A ver chicos/as, informo de que (por si no os habíais dado cuenta en los capítulos anteriores) que empieza el golfeo, es decir, que la prota… se va a pasar un poquillo por… bueno, ya leeréis. Ante todo, grace a los que me habeis leído hasta ahora, en fin, ánimo que el final esta… bueno, digamos que cerca. Muchos besos a todos. Aura.
Grace a El león dorado (por cierto soy de España), a Chibi, a Yami Natasha (sorry pero era un tres contra 1) y a Coco.
Triunfó el Camino A.
Jack había puesto en orden las cosas en la cubierta, y había decidido volver a su camarote, porque, después de un rato, ni Carolin ni Will habían aparecido. Cuando avanzó por el pasillo oyó ruidos que le hicieron detenerse en seco… voces… de pronto una ola removió el barco haciendo que el pirata se golpeara contra las paredes y las voces volvieron a sonar: reconoció como una de ellas reía; era Carolin. Aceleró el paso y se abalanzó sobre la puerta de su camarote abriéndola: en la habitación, Will sin camisa sobre Carolin, con una seca en el cuerpo; obviamente la del muchacho; ella reía sin poder parar.
Jack les observó, sin variar un ápice la seriedad de su cara. Entonces Will se levantó con una sonrisa y tiró de la mano de la muchacha para levantarla, pero no pudo hacerlo, porque el puño del hombre se estrelló contra su mandíbula.
La cabeza de Jack daba vueltas y el recuerdo de Carolin bajo él se apareció en su mente:
Al llegar al camarote de Jack, este abrió la puerta y los dos cayeron al suelo, uno sobre otro, riendo como niños. Ni siquiera se levantaron del suelo, fue allí donde entre carcajadas y suspiros comenzaron a besarse, apasionadamente, buscando el calor del otro, recorriendo los mapas de sus cuerpos.
"invítame a un trago Jack, y brindemos por la pasión". El pirata se levantó con una sonrisa y fue a por una botella sobre la mesa, cuando se volvió, Carolin le esperaba, de pie, vuelta hacia un espejo. Jack la observó:
"jack, crees que soy bella?".
"eres la mujer más bella que he visto nunca". Ella sonrió.
"tu palabra no es muy fiable, Jack". Él para ratificarlo, la tomó de la cintura y la volvió, después se acercó a sus labios y la besó, saboreándoles, demostrándola pasión, amor, ternura… dándole todo lo que se puede dar en un beso. Ella le correspondió, empujándole hasta la cama, allí el hombre cayó sentado, pero sin separarse de ella, que automáticamente se le echó encima. Por un instante, el ron quedó olvidado a un lado, precedido por la caricias expertas de Jack en el cuerpo de ella. Carolin le acarició el pecho ya desnudo, era… increíble. Cerró los ojos dejándose llevar, y bebió un trago de ron mientras Jack se deleitaba entre sus pechos, bajó peligrosamente las manos y llegó a la cintura de sus pantalones, se incorporó y tiró de ellos, deslizándolos por sus piernas esbeltas mientras ella continuaba riendo; pero de pronto, Jack se fijó en la cicatriz. No estaba cerrada, a pesar del tiempo, el color verdoso brillaba con intensidad a la luz de las velas, él la acarició con los dedos, y de pronto mil imágenes cruzaron por la cabeza de Carolin, Lord Rose Brannon sobre ella, su respiración, las palizas, los latigazos, las tortas, la esclavitud, el tatuaje, las peleas, la piratería, el último hombre que se había sobrepasado con ella…y no pudo seguir, se incorporó sobre la cama, con los ojos perdidos y una mueca, mezcla de miedo y rabia, y murmurando un lo siento, intentó levantarse. Jack intentó retenerla, con caricias y palabras dulces, pero no consiguió nada más que volver a echarla sobre la cama, cuando cuidadosamente se colocó sobre ella, para intentar deleitarla con sus besos de nuevo, ella le apartó de un empujón, cegada por los recuerdos y huyó como pudo de allí, sin ninguna explicación para el pirata.
Ella había vuelto a caer a plomo al suelo, porque su único punto de apoyo había sido la mano de Will, que ahora, estaba en el suelo, con el puño de Jack en la cara.
¿FUE POR ÉL?.- preguntó enfurecido.
¿a qué te refieres Jack?.- dijo ella sorprendida.
Sabes a lo que me refiero, ¿fue por el por lo que no pudiste seguir anoche?.
Carolin agachó la cabeza y apretó los dientes.
No.
Creo que entonces me debes una explicación.- Ella asintió levemente. Will se levantó del suelo y fue a marcharse, sorprendido y dolido, pero ella le retuvo con solo dos palabras.
Will, quédate.
Sí, creo que esto también te interesará a ti.
