Rose se quedo paralizada mientras por una parte escuchaba el suave sonido de las olas terminar en la arena de la playa y al mismo tiempo veía la fortaleza toda destruida, el mismo lugar de donde había resurgido sus enemigos y que ahora el suelo solo estaba ocupado por las capas negras y nudosas de los que habían sido los dementores, que se había extinguido para siempre.
-¿Qué hacemos?-pregunto al final su tía Harry rompiendo el silencio que se había producido entre todos los allí presentes.
-Fred debe ir al hospital...-menciono preocupada tía Angelina y ella, el tío George y Roxanne se fueron.
-Aquí no hacemos… nada mas…-le dijo simplemente la Directora McGonagall mientras observaba como el profesor Homelore se acercaba al cuerpo de Donovan Thor.
-Si no interfiere con alguna leí que no conozco…-empezó a decir el profesor Homelore con voz seca mientras que con sus propias manos, sin magia, colocaba el cuerpo de Donovan Thor en un postura digna-desearía darle sepultura yo mismo y ahora-dijo sin mas mientras levantaba la mirada hacia su padre, Rose comprobó que a pesar de todo, no había odio, ni rencor, ni nada que había dicho Thor antes en los ojos de Homelore…
-Nos ha ayudado a llegar… al final…-intento decir Albus, pero miro a las caras de todos los que estaban allí y lo que habían sufrido a manos de Thor, sobre todo su madre-al final-sentencio simplemente Albus, bajando la mirada.
-Vivo ya no nos sirve-dijo sin más su padre, que parecía que era la persona de la que dependía toda decisión- usted, hará lo que deba y sea mejor-añadió y al momento Rose vio a el profesor Homelore desaparecer con el cuerpo de Thor, lo mismo que había hecho con el de Matt.
-Regresaremos al colegio-dijo con voz solemne la Directora McGonagall-todos tenéis que darme una explicación convincente… todos, Aldara-dijo la Directora McGonagall mientras volvía su mirada hacia la Señora Prince, que Rose se sorprendió porque seguía cubriendo a Eleine con cuidado y su cara mostraba miedo y confusión, algo que la estaba sorprendiendo mucho en esos instantes.
-Papa…-llamo Rose mientras miraba hacia atrás y no se sorprendió a ver la cara furiosa de su padre, sabía que esa iba a costar que le perdonase esa incursión-Hugo…
-Ronald-llamo de inmediato la Señora Scamander con un tono dulce-llevare a Rose al hospital con Lysander, seguro que ambas están preocupadas por sus hermanos-le dijo en un tono más serio a su habitual.
-Quería ver a Hugo…-dijo de pronto su padre mirando a su amiga.
-Ron, te necesitamos, en cuanto solucionemos todo estarás libre de ir a donde quieras-le pidió el profesor Longbottom y su padre no le miro muy agradecido.
-Eres el responsable de la seguridad, debes tomar las decisiones ahora que Hermione te cedió el mando…-le dijo con cuidado su tío Harry.
-¡¿Qué?!-pregunto Rose sorprendida, pero la severa mirada de su padre le hizo desfallecer del todo la curiosidad.
-Bien-dijo su padre ignorando su aportación, realmente parecía molesto y agobiado-todos los alumnos serán llevados al colegio y allí aclararemos las historias-dijo sin más su padre y se dio la vuelta para ahora mirarla-Rose, tu iras con Luna y Rolf-le dijo sin más y Rose se acerco a la Señora Scamander al igual que Lysander.
-¿Estáis listas?-pregunto el Señor Scamander con amabilidad, al contrario que su padre, Rose asintió, pero no pudo evitar echar un último vistazo a Scorpius que la miraba y al poco desaparecía con su padre, con todo lo que había pasado, pensó que tendría que hablar con Scorpius de todo lo que había pasado…
Meditaba sobre eso hasta que la horrible sensación de la aparición se hizo presa de ella y a los segundos instantes contemplaba una planta inmaculada de un blanco reflectante, habían llegado a San Mungo.
-¿Donde está Lorcan?-pregunto preocupada Lysander, Rose miraba también a los lados y no veía nada fuera de lo común, tenía miedo que los criminales hiciesen como hace dos años y desatasen su furia por todo los lugares, en eses momentos Lía y los suyos no se mostraron tan arrolladores en la derrota.
-En la primera planta, vamos-le dijo la Señora Scamander con tranquilidad, era su carácter normal, pero Rose también sospecho que esa relajación solo significaba que Lorcan no corría ningún peligro.
Rose no pudo evitarlo y subió los escalones rápidamente, lo mismo que Lysander y al torcer una esquina, vieron a una persona sentada en una silla, ignorando a la gente que le miraba por estar rodeado por una enorme manta de pies a cabeza.
-¡Lorcan!-chillo Lysander contenta mientras corría hacia él.
-¿Lysa…?-llamo Lorcan esperanzado quitándose la manta y abrazaba a su hermana.
-¡Estás loco!-le chillo Lysander-¡No sabes qué miedo he pasado…! ¡¿Cómo se te ocurre…?! ¡LORCAN!-acabo por gritar Lysander al borde del colapso.
-¿Estáis todos bien?-pregunto preocupado Lorcan esquivando su mirada, Rose noto en sus labios aun restos del frio, ya que los tenia morados y la piel muy enrojecida debido a las quemaduras producidas por el frio.
-Si…-dijo Rose y también no se controlo y le abrazo- gracias a ti… si… no solo has ayudado a Hugo, sino que nos has salvado a todos, gracias…-le dijo Rose mientras le miraba de frente.
Rose noto como la familia de Lorcan se iba un momento para dejarles solo, Rose pensó que Lorcan les había hecho un gesto a su espalda y le miro por fin de frente.
-¿Lo saben?-pregunto Rose sorprendida, Lysander ya sabía que si, pero se sorprendió un poco al verlo también en su familia.
-Si…-le dijo simplemente Lorcan mientras notaba que se mordía los labios del nerviosismo, por hablar con ella.
-¿Entonces…? ¿Desde cuándo?-le pregunto Rose confusa, no tenía ni idea del tiempo que Lorcan y Hugo estaban juntos.
-Más de un año…-y Rose se quedo boquiabierta-Hugo no sabía cómo reaccionarias…-le dijo Lorcan con sensibilidad.
-No sabía nada…-dijo Rose muy sorprendida y en ese tiempo Rose ni lo sospecho aunque había entendido muchas cosas y se sentía dolida por no saberlo-¿Donde está él ahora? ¿Está bien?-le pregunto Rose, quería saber muchas cosas pero lo principal era él.
-Está adentro con tu madre…-le dijo sin más Lorcan mientras volvía a sentarse.
-¿No vas a entrar?-le pregunto Rose confusa por su actitud, esperaba que les acompañase en ese momento.
-Esta así por mi culpa…-le dijo sin más Lorcan mientras se echaba la manta por encima otra vez, Rose dedujo que no era solo por el frio, sino por los remordimientos-si supiera defenderme… en vez de ser torpe y lento… el no estaría aquí… no quiero verle así… no cuando soy el responsable de alguna manera…-le confesó con pesar y rabia
-Si quieres saberlo…-le dijo Rose con cuidado, pensó que Lorcan solo se había quedado con parte de la verdad, no toda- esta noche un mago, torpe y lento nos ha salvado la vida a todos nosotros…-le dijo Rose mientras entraba a la sala, no volvió a escuchar nada de Lorcan.
Rose entro y vio a Hugo tendido en la cama, con ropa del hospital, con expresión seca y seria, cuando era la persona más vital del mundo y sonriente del mundo, al otro lado una mujer llorosa la miraba entrar mientras arreglaba con mimo las mantas.
-¿Que ha pasado…?-le pregunto su madre con voz llorosa y la miraba fijamente, a Rose se le hizo un nudo en el estomago.
-Thor murió y los demás… estamos bien…-dijo simplemente Rose y se acerco a su hermano y le miraba con atención-¿Hugo…?-le pregunto con miedo a su madre.
-La maldición es difícil pero se recuperara en unas semanas…-le dijo su madre y el corazón de Rose volvió a latir con fuerza y alivio, Hugo de verdad estaba bien y se acerco a él- Lorcan le salvo de las aguas heladas, con su corazón tan débil, no habría…-intento decir su madre, pero no pudo evitar soltar un gemido, Rose miro lo sensible que era su madre y se le hizo difícil no romper a llorar ella también-hice lo correcto…-se dijo a sí misma, eso ultimo Rose no lo entendió.
-Si… Hugo se pondrá bien… ¿Qué pasa?-le pregunto Rose con cuidado a su madre mientras se acercaba a ella.
-Hoy al saber de vuestra desaparición… me he dado cuenta que no soy lo que ahora se necesita… no soy fuerte, no para esto que se avecina…-dijo su madre con pesar, Rose estaba segura que ella si podía, pero no la veía capaz, no en ese estado-por eso he militarizado el gobierno… he fracasado con mi Ministerio…
-¿Qué significa eso?-pregunto Rose sin entender ni una de las palabras de su madre.
-Guerra, tu padre es ahora la máxima autoridad del ejército y del estado-le dijo simplemente y sollozo mientras le colocaba con cuidado otra vez las mantas a Hugo.
Albus se encontraba en el despacho de la Directora McGonagall enfrente de parte de su familia, parte del profesorado, la Señora Prince y Eleine. Y les había acabado de contar como habían llegado a la Isla de Avalón, gracias a la ayuda de Donovan Thor y su Patronum, del que Eleine y la Señora Prince se mostraron sorprendidas, por la forma.
-Al final, ¿iba a ser de los nuestros?-pregunto exasperado su tío Ron que parecía de mal humor.
-Es algo que nunca sabremos con certeza-dijo simplemente la Directora McGonagall, pero la puerta del despacho se abrió y Albus se sorprendió de ver a dos de los centauros, uno era sin dudas Firenze y el otro Calsius-Señorita Prince, es su turno...-dijo simplemente la Directora, aunque Albus veía que los centauros rehuían la mirada de Eleine, pero a la vez miraban a la Señora Prince, parecía indignados y a la vez asustados.
-Sabia que Lía era ese nuevo poder desde hace casi un año…-dijo Eleine bajando la cabeza culpable, Albus quiso decirle algo pero su padre le hizo un gesto y no se movió-ella me busco en Londres y me encontró y me lo dijo… no la creí, pero a su lado apareció la máscara y Jamare Umara y me dijeron que si hacia todo lo que ellas querían… no harían mas daño a mis amigos…-dijo Eleine mientras seguía con la miraba en el suelo y notaba la presión de su agobio-y eso hice hasta hoy… por fin estoy libre de ellas…
-¿Por qué no nos has avisado?-le pregunto de forma directa su tío Ron, pero no era amenazante.
-La maldición, si lo decía… moriría, además me amenazaban constantemente con hacer daño a mis amigos… ellas querían llegar hasta ti…-le dijo Eleine mientras miraba a su madre-pero yo ya no sabía cómo hacerlo…
-¿Por qué has aguantado todo eso?-le pregunto esta vez su padre, Harry-nos tenias muy cerca, no tendrías que explicarlo todo, te hubiésemos puesto a salvo-le dijo sin más compresivamente.
-Lo sé, pero ella… no sé como… ella sabia donde estaba la casa de los abuelos de Rose y la de Scorpius, me amenazaba que si daba un paso en falso… no quedaría nada… además…-intento decir Eleine, pero no se atrevía.
-Eli-le llamo Hagrid con cuidado y condescendencia-ya no puede hacerte más daño…
-Me obligo a hacer cosas que no quería y si no las hacia me torturaba o usaba Imperius conmigo… era muy fuerte… me obligo a distanciarme del resto, a dejar a mis amigos… a dejar… todo lo que quería…-dijo Eleine en un susurro, Albus sintió que esas últimas palabras eran para él, pero no se atrevía a interrumpir nada- y… y… ¡Le hice caso! ¡Tenía miedo de que hiciese algo terrible porque siempre se sentía frustrada porque ni su familia ni Umara dejaba que utilizase su poder! ¡No quería que perdiese la cabeza!-le dijo Eleine en un grito de agobio, Albus estaba seguro que Eleine había soñado y esperado ese momento desde hacia tanto tiempo y no supo verlo por el mismo.
-Por eso has matado a mi vástago-dijo con rencor y odio el centauro Calsius.
-¡NO! ¡NO! ¡Yo jamás! ¡Ojala fuese más fuerte para evitarlo! ¡Pero no pude! ¡Perdóneme!-le suplico Eleine mientras brotaban lagrimas de sus ojos ante el centauro, que cambio de expresión al momento- Lo siento mucho…-dijo Eleine en un resoplido angustioso.
-¡Calsius!-le grito Hagrid enfadado.
-¡Eso sucedió porque ella se entero del mensaje de Nadia y tuvo miedo de que regresaras tan pronto! ¡Me obligo a que le confesara el secreto del mensaje! ¡Pero no pude! ¡No lo sabía entonces! No lo recordé… fui una tonta…-dijo Eleine arrepentida-si lo hubiera recordado, nadie había muerto…
-Eleine, esa no era tu responsabilidad-le dijo la Directora McGonagall, era la primera vez que Albus recordase que la Directora llamase a un alumno por su nombre, exceptuando a Rose.
-Ella, Lía, asustada, cauciono a Práxades y me llevo al bosque y quiso que matase a uno de los centauros, para que ellos odiasen a mi madre y se pasasen a su bando-le dijo Eleine entre pequeñas lagrimas, Albus recordó nítidamente las palabras de Lorcan, era exactamente como él había dicho-… pero no pude hacerlo… uso Imperius… pero por fin logre resistirme…-dijo Eleine mirando con culpa a los centauros-logre hacer ruido y el centauro blanco escapo…-y ahora el que parecía el líder se movió agitado, recordó el centauro blanco, era Firento, era el principal objetivo y ese era el hijo del líder- así que cogió mi varita, mato a uno y la dejo caer a mi lado y me hechizo… lo siento muchísimo, me siento culpable… lo siento…-le dijo simplemente Eleine a los centauros, mientras dejaba caer unas lagrimas, los centauros simplemente la miraron y no hicieron ningún juicio.
-¿Y después?-quiso saber su tío Ron.
-Nada, solo algunas veces era capaz de intentar volver, de noche ella dormía y era más débil, pero aun no fui capaz de superar el hechizo de sueño, hasta que… oí diciendo que mi madre estaba cerca… desde entonces no pare por volver y me llevaron a la Isla de Avalón…-concluyo Eleine mientras volvía a bajar la cabeza arrepentida ante los centauros.
-¿Tenemos que creer sus palabras?-pregunto con acidez el centauro Calsius.
-Sois expertos en ver más que los humanos, decidme si estamos ante una asesina-les dijo con dureza la Directora, ninguno se pronuncio- la persona que acabo de forma cruel con uno de los nuestros…
-De nuestra manada…-dijo el centauro Calsius.
-No-le corrigió con cuidado la Directora-de los nuestros, Hogwarts es uno, si no piensas lo mismo, eres libre de ir y seguir a quien te plazca…-ninguno añadió nada mas, Albus admiro el coraje de la Directora y la verdad si esa declaración se escuchase en el Gran Comedor había llevado una gran ovación y los miembros de los cuadros parecían impresionados por sus palabras.
-Tiene razón, la persona que hizo todo esto es quien intenta dividirnos, no le daremos oportunidad y vengaremos juntos el agravio cometido, aun cuenta con mi lealtad-dijo de forma inmediata el centauro Firenze.
-No veo muerte en tus ojos, pero si un futuro incierto-dijo el centauro Calsius mirando fijamente a Eleine- seguiré a mi líder en todas las cosas…-y ambos bajaron la escalerilla.
-La muchacha pagara por todo esto, no va a poder con el castillo mientras siga unido-sentencio la Directora McGonagall.
-Gracias profesora, sin usted los centauros serian nuestros enemigos y no nos conviene en casa…-le dijo Hagrid aliviado.
-¡Ya tenemos el enemigo en casa, lo que debemos hacer es echarlo!-dijo la profesora McGonagall furiosa-como no lo vi venir…-se lamento para sí.
-Nadie lo vio, profesora McGonagall-dijo con cuidado su padre.
-Pero hay algo que aun no entiendo, ¿qué hacia Prince fuera del país?-le pregunto su tío Ron duramente, esta vez no edulcoro su rudeza.
-Disminuir nuestros enemigos… Señor Ministro-le dijo la Señora Prince mirándole de frente pero había perdido toda amenaza, Albus abrió mucho los ojos y miro a su padre sin entender y este simplemente le hizo un gesto y no hizo nada más.
-¿Por qué no nos informo de sus planes?-le pregunto su tío Ron con la misma dureza.
-Porque se que habéis perdido mucho ya, por mi culpa, esta es mi guerra, no la vuestra, no podía cargar con mas culpa-le dijo de forma clara y concisa la Señora Prince, esa declaración dejo a Albus mudo, no les había dado la espalda, había hecho lo mismo que Eleine, les había apartado para protegerles, Albus veía que en algunas cosas, Eleine y ella se parecían más de lo que esperaba-además… no es Lía…
-Tu corazón te nubla, Aldy, le has dado clase muchos años, por eso no deseas hacerte con esa terrible idea…-le dijo con cariño Hagrid y la Señora Prince simplemente miro en otra dirección cansada.
-Abundio no te encontró… ¿Cómo has logrado llegar a la Isla de Avalón antes que nosotros?-le pregunto la profesora McGonagall.
-Por Eniele-dijo simplemente Eleine con cuidado-me di cuenta tarde… no lo recordaba…-le dijo Eleine arrepentida a su madre.
-¿Que es Eniele?-pregunto la profesora McGonagall confusa.
-Soy yo, Eleine, al revés, mi nombre en un espejo…-dijo Eleine con cuidado.
-¿Y eso que significa?-pregunto igual de confusa la profesora McGonagall.
-Es un hechizo-ahora sí que Albus no pudo reprimir la expresión de sorpresa, ya que no esperaba esa interrupción y menos, la Señora Prince y Eleine que miraban de la misma forma un pequeño cuadro sobre la chimenea, que hasta esos instantes permanecía vacio, pero ahora lo ocupaba un hombre que si conocía… rubio, alto, apuesto y manco de un brazo, ese era de verdad Matt, era el Matt de verdad o el recuerdo que quedaba de él.
-Matt…-dijo simplemente la Señora Prince perturbada.
-Eniele es una clave que utilizábamos cuando Eleine era pequeña, era algo que solo nosotros sabíamos-siguió relatando Matt mientras veía a su mujer-siempre que Aldara viajara lejos, solo me bastaba con pronunciar ese nombre para que volviera, cuando llegamos a Hogwarts dejamos de utilizar ese hechizo y por eso Eleine lo olvido, pero Aldara lo volvió a usar ante lo que sucedía y acertó-dijo sin más Matt mientras las miraba.
-¿Papa?-pregunto Eleine y sonrió feliz, toda su tristeza parecía haber desaparecido del todo-pensé que no volvería a escucharte…- menciono esperanzada y radiante de felicidad, pero no dijo nada más, porque la Señora Prince se fue corriendo.
Albus por unas milésimas lo vio, algo que nunca había imaginado, la Señora Prince había huido del despacho llorando, jamás, nunca, se imagino que una mujer como aquella podría sentir dolor.
-Eli, ve tras ella-le pidió Matt ante el silencio que se produjo en el despacho y Eleine le hizo caso, por un instante Albus tuvo el impulso de seguirla, con el miedo y el tiempo que había estado sin ella, pero su padre no le dejo-cuida de Aldara, Eli…-dijo sin más Matt y volvió a desaparecer en su marco.
Solo queda 1 capítulo y "1 año" para FIN.
Gracias por todo, por cada segundo en leerlo, comentarlo o pensar en esta historia.
SSS
