Guerra Civil Lituana

Mes Pajarito, Día pio:

1381, Y justo como lo imaginaron, ahora podían hacerse con muchas cosas gracias a ese tratado con el tal Jogalia, duque de Lituania. Prusia y su awesome equipo saquearon Lituania un par de veces sin violar el acuerdo…

*Flashback*

-Kesesesesese, ¿Te gusta esto, Gilbird? –El albino le muestra una cesta con frutas a su fiel amigo.

-¡Pyo! –Totalmente a favor.

-¡Las llevamos!

Lanzo la fruta sin mucha preocupación porque se mallugaran a una carreta, tomando de pasada una manzana para morderla mientras encontraban más cosas que llevarse.

Como era de esperarse, Lituania no tardo en aparecerse con sus alaridos de niña.

-¡Por decimoquinta vez… eso es mío!

-¡Era! –Hizo una estridente carcajada- ¿Y sabes qué?

Espero unos segundos a que el báltico dijera un expectante '¿Qué?' pero como no lo hizo, continuó.

-¡No solo me llevare armamento, comida, medicinas y otras cosas! –Disfrutaba cada una de sus palabras- Mi gente esta harta del trabajo sucio, así que necesito personas también.

-¿Qué! –Se puso alerta- ¡No dejare que tomes prisioneros!

-No te estoy pidiendo permiso.

Prusia se llevo los dedos a los labios para producir un silbido que era la señal para los teutónicos de ataque defensivo. Esta vez estaban provisionados con bombardas… armas que fácilmente destruyeron arquitecturas y personas, ganando así los germanos tres mil prisioneros.

*Fin del flashback*

-¡Oigan! ¡Oigan!

La voz de la joven nación era sin duda la que más se escuchaba de entre la multitud prusiana en aquella reunión.

-¡Lituania no tiene idea ni por donde le estamos llegando!

Su risa rasposa inundo el lugar y se le sumaron las risas de sus hombres.

-Disculpen la irrupción, recibimos una carta de Jogalia.

Ah pero como le gustaba a la gente interrumpir sus awesome fiestas, que mas da… Gilbert dio la señal para que prosiguiera con su mensaje.

-¿Recuerda que Jogalia estaba en Bielorrusia para arreglar unos asuntos?

-Ve al grano –Contesto el albino con pereza.

-Pues Kestutis capturo la capital de Lituania, y ahora es el nuevo duque.

De pronto la noticia le intereso al teutónico ¿El tratado que habían hecho con Jogalia tendría que romperse?

-Ahora mismo el señor Jogalia esta prisionero.

-¿Y cómo se entero ese idiota del tratado secreto! –El ojirojo se veía exasperado.

-No lo sabemos…

-¡Pues mándenle decir a ese prisionero que tengo un plan!

Si algo hacía bien aquella nación a parte de inflar cada día más su ego era elaborar planes, todos sus hombres lo sabían así que asintieron y comenzaron preparativos para un viaje secreto a Lituania.

/

Después de desarrollar una estrategia de las que se podría llamar espionaje, la joven nación y un caballero más como respaldo lograron infiltrarse bajo identidades falsas a visitar en prisión al ex duque mientras el resto de la orden se mantenía alerta dándoles guardia desde fuera.

-Eres un imbécil –Los saludos del platinado, siempre tan lindos.

-¿Eres…?

-Cállate y escucha, que no hay tiempo.

El prisionero obedeció.

-Júrale fidelidad a Kestutis.

-¿Qué? Pero ¿Y mis tierras?

-¡Solo hazlo!

- …

-Y espera mi siguiente señal.

Sin más, los dos germanos se fueron dejando a aquel hombre con un dilema en la cabeza.

No quedo más que cumplir con las propuestas del prusiano: Jogalia juro fidelidad a Kestutis, y a razón de esto fue liberado recibiendo Kreva y Vitebsk como patrimonio. Por otra parte Kestutis y '' siguieron su guerra con los teutónicos; saquearon Varmia e intentaron capturar Georgenburg ¿Porqué le habría aconsejado hacer algo que no le dejaba ningún bien a su nación?

/

Un año tuvo que pasar para comenzar a descubrirlo.

1382, En vista de que nuestro querido Kestutis luchaba contra ucranianos rebeldes y el '' (Viatutas) estaba en Trakai, el pruso hizo que Jogalia cayera en la cuenta de que esa era su oportunidad.

Jogalia tomo la ciudad sin resistencia de la gente que habitaba allí, pues estaban en desacuerdo con la forma de gobierno de Kestutis hacia los mercaderes.

Y en lo que el '' reunía tropas junto con su congénere, Jogalia ya había ocupado el trono de nuevo.

Firmó una tregua de dos meses con la Orden Teutónica para fortalecer el ejército y ahuyentar a las tropas organizadas de los lituanos por el tiempo razonable para que fuera oficial su nuevo cargo.

Sin embargo Kestutis reunió hombres suficientes para desarrollar una batalla en agosto, el día llego:

-¿A qué horas piensan llegar?

La Orden ya estaba desesperada como de costumbre.

-No impacientes –Jogalia- Oh mira, ya están aquí.

Y en efecto, Kestutis y Viatutas llegarón, Lituania estaba con ellos porque se negaba olímpicamente a estar en el mismo bando que un traidor.

-Kesesesesese ¿Listos?

-Esperate –La voz de Lituania se dio a escuchar.

-¿Cómo que me espere! –Aquello era el colmo.

-Lituania tiene razón, no venimos a pelear –El metiche.

-¿QUÉ?

-Vamos a proponerles una negociación.

-Que aburridos son ustedes… -Prusia iba a continuar pero su maestre lo silencio con un gesto de mano.

-Bien, será mañana en mi campamento –Jogalia.

Una vez se pusieron de acuerdo, teutónicos y Jogalia intercambiaron miradas cómplices, un nuevo plan awesome se estaba maquinando.

/

Kestutis y el 'Sr. Metiche' jamás sospecharon que Jogalia y los teutónicos habían convertido esa reunión en una trampa.

Apenas llegaron fueron arrestados y prisioneros dentro del castillo de Kreva.

-¡Eres un traidor! –Grito Kestutis a través de unas gruesas rejas.

El aludido decidió ignorarlo mientras Prusia intercambiaba un gesto burlón por una mirada de odio lituana.

Oh sí, La Orden Teutónica lo disfrutaba y mucho.

Ahora Lituania estaría aislado, así como el se sintió solo durante mucho tiempo. Bueno, a excepción del 'Sr. Metiche' y Kestutis que le hacen compañía… hablando de Kestutis… el tipo es inteligente, es… una amenaza, tendría que hacérselo saber a Jogalia.

Y así lo hizo.

/

Cinco días después un hombre bajo para vigilar que todo estuviera bien y se encontró con el cadáver de Kestutis, Jogalia informó a la gente que Kestutis se había suicidado, pero otros rumores decían que fue estrangulado.

-Sera mejor que le organicemos un funeral –Hablaba el duque.

-Pagano sería –Gilbert respondió con un bufido.

Lituania seguía siendo una nación pagana, aquello lo hacía mirar con desprecio a los habitantes de aquel lugar. Por esa misma razón no iría, a parte de que Lituania seguía prisionero, entonces si no lo dejaban burlarse de alguien no sería divertido.

Llegado el otoño a espaldas de la Orden Teutonica, Viatutas recibe la visita de su esposa a la prisión.

-Ana ¿Qué haces aquí?

-Tengo un plan, es algo extremo pero… -Mira a Lituania también- pero parece la única forma.

-¿Cúal es el plan? –Lituania se acerco.

Unos minutos después tres encantadoras damas salían de Castillo de Kreva.

-¡Alto ahí! –Una voz conocida las hizo congelarse.

Cierto albino rebelde se quedo mirándolas de cabo a rabo.

-¿Quiénes son ustedes?

-S-Solo estábamos perdidas –Lituania hizo favor de fingir la voz.

-Pregunte quienes son.

-Yo soy Ana y ellas son mis hermanas Vianney y Tara.

Los ojos carmesíes del prusiano se posaron detenidamente en cada una de las chicas, Vianney si que era fea.

-¿Y qué buscan?

Maldición, estaban muertos, era imposible que alguien tan audaz como La Orden no descubriera sus disfraces.

-L-La plaza principal, esque no somos de por aquí, s-somos prusianas.

Ese comentario dibujo una sonrisa en Gilbert, en definitivo fue la peor excusa que pudo haberse inventado Lituania, capaz que ahora les hablaría en alemán.

-Lo hubieran dicho desde un principio, sehr geehrte Damen.

-¿Ah? –Rayos ¡Lo hizo!

-La plaza esta por allá –Su temido enemigo señaló sonriente hacia su izquierda.

-¿Eh? –No se lo creían- ¡M-Muchas gracias! –Y salieron corriendo de allí bajo la mirada de Prusia.

-Danken Sie nicht mir, kesesesesese~

/

Y cuando el pruso se enteró…

-¿CÓMO QUE ESCAPARÓN!

Parecía incluso más alterado que el propio Jogalia.

-Sí… sospechamos que una tal Ana, esposa de Viatutas fue a salvarlos.

¿Ana? ¿De dónde le sonaba ese nombre?

-Ahora mismo seguimos siendo más fuertes…

Ana, Ana, Ana….

-Pero sospecho que no debemos confiarnos.

¡Ana, Vianney y Tara! ¡Maldita sea! ¿Cómo no se dio cuenta!

-¡Claro que no debemos confiarnos! –Explotó Prusia.

Todos lo miraron sorprendidos por su reacción.

-Ese idiota de Viatutas buscara ayuda suficiente para derrocarnos, ¡ténganlo por seguro!

-¿Pero a quien podría pedirle ayuda? No tiene nada que ofrecer a otras naciones…

-¡Piénsenlo bien, maldición! Ellos fueron traicionados –Mirada furtiva a Jogalia- ahora mismo sus subconscientes les ruegan que se vayan con alguien que nunca los traicionaría.

-No creo que…

-¡Hablo de la familia! ¡Bola de incompetentes! ¡La familia nunca te traicionará por nada en el mundo!

Los caballeros parecieron razonar las palabras de su nación, en cierta forma tenía sentido: cuando estas solo te refugias con los que te quieren.

Al mismo tiempo, esos seres queridos contaban con más seres queridos y poco a poco lo que antes fue una persona ahora serían cientos.

-Tiene varias personas…

-¡Pues desháganse de ellos! –Espetó con rabia.

Al recibir indicaciones tan directas los hombres se pusieron rectos, como si aquel albino fuera su sargento.

-Iré con ustedes.

Mencionó como comentario final y se marchó haciendo ondear su capa blanca.

/

Humanos, personas comunes y corrientes, criaturas que vienen y van; se recuerdan y se olvidan, una más una menos, no tiene importancia. Para un país sería como cuando se te caen los cabellos, unos cuantos que luego son reemplazados por otros.

Realmente no comprendo el afecto que les tienen, y no quiero comprenderlo.

Fue tan fácil matarlos…

Al final, si Viatutas quería quitar a Jogalia del poder no le quedaría de otra que acudir con sus enemigos: Los caballeros teutónicos.

Y allí se encontraban; Viatutas, Ana y Lituania en la fortaleza enemiga.

-No son bienvenidos aquí –La mirada carmín del prusiano brillaba en la oscuridad.

-Venimos a hacer un trato –Ana se mantuvo firme.

-No tienes corazón… -Murmuraba Lituania apretando los puños.

La nación teutónica prefirió ignorar que querían un trato ya que ya estaban con Jogalia, y presto más atención a los halagos del país.

-Solo no soy débil, kesesesese.

-¡Escuchen nuestro trato! –La voz de la mujer era potente.

-No creo que tengan nada bueno que ofrecer en comparación con Jogalia –Esta vez habló el Maestre.

-¿Qué ofrece el? –Viatutas.

-Aceptará la cristianización, será nuestro aliado, no iniciará guerras ni invasiones sin consultárnoslo y nos dará tierras.

El precio parecía increíblemente alto, y siempre a favor de Prusia.

-¡Es verdad! Es demasiado grande lo que ofrece Jogalia –Aún así Ana parecía determinada- Tan grande que dudo que se los de, les esta tomando el pelo.

La seguridad de la chica inquieto a los caballeros, rápidamente se pusieron furiosos al pensar que se estaban burlando de ellos, pero no eran tontos, sabían que podría ser cierto.

-Nosotros ofrecemos el cristianismo, sin duda.

Gilbert miró fijamente a aquella mujer tan engreída.

-¿Solo eso? ¡Bah!

Y para sorpresa suya, Ana le mantuvo la mirada ¡Qué mujer tan igualada!

-Tómenlo como un plan B si Jogalia falla –Pronuncio firmemente sin despegar sus ojos de los del prusiano.

-¡Bien! –La actitud desafiante de Ana lo sacaba de sus casillas- Pero solo para que cumplan… ¡Tomaremos a tu esposa de rehén!

Mantuvo su pose orgullosa mirando las reacciones de sus enemigos, Viatutas parecía bastante shockeado por los hechos recientes, Lituania le mandaba miradas llenas de odio y Ana… Ana lo seguía mirando con firmeza ¡Maldición! ¿Esque estaba idiota? ¡Iba a ser prisionera!

-Aceptamos.

Su equipo pareció sorprendido ante su respuesta.

-Pero mi amor….

-No hay otra opción.

-Ja, no hay otra opción –La Orden indico a sus caballeros que se la llevaran al calabozo- Ya nos veremos pronto kesesesese –Fue su despedida a los dos que lo miraban impotentes.

/

A la mañana siguiente Prusia despertó sintiéndose el más grande de todos, hasta Gilbird estaba a su favor.

-¿Qué habrá para desayunar?

Junto con su pequeño amigo emplumado bajo al comedor, donde las hermanas ya habían servido el desayuno. Sacro Imperio Romano estaba allí sentado.

-Hermano.

Sus grandes ojos azules se posaron en el recién llegado prusiano.

-Hallo, Reich –Le sonríe sentándose a la mesa- Hace ya tanto que no te he visto…

-Siempre estas ocupado –Respondió sinceramente el menor llevándose un bocado a la boca.

-… Soy una nación ocupada –Hizo como que no le afecto el comentario.

-Bruder, solo eres una Orden Religiosa…

Qué su hermano menor le dijera así sin más que aún no era tomado por todos como un país hizo que su mañana se amargara totalmente.

-¡Pues tu sigues con ese cuerpo de niñito! ¡Yo de perdido estoy creciendo!

Al Sacro pareció ofenderle ese comentario, y La Orden se dio cuenta al instante de lo que había dicho; Sacro Imperio ya debería ser más grande ¿Por qué conservaba aun el cuerpo de un niño pequeño? ¿Acaso eran las guerras que daba su país? ¿Cuál era el problema? Iba a preguntarle si algo ocurría pero el menor ya se había ido de la mesa, dejando su plato apenas empezado.

-¡Oe! ¡Vuelve y comete esto o se lo daré a la prisionera!

-Haz lo que quieras.

Maldito orgullo que no lo dejaba disculparse. Tsk, de todos modos Sacro Imperio empezó ¡El debería disculparse primero!

Comió rápidamente lo que quedaba en su plato y tomo el de su hermano.

Hizo ademán de tirarlo en la basura, después de todo no quería dárselo a la Ana esa… pero tirar la comida era un pecado, además lo tomaría como penitencia a no haberse disculpado con Reich.

Bajo las escaleras empedradas de caracol hacia el calabozo. No se molesto en saludar a los guardias y se adentro en la humedad del lugar.

-¡Oye tú!

La aludida miro a su interlocutor desde el rincón en donde se encontraba, ahora si se le veía cansada. Y como no iba a estarlo si seguramente ayer lo único que hizo fue tomar un rápido desayuno que probablemente constaba de una bebida, eso y que había pasado la noche en el incomodo suelo del calabozo.

-¡Ven si sabes lo que te conviene!

La Orden Teutónica se posiciono frente a los barrotes con el plato ya frío en manos. Ella se acerco cuando se percató de ese último detalle.

-Gracias –Murmuró sacando las manos para sostener el plato que no cabía entre las rejas.

-Hmpf… no te voy a dar el plato, toma la comida y ya.

-Esta bien –Hizo lo que le pidió ocupando solo dos dedos, índice de que ella era de clase alta.

-No creas que te di esta comida solo por que sí, te la doy porque probablemente morirás pronto, hoy esta programada la reunión con Jogalia para firmar su trato.

-Bien.

Gilbert alzo una ceja ¿"Bien"?

-¿Tantos deseos tienes de morir ahogada como la madre de tú esposo?

-Solo tengo dos cosas, Orden Teutónica… -Alzo dos dedos para continuar- La primera es mi palabra, sobre que lo de Jogalia nunca se sellara, el trato que haremos con ustedes y que mi esposo, mi gente y yo podremos vivir en paz; como usted sabrá… de esta nadie esta al cien por ciento seguro… –Trago un pedazo de pan- … y la segunda es que no le temo a la muerte, de la muerte nadie se salva, incluso los que son como usted. Sabiendo esto puedo decir que estoy preparada para morir en caso de que mi palabra sea errónea –Se enderezó habiendo terminado- Sea lo que sea que ocurra, no hay pierde para mí.

El albino se quedo un momento analizando sus palabras, algo le decía que Ana no era una mujer cualquiera.

/

*Notitas: Buaaa! No me golpeen! D: he estado ahora si que súper mega ocupada (y esta vez no son excusas) pero saben cual es la buena noticia? ¡Entre a la uni! Y seré diseñadora grafica y me casare con Prusia y tendremos dos hijos y…. coff, por el momento solo seré Grafica.

Lo malo de aquello es que una vez que entre a curso básico…. Mí adorado tiempo va a hacer boom D: así que tratare de seguirle todo lo que pueda a mis dos historias.

¡Yo nunca olvido una historia gente! …. Lo que pasa es que me entretengo…. ¡Por eso no sean impacientes!

Pregunta: ¿Les gusta que ponga los años así al principio? (Tipo y puedo agregar meses o estación del año) no se ustedes.

Jo~ en este capítulo Prusia es definitivamente un chico malo, hahah cuenta wikipedia que lo del travestismo probablemente paso. Y sospecho que Gil no es bueno identificando géneros, coffHungríacoff

¡Aaaah no manches! Esa tal Ana… según lo que leí…. Uff… espero no me maten por mis suposiciones para el próximo capitulo.

Sehr geehrte Damen = Mis queridas damas. (muy galán el Gil!)

Danken Sie nicht mir = No me lo agradezcan.

Visiten mi poll en mi perfil ;) - y probablemente eso tarde aun mas…. X_x

Hetalia no me pertenece si no a Hidekaz Himaruya-sama!*