Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Love, The Hardest Way
Capítulo 19.- I Love You(Prelude to tragedy)
Nos quedamos todo el domingo durante el día, en el que pudimos hacer un picnic en el lago, por lo que Rosa estuvo feliz. Aunque no pudo jugar en el agua, ya que estaba muy fría.
Regresamos en tren, donde aprovechamos para dormir un poco. Le dí mi móvil a Lysandro ya que yo no llevaba bolsillos y probablemente recibiera una llamada del trabajo.
Leigh pidió un taxi para llevarnos a Rosa y a mí a casa. Como no había llevado tantas cosas, le dije a Lysandro que no era necesario que me ayudara. Que lo mejor era que fuera a casa a descansar, ya que era tarde y él tenía instituto al día siguiente.
Salí al elevador deseando con toda mi alma tirarme en la cama y dormir hasta el día siguiente. Pensaba en eso cuando vi a alguien sentado a mi puerta. No sabía si salir corriendo del edificio o simplemente aventarle mi equipaje y agarrarlo a patadas.
-¿Qué haces aquí, Damon?-pregunté en tono frío.
-Gabe-dijo él mirando y componiendo una sonrisa.-Pensé que no llegarías.
Se levantó y su lacio cabello se meció con suavidad. Era terrible que fuera tan insoportablemente guapo. Sí, lo odiaba y esa era una verdad universal, pero no era ciega.
-No me has respondido-dije dejando la maleta de modo pesado sobre el suelo.
-Quisiera hablar contigo-me dijo con suavidad-¿puedo?
-No sé de que tengamos de hablar tu y yo-le espeté- Tu sólo eres un miembro de nuestro staff.
-Sabes que eso se oyó sumamente prepotente, ¿verdad?-dijo, pero no parecía molesto.
-No veo porque gastar mi buena educación contigo, cuando no te lo mereces-le dije. Honestamente, yo sólo quería descansar, ¿qué era mucho pedir?
-Muy bien, muy bien-dijo quitándole importancia a mi comentario, ¿podría hablar en un tono mas irritante?- Entonces, ¿podemos hablar?
Suspiré y abrí la puerta de mi casa, hice un gesto con la mano para que entrara. Dejé mis cosas en la sala y me crucé de brazos.
-¿Qué quieres?-pregunté.
-Disculpa por venir sin avisar-dijo él desoyéndome- Uno de los miembros del staff me dió tu dirección.
-¿Qué quieres? ¿es tanto pedir que me hables sin rodeos?-dije con fastidio.
-Hemos de comprar ya el equipo para la gira. -dijo sentándose, sin ser invitado, al sofá- Debemos hacer el pedido ya, así que ¿qué equipo usas? ¿Sigues usando KSM313?
-No-dije- ahora uso SM58, el sonido es mejor y es mas adecuado. Y mas resistente, así que es posible que no tengamos que cambiarlo.
-¿tendrás suficiente con un par?-preguntó.
-Se supone que uno sólo debería aguantar todas las presentaciones, pero yo compraría tres. -dije- Nunca se sabe, y es mejor tener reemplazos.
-Y tu eres experta en reemplazar, ¿verdad?-dejo salir como de casualidad, aunque no pudo ocultar del todo un tono de velado rencor.
-¿Perdón?-pregunté, porque no me gustó nada lo que había dicho, ya que me parecía que era un tema con trasfondo.- Creo que estoy en mi pleno derecho de cambiar de micrófono cuando yo quiera, si el anterior a demostrado no ser capaz de llevarme el paso.
-Creo que tu micrófono anterior era ideal-dijo entrecerrando sus ojos al mirarme.
-¿Ah sí? Yo creo que el nuevo micrófono es mejor, mucho mas limpio, y evidentemente mucho mas adecuado para mi.
-Pues yo creo que el anterior era mucho mejor, bastante fiel y suficientemente adecuado a tu tipo...de voz, claro.
-No estoy hablando de micrófonos, Damon-le dije mirándolo desafiante.
-Ni yo, preciosa-me dijo- ni yo.
Estaba logrando exasperarme.
-Bueno, pues ya que hemos discutido acerca de mi equipo ideal, te pido que te vayas, estoy cansada y deseo dormir.-le dije señalando la puerta, que había dejado abierta. Ni loca me hubiera quedado a solas en una estancia con él a puerta cerrada.- Te agradecería que te fueras. Cuando compres el equipo y tengamos que probarlo, nos veremos, rodeados de los demás miembros de la banda y del staff.
-No te culpo si tienes miedo de mi-dijo bajando la mirada- Me lo he ganado.
-No te tengo miedo-dije con voz contenida, totalmente mentira, me aterraba estar con él, y aunque deseaba con toda mi alma salir corriendo de ahí, no lo iba a demostrar- Simplemente me parece innecesario estar contigo, ya que no hay nada mas entre nosotros que una relación de trabajo, que no pude evitar.
-Claro-rió-algo había oído de que habían intentado que me echaran. Pero es evidente que hasta los ejecutivos se dan cuenta de que soy el mas indicado para ti.
-Estás agarrando la mala costumbre de creer que es lo mas adecuado para ti. Además hay gente mas hábil y que se merece mas ese puesto que tu.
-¿Cómo tu noviecito?-preguntó y por una vez parecía enfadado- Seguramente, ¿no es así?
-¿Qué?-grité- ¿Qué tiene que ver Lysandro en una charla acerca de técnicos?
-Lysandro-dijo en un tono tan despectivo que dolía- Pero si toda la charla se ha tratado de Lysandro. ¿hasta cuando te vas a dar cuenta de que ese niño no puede sostenerte el paso? Es sólo un...
-¡Cállate!-le grité dando un paso hacia él de modo amenazante , el hecho de que se atreviera a insultar a Lys hacía que la sangre me hirviera en las venas.- No te voy a permitir que hables de él. De él que a diferencia tuya es un gran hombre.
-Sólo es un niño.
-Pues ese niño sí que me ha sabido tratar-dije totalmente airada- Es lindo, amable, educado, caballeroso, me trata como a una dama, es cariñoso y comprensivo. Me quiere, Damon, a diferencia tuya...
-Ah pero claro, se me olvidaba que el tal Lysandro es perfecto-dijo alzando mucho la voz, estaba totalmente rojo de rabia- No es mas que un mocoso imbé...
No pudo terminar la frase, gracias a que mi mano se estrelló de forma tan estrepitosa en su mejilla, que el sonido resonó por toda la estancia.
-No te atrevas a insultarlo-le dije furiosa, mi voz temblaba gracias a la ira.-Estoy con él ahora, no lo olvides. Es con quien quiero estar y es el hombre a quien amo... A él... no a ti, nunca mas.
Damon dió un paso hacia mí y me tomó de la cintura.
-¡Suéltala!-dijo una voz desde el umbral de mi puerta.
Gallardo como todo un príncipe, estaba Lysandro caminando hacia nosotros. En sus ojos había una fría furia que me congelaba la espina dorsal.
-Déjala en paz-dijo y apartó a Damon de mí, jalándolo del hombro.
Damon se retiró del agarre de Lysandro de un tirón, y lanzó a el un puñetazo, nada certero, porque se apartó con facilidad, y Lysandro le regresó el golpe de forma mas eficiente.
Debió haberle golpeado muy fuerte, ya que Damon cayó al suelo.
-Largo-dijo Lysandro sin alzar ni un ápice la voz- No te atrevas a tocarla nunca mas, o este mocoso va a hacer que te arrepientas.
Damon se levantó y se acomodó la chaqueta.
-No puedes con ella, niño-le dijo Damon a Lys- Voy a volver a tener una oportunidad, te lo aseguro.
Con gesto ofendido se dirigió a la puerta y salió cerrándola de golpe.
-Lysandro-dije con la voz un poco ahogada.
Pero él no me dijo nada, sólo me tomó en sus brazos con fuerza y me besó. Pero no fue un beso cualquiera, sino uno totalmente posesivo. Sin duda, algo a lo que no me tenia acostumbrada. Para cuando nos separamos ambos teníamos la respiración entrecortada.
-Repítelo-dijo con voz profunda recargando su frente en la mía.
-¿Qué repita que?-pregunté totalmente confundida.
-Lo que le dijiste a Damon que sentías por mí-dijo
Cuando comprendí lo que me pedía, me sonrojé completamente y él debió haber sentido el calor que desprendía la piel de mi rostro. Tuve que respirar profundamente para responder.
-Te amo, Lysandro.
Me sonrió con ternura.
-Y yo a ti-dijo.- Te amo, Gabrielle Ducatte.
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Bueno, espero que les haya gustado este capítulo. Es uno de mis favoritos :) jeje
kaila maya que bueno que tienes un ojo sobre Damon porque puede ser una verdadera molestia. No hay que perderlo de vista... y hay que recordar que no hace las cosas a la luz ¬¬
Hasta la próxima :)
