una pequeña sonrisa y tomo dirección hacia donde acostumbraban tomar las comidas – ¡Por cierto ve despertando a todos, el desayuno estará en un rato!

No solo Katara estaba mas tranquila y de mejor humor, también Zuko se sentía mas relajado por aquellas palabras las cosas empezaban a marchar como debían.


Holaaaaaaaaa, espero les haya gustado este capitulo, fue algo mas corto que los anteriores pero ya me moria por subirlo

Gracias por tu incistencia afrodita 110, mas que nadie queria publicar pero no podia

Bien me despido de ustedes, nos vemos en el proximo cap. :)