Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola! un sábado más, actualizando ésta historia, me siento realizada y feliz, porque pude cumplir a tiempo con la actualización, estoy volviendo por el camino de la responsabilidad, soy una escritora comprometida otra vez, jajajaja, bueno, siempre he estado comprometida, el tiempo y el trabajo es el que a veces no ayuda, más que nada, en fin, muchas gracias por el apoyo que le han dado a la historia, aun falta un poco más por recorrer, pero esperemos que no tan dramático como hasta ahora, mil gracias por sus reviews, sus follows, y sus favoritos, una vez más, en éste capítulo, se reafirma el camino del bien, o sea, el camino del Drinny ;) hasta el próximo sábado.
Por cierto; cualquier error, no duden en hacérmelo saber, lo arreglaré.
La mirada de los dos hombres estuvo en todo momento en ella, que no quitó la vista de la primera plana del periódico, que seguía mostrando Ron Weasley, Ginny había perdido todo el color de su rostro, y cuando Draco la sujetó, se dio cuenta de que estaba helada, la llevó hasta el sofá para que se sentara y él lo hizo junto a ella, que estaba perdida en sus propios pensamientos.
—No puedo creer que fuera capaz de hacer algo así –susurró Ginny.
—Por el contrario, no puedo creer que hicieras algo así, Ginevra –soltó Ron –me he peleado con mis padres, con mis hermanos por ti ¡para que al final resulte que tengan razón en todo! Las drogas sí que te quemaron las neuronas.
— ¿Quieres callarte? –soltó furioso Draco, poniéndose de pie y encarando al pelirrojo –Asher está adentro, y no queremos que se entere, no de esa manera.
—No creo que exista una buena forma de decirle algo así –bufó –o te invito a que le ayudes a Ginny a inventar una mentira sobre esto.
—Si ella se alejó de él es porque tiene una razón justificada –soltó Draco dando un paso más hacia Ron.
—No me interesa la razón por la que ella escapó, sino la razón por la cual se robó a un bebé –observó a su hermana –oh, es que no le has dicho ¿cierto? Tu amante regresa y piensas hacer pasar a un niño por suyo ¿ese era el plan? –se burló y aventó el periódico a la mesa –mejor lee la noticia, Malfoy.
—Un amigo me dijo lo que publicarían.
—Sólo el encabezado, por lo visto, veamos –se agachó de nuevo por y sujetó el diario.
Draco y Ron esperaron a que Ginny interviniera y les evitara la lectura, pero como no fue así, después de un asentimiento por parte de Draco, el pelirrojo dobló el periódico y se aclaró la voz.
—El famoso escritor británico Oliver Wood ha hecho oficial la razón de su visita en el país después de diez años de ausencia y de sus nulas intenciones de volver, y es que el hombre de 36 años ha hecho oficial que durante sus veintes, fue adicto a sustancias estupefacientes, un estilo de vida muy común para los que viven en el medio, aclaró, lo que lo llevó a intentar ir por el buen camino, fue cuando su novia en aquel momento —y que muchos conocemos aunque nunca los relacionamos—Katie Bell, quedó embarazada, siendo ésta incapaz de salir del mundo de las drogas, aun en su estado de gravidez, y dando a luz a un niño que se había dado por muerto a causa de las adicciones de la madre, el escritor y heredero multimillonario Oliver Wood, ha declarado que su hijo no murió, sino que una amiga cercana en aquél momento de Bell, y a la que todos conocemos actualmente por ser la madre de un niño precioso al igual de llevar en sus manos la carrera de dos de las figuras más importantes del espectáculo británico en el mundo, Harry Potter y Draco Malfoy, así es, estamos hablando de nada más y nada menos que de la asistente personal Ginevra Molly Weasley, quien hasta el momento había tenido bastante oculto su pasado y el origen de su único hijo…
Ron se detuvo, la mirada de Draco estaba incrédula en la pelirroja que no había dicho nada para defenderse, elevó las cejas esperando una respuesta, pero no, Ginny Weasley no se movió.
—Así que… ¿puedes decirme si es cierto eso?
—No tengo por qué decirles nada –soltó poniéndose de pie, aun sin recuperar el color en su rostro.
—Pero supongo que yo si tengo que escuchar la historia ¿o no mamá? –la voz de Asher los tomó por sorpresa a todos –digo, ya no sé cómo llamarte ¿eres mi madre o no?
—Asher…
— ¿Oliver Wood es mi padre biológico?
Ginny balbuceó, así que Draco negó, completamente dolido porque le ocultara todo eso, Asher Weasley no sólo había tenido un padre desconocido, sino que una madre también.
—Es mejor que me vaya –soltó Draco.
— ¿Alguno de ustedes podría llevarme al colegio? –interrogó Asher a los varones.
—Creo que lo mejor es que no vayas en lo que el chisme pasa, Ash –intervino Ron.
—Si es que ese es mi verdadero nombre también –observó a la mujer.
—Asher…
—No –la detuvo cuando dio un paso hasta él –esto no me molestaría si me lo hubieses dicho, ya sabes, que no eres mi madre, tal vez te hubieses ahorrado el que me robaste, pero me hubieses dicho "oye, no soy tu madre", te encontré en la basura, así, cuando Oliver Wood me hubiese encontrado, estaría agradecido por no dejar que las ratas me comieran, y no enfurecido, porque me robaste.
—Yo no te robé –soltó –sólo hui contigo.
—Oh bueno, sí que es diferente.
—Asher, por favor, tú eres mi hijo, no importa qué…
—Vamos Asher –soltó Ron –te llevaré al colegio, creo que no será peor que estar aquí con… ella.
—Ron, por favor –suplicó Ginny.
— ¿Sabes que es lo peor? Que yo ayudé a que nadie te lo pudiera quitar, Ginevra, pero tu simplemente estabas aterrada de que su verdadero padre viniera por él, ese era tu miedo, terminar a la cárcel, no tu amor incondicional de madre.
— ¡Él es mi hijo! –chilló furiosa.
—Sí, eso lo decidirá alguien competente.
La mirada de Ginny se posó en la de Draco, que a pesar de sus palabras seguía ahí, observándola, mejor dicho, juzgándola también.
—Es mejor que te vayas.
—Katie Bell –se burló –por supuesto, recuerdo que te la presenté en una fiesta.
—Era agradable –musitó abrazándose a sí misma.
—Le robaste a su hijo –musitó.
—Yo no robé nada –soltó.
—Claro, sólo huiste con él.
—Katie me pidió que no dejara que Oliver estuviera cerca de su hijo –chilló y avanzó hasta él –y créeme, nadie en su sano juicio lo hubiese permitido ¡pregúntale a Pansy! –Lo golpeó como si él tuviese la culpa de todo –pregúntale, era mejor la muerte que estar con alguien así, Asher es mi hijo.
Draco fue hasta ella y la sostuvo fuertemente mientras la pelirroja lloraba desconsolada, no podía creer que todo esto estuviera pasando, cuando regresó a Londres, jamás creyó que las cosas se tornarían tan grises en la vida de Ginny, después de todo, se veía que todo en su vida era perfecto, claro, hasta que él regresó a su vida.
—Tranquila, tranquila, yo te creo –acarició su cabello –yo te creo ciegamente.
—Él no puede hacerme esto, él sólo se está vengando porque ayudé a Katie.
— ¿La ayudaste a qué? –la alejó de él para observarla.
—No puedo decirte –musitó.
—Cariño, creo que llegamos al momento en que no guardas secretos ¿no lo has pensado?
—No puedo decírtelo –repitió.
—Ahí estás de nuevo, mintiendo por alguien más ¿a quién proteges realmente?
—Yo sólo… a nadie parece importarle –se alejó de él, limpiándose las lágrimas –y tú mejor que nadie lo sabes, ahora sólo van a señalarme, van a creer todas las palabras de Oliver por ser quien es, la gente se olvidará que fue un asqueroso drogadicto, que en su momento fue el ser más miserable, para señalarme a mí, seré la peor de las personas, aunque mi pasado sea similar al de él, y a nadie parece importarle eso, pero tienes razón, yo me metí en esto, yo sola voy a salir.
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Draco no quiso separarse de ella todo ese día, ni siquiera salieron, le dio una pastilla y le dijo que fuera a dormir, y ella aceptó, las palabras de Asher le habían dolido demasiado, y aunque no lo dijo, su mirada la delataba.
—Pensé que huirías con tu padre –bromeó Draco cuando entró al lugar.
—Ganas no me faltaron, pero legalmente, tengo que permanecer con ella.
—Ronald te llevó con Granger –el niño asintió.
—Parece que Oliver mi padre, tiene que comprobar todas y cada una de sus acusaciones, Ginevra ha dicho que mi padre fue un tipo que conoció cuando joven, un famoso frustrado, algo así –se encogió de hombros –dijo mi tío Ronald que ahora sabe porque nunca creyó esa versión.
—Si estás enojado, es mejor que no le digas nada hiriente a tu madre, falta que lo que dice Wood sea cierto.
— ¿Por qué inventaría algo así?
—Yo que sé, él es el escritor –soltó y Asher sonrió negando.
—Eres imposible –se sentó junto a él –y ¿dónde está?
—Le di un calmante y la envíe a la cama.
—Yo me haré cargo de ella, no haré o diré nada, lo prometo –sonrió levantando la mano.
—Confío en que tengas palabra, como el Weasley que eres –golpeó suave la calva del niño y avanzó a la puerta –cualquier cosa, me llamas.
—Lo haré, no te preocupes.
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Draco llegó a su apartamento un poco tarde, le había tomado más tiempo llegar, porque había ido a tomar algo a un bar, cuando notó a los paparazis, decidió ir a la privacidad de su apartamento, pero el lugar estaba lleno de reporteros, así que después de ser grosero, subió.
Se dedicó más que nada a tocar la guitarra, tomó una libreta cerca y comenzó a escribir los acordes que estaba tocando en ese momento, al mismo que poniendo una letra que no le terminaba de convencer del todo, pero aun así continúo haciendo lo que hacía.
Levantó la vista, eran las cinco de la mañana y él no había dormido nada, ni siquiera tenía sueño, volvió a tocar la canción que había escrito en esa madrugada, sabía que no había pasado nada malo o Ash le hubiese avisado de inmediato, así que tenía que esperar una hora decente para llamar y saber cómo seguían las cosas en ese lugar.
Cuando el lugar se llenó de la luz del día, supo que ya era un momento más oportuno para llamar, así que marcó el número de Ginevra, sí, se lo había aprendido de memoria, pero sólo por si en algún momento se quedaba sin batería y necesitaba algo, poder llamar desde otro teléfono.
—Hola –Draco se despegó el celular de la oreja para asegurarse de haber marcado bien, ya que el que contestó fue un hombre –hola –repitió.
—Quiero hablar con Ginevra –soltó.
—Me temo que está un poco indispuesta, Malfoy.
—Pensé que no llegarías, es más, que jamás volverías.
—Seguro eso te hubiese encantado ¿no es así? –Se burló Theo –lamento decepcionarte, Malfoy, Ginny se está duchando.
— ¿Está bien? –interrogó.
—Bastante bien, y bueno, que bien que llamaste, así no tendrá que hablar contigo, por el momento tendrás otra asistente personal.
— ¿Crees que es el mejor momento para que esté encerrada?
—No son tus asuntos ¿te queda claro?
—Dile que me llame –colgó enfadado Draco.
Era de suponerse que con tremendo escándalo, el novio perfecto regresaría de inmediato, bueno, él lo había hecho en cuanto le dijeron la noticia de las primeras planas, tenía que avisarle, pero no había llegado tan a tiempo como le prometieron sus fuentes, y odiaba no poder haber hecho nada, maldito fuera Oliver Wood que tuvo que hacerlo público, sí que no sabía nada de discreción, pero más que nada, lo había hecho como dijo Ginny, para ponerla en evidencia, en venganza de algo que sólo ellos sabían.
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Habían pasado dos largos meses desde que el circo mediático había explotado, los tabloides no habían dejado de atacar a Ginny por todo lo que Wood había dicho, y es que ella no se había tomado ni cinco minutos para aclarar nada, todas las miradas seguían sobre ella, aunque no quisiera, la seguían hasta al súper, ahora comprendía porque Nott le había dicho eso.
Draco Malfoy observó a su alrededor, había un evento de la disquera, y no podía haberse negado a asistir, y no quería, porque ella estaría ahí, y necesitaba verla, saber de sus propios labios que estaba bien, que todo esto no la había quebrado ni siquiera un poco.
Ginny fingió una sonrisa a todos los que le dedicaban una mirada y una sonrisa hipócrita, para después girarse y cuchichear de ella, no se necesitaba ser tan inteligente para saber que ya habían comprado la versión de Oliver ¿para que darle lo que quería respondiendo al ataque? Iba a dejarlo en la oscuridad, como él había dejado a Katie mucho tiempo.
La pelirroja observó a Theo, que había estado luchando por ella todo éste tiempo, y estaban bastante mal las cosas entre ellos, más que nada, porque se negaba a hablar de algo de lo que pasaba con él, no quería meterlo, no quería manchar el buen nombre de la familia de Theo con tantos chismes, así que era mejor alejarlo en lo que solucionaba eso, intentó pasarlo, pero éste lo evitó, no es que no quisiera estar a solas con él, en realidad lo deseaba tanto, pero no de esa forma, no con él observándole de esa manera, por primera vez en tantos años, Theodore Nott le estaba mirando como si fuese una extraña, y eso le dolía en el alma; todo lo que no quería era perderlo, y estaba a un paso de hacerlo.
—Theo por favor –suplicó –mi padre está allá afuera, no quiero darle un motivo más para que se ponga del lado de Oliver.
—Tu padre ya está del lado de Oliver, Ginevra, todo el mundo está comprando su versión ¿sabes por qué?
—Por qué es millonario, porque todos siempre culpan a la mujer de todo lo que le pasa en la vida ¿comenzaras a juzgarme también? Bien, hazlo.
—Dime que no es cierto lo que está diciendo, y lo creeré, ciegamente, Ginny –sus ojos se encontraron –te creeré ciegamente, pero niégalo –suplicó –dime algo, no evites el tema cada que lo toco, dime que no robaste a su hijo, dime lo que sea.
—Theo por favor.
—Jamás te he pedido que hagas algo por mí, digas algo para cubrirme o creas en mí –la mujer retrocedió dolida –sin embargo siempre he sido el hombre que has querido, he estado para ti, he luchado, he hecho todo lo que has pedido y lo que no –murmuró –antes de enamorarme de ti, porque sabía que necesitabas un apoyo, alguien en quien confiar y con quién contar cuando las cosas no estuvieran bien en tu complicado y misterioso pasado; cuando me enamoré de ti, y te pedí que compartieras tu vida conmigo te juré, que no haría nada para lastimarte.
— ¿Por qué me estás diciendo esto? –sollozó.
—Porque quiero que seas honesta conmigo.
—Estoy siendo honesta, Theo, si con alguien he sido honesta es contigo.
—Dime entonces que de las cosas horribles que te acusa Wood son mentira, dilo y no importa lo que digan, voy a creerte y seguirte ciegamente.
— ¿Y sino?
—Sólo sé honesta –pidió.
—Es un 50-50 –aceptó para él.
—Eso no es claro, si quieres salir de aquí, si quieres que alguno salga de aquí, dime la verdad ¿quién es el padre de Asher? –la pelirroja dudó, pero la mirada intensa en los ojos azules de Theo le decían que hablaba en serio, lo conocía tan bien para saber que no estaba jugando.
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Draco observó a Theodore salir de la pequeña habitación, estaba un tanto alterado, suponía que estaba preocupado por todos los chismes que habían comenzado referente a Ginevra y el origen de Asher; pero de algo estaba seguro, que si él, Draco Malfoy sabía que no eran más que patrañas, Nott estaría firme en que solo era un plan del pedófilo desgraciado para llevarse a Asher.
Avanzó despreocupado, o al menos eso es lo que su andar y su rostro dejaba saber, se acercó al niño rubio de ojos azules, y le dedico una sonrisa, choco la mano con él y se sentó a su lado en la pequeña banca.
—Todo el mundo dice que mi madre es una... –se contuvo y suspiró –ya lo sabes ¿no?
—Todo el mundo no tiene por qué tener la razón, Asher –contestó serio.
—Mi abuelo dice que si lo dicen, es por qué es cierto.
—Nadie conoce a tu madre tanto como tú ¿la crees capaz de hacer lo que dice Wood que hizo?
—No lo sé.
Draco suspiró y tuvo que aguantarse las ganas de encender un cigarrillo, él no quería hijos para evitarse todo el relajo de tener que aconsejarlos, posiblemente podría decirle que era un hombre, que se comportara como tal y no como un marica, pero tampoco era como su padre.
—Conozco a Ginevra desde mucho antes de que se embarazara de ti –contestó –era la chica más encantadora y genial que hubiese conocido, ciertamente es terca, obstinada, soñadora y muchas veces pierde el camino por pensar en los unicornios en su cabeza –Asher sonrío por la descripción que Draco le había hecho de su madre, tan certera –pero es una luchadora imparable, es capaz de todo, por mantenerte a salvo de los monstruos que hay incluso en su cabeza, si yo –se señaló a sí mismo –que ni siquiera soy su amigo, no dudo de ella, y le doy mi confianza absoluta ¿tú por qué no?
—Por qué confías en ella –soltó –la historia ha demostrado que no siempre se conoce a una persona en su totalidad, que muchas veces, alguien a quien no crees capaz de hacer algo, es quien lo haría sin dudar.
—Cierto –aceptó –deberías quererla más si ha sido capaz de hacer lo que hizo –sonrío.
— ¿En serio? –le miró incrédulo.
—Dicen que no hay amor más grande que el de una madre por su hijo, Asher, y ese amor se crea por el lazo que hay entre ellos a lo largo de los nueve meses que dura el embarazo, si ella no es tu madre, y aun así te ama con todo su ser, deberías sujetarla y no dejar que te aparten de ella.
—Lo dices como si fuera tan sencillo.
—Mi madre me abandonó, y no he sabido de ella los mismos años que tienes tú –admitió –si alguien que compartió ese vínculo especial, fue capaz de abandonar a su hijo, y alguien que decidió dar todo el amor que tenía a alguien que ni siquiera comparte su sangre, es algo admirable de observar ¿no lo crees?
—Tal vez –musitó el niño.
—Adoras a Theodore Nott por hacer exactamente lo mismo, por quererte como un hijo aunque no lo seas ¿por qué Ginevra no puede ser digna de todo tu amor?
—Por qué ella fue quien me llevó consigo, aun sabiendo que yo tenía un padre y una madre.
—Estas enfadado y lo comprendo, sólo quiero decirte, que esa mujer pelirroja, a la que todo el mundo señala, crítica y ataca, es capaz de todo por ti, y que alguien te amé de esa manera –sonrío apenado, si alguien le hubiese dado ese consejo a él, antes de que hubiese dicho palabras que no sentía –es algo que no puedes tirar a la basura, porque nadie te amará igual que ella, te lo digo por experiencia.
Se alejó de Asher ya que Arthur Weasley caminaba hasta ellos hecho un energúmeno, y lo que menos quería era que siguiera poniendo a Asher en contra de Ginevra.
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Ginny respingo alterada cuando unos fríos dedos limpiaron sus lágrimas, Draco Malfoy le observaba, tan impermeable como siempre, puso los ojos en blanco haciendo que él le regalara una sonrisa torcida, esa sonrisa de chico malo que había ayudado mucho a conquistarla en el pasado, la sujetó del brazo y sin miramientos la pegó a su pecho y la envolvió en sus brazos, el corazón de Ginevra se alteró, como hacía mucho tiempo no lo hacía, le costó un segundo, pero sujetó la camisa del hombre arrugándola sin importarle nada y rompió en llanto.
¿Qué tenía Draco Malfoy que sus brazos siempre tenían ese efecto en ella?
El hombre bajó los brazos de los hombros de la mujer, para rodearla de la cintura, estrujándola aún más de lo que ya lo hacía; las manos de la chica también dejaron la espalda de él para colocarlas en el pecho firme del rubio, mientras hundía su cara en él, perdiéndose en el aroma que tanto le gustaba.
—Tranquila –murmuró acariciando su espalda –no voy a dejar que Wood se salga con la suya, te lo juro, no va a quitarte a Asher.
—Pero él...
—No me importa todo lo que él pueda decir, te conozco Ginevra, eres incapaz de mentir en algo tan serio como la paternidad de Asher, voy a encontrar a Diggory, te lo prometo –besó la parte superior de la cabeza de la chica y después colocó su mejilla.
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Era la primera vez después de tantos años que Ginevra permanecía en sus brazos más de un minuto, y sin tener que forzarla, aunque no podía verle a la cara, sabía que ahora necesitaba apoyo, y no iba a preguntar la razón por la cual usaba sus brazos y no los de Nott, no le importaba, la quería junto a él, de esa y de todas las formas.
—Gracias –susurró la mujer.
—No me agradezcas hasta que solucione todo esto –pidió.
—Eres un bobo arrogante –se alejó de él, con una sonrisa en sus labios –no puedes componer al mundo.
—No me importa el mundo, me importas tú, y tu mundo, y si éste se está cayendo, voy a reconstruirlo, como debí hacerlo en el inicio.
—No debería estar aquí contigo –le informó, pero no se movió de su lugar.
— ¿Por qué no? –interrogó.
—Theo acaba de dejarme –informó –y no es correcto que nos relacionen –suspiró.
— ¿Por qué te dejó? Bueno, porque es un imbécil, claro.
—Me preguntó si Oliver Wood era el padre de Asher.
—Y le mentiste.
—Oliver Wood no es el padre de Asher –observó a Draco –Oliver sólo es un payaso jugando a ser grande y poderoso –Draco sonrió divertido.
—Debí saberlo –se sentó en el borde, la sujetó de la cintura y la sentó en su regazo –el padre de Ash, causó un pánico enorme en el rostro de Pansy, y la he visto ésta noche saludándolo y siendo encantadora con él –Ginny negó –quiere decir que no es un monstruo tan aterrador, digamos que de los monstruos que alberga el mundo, el padre de Ash… es el peor de todos –Ginny suspiró.
—Es encantador –murmuró –y huir de él no fue tan sencillo.
— ¿Qué fue lo que hiciste? –inquirió Draco.
— ¿Por qué te estoy diciendo todo esto? –se burló ella.
—Por qué estás en mi regazo cariño, y siempre te ha encantado estar ahí.
—Eres un idiota –soltó y se recargó en su pecho –uno muy grande.
—Ya lo sé, sólo dime ¿qué hiciste para huir de él?
—Me costó la vida entera escapar de él, pero es inevitable, debí saberlo desde el momento en que volví a verte, si tú regresaste, si Oliver volvió, él también volverá, y no estoy tan segura de que pasará cuando él se presente de nuevo.
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La risa de Pansy llegó hasta los oídos de Harry, así que se giró, para tratar de ubicarla, últimamente había estado demasiado ocupado intentando ayudar a Ginny con sus problemas que la había dejado en el olvido, la premiación a la que había quedado de ser su pareja la había olvidado, dejando que fuese sola.
La ubicó charlando divertida con Oliver Wood, logrando que algo en él se moviera, como si se tratase de un insecto debajo de su piel, yendo de un lado a otro, generando una sensación de furia, frustración y desesperación.
—No, no, no –negó la chica –esa fue de las peores noches –le recordó Pansy a Oliver –no quiero recordarla.
—Por favor, te veías tan encantadora, Parkinson –aduló él –una niñita encantadora.
—Pues jamás he sido encantadora –sonrió divertida.
—Claro, lo encantador quiere ser como tú –recordó Oliver.
—Aun recuerdas mis palabras, me sentiré bendecida por ello, pero recuérdame no dejarte jugar con mis hijos –los dos rieron.
—Buenas noches –saludó Harry.
—Buenas noches –repitió el hombre y observó divertido a la mujer.
—Hola –contestó seria –los dejaré charlar.
—No, en realidad quiero hablar contigo –la sujetó del brazo.
—Oh, es que planeas dejarme hablando sola –se burló –olvídalo, Potter.
—Quiero disculparme contigo, no has contestado mis llamadas, ni siquiera te he visto, y me alegro encontrarte aquí.
—Desde luego –se burló Pansy.
—Yo los dejaré solos –besó la comisura de los labios de la mujer –permanece encantadora, Pansy, que posiblemente te haré la protagonista de mi siguiente libro que definitivamente, no es para niños.
—Suena interesante y… piensa bien lo que te he dicho.
—No jugaré con tus hijos, es una promesa –levantó la mano y se alejó.
La mirada esmeralda se posó en ella después de que Wood se alejó, no podía creer que fuesen amigos, y de que estuviera muy contenta riendo con él, como si no estuviese tratando de separar a una madre de su hijo.
—Sé rápido, porque para ser honesta, no quiero que me vean contigo.
—Ya te lo dije, quiero disculparme.
—No tienes nada de qué disculparte, Harry, la sintonía se aclaró para fortuna tuya, pero ya no me interesa seguir siendo tu amiga, así que borra tus fotos de Instagram.
—Sin duda serías una increíble actriz, eres demasiado dramática para mi gusto.
— ¡Me parece perfecto! –Se zafó de su agarre –déjame en paz a mí y a mi dramatismo, espera, esa fue una increíble frase –se burló.
Pansy se detuvo al ver al hijo de Ginevra, estaba acompañado de un pelirrojo de bonitos ojos azules, que reía divertido intentando darle ánimos al niño, Pansy caminó hasta ellos.
—Hola –saludó.
—Hola –contestó el chico –tío Ron, ella es la novia de tío Harry.
—Oh, no, no, no –sonrió dándole la mano –nada de eso –sonrío coqueta –así que eres hermano de Ginevra.
—Sí –aceptó él con un gesto.
—Nunca mencionó un hermano atractivo –se mordió el labio inferior.
