CAPITULO XX

LA VERDAD DOLOROSA

Madre Montserrat vio el cofre… ya Adelina sabia la verdad, una verdad que la hacia inmensamente desdichada…

-Hija…

-Soy hija de Anthony Brower…Mi madre tuvo amores con él… ahora entiendo porque él no me atrajo nunca como hombre… era algo más… ahora como miro a los ojos al comandante con semejante verdad escondida…

-Leíste la carta que te dejo tu madre…

-Si… La leí. Me dice que ella tuvo amores con él cuando pasaron los sucesos del 64, en mi país… que la salvo de un incendio, y que de ahí se frecuentaron y se enamoraron… de esos amores, salí yo… ahora entiendo porque nunca me entendí con el que llamé hasta ayer, padre… un hombre que no respeto ni siquiera el lazo filial que me unía con él, solo porque mi madre no quería atenderlo como mujer…termino mirando hacia mí… Por algo mi madre me alejo de la casa… Madre, con esto, no podré participar en el debate televisivo, ni en los semilleros… aquí la gente no es muy caritativa con estos escándalos…no quiero pensar que esto se filtre a los columnistas de chismes como la Joan Rivers y otras mas de su calaña, son capaces de inventarme no sé cuantos amantes cuando yo se que ninguno me ha tocado, ni me dejaré tocar de nadie que no sea… él.

-Esto nunca se sabrá, hiciste bien en venir a pedirme consejo… dame ese cofre… y tomando el cofre de las manos de la chica, lo puso en su secreter bajo llave…

-Aquí conmigo se queda ese cofre… mientras se realizan los debates televisivos… después que pase todos, determinaremos si se da a conocer o se le reúne a los interesados… mientras no. Mientras estén aquí, nuestro deber es protegerlas de que cosas como estas caigan en manos malintencionadas. Y ellos no se atreverán a violar algo dicho en SECRETO DE CONFESION.

-¿Y ese asesino que dicen que tiene que ver también con él?

-Se dice que ese asesino, es uno de los hijos que tuvo con Pauna… cuando esta era una adolescente… un caso de estupro que nunca fue juzgado ni condenado… ella tenía diecisiete años cuando aquello pasó… Ustedes tienen la misma edad de él… al menos, tú… y te hace más vulnerable.

-Ahora entiendo por qué el comandante se muestra tan protector… ¿El sabe esto?

-No, por fortuna- mintió, aunque odiaba mentir, por su calidad de religiosa acostumbrada a decir la verdad… pero si le decía que estaba enterado, empeoraría la situación. William sabia todo, pero nunca diría nada, al menos no por ahora.

-Imagino que tendré que decírselo a… él. Si es mi padre, tiene derecho a saber cual fue la consecuencia de su aventura.

-No hay necesidad de hacerlo ahora… ya tuviste bastante con quitártelo de encima… cuando te creía material de conquista fácil… con esto, sería como echarle leña al fuego… y buscarte la enemistad de la fabricante de estrellas… y esa mujer tiene influencias para fastidiaros la vida, incluso para hacer que te apliquen la ley de inmigración 187, sin contemplaciones.

-¿Por qué?

-Ella siempre estuvo enamorada de ese tipo… aunque ahora haga ver que lo odia. Y cualquier persona que haya tenido algo que ver con él, se convierte en su enemigo… aunque tenga lazos de sangre como tú…

-O sea, que si a ese loco le da por atacarme… yo no soy manca y aunque sea hijo de ella…si tengo que cargármelo, me lo cargo. No me voy a dejar matar ni me voy a vender barata… y tampoco voy a permitir que lo destace como si fuera una res…

EN EL CLUB DE MONSIEUR LACHETTE… ALEXANDER SE ENTERABA DE LA MUERTE DE LA AMIGA DE ELIZA.

-¿Pero… están seguros de que fue con él con quien se le vio por última vez?

-Eso fue en tu día libre… el verdugo hizo su aparición, y como tiene ese cuerpazo… ya sabes, las Klaise querían acción, pero se lo llevó la ucraniana… triste final…

-¿Lo han visto?

-Desde que pasó aquello, no ha vuelto, sabe que hay orden de aprehensión contra él, porque no ha ido a presentarse para ser interrogado… tu deberías ir…

-Y claro que iré… estos líos no me gustan, no soy un santo, pero nunca he tenido problemas con la ley.

Alexander había ido el día libre con Hayden al médico para que le hicieran un ultrasonido, para saber cómo estaban los mellizos… porque ya sabían que eran gemelos.

-¿Cuánto tiempo tienes de no visitar a tu madre, Alex?

-Casi desde que me fui… tres años… -dijo con gesto triste.

-Deberías ir a verla, amor…- Hayden habia sido adoptada, y consideraba que todas las madres debían ser adorables, por que la suya lo fue… ya no estaba en este mundo, y lamentaba que no pudiera disfrutar a sus nietos… por eso no entendía cómo Alex podia estar tanto tiempo lejos de la suya.

-No creas que es un ángel, como me describiste a la tuya… la mia no quería que me moviera de la casa para nada… nunca estaba satisfecha con nada de lo que hiciera… lo que me hizo alejarme fue algo peor… cuando empecé a fijarme en las chicas, me prohibió tener novia, que yo solo debía ser para ella… ahí me di cuenta que algo andaba mal… y empecé a investigar… yo fui adoptado… aunque mis papeles de adopción, jamás los encontré.

-¿Y por eso no la perdonas?

-Digamos que ya no la odio…- al ver la mirada horrorizada de la chica- Perdona, cariño, sé que esto no te gusta escucharlo, pero es la verdad… eso que pretendía estaba fuera de toda lógica y razón… además debieron decirme la verdad.

-Me duele que digas eso, por muy mala o por muchos errores que haya cometido, igual es tu madre, y debes perdonarla… es un peso grande que se lleva en el alma no hacerlo.

El hombre acaricio el cabello rubio de su mujer… era un ángel, que tal vez él no merecía tener, con un corazón de oro y un alma hermosa… y se sentía miserable cada vez que por exigencias de su trabajo tenía que terminar la noche con alguna "clienta"… pero era eso o que sus hijos no tuvieran lo más indispensable, y eso no podía permitírselo.

La ultima con la que estuvo, le dio una tarjeta para que fuese a audicionar con Pauna Andrew, y le escribió algo atrás para que lo atendiese… y la cita la tenía esa misma tarde… Recogió el portafolio que tenia con sus trabajos… incluso un demo que hizo con una canción de moda, para que lo escuchase… y mando a lavar el único traje decente que tenia para asistir a la entrevista.

-¿Nervioso?

-Si, cariño… ojala no tenga que volver al principio, como siempre… aunque tengo el presentimiento de que no será igual como siempre me pasa…

-Eso es bueno- dijo arreglándole la corbata.

EN LA UNIVERSIDAD CATOLICA… ADELINA ESTABA AUN AFECTADA POR LO QUE HABIA DESCUBIERTO… TENÍA CITA CON EL RECTOR… YA HABIAN LLEGADO LOS ALTOS DIGNATARIOS DE LA CICR… EL DOCTOR LEBLANC, QUE ERA UNO DE LOS DIRECTORES DE LA CICR CON SEDE EN GINEBRA, EL DOCTOR LANGLEY, DECANO DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UCLA, Y EL DOCTOR YVES CASSEL, DIRECTOR DEL INSTITUTO DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO, Y JURADO DEL CONCURSO JEAN PICTET.

A pesar de que tenían los trabajos adelantados… la fecha del debate televisivo estaba a la vuelta de la esquina y ya tenían los fondos recaudados… los Johnson Keegan, eran los que mayoritariamente habían patrocinado el evento… pero Adelina tenia la mente y el alma en otra parte… el secreto que guardaba era sumamente doloroso…

Ya había hablado con el rector al respecto, y se había sentido mejor después de hablar con él, pero el miedo y la incertidumbre no se iban… sobre todo… aquel asesino en serie, que cada vez dejaba mas estelas de sangre y terror a su paso…

Estaba enterada que había intentado secuestrar a los hijos de una pareja de policías que conocía… Iara había sido compañera en el grupo de Reacción Inmediata, y conocía a los niños y al esposo de esta… ya que ella era parte del equipo de debates.

Y le angustiaba saber que tal vez no era la única que tenia semejante secreto entre pecho y espalda… también podían estar en idéntica situación, las dos Esmeraldas y Yaricris, que estuvo cerca de ser una de las víctimas del carnicero… pero por la intervención de Stear Cornwell… aquello se conjuró. El comandante Andrew, se preocupaba por llevarla todas las noches a su residencia… dormía más tranquilo sabiéndola segura y a salvo.

El comandante… ese era otro problema que tenia… había tenido oportunidad de conocer al hombre detrás del uniforme de combate… y lo que conocía le gustaba cada vez más… le angustiaba saber que esas atenciones podían terminar en otra cosa, si se enteraba que era la hija del hombre que detestaba… sin saber que él ya conocía parte de esa verdad.

El desde el momento en que lo supo, se encargo personalmente de cuidarla… ya que eran parte de la recién estrenada FRECUENCIA CATORCE- SWAT RADIO. Y ella ya estaba en entrenamiento para ser la escolta del jefe. Desde ese día, habían intimado más… aunque él, respetuoso y caballero, no volvió a besarla… aunque se moría de ganas de hacerlo y ella esperaba con ansias volver a sentir aquellos besos.

Pero, ese secreto la invalidaba para mirarlo, el nunca se fijaría en ella siendo la hija del hombre que había destruido la vida de una menor de edad… Pauna tenía solo diecisiete años… su madre tenía veinte años… cuando la tuvo…

-Adelina…

-¿Eh?- dijo la chica volviendo a la conferencia.

-Parece que estas en la luna… desde hace días estamos notando que estas extraña…

-Qué cosas dicen… es solo cansancio…

-Y te veo ojerosa, como si hubieses pasado llorando toda la noche… -dijo Esmeralda Emperatriz… a mi no me engañas…

Adelina miro a su amiga con cara de impotencia… ansiaba contarle su drama, pero la detenía el estar enterada del drama de ella… que ni lo sospechaba, era la hija de George Johnson… Y sentía que ese secreto podría destruir a su amiga…

-No es nada, Emperatriz… solo cansancio… esos entrenamientos tan intensos solo me dejan con ganas de llegar a acostarme… y los preparativos para el debate televisivo…

-Nos hace falta salir a algún lado… amiga.

En ese momento, terminaba la reunión… ya estaban listos los temas que había que estudiar… y debían reunirse ambos equipos de debates para hacer prácticas. El presidente del equipo de la UCLA, era amigo personal de Willliam desde la academia, el oficial Peter Malloy, quien estaba comprometido con Sofía Deyanira Abrego Martínez, que era parte del equipo de debates de la Universidad Católica, los del equipo contrario eran estudiantes tanto de licenciatura en Leyes como de Maestría, que era lo que cursaba el novio de Deya.

Al salir del salón de Rectores… una llamada en su celular la alertó… era del comandante Andrew.

-Me tengo que ir… me requieren en la oficina…

-Te acompaño- dijo Emperatriz… dice el comandante que no debes andar sola ahora que ese CARNICERO, anda por ahí suelto… todos están alerta.

EN LA MANSION ANDREW… PAUNA RECIBIA A UN NOVEL ACTOR… QUE INTENTABA HACERSE DE UN LUGAR EN LA MECA DEL SEPTIMO ARTE…

Un hombre, sumamente nervioso, llegaba a la mansión Andrew, tenía una cita con la todopoderosa Pauna Andrew, la fabricante de estrellas de cine…

-Pase, la señora Andrew, lo espera.

Alexander entró… era una mansión lujosa… digna de un magnate… era la famosa mansión Rosecliff, donde se había filmado el Gran Gatsby, la famosa película estelarizada por Robert Redford y Mia Farrow… hoy era la residencia de los Andrew… de estilo inicio de los años veinte… aquella década loca antes de la segunda gran guerra.

Pauna apareció vestida con un jumpsuit azul cobalto… que la hacía verse radiante… y hacia mas rubio su cabello, resaltando el bronceado californiano que la hacía verse irresistiblemente sexy.

-Tu eres…

-Alexander Billingshaw, vengo por recomendación de Janet Klaise…señora Andrew.

-Ah, la madre de Karen, ex prometida de mi hermano… bien… veremos qué puedo hacer por ti… me has caído bien, muchacho. – Y vio en él a un Anthony joven, sexy, sensual… como aquel que la deslumbro y que la hizo crear aquella valla publicitaria que decía… ¿Quién es Anthony Brower? Y aparecía el hombre recostado en una tarima cubierta con una tela de satén y el cubierto con un short de denim que no dejaba gran cosa a la imaginación. ¿Y si probaba con él aquel truco que llevo al estrellato al hombre que jugó con sus sentimientos y se burlo miserablemente de ella… casándose con su hermana?

-¿Alguna vez has hecho fotografía publicitaria?

-Nunca, señora- dijo el muchacho, azorado- He grabado comerciales, pero nunca anuncios publicitarios… no me consideraban serio para eso.

-Pues conmigo vas a iniciar…hemos de dosificarte… ven mañana y te explico, desde hoy te represento…

Al muchacho se le iluminó la cara… podría dejar ese empleo que nada le aportaba, salvo temores de perder su matrimonio.

-No dices nada…

-Es mucha generosidad de su parte… pero debo confesarle algo… soy casado…

-Hijo, no estoy mirándote como se que te mira Janet…-sonrió- No tienes nada que temer… en el mundo del cine, conviene tener ciertas cosas ocultas… más tarde nos ocuparemos de tu matrimonio, ahora tenemos que concentrarnos en sacar un producto que vender… tú.

-Gracias, señora- dijo aliviado de no tener que esconder a Hayden…estaba tan orgulloso de ella…

-La quieres mucho.

-La adoro… está esperando gemelos… es…el amor de mi vida…

Pauna sintió conmoverse, así hubiera sido su hijo, si no estuvieran perdidos… había perdido el conocimiento debido al dolor y al esfuerzo para parirlos… cuando despertó le dijeron que habían nacido muertos… y esa herida siempre la llevaría en el alma…

Y comenzó la tarea de dar a conocer a una nueva promesa de la actuación… y ella a crear su propia Galatea, aunque fuese al revés.

-Eleanor… habla Pauna… tengo al candidato perfecto para que haga el papel del Comandante Lavelle, en la película de tu esposo… solo que tengo que dosificarlo… para que cuando salga en tu película ya la gente lo conozca…

Y así comenzaría nuevamente lo que una vez dio fama y fortuna a Anthony Brower, sin saber Pauna, que iba a hacer famoso a su propio hijo.

Incluso llamo al dueño de The Stud Inc… para decirle que había perdido una de sus mejores atracciones…

-De modo que me robas a uno de mis "galanes"…

-Si, como comprenderás, ya que lo voy a representar, no es conveniente que esté trabajando de stripper… quiero hacer de él un actor de fama mundial… una estrella de cine.

En el preciso momento que Gerard hablaba, llegaba Ted Harrison, que no era otro que el criminal más buscado del estado… Gerard no lo había visto llegar… aprovecho para escuchar la conversación y anotar la dirección de Pauna Andrew, el nombre que saco de los labios de Miriam Stone antes de torturarla y matarla… ahora nada lo detendría para consumar su venganza… o al menos eso pensaba él…

Pensó en matar al francés… pero algo que vio lo hizo desistir… una muchacha vestida de uniforme de una compañía de limpieza… que lo vio… pero el no sospechaba que aquella chica era una policía infiltrada en el negocio de Lachette…

-Carajo, me vio- dijo María del Cielo – Tengo que apresurarme y decirle al jefe Andrew que esté pendiente de su familia…

Y salió afuera a buscar un lugar para llamar por su celular… cruzo la calle y entro a un vehículo que tenía el logo de la compañía de limpieza que hacia el aseo del local para la noche.

-¿Tienes algo? –pregunto el teniente Gunzer… quien era el segundo al mando del grupo del comandante Mc Murphy.

-Si… ya apareció el hombre que buscamos… creo que ya sabe donde vive Pauna, con su familia… no tardara en caer en la trampa… Y no dudo que piense en eliminar al francés.

-¿Te vio?

-Si, yo creo que eso fue lo que impidió que lo hiciera ahora… sugiero que se ponga una patrulla con gente fuertemente armada… y yo adentro, para no despertar sospechas.

-Maricielo, te matarán.

-Olvidas que fui CASCO ALADO… no voy a venderme barata… además, dudo que lo deje salir vivo de aquí si ataca a Monsieur Lachette… o nos mata a los dos… o es el quien sale muerto…no hay opción.

La mirada férrea de la chica, dio a entender a Gunzer que ella estaba enamorada del francés… y que sería capaz de enfrentarse al mortal asesino serial.

-Ya te dijo el jefe Mc Murphy que no te expongas innecesariamente, déjale eso a los que saben lo que hacen…

-Yo también se lo que hago, Gunzer… por algo fui Casco Alado… yo no pienso dejarlo salir vivo.

En ese momento Todd salia para subirse a una motocicleta… sin saber que esta tenia ya un dispositivo GPS, colocado unos minutos antes por la gente que estaba en el blindado, como verdaderos comandos.

-Ya le instalaron el GPS, no habrá lugar donde vaya que no sepamos que hace… estamos cerca de atraparlo, aunque bien sabemos que no vamos a atraparle vivo. Ya sabe quiénes son sus padres biológicos… no doy un centavo por las vidas de Pauna y de Anthony si esto se llega a llevar a cabo…

El detective William Gunzer era parte de los Olimpicos desde hacia casi ocho años… primero fue patrullero antes de que lo convocaran… al grupo bajo la directriz del comandante Mc Murphy… sabia que era solo cuestión de tiempo para que el carnicero volviera a atacar… y allí lo iban a estar esperando…

AL DIA SIGUIENTE, EN CASA DE PAUNA… ALEXANDER LLEGO TEMPRANO PARA INICIAR LA SESION DE FOTOS…

-Buenos días…

-Listo para iniciar tu camino al estrellato…-sonrió Pauna al verlo…. –Nos vamos.

-¿A dónde?

-Mi casa de playa en Malibú… yo trabajo mejor allá, y hay todo cuanto necesito para renovar ese portafolios… además, quiero poner en práctica nuevamente una vieja idea… que me dio éxito con una persona… - y entrando al lujoso Lamborghini que era de su propiedad, Pauna al ver el asombro del chico que siempre andaba en autobús o en moto, sonrió, pensando… "definitivamente no está acostumbrado a las cosas buenas de la vida… ya habrá tiempo para que se acostumbre"

En el camino, Alexander le preguntó por que una mujer bella como ella, no tenia un hogar formado.

-Sucede, hijo, que a veces uno comete errores lamentables cuando se es joven e impresionable… me enamoré, o mejor dicho, me encapriché… con un joven actor que iniciaba sus pininos… lo ayudé hasta donde pude… y cuando yo esperaba que nos íbamos a casar… me abandonó y se casó con otra.

-Qué miserable- dijo el chico con gesto duro- y malagradecido, además.

-Un tiempo después, descubri que estaba embarazada, y como era muy joven, hui de mi casa… trabaje de diversas cosas, hasta que mi embarazo se hizo evidente… y fui a dar a un albergue de muchachas con problemas… allí me atacaron los dolores de parto… tuve un parto dificil… cuando recobré el conocimiento fue para que me dijeran que mis hijos murieron nada mas nacer… regresé a mi casa con el alma marcada y el corazón destrozado por el sufrimiento… mi hijo tuviera tu edad, Alexander…

-Yo, soy adoptado… tuve que irme de casa, por que mi madre adoptiva empezó a mirarme de otra forma… y eso no podia ser… era mi madre, y nunca la iba a mirar como mujer… por eso me siento algo incomodo de tener que ocultar a una mujer como Hayden, mi esposa… y si mi fama depende de tener que dejarla, prefiero no ser famoso…

Pauna miró al muchacho… cada vez encontraba mas rasgos de Anthony en él… pero la determinación y la firmeza, eran muy de ella… si tan solo pudiera estar segura…

-Despues de esta sesión, irás a entrevistarte con la señora Eleanor Baker, ella es la productora junto con Richard Grandchester de una película ambientada en la Segunda Guerra, de hecho solo faltaba el protagonista principal… ella te dara una parte del guion para que la estudies y hagas audición. Y le dio una nota para que fuera a ver inmediatamente a Eleanor.

La sesión de fotos duro toda la tarde… y el chico saco todo lo que tenia para ofrecer en esa sesión, era fotogénico, se sabia admirado, atractivo y lo demostraba, tanto como su padre, Anthony, con el que Pauna le encontraba todavía mas parecido…

La ultima foto fue con la vestimenta que hizo famoso a Tony. Un short de denim, sin camisa, y recostado provocativamente sobre una sabana de seda… y una actitud seductora…

-Excelente… esto repartido por toda California… será un furor…

-Hizo esto con aquel que la engaño…

-Si, gracias a mí hoy es un actor de fama… me pago destrozándome el corazón y desgraciándome la vida.

-¿Me permite darle un consejo? –dijo dulcemente el muchacho – Se que usted no es de las que acepta consejos, y menos de un extraño al que está tratando de ayudar… pero si lo hago es por que me simpatiza.

-Dime…-dijo mirándolo con un brillo de lágrimas en los ojos.

-Usted se tortura mucho con eso… no es fácil superar un desengaño amoroso… y lo se por que en medio de mi apostura, tuve tambien problemas para tener una novia que valiera la pena… todas iban por mi atractivo físico… y eso no llena, en verdad… pero si se queda anclada allí, esta perdiéndose de muchas cosas buenas en su vida… y de disfrutarlas… No se quien será ese tipo, y por lo que me ha dicho, no me interesa saber quien es… solo por que la hizo sufrir… no le pido que lo perdone, por que algo asi no se perdona fácilmente… pero al menos, trate de olvidarlo… para que tenga un poco de paz, consigo misma.

Pauna miro al muchacho que la miraba con la ternura de un hijo cuando esta aconsejando a su madre.

-A otro ya lo hubiera puesto en su lugar… pero contigo no sé que me pasa… no puedo decirte algo que te pueda lastimar.

-No se lo digo por meterme en su vida… sino por que la veo atormentada por eso… el pagará algun dia lo que le hizo… nada en esta vida se queda sin castigo…

Pauna ignoraba que estaba frente al hijo que creyo muerto, al igual que aquel otro que estaba esperando vengarse… al regresar a la ciudad… Eleanor paso a dejar a Alexander en casa de los Grandchester… No podia correr el riesgo de que cualquiera le robara la carta de recomendación que le habia dado… por eso en el camino concertó la cita con Eleanor Baker, con quien la unia una gran amistad.

Al regresar a su casa, no se dio cuenta de la moto que estaba estacionada al frente ni del silencioso motorista que vio entrar el lujoso Lamborghini a los predios de la mansión.

-Con que tú eres la que me vendió… la perra que me trajo al mundo… fuera fácil acabar contigo esta misma noche… pero todavía me falta saber quien fue el malnacido que me engendró… todos pagarán lo que me han hecho el mismo día… al igual que las perras que tengo por "hermanas" por muy soldados que sean…

Y salio del lugar, sin percatarse que a discreta distancia un auto sin placa ni luces le seguía… era un auto policial encubierto…

HOLA: Este es el capítulo veinte del fic LA FUERZA DE LA SANGRE… para tomatazos, felicitaciones, reviews y otros, escribir a: Carla_regina33 Gracias por leer. IURISANGEL.