XIX

El Reto Final

La Batalla en los Firewalls

Cheepmon y Otamamon se encararon soltando ambos un gruñido que pretendía ser amenazador.

—Te haré pagar caro lo que le hiciste a Mirai —sentencié con un amenazador siseo mientras miraba a Kiyoshi con auténtico odio.

—Me gustaría ver que siquiera lo intentaras, Ishikawa —me respondió él con una sonrisa burlona.

Kiyoshi y yo adoptamos una posición de pelea, nuestros Digimons se atacaron mutuamente antes de que nosotros tuviéramos la oportunidad de hacerlos Digievolucionar. Mi Digimon atacó con su Canto Sónico y Otamamon consiguió arañarlo con sus garras antes de ser aturdido por la técnica de Cheepmon. Actué antes de que Kiyoshi tuviera oportunidad y evolucioné a mi plumífero amigo en Devidramon. Kiyoshi, desgraciadamente, me imitó y pronto apareció KidTriptonmon frente a mi Digimon.

— ¡Tú puedes vencerlo, Trip! —exclamó Kiyoshi.

— ¡No te rindas, Devidramon! ¡Confío en ti! —secundé yo.

Vi a Devidramon embestir a KidTriptonmon y acto seguido lo golpeó con uno de sus brazos. Esbocé una sonrisa cuando Devidramon logró paralizar por un instante a KidTriptonmon pero no pasó mucho tiempo antes de que él se liberara y atacara con el Golpe Kidscado. Devidramon consiguió bloquear su ataque pero Trip, como lo llamaba Kiyoshi, le dio un fuerte golpe con su cola de pez que consiguió desestabilizar a mi Digimon.

— ¡No hay forma de que tú logres vencer a Trip, Ishikawa! —Exclamó Kiyoshi desde su lado del campo de batalla—. ¡Vas a morir igual que Minamoto!

— ¡Cállate!

Corrí hasta él y le propiné un puñetazo en el rostro con toda la fuerza que fui capaz de reunir. Conseguí derribarlo y pronto me encontré a horcajadas sobre él intentando estrangularlo, forcejeaba con él pues me sujetaba las manos con demasiada fuerza. Hubo una explosión y vi que Devidramon tenía ya dominado a Trip. Lo tenía acorralado contra el suelo y gruñía sin parar mientras amenazaba con arrancar su cabeza de un mordisco.

Kiyoshi me sacó de encima suyo con un empujón y evolucionó de nuevo a su Digimon.

Se trataba de Tritonmon, una versión más desarrollada de KidTriptonmon. Llevaba un tridente en una mano. No podía quedarme atrás así que yo también evolucioné a mi Digimon. Devidramon se transformó en una mujer semejante a LadyDevimon excepto por el traje de cuervo que utilizaba. Sus dos brazos estaban transformados en dos alas de cuervo y sus ojos, de color rojo, tenías pupilas viperinas.

Crowkamon.

Tritonmon atacó a mi Digimon con su tridente con toda la intención de apuñalarla, Crowkamon bloqueó el ataque cubriéndose con sus alas y giró sobre sí misma para darle una fuerte patada en la cabeza a Tritonmon. Yo sabía que Crowkamon no tenía comparación alguna cuando se trataba de luchar cuerpo a cuerpo así que esbocé una sonrisa triunfal.

Kiyoshi volvió al ataque entonces. Me llamó por mi nombre para llamar mi atención y me dio un fuerte golpe en la mandíbula que me hizo caer de espaldas. Escupí sangre y me levanté de un salto para reanudar nuestra pelea. Estaba convencida de que podía asesinarlo si conseguía echar las manos a su cuello. Intenté golpearlo de vuelta pero él me tomó de la muñeca derecha y la dobló hacia atrás con intenciones de romperla. Solté un grito y lo golpeé en el estómago con la mano que tenía libre. Él retrocedió intentando recuperar el aliento pero volví a golpearlo. Lo que fuera con tal de salir pronto de aquél infierno. Conseguí darle fuerte golpe que incluso provocó que cayera al suelo y su cabeza se golpeara con fuerza. Lo vi quedar parcialmente inconsciente y dirigí una rápida mirada a los Digimons para observar cómo avanzaba la pelea.

Crowkamon utilizaba en ese momento sus Alas de Cuervo, una técnica especial que consistía en lanzar afiladas plumas que se desprendían de sus alas y cortaban cualquier cosa que se atravesara en su camino. Tritonmon bloqueaba el ataque con su tridente e intentaba golpearla con un puño rodeado por un resplandor azul. Crowkamon lo tomó entonces por el cuello y comenzó a girar en círculos sin soltarlo. Conocía esa técnica, Crowkamon tomaba a sus enemigos de esa forma y comenzaba a girar sin control hasta que de repente se detenía y soltaba a su contrincante para que fuera a estrellarse contra cualquier superficie. Las fuerzas de Tritonmon, desgraciadamente, eran suficientes como para liberarse del agarre de mi Digimon y darle un fuerte golpe en la barbilla. Ella retrocedió y tras recuperarse, lanzó un rayo de energía roja de sus ojos. Tritonmon consiguió evitar el ataque aunque un par de sus cabellos se vieron incinerados cuando el rayo de energía pasó por encima de su cabeza. Consiguió dominar a Crowkamon y la estrelló contra el suelo para luego inmovilizarla colocando el tridente en su cuello. Sin siquiera darle tiempo de realizar otro movimiento, Crowkamon le propinó una fuerte patada en su aleta y Tritonmon se alejó. Crowkamon utilizó de nuevo las Alas de Cuervo pero Tritonmon volvió a bloquear aquella técnica.

Me habría gustado seguir observando de no haber sido por la forma en la que Kiyoshi se levantó y se abalanzó de vuelta sobre mí. Mi cabeza se estrelló contra el duro suelo y mi visión se nubló por un instante. Sentí entonces las manos de Kiyoshi sobre mi cuello y conseguí estirar mis manos para picar sus ojos con mis pulgares. Apliqué tal fuerza que cuando él se alejó, vi una gota de sangre escapar por su lagrimal derecho. Me levanté pero él me propinó un fuerte puñetazo y sentí que mi nariz comenzaba a sangrar.

Kiyoshi tenía demasiada fuerza.

Mientras tanto, Crowkamon forcejeaba contra Tritonmon para quitarle el tridente, ninguno de los dos cedía. No pude continuar viendo aquello pues Kiyoshi me tomó por los hombros y comenzamos a forcejear para intentar derribarnos mutuamente. Nuestros Digimons estaban tan ocupados intentando destruirse que no se fijaron en que nosotros también queríamos asesinarnos. Sentí de nuevo las manos de Kiyoshi sobre mi cuello y conseguí golpearlo en la entrepierna para hacerlo retroceder.

Decidí que la pelea ya se había alargado demasiado así que realicé una última Digievolución. Crowkamon se transformó en un cuervo gigantesco de color negro. Sus ojos eran rojos y usaba una pañoleta roja al cuello que llevaba dibujado el Emblema del Valor en color amarillo. Su pico era de color amarillo y aunque ya la había visto en una ocasión, sabía que sus poderes eran tan destructivos que aquella era la segunda vez que utilizaba su evolución. Al volar dejaba una estela de plumas negras y cada vez que abría el pico podía escucharse una mezcla del graznido de un cuervo y la risa psicótica de una mujer.

MirageCrowkamon.

Kiyoshi no se quedó atrás e igualmente evolucionó a su Digimon una última vez. Tritonmon se había convertido en un ángel que tenía enormes alas blancas en su espalda y empuñaba una espada. Su nombre era EnjeruTritonmon.

El ángel contra el cuervo.

Yo estaba convencida de que ese Digimon no tendría oportunidades contra MirageCrowkamon.

De repente ya tenía encima a Kiyoshi de nuevo e intentaba golpear con saña mi rostro, consiguió hacer sangrar mi nariz y yo trataba de cubrirme con los brazos para evitar que me hiciera daño. Aferraba mis caderas con sus rodillas y apenas podía moverme debajo de él, mis manos eran mi única defensa aunque él conseguía darme uno que otro golpe sin mayor problema. Intentaba golpearlo de nuevo entre las piernas pero sus rodillas me presionaban con demasiada fuerza.

Hubo una explosión encima de nosotros, MirageCrowkamon lanzaba ondas de energía de color negro desde su pico para bloquear el ataque de fuego que EnjeruTritonmon había convocado con su espada.

Sentí entonces el golpe de Kiyoshi y quedé aturdida por un momento. Volví a sentir sus manos sobre mi cuello y comenzó a presionar con tal fuerza que comencé a retorcerme por la falta de oxígeno. Trabajosamente logré levantar una mano y enterré tres uñas en su rostro, provocándole tres horribles y profundos rasguños que comenzaron a sangrar inmediatamente. Se levantó cubriendo la mejilla herida y me propinó una fuerte patada en las costillas que me hizo gritar y perder el aliento.

Otra explosión. MirageCrowkamon había sido golpeado por la espada de EnjeruTritonmon e intentaba estabilizarse de nuevo en el aire. Una de sus plumas cayó sobre mi mejilla.

Me levanté tambaleándome y volví al ataque. Tomé a Kiyoshi por los hombros y lo golpeé en el estómago para que se doblara de rodillas. Estando a la altura deseada, utilicé mi propia rodilla derecha para golpear su mandíbula y él cayó al suelo totalmente aturdido. Me acerqué a él y pisé sus dos manos con tal saña que incluso vi un poco de sangre cuando tres de sus uñas se rompieron por la mitad.

— ¡Esto es por Mirai! —exclamé con voz ronca y le di otro pisotón.

Aquellos ojos marrones volvieron a hacerse presentes y su grito llegó desde algún punto de mi memoria.

¡Umiko…!

Sacudí la cabeza para que aquellos recuerdos no nublaran mi mente aunque aquellos segundos bastaron para que Kiyoshi se abalanzara de vuelta sobre mí. Caí de espaldas en esa ocasión y sentí sus puños impactarse contra mi espalda.

Escuché gritar a MirageCrowkamon. Hubo otra explosión y la espada de EnjeruTritonmon cayó al suelo mientras él forcejeaba contra el cuervo para evitar que el pico de mi Digimon se cerrara sobre cuello.

Hice acopio de todas mis fuerzas para girarme y quitar a Kiyoshi de encima de mí, fue entonces que noté su expresión de horror. Las agresiones se detuvieron y él miraba sus manos ensangrentadas como si de un cadáver se tratase. Sacudió de vuelta la cabeza y me tomó por los cabellos para estrellar mi cabeza contra el suelo.

Un golpe.

Dos golpes.

Tres golpes.

De pronto mi visión se nubló con más intensidad y me sentía terriblemente mareada y aturdida. Tan sólo alcancé a ver la maraña de plumas que caía en picada desde el cielo y el ángel levantaba su espada para lanzar con ella un ataque de rayos eléctricos.

Cuatro golpes.

Cinco golpes.

Seis…

De pronto Kiyoshi se detuvo y soltando un grito, se alejó de mí con pasos temblorosos.

Otra explosión, MirageCrowkamon había encontrado su segundo aire y le daba buena pelea a EnjeruTritonmon.

Conseguí levantarme aunque el aturdimiento era intenso y mi cabeza sangraba abundantemente. Miré a Kiyoshi y me pareció que él había enloquecido. Retrocedía torpemente y tapaba sus oídos con las manos mientras esbozaba una mueca de horror y desesperación. De pronto sus ojos comenzaron a soltar abundantes lágrimas y lo vi caer de rodillas.

— ¡Sal de mi cabeza! —exclamaba con voz estridente—. ¡Cállate, sal de mi cabeza!

Otra explosión. EnjeruTritonmon cayó aturdido al suelo.

— ¿Qué te ocurre, Nagiza? —le pregunté con voz ahogada y mis débiles piernas me obligaron a dejarme caer junto a él.

—No dejo… No dejo de escucharla… —decía Kiyoshi desesperado, un nudo en su garganta le impedía hablar con claridad—. Yo… Yo no quería…

De pronto comenzó a llorar desconsoladamente. Mis párpados amenazaban con cerrarse para siempre así que tuve que hacer un esfuerzo para mantenerme consciente. Hubo otra explosión y EnjeruTritonmon volvió a invocar un ataque de fuego con su espada.

—Ishikawa… —decía Kiyoshi horrorizado—. Sus ojos… Ella… Me suplicó que… Yo no quería… ¡No quería matarla…! ¿Qué fue…? ¿Qué fue lo que hice…?

Seguía llorando sin parar. Supe que hablaba de Mirai y recordé entonces todo lo acontecido en la Zona Dulce. Los ojos anegados en lágrimas de Mirai y al despiadado Kiyoshi haciéndola soltar la plataforma para lanzarla al vacío.

—Ishikawa… Mátame… —me suplicó tomándome por los hombros—. Vivir… Vivir recordando lo que lo hice… Mierda… ¡Era una niña…! ¿Qué me pasó…? ¡No quería hacerlo!

Tampoco yo había querido asesinar a Reiji Koryuji, mucho menos a Kyoko Kazuma.

Era el juego. El sádico juego de Satanmon, de Kai y Natsu, nos había convertido en asesinos. En seres despreciables. Kiyoshi tenía razón al decir que no quería recordar lo ocurrido con Mirai pero si yo sobrevivía, ¿podría vivir tranquila a sabiendas de lo que habíamos vivido todos en ese mundo?

De pronto, Kiyoshi volvió a estar fuera de sí y lo tuve de nuevo encima de mí. Sentí de nuevo sus manos en mi cuello y lo último que escuché fue la explosión ocasionada por la colisión del rayo de energía que MirageCrowkamon expulsaba de su pico y el ataque de rayos que EnjeruTritonmon invocaba con su espada.