Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su autor Kishimoto-sama, este fic lo hice solo y únicamente como diversión

Parejas: SasuxNaru y otras

Advertencia: Este es AU (Universo alterno) Contiene Yaoi, Yuri, Tortura, Rape (Violación) y esta ambientado en la mitología griega, específicamente en la mitología de las amazonas

Beta: Usarechan

Aclaraciones:

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Capitulo.- 20.- Aceptación parte II

Ambos ejércitos estaban peleando con todas sus fuerzas. El ángel de alas de fuego estaba frente a la mujer de aspecto fantasmal; ella le sonrió con crueldad, relamiéndose los labios –seguramente degustando, anticipadamente, la sangre de su enemigo –, el ángel frunció el ceño y empuñó su espada.

—Kida —la llamó Dragonel, interrumpiendo su lectura.

— ¿Qué sucede, Dragonel? —la miró sonriéndole con amor.

Su esposa se disculpó por haberla interrumpido, lo que ocasionó que Kidadakas la atrajera en un abrazo, sentándola en sus piernas, para susurrarle un: "Tú jamás me interrumpes". Besó su cuello; sacándole un pequeño gemido de placer a la menor.

—Mmmm, Kida… hahhh... e-espera —le pidió tratando de alejar a la azabache.

— ¿Qué sucede? —preguntó. Soltando un bufido a causa de haber sido interrumpida en su "labor".

—Es… sobre Karin —un nuevo bufido escapo de sus labios. Desde que la había presentado a su hermano y Naruto, se había dado cuenta de las miradas que la pelirroja le lanzaba a Sasuke, algo que ciertamente le molestaba.

— ¿Qué con ella? —preguntó, sin poder ocultar su molestia. Dragonel soltó un suspiro al darse cuenta, pero prefirió no preguntar.

—Eurídice —mencionó —. Se ha decidido que ella se encargue de la restauración de los sistemas de comunicación —Kidadakas soltó un nuevo bufido.

—En ese caso —suspiró —. No podemos dejar a Karin a su cuidado —comentó —. Entonces, ¿Alguna idea?

—Parece que no confías en Karin —apuntó la princesa de la tribu del Dragón — ¿Es por que viene del mundo del hombre? —preguntó con el ceño fruncido. Kidadakas no respondió, lo que ocasionó que su esposa la mirara con molestia — ¿Y bien? ¿No me vas a responder?

Kidadakas suspiró pesadamente, asegurándole que no era esa la razón en sí –bueno, no del todo –. Más bien tenía que ver con el hecho de que, a pesar de haber estado en manos de los cazadores por tanto tiempo, parecía no haber sido afectada.

—Mi madre también era del mundo del hombre y tampoco le afectó —le recriminó molesta.

—Sí, pero Lao Ma nunca tuvo que convivir con los cazadores —le recordó en tono calmado —. Como sea, ¿A quien sugieres para estar encargada de ella?

Dragonel le dio una última mirada de reproche, como diciéndole: "Esto no ha terminado".

— ¿Qué te parece Sakura? —propuso —Ella ha sido la segunda alumna de Tsunade que ha sobrevivido a ella —Kidadakas asintió, Sakura le parecía la persona indicada para vigilar a la pelirroja; solo como precaución, claro estaba.

Naruto se encontraba con la pequeña Hope; ambos estaban en la enfermería, con Tsunade, quien le mostraba al rubio, los cuidados que debía tener con la niña; algo que, al rubio, se le estaba complicando un poco; pues, de donde él venia, eran las mujeres quienes se encargaban de criar a los niños, mientras que los hombres, se encargaban del sustento de la casa.

—Soy un desastre, ttebayo —se lamentó el rubio, bajando la cabeza y los hombros, mientras un aura depresiva lo rodeaba.

—Solo necesita práctica, Naruto-kun —le aseguró Shizune, una joven pelinegra, la primera alumna de Tsunade y su mano derecha —. Ya verá que pronto será un experto cuidando bebés.

—Kyuu —la apoyó Kyuubi.

La pequeña Hope hizo unos gorgoritos y soltó una pequeña risita; animando a su papi, Naruto le sonrío y la tomó en sus brazos.

—Gracias, Ho-chan.

Sasuke se encontraba cepillando a su caballo: una hermosa yegua de crin del color de la noche y las patas blancas, hasta las rodillas; aunque ya había aceptado criar a la niña, aun no se lo había dicho a Naruto, no sabía cómo.

—Que hermosa —mencionó Andrómeda, apareciendo detrás del azabache — ¿Cómo se llama?

—Lune —respondió de mala gana, sin dejar de cepillarla —, ¿Qué es lo que quieres?

— ¿Por que no vas a hablar con el joven Naruto? —lo cuestionó, ignorando olímpicamente, el mal humor del azabache.

El aludido, negó con la cabeza; había visto a la niña después de hablar con su hermana y se había dado cuenta del gran parecido que ella tenía con su dobe y mismo, ¿Podría ser que su hermana tomara ADN del rubio y suyo? No, era imposible –La creación de un bebé tardaba más de dos años, a diferencia de los 9 meses de gestación de un embarazo normal –. Él había conocido a Naruto, casi un año atrás, no era posible que... Hope fuese hija suya.

—Hablare con él, en la noche —dijo secamente.

El silencio inundaba el lugar; ambos parecían cómodos con el mutismo del momento; Andrómeda, flotaba por las caballerizas, inspeccionando el lugar.

—Deja de hacer eso —gruñó Sasuke, mirándola con el ceño fruncido.

Aunque las alas del "ángel" no hacían sonido alguno, aun así, al azabache le molestaba.

—Es interesante —comentó sin ponerle atención —. Me pregunto: ¿Por qué es que, teniendo una tecnología tan avanzada, aun viajan en barcos de vela y caballos?

—La tecnología es un arma de doble filo —contestó Sasuke —. En este mundo, eso es muy cierto —dijo y terminó con un: "El poder ciega, corrompe y lleva a las personas a su propia destrucción".

Andrómeda sonrío al reconocer aquellas palabras que, un día le había dicho a Tefnut, cuando la conoció.

—Espero poder verla pronto —pensó en voz alta.

Auque Sasuke había escuchado lo dicho por la morena, prefirió no preguntar; terminó de cepillar a Lune, para volver a meterla a su corral. Debía ir a hablar con Naruto.

Hope, ya se había dormido minutos atrás, y Naruto solo se limitaba a verla en la pequeña cuna, que la misma Dragonel había hecho para su "sobrina".

—Dobe —lo llamó Sasuke desde la puerta, solo para ser callado y arrastrado fuera de la habitación — ¿Qué te pasa, dobe? —gruñó quitándose la mano del rubio de su boca.

—Ibas a despertar a Hope ttebayo —Sasuke bufó molesto — ¿Qué quieres, teme?

Sasuke, suspiró pesadamente, lo que iba a decir, necesitaba de todo su autocontrol para poder ignorar su orgullo –lo más difícil de todo –. Miró a Naruto, quien lo observaba con una hermosa sonrisa en los labios; era simplemente hermoso, a los ojos de Sasuke.

—Dobe, ¿Quieres mucho a esa niña? —el aludido, lo miró un tanto confundido; quiso cuestionar la razón de su pregunta, pero solo se limitó a asentir —. Esta bien —dijo tragándose su orgullo —. Puede quedar… —no fue capaz de terminar, pues, Naruto lo estaba besando, tan apasionadamente que lo dejó sin aliento.

— ¡Arigato, Sasuke-teme! —exclamó abrazándolo —¡Ya veras que será una gran hija, ttebayo!

El azabache, tomó a Naruto por la cintura y lo besó con amor y pasión, para luego decirle un: "Solo si no tiene familia". Naruto, asintió; era lo mejor para Hope, aunque egoístamente, rogaba por que las madres de su niña, hubieran muerto en la guerra.

—Arregla tus cosas —habló Sasuke, después de un momento de silencio —. Mañana regresamos a Temisquira.

Karin estaba molesta; Sina había terminado de explicarle que, Eurídice, la amazona que se había asignado para instruirla, había sido reasignada.

— ¡Yo podría ayudarla! —chilló la pelirroja —. En mi mundo. Era una experta en informática.

Sina suspiró pesadamente, sobándose la sien; lidiar con esa mujer, era un verdadero dolor de cabeza.

—Aun no eres una amazona —le recordó —. No estas autorizada para ayudar con la base de datos o cualquier otra cosa.

—Pero…

—Se ha decidido que la amazona de clase especial: Sakura Haruno, hija de la pirata Danna y la reina Sora, de la tribu del cerezo sea tu instructora —le cortó —. Ella es una de las dos únicas discípulas de Tsunade: una de las mejores de la clase E. Ella está más capacitada que Eurídice.

Al final, Karin, no tuvo más opción que aceptar, aunque Sina había terminado con una jaqueca tamaño familiar; definitivamente, Sakura era la indicada para instruir a la pelirroja.

Continuará…