Capítulo XXI

Shaoran POV

Estuve caminando por toda la Universidad intentando distraerme mientras Sakura estaba con Minamoto. Miraba cada dos segundos el reloj dándome cuenta que la hora no avanzaba en lo absoluto.

En quince minutos había dado la vuelta completa a todo el campo y eso que no era un espacio pequeño. Vi como las chicas jugaban softball, natación y otros que mantenían un partido de basquetball. En cada juego estuve un momento pero los minutos pasaban tan lentos.

Estaba tan aburrido.

Así que opté por ir donde Sakura y ver si estaba lista. De eso había pasado media hora solamente, pero no me aguanté más así que partí hacia la biblioteca. Cuando entré me costó dar con ellos, ya que era bastante grande el lugar y al parecer se les ocurrió ubicarse en la última mesa.

Cuando di vuelta al último estante de libros que me separaba de ellos, abrí mis ojos de impresión al ver que Takeshi besaba a Sakura.

Sin pensarlo me acerqué como una bestia en busca de su presa y la tomé por la muñeca alejándola de él. Me miró con horror porque estaba enrabiado y quería golpear al tipo.

"S-shaoran" – Me llamó con tanto miedo que más me enfureció.

Solté a Sakura sólo para acercarme a Takeshi y tomarlo por la camisa. Estaba en desventaja al tener mi brazo herido pero eso no me importaba mucho, ya que era necesario que aclaráramos las cosas.

"Te dije que ella estaba conmigo ¿Qué parte no entendiste?"

"Suéltame" – Me agarró por el brazo apretándome tan fuerte que logró que dejara su ropa – "Ella no es de tu propiedad"

"Pero está conmigo idiota ¿Por qué no lo entiendes?"

"Porque quiero que se dé cuenta que eres un bastardo Li, no mereces que Sakura esté contigo"

"¿Y quién eres tú para decirlo? ¿Acaso eres más hombre?" – Lo empujé logrando que cayera sobre la silla.

Sakura se acercó a mi lado – "Vámonos" – Me tomó de la mano y comenzó a empujarme – "Shaoran, por favor"

La señora de la biblioteca había llegado hasta nosotros al sentir tanto alboroto. Así que no tuve más opción que dejar al muy imbécil y librarlo de la paliza que tenía pensado darle.

Me llevé de la mano a Sakura quien intentaba seguir mi paso. Al salir de ahí la guié hacia el patio donde estuvimos la vez anterior y cuando llegamos al árbol la solté sin mirarla.

Sentí sus sollozos y de verdad que no quería que estuviera así. Me volteé a verla, pero mantenía su cabeza gacha – "¿Por qué no lo detuviste?" – Expresé cargado de rabia

"No tuve opción, estaba distraída"

"Pero si no llego te hubieras quedado ahí respondiéndole ¿A qué juegas Sakura?"

Levantó su vista notando que las lágrimas rodaban por sus mejillas –"¡A nada! Él me besó, estaba diciéndole que no podía corresponder sus sentimientos"

Quería creerle, pero ella no había puesto resistencia cuando el chico le dio el beso. Eso me fastidiaba aún más, se supone que yo le gustaba.

"¡Estoy tan molesto!" – Grité intentando sacar toda la frustración que tenía adentro – "En dos días he perdido todo el avance que me costó años obtener"

Sakura no dijo nada esta vez y sólo se limitó a llorar con más fuerza. Parecía como si no pudiéramos tener un día en paz sin que termináramos peleando ¿Es que acaso ella y yo no debíamos estar juntos?

Estaba enojado y mucho, pero verla mal hacía que todo eso quedara en un segundo plano. Me acerqué abrazándola y acariciando su espalda intentando consolarla.

"No llores" – Mi voz sonó más dura, pero no podía hacer nada más – "Lo único que quiero es tener un poco de paz, pero mientras más me esfuerzo por eso es peor, es como si una fuerza externa no quisiera que estuvieras conmigo"

"Pero yo sí quiero" – Sollozó – "De verdad que quiero Shaoran"

La tomé por la mano para que nos sentáramos un momento. Era hora de ser sincero con Sakura y contarle la verdad.

La atraje hacia mí rodeándola con mis piernas mientras que su cabeza se apoyaba en mi hombro. Mis brazos descansaron sobre los suyos y tomé sus manos.

"Creo que debemos hablar" – Dije haciendo que sus ojos viajaran a los míos – "Es necesario que seamos sinceros el uno con el otro"

"Entonces quiero empezar yo" – Se aventuró a decir – "He tenido la duda con respecto a un asunto que me dijo Takeshi"

"¿Qué te dijo?" – Por un momento me sentí atrapado. Takeshi tenía todo el poder para destruir lo poco y nada que había avanzado con Sakura.

"Me dijo que ayer estuviste con Mia Kimura ¿Eso es cierto?"

Bien, esperaba de todo menos eso ¿Cómo se había enterado?

Si mentía por salvar mi pellejo la verdad no dudaría en salir a la luz tarde o temprano y Sakura me odiaría más de lo que hará ahora.

Asentí en silencio y noté que se tensaba.

"Entonces es cierto que estuviste con ella" – Susurró tragando pesado y viendo el dolor en sus ojos – "¿Por qué no me lo dijiste?"

"No te mentiré, no iba a hacerlo porque creí que era mejor olvidarlo antes que pasáramos por este momento incómodo. Ayer después que te vi abrazada de Minamoto y luego te fuiste con él, apareció Mia, me abrazó y me dio un beso"

Sakura levantó los brazos dejando caer los míos y donde tenía la herida, dolió como el infierno.

"¿Me estás diciendo que esa chica te besó?" – Debía prepararme mentalmente para cualquier reproche, no tenía escapatoria – "¿Y la dejaste?"

"Lo logró en un principio, pero después la detuve"

Ella se puso de pie alterada y comenzó a caminar como león enjaulado – "Y armaste tanto alboroto por lo que pasó entre Take y yo, siendo que ¡Tú te besabas con otra! ¡Eres tan descarado!"

Me puse de pie, sino la calmaba ahora estaba seguro que sería el punto final a lo que sea que teníamos.

"Cálmate, podemos conversarlo"

"Es que no te entiendo Shaoran, me haces parecer como la culpable por ese beso siendo que también recibías uno de otra persona"

"Ahora eres tú la que está haciendo el alboroto" – Iba a gritarme nuevamente pero la interrumpí – "Y está bien, tienes el derecho a hacerlo, lo siento Sak, debí ser sincero y contarte"

Ella detuvo su andar enfurecido para detenerse frente a mi – "¿Qué nos pasa? Pensé que sería algo inolvidable el hecho de que el chico más popular de la Universidad se fijara en mí, pero sólo nos ha traído problemas"

Sus palabras me calaron hondo – "¿Te arrepientes de esto?" – No quería ser dramático, pero si ella respondía que sí, no había nada más que hablar.

"No creo que la palabra sea arrepentirme, es sólo que estoy cansada de esperar todos los días algo malo, pareciera que cuando intento estar bien contigo se arruina todo"

"También estoy cansado de pelear, de luchar con mis emociones. Vieras lo que me costó no golpear al tonto de Takeshi, sino fuera porque escuché tu voz cargada de temor, lo hubiera molido a palos"

Suspiró cansinamente y puso su frente en mi pecho – "A pesar de que sigues metiendo la pata a cada momento, te odio porque aún así no puedo alejarme de ti"

Sonreí y levanté su rostro por el mentón – "Yo tampoco" – La besé suavemente sintiendo que sólo quería los labios de ella y de nadie más.

"Que no se vuelva a repetir lo de Mia" – Repuso con seriedad – "Además que detesto a esa tipa"

Me encantaba verla celosa – "Pues supongo que también puedo decir lo mismo, no más besos de Minamoto"

Ella asintió en silencio y volví a besarla.

Los demás podían irse a la mismísima mierda porque no tenía intenciones de dejarla ir. Había sido mucho de confesiones por ahora, así que esperaría un poco más para contarle lo de la dichosa apuesta.

Sólo esperaba que Takeshi mantuviera su bocota cerrada.

Sakura POV

Después de estar un buen tiempo convenciendo a Shaoran logré volver a la biblioteca. Takeshi se balanceaba en la silla con la vista puesta en el techo, estaba tan concentrado que no se percató de mi presencia hasta que llegué a su lado.

Volvió a su posición normal y como si nada me vio directamente a los ojos.

"Pensé que no vendrías"

Acomodé la silla y me senté sin dejar de observar el rostro impasible de Take, que parecía como si no hubiera sucedido nada, en cambio yo, estaba hecha un atado de nervios sabiendo que era necesario dejar en claro varios puntos.

Además Shaoran esperaba afuera y me dijo que si no salía en un tiempo prudente, entraría a verme y si lo encontraba intentando besarme le partiría la cara.

Lo creía capaz y en realidad no quería eso para Take.

"No vuelvas a besarme nunca más" – Dije con aspereza – "No quiero alejarme de ti, pero tienes que entender que Shaoran es quien me gusta"

Él me miró con fastidio – "Chasquea los dedos y te tiene comiendo de su palma, que fácil eres de convencer"

Empuñe mi mano al ver que no tenía intenciones de arreglar las cosas sino todo lo contrario.

Estaba interesado en dañarme y en hacerme parecer una idiota – "No tiene que convencerme, porque yo quiero estar a su lado"

Su semblante cambió y vi la desilusión cruzar por su rostro – "¿Eso es lo que quieres? ¿Acaso no hay forma de hacerte cambiar de opinión?"

Bajé mis revoluciones al ver que le estaba doliendo y en realidad no estaba en mis planes hacerlo sufrir – "No quiero herirte Take" – Dios, su mirada se volvió tan triste que me partió el alma. Podía decir con seguridad que culpaba a mamá por ser tan benevolente con los demás – "Pero es necesario que dejemos las cosas hasta aquí. Lo único que puedo ofrecerte es amistad y me dolería mucho que no lo pensaras porque te considero un amigo"

"Sabes que no puedo aceptarlo Sakura, nosotros no podremos ser amigos, creo que es muy egoísta de tu parte"

"Lo sé, pero tienes a Yamazaki y a Eriol, no deseo que te separes de tus amigos"

Esbozó una sonrisa irónica – "¿Tú crees que podré juntarme con ellos estando Li ahí? No me pidas eso"

"Realmente lo siento" – Me puse de pie – "Haremos el trabajo en algunas tardes, aunque no sé si pueda siempre"

"Claro, ahora que Li es tu novio"

La palabra novio removió mi interior. Shaoran y yo no teníamos un nombre para lo nuestro y no estaba segura si él deseaba encasillarlo, parecía que se le daba mejor mantener las cosas así, pero aunque no lo quisiera admitir a mí me gustaba la idea de ser novia de alguien.

"No es tanto por eso, he conseguido un empleo de medio tiempo y comienzo la otra semana, pero estaremos viéndonos en la universidad, ahí nos dividiremos el trabajo"

"Bueno" – Dijo sin una pizca de ánimo. Volvió la vista al libro que tenía sobre la mesa – "Será mejor que te vayas, he visto entrar a Li"

Me volteé a ver y justamente Shaoran venía caminando hacia nosotros. Tomé mis cosas y me despedí – "Adiós Take"

Se me formó un nudo en la garganta mientras caminaba alejándome de Takeshi. Sentía que ese adiós era más allá de la separación actual que estábamos teniendo, era como si cortase todo lazo con él y lamenté que volviera a pasar por lo mismo.

Shaoran me miró frunciendo el ceño y traté de que no viera la lágrima que estaba a punto de salir, sin embargo era más astuto que yo.

"¿Por qué lloras?" – Preguntó intentando controlar la ansiedad de su voz

"Es que no puedo evitarlo" – Dije saliendo de la biblioteca y yéndome hacia las escaleras donde me senté. Él se quedó de pie – "Sólo me siento triste"

"¿Por Minamoto?"

"Es que…" – Ni siquiera podía explicarle, él jamás entendería – "No importa" – Suspiré cansinamente.

"A mí me importa" – Repuso seriamente – "Me interesa saber qué pasa por tu cabeza"

¿Cuándo a Shaoran le importaban esas cosas? Antes nunca se detenía a pensar en lo que sentía el otro. No obstante, fue como si llegara la iluminación a mi vida, él no estaba interesado en la situación sino que en qué me pasaba con Takeshi y el por qué me afectaba tanto separarme de él.

Estaba mostrándome de una manera sutil la inseguridad que lo rondaba.

"¿Qué quieres saber?" – Cuestioné desganada

"Todo, por qué te pone triste decirle la verdad a ese tipo" – Se sentó a mi lado y puso su mano en mi rodilla

"Desde pequeña he tratado de crecer sin hacerle daño a las personas, sé que es algo imposible, pero me duele, incluso más que a ellos, hacerles frente. Takeshi es un gran amigo para mí y no me gusta verlo triste, sobre todo si la causante soy yo"

Shaoran me tomó la mano y giró mi rostro para que lo viera – "No entiendo mucho como te sientes, de hecho pensaría que es un poco exagerado, sólo porque nunca he experimentado algo como eso. Aprendí a ocuparme por mi solamente y el resto no valía nada" – Acarició mi mejilla -Aún así no me gusta verte mal"

"Lo siento" – Dije sin más – "Sé que no debería dejar que esto nos afectara, pero no puedo evitarlo"

Shaoran acortó las distancias y me besó con suavidad. La caricia que me daba me transmitía que estaba para mí, que aún cuando lloraba por otro, por así decirlo, me apoyaba, quería consolarme y lo dejaría, porque Shaoran se había convertido en algo más que un simple gusto.

Lo quería y no podía evitarlo.

Salí de la universidad más animada y Shaoran me dijo que me llevaría a casa. Le pedí que nos fuéramos caminando, ya que tenía intenciones de aprovechar el buen clima que había.

"¿No será que quieres pasar más tiempo conmigo?" – Preguntó seductoramente

"¿Qué? No seas tan egocéntrico, lo hice sólo porque la brisa de la tarde me parece refrescante"

"Mentirosa" – Respondió sonriente balanceando su mano tomada con la mía – "Tus ojos te delatan"

"¿Así?" –Me puse delante de él tapándole el paso – "Ahora que eres lector de ojos ¿Qué dicen los míos en estos momentos?"

Shaoran sonrió con picardía colocando ambas manos en mis mejillas – "Que eres una coqueta y te mueres por besarme"

"¿Ah? No yo…" – No alcancé a terminar cuando ya tenía sus labios sobre los míos. Shaoran era tan rápido en sus movimientos que no me daba tiempo de responder, pero me gustaba que fuera aventurero y no se cuestionara tanto las cosas.

Se separó formando una sonrisa sobre mis labios. Podía ser tan seductor que entendía por qué a las chicas les gustaba, pero podían envidiarme porque yo era la que estaba disfrutando de él.

Cuando llegamos afuera de mi casa estaban las luces prendidas, así que supuse que Touya estaba adentro. Comencé a inquietarme por eso, ya que mi hermano nunca me conoció alguna pareja y sabía lo sobreprotector que era.

Lentamente solté la mano de Shaoran que me miró confundido, pero entendió perfectamente el mensaje al ver que veía más la casa que a él.

"¿Está tu hermano adentro?" – Asentí en silencio – "¿Y eso te preocupa? Pues a mí no"

"Shaoran mi hermano es un tanto especial, creo que ahora no es el momento"

"Lo sé, pude conocerlo cuando vine a verte por lo de tu padre"

"¿Te dijo algo?" – Estaba curiosa. Ahora que recordaba ellos tuvieron un intercambio de palabras durante el velorio de papá y aunque Shaoran me dijo esa vez que no era nada, nunca le creí.

"Nada que importe demasiado" – Frunció el ceño y miró hacia una de las ventanas. Seguí sus ojos y me sorprendí al ver a Touya apoyado en el marco de ella con cara de pocos amigos. A los segundos después desapareció.

"Es hora de que te marches, estoy segura que viene hacia acá y no quiero problemas con él también"

Él me miró ofendido – "Sé que hasta ahora te he dado la imagen de alguien que no es capaz de controlar sus impulsos, pero no me gusta que creas que a cualquiera que se acerque lo golpearé, no soy tan bruto Sakura"

Le había dolido, estaba segura, pero no pude pensar mucho en eso porque mi hermano abrió la puerta quedándose en ella.

"¿Se puede saber que haces parada afuera Sakura?"

"Vengo de la universidad"

Él miró su reloj y luego volvió su vista a mi acompañante – "¿Y él?"

Shaoran permaneció serio junto a mí. No parecía estar molesto, como cuando estuvimos con Takeshi, pero su mandíbula estaba tensa y sus ojos alerta.

"Buenas tardes Kinomoto" – Me daba más miedo cuando se ponía tan formal – "Acompañé a Sakura hasta aquí"

"Eso lo sé" – Contestó malhumorado y bajando los peldaños hasta quedar frente a nosotros – "Pero creí ser claro esa vez"

Esa vez tenía que ser durante el velorio.

"¿Qué cosa? No recuerdo de qué se trata" – Mi hermano empuñó sus manos

"No te hagas el tonto, te dije que te mantuvieras alejada de mi hermana"

Abrí mis ojos sorprendida ¿Mi hermano le pidió a Shaoran que no se me acercara? ¿Por qué lo había hecho?

"Ahhhh" – El sarcasmo de Shaoran hacía enfadar aún más a Touya – "Algo se me viene a la mente"

"¿Por qué lo hiciste?" – No me mantendría al margen de la conversación, parecía como si ignoraran mi presencia – "¿Qué te ha hecho para que le pidas algo como eso?"

"No me gusta que esté cerca de ti" – Shaoran esbozó una sonrisa ladina – "El verlo me hace desconfiar aún más" – Tomó mi mano tirándome hacia él – "Ven, es hora de entrar"

"No" – Dije tozudamente – "Tengo que hablar algo con él"

"Lo harás después Sakura" – Volvió a tirarme, pero esta vez Shaoran lo detuvo.

"Kinomoto le haces daño, serán sólo unos minutos y entrará"

Touya lo miró con molestia y me soltó con brusquedad – "Cinco minutos" – Volvió a la casa y suspiré aliviada.

"Tu hermano es un posesivo ¿Cómo puede ser que todavía te trate como una niña?"

"Desde pequeña ha sido sobreprotector, pero no me cambies e tema ¿Cómo es eso de que te pidió que te alejaras de mí?"

"No sé que le dio, nunca nos habíamos visto, aunque te diste cuenta que no le hice caso"

"Debiste haberme dicho, lo hubiera detenido, no tiene derecho a alejar a las personas"

"Sak" – Puso sus manos en mis hombros – "Ni tu hermano podrá alejarme de ti, pareciera que todos se complotan para que no estemos juntos"

Me entristecí por sus palabras porque tenía razón – "¿No te alejarás, cierto?" – Me volvería loca si se le ocurría obedecer a mi hermano.

"Tonta" – Besó mis labios y me alegré porque me sentía protegida y correspondida.

Finalmente no pudimos estar más tiempo juntos porque Touya volvió a aparecer y Shaoran prefirió irse antes de que se armara una guerra campal afuera de mi casa. Cuando entré tiré el bolso al sofá y encaré a mi hermano.

"¿Por qué le pediste algo así?" – Dije colocando ambas manos en mis caderas – "No te ha hecho nada ¿o sí?"

"Te dije que no me da confianza" – Contestó mientras lavaba los platos – "Ese mocoso no me gusta, no quiero verte cerca de él"

"Me gusta" – Le dije sin más. Él me miró sorprendido y por fin podía decir que me mostró algo más que un ceño fruncido – "Y no puedo alejarme porque él también siente lo mismo que yo"

"Sakura" – Su tono era amenazador – "No quiero verte con él y punto"

"Olvídalo no pienso hacerte caso, ya soy bastante grande como para tomar mis propias decisiones"

"Te hará sufrir, es el típico chico que juega con las mujeres y luego las deja, y no quiero eso para mi hermana"

"¿Qué sabes tú? Acabas de conocerlo y ¿ya le sacaste el perfil? Él no es así"

"No es algo que discutiré contigo, no más juntas y se acabó la discusión"

"No podrás hacer nada hermano" – Dije saliendo de la cocina y volteándome sólo para dejarle algo en claro – "Él y yo estaremos juntos te guste o no"

Touya lanzó el paño de cocina al mesón y pasó por mi lado disgustado. Pensé que sería un buen momento de contarle de mi trabajo, pero dada las circunstancias lo dejaría para después, ya que estaba en plan de negarme todo lo que a mí me parecía bien.

Al día siguiente me levanté temprano porque era mi primer día en el café y no quería llegar tarde. Al parecer Touya seguía encerrado en su habitación y por mí era mejor así, ya que no deseaba que influyera en mi buen ánimo. El empleo sería una buena oportunidad para hacerme más independiente y valerme por mi misma.

Con ese pensamiento salí a tomar el bus que me dejaría en la parada. Cuando subí me senté en el único espacio vacío que había. Un chico de ojos azules me miró cuando me puse a su lado y no sé por qué me puse nerviosa.

Así que me coloqué los audífonos y comencé a escuchar música, la cual me ayudaba bastante en mis momentos de tensión. Sin embargo, el sonido de la guitarra de CNBlue se vio interrumpido al ver que el tipo de mi lado me estaba hablando.

"¿Disculpa?" – Me saqué uno de los auriculares

"Te preguntaba si faltaba mucho para llegar a la parada del centro"

"Ahhh" – Sonreí avergonzada – "Sólo faltan cinco paraderos más"

El chico vio hacia afuera y realizó una mueca de preocupación - "Soy de Kioto y es primera vez que vengo a Tokio, no conozco mucho de aquí"

Se veía tan angustiado que me causó compasión porque, a pesar de que vivíamos en el mismo país, se trataba de un completo extranjero. Mi nerviosismo fue reemplazado por amabilidad y le ofrecí mi ayuda.

"Si quieres puedo avisarte donde es, justamente voy hacia allá"

"¡Gracias!" – Exclamó sonriendo – "Eres muy gentil"

Me sonrojé ante su comentario y no pude evitar desviar la mirada para que no lo notara. El chico no tenía intenciones de dejarme escapar por lo que comenzó a contarme que venía a ver a un amigo que vivía aquí.

Me preguntó por mi nombre y me sentí inquieta porque era un completo desconocido, el cual estaba pidiendo más información de la que podía dar. Él notó mi incertidumbre y en vez de insistirme prefirió presentarse él.

"Mi nombre es Ryo" – Me extendió la mano y me sorprendió la formalidad de su saludo

Lentamente alcancé la de él y la apretó suavemente – "Soy Sakura"

"Sakura ¿eres de por aquí?"

"Sí, me vine de pequeña a vivir a Tokio"

"Es muy linda la ciudad, aunque muy poblada para mi gusto, no sé que le dio a mi amigo venirse para acá, pero supongo que está acostumbrándose"

Sonreí por cortesía, ya que no era muy buena para entablar conversación con personas que estaba recién conociendo. Sin embargo, me libraría de la incomodidad ya que la próxima parada era la nuestra.

"Es hora de bajarnos" – Le dije poniéndome de pie. Ryo hizo lo mismo y me siguió cuando toqué el timbre de aviso.

Estando abajo se volvió hacia mi – "Muchas gracias Sakura, me has salvado"

"No te preocupes, Tokio es grande pero puedes preguntarle a cualquiera si te pierdes, ellos te ayudarán"

"Espero que sean tan amables y lindas como tú" – Galantemente tomó mi mano y la besó logrando que mis mejillas se volvieran rojas nuevamente.

Por instinto retiré con rapidez la mano haciéndolo sonreír.

"Que tengas buen día Sakura" – El chico siguió por el camino contrario al que estaba el café. Lo seguí con la mirada hasta que se perdió entre la multitud. Miré mi reloj y me di cuenta que estaba retrasada, así que corrí hasta llegar al lugar.

Natsuki me recibió con alegría y me llevó de inmediato hacia los camarines en donde me hizo entrega del uniforme de sirvienta de color negro mezclado con rosa.

"Todas las chicas tienen un color distinto, cuando te vi me pareció que el rosa iba bastante bien con tu personalidad"

"¿En serio?" – Pregunté dudosa

"Sí, pruébatelo y te presentaré a las demás" – Salió cerrando la puerta y me quedé completamente sola en esa sala con cinco estantes que tenían la ropa de las chicas.

Cuando me miré al espejo me dio risa como me veía, era completamente una mucama pero con toques rosa. No sabía muy bien si ese color era para mí, hubiera preferido el verde pero suponía que ya estaba ocupado.

Me arreglé la coronilla y me sentí igual que en una historia de anime, aunque claro, esto era la realidad pura. Dejé de pensar en tonterías y preferí salir donde estaban todas.

Aún no abrían y las chicas estaban formadas en fila, Noté que todas llevaban sus uniformes de colores.

Natsuki dio un paso al frente sonriendo – "Les presento a Sakura Kinomoto, ella se unirá a nuestro grupo y tomará los turnos de la tarde"

Todas me sonrieron con amabilidad e hicieron una reverencia completamente coordinada. La timidez me invadió y sólo atiné a imitarlas.

"Soy Sakura, espero que nos llevemos bien"

Natsuki comenzó a decirme sus nombres. La primera fue Ai, una chica de estatura pequeña y muy delgada, sus ojos azules resaltaban en su rostro pálido y el uniforme era de color azul. Luego venía Kaori, lo que más me llamó la atención de ella fue su larga cabellera oscura acompañada de unos ojos ámbares, casi dorados, muy parecidos a los de Shaoran, el color que la distinguía era el verde y finalmente estaba Nanami, a quien llamaban Nana, tenía ojos verdes, similares a los míos y su cabello corto, enmarcaba su rostro. El color que la distinguía era el rojo.

"Me alegra que te unas a nosotras, este tiempo ha sido muy complicado, pero contigo aquí las cosas mejorarán pronto"

Ai había sido la chica que me indicó, la primera vez que estuve aquí, donde se encontraba la encargada del local. Aquella vez hablaba con Nana y su problema con los estudios.

Durante la mañana estuve aprendiendo el manejo del local, cómo debíamos hablarle a nuestros clientes, la división de las propinas y finalmente vimos el tema de los turnos. La semana que venía me tocaría todas las tardes, pero no trabajaría el fin de semana.

Encontré razonable el trato, ya que Nana estaba en periodo de exámenes y me pidió por favor si podía suplirla en algunos turnos. Obviamente no me negué ya que había entrado con la motivación de trabajar, así que por mientras estaría bien.

Natsuki me preguntó si me gustaría quedarme durante la tarde para ver cómo las chicas se desenvolvían con los clientes. Me dejó al lado de ella, que estaba encargada de la caja, y Kaori abrió las puertas del local.

Ya había gente esperando y comenzaron a entrar tomando asiento. Ai fue la primera en acercarse a la mesa y tomar el pedido. Vi cómo les sonreía y la amabilidad con la cual trataba a la gente.

"Es bueno que puedas aprender cómo lo hacen las chicas" – Expresó Natsuki al ver que estaba atenta a lo que pasaba – "Ellas llevan un buen tiempo trabajando aquí así que cualquier cosa que necesites, sólo tienes que consultarla"

"Gracias" – Dije sin perder de vista a Ai que se aproximaba hacia nosotras. Le entregó el pedido a Natsuki y ésta partió a la cocina para pedirle al encargado que preparara la solicitud.

Me quedé sentada frente a la caja registradora viendo que el lugar comenzaba a llenarse. Sabía muy bien que las personas quedaban encantadas, tanto con la atención como con los productos que se vendían, ya que había tenido el privilegio de probar los pasteles y simplemente eran deliciosos.

"¿Te gustaría atender una mesa?" – Preguntó Natsuki – "Como te puedes dar cuenta, Ai, Kaori y Nana no pueden con todas, así que sería bueno que pudieras practicar"

"¿Ahora?" – Comencé a colocarme nerviosa. Nunca había trabajado y mucho menos atender mesas. No estaba segura si lo haría bien.

"Vamos" – Me dijo dándome una palmada en la espalda – "Aprovecha que todas estamos acá y podremos ayudarte en caso de algo, no te preocupes si no resulta al principio, sólo concéntrate en que el pedido que hagan llegue a su mesa"

Abrió la puerta que nos separaba de la clientela y me hizo pasar. Me sentí completamente desprotegida al verme afuera. Me entregó un cuadernillo y un lápiz para que anotara las cosas.

"Lo harás bien Sakura, sólo mantén la calma"

Comencé a caminar a paso lento yendo hacia la mesa donde estaba sentada una familia que me llamaba. Estaba a punto de llegar cuando Nana me alcanzó.

"No te recomiendo que inicies con familias, ellas suelen ser muy exigentes y piden varias cosas a la vez, mejor empieza con mesas que tengan una o dos personas, como la de allá"

Me indicó donde estaba un chico, a quien sólo le alcanzaba a ver el polerón verde y su cabeza cubierta con un capuchón. Asentí al consejo que me dio Nana y le agradecí internamente por no dejarme meter la pata en un comienzo.

"Sólo porque soy buena te dejaré atender al bombón de esa mesa, realmente es un chico muy apuesto"

La miré con resignación intentando sonreír – "No me ayudas mucho diciéndome eso"

Y claro, no quería pasar vergüenza y menos delante de un chico. No es que me interesara pero si era muy apuesto me colocaría más nerviosa.

"No te preocupes, ya le entregué la carta y sólo falta el pedido, pero déjame retirar sus platos sucios, aprovecharé de pedirle su número de teléfono" – Me guiñó un ojo y se fue donde la familia.

Se notaba que Nana tenía una personalidad bastante extrovertida y no se andaba con rodeos. Incluso era tan valiente que le pediría el contacto a ese chico. Preferí dejar mis pensamientos y ponerme a trabajar. Natsuki estaba mirándome desde la vitrina así que no podía arruinarlo.

Caminé hacia la mesa del chico solitario y me puse a su lado.

"Buenas tardes señor ¿Qué le gustaría comer?"

Él se bajó el gorro y fijó sus ojos en mí. Me quedé de piedra al ver cómo un par de ojos ámbares me miraban sorprendidos.

Shaoran POV

Desperté en la mañana por culpa del sol que me llegaba de lleno en la cara. Anoche se me había olvidado cerrar las cortinas y hoy pagaba las consecuencias.

Me levanté y tomé mi móvil para llamar a Sakura, pero luego recordé que se lo habían robado aquel día y no había forma de comunicarme con ella. Rodé mis ojos por la cruel realidad, no era mucho de usar celulares, pero en esta ocasión me parecía oportuno para saber cómo estaba.

Así que decidí ir al centro para comprarle uno y regalárselo. Sabía que se negaría al principio, pero terminaría aceptándolo. Tomé el bus hacia el centro y preferí ir leyendo un libro para entretenerme.

El viaje no era muy largo, pero sí lo suficiente como para aburrirte si no llevabas algo con qué distraerte. Cuando vi que la parada estaba cerca, toqué el timbre y me bajé.

No había prisa así que fui al centro comercial a mirar un poco. Lo odiaba con todas mis fuerzas, pero no había opción.

Me desagradaba ver salir a las chicas cargadas de bolsas como si eso fuera lo más importante del mundo. No estaba en contra de ello, pero no podía acostumbrarme a que hubiera personas que sólo se dedicaran a comprar.

Prefería un buen tiempo con amigos que ver escaparates. Así que en vez de quedarme pensando en tonterías fui a las grandes tiendas a verle un lindo móvil a Sakura.

Creo que entré a tres y quedé completamente agotado. Los vendedores lo único que querían era cerrar el trato, pero yo estaba buscando lo mejor para ella.

Finalmente llegó la hora de almuerzo y aún no tenía el bendito celular en mis manos. Fui a un local de comida rápida y me serví algo para mantenerme durante las próximas horas. Si bien, no era mucho de las compras admitía que mi indecisión y desconfianza eran las mejores aliadas para perder un día en el centro comercial.

¿Qué le gustaría? ¿Lo usaría para mantener sus redes sociales actualizadas o sólo era un simple equipo para llamar?

Decidí que no le compraría algo tan complicado. Sakura era mucho más sencilla y yo me estaba jodiendo la existencia.

Entré al último local donde el vendedor me había mostrado cortésmente los modelos sin insistirme tanto en que debía comprar uno o sino mi vida sería un caos.

"¿Te decidiste?" – Me dijo cuando me acerqué a la vitrina

"Sí, quiero éste"

"Buena elección, tu novia quedará encantada"

Miré al tipo frunciendo el ceño. Nunca le había comentado que el móvil era para una chica y segundo ahora que lo pensaba Sakura no era mi novia, éramos una especie de amigos con ciertos derechos, pero también exclusividad.

Comencé a preguntarme si el colocarle un nombre a lo nuestro le importaría o no. Por mi parte no consideraba que fuera algo de vida o muerte, pero el hecho de escuchar que esto es para mi novia sonó bastante entretenido.

"¿Para regalo?"

"Sí, envoltorio de mujer, por favor"

El chico sonrió como si le estuviera diciendo lo obvio. Me entregó la bolsita y le agradecí antes de salir y notar con que era bastante tarde.

Comencé a caminar y me encontré con que andaba cerca de ese café donde Sakura estuvo bastante tiempo. Vi que varias personas entraban así que también me animé.

Fue como estar en otra dimensión, el lugar era muy lindo y las chicas que atendían estaban todas vestidas de meseras. Me situé en una mesa cerca de la ventana esperando que me tomaran la orden.

"¿Desea ver la carta?" – Una chica de cabello corto y ojos verdes estaba al lado mío – "Si gusta puede pedir la promoción de hoy"

Era bastante coqueta y no dejó de sonreírme en ningún momento, tanto así que me puso nervioso. Fue inevitable no recorrerla de pies a cabeza y darme cuenta que tenía bonitas piernas y que su uniforme tenía tonalidades rojas.

"¿Puedo llamarla después?" – Dije más que nada para tranquilizarme – "Aún no sé bien qué pedir"

"No se preocupe" – Puso una mano en mi hombro – "Cuando esté listo avísenos"

"S-sí" – No quise volver a mirarla y me enfoqué en la carta y en los nombres extraños que habían.

Pasaron sólo unos minutos cuando volví a ver la falda de mesera, sólo que ahora era de color rosado.

"Buenas tardes señor ¿Qué le gustaría comer?" – Esa voz me dejó paralizado. La conocía bastante bien como para confundirla.

Me bajé el gorro que había mantenido puesto y me volteé a verla para encontrarme con unos ojos verdes bastante conocidos para mí.

"¿Sakura?"


¡Hola a todo el mundo! Esperando que se encuentren de las mil maravillas, les traigo un nuevo capítulo de esta historia.

Antes que todo quiero agradecer enormemente a todos aquellos que me dejaron su comentario en la publicación anterior, ¡estoy tan feliz! Por eso actualizo un día antes como regalo para ustedes.

Definitivamente ha sido maravilloso leerlos, saber que les gusta mi historia y bueno como alguien dijo por ahí, Shaoran siempre está de malo, no sé por qué pero me gusta complicarle la existencia al chiquillo jajajaja

En todo caso, me gustaría saber qué opinan de esta nueva actualización. Pienso que aún queda de historia, de hecho ya había pensado en un "cierto desenlace" pero como soy bipolar cambio constantemente así que prefiero ir escribiendo por capítulo. Lo sé, lo sé soy una desordenada.

Bueno, no quiero aburrir más y los invito a dejar su comentario un poquito más abajo de estas líneas, así que anímense, ¿cómo saben si llego antes con otro capítulo? jajajaja

Besos a todas/os