Capítulo 19: El Enfrentamiento Entre Christian y Alrun
El sol quemaba sin piedad sobre la superficie del mar, las olas arrastraban hacia las espumeantes costas los pedazos esparcidos del destrozado Hai Peng y a los sobrevivientes del naufragio. Jadeantes y con las ropas chorreando y hechas girones, todos lograron llegar a la playa, quedando enmudecidos ante el espeluznante y bizarro paisaje que los esperaba.
—Sí que es un lugar olvidado y maldito —comentó Gibbs.
—¿Esperabas otra cosa que no sea un infierno? —replicó Ana María, irónica, aunque tan sobrecogida como su viejo compañero.
Un viento abrazador soplaba sobre las espumeantes aguas de color azul intenso, casi negro; el cielo estaba teñido de rojo, las nubes grises, cargadas con electricidad, viajaban lentamente por aquella endemoniada bóveda, tapando de vez en cuando el palidísimo sol y descargando sus rayos sobre el mar y la tierra, escuchándose luego su horrible estruendo. La arena de la playa era una especie de cortantes piedrecillas tan negras como el carbón, extendiéndose una especie de negro desierto hasta donde llegaba la vista. Pero en ese horrible lugar crecían unas espantosas plantas secas cuyas ramas terminaban en una especie de manos huesudas que sostenían entre ellas los esqueletos de las infortunadas personas que había sido condenadas por Davy Jones a pasar toda una eternidad de sufrimiento y dolor. Aquel sitio era simplemente terrorífico.
—E-están muertos, ¿verdad? —preguntó el asustadísimo Raggety, mirando de reojo a uno de esos esqueletos descarnados, siempre manteniendo una prudencial distancia.
—No están ni vivos ni muertos, simplemente sufren una agonía perpetua —comentó Tía Dalma, su rostro revelaba una gran preocupación.
—¿Y Jack también se encontrará así? —quiso saber la afligida Elizabeth.
La pitonisa se volvió lentamente hacia ella y la miró fijamente a los ojos, como si estuviera leyendo limpiamente el alma de la joven.
—Jack es tan sólo un condenado más, niña. No tiene por qué tener un trato especial aparte de estas pobres almas condenadas.
—¡Oh, Dios! —gimió la pobre infeliz, llevándose horrorizada la mano a la boca mientras las lágrimas comenzaron a salir de sus enrojecidos ojos. La culpa que sentía ahora era mucho más grande que antes.
A unos cuantos pasos de ellas, se encontraban la hija de Sao Feng y sus hombres.
—Cuando estábamos en el agua, esta isla se veía normal… ¿Cómo pudo cambiar tan de repente? —se preguntó Jade, escudada por sus temerosos pero fieles sirvientes.
—No lo sé, mi ama, sólo sé que este sitio me pone los pelos de punta —comentó Wai, frotándose los brazos, temblorosa.
—N-no te preocupes, Wai. Yo siempre estaré a tu lado para protegerte —le dijo uno de los piratas, un muchacho delgado y moreno, tan simple que no se destacaba entre los demás pero con la diferencia de que siempre había estado enamorado de ella.
Pero por toda respuesta, la joven le lanzó una mirada muy poco amistosa.
—No digas tonterías, Su Shi; tú debes proteger a nuestra ama, ¿entendido? Y no decir estupideces.
Y le volvió la espalda, despreciándolo una vez más. Su Shi, colorado como un tomate al escuchar las risitas burlonas de sus compañeros, exhaló un largo suspiro de desencanto.
Jade presenció todo aquello en completo silencio, con el gesto torcido. No era la costumbre de un líder meterse en los asuntos de sus esclavos, pero ella no era una líder común y corriente, así que, luego de unos instantes, decidió dar su opinión al respecto, tan seria como siempre y sin mirar a Wai a la cara para no intimar demasiado. Debía mantener su posición como jefe del grupo o le perderían el respeto.
—¿Por qué lo rechazas así, Wai? Su corazón es tan limpio y puro como su amor por ti. No creo que haiga nadie mejor que él para ser tu esposo.
—Lamento si la contradigo, mi ama, pero no quiero por esposo a un pordiosero —replicó lo más cortésmente posible, pero no pudo evitar un dejo de molestia en su voz, no por la intromisión de ama, sino por la insistencia de Su Shi. ¡Hacía mucho tiempo que la venía fastidiando con su estúpida devoción hacia ella.
—¿Sigues con la idea de casarte con un funcionario del gobierno? —ironizó Jade con una media sonrisa.
—Eso sería lo ideal, ama Jade, pero como soy una simple esclava, no pretendo más que un comerciante.
—"El hombre que mira el horizonte no ve la pradera delante de él…" —sentenció la niña.
Wai la miró bastante desconcertada pero en su interior creyó comprender el significado de aquello, pero se resistió aceptarlo.
Mientras tanto, Tía Dalma seguía contemplando con marcada preocupación todo aquel lugar, pues sabía que se encontraban en los dominios del mismísimo infierno y les sería muy difícil salir de allí. Además, no tenía idea de cuál sería el estado mental de Jack, pues estaba segura de que él habría sufrido terribles castigos. Pero lo primero y antes que nada era encontrarlo, sólo así sabrían sobre su verdadero estado. Nada podrían hacer por él si había enloquecido.
—No está Jack… —dijo la preocupada Elizabeth, mirando hacia todos lados junto a Gibbs y Marty—. Aquí no hay nadie más que esqueletos irreconocibles...
—Está aquí —rebatió el capitán Barbossa, caminando junto a William Turner—. Davy Jones siempre conserva lo que adquiere.
—¿Y qué importa? Estamos aquí por ti y por Jack —se quejó el muchacho, mirándolo acusadoramente. Él tenía cosas más importantes en qué pensar. ¿Cómo podía ser que estuvieran perdiendo el tiempo en traer de regreso a un pirata entrometido?
—El querido Jack está cerca de aquí, sólo tenemos que buscarlo —propuso la pitonisa con aparente tranquilidad.
—Cómo si eso fuera tan fácil. ¡Este lugar es un infierno! —se quejó Ana María, extendiendo los brazos irónicamente.
Tía Dalma sonrió misteriosamente.
—Eso ya lo sé. ¿Por qué no me siguen? Muy pronto lo encontraremos… —Su rostro se volvió grave y sombrío—. Pero les advierto que quizás no hallemos al hombre que buscamos…
—¿Qué quiere decir con eso? —inquirió Elizabeth muy alarmada.
—Sí, eso está muy enredado… —intervino el "sagaz" Raggety—. ¿Lo encontraremos o no? ¿Está o no está aquí?
—Eso lo sabremos muy pronto —respondió ambiguamente, como era su costumbre—. Quiero que solamente algunos de ustedes me acompañen, el resto debe quedarse aquí y no internarse al interior de la isla por nada del mundo, ¿entendido?
—¿Por qué? —quiso saber Raggety.
Tía Dalma se volvió hacia él y le traspasó el alma con una mirada espantosamente fría, haciéndolo estremecerse de miedo.
—Porque si lo hacen, puede que ya nunca más regresen al mundo de los vivos —fue la terrible advertencia. ¿Entendiste?
—Claro que este zopenco cabeza dura entendió, mi señora —intervino Pintel, tapando la boca de su imprudente amigo con la mano, sonriéndole estúpidamente.
Todos los demás asintieron sin comprender del todo su advertencia, mirándose entre ellos un tanto asustados. Minutos después, Elizabeth, Will, Barbossa (con el monito Jack sobre su hombro) y Jade (cuyos sirvientes, a regañadientes, apenas dejaron ir) acompañaron a Tía Dalma en la dura y peligrosa travesía de encontrar al capitán Jack Sparrow en aquel lugar tan inhóspito y peligroso.
Con un extraño amuleto apretujado entre sus manos y murmurando un extraño hechizo, la pitonisa intentaba protegerlos de cualquier influencia diabólica. Aunque aquella versión del infierno era propia de Davy Jones, quien lanzaba allí a todo aquel que lo enfrentara, ella no podía darse el lujo de relajarse, pues ellos eran unos intrusos indeseables en aquella isla.
Caminaron por un buen rato por la orilla de la playa hasta que, sorprendentemente, lograron divisar la oscura figura de un barco encallado en la costa.
—¡Es el Perla Negra! —exclamó el capitán Barbossa, reconociéndolo en el acto.
—¡Jack! —gritó Elizabeth, y salió corriendo en dirección hacia el recién descubierto Perla con la esperanza de encontrarlo allí a quien tanto buscaba.
A Will le cayó muy mal aquella reacción de su prometida, pues la efímera imagen de ella besando a Jack Sparrow volvió a su mente, acrecentando los celos y el dolor. A la joven Jade aquello no le pasó desapercibido, contemplándolo con gran interés.
—Esa niña está tan desesperada por encontrar a Jack que no mide las consecuencias de sus actos. Es muy peligroso correr así en este lugar —comentó Tía Dalma, sonriendo significativamente mientras caminaba apresuradamente junto a sus demás compañeros.
En tanto, a Elizabeth le había tomado por lo menos diez minutos llegar hasta el despedazado barco pirata que se encontraba encallado cerca de un acantilado, con las olas castigándolo duramente impulsadas con la fuerza de la marea, provocando una especie de gemido lastimero que provenía de la maltratada estructura de la nave. Aún así, el silencio que reinaba aquel lugar era pavoroso.
Cansada y con las botas destrozadas por la filosa gravilla que ya comenzaba a lastimar sus pies, Elizabeth encontró un agujero en el casco del Perla hecho por el Kraken cuando los había atacado en el otro mundo. Asustada pero decidida a encontrar a Jack, ingresó cuidadosamente al interior de la nave, desapareciendo en sus oscuras entrañas. Unos minutos después, llegaron Will y los demás.
—¿En dónde está ella? —inquirió entre preocupado y afligido, mirando hacia todos lados.
—Seguramente entró al Perla —aseguró Barbossa, desconsolado ante el penoso aspecto de su amado barco.
Sin decir más, el joven herrero entró por el mismo hueco que minutos antes había entrado su prometida, seguido inmediatamente por Jade. Tía Dalma, en cambio, esperó unos momentos antes de entrar, quería cerciorarse de que no habría ningún peligro en los alrededores.
Observando detenidamente el infinito e inhóspito desierto que se extendía frente a ellos, dijo:
—Debemos encontrar a Jack y salir de inmediato de esta isla… Tengo un muy mal presentimiento…
—¿Y dejar abandonado en este horrible lugar a mi amado Perla? ¡Me niego! ¡Antes debemos repararlo con los despojos del junco chino! —replicó el enfadado y ofendido capitán Barbossa.
La pitonisa se volvió a él y lo atravesó con la mirada, provocando un desagradable escalofrío en todo el cuerpo del viejo pirata.
—Bien, pero regresa tan rápido como puedas con los demás y traigan lo necesario para repararlo. Debemos hacernos a la mar sin pérdida de tiempo antes que nos descubran.
Comprendiendo al fin que el tiempo apremiaba, Barbossa asintió y se fue inmediatamente por donde habían venido.
—¡Ustedes encárguense de Jack Sparrow! —gritó mientras corría.
—De eso no tengas dudas… Pero ya veremos si podremos hacerle recuperar la razón… —murmuró, entrando finalmente el interior del barco.
Mientras tanto, Elizabeth había buscado y rebuscado a Jack Sparrow por todas las cabinas interiores del Perla Negra, sin poder encontrarlo, así que buscó la manera de subir a la cubierta principal con la esperanza de hallarlo en ese lugar. Pronto encontró las escaleras que conducían hacia arriba y, aunque estaban algo estropeadas, logró alcanzar su meta sólo para darse con la escena más aterradora y desagradable de su vida.
—¡Oh, Dios mío…! —exclamó—. ¡Jack! ¿Qué te hicieron?
Como en los barcos vikingos no había cabinas y todo quedaba expuesto a la intemperie, el doctor Jacobson no puedo encontrar ningún lugar que le proveyera algo de privacidad para poder llorar sus cuitas, así que se quedó sentado en la popa, contemplado el cielo estrellado, en completo silencio, recordando con dolor y nostalgia aquellos pocos momentos que había compartido con su amada Annete. ¡Nunca antes había conocido una mujer tan inteligente e interesante como lo había sido ella! ¡Que injustica había sido el ser raptado y asesinado por Morgan y que su propia sobrina la haya matado a ella después! ¿Es que nunca iba a poder formar una familia feliz con una bondadosa mujer a quién amar? Siempre terminaba perdiéndolo todo… Aquello no era justo, para nada justo… ¡Ya tantas veces le había pasado lo mismo! ¿Para qué le servían ahora la juventud y la vida si ya todo estaba perdido?
Mientras Christian se mantenía alejado de todos, nadie se había atrevido a acercarse a él, ni siquiera la pequeña Alwine, quien permanecía tomada de la mano de su madre, con la mirada fija en su antiguo protector.
Comprendiendo finalmente que él estaba pasando por un momento muy doloroso, la pequeña se soltó de su madre y decidió acercársele hasta detenerse justo a su lado para poder poner su manita sobre la del sufrido doctor.
Christian, sorprendido, volvió su mirada hacia ella y enseguida comprendió por qué seguía vivo: ahora tenía una hija por quién luchar. Se sintió un poco reconfortado por ese descubrimiento, pero igualmente no fue capaz de pronunciar una sola palabra.
Acongojada, Alwine se reclinó sobre su regazo, y permaneció allí muy quietecita y en completo silencio, con la cabecita apoyada sobre uno de sus bracitos, mirando sin mirar hacia un punto imaginario en el casco del barco. El doctor sonrió agradecido, sintiéndose mucho más consolado por la dulzura de la niña y colocó suavemente su mano sobre su rubia cabecita.
Advirtiendo que el joven facultativo parecía haber recuperado parte de su ánimo, Weathervy, Billy y Seagull se le acercaron. La Guardiana se quedó en donde estaba, tratando de aparentar indiferencia cuando en realidad estaba muy interesada por lo que el doctor decidiría hacer respecto a su malvado sobrino…
Como ninguno de los dos adultos se animaba a hablar, el impaciente chico sordomudo le propinó un fuerte codazo al ex gobernador para obligarlo a actuar.
Sobándose las costillas bastante molesto, Weathervy decidió hablar.
—¡Ejém! —carraspeó para llamar la atención de Christian, pero éste ni siquiera se volvió hacia él.
Mirando a sus dos compañeros con cara de desconcierto, Swann volvió a insistir.
—Mi querido amigo, yo…
—Nunca creí que iba a llegar tan lejos —lo interrumpió de improviso, pero seguía sin voltearse.
—¿C-como?
—Que nunca creí que iba a llegar tan lejos —repitió, y finalmente se volvió, con el reflejo de una serena gravedad en su rostro—. Fui demasiado permisivo. Debí oponerme a sus planes desde un principio, así que yo también soy el culpable de la muerte de Annete y Elena.
—¿Y qué es lo que piensa hacer ahora? —quiso saber Seagull, tan serio como su interlocutor.
Antes de responderle, Christian apartó suavemente a Alwine de su regazo y se levantó, volteándose completamente hacia ellos. Ahora sus hermosos ojos celestes denotaban una férrea pero tranquila decisión de hierro. Como todo Jacobson, la tenacidad de realizar lo que debía hacer sin importar el costo, nuevamente había anidado en su alma.
—Voy a hacer lo que hace mucho debí haber hecho: ponerle un alto definitivo.
—¡Pero su sobrino he enloquecido, mi querido amigo! ¡No creo que quiera detenerse! ¡Créame! —le advirtió el preocupado ex gobernador—. ¡Yo fui testigo de todo lo que hizo!
Pasó un segundo de completo silencio antes de que el doctor respondiera, mucho más decidido que antes.
—Entonces alguno de los dos morirá.
Todos se quedaron boquiabiertos al escuchar aquella definitiva y cortante respuesta, pero esta vez fue Alrun la que intervino, notándose muy molesta.
—¡No puede hacer eso! ¡No puede desperdiciar así la nueva vida que le he concedido! ¡Usted debe cuidar de mi hija! ¡Es su deber!
Pero a pesar de la terrible mirada de amenaza de la elfo, Christian se mantuvo tan firme, o más, que antes.
—Usted me habrá facilitado nuevamente la vida, madeimoselle, y siempre le estaré eternamente agradecido; pero mi alma le pertenece a Dios y a nadie más, pues fue él el que me la otorgó y no usted, así que mi alma vale más que mi vida y si para entrar al Cielo debo arriesgar mi vida para salvar mi alma, con más razón debo detener a mi sobrino y redimirme de mi negligencia, que fue la que ocasionó que perdiera el rumbo de su vida.
Estupefactos ante la rebelión de Christian en contra de la poderosa guardiana de Odín, todos se volvieron hacia ella, temblando ante la posibilidad de una represalia de su parte.
Se notaba a simple vista el desconcierto de Alrun, y entonces, una pequeña chispa de furia brilló en sus ojos y sus pequeños puños se cerraron. Comenzando una silenciosa batalla de miradas contra el decidido doctor, desafiándose mutuamente. Pero, al cabo de unos cuantos segundos, sorprendentemente, ella terminó sonriendo.
—No me equivoqué en concederle la vida, doctor Jacobson, es usted una persona muy especial.
—No lo creo, madeimoselle. Si fuera así, no habría cometido tantos errores.
Ninguno de los dos dijo nada más, simplemente se quedaron mirándose por algunos segundos hasta que Alrun llamó a su hija a su lado y se la llevó con ella al otro extremo del drakkar, no sin antes lanzarle una misteriosa y significativa mirada al doctor.
Impresionados por aquella silenciosa lucha de voluntad entre Christian y Alrun, Weathervy y Segull volvieron a acercarse a él, cada uno por un motivo diferente.
—Mi querido amigo, con sinceridad le confieso que me parece una muy mala idea el enfrentarse a una mujer de… esa clase. Podría resultar muy peligroso —le advirtió el temeroso ex gobernador.
—Mucho me temo que me haya pasado de la raya, mi amigo, pero no permitiré que una deuda de honor contraída a la fuerza interfiera con mi deber —fue la decisiva respuesta.
Y entonces, la bomba cayó en forma de una asombrosa e inesperada pregunta:
—Tengo entendido que el almirante George Jacobson es en realidad una mujer, ¿no es cierto, doctor Jacobson? —inquirió capitán Hood sin ningún rodeo, tomando por sorpresa a ambos caballeros.
Entonces Christian se volvió hacia él, tan pálido como un fantasma y los ojos tan abiertos como platos, impactado. ¿Cómo podía aquel hombre saber un secreto tan íntimo y tan importante de su sobrina? ¿Cómo había llegado a saberlo?
—¿Eso es verdad? ¿Su sobrino es una mujer? —le preguntó Weathervy a su amigo en cuanto logró recuperar el habla.
Christian no le respondió de inmediato, ni siquiera le prestó atención, simplemente se le había quedado mirando muy fijo al pirata. Su rostro revelaba tanto preocupación como enfado. ¿Acaso había pasado algo entre su sobrina Isabel y aquel hombre? O tal vez, aunque sonara muy poco probable, James Norrington había revelado ante todo el mundo la verdadera identidad de su sobrina. Pero apenas cruzó esa idea por su mente, meneó la cabeza de inmediato, desechándola inmediatamente, pues si ése fuera el caso, su amigo Swann ya estaría enterado.
—¿Y bien, doc? ¿Va a responderme o no? —volvió a insistir el joven pirata. Había un dejo de furia en sus ojos que llamó la atención de Christian.
—¿Quién le dijo eso? —replicó, renuente a revelarle la verdad.
Seagul sonrió. Era evidente que la inteligencia de Isabel era pura herencia de la familia Jacobson. Sabía que el doctor no iba a decirle la verdad tan fácilmente, así que decidió ser más "expresivo".
—Ella misma me lo contó cuando intimamos —fue la sorprendente y descarada respuesta.
Notas de una Autora Descuidada:
¡Uy! ¿Qué hará Christian cuando sepa que su sobrina perdió la virginidad con el degenerado, pícaro pero atractivo Seagull Hood? ¡Lo sabremos en el siguiente capi! Y también sabremos el estado en que Elizabeth encontró a Jack y de cómo éste volverá a la vida… Pero claro, como siempre, yo les pondré las cosas difíciles, ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Pero qué malvada soy! XD
Querida Harisha: Siempre les tendré paciencia porque sus comentarios siempre me hacen muy feliz : ) y por más que me demore, siempre escribiré esta historia hasta terminarla. ¡Y entonces será el momento de despedirnos! Snif… : ( A menos, claro, que sigamos en contacto de alguna forma u otra : ) / ¡Cómo me gustaría ser famosa por escribir historias y dibujar mangas! Es mi mayor, sueño desde hace ya bastantes años ^^, así que tu comentario para nada será ignorado para mí, je XD Tal vez algún día… suceda :/ ) En cuanto a Seagull Hood… ¡menuda sorpresa le dio a nuestro doc! El tipo es un payaso… pero también un picaflor de buen corazón XD, y Jade es una jovencita muy especial y llena de valores a pesar de su juventud y su… ¿torpeza? XD, je / Sip, Billy en realidad se llama Emilio, y será decisión de él cómo lo llamarán los demás, pero creo que le tiene mucho aprecio al sobrenombre que le puso Jack/Jacky hace tiempo ya, ^^ / Alrun es una elfo que puede hacer tanto cosas buenas como malas, tiene el poder de hacerlo X( según las exigencias, por eso es tan difícil de saber lo que realmente quiere o de lo que es capaz de hacer con tal de lograr su objetivo… ¿pero hasta cuándo le permitirán tanta libertad? Muy pronto lo sabrás, ^^ / No te preocupés, como siempre, el gobernador abrirá la boca en el momento oportuno, además, sabe que si Jacky perdona a James, él por fin logrará perdonarse ; ) / Bueno, no esperes gran cosa del opening estilo anime que haré, será bastante casero y no será tan profesional como a los que estamos acostumbrados a ver, pero espero que igual guste ^^ Bye!
Querida Evenstar of the Shire: eso, mejor tarde que nunca, así que no te preocupés si a veces no querés o no podés comentar; yo no me hago problema, ¿si?, siempre y cuando no te olvidés de mí XD/ Y sí, Jade es una personita muy especial a pesar de ser un poquitín torpe la pobrecilla XD. ¡No sabe lo que es el miedo! Pero… ¿eso no le jugará en contra alguna vez? : ( / Tenés toda la razón en cuanto al asunto de los elfos, inicialmente no era mi idea, pero sucedió así (como la mayoría de mis ideas, je ^^). La trilogía de El Señor de los Anillos la vi una sola vez y casi no me acuerdo de nada… Pero igualmente escribo a mi ritmo, je :D / No le hagás caso a las críticas poco constructivas, vos escribí a tu manera. Después de todo no estamos escribiendo best sellers, ¿no? ^^ Te dejé un mensajito en tu fic, leelo : ) / Bueno, nunca se sabe cómo reaccionará Jacky, ¿no? Tal vez el nacimiento del bebé la haga cambiar un poquillo aunque sea, ¿no? ^^ ¡Ya veremos lo que opina Jack cuando se entere de su futuro sobrino! XD / Y ahora el doc se enteró de otra cosa, no será tan terrible como la otra, pero como él crió a Isabel… / Espero que pronto aparezca alguien, a de ser posible un elfo, y te lleve a Rivendel o a Gondor para que ya nunca más te sientas perdida ^^ ¡Chau!
Querido D4rK Sid3: no te preocupes, con que me dejés un comentario de vez en cuando, seguiré estando muy feliz : ) ¡Menos mal que ya tenés internet! No se puede vivir sin eso, ¿no? XD / Bien, el encuentro entre Jack y los demás no será para nada como en la peli, será puro y exclusivo a mi manera, incluyendo, claro, el pedido de explicación de Elizabeth por parte de Jack. No sé cómo se desarrollará todo, pero dependerá del estado mental de Jack. ¡A ver cómo te sale a vos! : ) / Te entiendo, hay muchos que les gusta más la pareja que hacen Jack y Elizabeth. En cambio, a mí, casi ni me va mi me viene, o sea, me gusta Jack/Elizabeth, Will/Elizabeth ^^ De momento no sé cómo quedarán, pero posiblemente se queden juntos los dos últimos, más porque me parece que en la cuarta peli Jack hace pareja con alguien que por otra cosa. / Yo tampoco creo que Alrun haga algo por Annete, pues, además de no tener el derecho de hacerlo, no creo que le importe lo suficiente… Ella es así ^^ / Je, no creo que me tome estos días a los light ¡ya comenzó el mundial de fútbol! y más bien soñá con la angelitas cuando vos quierás XD ¡Nos leemos!
Querida Len Dorado: ¡Bienvenida! XD Bueno, ahora ya sabes lo que va a hacer el doc, creo… ¿realmente dijo lo que iba a hacer? ¡Lo sabremos muy pronto! XD Dentro de todo, se lo tomó muy a su manera, pero, claro, el pobre no está para chistes… : ( / Mmm… bueno, me imagino que tal vez perdió el poco juicio que le quedaba, je XD Y si no lo perdió, vamos a ver si seguirá siendo el mismo de siempre O.O / ¡Ja, ja, ja! Seagull es un caso aparte, ¿verdad? ¡Pero qué engreído simpático es! En cuanto a Billy, se merece de punta a punta que Alrun le devuelva el oído y la voz, ¡se lo merece! / ¡Besos!
Querida Scarleth Draven: sí, ya era hora de que aparecieran así como pronto deberá aparecer de nuevo la alocada Jacky, ¡pero de seguro no se pondrá a bailar y a cantar como el bestia de Seagull, ja, ja, ja! XD En cuanto a Jack, ya están a punto de rescatarlo ^^ ¿pero cómo estará? : ( Y tené por seguro que Christian le pondrá finalmente los puntos a Isabel, ya lo verás : ) / A mí me gustó el final, pienso igual que vos en que fue sencillo y con mucho significado, ¡y optimismo hacia el futuro pasara lo que pasara! Kim Sam Soom terminó inspirándome para realizar mis propias sueños con más esperanza y entereza que nunca ^_^ / ¿"El Mayordomo de Mei-Chan" está subtitulado al coreano? Lo que pasa es que trato de evitar lo más posible las cosas subtituladas para no castigar mis ojos leyendo… ¡Me encantaría verla! / ¡Ja, ja, ja! ¿Por qué crees que pongo "escritora descuidada"? tengo una memoria desastrosa X/P… / Gracias por dejarme mensajitos de vez en cuando aunque sea, siempre me hacen muy feliz al saber que no te olvidaste de mí ^^ y no te preocupés por las pelis de Piratas, siempre las están repitiendo, je XD ¡Cuidate vos también!
Querida xsxbx: ¡y yo te doy las gracias por pasarte otra vez por aquí! Me hace muy feliz el saber que no te olvidaste de mí ^^ No importa si por ahí no tenés ganas o tiempo de dejarme un mensaje, mientras que siempre me dejés alguno de vez en cuando, no hay problema : ) / Creí que era necesario para mi historia que el gobernador sobreviviera, y en cuanto a las parejas, me estoy planteando la posibilidad de cambiar parejas, pero todo eso dependerá principalmente en la cuarta parte de Piratas, pues si Jack por fin encontrará pareja allí, pues en éste fic se quedará sólo : ( / Bueno, creo que primero sabremos de Jacky entes que de Norry, y sabremos finalmente de él cuando se reencuentre con su querida Jacky… ¡qué momento! O.O ¡y finalmente el doc ya tomó una decisión! : ( / Sip, ya me dí cuenta de que te cambiaste el nombre de usuario, je XD, pero personalmente me gustaba más el otro : ) / Mil gracias por recordar a mi querida Arena. Puse su imagen en un cuadrito y la tengo junto al cuadro de mi familia ^^ Aunque la sigo extrañando, sé que ahora ya no sufre ^^
Querido Pipo Writer: ¡Bienvenido a mi fic! Espero que te siga gustando hasta el final ^_^ Como verás, ahora el doctor a tomado por fin una decisión en cuanto a su sobrina, ¡pero ahora se dio con que Seagull sabe sobre su verdadera identidad! ¿Qué sucederá? O.O Vamos a ver cuándo se van a reconciliar Will y Elizabeth, ¿tendrán alguna ayudita ; ) / Y bueno, antes, los piratas eran muy supersticiosos, je. Además, a alguien hay que echarle la culpa, ¿no? XD / Todas tus preguntas serán respondida en los siguientes capítulos en vivo y en directo y a todo color, je XD ¡Sayounara! (Y gracias por dejar el mensajito ^^).
Dear Queen Nightshade de Freak: Welcome to my fic! I study English four years ago, too. I am not very good, but I will try better. My spanish writing in this story is very acceptable. I love write ^_^ I am very happy because you like my story. Your Spanish I very good. I understood all ^_^ Bye, bye!
He visto muchas pelis, pero no creo recordarlas todas ahora ^_^ Vemos… "Sin Rastro", "La Abadía de Northanger", "Persuasión", "Una Loca Película Épica", Aliens Vs Depredaror", "Quisiera Tener 30", etc. Se me volvió a dar por las series ochenteras y ahora estoy viendo "La Familia Ingalls" y "La Isla de la Fantasía" y aunque sean viejas, entretienen bastante ^_^ Sigo viendo la novela coreana "Todo Sobre Eva". Ahora estoy Descargando "El Príncipe del Café" y "Sonata de Invierno". Sigo viendo el animé de Sailor Moon. Ahora estoy leyendo "Vivir la Historia de la Inglaterra de Isabel I". ¡Y por supuesto ahora no me pierdo de ver el mundial Sudáfrica 2010! Hablando de deportes, me enteré de que volverán a correr el Dakkar aquí en la Argentina el próximo año. ¡Hurra!
Gracias por seguir leyendo,
¡Cuídense mucho!
Sayounara Bye Bye!
Gabriella Yu
(Capi dedicado a la memoria de mi tía Mercedes que murió el pasado 30 de Mayo).
