Espero les guste el capi, mil disculpas por el retraso!


El precio a pagar

Dean acompañó a Matt hacia su casa, ya era tarde, tanto que la noche comenzaba a retroceder, dando espacio al nuevo día. El rubio no entendía como era posible que entre platicas, la noche se les hubiese ido volando. El castaño no recordaba haber pasado un rato igual de grato en toda su vida, aquel hombre rubio y de ojos fuertes, le hacía sentir seguro, y algo así como un sentimiento "tonto" comenzaba a crecer en su corazón.

La casa se encontraba en un silencio sepulcral, las luces del nuevo día iluminaban su contorno dándole un aire de ensueño a todo su alrededor. El cazador suspiro sin quererlo, al tener que despedirse de su "Voz".

-Bueno, te veo mañana- dijo el rubio, mirando hacia el suelo, se sentía ridículo comportándose como un adolescente, pero simplemente, no podía evitarlo.

-¿Mañana?, pero si ya es "mañana"- sonrió Matt- te veo más rato…..espero.

El chico se sonrojo enormemente con lo dicho, Dean que noto el rubor en su compañero, sonrió y dijo un seguro "Si, nos vemos mañana". Matt entró rápido hacia la casa, dejando salir un "me castigaran por la hora!" que hizo sonreír aún más al cazador.

Bobbi esperaba sin dormir la llegada de su amigo, sentado en el viejo sofá del motel. Pensaba sobre la conversación que tuvo con la Sra Ackles, la mujer, le presultaba muy atractivo, aun cuando era algo mayor que él, un batir de alas interrumpió sus pensamientos.

-Cas...¿Dónde te habías metido?

-Aún no lo sé bien.

Castiel contó a su amigo todo lo ocurrido en el bosque, para luego despedirse con prontitud, "Iré a buscar más aliados para la guerra" dijo, esas palabras y una linda sonrisa, fue lo que ofreció el ángel como despedida.

Sam Winchester se encontraba hablando con su nuevo amigo, el paisaje había variado una vez más, convirtiéndote en una bella feria de pueblo, muy linda, pero vacía, solo se encontraban en ella el alto cazador y su amigo, la "voz" de Dean.

-No he vuelto a verlo

-¿A quien?

-Al chico, aquel que tanto se parece a Dean, me temo que esta sufriendo, me temo que soy yo quien le produce el daño

-Ya hablamos de esto, no eres tú, es él, Lucifer

-Pero aún así, es mi cuerpo

-Pero no eres tú, vamos, debes dejar de pensar en él, mira como te alteras- su entorno se volvió gris, lleno de nubarrones en el cielo.

-Lo sé, pero no puedo evitarlo, ese pobre chico, ni siquiera sé su nombre….¿Sabes? el dijo que me perdonaba….debo ayudarle ¿Me entiendes?

-Lo harás, cuando nuestro plan se lleve a cabo, lo harás.

-Ah, el plan….no me has contado todo sobre ese plan, y no me digas que es porque hay cosas que desconoces, mientes muy mal.¿Qué es lo que me estas ocultando?

-Entonces no te mentiré, solo te pediré que confíes en mi, tú, Dean, todo saldrá bien.

El joven cazador llegó al motel con la sensación de estar florando, la sonrisa bobalicona no pudo ser borrada ni siquiera por la mirada preocupada de su amigo.

Bobbi, se apresuró a contarle lo ocurrido con Castiel, el rubio sobre su conversación con Matt. Los cazadores decidieron descansar y seguir averiguando al día siguiente. Despertar el poder oculto de Matt, era aún un misterio para ellos.

Pasado el medio día, los cazadores almorzaron y se separaron, mientras que Dean iba a conversar y acompañar a Matt, el viejo cazador iría al bosque el mismo, Cas le aseguró que no corrían peligro, por eso decidió ir solo, a ver si aquellos seres conversaban con él.

-Tengo una propuesta que hacerte- dijo el castaño al ver al cazador llegar hasta la casa

-¿Si? ¿Y cuál sería esa propuesta?

-Quiero ayudarte, ayudar a tu hermano, hacer lo correcto, pero no sé como, te propongo que me ayudes- Como respuesta, Matt recibió una sonrisa de Dean Winchester, el cazador se sentía feliz de que el chico se hubiese decidido a ayudar en tan poco tiempo.

Durante varios días Dean acompaño a Matt a sus diversas tareas, cuidar de los niños del hogar parecía ser su principal actividad, las conversaciones entre ambos eran cada vez más fluidas, Matt lamentaba no poder despertar sus habilidades, ni poder ayudar a Dean y agradecía que este no le presionara más de lo debido, aunque él tenía claro que el hombre hacía un esfuerzo sobre humano por no perder la paciencia, le dolía mirar en los ojos del cazador la tristeza y frustración por no poder despertar los poderes, de quien, se suponía debía salvar a su hermano.

Bobbi por su parte, no había tenido mayor suerte, no había podido conseguir nada que pudiese ayudar en el despertar de Matt, ni tampoco había encontrado a los "lobos" en el bosque, estaba claro que ellos no le querían cerca. El cazador se sentía frustrado, intuía que algo de su "pacto" le hacia de cierta manera "impuro" ante esos seres, pensaba eso ya que al acercarse al bosque comenzó a sentir debilidad en sus extremidades, debilidad que aumentaba a medida que avanzaba hacia el bosque, no pudo continuar, temiendo quedar invalido dentro de ese enorme y misterioso lugar. En lugar de busca a los seres misteriosos, indago en el pueblo, biblioteca, tiendas esotéricas, etc. No había encontrado nada útil. Frustrado había terminado por acompañar a la Sra Ackles y a veces a los chicos en su "entrenamiento".

-No puedo mover esa piedra, tampoco puedo hacer que el viento sople más fuerte.

-Quizás tus poderes solo funcionan con lo sobrenatural…si Cas estuviera aquí, maldito alas, como es eso de que se fue!

-Y si vamos al bosque otra vez, puede que ellos si aparezcan esta vez.

Los chicos al igual que Bobbi habían ido varias veces hacia el bosque, buscando respuestas para Matt, pero los seres no habían aparecido. Matt le contó a Dean que el bosque siempre le llamaba y que él iba continuamente hacia él, pero que a parte de los animales comunes, nunca había visto nada fuera de lo normal, lo más "místico" del lugar era que infundía en Matt, un muy grato sentimiento.

Nunca estaba solo, siempre acompañado o de niños, y jamás haría eso frente de niños, o acompañado de ese hombre rubio, que nunca bajaba la guardia. Se preguntaba si estaba haciendo lo correcto, el chico parecía normal, y además un buen muchacho, temblaba en pensar que debía matarlo cada vez que le veía jugar con los niños del orfanato. Aún así, él les había visto, había visto a sus niños por unos segundos, por solo unos instantes les había abrazado. El necesitaba recuperarlos, y si el preció para ello era matar a un inocente, él pagaría ese precio.


saludotes enormes a todos quienes me leen y a los que escriben (Haru) bueno, les respondo por pv, como siempre.