Capítulo XXI

"Un confuso encuentro"

La muerte de Susana se publicó en todos los periódicos... "Terrence Grandchester queda viudo... su esposa y actriz Susana Marlowe, muere por un problema cardiaco".

La prensa se presentó en el hotel de Terry, esperando a que el actor saliera de su habitación...

- Por favor, les pido discreción, decía el productor de la obra, mientras los periodistas caminaban hacia donde estaba Terry.

- Solamente queremos saber cómo se siente el Señor Terrence, respondió una reportera.

- Sí, lo único que les solicito es que sean breves.

Terry salió de su habitación y la prensa se abalanzó contra él.

- Señor Terrence, cómo se siente al haber perdido a su esposa... era tan joven...

Terry estaba confundido, no había dormido en toda la noche y la plática con su mamá lo dejó peor.

- Bueno, solo les puedo decir que me siento mal... que todo esto me tiene mal y que no quiero contestar a sus preguntas... perdón... pero no puedo...

- Pero señor Terrence, a su público le gustaría saber qué va a ser de su carrera.

- Pues mi carrera sigue... la obra tiene un actor sustituto en mi papel sólo por unos días, así que no hay nada que decir. Trataré de descansar y asimilar lo que sucedió... Después todo volverá a la normalidad.

Diciendo esto, Terry se retiró y no quiso contestar ni una más de las preguntas de los periodistas.

Ese día, todos trataron de descansar... Eleonor fue a presentar su obra y visitó a Terry... trató de no hablar de Candy, ya que eso lo ponía mal... así que platicaron de otras cosas y le dio ánimos.

Al siguiente día, Candy y los demás desayunaban en el restaurante de su hotel y comentaban sobre la nota en el periódico.

- Pero cómo es posible??? Comentó Candy... por qué no dejan a Terry en paz???

- Candy... Terry es un actor y él eligió ese camino... tiene que soportar esto y muchas cosas más... es el precio de la fama, dijo Eleonor.

- Si, pero también es muy doloroso en este momento hacerle tantas preguntas y tan...

- Candy tiene razón, interrumpió Larry... esos periodistas no son nada sutiles...

- Yo opino lo mismo, dijo Albert.

- Pues sí, pero yo estoy con Eleonor, comentó Catherine. Terry eligió el camino de la fama... y no es fácil, pero él se debe a su público y ellos quieren saber todo lo que pasa en su vida... es a lo que se arriesga un artista.

- Y bueno... cambiando de tema, dijo Eleonor...

- Candy... me gustaría hablar contigo...

- Sí señora... claro, dijo Candy presintiendo que Eleonor quería hablar sobre Terry.

Candy sabía que no podría evitar por mucho tiempo su encuentro con el amor de su vida, además de que ahora sería su "hermanastro", tenía que cumplir la promesa que le hizo a Susana de no abandonarlo nunca. Por otro lado, sentía unas ganas enormes de verlo, abrazarlo, besarlo y decirle que todo estaba bien... que no se preocupara y que por fin podrían estar juntos.

Eleonor y Candy fueron a dar un paseo...

- Candy...

- Si??? Preguntó temerosa.

- Yo te he llegado a querer como a una hija... si lo sabes verdad???

- Pues no lo sabía, pero se lo agradezco infinitamente... y yo también me he encariñado mucho con usted.

- Bueno, pues por lo mismo, quiero decirte que me gustaría mucho verte feliz... al igual que a...

- Terry... terminó Candy.

- Así es… yo sé que he insistido mucho con el tema... pero Candy, ahora él está solo... y te ama... te necesita... no sabes cuánto.

- En serio usted cree que Terry me sigue amando???

- Candy!!! Por favor... claro que te sigue amando...

Candy se sonrojó y sonrió un poco nerviosa y con un poco de tristeza en su mirada.

- Mira Candy... yo sé que todo esto ha sido difícil para los dos... pero... por qué no hablas con él???

- Pero... yo... qué le voy a decir???

- Dile cuánto lo amas y hazle saber que estás con él.

- Pero señora Eleonor... yo no puedo llegar con Terry y decirle que lo amo, cuando su esposa acaba de fallecer... eso sería muy imprudente de mi parte...

- Bueno, no lo veas así... él necesita tu apoyo... Pero sabes??? Ya no voy a forzar esto más... Obviamente yo los quiero ver juntos y felices... pero veamos qué dice el tiempo.

- Así es señora Eleonor... el tiempo lo dirá todo. "Espero que el mismo tiempo me ayude a que todo se dé naturalmente", pensó Candy.

Terry estaba pensando en todo lo que había hablado con Eleonor... recordaba cada una de sus palabras y se daba cuenta de que cada vez era mayor el deseo de ir a buscar a Candy y correr a abrazarla... quería decirle que la amaba, que lo perdonara por ser tan cobarde y abandonarla por Susana.

En eso, Terry tomó una decisión... no esperaría más... buscaría a su mamá para preguntarle por Candy...

Terry salió corriendo... fue a comprar un ramo de rosas blancas (las favoritas de Candy) y se dirigió al hotel donde se hospedaba Eleonor.

Eleonor había tenido que salir al teatro, para ver algunas cosas, mientras que Candy platicaba con Larry en su habitación.

- Papá... no sabes lo mal que me siento...

- Hija, por favor dime qué te pasa... puedes confiar en mí... soy tu padre y te amo.

- Hay papito... dijo tomando su mano y llorando al mismo tiempo... Son tantas cosas... pero ya no puedo más... y le tengo que contar a alguien esto...

- Qué pasa Candy???

- Pasa que hice una promesa... algo que no sé si debí hacer... o más bien... no sé si podré cumplir.

- Pero qué prometiste Candy??? Y a quién???

- Papá... le prometí a Susana que haría mi vida con Terry... que nunca lo abandonaría.

- Pero... Susana te pidió eso??? No lo puedo creer!!!... según lo que Eleonor me contó esa chica no era buena... era egoísta y hasta prepotente.

- Pues se equivocó papá... ella sólo estaba enamorada. Y sufrió mucho al lado de Terry, porque me confesó que él nunca la quiso...

- Hija, pero no sé qué es lo que te aflige, si siempre has amado a Terry... no te preocupes... deberías estar contenta de cumplir algo que más que una promesa es un sueño para ti.

- Pues si... ya sé... pero no sé qué ni cómo hacer para acercarme a Terry. No sé si decirle la verdad o simplemente provocar un encuentro papá...

Candy lloraba desconsoladamente y su padre la abrazaba, cuando de pronto, se abrió la puerta... era Terry...

- MAMA... DIME POR FAVOR DONDE ESTA CA...

Terry vio la escena... Candy abrazaba a un hombre en la habitación de su madre??? Pero qué estaba pasando??? De repente...

- Terry... yo... eh... te presento a Larry, dijo Candy nerviosa.

- Perdón, dijo Terry saliendo de ahí...

- TERRY, gritó Candy...

Terry corrió sin pensar en nada, dejando caer el ramo de rosas blancas que traía para Candy... Había hecho el ridículo... encontrar a su pecosa en un cuarto de hotel y en brazos de ese tal Larry???!!! Era más que doloroso para él... por fin había comprobado que el tipo de la nota, tenía algo que ver con ella... Mucho más que eso... la abrazaba con tanto amor y ternura que... tenía ganas de desaparecerlo del mapa.

Candy salió del cuarto, no sabía lo que pasaba... aunque pudo intuir los celos de Terry, quien no lo pudo ocultar con su actitud... Ahora iba a ser más difícil poder acercarse a él... todo estaba muy confuso. De repente, Candy se topó con el ramo de flores... lo recogió y leyó una nota que decía: Candy... simplemente... Te amo.

Larry siguió a Candy y la encontró sentada en el piso, llorando a mares y abrazando las rosas blancas que Terry dejó caer. Parecía que todo estaba perdido para su hija... pero aún así, todo eso tenía una solución... y ahora le tocaba a Larry poner de su parte para que esto se aclarara.