Y hemos llegado al fin de esta historia.

Muchas gracias a toda aquella que lee en estos momentos y pues nada, esperamos que hayan pasado un buen rato y se hayan divertido; mi amiga y yo nos reímos y disfrutamos escribir este fic hasta mas no poder. Oigan, que hablando de ella... les dejó un saludo al final del capitulo; pues la verdad sea completamente dicha, este fic es mas suyo que mío :D Ella fue la de la idea. Yo solo fui muy de buenas que me invitó a su proyecto.

Besos y abrazos, las dejo leer tranquilitas :)


Capítulo 20

El grupo The Stars vocalizaba mientras afinaban sus instrumentos, entre risas y bromas disfrutaban de un día que pintaba ser maravilloso. Faltaban algunos días para concluir el año y muchas cosas habían pasado con ellos, desde el compromiso de Seiya hasta el próximo concierto en el convento, todo estaba listo para el gran día en el que llegarían a deleitar con su música a los pequeños que ahí habitaban. Habían decidido subastar el mini concierto para dar las regalías al convento, además de dar un apoyo a las monjas para su sustento. La tía de Serena había aceptado de buen grado acompañarlos esperando también el tan ansiado día.

-Si claro madre superiora, ellos están listos para mañana –Decía Amy-Si, pero quiero que sean tratados con absoluta discreción, oh gracias.

Amy terminaba los detalles del concierto mientras Rei y Serena tomaban algunas fotos de los chicos para llevárselas a los niños.

-Vaya esto promete estar fenomenal.

-Si estoy muy emocionada, los chicos después de tanto tiempo de no estar sobre los escenarios volverán a estarlo-Sonríe.

-Si claro, y lo mejor es que es para una obra benéfica, lo mejor es que Nick cubrirá la nota –Se acaricia la pancita.

Serena nota el gesto y sonríe.

-¿Te ha dado mucho problema?

-Para nada, es muy tranquilo, aunque de vez en cuando patea mucho jejeje. Guerroso como el padre.

-¿Guerroso?

-Sí, será niño-Sonríe.

-Felicidades amiga-La abraza. Además de una gran amiga, fuiste una gran jefa.

-Puedo volver a ser tu jefa cuando gustes –Guiña un ojo-Es cuestión que te decidas a volver, la revista necesita talento como el tuyo.

-Oh no lo sé, Dariana suele ser muy absorbente.

-Bueno, piénsalo, tal vez Darien decida quedarse al cuidado de la nena ahora que quieren desintegrarse.

-¿Cómo sabes que quieren separarse?

-Jajaja un buen reportero siempre hace su trabajo.

A su lado llegaron las demás chicas que traían algo para almorzar a sus parejas.

-¡Hola chicas!-Saludó Mina-¿Qué tal van los muchachos? –Lanza un beso a Yaten.

-Bien, ahí van entre ciertos ajustes han logrado ponerse de acuerdo –Acota Serena.

-Traje un pequeño postre para todos- Sonríe Lita.

Andrew saluda discreto y se separa de la mano de Lita para entretenerse con el pequeño Taiki.

-Ya les hace falta un bebé –Acota Amy

-¿Si verdad? ¿Para cuándo amiga?-Serena abraza a Lita.

-Oh bueno, es que nuestros empleos nos tienen muy ocupados.

-Siempre hay un tiempo amiga-Termina Amy –Mira Taiki y yo nos llegó cuando menos lo esperábamos, ahora es la luz de nuestros ojos –Mira enternecida a Andrew-Y creo que Andrew ya quiere ser papá-Sonríe.

Lita guardó silencio y miró la tierna escena de Andrew jugando con Taiki en un caballito de madera.

Mina y Yaten llegaron a su casa completamente exhaustos. Abrieron la puerta de su habitación y Mina llena de desgana se dejó caer en la cama.

-Han sido días largos –Suspiró.

Yaten se sentó a su lado en la cama y también se dejó caer hacia atrás mirando el techo.

-Mmm, Mina –Suspira-¿Te has llegado a plantear alguna vez?-Las palabras murieron en sus labios.

Mina volteó a verlo y entendió lo que quiso decirle.

-Sí. Yaten-Terminó de decir-Pero, yo nunca me rendiré. Si es preciso viajaré por todo el mundo para encontrarlo.

Yaten se puso de lado mirándola fijamente.

-Te amo con toda mi alma Minako-Acaricia su rostro. Eres… tan cálida…

Ambos se unieron en un abrazo lleno de amor.

Por su parte Ayaka terminaba de darle de comer a unos peces y a su lado Seiya miraba todo con atención.

-Estoy muy contento que Amy y Taiki hayan accedido a ser nuestros testigos en nuestra boda –Le da un beso en la mejilla.

-Todo este tiempo me has hecho muy feliz Seiya, no pensé que terminaría casada con un famoso –Sonríe-Lo mejor es que mi hermana y madre te han aceptado de buen grado.

-Sí jajaja. Sobre todo tu hermana, es una chica maravillosa.

-Aún no puedo creer que se haya puesto así cuando los vio a todos juntos-Mueve la cabeza en negación.

-Sabes que somos irresistibles.

-Si claro tontito –Saca el pequeño traste de una jaula-Sobre todo tú- Ríe- Pretensioso presumido.

-¿Ah sí?-La aprisiona contra la pared –Repítelo de nuevo-Le dice en voz sensual.

La morena siente el cálido aliento de Seiya sobre su rostro y el calor de su cuerpo invadirla. El pequeño traste se le cayó de la mano.

-Eres un tonto prete… -Es callada por un apasionado beso.

Seiya la pegó más a la pared y con sus manos aprisionó las suyas en la pared besándola ardientemente. Así juntos permanecieron un rato besándose y pegándose uno al otro.

Seiya deslizó sus manos sobre el cuerpo de Ayaka y pasó sus manos sobre la blusa y pellizcando sus pezones la besó jugando con su lengua.

-Mmm nos van a ver –Dijo Ayaka.

-Vuelve a decir que soy pretensioso y te poseo aquí mismo, no me importa que nos vean.

-Tonto

Eso a Seiya no le importó y la levantó de los muslos embistiéndola sobre la ropa y acariciando sus senos una y otra vez. Bajó la blusa y empezó a succionar uno de los pezones mientras con la otra mano apretaba el otro seno.

-Ah…-Gimió Ayaka mientras enterraba una mano en su cabello.

La chica metió la otra mano en el pantalón de Seiya jugueteando con su virilidad mientras apretaba fuertemente el cabello de él. Seiya la cargó y ella sujetándose con sus piernas llegaron hasta un pequeño mostrador al final de la tienda, ahí empezaron a denudarse rápidamente mientras seguían besándose.

Ayaka despojó de la ropa interior a Seiya y se deslizó hasta abajo tomando el miembro lo succionó primero suavemente arrancando suspiros de placer a su novio. Poco a poco fue subiendo de intensidad hasta hacerlo gritar.

-Calla, nos van a oír

-Tú tienes la culpa

Él la tomó en brazos colocándola en la orilla del mostrador y bajando el tanga con los dientes se deleitó con el cuerpo de su mujer. Poco a poco descendió hasta su intimidad hasta perderse en ella.

-¡Ahhh!-Gimió.

-Ahora me toca a mí mi vida-Sonrió Seiya.

Ayaka se retorcía del más puro placer sintiendo la prodigiosa lengua de su amado, se apretaba los labios sensualmente mientras acariciaba sus senos. Poco a poco Seiya fue sembrando besos en sus muslos y vientre hasta subir y tomándola de los muslos la penetró suavemente empezando un delicioso vaivén de caderas

-¿Te gusta mi amor?

-Oh, me encanta

Ayaka se movía al compás de las caderas de Seiya ambos totalmente húmedos de placer disfrutando de las mieles del sexo sintiéndose una y otra vez más unidos en una ardiente entrega llena de amor, placer y éxtasis. Acariciando sus cuerpos y rozando sus pieles permanecieron haciéndose el amor por largos minutos sintiendo el ardor de la pasión que crecía una y otra vez en el vientre de Ayaka.

En el convento ya todo estaba listo para recibir a los Stars, Oliver era el más emocionado y junto a sus compañeritos jugaba a que eran cantantes, si bien es cierto que el pequeño rubio tenía una voz prodigiosa seguía siendo un enigma el paradero de su familia. La madre superiora lo miraba desde lejos jugar con un palo simulando un micrófono.

-De aquel amor, de música ligera, nada nos libra, nada más queda –Cantaba Oliver a su público de cuatro niños.

-Me parece increíble que esos cantantes hayan accedido a venir a dar un concierto exclusivamente hermana –Le dijo a Yatsuri

-Pues créalo madre, nuestras oraciones han sido escuchadas, ellos donarán lo que recaude la grabación del concierto al convento y eso me tiene dichosa –Sonríe

-Es verdad madre superiora –Acota Inna-Además los chicos son muy conocidos en el medio y seguramente pronto tendrán compradores de este concierto.

-Ok, me parece excelente, lo único que no quiero es que decepcionen a los niños –Echa una mirada a los cinco pequeños-Están muy emocionados con su llegada.

-Cierto, incluso Oliver les tiene preparada una canción.

-¿Cómo?

-Sí, el pequeño ha estado ensayando para este día madre-Sonríe dulce Inna.

-Vaya, entonces con más razón espero que no fallen en su promesa.

-No lo harán madre, el joven Darien dio su palabra –Añade Inna.

La madre superiora asiente y se retira no sin antes dar una mirada al pequeño Oliver.

Serena y Darien junto a Lita y Andrew han quedado de verse en casa de estos últimos para llegar juntos al convento. Serena le comentó a Lita del parecido enorme que tiene el pequeño rubio que vieron hacía un tiempo en el parque con sus amigos Yaten y Mina.

-¡Oh por Dios Serena! –Exclama emocionada-Si eso es cierto Mina tendrá de nuevo a su hijo entre sus brazos.

-No hemos querido comentar nada, pues no deseamos que Mina se ilusione de nuevo –Añade Serena.

-Y no se sabe a ciencia cierta la procedencia del niño-Dice Darien mientras le pone un suéter a Dari.

-Pues esperemos que todo se resuelva favorablemente, ellos han sufrido mucho por la desaparición de su hijo-Dice Andrew-Lo que no entiendo es por qué no dieron parte a la policía.

-Bueno, es que el padre de Mina le dijo que había muerto, y cuando al fín lo confesó, Mina prefirió buscarlo con discreción contratando un investigador.

-Y la verdad la policía no es muy eficiente en esos casos-Añade Darien.

-Ok, amigos entonces vámonos que es algo tarde, tal vez todos ya estén allí.

Amy y Taiki llegaron al convento en una discreta camioneta, acompañados de su pequeño Taiki que al ver a los niños se bajó inmediatamente, a pesar de que no hablaba muy bien se entusiasmó con los pequeños habitantes del lugar.

Taiki ayudó a su pareja a bajar de la camioneta y la hermana Yatsuri les recibió con una sonrisa amable. Amy saludó alegremente mientras la seguían por los pasillos.

Poco tiempo después llegó Mina y Yaten en un coche pequeño, bajaron y los recibió Inna con una enorme sonrisa, la cual se le congeló al ver los rostros de los cantantes, pero fingió muy bien. "Se parecen tanto a…" los pensamientos murieron en su mente al sentir las manos de Mina saludarla

-Buenas señorita, esperamos no ser los últimos-Sonríe tenuemente.

La hermana se queda mirando esa sonrisa tan parecida a…

-Hermana, es un placer –Saluda Yaten-Espero que queden complacidos con el espectáculo.

-Claro, claro por favor pasen. Y pueden llamarme Inna –Sonríe dulcemente-Como podrán ver, el lugar es discreto y bastante acogedor. Los inviernos suelen ser cruentos en esta parte de la ciudad, pero hemos podido acomodarnos muy bien-Señala-En esta parte es donde será su presentación, tendrán pocos espectadores tal como lo pidió la señorita Amy, ¡Ah por cierto! Ella y su esposo recién llegaron.

-Oh bien, pero antes hermana, nos gustaría conocer este hermoso lugar-Acota Yaten mirando toda la estructura del convento-Se puede percibir la enorme paz-Sonríe.

Mina se toma del brazo de su pareja y observa todo con particular curiosidad. Al fondo de los pasillos se ve correr a unos niños y detrás de ellos está el pequeño Taiki.

-Ya quedan pocos niños hermana ¿Verdad?

-En realidad sí, sólo ellos cinco-Señala-Por razones del destino no han podido encontrar unos padres a quien amar.

Yaten mira a los pequeños correr entre los fuertes pilares mientras Taiki los sigue a paso torpe. Al ser un niño de apenas un año los demás lo dejan atrás.

-Pobrecito nene-Sonríe-Cuando uno es menor se aprovechan –Ríe.

-Jajaja cierto joven.

-Yaten, llámeme Yaten por favor hermana.

-Bueno, entonces sigamos –Sonríe-Miren estas son las capillas, como pueden notar están un poco deterioradas debido a que no podemos darles mantenimiento seguido.

-Hermana ¿Y por qué tan recóndito?

-Es un lugar lleno de paz, el Padre que lo fundó hace algunos años decidió que se hiciera aquí ya que un hombre muy adinerado había donado estos terrenos a la iglesia, pero con el tiempo la iglesia se fue olvidando de todo esto –Mira a su alrededor-Y bueno, hemos tenido que mantenernos por personas bondadosas y el trabajo propio haciendo dulces o rompope para vender –Sonríe-Su concierto será de gran ayuda.

Ambos miran a los niños acercarse corriendo a ellos.

-¡Hola! –Saluda con su manita-Somos sus más fieles admiradores, cantan como los mismos ángeles

Mina siente un vuelco en el corazón al ver el rostro de ese niño rubio.

-Hola nene –Se agacha a su altura-Soy la cantante Minako Aino. Él es Yaten Kou.

-Sí los conozco, bueno conozco más la música de los Stars.

-Oh bien-Ríe-Es que yo me retiré hace algunos años del medio –Acaricia su mejilla-Pero dime corazón ¿Cuál es tu nombre?

El pequeño se ruborizó al ver el hermoso rostro de Mina frente al suyo, de pronto siente la necesidad de abrazarla y así lo hace, se lanza a los brazos de esa mujer que tanta calidez le inspira.

Mina por su parte lo recibe en su regazo y acariciándole el suave cabello rubio siente algo en su pecho, un sentimiento indescriptible. Lo cálido del niño la hace suspirar. De pronto el niño que acurrucado en su hombro le dice:

-Oliver, mi nombre es Oliver.

Yaten mira la escena y siente algo extraño en su corazón. De repente Mina lo separa y con los ojos muy abiertos le vuelve a preguntar:

-¿Tu nombre es…?

-Me llamo Oliver señorita –Le sonríe tenuemente.

Mina lo sigue mirando como hipnotizada. De pronto siente la mano de Yaten en el hombro y la ayuda a incorporarse. La hermana Inna mira todo de una manera extraña y de pronto sonríe.

-Oh, creo que ya llegaron los demás ¿Me permiten? abriré la puerta

-Claro hermana adelante-Termina Yaten.

El niño sonríe y vuelve a jugar con los demás niños y Mina no deja de mirarlo.

-No puede ser…

-Tranquila mi amor. No pienses cosas que no son.

-Es que…-Dice impactada.

-Es mejor no precipitarnos, puede que no sea.

-Es que tú no sentiste lo que yo sentí al abrazarlo Yaten –Dice con lágrimas en los ojos.

-Lo sé mi amor, pero es mejor que nos tranquilicemos y pensemos bien las cosas. No hagamos tonterías.

Mina no dice más y es llevada por Yaten hasta el lugar donde sería el concierto. En las afueras del lugar azotaba un fuerte viento y amenazaba una granizada. Todo el derredor estaba cubierto de nieve.

Darien y Serena arribaron al lugar con todos los instrumentos. Ahí se encontraban Nicholas, Raye, Amy, Seiya, Ayaka y Taiki.

-¡Vamos ayúdenme! –Dijo Darien cargando dos guitarras-No se queden ahí parados.

-Hay amor, no ves que están congelados –Acota Serena con una enorme sonrisa-Vamos Dari, ve a jugar con los niños

-Oye pero si son puros varones Serena… no es adecuado-Dijo Darien

-¡Ay Darien! siempre de celoso con tu hija ¡Son niños!-Se cruza de brazos-Anda hija, ve a jugar.

-No te enojes mi hermosa hada –La abraza-Sabes que te amo.

-Uhh jajaja ¿No que no había nacido quien te mandara? –Se burla Seiya.

-Jajaja, si Darien sí que han logrado domarte-Dice Yaten que iba entrando junto a Mina.

-Déjenme en paz que ustedes también tienen sus domadoras ¿O no Seiya?-Arquea una ceja.

Seiya que tomaba un sorbo de su botella se atragantó un poco causando la risa de todos.

-Señores-Dice la madre superiora-Buenas tardes a todos.

Todos saludan a la madre superiora y dejan de lado el bullicio que tenían

-Es un gusto tenerlos aquí y que hayan tenido la amabilidad de ayudarnos –Sonríe tenue-De verdad estamos muy agradecidas.

-El placer es nuestro madre superiora-Dice Taiki-Siempre hemos apoyado causas benéficas, pero algo como esto no lo habíamos intentado.

-Sí, al estar próximos al retiro, creo que sería bueno cerrar con broche de oro-Acota Darien

-Sería una pena que se retiraran, son una agrupación fantástica a pesar de todo lo que se ha dicho –Dice Inna ruborizándose por su comentario.

-Hermana no debe dejarse llevar por las habladurías o lo que se publica en revistas –Acota Raye-Es mera publicidad.

-Bueno señores a lo que hemos venido –Sonríe Yaten tomando su guitarra-Los niños esperan.

-Y nosotras también –Dice Serena tomando su cámara

-Mi cámara está lista-Termina Nick.

El concierto dio inicio con la canción favorita de Yaten "Inolvidable" y entre guiños y piropos a Mina se demostraba amor. Mientras los niños se deleitaban con las bellas melodías la rubia no le quitaba la mirada de encima al pequeño Oliver, junto a ella la madre superiora aplaudía al exitoso grupo.

-Es un niño muy guapo ¿Verdad?

Mina salió de su trance al escuchar la suave y cálida voz de la madre superiora, a su lado Serena y Dariana aplaudían a su amor: Darien.

-Así es madre, lo que no comprendo es ¿Por qué no lo han adoptado aún?

-Bueno, el pequeño Oliver es un niño muy dulce y tierno pero también ya es algo grande y las personas que visitan de vez en cuando el convento no quieren niños grandes-Se encoge de hombros mientras aplaude-Dicen que un bebé sería más adecuado que un niño que ya trae ciertas costumbres.

-¡Pero cómo pueden decir eso! él es un niño solamente –Mueve la cabeza en negación-Cuánto debe sufrir por no tener unos padres, no sólo él sino los demás.

-Si señorita, pero ellos son felices con nosotras y nosotras les brindamos el amor que no pudieron darles sus padres, por ejemplo Enkil –Señala un niño pelirrojo-Él llegó aquí de las calles en un frío inclemente.

-Oh por Dios –Abre la boca desmesuradamente-¡Qué triste!-Lo mira.

-En efecto señorita, es muy triste la situación de todos ellos, pero con fe y la caridad de algunos buenos cristianos hemos podido alimentarlos y darles lo necesario.

-Y… ¿Cuál es la historia de Oliver?-Pregunta intrigada.

La madre superiora da un largo suspiro y dudando de decirle a Mina lo que pasó sonríe un poco.

-Él fue algo extraño. Un varón adinerado lo trajo una noche pidiéndome que lo cuidara y que me daría lo suficiente para su manutención.

Mina siente que el corazón se le regocija de dolor. "No puede ser" ¿Acaso…?

-Y ¿Quién es ese varón?-Preguntó con dolor.

-Él me pidió mantener el anonimato, pero tiene algunos años que no sé de él. Es como si se lo hubiera comido la tierra, lo cierto es que Oliver es un niño maravilloso y me he encariñado mucho con él.

-Es una pena que no sepa quiénes son sus padres.

Desde el escenario se escucha la voz de Yaten llamando al pequeño Oliver

-Oliver ¿Por qué no subes y les muestras que tú también sabes cantar?

Oliver sonrió desde su asiento y entre risillas con sus compañeros no quería levantarse

-Oh vamos pequeño, no tengas nervios –Sonríe cariñoso.

Nick iluminó con su cámara al niño mientras Darien y Yaten lo animaban a subir al escenario.

-Vamos muchacho, ¿Acaso no nos quieres cantar para nosotros? –Acota Darien-muéstranos tu talento –Ladea la cabeza-Igual y entras a trabajar con nosotros ¿Te parece?

Todos comenzaron a ovacionar a Oliver para que subiera al escenario a cantar y entre empujones de parte de sus amiguitos se animó a subir, Yaten lo recibió y le ofreció una silla

-Eso muchacho, tú puedes –Lo abraza-Vamos tal y como lo ensayamos ¿Vale?

-Okay –Sonríe y toma el micrófono-Esta es una canción que me gusta mucho, no sé pero me recuerda a mis padres, que aunque no los conozco, sé que están por ahí, en algún lado. Quisiera poder decirles que los amo con todo el corazón –Dice con una mezcla de nervios y ternura.

Mina no puede evitar derramar una lágrima limpiándola de inmediato, pero Serena se ha dado cuenta y acariciando su hombro le brinda una cálida sonrisa.

-No puedo evitar pensar en mi hijo Sere, tendría la edad de ese pequeño. Y también se llama como él.

-Dime amiga… ¿Crees que él sea tu hijo?

-No lo sé Serena… no lo sé… siento algo en mi corazón al verlo.

De repente la madre superiora se pone de pie e intercambia unas palabras con la hermana Yatsuri encaminándose hacia la oficina de la madre Akari, a paso lento y discreto se alejan. Mina y Serena las miran.

Algo brillante en el piso llama la atención de una de las rubias. Mina se agacha y lo toma para mirarlo mejor y abriendo los ojos como platos siente una especie de vahído

-Es… es… -Dice nerviosa-No puede ser ¿Por qué? –Dice aún nerviosa y mirando alejarse a la madre.

-¿Qué pasa Mina? –Mira la cadenita de oro-¿Qué tienes?

-Serena… esta se parece a una cadena que yo perdí… la compré para mi hijo y cuando la busqué no la encontré nunca –Dice con voz entrecortada.

-Mina-Se levanta con Dari en brazos-Es tiempo de buscar respuestas y preguntarle a esa mujer la procedencia de esa cadena-Le dice determinante-Vamos ahora mismo.

Ambas se ponen en marcha detrás de la madre superiora, mientras los demás las miran algo desconcertados, pero la hermosa voz de Oliver los vuelve a ensimismar en el concierto que está por culminar. Nicolás graba todos los detalles de lo que sucede en el escenario mientras las demás parejas se deleitan con la voz del pequeño rubio

-Es increíble el parecido que tiene ese niño con Yaten ¿Verdad Lita?

-Pues ahora que lo mencionas –Lo mira mejor-Sí Amy, deberías apoyarlo para que forme una carrera en el medio ¿No crees? –Sonríe.

-Mmm pensándolo no estaría mal –Sonríe mientras acomoda a Taiki en su regazo.

-¿En serio apoyarías su carrera?-Pregunta Andrew

-Claro, pero tendríamos que esperar a que fuera mayor, sólo si él así lo quiere.

-Se ve prometedor –Acota Raye-El medio artístico necesita nuevas estrellas –Sonríe sobándose la pancita.

-¿Te sientes mal?-Pregunta Lita-¿Quieres que te traiga un té o algo?

-Oh no gracias Lita –Sonríe amable-Es que está emocionado por la música.

Mina y Serena con Dari en brazos dormida llaman a la puerta de la madre superiora.

-Adelante Yatsuri, puedes pasar.

-No somos Yatsuri madre, ¿Podemos pasar?-Pregunta Serena.

-Adelante –Dice la voz detrás de la puerta.

Ambas rubias entran y miran a la madre sentada en su silla mirándolas con una dulce sonrisa.

-Tenía que ver unos pendientes que no puedo dejar de lado, pero siéntense.

Mina que no quería saber nada más que lo que realmente le importaba hizo caso omiso a lo dicho por Akari y con el ceño un poco fruncido lanzó la pregunta.

-¿Me puede decir… por qué tiene usted la cadena de mi hijo?

-¿De su hijo?-Pregunta dubitativa y se levanta

La madre se aproxima a Mina y mirando la cadena que tiene en la mano

-Esa cadena ¡Oh debió habérseme caído!-Se revisa la sotana-Pero ¿Porqué dice que es suya señorita?

-Por favor déjese de rodeos y dígame de donde la sacó… -Dice casi bufando.

-Primero tranquilícese, este es un lugar sagrado y no queremos…

-Mire madre, sé perfecto que esta es mi cadena por que la mandé grabar antes de que mi hijo naciera –Le muestra el discreto grabado

-Tranquila Mina, deja que la madre te explique-Acota Serena.

-Pues eso estoy esperando-Dice sin dejar de mirar a la madre

La madre superiora mira el rostro de Mina y de pronto siente estar mirando a Oliver. Suspira un poco tratando de comprender lo que pasa.

-Señorita, esa cadena… me la entregaron el día que trajeron a Oli.

-¿Quién fue el hombre que le entregó al niño? ¿Cómo se llama?

-Es algo que no debo revelar.

-Por favor madre, si no fuera importante, no se lo preguntaríamos-Trata de suavizar las cosas Serena.

-¿Sabe algo madre?-Dice tristemente Mina-Yo perdí a mi hijo hace exactamente cinco años. Me hicieron creer que murió.

La madre superiora siente el corazón acelerado.

-Por favor madre… dígame quién trajo a Oliver aquí. Por favor-Dice suplicante.

Serena se acerca a la religiosa y le toma el hombro.

-Madre, por favor díganos, mi amiga lleva años buscando a su hijo. Ha tenido muchísimos sinsabores creyendo haberlo encontrado y al hacer los exámenes correspondientes resultaba que no era así. ¿Comprende usted que Oliver podría ser ese hijo que tanto ha buscado?

-Póngase en mi lugar madre-Termina Mina.

-El señor Yudai Aino lo trajo aquí… hace cinco años-Soltó sin más la religiosa.

Mina se dejó caer en una silla apretando la cadena con su mano en su pecho.

-Oliver… Oliver… ¿Eres tú?-Dijo al borde del llanto.

-Yo no sabía que el señor tenía una hija.

-¿Cómo no iba a saberlo madre? Mina es una famosa cantante.

-No tenemos mucho contacto con el mundo señorita, comprenderá que esto no es un secuestro ni mucho menos, esa noche en que el señor vino me dijo que no tendríamos problemas que había encontrado al niño en la calle y había decidido adoptarlo.

-Debió reportarlo a las autoridades madre-Acota Serena algo molesta.

-El señor era nuestro beneficiario… y en esos momentos estábamos en problemas económicos, el niño me enterneció y decidí ayudarlo a cuidarlo. Mucho tiempo cumplió con lo acordado respecto a la manutención del pequeño. Pero un día sin más desapareció.

-El… murió-Dijo Mina en estado de Shock.

-Tranquila Mina –Le toca el hombro-Será mejor que vayamos por tu hijo ¿Te parece?

-¿Cómo se lo diré Serena? ¿Cómo le digo que soy su madre? ¿Y si me odia por haberlo abandonado?

-Mina, tú no lo abandonaste, tu padre te hizo creer que había muerto y lo has buscado por años.

-Señoritas… yo no quiero problemas, este es un lugar serio.

-Por favor no piense eso madre-Dice Mina-Sólo quiero a mi hijo. Ustedes lo han cuidado bien y es un niño formidable. No procederé en su contra, usted sólo ha sido una víctima de mi padre-Se levanta.

Afuera Oliver era felicitado por todos por tan hermosa canción. Yaten lo abrazaba cariñosamente curiosamente sentía un fuerte vínculo con el niño desde la primera vez que lo vio y el niño también se sentía a gusto con Yaten. Sus amigos los miraban con curiosidad.

-Oye chico eres genial bien podrías ser nuestro nuevo integrante-Bromea Seiya mientras lo abraza.

-Lo sé, lo sé-Dice entre risas el pequeño.

Seiya sentía una conexión especial con el chico también, desde que lo vio sintió que miraba a su hermano cuando era pequeño.

-Vaya, eres igual de presuntuoso que mi hermano –Le da dos palmadas en el hombro a Yaten.

-¡Oye! jajaja –Ríe Yaten-¿Te gustaría quedarte con mi guitarra?

En eso ven venir a Mina, Serena y detrás a la madre superiora. El semblante de Mina es una mezcla de nerviosismo y con los ojos brillosos se aproxima al pequeño rubio quien la mira algo desconcertado.

Mina se abre paso entre los demás niños y sus amigos que se hacen a un lado para terminar rodeándolos y los miran con expectación. Nick algo contrariado decide seguir grabando todo con lujo de detalle.

Mina se agacha a la altura del pequeño y tomándole los hombros no puede evitar dejar salir unas lágrimas. Serena se une al llanto de su querida amiga y limpiándose un poco no deja de mirar todo.

-Pequeño Oliver… has cantado como los ángeles –Ahoga el llanto-

-Señorita no llore por favor-Limpia con su manita la lágrima.

-Eres un niño tan dulce –Sonríe tenue

La rubia sigue mirando al pequeño sin saber cómo decirle que es su madre. Oliver mira a la madre superiora algo desconcertado y la madre asiente con una sonrisa.

-Oliver… no sabes cuánto te he buscado. Los días sin ti han sido una agonía, la muerte en vida-Dice en un suspiro-No sé como lo tomarás, pero… no aguanto más, ahora que te he encontrado…

Todos miran atónitos a Mina, no saben qué pensar o qué decir.

-Amor, ¿Qué haces?-Le toma el hombro.

-Yaten –Lo mira con lágrimas en los ojos-Oliver…

-¿Qué pasa?

La madre superiora decide ayudar un poco y se agacha con un poco de dificultad a la altura de Oliver y Mina.

-Oliver mi amor… la señorita, es tu verdadera madre…

Oliver siente que el corazón se le sale del pecho y mira a Mina fijamente a los ojos.

-Mi amor… han sido largos años buscándote… te amo Oliver, te amo mi amor –Lo abraza apretándolo fuertemente.

De pronto Mina siente unas manitas en su espalda y se echa a llorar en una mezcla de felicidad y emoción al sentir en sus brazos a su hijo.

-Mi amor… mi hijo –Llora-No sabes cuánto te he extrañado. Te amo, te amo Oliver.

Oliver siente la calidez del cuerpo de su madre y se aprieta contra ella derramando unas lágrimas silenciosas. Siempre soñó sobre cómo serían sus padres, jamás albergó rencor u odio hacia ellos guardando la esperanza de conocerlos. Yaten no puede más y se agacha a la altura de su familia uniéndose al abrazo haciendo que se levanten, Mina llevando en brazos a su hijo sigue apretándolo contra ella como si no quisiera separarse nunca de él.

-Mi Oliver, mi niño –Solloza.

-Ma… má –Solloza el niño.

Los demás miran conmovidos la escena, mientras Lita y Raye derraman unas lágrimas de emoción. Nick sigue grabando el momento y Seiya y Ayaka sonríen felices tomándose de las manos la madre superiora se retira sigilosamente dejando a la familia reunida.

Poco tiempo después una pareja camina por el parque esperando a que su pequeño hijo salga de la primaria

-Pareciera que fue ayer cuando encontramos a nuestro hijo –Sonríe tomada de la mano de Yaten.

-Es un niño maravilloso mi amor, ustedes son mi mayor felicidad

-Mi amor, es una pena que el grupo se haya desintegrado –Hace un puchero-Me encantaba The Stars.

-No te preocupes, Amy ha contemplado la gira del recuerdo

-¿Gira del recuerdo?

-Sí, ahora que Seiya se ha casado, pues creo que podríamos ir todos ¿No crees?

-Me parece genial mi amor-Lo besa-Estoy emocionada por conocer otros países.

-Mira mi amor ahí viene nuestro hijo-Señala.

-¡Mami, papi!-Corre a abrazarlos.

-Hola mi amor ¿Cómo te fue?

-Maravilloso, la escuela me encanta y más porque pudieron ayudar a mis amiguitos a que estudiaran.

-Lo menos que podemos hacer mi amor, la madre y las hermanas te cuidaron maravillosamente –Sonríe Yaten.

-Y también está Dari –Sonríe enamorado.

-Uy hijo, será mejor que andes derecho porque el suegro que te vas a echar es algo difícil

-Jajaja ya mi amor no asustes a nuestro hijo –Ríe Mina.

-Sí papi pero tío Seiya me ha enseñado como conquistarla –Sonríe coqueto.

-¡Oh por Dios! ¿Seiya? –Mira a Yaten-Eso sí que será problema –Ríe.

-Jajaja cómo hablas así de mí hermano Mina, no seas cruel

-Anda vamos mis amores-Les dice dulcemente-Recuerden que hoy es la reunión en casa de Raye para conocer a su hijo.

-Vamos, lleguemos temprano.

Así los viejos amigos se reunieron en casa de los Kumada para celebrar el nacimiento del hijo de Nick y Raye que en esos momentos estaban más consolidados que nunca, con nuevos proyectos en puerta y dejando un poco de lado sus acostumbradas disputas, disfrutaron de la tarde en compañía de sus amigos. Darien y Serena esperaban a su segundo hijo, y la rubia a sus tres meses de embarazo lucía radiante mientras que a Darien le daban todos los síntomas. Amy y Taiki habían decidido quedarse sólo con un hijo, ellos querían brindarle toda su atención y amor al consentido niño. Los recién casados Seiya y Ayaka seguían su intenso romance a unos días de viajar a su luna de miel. Mina y Yaten se sentían plenos y llenos de felicidad y amor su vida después de todo, era completada por Oliver… su paz.

Fin


Hola, mi nombre es Clarissa. Esta historia fue escrita conjuntamente con una escritora maravillosa Leidy. Gracias por sus amables comentarios y ánimos ha sido un placer escribir junto a prodigiosa amiga.

Las canciones que utilizamos no son propiedad nuestra, así como los personajes, ellos pertenecen a Naoko Takeuchi.

Las canciones que cantaron nuestros personajes fueron:

Inolvidable del grupo mexicano Reik

Ángel del grupo mexicano Elefante

Volverte a ver de Aleks Sintek

La planta del grupo Caos

Falsas Esperanzas de Christina Aguilera

Fotografía del cantante colombiano Juanes

Gracias a quienes leyeron y comentaron, también a quienes decidieron ser fantasmas. Saludos enormes.