Disclaimer: YuuYuuHakusho pertenece única y exclusivamente al gran MangaKa Yoshihiro Togashi. Únicamente me considero propietaria de este Fan Fic hecho sin ánimos de lucro.
Sumario: Ante los Hirudegan, los Reikai-Tantei tratan a la desesperada hacerse más fuertes. Shizuru por fin ha despertado del coma y Yukina ha revelado a Hiei que sabe que son hermanos. Queda un cabo desatado: Botan.
Recapitulación: Delirios y visiones
…Uno de los Hirudegan, Zaboit, había herido profundamente el corazón de su hermana. Era un fraude. Yukina. Por ella se mataría. Por ella, él se convertiría en un Youkai más inofensivo que un recién nacido. Por ella: todo. Y la había herido. Sin duda: él mataría a Zaboit. Él lo mataría.
Por otra parte estaba ese ataque psicológico. ¿Qué había pasado? Era como, si de repente, una voz se apoderara su mente y su cuerpo dejara de reaccionar. Era consciente en todo momento, pero no tenía el poder para resistirse. Sabía perfectamente por qué pasaba eso. Era por culpa del Jagan de Zaboit. Ese Jagan tan grande como una cabeza y con una pupila tan pequeña como una normal. Solo un Jagan más poderoso al suyo podría atacarle de esa manera. Y dos veces se había apoderado de él…
Una vez salió del trance cuando atacó a Okino. Ya había pasado una vez, y fue eso lo que le hizo abandonarla. Atacar a Okino y hacerle daño era lo que él más temía en el mundo, por eso no lo soportaba. Ni siquiera Zaboit hubiera podido con eso. Nadie. Pero la segunda vez…
La segunda vez no había pasado lo mismo. Zaboit había comprendido que haciendo que atacara a su hembra tan solo conseguiría que Hiei saliera del trance, por eso no lo había echo. Pero, por suerte, Kurama había reaccionado parando el golpe que lo iría a matar, y las palabras de Genkai ayudaron la causa. Hiei les debía mucho… pero nunca lo admitiría en voz alta.
Luego, también le preocupaba el que no supieran nada de Mukuro. Después de todo, ella era su maestra… quería saber qué pasaba. Según lo que le dijo Yusuke, había desaparecido… pero… ¿dónde¿Y quién había atacado su castillo? No lo sabía… además…
¿Cómo había recibido él esas heridas, en el castillo? No lo recordaba. Tan solo recordaba encontrar a Okino y su madre entre las llamas y él las envió fuerza con la propulsión de su katana. Luego, hubo una explosión detrás de él… pero… no lo comprendía. ¿Qué era ese poder? No lo recordaba… pero no le cabía duda. Zaboit se la tenía jurada desde un buen principio.
Y luego, su mano. Apretó con fuerza su puño izquierdo.
Knock, Knock
Hiei no dijo nada. No quería que lo molestaran, así que esperó hasta que los golpes cesaran. Pero no lo hacían. Él gruñó, enfadado.
"¿Hi-Hiei-san?" vino una voz preocupada. Hiei alzó la mirada, sorprendido. Era Yukina. "Hiei-san… ¿puedo pasar?" volvió a preguntar, tímidamente. Hiei dio una respuesta corta y afirmativa, así que pronto la figura de la Koorime se dejó ver. Ella parecía nerviosa, miraba al suelo.
«¿Qué ocurre?» se preguntó el Koorime, fingiendo indiferencia,
"Hiei-san… yo sé que eres mi hermano"
YuuYuuHakusho: La definitiva
Capítulo Veinte: La verdad en pocas palabras
Había pasado una semana. Una lenta semana, pero llena de sorpresas. Entre ellos y uno de los más importantes estaba el despertar de Shizuru. La hermana mayor de los Kuwabara por fin había abierto los ojos de ese estado comatoso en el que había estado cerca de un mes. La dejaron salir a los cinco días y por fin había vuelto al templo. Tenía que hacer mucho reposo y comer bien (se sentía muy hambrienta¡un mes sin comer…!), pero parecía estar en perfectas condiciones.
Decidiendo que no podía aguantarlo más, reveló a todos lo que le había pasado, y nada de eso le agradó a sus compañeros. Les explicó su primer encuentro con Sakyo en la Isla del Ahorcado y como fue testigo de su muerte. Admitió, tratando de hacerse la fuerte, que había estado enamorada de él, y como su corazón aún ansiaba desear que todo eso hubiera sido una pesadilla, y que algún día lo encontrara al doblar la esquina…
Pero nada fue como ella se imaginaba. Lo cierto era que había un aura entre el Sakyo verdadero y el impostor muy parecidos, muy oscuros… pero el segundo era malvado, más que eso… era el diablo. Después de recordar todo el dolor que ella había encerrado en su corazón, cayó rendida a sus pies y se hundió en lo que luego sería su perdición.
Se entregó a él sin pensarlo ni un solo momento. Había dejado que él la tomara entre sus garras, que la poseyera como y cuanto quería, hasta que lo que en un principio fue un acto de amor, más tarde se convirtió en una violación, no solo física, sino psicológica. La segunda vez no lo resistió, y por eso cayó inconsciente.
Esas no eran buenas noticias. Uno de ellos, quienquiera de fuera y como se llamara (tan solo conocían el nombre de Zaboit), era capaz de jugar con las emociones humanas y Kuwabara había jurado que sería él quién lo matara. Todos silenciosamente temían que Kuwabara, que era el más noble y muy joven no pudiera vencer a alguien que fuera maldad pura… pero lo comprendían.
En cambio, la noticia de Hiei y Yukina se tomó con mejor pie. Hiei había quedado estupefacto al oír esas palabras, pero no tuvo el valor de negar nada. Yukina, en un principio se sentía tremendamente afectada porque él no le había dicho nada, sabiendo que ella lo buscaba desesperadamente. Pero aún así, no se lo podía reprochar. Él la había salvado mil veces, en la mansión de Tarukane, en el Torneo (cuando un trozo de piedra enorme iba a caer sobre ella), …
Pero Hiei, sabiendo que no serviría de nada tratar de convencer a Yukina, le lanzó la perla que le colgaba del cuello. Una piedra azul, idéntica a la que tenía ella. Ella sonrió, percatando lo parecidas que eran. Lo idénticas que eran. La guardó en su propio corazón, al lado una de la otra y se acercó a Hiei.
"Arigatou, oniisan" había susurrado ella envolviéndole en un abrazo.
El poder de Yusuke seguía creciendo y seguía entrenándose en solitario. Alguna vez se había encontrado con Hiei en el bosque, pero éste no le había dicho nada. La verdad era que Yusuke admiraba silenciosamente la tenacidad y cabezonería de su amigo Youkai, que había empezado a entrenarse también para usar la katana con la mano izquierda.
La relación de Yusuke con Keiko iba a mejoras, y también iba por el mismo camino el de Yukina y Kuwabara. Hiei no parecía nada contento, pero no podía reprocharle nada a nadie. Después de todo… Kuwabara le había demostrado ser muy noble y se había arriesgado cientos de veces por Yukina, lo mismo que haría él. Y Yukina ya lo había aceptado… tan solo faltaba poner palabras a la situación.
Koenma seguía bastante deprimido. Más de una vez había vuelto a verse con Hinageshi y con Ayame, para saber si habían noticias… al verdad era que había algo que le… que no le cuadraba, vamos. Había estado hablando con ellas (se habían quedado de piedra al escuchar todo lo que Koenma les tenía que decir, y Hinageshi, llorando, amenazó con no perdonarle nunca) sobre todo lo ocurrido, y se habían dado cuenta de una pequeña incoherencia…
Genkai seguía en las suyas, seguía meditando, buscando estrategias, puntos donde se hubieran podido llevar a Botan… pero no. Y había algo que la preocupaba… había tratado de contactar con esos tres chicos, Kido, Kaito y Yanagizawa de Mushiyori, pero sus familias le habían contado que llevaban desaparecidos cerca de dos semanas: estaban desesperados.
Mientras tanto, Kurama seguía mejorándose día a día. La recuperación era lenta, pero cada vez su temperatura corporal se acercaba más a su temperatura normal. Por fin había empezado a recobrar fuerzas y sus plantas no se volvían locas con cualquier cosa. Pero había algo que…algo que no había dicho a nadie y algo que no cuadraba.
«Antes de morir ves pasar toda tu vida por delante» eso era algo que oyó cuando era pequeño, y él, siempre tan sereno y sarcástico, había creído que si eso sería cierto, su muerte iría a ser muy lenta. Pero ahora lo comprendía.
Era verdad.
«Lo recuerdo, lo recuerdo todo…»
"Koenma-sama, debemos hacer algo para pararlo" dijo Ayame mirando al Príncipe con los ojos serenos y una mueca de preocupación. Iba vestida con su típico kimono azul marino y su obi blanco, con el cabello en un moño, dándole un aire de mujer madura, pero, sin duda, muy atractiva.
"Hai…debe decir esto a los demás" dijo Hinageshi. De nuevo estaban en su templo, y ella, de nuevo, iba vestida con sus ropajes habituales. No miraba a Koenma a la cara, como sabiendo que si lo había, una mirada de reproche se dibujaría seguro.
"Aa (30)" murmuró Koenma, sorbiendo el té amargo. Sabía que debía hacerlo, antes de cometer el mismo error otra vez…
"Koenma-sama¡escúchenos!" exclamó Ayame, exasperada por la fingida calma de su señor "¡Por el amor de Inari-sama!" sin duda, estaba enfadada, muy enfadada "¡Hemos descubierto algo importante! Que los Hirudegan no destrozaran Reikai porque sí es una gran prueba…"
"¡Q-Qué?"
Y ahí estaba él, el Príncipe de los Muertos en el salón de Genkai, la Maestra en las Ondas Espirituales. Tras las palabras de Ayame, había decidido que no cometería de nuevo la falta de guardarse la información. Esta vez lo soltaría todo¿qué harían con ello? Ya se vería.
"Ya lo entiendo…" murmuró Kurama con el cejo fruncido. Por lo que parecía, tanto Genkai como Hiei sabían de qué iba todo.
Estaban todos en el salón, sentados en el suelo o en las sillas, mirando a Koenma sorprendidos. Yusuke era el que había interrumpido el Príncipe, pero simplemente no podía creer que…
"Sí, Yusuke" dijo Koenma mirando a todos "Que destruyeran Reikai no fue para demostrar su poder, que era lo que creíamos" todos lo escuchaban "Sino porque de esa manera se hacen más fuertes" por lo que parecía, pocos entendían lo que eso quería decir.
"Koenma-san…" interrumpió la pequeña voz de Yukina, que había dudado qué formalidad usar "¿Qué tiene que ver el que se hagan más fuertes con Reikai?" preguntó, visiblemente confusa.
"Pues porque los muertos no tienen donde ir"
Los tres chicos estaban en un rincón de la sala y, entre ellos, estaba Botan. Los chicos se habían preocupado mucho por ella y le habían ofrecido sus chaquetas, todo lo que hiciera falta, pero ella lo negaba, diciendo que estaría bien. Pero lo cierto era que tenía mucho, mucho frío. Había empezado a perder el sentido en las piernas y los brazos, que estaban rodeando su pecho.
En el otro lado, silenciosa y cada vez más débil aunque sin aparentarlo, estaba Mukuro, siempre callada, con los ojos cerrados, como si no estuviera. Si no fuera por esa nube de vapor que escapaba de sus labios cada vez que respiraba, Botan creería que estaba muerta.
Y la verdad es que ella creía, y desesperadamente esperaba que no fuera así, ese sería el destino de todos. Morir. Estaba claro, ella misma lo sabía mejor que nadie, que todo lo que vive tiene que morir… pero… «No…» pensó tratando de quitarse de encima esos pensamientos negativos «Yo siempre estoy alegre…además, Yusuke, Koenma-sama y los demás seguro que nos recatarán» pensó para sí misma.
Miró a su alrededor, tratando de ignorar los pinchazos de su cuerpo congelado. Todos estaban en silencio. Kido y Yanagizawa dormían. Kaito estaba semi-consciente, no estaba dormido, pero no sabía exactamente qué ocurría a su alrededor (claro que, no pasaba nada). Mukuro seguía como siempre, en ese estado que parecía dormida e incluso muerta… pero no. Botan veía el vapor dejar sus labios.
Se apoyó en Kido, que era el que tenía a su derecha y cerró los ojos, tratando de así liberarse del frío. Había tratado desesperadamente de enviar mensajes telepáticos, a Yusuke, a Koenma-sama, a Kurama-kun, a Genkai… pero no había manera. Nadie los recibía. Y estaba segura de que Hiei no estaría exactamente fino (por lo menos, no desde la última vez que lo vio) como para recibir ondas tan débiles.
Poco a poco, el sueño se fue apoderando de ella, que trataba de captar todo el calor que le pudiera dar el suelo, donde provenía la luz.
Y cuando despertaría, se vería enfrentándose a su peor pesadilla.
Lo tenía claro. Tras una visita cordial para ver a su madre por última vez, asegurándole que estaba bien (aunque lo cierto era que sus fuerzas no estaban al cien por cien, pero eso no era de extrañar), había decidido ponerse manos a la obra. En realidad, se culpaba a sí mismo por no hacerlo antes, por no marchar antes, pero su parte racional sabía que no serviría de nada marcharse sin estar recuperado.
También había pasado por la Universidad, excusando su ausencia con una falta importante de varios días (semanas, en verdad). Todos sus compañeros le habían preguntado por su salud, y él les contestaba que había caído enfermo y que el médico le había recetado una baja. Había hecho fotocopias de los apuntes de sus compañeros (que le dijeron que se los podrían pedir cuando quisiera —en especial las mujeres—) y estaba seguro de que los podría asimilar cuando fuera: la biología y la medicina eran, después de todo, su punto fuerte.
Se miró una vez más en el espejo. Su piel había recuperado su color habitual y sus ojos ya no tenían ese brillo anormal. Hubiera tardado por lo menos una semana más hasta recuperar del todo su poder, pero eso no importaba. Sabía a qué se debía su rápida mejora. Según lo que le contó Genkai, hubiera tardado por lo menos diez veces más en recuperarse, pero su situación se empezó a parecer a la de Hiei, cuando creían lo mismo. Su hembra había recordado, él había recordado… el vínculo entre ellos se volvió a activar.
Estaba dispuesto a irse. Se había puesto una de sus túnicas preferidas. Una túnica china que consistía en unos pantalones blancos y una camisa del mismo color. Unas zapatillas chinas verdes oscuras y una túnica de una tonalidad algo más clara que bajaba de sus caderas hasta poco por encima de medio muslo. Un cinturón amarillo. Una forma de fénix rojo dibujado en la túnica.
El mismo traje que había llevado para enfrentarse a Yakumo. Con ese traje había salvado a Botan una vez (bueno, había ayudado, el mérito era todo de Yusuke) y ésa vez estaba seguro de que también estaba en sus manos. Llevaba una mochilla lila-azulado en la espalda, con una curiosa cola de zorro como llavero. Había usado esa misma mochila para ir a Makai.
Todo estaba relacionado. Él ya sabía dónde ir.
Salió de su habitación con paso decidido pero suave, sin que sus zapatillas hicieran ruido alguno por el suelo de madera. Llegó hasta la puerta de entrada y allí, por su sorpresa, se encontró con Yusuke, Kuwabara, Hiei y Okino, mirándole extrañamente.
"¿Dónde vas, Kurama?" preguntó Yusuke, mirando al pelirrojo: ya había sospechado algo.
"Voy a Makai" explicó "Ya sé donde está Botan-san y se quién es el que la persigue y el que quiere enfrentarse a mi" Kuwabara abrió ligeramente la boca.
"¿Y pensabas ir solo?" preguntó Yusuke, como acusándole. Kurama bajó la cabeza.
"Es una pelea del Kitsune. Lo ha recordado todo, no ha hecho falta que Koenma le explicara nada" dijo de pronto Hiei. Todos le miraron "Es asunto suyo"
"¿Y dejarás que se vaya solo, sin más!" preguntó Kuwabara levantando los puños "¡Somos un equipo¡Los equipos se enfrentan a las adversidades juntos! No sé tú, renacuajo, ni Urameshi… ¡pero yo me voy contigo!"
Genkai estaba en la sala de meditación, con las piernas cruzadas en forma de indio y con las manos descansándole en las rodillas, sueltas. Tenía los ojos cerrados, pensando en todo lo que había sucedido y repitiéndose escena por escena, manía que había adoptado desde que todo ese embrollo había empezado. Suspiró mientras abría sus ojos.
Las últimas noticias que habían recibido no eran nada acogedoras. En un principio, ni Yusuke ni Kuwabara supieron entender cuánto era de grave que los muertos no tuvieran donde ir. Lo curioso era que no habían caído en la cuenta antes. Y la verdad es que tampoco podía culparles, con tantas cosas en la cabeza…
Sin duda, ella lo sabía mejor que nadie, qué era morir (claro que…Yusuke la ganaba, había muerto una vez más que ella). Sabía perfectamente que, tras morir, el alma quedaba libre del cuerpo y que debía esperar a que viniera la Guía y te llevara por el Río Sanzu (Styx). Y luego allí te llevaban hasta el cielo o el infierno. Había casos, como los de Toguro, en que el alma era juzgada por el mismo Koenma, pero eso solo eran los espíritus más conflictivos.
Claro que…al principio habían pasado muchos desastres naturales en el mundo debido al descontrol de las fuerzas magnéticas que emitían los tres mundos. Al quedar destruido uno, los dos se volvían locos y las ondas magnéticas afectaban a Ningenkai (especialmente). Pero poco a poco, se fue regulando y todo volvió a estabilizarse. Lo que a ninguno se les había ocurrido pensar era que en realidad, eso no quisiera decir que la gente no muriera…
Si no había Reikai, las Guías perdían su poder como tales y tendían que vivir como humanas, que era lo que habían sido antes de su trabajo. Pero… los muertos se morían igual. ¿Qué pasaba si un alma se desenganchaba de un cuerpo y no tenía donde ir? Pues la verdad, no le costaba imaginárselo. Un alma en realidad es una fuerza, es fuerza pura, por lo que es fácilmente atraída por una fuerza contraria. Un alma es atraído por un cuerpo.
¿Eso que quería decir? Pues que los Hirudegan, al ser Youkai con las almas podridas, atraían a las almas puras (buenas o malvadas, eran puras igualmente) y las devoraban: se hacían más fuertes.
"Genkai-san…" vino una voz de repente, interrumpiendo sus pensamientos. Era Yukina.
La anciana miró a la Koorime con dulzura.
"Kazuma, Yusuke-san, Okino-san y Hiei-niisan han decidido acompañar a Kurama-san a Makai" explicó ella. Genkai asintió, ya lo suponía "Kurama-san dice que sabe cómo rescatar a Botan-chan" Genkai sonrió extrañamente: lo sabía.
Yusuke lo tenía decidido. Había visto que Kurama se había comportado extrañamente y tenía la impresión de que les escondía algo. Cuando vio que tenía en su habitación el traje chino (uno que él ya conocía) sabía que planeaba irse a Makai. Era todo un presentimiento, pero creía conocer bastante bien al Youkai Kitsune y, sin duda y por lo que parecía, sus instintos no le habían fallado en ningún momento.
Por eso lo sabía. Allí estaba él, junto con Kurama, Kuwabara, Hiei y esa misteriosa Mizu (Okino) aterrizando en Makai gracias a un portal abierto por Koenma, Ayame y Hinageshi. Habían aterrizado suavemente (menos Kuwabara, que había caído encima de él…¡Por qué él?) y ahora se estaban centrando.
"Estamos a 60 kilómetros al sur de Hyoga" dijo Hiei, cubriéndose la frente con la bandana. Kurama pareció situarse ya que de inmediato empezó a buscar algo en el horizonte, como si buscara algo. Como si quisiera encontrar el olor de Botan por algún lado. Yusuke lo entendía… más o menos. La situación de Kurama y de Botan era más lioso que lo suyo con Keiko, pero sabía que Kurama se sentía enteramente responsable…
Al dejar atrás a una preocupada (pero a la vez llena de esperanza) Keiko, había vuelto a sentir ese hueco en el pecho. Sabía que a ella le pasaba lo mismo, solo que ella era capaz de expresarlo con su rostro apenado… en cambio, él le sonreía y le levantaba al pulgar. Era su manera de despedirse. Yusuke no sabía hacerlo de otro modo, pero ahí estaba él, de nuevo en Makai…
"Es a 80 kilómetros de aquí, hacia el este" respondió Kurama señalando hacia unas montañas. Las montañas estaban lejos, pero se veían. Eran rocosas y de color grisáceo, y por encima se veían nubes de tormentas "Ahí está Tapion"
"¿Tapion?" preguntó Kuwabara.
"Sí. Es su nombre"
«¿Me lo parece a mi o es que Kurama está borde?"» se preguntó Yusuke parpadeando, inseguro. Empezaron a andar con paso decidido hacia donde les había señalado hacía un momento su compañero
Kuwabara también había percibido el cambio de hostilidad de su amigo, y optó por seguirle y callar. Después de todo, el renacuajo tenía razón. Él se había metido de lleno en todo eso porque estaba preocupado por Kurama: era su amigo, después de todo. Pero también comprendía que el Kitsune estaba nervioso, y no le podía culpar. Lo único que podía hacer era estar con él en los momentos en los que les necesitara.
Mientras tanto, el mismo aludido de todo el tema, Kurama, estaba de los nervios. ¿Qué era lo que le había hecho contestar a Kuwabara de esa manera, tan seca¡Eso era demasiado¡Se estaba pareciendo a Hiei! Trató de cerrar los ojos para calmarse. ¿Por qué estaba tan nervioso? Ah… ya, porque se enfrentaría a su enemigo de toda su existencia por su hembra, y todo había pasado tan rápido…
Sacudió levemente la cabeza, para tratar de alejar sus sentimientos de todo eso. Hiei había estado todo el rato silencioso, con Okino a su lado, comprendiendo del todo la situación. Les estaba muy agradecidos. En un principio había pensado que se enfrentaría a eso solo, pero se alegraba de saber que tenía tan buenos compañeros.
Algo violento hizo que abriera los ojos. Ahogó un grito al notar como ese algo violento hería su hombro con fuerza, causándole dolor. Abrió los ojos, tratando de centrarse… ¿dónde estaba? Dio un gemido entre dolor y placer al notar que la temperatura helada en la que se había encontrado había cambiado. Ahora la temperatura era caliente… es más, demasiado caliente. Le hacía sentir enferma.
Botan abrió los ojos violetas, temerosa. «¿Qué ha pasado…? La última vez que…la última vez me había dormido, pero…¿dónde estoy¿Dónde están Kido-kun, Yanagizawa-kun y Kaito-kun?» sus respuestas quedaron resueltas al ir aclarándose poco a poco su visión.
Ella, de pasar a esa habitación circular y helada, había pasado al fondo de una cueva. Es más, estaba como en una sala de la cueva, una sala circular de más o menos el triple de la dimensión de donde había estado antes. Era una sala de piedra, tierra y arena. No había absolutamente nada que la llamara la atención…claro está, el techo.
En medio de esa sala circular, había otra circunferencia, de color azul-grisáceo.
Y de repente cayó en la cuenta.
"¡He caído hasta aquí abajo!" gritó para sí misma, sorprendida. «¿Cómo lo he hecho?» se preguntó frunciendo el entrecejo. Sin duda… el techo de esa sala era el suelo de la sala donde estaban los demás, de donde provenía el calor y la luz… (la cueva parecía estar iluminada… pero… no había fuego, no había luz…)
Se tocó el hombro al notar que el dolor no cesaba, y quedó horrorizada al descubrir que lo tenía cubierto de sangre. ¿Qué le había pasado? «Bueno… ahora por lo menos estoy libre, tengo que ir a Ningenkai y avisar a Yusuke, él les salvará» pensó. Tenía miedo… quería salir de ahí. Tenía ganas de ver los ojos reconfortantes de sus amigos.
"Exacto"
Botan dio un grito de horror y dio varios pasos hacia atrás, hasta que chocó contra la pared de piedra (se volvió a golpear la herida, pero no estaba concentrada). Delante suyo, aparecido del aire, estaba Tapion…
Notas de Autor: ¡Bueno¡He escrito más de medio chapter seguido! Si es que cuando se me ocurrió como continuarlo (me quedé bloqueada durante casi una semana OO;;;) no pude dejar de escribirlo (es más, incluso he saltado de la cama porque temía que las palabras se fueran solas XD).
Espero que este chapter os haya gustado! X3 Aquí ha habido más explicación que nada del otro mundo, pero por lo menos las cosas parecen ir aclarándose y las cosas empiezan a volver a ponerse en marcha… jeje. Ahora y durante un tiempo, me dedicaré más que nada a explicar lo que pasó entre Shou y Youko y quién es ese maldito Tapion (si lo odio hasta yo XD).
También pondré alguna que otra lucha, y seguramente (pero no es del todo seguro) volveré a hacer que Jin & Co. aparezcan (y seguramente, con ellos Yomi y el nuevo sex-symbol de su hijo XD). Pero más que nada, estos capítulos que viene serán algo tranquilos, pero la acción pasa día a día…
En el próximo episodio (me he dado cuenta de que a veces pongo 'episodio' y a veces 'capítulo', pero bueno XD): Kurama sigue su instinto y los demás le siguen, tienen una importante misión: recuperar a Botan. ¿Pero acaso Tapion les dejará que se la lleven sin una pelea? Mientras tanto, en Ningenkai, ya es hora de que Yukina acepte algo muy importante… ¿pero tendrá el valor?
30-. Aa Manera poco formal de decir 'Hai'. Las chicas también usan una forma parecida: 'Ee'.
Celine Pues la verdad es que como estoy al final del fic, me veo que no sé como proceder, xDD Tengo como firme intención, por eso, terminar este fic el día 8 de Agosto (ni un día más ni un día menos) pues fue cuando publiqué el primer capítulo. Ah… qué recuerdos xD.
Nizza Minamino: ¡Hola de nuevo! Gracias por todos tus halagos. Como ya especifiqué: no añadiré a nadie en mi lista de avisos hasta que recibe un e-mail suyo pidiéndomelo con el título "YYHD: Chapter Alert". No puedo hacerlo por reviews porque entonces la faena se me multiplica. Si tengo un mail vuestro puedo agregaros en una lista de contactos y terminar pronto.
Angel Nemesis: Me ha gustado la comparación de familia Hiei/Yukina… xDD qué bueno. Bueno, no se que no le cueste a Hiei aceptar que está manco, lo que pasa es que está realmente aturdido, estas cosas no se aceptan de noche a la mañana, y conociéndole… pues ya sabemos como es xD. Y esos tres (Keiko, Yanagizawa y Kido) pintan porque eran Reikai Tantei después del Yusuke-tachi y los Hirudegan querrían saber si les ofrecían un reto… pero, como ves, quedaron decepcionados.
Botan Peony: La muerte de Enki y su mujer (Koko, creo que se llamaba o.o) estaba totalmente improvisada xDD pero bueno, creo que ha ayudado bastante la historia, en realidad. Y también me hubiera gustado que Kurama le dijese a su madre la verdad, pero pensé que ocuparía demasiados chapters y como no tendría exactamente "tiempo" para entretenerse con su madre (digamos que Botan está kiensabedónde y hay un Koenma a rabiar)… pues decidí que lo siguiera ocultando, aún no sé si revelarle a Shiori la verdad hacia el final del fic, no estoy segura… n.nUu Mukuro está allá porque los Hirudegan querían que ella cooperara con ellos, pero como ven que no hay manera: la encierran. Hmm… en cuanto a Okino… o.o pues no me he dado cuenta hasta que lo has hecho. La verdad es que ella no tiene un papel del todo fundamental en el fic, solo la hice para que se cumplieran las condiciones, o sea que no tiene toda la personalidad que se merece. Es una lástima, a mi también me gusta. Pero tranquila, poco a poco ella también tendrá protagonista. ¡ERES LA ÚNICA QUE HA DESCUBIERTO DE DONDE VIENE EL NOMBRE! Jaja, sé que dije que venían de DB, pero eres la única que me ha reconocido uno, soy feliz x3
Gracias también a: Naoko, Koibito Tenshi to Tsuki y Edith.
Es probable que pronto (es decir, cuando acabe el fic) (voy por el chapter 44, a punto de acabarlo) lo reescribiré completo con todas las "tomas falsas" borradas xD Será, más que nada, para entreteneros.
En la web podréis encontrar, no solo los Bonus o chapters que contengan lemon, sino las fichas de los personajes originales (está el de Okino con una imagen), sino que encontraréis también "Historias paralelas" (es decir, lo que pasa durante el fic pero no dentro de él) (de momento no hay ninguno, pero tengo varios en mente) además de las tomas falsas y el humor.
Bonus nº13: Un asiento vacío
Dedicado a: Naoko!
Pareja principal: Botan/Kurama (supongo que esa es tu preferida… o.o)
El viaje en autobús había sido el más pesado que había sufrido Botan en su vida (muerte, lo que fuera). ¿Quién fue el imbécil que sugirió el bus para ir a la playa? No podían haber ido en tren… noo… porque los señoritos Kuwabara y Yusuke no tenían dinero, pero tampoco podrían haber ido en coche ( NADIEtenía coche particular)… tenían que ir en BUS. Y ella, como era tan amable y sinceramente, tan tonta, tuvo que aceptar ir en bus con ellos: no el remo, no, en BUS.
Suspiró pesadamente por enésima vez. Keiko, que en in principio se sentaba a su lado, estaba charlando con Shizuru, y Yukina estaba siendo molida a preguntas por Kuwabara, que estaba siendo estrictamente vigilado por Hiei. Yusuke y Kurama hablaban tranquilamente sobre… agh¿qué sabía ella? Ella estaba sola, en un rincón, con la mano apoyada en el mentón y mirando por la ventana aburrida. «Cómo me gustaría estar en el aire…» pensó.
"¡Urameshi-yarou (gilipollas, idiota)!" vino, de golpe, el grito de Kuwabara, casi todos los del autobús levantaron la mirada (incluida la Guía) y se encontraron con el pelinaranja levantándole el puño a un moreno, que tenía un dedo bajo el párpado y estaba sacando la lengua.
"Ña, ña" pinchaba Yusuke con una risa infantil. Keiko empezó a regañarle diciendo que no molestara a la gente y pronto se vio disculpándose ante los pasajeros que les miraban mal.
Botan volvió a suspirar, añorando su remo y su libertad. Odiaba estar encerrada en esos transportes públicos humanos y lo detestaba más aún cuando estaba siendo ignorada. Miró de soslayo a los demás y percató de que no era la única frustrada: Hiei lo estaba más (y no le extrañaba, con la de indirectas que le enviaba Kuwabara a su hermana… le sorprendía que siguiera vivo).
"Botan-san¿daijobu?" vino una voz suave a su derecha, el asiento de su lado. Ella levantó la mirada y quedó muy sorprendida al ver que el que le hablaba había sido Kurama: él casi nunca le dirigía la palabra, a menos que fuera en un momento indispensable: siempre había pensado que ella le caía fatal al Kitsune. Ella asintió alegremente, contenta por dejar de estar sola.
"Hai, Kurama-kun¿has ido alguna vez a la playa que dicen, Izu?" preguntó ella lanzándose al ataque: estaba desesperada, necesitaba tener una conversación. Y el Kitsune, como notándolo, sonrió y negó con la cabeza, dispuesto a seguir hablando. "Ne, ne¿crees que será muy bonito?" pero antes de que tuviera siquiera tiempo a asentir, volvió a preguntar "¿Crees que llegaremos a salvo?"
"¿Por qué preguntas eso?" dijo él, extrañado. Botan rió.
"Kuwa-chan y Yusuke-kun están todo el rato peleándose, Keiko-chan parece a punto de matar a Yusuke-kun, y Hiei está de muy mal humor" dijo ella asintiendo, como dándose la razón a sí misma. Kurama no pudo evitar dejar escapar una risa. "Aunque Hiei siempre está de mal humor… y tú siempre estás tan callado, a veces pienso en lo extraño que es"
"¿Callado?"
"Sí. Solo hablas con los chicos" dijo ella pensativa, con un dedo en la mejilla y los ojos mirando al techo. De pronto tuvo una visión… Kurama… un Kurama hembra rodeado de hombres… se sonrojó vivamente. Kurama alzó una ceja y estaba a punto de preguntar cuando ella lo interrumpió con una risa casi estridente, alertando de nuevo a los demás pasajeros del bus.
"Shh… Botan-chan…" regañó Keiko susurrando.
"¡Oe¿Cómo es que a ella se lo dices bien y a mi me gritas?" dijo Yusuke con una mueca y los brazos cruzados, enojado. Ella lo fulminó con la mirada.
"¡Urusai (calla)!" murmuró ella, ligeramente sonrojada. Botan observaba la escena con una gran sonrisa en la cara… los dos eran tan jóvenes pero tan llenos de vida, que siempre le daban algo de envidia. Y luego estaba ese sentimiento que albergaban el uno para el otro… muchas veces se iba a dormir imaginándose con una relación parecida con un Sr.–Imaginario.
"Ne, K—" pero su asiento volvía a estar vacío. Miró a su alrededor y se encontró con Kurama hablando animadamente con Kuwabara sobre… bueno, al revés, era Kuwabara el que hablaba animadamente, pero Kurama parecía escucharle con el mismo entusiasmo y comentaba algunas cosas. No sabía de qué hablaban, pero parecía que Kuwabara tenía un gran interés en seguir esa conversación.
Botan suspiró de nuevo, sintiéndose realmente mal y con los ojos ardiendo en lágrimas que no pensaba dejar ir. Odiaba cuando le pasaba eso.
Ella, que formaba parte de los Reikai Tantei como su ayudante, siempre se quedaba en las sombras y nunca le daban mérito por el cumplimiento de ninguna misión. Siempre era "una más", o como mucho "la otra". Entre las chicas pasaba lo mismo… no lo admitirían ninguna… pero ellas no podrían entender lo que la Guía y ayudante de detectives espirituales vivía. Eran buenas amigas sí, pero no eran sus confidentes.
Yusuke era majo, siempre que hacía falta peleaba por ella. Pero ella siempre sería la sombra de Keiko, la "segunda". Y lo mismo pasaba con Kuwabara.
Hiei la odiaba. Kurama… Kurama no le hablaba.
«¿Y por qué no?» seguía preguntándose más veces de lo necesario. «¿Por qué no? Seguro que él es una persona muy interesante, me gustaría llegar a conocerle…» pero esa mirada de madurez y de serenidad… la asustaban. Ella, que le iban mucho más los estímulos de su entorno, no tendría mucho con lo que hablar con ese zorro astuto y siempre pendiente a lo que pasaba a su alrededor. Eran demasiado diferentes.
No negaría, de ninguna manera (de la misma manera que tampoco lo admitiría) que Kurama le era atractivo. ¿Y para quién no? Alto, esbelto, atractivo, calmado, inteligente, astuto, amable, sensato, fresco, elegante… ¿acaso no era el sueño de toda mujer? Y sus facciones corporales no eran nada desagradables, todo lo contrario… él era tan precioso que ella se sentía miserable a su lado.
Se sentía atraída, sí, pero sabía que él nunca sentiría lo mismo hacia ella, ese pequeño temblor en los labios cuando querría hablarle, esos nervios cuando le dirigía la mirada… oh, no era una ilusa: sabía que no tenía posibilidades. Ella, en comparación a él, era una niña de párvulos.
Era solo un capricho.
¿O no?
¿Qué había sido, aparte de su belleza física? Estaba acostumbrada a ver a chicos guapos y no se le caía la baba por cualquiera, Yusuke era muy guapo y nunca le había pasado nada así con él…¿era por su personalidad? No, Kuwabara era mucho más dulce que él, así que no podía ser¿su misticismo? Era posible, pero Hiei era, si era posible: aún más misterioso.
«¿El vínculo con su madre?» se preguntó de golpe, sorprendiéndose.
"¡OE, BOTAN, HEMOS LLEGADO!" vino el grito de Yusuke que casi le hizo saltar. cuando se dio cuenta, todos habían cogido sus bolsas y bajaban del autobús. Con un pequeño grito de frustración, cogió su maleta y salió por la puerta de atrás, ignorando la mirada enfadada del conductor (y ligeramente perturbadora, en especial cuando repasaba con la mirada su rasero y sus piernas).
De haber sabido que Kurama la había estado observando todo el tiempo…
-----Fin-----
Próximo Bonus para: Celine
¡ATENCIÓN!
REPITO: No voy a dar Bonus si no se cumplen las reglas preestablecidas en el capítulo 5, que volveré a repetir:
1) No daré Bonus a quién me lo pida, se lo dará a quién considero que lo merece. Para eso, tomo en cuenta los detalles que me enviáis por review (como comentarios, ideas desarrolladas, comentarios, críticas, etc.) ya sean largos o cortos, y, en especial: la continuidad de los lectores. Es decir, no daré un review a una persona que solo me ha dejado dos o tres durante estos 20 capítulos, sino que se lo daré, por ejemplo a los que me envían reviews por cada capítulo o por cada dos.
2) Si os toca el Bonus: DECIDME LO QUE QUERÉIS. No puedo hacer un Bonus sin saber qué es lo que queréis que ponga. En este caso, he decidido escribir uno, pese a no recibir instrucciones claras de Naoko!. Por eso mismo pido que, si os toca: PEDIDME lo que queréis que ponga. Ya sea algo tan simple como la pareja, o algo más desarrollado, como la pareja, los personajes, las situaciones, etc.
Fans de YYH: www.reikai-tantei-files.tk
Por problemas que no me explico, el servidor de mi Web no va bien. Por el momento he cambiado de servidor temporalmente, pero no hay nada a esperas del alta de miarroba. Si queréis, siempre seréis bienvenidos, por ejemplo, en el foro. ¡Gracias!
