Capítulo 20 - Búsqueda
Killer observó a su amigo alejarse y perderse entre la gente. Mira que se había perdido una tarde con Sabo para hacer quién sabe qué con Kid y hasta el momento no habían hecho más que perder el tiempo. En serio que esa sería la última vez que lo ayudaba con sus asuntos, por muy mejor amigo suyo que fuera siempre terminaba metiéndolo en problemas, tendría que hacerlo entrar en razón alguno de esos días, claro si es que a Kid se le podía hacer entrar en razón. Suspiró y se recargó en la pared con los brazos cruzados y la vista en el suelo, dispuesto a esperar que su amigo regresara.
—Shishishi, eso fue muy divertido— dijo un muy sonriente Luffy después de bajar del último juego al que habían subido.
Ya llevaban un buen rato de juego en juego según los que parecían más emocionantes al criterio de todos, pero sobre todo de Luffy, lo que terminaba arrastrándolos siempre a alguno que constaba de dar muchas vueltas en el aire o quedar de cabeza a una distancia bastante considerable del suelo, o ambas, por lo que, a petición de algunos, habían decidido tomar un pequeño receso de los juegos mecánicos y se dirigieron a tomar asiento en unas bancas vacías.
—No sabía que podíamos girar a esa velocidad en el aire— dijo Chopper emocionado, se estaba divirtiendo como nunca con todos.
—Y eso no es nada, Chopper. Déjame que te cuente la vez en que el juego se detuvo en medio del aire por una avería, y yo, el gran Usopp-sama, tuve que salir de la seguridad de mi asiento para repararlo— comenzó a decir el narizón.
—¡¿En serio?! ¡Geniaaal!— exclamó el castaño con los ojos brillantes de admiración.
—Ah ah, ya va a empezar de nuevo— dijo el peli verde al escuchar lo que Usopp le contaba al pequeño.
—Déjalo hombre, así se entretienen un rato, que mal no le hacen a nadie— comentó el rubio a su lado.
—Bueno, sí, tienes razón.
Law miró a su hermano que escuchaba felizmente la historia de su nuevo amigo, las cosas no podrían haber salido mejor, Chopper convivía con todos como si fueran amigos de toda la vida, algo que el oji gris pensó que no vería jamás y que ahora estaba justo frente a sus ojos. Al principio había tenido sus dudas, pero era imposible negar que esa salida había sido una gran idea, sobre todo porque, también gracias a eso, ahora podía disfrutar de tener abrazado por la cintura a aquel pelinegro que le había robado el pensamiento en tan poco tiempo, y que ahora era su pareja, aunque no se lo había dicho directamente, pero parecía que no había duda por parte de nadie.
Luffy dirigió su mano hacia aquella que lo abrazaba firmemente, encontrándose en el camino algo que no había notado antes en el brazo de Law y que llamó mucho su atención, una muñequera negra que tenía dibujado en blanco un Jolly Roger por la parte delantera y el ancla de un barco por detrás.
—¡Tu muñequera es genial!— exclamó el pelinegro.
—¿Eh? Ah, eso— dijo al darse cuenta de qué estaba hablando. —Puedo prestártela si quieres.
—¿En serio?— preguntó emocionado.
—Claro, yo tengo otra— dijo enseñándole su otro brazo, donde Luffy pudo ver exactamente la misma muñequera, ¿Cómo era posible que no se diera cuenta antes de que las traía? tenía que poner un poco más de atención.
El oji gris se retiró la muñequera del brazo izquierdo, sin dejar de abrazar al otro, y la deslizó por la mano de Luffy hasta ubicarla en su muñeca. —Listo, ya está.
—Shishishi, gracias— dijo con una enorme sonrisa.
—Oigan, chicos, ¿Qué tal si damos una vuelta? Tal vez encontremos algo interesante que no tenga que ver con juegos mecánicos- propuso la peli naranja, a todos les pareció una buena idea así que se encaminaron a explorar el lugar.
Mientras caminaban Chopper visualizó un puesto de algodón de azúcar a lo lejos, sus ojos brillaban y no podía apartar su mirada de aquel delicioso dulce. Law se dio cuenta de la reacción de su hermano y buscó con la mirada aquello que la ocasionaba, cuando detectó el pequeño puesto no pudo evitar un pequeña sonrisa en sus labios.
—¿Quieres uno, Chopper?
—¡Sí!— exclamó sin retirar su mirada de aquel punto.
—Nami-ya, iré con Chopper por un algodón de azúcar, volveremos en seguida— le informó a la peli naranja.
—Está bien, Law, aquí los esperamos.
Law y Chopper se encaminaron hacia el puesto mientras los demás se quedaron platicando de qué se les antojaba hacer, hasta que algo llamó la atención de cierto peli negro.
—¡Oye, Usopp, mira eso!— exclamó Luffy señalando un puesto de tiro al blanco algo bastante alejado de donde se encontraban. —¡Vamos!— dijo antes de salir corriendo.
—¡Oye, Luffy, espérame!— el narizón comenzó a correr detrás de su amigo.
—¡Oigan, chicos, ¿A dónde van?!— gritó Nami para que pudieran escucharla.
—¡No tardaremos mucho!— contestó Usopp antes de seguir con su carrera.
La peli naranja soltó un suspiro —Parecen unos niños.
—Bueno, se están divirtiendo— comentó Robin acompañada de una pequeña risa.
—Oye, viejo, quiero jugar— dijo Luffy al señor encargado del puesto.
—Muy bien, chico. —Se acercó a él y le entregó una de las pistolas falsas ya cargada, después de explicarle y que Luffy más o menos entendiera le cobró el juego y le dejó camino libre para disparar.
—¿Entonces sólo tengo que darle a esas figuras, verdad?— preguntó señalando las pequeñas piezas de metal que estaban repartidas en los estantes formando diferentes columnas y filas para el juego.
—Sí, Luffy, sólo eso— contestó el narizón.
—Bien— el pelinegro se posicionó apuntando a una figura de pato y disparó. El proyectil golpeó en el poste y comenzó a rebotar por todo el lugar para, finalmente, salir volando hacia Usopp, quien lo esquivó por poco al agacharse.
—¡¿Acaso quieres matarme?!— expresó furioso, aunque en realidad eso sólo habría dolido por un rato, pero como siempre estaba exagerando las cosas.
—Perdón, creo que esto no sirve— dijo con un puchero en el rostro.
—Ay, Luffy, Luffy, en realidad que no sabes ni qué hacer. Deja que te muestre cómo es que se hace esto— dijo ya más tranquilo, le tendió la mano a su amigo y este le entregó el arma.
Usopp se posicionó apuntando a la misma figura que Luffy y después de unos segundos disparó, la figurita cayó al suelo.
—¡Genial! ¡Le has dado!— dijo Luffy emocionado. —¡Genial, Usopp!
El narizón veía la figurita incrédulo "Le he dado", volteó a ver a su amigo que lo miraba con estrellitas en los ojos. —Por supuesto, por eso me llaman el rey de los tiradores, ¡El gran Usopp-sama! Jaja— exclamó señalándose a sí mismo mientras reía nervioso.
—Hazlo otra vez— pidió el pelinegro.
—Bien, fíjate en esto, Luffy— retomó su posición, esta vez apuntando a un figura que se veía un poco más grande y gruesa, lo que quiere decir más difícil de tirar. Esperó hasta que estuvo totalmente seguro y disparó, derrumbando la figura.
—Ja, ¿Qué te pareció eso Luffy?— preguntó sonriente volteando a verlo, pero se dio cuenta de un pequeño detalle… su amigo ya no estaba ahí. —¿Luffy? ¡Oye, Luffy!— llamó, pero no le contestó. —¡Luffy! ¡¿Dónde estás, Luffy?!
—¿Dónde está Luffy-ya?— preguntó el oji gris una vez que se habían reunido con los demás después de comprar el algodón de Chopper, se dio cuenta cuando se acercaban que el pelinegro no estaba con el grupo.
—Ah, él y Usopp salieron corriendo hacia un puesto de tiro al blanco, ya no deben tardar en volver— contestó la peli naranja.
—¡Oigan, chicos!— se escuchó una voz conocida para todos a lo lejos, voltearon al llamado sólo para encontrarse con el narizón corriendo hacia ellos agitando la mano en el aire, pero Luffy no estaba con él.
—¿No volvió Luffy para acá?— preguntó una vez había llegado hasta ellos.
—¿De qué hablas? ¿Acaso no estaba contigo?— preguntó el peli verde.
—Sí lo estaba, pero me distraje unos segundos en el juego y cuando me di cuenta ya no estaba— contestó un poco preocupado.
—¿No habrá ido a algún puesto de comida?— preguntó el rubio.
—No había puestos de comida cerca, solo de juegos.
—Bueno, no se preocupen, vamos a buscarlo a la sección de restaurantes, seguro lo encontramos ahí— propuso la peli naranja, aunque ella misma se estaba preocupando un poco.
Todos se encaminaron al lugar. Cuando llegaron se pasearon por cada puesto que había, pero ni rastro de Luffy. Eso fue suficiente para desatar la preocupación en el grupo.
—Oigan, aquí no está— comentó un ya preocupado Law por la situación, tenía un mal presentimiento.
—Tranquilos, nos dividiremos y lo buscaremos— dijo la peli naranja.
Se dividieron en grupos de tres; Nami, Brook y Franky buscarían cerca de los juegos mecánicos, Zoro, Sanji y Usopp se dirigirían a la entrada y los lugares cercanos, y Robin, Law y Chopper buscarían por la sección de puestos de todo tipo en el lugar.
—Bien, chicos, busquen tanto como puedan, sobre todo si hay puestos de comida cerca, y no se separen de su grupo, no queremos más desaparecidos. Nos vemos aquí en 20 minutos, ¿entendieron?— supervisó Nami.
—¡Sí!— contestaron todos al unísono para después dirigirse a sus respectivas áreas.
El grupo de Law corría por el lugar llamando su nombre y deteniéndose en los puestos para asegurarse de buscar bien, le preguntaron a mucha gente y abarcaron tanto terreno como pudieran, pero ni rastro de él. Pasaban los minutos y el oji gris estaba cada vez más inquieto, tenían que encontrarlo, desde que desapareció ese mal presentimiento que tenía se hacía cada vez más grande y no le gustaba para nada. "¿Dónde te metiste, Luffy-ya?"
—Trafalgar-san, ya es momento de que vayamos con los demás— dijo la peli negra sacándolo de sus pensamientos.
—Está bien, Nico-ya, vamos— tenía la pequeña esperanza de que alguno de los chicos lo hubiera encontrado.
Desafortunadamente ningún grupo había tenido suerte, y estaban ya todos cerca de la desesperación.
—Intentaré llamarle— dijo el peli verde sacando su teléfono y marcando el número de su amigo, fue una opción que descartaron desde el principio, ya que por todo el ruido del lugar era más que probable que Luffy no escuchara su celular, pero ya no tenían otra opción.
—¡Ah, ya no puedo más!— dijo el pecoso derrumbándose en el suelo de la sala, se habían cansado de estar en la mesa y cambiaron de lugar. —Estoy completamente agotado— llevaban toda la tarde haciendo sus deberes y estaba harto de todo, si tenía que escribir una palabra más su mano seguro sangraría.
—Recuerda que estamos aquí por tu culpa— comentó el rubio cerrando el libro en sus manos.
—¿Quieres callarte?— sabía perfectamente que era su culpa no necesitaba que se lo recordara. —Sigamos mañana ¿sí?
—Como quieras— contestó encogiéndose de hombros.
El pecoso sonrió y se levantó del suelo, Sabo también se levantó de su lugar, iban a comenzar a recoger todo cuando una tonadita se empezó a escuchar por el lugar. Los chicos miraron hacia el lugar de donde provenía el sonido, encontrando una mochila roja cerca de la entrada.
—Esa… es la mochila de Luffy— comentó el rubio.
—Será idiota, salió tan rápido que olvidó el teléfono— replicó el pecoso acercándose a la mochila para buscar el artefacto. "Dios, Luffy sí que es desordenado" pensó mientras revolvía cosas, hasta que al fin encontró el celular.
—¿Bueno?
—¿Ace?— preguntó la voz del otro lado.
—¿Zoro?
—¿Qué estás haciendo con el teléfono de Luffy?
—El idiota de mi hermano lo olvidó, pero mejor dime tú por qué lo estás llamando, ¿no se supone que está con ustedes?— preguntó un poco intranquilo.
—Es que… desapareció de repente y no sabemos dónde está— contestó un poco inseguro.
—¡¿CÓMO QUE DESAPARECIÓ?!— gritó completamente preocupado, alarmando también a su hermano que estaba detrás de él.
—Eso, ya lo hemos buscado pero no lo encontramos.
—¡¿Dónde están ustedes?!
—En la sección de restaurantes, creímos que estaría aquí pero nos equivocamos.
—¡Vamos para allá!— dijo antes de colgar el teléfono, se volteó de cara a su hermano, el cual estaba todo confundido y preocupado. —Luffy desapareció, tenemos que ir a buscarlo— no podía explicar más porque no conocía los detalles, lo único que le importaba era ir y encontrar a su hermano.
—Por supuesto— ambos chicos tomaron sus chaquetas y salieron prácticamente volando por la puerta.
—¿Y ahora qué hacemos?— preguntó Usopp inquieto.
—Los hermanos de Luffy ya vienen, deberíamos esperarlos y reanudar la búsqueda cuando lleguen— dijo el peli verde.
—Bien, entonces eso haremos— secundó la peli naranja, a lo que todos estuvieron de acuerdo.
—Nico-ya ¿Puedo pedirte un favor?— preguntó el oji gris dirigiéndose a la pelinegra.
—¿Qué necesitas, Trafalgar-san?
—¿Podrías llevarte a Chopper a mi casa y quedarte con él?— dada la situación no podría estar pasando nada bueno, y prefería mantener a su hermanito alejado de lo que sea que estuviera pasando. Además de que eso le permitiría buscar a Luffy más libremente.
—Pero yo quiero ayudar a buscar a Luffy— replicó el castaño.
—Por favor, Chopper— pidió amablemente posicionándose a su altura. –Yo iré en cuanto todo esto termine, ¿sí?— el castaño asintió levemente.
—No te preocupes, Trafalgar-san, yo lo cuidaré— dijo la pelinegra tomando al pequeño de una mano.
—Gracias Nico-ya, te lo encargo.
Robin se llevó a Chopper y los demás se dispusieron a esperar hasta que llegaran los hermanos de Luffy, cosa que no tardó más de unos cuantos minutos. En cuanto llegaron les explicaron la situación y se dividieron para buscar de nuevo, pero esta vez buscarían por todos los lugares que encontraran, y en el caso de encontrar a Luffy llamarían a los demás para avisarles.
Law corría al lado de los hermanos de Luffy por todo el lugar, pero por más que buscaban no encontraban nada.
—Oye tú— se escuchó la voz de un hombre que detuvo la marcha de los chicos, aquel hombre llamaba al oji gris, quien pudo identificarlo como uno a los que habían preguntado por Luffy. —¿Todavía estás buscando al chico que dijiste?
—Sí, ¿Lo ha visto?— preguntó impaciente.
—Vi a alguien con las descripciones que mencionaste, estaba cerca de aquel lugar— dijo señalando en una dirección en la cual casi no había gente, dado que estaba alejada de todas las atracciones del lugar.
—Gracias— dijo con la intención de salir corriendo hacia allá, igual que Ace y Sabo habían hecho ya.
—Si mal no recuerdo estaba con un chico bastante alto y pelirrojo— mencionó el señor antes de alejarse.
Law se tensó en seguida al escuchar esas palabras. "No me jodas".
Continuará...
