The Pleasure of the Danger [Original of Guilty of Loving You]
FanFiction
Copyright: Toei Animation
Digimon no me pertenece.
Mi forma de escribir se ha modificado con el tiempo, con el fin de hacer más sencilla la lectura y por eso les dejo esta "clave" porque imagino que algunos han de pensar "¿Por qué diablos pone cursiva cuando está hablando y luego no?" jeje:
"Pensamientos los escribo en cursiva y entre comillas"
-Diálogos de alguien a distancia o fantasmas y otros no visibles también-
-Diálogos normales, de aquello que hablan-
Una ocasión me comentaron que no siempre ocupo un tiempo determinado o un narrador fijo, eso es porque me agrada la variedad y hasta ahora nadie me ha dicho algo respecto al cambio de tiempo al relatar o el narrador jaja… espero que les guste este cap.
-¿Qué fue lo que prometiste?- Seguimos caminando, el tiempo no se puede contar así que desconozco cuando llevamos caminando. Aquel oscuro lugar del que venimos ha quedado atrás, ahora un gran escenario gris nos rodea; muchos digimons están caminando vagamente, con la mirada pérdida, apenas y logro escuchar la pregunta de Max pues aquel infierno me ha dejado impactado.
-Yo…- Miro a mi alrededor, todo es igual, unos suben y otros bajan pero todos tienen el mismo semblante, quizás es aquí donde traen a las almas que han perdido toda esperanza. -¿Cómo llegamos a este lugar?- Volteo a ver a Max, el solo desvía la mirada en señal de ignorancia.
-Estabas a punto de decirme lo que hiciste para escapar- Me encara con algo de cobardía en su mirada –Cuando quedaste callado y con la mirada en el suelo, fue cuando llegamos a este lugar.
-Este es el segundo infierno- Nadie de los presentes dice ni hace nada en contra de nosotros, tal vez porque no nos escuchan o simplemente porque no les importa. –Aquí es donde él me dijo que tenía que llegar, una vez aquí, el resto será sencillo.- Una pequeña sonrisa macabra aparece en mi rostro, sé que confundió a Max. –Solo tengo que llegar al tercer infierno, luego podremos regresar.
-¿No se supone que una vez que Kari abra la puerta de los 7 sellos, ella sacará a uno de los dos?- Pregunta con miedo, no es para menos, este lugar saca el más profundo temor de cualquier persona.
-No hay tiempo para esperar que eso pase, para poder entrar necesitan la muerte de los siete señores demonio o abrir la puerta con la Dark Sevens, esta está en las ruinas subterráneas que dejo la pirámide de Datamon.
-¿No la crees capaz de lograrlo?- Me encara nuevamente con más valor.
-La creo capaz de todo pero incluso, cuando logre obtener esa Sevens, necesita algo que la proteja al entrar pues cuando alguien entra a ese sitio es casi imposible que salga tal y como entró… por eso nos movimos de ese sitio; cuando logremos salir de aquí lo haremos por la puerta de los siete sellos… los veremos cara a cara antes de que comentan la estupidez de entrar.
-Lo más sensato es…
-Lo más sensato es seguir su plan al pie de la letra- Rodeo el lugar con la mirada una vez más antes de volver con Max. –Si él tiene razón, el tercer infierno tiene que estar pasando aquella torre.- Señalo una gastada torre hecha de piedra, muy similar a los dibujos de la torre de Babel.
-Te seguiré a donde sea que vallas pedo dime ¿Quién es ese "él"?- Comenzó a desesperarse, lo comprendo, estaría igual si alguien me estuviera mencionando a alguien quien desconozco.
-Cuando te dije que estaría arrepentido toda mi vida, no era broma- Una mueca de horror se expresa en su cara. –No serviré a las tinieblas, no, yo…-Callo por unos segundos, lo que estoy a punto de decir será duro y estoy seguro de que me pedirá explicaciones pero es mejor decírselo para que mida el peligro que implica estar conmigo desde ahora. –Yo…
-Él sirve a Grandracmon*- Una penetrante voz sin expresión se hace notar tras de mí. –Una muy mala elección, en tu lugar hubiera esperado hasta que ella llegara.
-¿Quién eres?- Max miró intrigado a la joven chica tras de mí. -¿Cómo es que estás aquí?
-Mi nombre es Anna y soy una sacerdotisa… no tengo por qué darte explicaciones.- Doy media vuelta para encarar a esa chica poseedora de tan peculiar voz calmada. Una chica de cabello rubio, ojos cafés intenso pero sin expresión; vestido negro, una pañoleta roja le cubre la cabeza y un gran rosario blanco le cuelga del cuello.
-¿Anna?, ¿Eres humana?- La chica alza una ceja, al parecer no le agrado mi pregunta.
-No seas idiota, nadie aquí puede ser humano, todos somos almas.- Clava su mirada aguda en mi provocando un escalofrió –Como sacerdotisa tengo el poder de abrir puertas al más allá… me ha llevado tiempo lograrlo pero lo puedo hacer. Este lugar no es más que uno de los tantos infiernos, aquí la desesperación de no poder escuchar nada ni tus propios pensamientos te mata pero ustedes son especiales… por eso pueden comunicarse entre ustedes, son invisibles a los ojos de aquellas almas en pena que esperan pacientes a cambiar de castigo.
-Por eso esas miradas perdidas, han perdido la esperanza de ser salvados.- Miro nuevamente aquella interminable fila de almas que vagan en el espacio. –Si tan solo…
-No puedes hacer nada estando aquí, ellos no saben que aún tiene esperanza y esa eres tú y el alma de tu amigo pero tendrán que salir de aquí primero para poder hacer algo.- Dirige su mirada a Max, el solo se pone nervioso. –Tienes miedo, no sabes a lo que te expones ni mucho menos a lo que arriesgas estando al lado de tu amigo- Lleva su mano derecha hasta su rosario donde lo estruja con poca fuerza. –Tu mirada es muy familiar, sé que no nos hemos visto antes porque no lo olvidaría pero me inquieta un poco.
-Max es un chico algo miedoso, no te atrevas a hacerle daño.
-No te preocupes, T.K, ella no nos hará nada- Siento como Max apoya su mano en mi hombro, solo me calmo.
-Max, tu amigo hizo un trato con Grandracmon, una bestia demoniaca, poseedor de grandes poderes que incluso los siete señores demonio no le pueden hacer frente…- Volteo por un instante a ver a Max quien solo baja la cabeza y niega. –No culpo a T.K., el castigo que dan en aquel lugar de donde vienen es aterrador, además de que aquel Digimon tiene una voz que ínsita a obedecerle.
-Yo no fui hipnotizado por la voz del señor Grandracmon, el me ofreció la salida y acepte, total que el precio no era muy alto- Baje la cabeza, tratando de esconder mi rostro con mi flequillo. –Él solo me pidió que le sirviera allá afuera, que me encargara de eliminar a los señores demonio quienes se revelaron pues el señor dominaría al digimundo junto a ellos pero Lucemon lo encerró en su castillo de donde no puede salir hasta que la magia del sello de los siete demonios desaparezca de sus puertas.
-También te dijo que no podrás volver a sentir amor por alguien- Anna me mira fijamente, como protestante. –No es común ver a un ángel caído de tan poca edad.- Toma su rosario con ambas manos y lo saca de alrededor de su cuello. –Los llevaré hasta la salida, saldrán por la puerta de los siete sellos pero no podré hacer más.
-Es más de lo que podríamos pedir- Expresa el alma de Maxx quien hasta ahora se había quedado callado. –Verás como encontraremos que T.K. se libere de ese trato- Concluye con una amplia sonrisa.
-La misma sonrisa, supongo que aunque venga de otro mundo es cierto que existen dos personas similares viviendo paralelamente… Max, T.K. no podrá romper ese trato a menos de que el elimine a su señor o muera- Habla tan fríamente, jamás había visto a alguien con esa actitud tan indiferente. Arroja su rosario hacia un muro donde se adhiere a este. –Al pasar por aquí podrán salir de este lugar pero les advierto que las cosas allá se han puesto más complicadas…
OOXOXOOXOOX
Max Pov´s
-La tenemos- Hemos caminado por tiempo indefinido, los tres días que nos dio Rosemon se agotan, aun así ella se ve contenta y no es para menos pues por fin ha podido recordar los momentos al lado de su amado T.K. Cuando logramos salir de los campos Eliseos rápidamente nos encaminamos a las pirámides oscuras; la Speed Seven ere el tan resguardado tesoro de Cronos, una de las dos reliquias que Wizardmon quiere; después de recorrer aquel duro camino hasta este lugar, al fin pudimos encontrar la segunda reliquia, "Las plumas de Ra" el dios egipcio del sol, aquel que posee grandes poderes.
-Ya es tiempo de encaminarnos a la puerta de los siete sellos- Babamon quien nos acompaña desde que salimos de los campos nos ha dado a saber cosas de las que éramos ignorantes, sin duda es inteligente y sabe de que habla pues con tan solo verme supo que no era más que un cuerpo sin alma, que solo seguía de pie por la promesa de que le hice a Tai. –Deja de pensar en idioteces, Max, es tiempo de partir.
-Si- Sin duda, no estamos seguros de lo que nos pueda suceder de ahora en adelante, debemos pasar por el río maldito para llegar a la puerta de los siete sellos pero no me retractaré, seguiré adelante y protegeré a Kari de todo peligro, ya que si ella logra sacar a T.K. de ese lugar, juntos se encargarán de salvar este Digimundo y la decisión que tomé de dar mi corazón por más tiempo no habrá sido en vano.
-Joven Max, serás de gran ayuda para cumplir mi siguiente cometido- Me dice Wizardmon al oído. –Kari debe tener una luz parecida a la de su emblema para poder entrar a ese oscuro lugar; tu me ayudarás a crear esa luz con la ayuda de tu Digivice.
-La Speed Seven tiene el poder de incrementar el poder de quien la porte, las plumas de Ra pueden proteger a un individuo que las use… mi Digivice es capaz de crear la luz de Digievolución, buscas incrementar esa luz y unirla a una pluma para que Kari pueda entrar libremente.
-Eres un chico calculador…
-No tengo más, pero debes prometer que no le pasará nada- Le miro fijamente antes de embarcarnos en una pequeña canoa de madera que es dirigida por Babamon río abajo.
-Lo prometo.- La luz se atenúa conforme avanzamos, un aire frío invade el lugar mientras que una fuerte presión nos abruma, aquel último lugar que debíamos cruzar definitivamente será el más peligroso de todos, no por seres que habiten en este lugar, sino por aquel rumor que dice "El río maldito sacará los miedos más profundos de cada quien, estarán expuestos y solo el más apto sobrevivirá para llegar al otro lado" Lo lamentos por ellos tres.
OOXOXOOXOOX
-Los siete demonios tienen cubierto más del 70% de aquel mundo, la oscuridad está presente en cada rincón- Anna mira una vez más a Max. –Son cuatro los que vienen por ustedes, Max, entiendo que estés preocupado y contestando a tu pregunta, aquella cuarta persona es poseedora de esa oscura reliquia; por eso es que vienen con gran confianza pero lo que ignoran es que esa Seven…
-Abre la puerta por escasos 5 minutos- Intervengo.
-¿Cómo supiste de esa duda? Nunca la dije.
-Entre más rápido salgas mejor, Sky City queda exactamente arriba de la puerta de los siete sellos; esa ciudad tiene la peculiaridad de que solo aparece cuando uno de los tres grandes ángeles se le ordene, mientras no suceda esto; la ciudad estará a salvo. Tu cuerpo está allí, T.K. pero el de tu amigo sigue caminando al lado de Kari.
-Eso significa que no podré salir… después de todo solo uno saldrá de este lugar.- Max baja la mirada resignadamente.
-No, podemos hacer algo- Inquiere Anna –Tendrán que usar el mismo cuerpo- Sin la mínima seña de expresión en su rostro.
-¿No afectará eso? Además no creo que sea conveniente y menos en este caso.- Max niega, no le agrada la idea y no le reprocho nada ya que hacerse la idea de estar junto a un "traidor" ya es suficiente para que encima comparta el mismo cuerpo.
-No es una opción, es lo que van a hacer… jamás pregunté si querían- Nuevamente expresa ese carácter frío y decisivo como si no le importara lo que nosotros pensamos.
-Es que no me importa lo que piensen- Me mira enfadada. –Al salir de este maldito infierno, ambos entraran a un mismo cuerpo, lo compartirán y ambas almas estarán consientes… él compañero de T.K. los esperará en ese lugar; Max lo único que deberás hacer es ayudar a tu amigo a cumplir su misión.
-¿No interferiré en nada?
-Podrás estar sin la mínima preocupación pero ambos sentirán los daños físicos, los emocionales son independientes. Quizás, algún día puedas recuperar tu cuerpo, Max, por el momento seguirá de pie mientras no cumpla su promesa.- Señala con su dedo el rosario, indicando que entremos. –Curiosamente, esto que tengo frente mío es más solo un alma.- Extiende su mano derecha donde lleva una pequeña arma plateada, una pistola. –No tiene más que dos municiones pero te servirá en algún momento de tu viaje, Max. Tómala y no preguntes, sólo úsala cuando lo creas pertinente.- Max se acerca a la joven de cabello rubio y toma el arma con temor.
-¿De qué sirve sino tiene muchas balas?- Mira la pistola curiosamente, es pequeña y tiene una ala grabada en ambos lados del mango.
-Dije que no preguntaras…- Lo mira fulminantemente antes de cerrar los ojos y dirigir su cara a otra dirección.
-Supongo que es hora de marcharnos.- Volteo a ver a Max, solo asiente y me mira con amplia sonrisa. –Entonces nos vamos.- Miro dudoso aquel portal que abre el rosario pero despejo mis dudas sacudiendo mi cabeza y entro sin más pensarlo.
-Ahora es mi turno- Escucho decir a Max detrás de mi. –Gracias Anna.
-Me odiaran una vez que regresen a la vida.- Es lo único que logro escuchar de Anna antes de ver una gran luz segadora.
OOXOXOOXOOX
Max Pov´s
-¿Sienten ese frío?- Dice Kari al tiempo que se frota los brazos con sus manos. –Antes no era tan intenso.
-El río maldito es la última parada si quieres llegar a esa puerta- Responde Wizardmon –Es la más fuerte prueba, este lugar sacará de todos nuestros miedos más profundos; los hará realidad y nos podrá a prueba pues aquellos no logren superarla no son aptos para adentrarse más allá.
-Ya hemos llegado muy lejos para echarnos para atrás- Dice Kari con voz decidida. –Él nos espera.
-¿Estás emocionada de volverlo a ver?- Pregunto sin mucho interés.
-Claro, verlo morir y luego olvidarlo casi por completo fue horrible pero ahora sé que lo puedo volver a tener en mis brazos.- Contesta con amplia sonrisa.
-Que cursi- Respondo metiendo una mano en el agua. –El amor es como tratar de mantener agua en las palmas de tus manos… lo conseguirás con esfuerzos pero lo podrás perder en un descuido- Miro el agua tratando de ver el fondo.
-Veremos tus miedo- Babamon llama mi atención desde atrás de la canoa. –Veremos como eres consumido por ellos- Termina con una semi sonrisa.
-Te recuerdo que todo lo que tenga que ver con sentimientos está en otro lugar- Respondo con tono arrogante.
-Quizás… ¿Listos para su última prueba?- Pregunta a los dos presentes que estaban escuchando lo que decía.
-Si- Responde Kari.
-Bien…- Un gélido viento aparece de la nada acompañado de una oscuridad impenetrable, tan profunda que a cualquiera atemorizaría, solo una pequeña vela que sostiene Wizardmon alumbra levemente el oscuro camino. –Al no ver nada, sus ojos serán engañados, sus mentes se harán fáciles de manipular y sus temores más profundos aparecerán ante ustedes…
Kari Pov´s
Las últimas palabras de Babamon me han dejado pensativa, si bien esto es necesario para llegar hasta él lo intentaré, nada de lo que se me presente en este lugar será lo suficientemente fuerte como para obligarme a retroceder; mucho hemos pasado para llegar hasta este punto.
Cada bello momento al lado de T.K. me da más impulsos de seguir adelante, cuando pude recordar todas aquellas memorias me emocioné, supe inmediatamente que él estaría a salvo y debo confesar que desde entonces no me podido dejar de remontar esas viejas memorias, siempre estaba pensativa, recordando todo eso.
-¿Eso es?- Intento enfocar mi mirada pero es inútil, incluso esta oscuridad se ha devorado la poca luz que nos daba la vela de Wizardmon; a la lejanía distingo un cuerpo pero seguro es mi mente pues no logro ver nada.
-No intentes engañarte, sabes que me ves- Escucho una voz profunda. –Esto es lo que pasará: no lograrás llegar a tiempo, sabes que eres débil, todos lo sabemos y esa debilidad te impedirá cruzar este río. T.K. morirá en aquel sitio y no podrás hacer nada para salvarlo porque eres cobarde y débil- Logro distinguir la figura que emite esa voz, alto, delgado con capa… Myotismon.
-Deja de decir estupideces, yo fui la que te destruyó la primera vez y con gusto lo haría otra vez.- Digo con furia al recordar que el fue el culpable de la muerte de Wizardmon. –Aléjate y no molestes.
-Por más que intentes aparentar fuerza es inútil, esa debilidad con la que te caracterizas te impide hacer grandes cosas, por eso necesitas el constante cuidado de los demás… por eso te quedaste al lado de tu estúpido noviecillo, porque temías que te pasara algo y él siempre estaba dispuesto a sacrificarse. Lo buscas porque sin él estas desprotegida.- Su voz se hace más presente y cerca, como si estuviese a mi lado.
-¡Déjame en paz!- Grito tapándome los oídos. -¡Aléjate de mi!
-Tranquila, Kari. Babamon nos explico que solo es una prueba… no es real- Escucho decir la voz de Max.
-¡Déjala!- Expresan Babamon y Wizardmon –Esto es algo que solo debe superar ella, sin ayuda.- Ellos tienen razón, si logro superar esto, demostraré que puedo entrar por el alma de T.K. sin problemas, demostraré que soy fuerte y que no necesito a nadie para que me proteja.
-Admito que soy débil, pero este fuerte sentimiento me da fuerzas para seguir adelante y nada de lo que me digan, incluso mis amigos, será lo suficientemente fuerte como para hacer que me retracte; lucho por un día mejor- Lentamente la figura de Myotismon desaparece y dejo se sentir esa presión que antes sentía. -¿Ves como todo se soluciona?- Sonrió, nadie puede verme pero lo hago.
-Me enorgullece saber que has podido superarlo- Wizardmon coloca su mano en mi hombro, solo asiento. –Estamos cerca de la salida.
-¿Así que has estado aquí?- Me llama la atención la voz de Max, de la nada pregunta algo que no va acorde de la situación. –Siempre pensé que solo estabas presente en mis sueños pero cuando te vi por primera vez supe que eres de verdad, y como en mis sueños, solo te presentas en los momentos más oscuros.
-¿Estás bien, Max?- Pregunto buscando su cuerpo con mis manos.
-No lo interrumpas, está dentro de su prueba.- Dice Wizardmon –No lo puedes ayudar, él debe superarse solo.
Sé que no lo puedo ayudar pero ni lo puedo ver, eso me angustia más… saber que está solo en su mente y sentimientos; pero él no puede sentir, seguro no es más que una alucinación, después de todo este lugar es lo que hace.
-Jeanne, eres como una señal de manos acontecimientos… cada vez que te veía eres porque algo malo pasaría, como la muerte de mi mejor amigo.
-"¿Jeanne? Una chica, ¿Pero porque la ve en este sitio si ella vive en el mundo real?"- Coloco mi mano sobre mi pecho al tiempo que formulo esa pregunta en mi mente.
-Si, tienes razón; no es el lugar donde debo de estar pero ya he hecho una promesa y no me iré hasta cumplirla.- Su voz suena más calmada a comparación de cuando empezó a hablar. –Ahora que lo pienso, es verdad… cuando aparecías algo malo pasaba pero también algo bueno, ¿Qué tienes que ver con todo esto?- Noto cierto tono de duda en su pregunta. –Ya veo, después de todo te debo las gracias.
Max terminó de hablar, poco a poco el camino se ilumina pero aun es muy poca la luz como para identificar las cosas, son más claros los sonidos y se respira cierta tranquilidad, ahora el camino es más claro.
-¿Quién pensaría que también yo pasaría por eso?- Dice Max sin mucha expresión.
-Dije que veríamos tus miedos, en lugar de eso has reconocido el propósito del porque estas aquí.
-Lo sé, Babamon, lo ignoraba pero ahora es más claro.- Embosca una sonrisa dejándome con miles de dudas. –Aquí es- Aparto la mirada de ese chico de cabello castaño y la dirijo al frente; una gran puerta color blanco, monstruosa; en lo más alto de esta hay una especie de cadáver gigante, la cabeza de este con tres ojos rojos parece estar cubriendo un corazón rojo, hay afiladas garras que sujetan la puerta y seis de los siete emblemas de los demonios están visibles. El ambiente es tranquilo pero a la vez tenebroso pues el cielo es oscuro y miles de rayos caen por minuto.
-¿Aquí es donde está T.K.?- Pregunto con miedo. –Debe de tener miedo.
-Es la hora, Max- Wizardmon saca de sus bolsillos la pluma de Ra. –Kari, necesito la Seven- Sin pensarlo más se la entrego; el chico de ojos cafés saca su Digivice y se acerca a Wizardmon. –Esto es lo que funcionará para entrar sin muchas preocupaciones.
-Yo tengo la Dark Seven, Kari…- Babamon me la entrega con algo de temor. –Esta es la única que sirve para abrir la puerta y como no es su función principal, no necesitas de la llave pero debes tener en cuenta que solo sirve por unos pocos minutos.
-Bien, prometo ser rápida- Volteo con miedo a ver ese portal, es espeluznante saber que esa puerta te lleva a un lugar horrible pero estoy dispuesta a hacerlo por él.
OOXOXOOXOOX
(A partir de ahora, Max siempre hablará entre comillas y en cursiva pues está dentro del cuerpo de T.K.)
-¿Max? ¿Dónde estás?- Me levanto del piso y masajeo mi hombro, un fuerte dolor me incomoda. -¿Max?- Pregunto un poco más asustado.
-"Tranquilo, recuerda que estoy dentro de tu cuerpo"- Lo escucho responder y me calmo, rodeo con la mirada el lugar; brillante, tranquilo, con cierta felicidad a pesar de ser los únicos en el lugar, bueno, el único. –"Bello lugar, me ha gustado este cuarto, tiene muchos espejos".- Poso mi mirada en uno de ellos, el más grande que esta frente a mí. Mi cuerpo está cubierto por sangre, todo el pecho de mi camisa esta manchada de lo mismo, mi rostro no tiene nada más que unos raspones pero algo llama mi atención, junto a mí puedo ver a Max; volteo a ver si era cierto pero al voltear desaparece.
-Parece que solo eres presente ante los espejos- Menciono sorprendido. Me acerco un poco más al gran espejo y miro con atención mis ojos. –Grises, como imaginé.
-"Son grises porque esa es la forma presente del trato a Grandracmon".- Tiene razón, esto es como un sello o marca que asegura mi servicio. –"No te preocupes, encontraremos la salida"- Miro como pone su mano en mi hombro y de una extraña manera siento su tacto.
-"T.K. Ya estás de nuevo con vida, no olvides tu misión"- Miro para todos lados, reconozco esa voz, es inconfundible. –"Debes destruir a los Demonios, de lo contrario desobedecerás mis ordenes y eso lleva un castigo pero que la muerte"- Logro ver el rostro del señor Grandracmon en uno de los espejos, me dirijo a él y me arrodillo. –"Veo que tienes un acompañante en tu cuerpo, eso no impedirá nada pero me inquieta un poco su presencia, de igual manera no es importante".- Max se atemoriza un poco.
-Señor, de inmediato saldré a cumplirle pero antes debo de impedir que Kari entre al infierno…- Sigo con la mirada abajo, en señal de respeto.
-"No hay nada de malo, aplazar un poco el fin solo lo hace un poco más divertido, ve pero recuerda que no debes corresponder el amor de esa niña"- Al escuchar esas palabras siento dolor en mi corazón pero debo de aprender a controlarlo. –"En el principio de los tiempos, se crearon 7 reliquias que son capaces de controlar tiempo y espacio, los ignorantes Royal Knights y los Dioses del Olimpo sugirieron crear una llave para que solo los elegidos o aquellos con extrema confianza las pudiera usar, fue así como se crearon las Rosemon Lure, solo existen tres y dos de ellas las tiene la misma Rosemon. Logre obtener una y esta te la confió a ti… úsala con prudencia y discreción pues una vez que ellos sepan que la tienes buscaran la forma de matarte"- Asiento mientras una cadena roja se materializa en mi muñeca derecha. –"Puedes retirarte, alguien te espera."- El señor desaparece del espejo y alzo mi mirada.
-¿T.K.?- Una voz más familiar se escucha tras de mí. -¿Eres tú?
-¿Quién más podría ser?- Pregunto con divertida ironía al tiempo que doy media vuelta y corro a abrazar a Patamon. –Te extrañe tanto, lamento lo que tuve que hacer para regresar.
-No te preocupes T.K., ahora estamos juntos otra vez y no volveré a permitir que te hagan daño.- Corresponde el abrazo y siento que unas lagrimas corren por mis mejillas. –No llores- Dice limpiándolas con sus patitas.
-"Tenemos algo que hacer"- Asiento, con una gran sonrisa palpo mi ropa en busca de mi Digivice.
-Esta allí- Patamon señala un lugar en el piso donde está mi pequeño Digivice verde. –Cuando llegué allí estaba.
-¿Cómo tomaste esta forma?
-No lo sé, ya estaba así cuando me di cuenta.- Camino hasta ese lugar y recojo del piso el dispositivo.
-¿Qué tal te sientes para una mega Digievolocion?- Siento como algo dentro de mí se inquieta.
-Estoy listo- Patamon salta de mis brazos y se prepara, sin hacer o decir nada una luz sale del Digivice y cubre a Patamon; me gusta ver este proceso, es como magia. La luz se disipara y deja ver a un ángel con una armadura.
-Seraphimon, llévanos a la puerta de la tumba del pecado.- Él solo asiente y me sujeta, salimos de aquella recamara de cristales para descender de Sky City, como la llamó Anna. La oscuridad dominaba esa área, apenas bajamos de aquella ciudad y rápidamente siento el cambio, aun es tranquilo el ambiente pero cargado de odio y desesperación.
-"Espero que no sea muy tarde, cuando Lucemon abrió la puerta del infierno; su plan era traer de vuelta a todos ellos con quienes pelearon antes, aquellos infiernos donde estuvimos solo eran donde se castigaban almas, los infiernos más altos son donde se guardan a aquellos que se revelan. ¿No te da miedo volver a ver a ese Digimon que te mato?"- Su pregunta no me trae más que odio al recordarme a ese Digimon.
-No le tengo miedo, no más. Morirá en mis manos- Seraphimon solo me ve, no estoy seguro de lo que piense pues ni los ojos le puedo ver pero estoy convencido de que se sorprendió al escuchar eso.
OOXOXOOXOOX
Max Pov's
-Cuando abras la puerta usa esto- Wizardmon le entrega un collar del que está sujeta una pluma resplandeciente. –Servirá como luz en tu camino, recuerda que solo podrás sacar a uno de ellos.
-No hace falta recordármelo- Responde la chica de ojos miel al tiempo que se coloca el collar.
-Tienes poco tiempo, al igual que yo- Miro el cielo oscuro antes de encarar nuevamente sus ojos. –Cuando salgas de ese lugar quiero que sepas, que habrá terminado mi cometido; no estarás a salvo del todo pero si por lo que le prometí a tu hermano- Camina apresuradamente en mi dirección y me abraza. –El tiempo es oro.
-No arruines el momento- Obtengo como respuesta –Es la última vez que te podré abrazar.
-No exageres, te prometo que la próxima vez que me abraces… lo harás pero para entonces te podré corresponder- Quito sus brazos de mi y le doy la espalda.
-Bien- Escucho como se aleja, giro mi cabeza solo para ver de reojo lo que hará. –Se supone que debo de…- Alza su brazo, está sujetando la Dark Seven, un fuerte viento se hace presente provocando que ella pierda el equilibrio; corro para sujetarla antes de que caiga y se golpee.
-¿Estás bien?- La miro, por defecto ella ha cerrado sus ojos. –Ya puedes abrirlos.
-Valla, me voy por unos momentos y ya tienes quien te consuele- Esa voz tan familiar me obliga a buscar con la mirada de donde procede. –Un poco más arriba- Dice con voz más fría lo que me confunde.
-¿T.K.?- Cuestiona incrédula, busca con la mirada el portador de la esperanza.
-Aquí estoy- Dice bajando del cielo en brazos de Seraphimon quien lo pone en el suelo. –Ya no será necesario que vallan por mí- Los presentes lo miran incrédulos, aquel chico de ojos ¿grises?, camisa desgarrada y manchada con sangre estaba parado enfrente de nosotros. –No se queden así, debería de darles gusto verme.
-¡T.K.!- Ella corre para abrazarlo, lo hace y claramente veo como le da un beso cerca de los labios. -¡No sabes cuánto te extrañe!- Está emocionada, tiene nuevamente junto a ella al amor de su vida.
-¿Podrías soltarme? Ya estoy cansado de tus estúpidas muestras de amor- Ella se aleja incrédula de lo que acabamos de escuchar, su rostro se nota triste, confundido y desilusionado mientras que una dolorosa lagrima rueda por su mejilla.
T.K. Pov's
"Me duele decirte esto, Kari. Pero se lo prometí a mi señor… si no lo hubiera hecho en este instante te estuviera abrazando pero desgraciadamente, este estúpido que tienes aquí presente hizo un pacto con Grandracmon, aquel que me prometió salir a cambio de que le sirviera en este mundo pero para ellos no debo corresponderte el amor… aunque muy por dentro lo hago, te correspondo con locura"- Siento como una lagrima correo por mi mejilla, por suerte nadie me ve, todo están enfocados en la situación de Kari… hasta el cuerpo de Max está aquí presente.
-"Fuiste demasiado duro con ella"- Dice Max
-"Lo lamento con toda mi alma, no tengo corazón para hacerlo pero de igual manera me duele pues nuestra relación va más allá del plano físico"
-"Solo hazte un favor y no la pierdas"
-Es hora de irnos, Babamon nos guiará a la próxima salida- Me dirijo con Babamon, ella solo se da la media vuelta y hecha a caminar.
"Me dueles Kari, en el alma pero si desobedezco, el poder que me dio mi señor desaparecerá y la única oportunidad que tenemos de volver a tener un Digimundo en paz desaparecerá. Solo espero que con la ayuda del alma de Max puede encontrar la manera de romper este trato pues aunque no lo parezca, me muero por regresar y besarte… Lo primero que haré, será regresar al lugar de mi sacrificio, encarar a Lucemon y recuperar mi corazón aun que se que cuando lo recupere esto dolerá más"
Bien, ¿Qué les pareció? La verdad no podía parar de escribir, llegaban más y más ideas pero se alarga el Fic y luego mucha información llega a cansar y aburrir por eso lo dejo así aun que admito que es uno de los más largo que he escrito jeje… espero que les guste y me comenten lo que piensan pues en este episodio metí a dos intrusas de otra serie, "las coladas" fueron Anna y Jeanne o mejor conocida como Iron Maiden Jeanne o simplemente como Doncella de Hierro xD de Shaman King, última mente he recordado mi niñez y eso trajo consigo recuerdos de esa historia.
Anna no tuvo mucho roll en este fic pues simplemente se me ocurrió pues como es sacerdotisa y es bien pudiente xD Lo más relevante que hizo fue entregar cierto objeto a Max que no tardando sabrán para que sirve y para que lo ocupara, mientras que Jeanne tendrá un papel de importancia refiriéndose al pasado de Max y el porque esta allí.
También eh introducido a cierto chico de cabello verde que suelo usar radiestesia en mi fic Alla Fine Della Giornatta, cabe mencionar que tendrá un buen roll en ese fic.
Gracias por seguir leyendo esta historia y las demás jeje si tienen dudas del porque de algunas cosas déjenlas en un review y les conteso ok… GRACIAS!
