Capítulo 21: - Ya no hay más con quién enfrentarse. Dijo CJ, tras ver que habían eliminado la resistencia de los Guardias Imperiales y ahora avanzaban hacia Giudecca, donde se reunirían con los demás para enfrentarse a Hades.

- Mucho cuidado, amigos, no sabemos lo que nos deparará en el Palacio. Pidió sumo cuidado Tommy Vercetti.


Mientras tanto, en el Cocito, Seiya y Bart habían derrotado a Valentine de la Harpía, pero después de esa victoria, hubo poco que festejar, ya que Saori había sido raptada por el alma de Hades, llevándosela de Giudecca, mientras que todos los presentes podían sentir como el Cosmos de la Diosa desaparecía junto con el del Emperador en un abrir y cerrar de ojos.

No podían ellos dos hacer nada al respecto, ya que sus cuerpos estaban muy debilitados por los golpes y los ataques que recibieron del Espectro de la Harpía, resignados a morir, había una voz que no les dejaría morir, ya que sus seres queridos y amigos los iba a apoyar hasta el final.

- Tampoco pude encontrar a mi hermana. Se dijo así mismo Seiya, mientras que Bart yacía inconsciente.

- "Seiya" Le llamaba aquella persona al castaño.

El joven alzó la vista hacia el Cielo.

- "Seiya, ¿acaso te vas a rendir?" Preguntó Marin a él.

- Tú...Marin. Dijo con voz debilitada el Santo de Bronce.

- "¿Ya lo olvidaste, Seiya? Aunque tengas pocas energía, no debes rendirte. Eres un Caballero de la Esperanza junto con tu Aprendiz" Animó ella a él y a Bart.

- Un Caballero...de la Esperanza. Recordó aquellas palabras.

- "Sí, por lo tanto nunca deben perder la esperanza, no olviden, Seiya y Bart" Dijo Marin, antes de desaparecer, para luego que Seiya y Bart miraran hacia donde había caído la Armadura de Athena, la cual brillaba de un intenso color dorado.

- La Armadura de Athena...la tengo, aún quedan esperanzas. ¡Aún somos...los Caballeros de Athena! Dijo Seiya, recuperando sus fuerzas con su Alumno y alzaron en el Cielo la Armadura de la Diosa, brillante y poderosa; mientras que llegaban Lisa y Jessica.


A los pies del Palacio, Pandora seguía sorprendida, el grado de destrucción y ahora el silencio que rondaba el sitio tras la desaparición de Hades y Saori, era una pregunta sin respuesta, ¿sería posible?.

- "Los Cosmos de Hades y Athena han desaparecido, pero ¿qué fue lo que ocurrió?" ¡Ah! ¿Será posible? ¡¿Será posible que se hayan ido al...?. Si están en donde creo, entonces ya no hay nada qué hacer. -Se dijo ella, sabiendo que aquel sitio era infranqueable, nadie podía cruzarlo y ello llevaba a la desesperación. Pandora abrió más grandes los ojos ante lo que había presentido y afirmaba- Ningún ser humano será incapaz de llegar a ese lugar. -Cayó al suelo- De ser así, mi deseo...Dijo pero se detuvo al ver que Seiya, Bart, Lisa y Jessica avanzaban por las escaleras y se dirigían hacia el interior del Palacio.

Ella se escondió detrás del lado derecho de las escaleras, al verlos llegar hasta la entrada.

- Pero si son Pegaso y Tigre...¿y esas dos niñas? ¿Quiénes son? ¿Es que lograron escapar con vida de Cocitos con vida? Eso no es posible. Se preguntó ella, al verlos cruzar hacia la entrada.

- ¡Saori! Gritó Seiya, quien ingresó al Palacio.

- ¡Señorita Saori! Gritaron Bart, Lisa y Jessica.

- Imposible, ¿cómo logró? Quiso saber Pandora.


Las puertas de entrada al Salón del Trono Imperial fueron abiertas por Seiya, quien entró con Bart, Lisa y Jessica, esperanzados de encontrar a Saori, pero cuando las abrieron, se llevaron una desagradable sorpresa.

- ¡Athena! -Gritaron los cuatro a la vez, pero no la hallaron, sino que encontraron todo el sitio destruido y sin rastros de la Diosa y del Emperador-

- Pero, ¿qué pasó aquí? ¿Por qué se encuentra todo destruido? Se preguntó Seiya y comenzaron a subir las escaleras hacia el Trono Imperial, en donde encontraron a tres de sus amigos inconscientes.

- Esos son el Maestro Shun, Rod y Todd. Señaló Bart y fueron hacia ellos.

- ¡Shun, niños, despierten! Les llamó el castaño a ellos, quienes reaccionaron.

- Seiya, amigos. Dijeron los tres a la vez.

-Shun, has recuperado el sentido, ¡Qué alegría...! -Pero la felicidad duró poco tiempo- ¿Es cierto, Shun. Y Athena? ¿Dónde está Athena? Le preguntó Seiya.

- No lo sé, pero parece que su Cosmos desapareció tras esa cortina. Respondió el peli verde, mientras que atrás de ellos podía verse al mencionado objeto moverse por el viento.

- ¿Tras esa cortina? Quiso saber Seiya, mientras que se daban vuelto y veían la rasgada cortina agitarse con el viento.


Mientras tanto, en la Tierra y en especial sobre el Santuario, los que se habían quedado junto con Shaina, Jabu, Nachi e Ichi observaban la llegada de aquel misterioso Eclipse, el cual comenzaba a cubrir lentamente el Sol.

- Un Eclipse. Observó Jabu.

- Al parecer, Seiya y los demás fueron al Inframundo, me pregunto si se encontrarán bien. Quiso saber Ichi, preocupado por el estado desconocido de sus amigos.

- Sí, eso mismo me estaba preguntando. Añadió Nachi sobre lo mencionado por el Caballero de la Hidra.

Jabu bajó la mirada del Cielo y se dirigió a sus compañeros.

- No hay por qué preocuparse, seguramente Hades va a ser derrotado por los Caballeros. Animó Jabu la situación.

- Oh sí, tienes razón, amigo, además los Poderosos Caballeros Dorados están con ellos. Lo defendió Ichi.

- Sí. Asintió Nachi y Jabu volvió la vista al Cielo.

- "Por favor, cuida de la Señorita Saori, no se rindan, Seiya y Bart" Pidió el Caballero del Unicornio, mirando hacia el Eclipse y rogando para que Seiya y los demás pudieran cumplir la misión.


- ¡Miren, un Eclipse! Señaló uno de los niños del Orfanato, mientras que ellos estaban con Miho, reunidos afuera, observando aquel llamativo espectáculo cósmico.

- ¡El Sol desaparece! Añadió una niña.

- Miho, dime, ¿qué es eso? Quiso saber un niño de cabellos castaños y vistiendo un overoll azul.

- Es un Eclipse solamente, la Luna se interpone con el Sol, impidiendo que su luz pase unos minutos, tal como si fuera de noche. Dijo con un tono dulce Miho a aquel niño.

- ¡Eh! Increíble. Dijo, sorprendido ante lo que había oído.

- Aunque es extraño, no recuerdo que hayan anunciado un Eclipse para este día. -Sospechó Miho-. Tengo un mal presentimiento. Finalizó, mientras que poco a poco, la Luz del Sol iba a ser bloqueada para siempre por aquella fuerza.


A toda prisa, sin detenerse, avanzaban Seiya, Shun, Lisa, Jessica, Bart y los Hermanos Rod y Todd Flanders, ahora que ellos tres estaban de regreso al verdadero bando, debían ponerse en marcha para encontrar a Athena.

- ¡No puede ser! ¿Qué tan largas son las escaleras de este lugar? Preguntó Shun a Seiya, viendo que estaba en lo cierto, parecían infinitas.

- No lo sé, pero tiene que conducirnos hacia Athena y Hades. Respondió dubitativo el castaño.

- ¡Seiya, niños, miren adelante! Les pidió Shun y éstos detuvieron la marcha y alzando la vista hacia arriba.

Ante ellos, un imponente e infranqueable muro se les interponía ante ellos y Athena. Éste era el último paso hacia Hades, un enorme muro muro marcado con las efigies de Hypnos y Thanatos.

- ¿Qué es eso? Preguntó Seiya ante el obstáculo presentado.

- Al parecer no hay salida. Temió Lisa de que estuvieran en una especie de callejón cerrado.

- Entonces, ¿adónde fueron Athena y Hades? Quiso saber Jessica.

- Sí, lo mismo quisiera saber. Añadió Shun y avanzaron unos cuantos pasos hacia ella.

- Miren eso, es una pared muy imponente, ¿de qué se supone que está hecha? Preguntó Seiya, cuando una voz familiar le respondió la pregunta.

- Este Muro es el último lugar del Infierno: Es el "Muro de los Lamentos". -Respondió Shaka de Virgo, quien estaba detrás de ellos, sorpresivamente había aparecido y todos se voltearon para verlo arrodillado en el piso y mirando cabizbajo-

- ¡Shaka! Dijo Seiya y fueron hacia él.

- ¡Maestro Shaka! Exclamó Lisa y fue a ayudarlo al rubio.

- ¡Dinos, ¿qué ha sucedido?! Preguntó Shun a él.

- Athena y Hades se encuentran del otro lado del Muro. Respondió Shaka, mientras que alzaba la cabeza y podía verse un corte en el lado izquierdo de su cabeza y la sangre que formaba un hilo.

- ¿Del otro lado del Muro? Preguntó Shun.

- ¡Hay que darnos prisa! ¡No hay tiempo que perder! Pidió Seiya de que tomaran cartas en el asunto.

- Sí. Asintieron sus compañeros.

- Eso es imposible. Dijo Shaka, mostrando el lado negativo.

- ¿Qué? Preguntaron todos a la vez.

- Como les dije, estamos ante el "Muro de los Lamentos", solamente los Dioses son los únicos pueden cruzarlo hasta donde yo sé. Respondió, mostrando ese único aspecto malo.

- No lo creo. -Se negó Seiya a creer eso y miró hacia el Muro.- Tal solo debemos derribar ese Muro.

- Yo pensé lo mismo e intenté varias veces. -Dijo Shaka, mientras que recodaba que había lanzado varios ataques, incluyendo la "Bendición de las Tinieblas" pero no había tenido éxito, ya que el ataque volvía contra él- Pero por más que lo intenté, solo conseguí salir herido, quizás por ello lo llaman el "Muro de los Lamentos", debido a la imposibilidad de los que no somos Dioses. Se lamentó el rubio de no haber podido destruirlo.

- ¿Y ni siquiera tú lo has conseguido? Preguntó Shun, al saber que Shaka era el "Hombre Más Cercano a Dios".

- No puede ser, Athena se encuentra del otro lado, tan cerca que estábamos. Dijo frustrado el joven castaño, quien empezó a golpear con fuerza el Muro, intentando derribarlo.

- Seiya. Le llamó Shun.

- Déjelo, Maestro, tiene razón, estábamos tan cerca y no pudimos. Se lamentó Lisa, al ver que la misión iba a fracasar.

- Tiene que haber una forma, no puede ser que solo los Dioses lo crucen, tiene que haber un camino alternativo para esto. Pensó Jessica.

Los destellos azules que provenían de los golpes de Seiya pararon, tras no haber podido tirar abajo el Muro.

- Ya estábamos tan cerca de Saori, teníamos que entregarle esta Armadura. Seiya iba a volver a golpear de nuevo aquel obstáculo, pero Shun se interpuso con Bart.

- Ya detente, Seiya. Pidió el peli verde.

- Shun, Bart, deben comprender, no podemos quedarnos de brazos cruzados así. ¿Acaso no se dan cuenta que si no Athena no recibe esta Armadura va a ser imposible derrotar al Malvado Hades? Y no solo eso, sino que también morirá. -Les dijo, mientras que su mano ejercía una gran fuerza sobre la Armadura- Shaka, sabes que Athena se encuentra muy cerca, ¿qué ahí del otro lado de ese Muro? Si lo sabes contesta. Pidió Seiya respuestas al rubio, quien estaba con los ojos cerrados.

- Ni siquiera yo lo sé, también quisiera saber qué clase de Mundo se extiende más allá, yo sé que es algo muy espeluznante. Respondió y abrió sus ojos.- ¡Pero es posible que...que del otro lado del Muro se encuentran...!los Campos Elíseos. Reconoció aquel Paraíso detrás del Muro.

- ¿Elíseos? Preguntaron Seiya y Shun con los demás a la vez.

- Shaka, recuerdo que el Espectro del Río Aqueronte nos había mencionado algo al respecto, dijo que los Campos Elíseos son un Paraíso, un Paraíso más allá del Infierno. Recordó Shun lo que le había dicho Caronte durante el viaje hacia las tierras imperiales.

- Lo único que sé es que el verdadero cuerpo del malvado Dios Hades se encuentra ahí, pero ignoro lo que pueda hacer con Athena. Dijo Shaka a la pregunta de Shun.

- Es increíble. Dijo Seiya, apretando con fuerza los puños.

- ¡Seiya! Dijo Shun.

- Esto no puede estar pasando, Saori...hasta ahora no entiendo por qué no permitiste que te acompañáramos, nosotros somos los Caballeros de Athena, entonces, ¿dime por qué? Quiso saber Seiya todo, pero de golpe, la Estatua brilló de un fuerte dorado.

- Seiya. Dijo Saori a él y a todos los presentes.

- Este es...Dijo Shun.

- ¡Este es el Cosmos de Athena! Dijo Shaka, sintiendo como aquella energía inundaba todo el lugar.

- "Seiya, Niños" Les habló Athena, apareciendo en aquel sitio.

- Es Saori. Dijo Seiya.

- Lamento no haberles permitido que me acompañaran, pero comprendan que tenía que ser de esa manera. Comenzó a explicarles.

- Pero, ¿por qué? Quiso saber Bart y fue entonces que se vieron rodeados del Universo, los Planetas y el temible "Gran Eclipse" que avanzaba a pasos agigantados sobre el Sol, cubriendo de a poco al Astro Rey y llevando la Oscuridad a la Tierra.

- ¿No se dan cuenta que soy la única que puede detener el "Gran Eclipse" de Hades? Espero que lo entiendan, Seiya, niños. Finalizó ella, para luego desaparecer en un brillante Cosmos, el cual partió de aquel sitio hacia el Este, saliendo del Palacio y llamando la atención de Pandora.

- ¡Saori! ¡ATHENAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Gritó Seiya su nombre, pero no volvió.


- ¿Qué es...este Cosmos? Se preguntó Pandora, al ver toda esa gran energía moverse a toda velocidad por los Cielos, siendo ella la espectadora.


A su vez, en el Cocitos, un grupo de Espectros había arribado hasta allí, donde encontraron el cuerpo sin del Espectro Valentine de la Harpía, una gran sorpresa se llevaron al verlo derrotado.

- Hum, no puedo creer que Valentine fuera derrotado. Dijo sorprendido uno de los Soldados.

- Ja, los Caballeros Dorados siguen ahí, lo mismo Fénix y Capricornio. Esto parece ser obra de Pegaso y Tigre. Observó un segundo.

- Sí, este es el lugar donde ellos estaba sepultado. Dijo un tercero.

- Pero, ¿cómo lo han conseguido? Preguntó un cuarto Soldado.

- Aún para nosotros, los Espectros, salir de este Infierno de Hielo sin ayuda es totalmente imposible. Dedujo un quinto Guerrero.

- Pero sus cuerpos estaban congelados, algo pasó aquí, solamente pudieron lograrlo con la ayuda de un Dios como el Señor Hades. Finalizó el primero de los Soldados de aquel escuadrón, cuando de golpe, una tormenta de sorpresa cayó sobre ellos al ver el Cosmos de Athena aparecer sobre aquellas regiones heladas y muertas de vida.

- ¿Qué es ese enorme Cosmos? Preguntó el segundo Guerrero.

- Proviene de Giudecca, no, ese Cosmos proviene de un lugar mucho más lejano, estoy seguro. Dijo otro de los Soldados.

- ¡Es imposible! ¡¿Será el Cosmos de Athena?! Preguntó furioso el primer Soldado, cuando en ese momento, el Cosmos, al bajar a tierra, pasó sobre los Caballeros caídos, despertándolos de su profundo sueño y destruyendo aquellas tumbas de hielo.

- ¡¿Qué?! Parece que este fuerte Cosmos está reviviendo a los Caballeros Dorados. Dijo aterrado uno de los Guerreros.

- ¡¿Qué?! ¡NO PUEDE SER! Gritó otro de ellos al ver las grietas en el hielo, las cuales se expandían más y más.

Finalmente, aquellas prisiones de hielo fueron destruidas y con ellas, los Caballeros Dorados, Ikki y Nelson fueron liberados de las mismas, emergiendo con fuerza, ante la sorpresa de aquella tropa de Guardias.

- ¡Oh! Los Caballeros Dorados...Dijo uno de ellos.

- ¡Los Caballeros Dorados han revivido! Gritó otro.

- ¿Cómo es posible? ¡Están en Cocitos, en una muerte segura! Exclamó otro de los Soldados.

- ¡Matemos de vuelta a estos malditos Caballeros de Athena! Ordenó el líder de la tropa, pero al ver que ellos estaban vivos de vuelta y con el Cosmos encendido, éste se lanzó contra ellos, a pesar del miedo que le inundaba su cuerpo.

Milo fue el primero en abrir los ojos, al ver que aquel Soldado iba contra ellos, rápidamente se lanzó al ataque, utilizando su más letal técnica, con la cual neutralizó al Guerrero.

- "Aguja Escarlata". Le dijo al tembloroso Guardia, el cual, al recibir varios golpes en su Armadura, cayó sangrando al suelo, para después morir.

- ¡MALDITO! Gritó el Capitán del escuadrón, quien se lanzó para al asalto para vengar la muerte de uno de sus Camaradas.

- ¡"Revolución Estelar"! Atacó Mu, impactando contra la Armadura de éste y provocando una explosión que lo mató.

- ¡¿Qué está pasando aquí?! Preguntó uno de los Soldados supervivientes.

- ¡Vámonos de aquí! Pidió su compañero, pero el escape fracasó, ya que Aioria les bloqueó el paso.

- ¿Acaso huyen? Pensé que nos querían matar, por eso huyen. Les preguntó el Caballero de Leo con los ojos cerrados.

- ¡Entonces eso haré! Respondió uno de los dos supervivientes, para lanzarse contra Aioria, quien abrió los ojos y se preparó para defenderse.

- ¡"Plasma Relámpago"! Atacó el castaño, quien logró destruir a los dos últimos Soldados de la Guardia Imperial, luego de eso, Mu y Milo se le acercaron.

- Aioria, ¿también lo sentiste? Esto seguramente fue parte del Cosmos de Athena. Le preguntó Mu a su amigo.

- Seiya y los demás están aquí, vayamos a Giudecca. Ordenó el Caballero de Leo.

- Espera, Aioria, faltan Fénix y Capricornio. Detuvo Milo la marcha.

Pero al voltearse, el Caballero de Escorpio vio que en la tumba donde ambos Caballeros de Athena yacían, éstas estaban vacías.

- Esto es...Dijo pero Mu se adelantó.

- Era de esperarse de Fénix. Finalizó Mu, mirando hacia el agujero causado en el suelo, producto del escape de Ikki y Nelson.


Volviendo al "Muro de los Lamentos", allí habían recibido el mensaje de Athena, la cual partió de allí en su Cosmos, dejándolos a todos ellos a la espera y de poder encontrar una solución al problema.

- Athena está detrás de este Muro, Saori está ahí. -Dijo Seiya y tomó con fuerza la Armadura de Athena- Shun, cuida bien la Armadura de Athena. Pidió el chico a su amigo, dándosela.

- ¡Seiya, ¿qué pretendes hacer?! Preguntó el peli verde, tomando aquel objeto.

- ¿No es obvio? Voy a hacer arder mi Cosmos contra el Muro para derribarlo. Mostró su plan el Caballero de Pegaso, pero eso llamó la atención de Shaka.

- ¡Pero eso es absurdo, Seiya, ni siquiera Shaka con su poder pudo agrietar el Muro, compréndelo, eso que harás es una muerte segura! Trató de detenerlo.

- Shun, ¿acaso lo has olvidado? Recuerda que en la "Puerta del Infierno" juramos no perder la Esperanza. Recordó aquella promesa.

- Seiya. Dijo Shun a él.

- No voy a perder la Esperanza por este Muro, aunque sea un obstáculo para los Humanos, no voy a rendirme. ¡Estoy dispuesto a luchar hasta el final, nunca me daré por vencido! ¡Ahora tengo un objetivo por vencer y tenemos que derribar este maldito Muro! ¡Derrotaremos a Hades, detendremos al "Gran Eclipse"! Tras finalizar su discurso, encendió su Cosmos.

- ¡Cuente conmigo, Maestro! Se le unió Bart, yendo a la carga contra el Muro de los Lamentos.

- ¡MUY BIEN, BART, LO HAREMOS, SHUN! Finalizó Seiya, pero...

- ¡SEIYA, BART! Gritó Shun y Shaka detuvo a ambos.

- Seiya, Bart, Shun tiene razón, es absurdo. Los detuvo.

- Pero, Shaka. Iba a decir Seiya.

- No importa que enciendas tu Cosmos y te lances con tu Aprendiz contra el Muro, su esfuerzo será en vano. No deben arriesgarse, Seiya y Bart. Solo conseguirán la muerte inútil. Respondió a la futura pregunta del castaño y el rubio, para luego soltar sus manos.

- ¡Pero no lo sabremos si no lo intento, atácanos, Shaka! Ordenó Seiya, lanzándose con Bart contra el rubio.

En ese momento, un solo y suave golpe terminó por derribarlos.

- No...Shaka. Dijo Seiya, desplomándose con Bart.

- ¡Seiya, Bart! Gritó Shun, yendo hacia ellos.

- Habría sido inútil, aunque acabo de recordar algo que he oí hace mucho tiempo -Shaka se dio la vuelta para contarles aquel rumor que podía ser cierto y miró al Muro- Supuestamente para derribar el Muro de los Lamentos, se necesita la Luz del Sol. Dijo.

- ¿Dijiste la Luz del Sol? Preguntó Shun.

- Sí, solamente la Luz del Sol puede superar a la Oscuridad, por eso la única fuerza que puede lograrlo es la Luz del Sol. Observó más allá del Inframundo, los Cielos del Mundo Real.

- Pero...estamos en el Infierno. Alegó Shun.

- Es cierto, ¿cómo lo haríamos para destruir el Muro si aquí no llega la Luz del Sol? Preguntó Todd.

- Lo sé, es imposible que la Luz del Sol llegue hasta aquí, sencillamente es algo imposible, de nada importa lo que intentemos, ya todo será inútil, ya que somos simples Humanos luchando contra algo superior. Este Muro es más que indestructible. Se lamentó Shaka de no poder hacer nada y que ese rumor pudiera ser falso.

- Shaka. Dijo Shun a él.

- A pesar de ello, es un hecho que Athena está enfrentando a Hades en los Campos Elíseos sin su Armadura y debemos detener al "Gran Eclipse", ¡así que tendremos que arriesgarnos! Tal como dijo Seiya, aunque resulte inútil, lo vamos a intentar de todas formas. Dijo ahora decidido a poder derribar el Muro.

- Shaka, ¿acaso detuviste a Seiya y Bart para arriesgarte su lugar? Preguntó Shun al rubio, quien se sentó y cruzó las piernas.

- Por Athena. Dijo Shaka y comenzó a irradiar su energía.

- Espere, Maestro, yo también lo ayudaré. Pidió Lisa, sentándose al lado del rubio y ambos comenzaron a irradiar su energía.

- Shaka, Lisa. Dijo Shun hacia ellos.

- "¡Qué impresionante, puedo sentir el impresionante Cosmos de Shaka y Lisa!. No puedo creerlo, se asemeja al Cosmos de un Dios" -Aquella energía tomó la forma de una gran Rosa, la cual crecía sin parar- "Está tratando de emanar la mayor cantidad de energía como el Sol". Continuó Shun observando, mientras que la Oscuridad cedía su lugar a aquella fuerte Luz Dorada.

- ¿Y este Cosmos tan poderoso? ¿Ah? ¡Shaka! ¿Qué...qué haces? Le preguntó Seiya sorprendido con Bart.

- Shaka intentará hacer lo que tú querías. Respondió a su pregunta.

- ¡No es posible! ¡Shaka, Lisa! -Les llamaban ellos dos, pero en ese momento, al abrir Shaka y Lisa sus ojos, la energía salió disparada contra el Muro-

- ¡No lo hagan, por favor, deténgase! Pidió Seiya con Bart.

- ¡SHAKA! Gritó Shun.

- ¡El sacrificio, entregamos nuestra vida! Dijeron ambos decididos en destruir el Muro.

- ¡SHAKA, LISA! Gritaron ellos al ver la decisión tomada.

Cuando estaban por lanzar la ofensiva y sacrificar sus vidas, alguien se interpuso, deteniendo el ataque y haciéndolos girar para ver al responsable.

- Detente, Shaka. -Pidió una voz y el rubio reconoció a un cierto castaño-

- ¡Tú eres...el antiguo Maestro Dohko de Libra! Reconoció a aquel joven que había aparecido detrás de él.

- El antiguo Maestro, ¿tú eres Dohko de Libra? Le preguntó Seiya, ya que no lo había conocido, tras haber caído con Bart y Radamanthys por el Abismo del Cocitos. Shun y los demás asintieron.

- Shaka, Lisa, no puedo permitir que pierdan sus vidas inútilmente. Dijo el castaño a ellos.

- Pero...Maestro. Iba a decir el rubio.

- Shaka, Lisa, el antiguo Maestro tiene razón. Dijo una voz familiar y Lisa y Shaka se voltearon para verlos.

- No deben morir ustedes solos. Agregó otra voz.

Todos se sorprendieron de verlos, aquellos tres Caballeros Dorados que creían que habían muerto tras combatir contra Radamanthys de Wyvern en el Abismo del Cocitos, allí estaban, habían vuelto.

- ¡Ustedes también...Mu, Aioria, Milo! Reconoció Shaka a sus Camaradas.

- No puedo creerlo, ustedes tres no salvaron con sus Cosmos. ¡De verdad están vivos! Se alegró Seiya de verlos.

- Athena, ella fue la que nos devolvió la vida. Les contó Milo.

- ¿Athena? Preguntó Shun.

- Sí, nosotros tres aún tenemos una misión pendiente y hay que cumplirla. Les hizo recordar Aioria.

- Shaka, el "Rosario de 108 Cuentas" es hora de devolvértelo -Le dijo Mu, extendiendo aquel artefacto, mientras que el rubio se acercaba- Mira cuantas ya cambiaron de color, entiéndelo, no puedes morir hasta que todas las Cuentas no hayan obscurecido por completo. Informó Mu al respecto.

- Pero, Mu. -Shaka tomó el "Rosario"- Ahora no comprendo cómo vamos a traer la Luz del Sol a este lugar, necesitamos la Luz del Sol para poder llegar hasta Athena. Les dijo el rubio, mirando hacia el Muro.

- Esa es la Luz del Sol -Analizó Dohko de Libra y sus ojos celestes se abrieron ante la sorpresa-

- Además, Hades ya ha dado comienzo al "Gran Eclipse", no hay forma de poder detenerlo. Todo parece ser inútil, ahora, ya todas nuestras Esperanzas se han acabado. Se lamentó Shaka.

- ¡Podemos derribarlo! -Les dijo Dohko a todos ellos- Derribaremos el "Muro de los Lamentos".

- ¡El "Muro de los Lamentos"! Dijo Seiya.

- ¿Saben cómo? Quiso saber Shun.

- En efecto, hay una forma de hacerlo, si reunimos toda nuestra gran fuerza, los Caballeros Dorados podemos lograr que aquí brille la Luz del Sol. Respondió Dohko.

- ¿Acaso no has dicho con nuestra fuerza? Preguntó Aioria ante semejante idea.

- Lograremos que aquí brille la Luz del Sol. Dijo Milo.

Dohko asintió con una sonrisa.

- Maestro, ¿cómo lo haremos? Preguntó Mu.

- ¿Acaso lo han olvidado? -Los mira a todos ellos- Nuestras Armaduras de Oro están representadas por Constelaciones, ¡así es, las 12 Constelaciones que nos representan se ubican en la "Órbita Eclíptica"! Esta es la órbita por la que el Sol se mueve cada año, desde la Era Mitológica, las Armaduras de Oro han recibido la Luz Solar en grandes proporciones, si aplicamos esa leyenda, nuestras Armaduras han acumulado una gran cantidad de energía solar en su interior. Les mostró aquel secreto.

- ¿Qué? Se preguntó Aioria.

- ¿Será posible? Quiso saber Mu.

- Maestro. Añadió Milo.

- ¡Exactamente! ¡Simplemente al unir nuestros Cosmos podremos proyectar la Luz del Sol y de esa forma podremos derribar el Muro! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! -En ese momento y con el grito de Dohko, las armas que una vez se utilizaron para derribar los Pilares de los Océanos en la Guerra Santa contra el Emperador Poseidon, aparecieron en las manos de los Caballeros Dorados- ¡Es hora de proyectar la Luz del Sol!. Finalizó Dohko, reuniéndose con todos los demás.

- ¡¿Eh?! ¡¿Por primera vez?! Se preguntó Shun sorprendido.

- Por primera vez los Caballeros Dorados están usando las Armas de Libra. Dijo Seiya y el Cosmos de Shaka se encendió.

- Es hora de derribar el "Muro de los Lamentos", ¡para derrotar al Poderoso Hades! Exclamó Shaka.

- ¡Y también para proteger a la Diosa Athena! Agregó Aioria.

- ¡Además para poder detener el "Gran Eclipse"! Añadió Milo.

- ¡Y al mismo tiempo para proteger a nuestro Planeta del Mal! Finalizó Dohko, mientras que el grupo de CJ y sus amigos junto con el de Mordecai iban llegando.

- ¡JURAMOS DESTRUIR EL "MURO DE LOS LAMENTOS"! Exclamaron todos a la vez, lanzando una gigantesca esfera de energía dorada hacia el Cielo.


Sobre los Cielos, los cuales quedarían bloqueados por el "Gran Eclipse", en el Santuario, en la zona de los bosques que daban hacia las montañas, Marin de Águila apareció caminando, mirando hacia arriba y llevando de la mano a una joven vestida con una capucha capuchina que cubría su cuerpo, ella levantó la capa y miró hacia el Cielo, revelando unos bellos ojos castaños al igual que sus cabellos.


Este era el momento más importante en toda la Historia de los Caballeros de Athena, con la vuelta a la vida de Mu, Milo y Aioria junto con Dohko, quien había llegado para detener el sacrificio que Shaka y Lisa iban a hacer para destruir el "Muro de los Lamentos", ahora él ya tenía el plan para derribar aquel obstáculo y para que así pudieran cruzar hacia el otro lado del mismo.

El plan era reunir toda la fuerza de los Caballeros Dorados y así hacer brillar la Luz del Sol para destruir el "Muro de los Lamentos", con la aparición de las Armas de la Armadura de Libra que una vez se utilizaron para destruir los Pilares del Imperio de Poseidon, ahora éstas regresaban para ayudar en aquella gran epopeya que ellos recordarían para siempre.

- ¡En marcha, encenderemos nuestro Cosmo al máximo! Exclamó Aioria.

- ¡Despertaremos el "Octavo Sentido"! Agregó Milo.

- ¡Pondremos nuestra propia vida en ello! Dijo Mu.

- ¡Acabaremos con el "Muro de los Lamentos"! Sentenció Shaka.

- ¡Que brille el Sol, ahhhhhhhhhhhhhhhh! Lanzaron con Dohko las Armas de Libra hacia arriba y todas éstas al juntarse formaron una poderosa luz.

- ¡¿Está es?! Preguntó Shun, mientras que la fuerza de aquel ataque les causaba que sus ojos se entrecerrarán.

- Esta Luz fuerte. Reconoció Seiya aquella fuerza.


La misma Luz Dorada comenzó a alzarse y filtrarse por el techo de Giudecca, inundando todo el lugar de aquel fuerte color, llamando la atención de Pandora, quien presenciaba todo ese espectáculo.

- Esta Luz...¿será entonces posible que los Caballeros puedan derribar el "Muro de los Lamentos" y pretender llegar hasta donde está el Maestro Hades? Les será imposible lograrlo, incluso si participan los Caballeros Dorados, ese muro es prácticamente indestructible. Más vale que se detengan. Dijo Pandora, quien tenía confianza de que fallarían en su ofensiva.


Volviendo al "Muro de los Lamentos", la fuerte Luz Dorada continuaba con su surgimiento, llamando la atención de todos los presentes.

- ¿Lo habrán logrado? ¿Destruirían el "Muro"? Se preguntó Seiya.

- ¡Seiya! Le llamó Shun y toda la alegría, por un golpe, desapareció.

Las Armas de Libra regresaron contra sus Portadores, golpeándolos y arrojándolos contra el suelo.

- ¿Por qué fallaron? Se preguntó Jessica.

- El "Muro" no puede ser destruido por ninguna ofensiva como esa, todas rebotarán, como en un espejo. Dijo Lisa a ella.

- ¡Aioria!. Dijo Seiya.

- ¡Mu, Milo! Dijeron Shun y los Hermanos Flanders y fueron hacia los heridos.

- Maestro. Dijo Seiya a Dohko, el cual se intentó levantar, a pesar de los golpes.

- No puedo creerlo, las "Armas"...parece...que las "Armas de Libra" fueron inútiles contra este gran "Muro". Se lamentó Dohko del fracaso acontecido.

- ¡¿Acaso será imposible?! Quiso saber Shaka, levantándose también, al igual que Mu y los demás.

- Ni aún siendo Caballeros Dorados...las Armas de Libra eran nuestra Esperanza. Dijo Mu.

- Y...veo que el Muro sigue intacto. Observó Aioria.

- Y de estar los 12 Caballeros Dorados, esto sería diferente. Se lamentó Dohko de que no estuvieran todos los demás caídos y miró al "Muro", inexpugnable, infranqueable, el cual parecía haber ganado la batalla.

- Debemos intentar otra cosa, ¿Qué va a suceder? ¿Acaso no vamos a poder cruzar para llegar con Athena? Para salvar a Saori. Quiso saber Seiya.

- Al parecer así será, Seiya, no pudimos detener el "Gran Eclipse", el Malvado Hades lo logró, estamos condenados ahora. Agregó Shun.

- Este será el Fin del Mundo. Se lamentó Rod Flanders.


- El Sol se está cubriendo, la Luz no tardará en desaparecer. Este Eclipse es sumamente extraño. Dijo Nachi, observando con Ichi, Jabu, Chloe y los Osos junto con los demás ese espectáculo, el cual marcaba su parte en la "Agenda del Terror" del Emperador.

- Estoy de acuerdo con eso, solo espero que lo que ocurra no sea una mala señal. Temió Ichi.

- Solo podemos esperar, nada más que eso. Dijo Terri, quien estaba con su hermana Sherri.

En ese momento, llegó Shaina.

- Ustedes tres, ¿por qué están holgazaneando? Preguntó Shaina a sus compañeros.

- Ah, Shaina. Iba a decir Ichi el argumento de lo que estaba pasando, pero ella se detuvo.

- Seiya y los otros Caballeros están combatiendo en el Inframundo, por lo que nosotros debemos estar alerta para defender el Santuario. Dijo ella, impartiendo la orden de defensa ante cualquier ataque enemigo.

- Sí, por favor discúlpanos. Pidió Ichi.

- Pero Shaina, el que la Luz del Sol esté desapareciendo en este momento es motivo de preocuparse. Dijo una cierta pelirroja, quien entro en escena.

- Pero, ¿Qué dices? ¡Marin! Por fin has aparecido -Dijo la peli verde al ver a la pelirrojo en el lugar- ¿No sabes que el enemigo puede atacar el Santuario? Preguntó ella ante la visita de la chica.

- Hum, Shaina, no te enojes, alguien es responsable de provocar este Eclipse, no es normal, ¿no crees? Expuso Marin su teoría.

- ¿Qué? Preguntó Shaina a ella.

- Se dice que Hades no soporta la Luz del Sol, él debe ser el responsable de este fenómeno. Alegó Marin.

- No es posible, de ser así la situación es más grave de lo que supuse. Temió Shaina, cuando otro invitado más entró en el Santuario.

- ¡Estamos en graves problemas! -Gritó aquella, haciendo que los personajes se voltearan para verlo- ¡Amigos, estamos en problemas! Alertó Kiki.

- ¡Kiki! ¿Qué sucede? Preguntó Shaina al pelirrojo.

- El Eclipse, la gente se volvió loca, el Mundo entero es un completo caos. Les contó a todos lo que estaba ocurriendo.

- ¡¿Qué?! Preguntó Jabu sorprendido.

- ¿Es en serio? Quiso saber Nachi.

- No...no...¡es no puede estar pasando! Pidió Ichi que todo fuera solo una falsa alarma.

- Entonces es un hecho, estamos ante el "Gran Eclipse" Señaló Marin.

- A este paso, nuestro Planeta será destruido y ya no habrá nunca más Luz de Sol. Dio Shaina la triste noticia y Marin alzó la vista al Cielo, donde el Eclipse avanzaba cada vez más rápido.

- ¡SEIYA! Gritó Marin el nombre del castaño.


Volviendo al "Muro de los Lamentos", ya habían fracasado dos intentos para destruirlo, el primero por Seiya y Bart pero no funcionó, ya que Shaka de Virgo los había detenido, ahora el segundo asalto tampoco funcionó bien, ya que las Armas de Libra que lanzaron los primeros Dorados en llegar junto con Dohko, fueron rechazadas y terminaron rebotando y golpeando a sus Portadores.

Ahora venía la resignación y la aceptación de las consecuencias.

- No pienso quedar sentada y cruzada de brazos mientras que la Tierra está corriendo un grave peligro, yo daría mi vida por destruir este maldito Muro y así salvaríamos a Saori. Dijo Lisa, harta de la mala imagen del negativismo.

- ¡Maldición, esto no puede quedar así de ninguna forma, tenemos que intentarlo! Agregó Seiya, cerrando los puños.

- Seiya. Le dijo Shun.

Se acercó Seiya a Dohko.

- Maestro, necesito una de las Armas de Libra, por favor. Pidió.

- No importa que lo intentes de nuevo, recuerda que Shaka, considerado el "Hombre Más Cercano a Dios" no pudo lograrlo solo. El "Muro de los Lamentos" separa al Infierno de los Campos Elíseos, no lo derribaremos. Le dijo Dohko a él.

- No, existen esperanzas, si pudo usar la Armadura de Oro, quizás podamos lograrlo. -Dijo Seiya y empezó a recordar cierto event- Tal cual como destruí el "Sustento Principal" en el Mundo Marino, ¡de la misma forma! -Recordó aquel día la destrucción de aquella prisión que tenía a Athena atrapada, luego de eso, miró hacia el "Muro"- Maestro, por favor, necesito una de sus armas. Pidió Seiya y tomó la Espada.

- Es inútil, ¡no lo intentes, Seiya! Le ordenó Dohko que no lo hiciera.

- Seiya. Dijo Mu.

- ¡Seiya! Gritó Aioria.

- Que arda, ¡Que arda mi Cosmos hasta conseguir el "Octavo Sentido", debo lograrlo! Gritó Seiya, mientras que lo cubría su Cosmos.

- ¡Seiya! Dijo Shun.

- Shun, Bart, deben recordar de proteger a Saori. Dio sus últimos deseos a su amigo y a su Aprendiz.

- ¡Seiya! Volvió a llamarlo el peli verde con el rubio.

- Si alguien día llegan a conocer a mi hermana, por favor, discúlpame con ella por no habernos podido reunir de nuevo. Dijo él.

- Seiya. Finalizó Shun y vieron como el castaño se lanzaba con todo contra el "Muro" con aquella Espada Dorada.

- ¡Ahora, por el Mundo, por Athena, que arda mi Cosmos y se encienda hasta el Infinito! Exclamó Seiya, listo para atacar.

- ¡SEIYA! Gritaron todos los presentes.

El golpe también fracasó, ni llegó a rozar el Muro, ya que éste le devolvió la ofensiva, lanzando a Seiya y a la Espada contra el suelo.

- ¡Pero..qué...! Se preguntaba el joven de por qué había fallado.

- ¡¿Eso es...?! Señaló Shun una extraña y luminosa energía que resplandecía en aquel sitio.

- ¡¿Qué?! Se sorprendió Aioria con Mu.

- ¡¿De dónde salió esa Luz?! Quiso saber Milo, mirando hacia arriba.

- Esto es...Dijo Seiya, buscando el origen de la Luz.


- ¡Miren, en las Casas Zodiacales! Señaló Tío Grandpa hacia aquellas direcciones, donde un cometa dorado se elevaba por los Cielos y se dirigía hacia un cierto destino.

- ¡Miren esa Luz, es inmensa y creo que viene de la Casa de Sagitario! Observó Jabu el origen.

- Sí, es cierto. Respondió Nachi.

- Pero, ¿adónde se dirige? Preguntó Ichi.

Kiki no pudo responder.

- ¡Mira, Shaina! Le señaló Marin hacia el Oeste.

- Esas son...Dijo la pelirroja y todos se voltearon.

- No solo de la Casa de Sagitario, sino que también provienen de las otras Casas del Zodiaco. Observó Jabu de nuevo.

- Acuario, Capricornio. Dijo Nachi.

- Tauro, la de Cáncer. Nombró Jabu.

- Y Piscis. Finalizó Ichi.

- No hay duda, todas esas luces son...¡Las Armaduras Doradas! Respondió Kiki finalmente.

- Parece que las almas de los Caballeros Dorados se dirigen al Inframundo. Dijo Shaina.

Las Luces iniciaron su viaje hacia las tierras imperiales de Hades.

- Se los rogamos, Aiorios, por favor, denle su fuerza a Seiya y los demás Caballeros. Pidió Marin ese deseo.


Aquellas Luces, sumado al Eclipse, parecían un bello regalo del Cielo, la primera parte y desde el Orfanato, los niños con Miho observaban todo desde afuera.

- Ayúdennos a defender al Mundo contra el Mal y ayuden a proteger a aquellos que tienen Esperanzas. Continuó rogando Marin.


Mientras tanto, Hyoga, Shiryu, Martin y Allison seguían su camino.

- Por fin cruzamos la última Prisión. Dijo el ruso.

- Afortunadamente los Espectros han sido derrotados, ya nadie nos podrá detener en nuestro camino a Giudecca, en donde están Seiya y los demás. Dijo Shiryu.

- Démonos prisa, Shiryu. Pidió Hyoga.

- Esperen, ¡miren! Les señaló Martin y hacia el Cielo vieron aquellas Luces dirigirse hacia el Oeste.

- Hyoga. Dijo el Oriental.

- Esas Luces son...Dijo el ruso, mientras que éstas llegaban a Giudecca.


- "¿De dónde salieron esas Luces? ¡¿Por qué van a ese lugar?" Se preguntó Pandora para sus adentros.


- ¡Pero si es la Armadura de Sagitario! Observó Seiya ante aquella que aparecía ante todos ellos.

- Pero, ¿cómo? ¿Por qué tuvo que llegar al Inframundo de esta forma? Se preguntó Dohko.

- Eso significa...Iba a decir Mu.

- ¡Significa que ha venido en nuestra ayuda! Se alegró Shaka.

- Aiorios, hermano. Reconoció Aioria.

Otra Luz apareció.

- ¡Y esa otra es...! Señaló Shun con sus Aprendices.

- ¡¿Será posible?! Se preguntó Dohko.

Ante ellos allí estaba la Armadura del Maestro de Hyoga.

- ¡Es la Armadura de Acuario! Dijo Shun, también sorprendido.

- ¡También el Caballero Camus ha enviado ayuda! Detalló Shaka.

- Es toda una reunión, nos vienen a ayudar. Dijo Lisa ante aquel evento.

- Esa es la Armadura de Capricornio. Reconoció Seiya con Bart.

- ¡Shura! Exclamó Milo.

- Y esa la Armadura de Tauro. Señaló Bart.

- Es Aldebaran. Dijo Mu.

- Todas las Armaduras Doradas se están reuniendo. Detalló Aioria.

- Máscara de Muerte. Dijo Seiya.

- Afrodita. Continuó Shun.

- ¡Es increíble, Aiorios envío a las Armaduras Doradas, las cuales vinieron hasta este sitio! Exclamó Shaka, sorprendido ante todas las reunidas.

- Esto es sorprendente, con las Armaduras Doradas, incluyendo la Armadura de Libra, la Armadura de Virgo, la de Leo, la Armadura de Escorpio y la de Aries se han reunido todas para proteger a Athena. Observó Dohko.

- Pero por desgracia aún falta una más. Lamentó Seiya la única que no estaba.

- Así es, la de Kanon. Dijo Shun.

De golpe, las Armaduras reunidas comenzaron a parpadear una y otra vez, titilando, preparándose para lo que vendría después.

- ¿Qué es lo que sucede? Se preguntó Seiya.

- ¡Las Armaduras Doradas! Señaló Shun, al ver que la de Milo, Aioria y Mu también brillaban.

- Este zumbido...Dijo Milo.

- Nuestras Armaduras Doradas. Agregó Aioria.

- Todas nuestras Armaduras Doradas se están uniendo y resonando en armonía. Finalizó Mu.


Mientras tanto, Kanon con los "Herederos" seguían su ruta hacia Giudecca, dejando atrás a Minos y Radamanthys.

- ¡Eres el mejor, Mi Dragoncito Marino! Le felicitó Mabel, quien lo seguía abrazando, mientras que continuaban con el camino hacia el Oeste.

- ¿Dipper? Preguntó Ronaldo al ver que el joven estaba silencioso.

- No te preocupes, él tiene una lucha interna con lo ocurrido en el Pasado. Le dijo Peridot.

- Hace varios años atrás, tú me arrojaste hacia el "Triángulo Dorado" y casi muero, pero gracias a la ayuda de un viejo amigo, pude despertar, renacer como un Dios Guerrero de Asgard y salvar a mi hermana y a mis seres queridos, pero a pesar de eso, ya lo dejé atrás, no hay motivo para seguir odiándote por lo ocurrido en la Guerra Santa contra Poseidon, tienes mis disculpas. Hizo el chico las paces con Kanon, extendiendo su mano.

- Acepto tus disculpas, Dipper de Mizar Zeta. Respondió Kanon.

Tras haber seguido su camino, de golpe, la Armadura de Kanon comenzó a brillar también, llamando la atención de su Portador, quien se detuvo con los demás.

- ¿Qué pasa, Mi Dragoncito Marino? Preguntó Mabel.

- Este sonido, Mabel, la Armadura de Géminis está respondiendo al sonido de llamada de las demás Armaduras Doradas, eso quiere decir que debo apresurarme para ayudar a los demás Caballeros, no queda mucho tiempo, ¡andando! Respondió a la pregunta de Mabel, al ver que esa era la última pieza del rompecabezas, para después reiniciar de vuelta el viaje.

Pero cuando estaban cruzando por unos pasos montañosos, Radamanthys de Wyvern reapareció para cumplir su objetivo de matarlos.

- Vaya, así que estás huyendo de mí, Kanon. Dijo el rubio hacia el peli azul, quien apareció en unas rocas.

- Hum, quería conducirte por el "Camino de la Muerte"... Radamanthys. Dijo el hermano gemelo de Saga, pero el Juez no parecía nada contento por lo dicho.

- ¡¿Qué dices?! Preguntó, frunciendo el ceño y con una mirada de odio.

- Pero primero hay algo muy importante debo dejar que esta Armadura se dirija hacia otro lugar. ¡Ahhhh!. De un rápido movimiento, la Armadura de Géminis salió disparada hacia el destino que debía llegar.

- ¡¿Qué?! -Radamanthys alzó la vista y vio la Armadura nombrada, anteriormente era portada de Kanon, ahora se dirigía hacia donde estaban las demás- ¡¿Piensas combatir sin tu Armadura?! ¡¿De qué rayos se trata esto?! Preguntó furioso y queriendo descubrir el plan de su rival.

- Hay un asunto importante que ella debe atender: Se la regresaré a mi hermano. Contestó a la pregunta de su enemigo.

- ¡¿Qué cosa?! Lanzó otra pregunta el inglés.

- ¡Llegó el momento, ahora, reúnete con las otras Armaduras! Adiós, Armadura de Géminis, ahora todo depende de ti, Saga, te lo encargo. -La Armadura tomó vuelo hacia los Cielos, mientras que Kanon se despedía de ella y luego volteó para ver al rubio- ¿Y bien? Es hora de finalizar nuestro combate, ya nadie nos interrumpirá en esta ocasión. -Dirigió su mirada hacia el rubio.- ¿Listo, Radamanthys? Desafió Kanon al enemigo.

- ¡Maldito, te arrepentirás por todo! Exclamó el rubio.

- No necesito la Armadura de Géminis para eliminar a alguien tan insignificante como tú. Respondió a los insultos, pero eso aumentó más la furia del Juez del Infierno.

- ¡Dices que pelear contra mí con o sin tu imponente Armadura da lo mismo, quiero verlo! -Finalizó y lanzó ofensiva contra Kanon y los "Herederos"-

- ¡CUIDADO! Alertó Steven y protegió a sus amigos con una de las "Burbujas de Rose Cuarzo".

Kanon recibió todo el ataque y Mabel salió de la defensa para ayudarlo a Kanon, ya que él recibió el primer golpe.

- ¡INFELIZ, YO SOY UNO DE LOS TRES JUECES DEL INFIERNO! ¡"GRAN CAUCIÓN"! Exclamó y con un odio total, lanzó otra ofensiva, el cual dio contra Kanon una vez más, arrojándolo al suelo.

- ¡NO, BASTA, NO LO LASTIMES, DÉJALO! Ordenó Mabel, quien golpeó en la cara al rubio.

- ¡MABEL, RESISTE! Pidió Dipper y salió en rescate de su hermana gemela.

- ¡Estoy harto de ustedes también, cuando destruya a Kanon de Géminis, los arrojaré a todos al Cocitos! Dijo decidido Radamanthys con eliminarlos a todos de una vez.

- ¡"GARRAS DEL TIGRE NEGRO"! Atacó Mabel a Radamanthys.

- ¡"LA GARRA DEL TIGRE VIKINGO"! Se le unió Dipper, pero ese ataque no hizo efecto, sino que enfureció más al Juez, quien tomó del cuello a Mabel.

- Tú serás la primera en morir junto con tu amado Kanon. Dijo desafiante.

Pero en ese momento...

- ¡"PHECDA HÉRCULES TITÁNICO"! Lanzó su ofensiva para distraer a Radamanthys, Ronaldo.

- ¡"UNIVERSO CONGELANTE"! Se unió Peridot, quien guardó el cañón suyo para otros momentos de lucha.

- ¡¿Así que todos ustedes quieren morir?! ¡Bien, los enviaré al Cocitos donde nunca podrán salir! ¡"GRAN CAUCIÓN"! Atacó con una gran severidad, Radamanthys.

- ¡"LA CORAZA DE AMATISTA"! Protegió Star a sus amigos y repelió el ataque.

- ¡"VENTISCA DEL DRAGÓN"! Atacó Marco junto con Star, pero el enemigo los volvió a repeler.

- ¡"GRAN CAUCIÓN"! Lanzó Radamanthys repetidas veces su ataque contra ellos, arrojándolos contra el suelo, en especial a Mabel.

Acto seguido, se dirigió hacia Kanon, quien también yacía allí.

- ¡¿Qué te sucede?! ¡En verdad estás resultando ser un adversario decepcionante! Se burló el rubio, pero Kanon no iba a dejarse vencer, inmediatamente se levantó.

- ¡Toma esto! Exclamó y preparó su puño para dar contra el objetivo, pero Radamanthys volvió a frenarlo.

- Dime, ¿a qué se debe? ¿Es por no obtener tu Armadura para protegerte? ¿O porque estás cansado de recibir los ataques de Aiacos y los otros, ¡responde! Ordenó Radamanthys, quien le comenzó a torcer el brazo y lo arrojó de vuelta al suelo.

- ¡BASTA! Exclamó Mabel, cansada de ver cómo el rival hería a su amado Dragón Marino, inmediatamente encendió su Cosmos y se lanzó contra él.

- ¿Quieres morir junto a él? ¡Te daré el gusto, Mabel de Alcor Zeta! Respondió Radamanthys.

- ¡No te lo perdonaré jamás: "Garras del Tigre de la Sombra del Vikingo"! Se lanzó ella a toda velocidad contra Radamanthys, quien pudo ver los ojos de Mabel y en aquella velocidad, recortadas allí, la figura de Bud Alcor Zeta.

- "¡¿Qué?! ¡Esta niña junto con su hermano son...son...!...los sucesores de los Dioses Guerreros de Asgard! ¡Es imposible, ¿quién les daría las Armaduras de ellos? ¡Esto tiene que ser un truco!" Se sorprendió Radamanthys, quien terminó recibiendo el furioso ataque de Mabel, arrojándolo contra el suelo.

- Deja a mi Dragón Marino en paz. Ordenó la chica.

- ¡Jajaja! ¡JAJAJAJAAJA! ¡TONTA! -Respondió el rubio, riéndose burlonamente y lanzándose velozmente contra ella y agarrándola del cuello de nuevo, para luego tirarla al suelo- ¡Te mataré junto con él, a tu hermano y a tus amigos y para cerciorarme de que no reaparezcan, los arrojaré a todos al Cocitos, donde hallarán la muerte a temprana edad en el hielo y la nieve, nunca podrán despertar! Exclamó, mientras que le impedía a Mabel respirar.

- ¡NO, MABEL! ¡"LA GARRA DEL TIGRE VIKINGO"! Atacó Dipper para liberar a su hermana.

- ¡Tú también, niño! ¡TE IRÁS CON TU HERMANA A COCITOS! Exclamó Radamanthys, golpeando a Dipper en el rostro y tirándolo al suelo.

Pero por ese momento, dejó su ataque contra los "Herederos" y se dirigió hacia Kanon.

- ¡¿Te das por vencido, Kanon?! ¡Finalmente has comprendido que tu poder es inferior, ¿cierto?! -Preguntó, tomando los laureles de la victoria.- ¡Es hora de que mueras, te aplastaré como el insecto que eres, no duraste ni siquiera un minuto en el combate!. Dijo, ya decidido con terminar con la pelea.

Mabel se fue arrastrando hacia él.

- Ni por un segundo pienses que obtienes la victoria, Radamanthys. Le dijo Kanon, a pesar de estar herido, se burló del rival.

- ¡¿Qué dices?! Preguntó furioso.

- Lo que oíste, ahora será mi turno. Respondió, pero cuando se dirigió hacia el rival, éste lo volvió a atacar.

- ¡Iluso, es hora de que dejes de hablar! ¡De castigo, serás enviado al peor Infierno! Exclamó, pero él no iba a rendirse.

- Dipper, saca a Mabel y a tus amigos de aquí, pase lo que pase, deben salir de aquí, vayan a Giudecca donde Seiya y los demás se encuentran. Le pidió Kanon, mientras que soltaba a la gemela del chico, la cual lo había estado protegiendo con su cuerpo de los ataques de Radamanthys.

- ¡¿Qué harás, Kanon?! Preguntó el joven, viendo que éste resistía a todos los golpes y se dirigía hacia Radamanthys, arrastrándose por el suelo.

- Ustedes váyanse de aquí, yo me haré cargo de él, no tienen mucho tiempo, ¡Háganlo! Les ordenó serio.

- ¡No me iré sin ti!. Se negó Mabel a soltarlo.

Pero Kanon, a pesar de ser el Caballero más frío y severo, tomó a Mabel y la abrazó por última vez.

- Ha sido gusto conocerlos a ustedes, en especial durante la Guerra Santa contra Poseidon, nunca los olvidaré y en especial a ti, Mabel. Esa era su despedida hacia ellos.

Los ojos de la gemela se humedecieron por las lágrimas, mientras que sentía el último abrazo de Kanon y acto seguido, él besó la frente de la chica.

(Música Arrow of Sun, Saint Seiya OST VIII)

- Mabel, Dipper, ustedes fueron unos dignos adversarios en el Pasado -Se dirige a Dipper- Dipper, tu ataque de la "Garra del Tigre Vikingo" me dejó sorprendido, nunca había visto un golpe de tan fuerte magnitud. -Felicitó al joven por cuando él se había lanzado contra él para salvar a Mabel en los tiempos en que Kanon era General Marino de Poseidon y luego se dirigió a Mabel por última vez- Mabel, tu corazón es uno de los más puros junto con el de tu hermano y tus amigos, seguirme hasta aquí y luchar por Athena es una de las causas más nobles, por eso siempre me sentiré orgulloso de ti y de que siempre me hayas siempre dado tu cálido corazón a mí todo este tiempo, es un recuerdo que siempre atesoraré. -Aquello último fue la despedida de Kanon, quien dio el último beso en los labios que la chica sentiría de su Caballero Dorado y también el último abrazo- Dipper de Mizar Zeta, Mabel de Alcor Zeta, no lo olviden, luchen por los que aman, por aquellas personas que tienen en su corazón y por el Mundo. Les deseo mucha suerte, niños. Les deseó Kanon, el cual dio sus últimos deseos a ellos, sabiendo que tenía un plan para destruir a Radamanthys.

- Kanon, ¡Kanon, no, no lo hagas, por favor, juntos podremos vencerlo, no lo hagas, por favor, detente, Kanon! Pidió Mabel, mientras que él se volvía contra Radamanthys.

- "Cuídate, Mabel, siempre estaré contigo, en tu corazón, para toda la vida" Prometió Kanon, dirigiéndole una última sonrisa y de ahí fue al encuentro final.

- ¡Ríndete, Kanon! ¡"Gran Cau..."! -Radamanthys se preparó para dar el golpe final contra Kanon, pero éste saltó y lo tomó por sorpresa- ¡Maldito!. Maldijo el rubio, mientras que el peli azul se elevaba hacia los Cielos y su Cosmos resplandecía de un fuerte dorado.

- ¡Si he de morir, será contigo, Radamanthys! Respondió a los insultos, mientras que empezaban a elevarse hacia los Cielos de la Noche Eterna.

- ¡Inútil, moriremos y no podrás cumplir tu misión, todo será en vano! Exclamó el rubio, tratando de hacerlo entrar razón de que ambos morirían, pero eso ya no le importaba a Kanon.

- Mi misión ya está cumplida, pedazo de basura, porque ahora los 12 Caballeros Dorados están reunidos en Giudecca. Le dijo a Radamanthys, el cual se volteó.

- ¡¿Qué?! Preguntó el rubio.

- El resto ya no está en mis manos, ahora puedo irme en paz, con la satisfacción de que al final hice algo bueno por mis semejantes. ¡Llegó la hora! ¡Recibe mi "Explosión de Galaxias"! ¡NO SEREMOS MÁS QUE POLVO DE ESTRELLAS, RADAMANTHYS! Exclamó el joven, ahora el Juez era quien recibiría su castigo.

- ¡DETENTE, KANON! Le ordenó con toda su voz de autoridad, Radamanthys, pero no iba a funcionar.

- Es demasiado tarde para rogar por tu vida, ¡Toma esto!. Se negó a perdonarle la vida y preparó su ofensiva final.

- ¡Esto no...! -Exclamó Radamanthys, al ver que tenía que usar un ataque para liberarse, tenía pocos minutos, mejor dicho, segundos.- ¡"GRAN CAUC..."! -Pero no pudo completar el ataque-.

- ¡"EXPLOSIÓN...DE...GALAXIAS"! En ese momento, el ataque de Kanon estalló, iluminando todo ese páramo maldito y abandonado, brillando como el propio Sol y ante los ojos de Mabel, Dipper y los demás, la gran explosión mató a ambos personajes, mientras que Radamanthys se desintegraba en aquella explosión junto con su Armadura Sapuris, el alma de Kanon por fin era libre de todas esas ataduras que le habían llevado a arrastrarse por sus Pecados del Pasado.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Gritó Radamanthys, preso del pánico y mientras que se iba desintegrando por completo junto con Kanon.

- "Athena...Hermano...Mabel" Se despidió Kanon de todos ellos, mientras que la chica caía de rodillas al suelo.

- Adiós, Mi Dragón Marino. Se despidió ella, mientras que lloraba en silencio por el Caballero Dorado caído.

El Caballero Kanon de Géminis y el Juez del Infierno Radamanthys de Wyvern habían muerto y el dolor estaba impregnado en el ambiente.

Ellos guardaron silencio ante el luto de la chica por el sacrificio que había hecho Kanon por ellos y para que pudiera la Armadura de Géminis dirigirse hacia Giudecca con las demás.


También lo sintieron Shiryu, Hyoga, Allison y Martin en su camino, ya que al voltearse, miraron aquel Cosmos tan familiar, que brillaba con fuerza en el Firmamento y que dentro de poco iba a desaparecer.

- Shiryu, Martin, este Cosmos le pertenece a...Dijo Hyoga, pero el Oriental se adelantó.

- Es de Kanon...Ha desaparecido por completo. Respondió Shiryu, mientras que el Cosmos se dirigía hacia el Oeste.

- Entonces, Kanon ha muerto. Dijo finalmente el ruso, mientras que la Armadura de Géminis iba con el Cosmos de Kanon hacia aquella dirección.

- ¡Miren! La Armadura de Géminis. Les señaló Allison, viendo que ésta entraba en Giudecca, esto lo pudieron desde las montañas.

- Allison tiene razón, la Armadura de Géminis se dirige hacia Giudecca. Dijo Shiryu, viendo que ella estaba en lo cierto.

- Tiene razón, vamos. Pidió Hyoga y avanzaron hacia las colinas bajas de las montañas.

Pronto cruzaron los cordones montañosos y de ahí se dirigieron hacia las escaleras que daban acceso al Palacio de Giudecca, se abrieron las grandes puertas e ingresaron por el destruido Salón del Trono Imperial.

- Esto demuestra que aquí hubo una violenta batalla. Observó Hyoga.

Siguieron cruzando las escaleras que daban al Trono Imperial, de ahí traspasaron la cortina.

- Espera, Hyoga, esa Luz es...Señaló Shiryu, deteniendo el avance.

Allí estaba, resplandeciente como el Sol, brillaba en toda su intensidad, la Armadura de Géminis.

- Es la Armadura de Géminis. Señalaron Shiryu y Martin.

- Miren con más atención. Agregó Allison, sorprendida de ver más de las mismas allí.

- Es cierto, también están las demás Armaduras Doradas, la de mi Maestro Camus. Observó Hyoga.

- Y la del Maestro Shura de Capricornio. Agregó Martin, por su parte, sorprendida de ver toda esa reunión.

De ahí, continuaron avanzando más.


- Finalmente se han reunido. Dijo Dohko, feliz de ver toda esa gran reunión.

- Las 12 Armaduras están aquí. Puntualizó Seiya.

Pronto llegaron Shiryu, Martin, Hyoga y Allison.

- ¡Seiya, Shun, Niños! Dijo Hyoga, llamando la atención de sus amigos.

- ¡Shiryu, Martin! Se alegró Seiya con Bart de verlos.

- ¡Hyoga, Allison! Agregaron Shun y los Hermanos Flanders, lo mismo se sorprendieron Lisa y Jessica.

- Al fin estamos todos. Dijo Allison.

- No todos, aún nos faltan los "Herederos" y dos Guerreros más, los cuales avanzan para llegar hasta aquí. Dijo Lisa, quien podía sentir la presencia de los ausentes.

- Esperemos que esté bien. Pidió Mordecai por sus amigos.

- Tranquilo, viejo, ello son fuertes como nosotros, lo lograrán. Le animó Rigby.

- Tienes razón, por ahora los esperaremos. Dijo Nube.

Shiryu se dirigió a su antiguo Maestro Dohko.

- Maestro, por fin hemos llegado, pero explíqueme ¿por qué están aquí todas las Armaduras Doradas? Preguntó Shiryu a Dohko.

- ¿Cómo es posible que pudieran llegar por sí mismas hasta este lugar? Agregó Hyoga su pregunta.

- Todo es para poder ayudar a Athena y para que lograr que brille la Luz del Sol en este sitio era necesario hacerlo. Respondió Dohko a la pregunta del Oriental.

- ¿La Luz del Sol, Maestro? Preguntó Hyoga y su grupo alzó la mirada hacia el Muro.

- ¿De qué está hablando? Quiso saber Toni Cipriani.

- ¿Que brilla aquí? Preguntó Hyoga.

- Shiryu, Hyoga, Niños, lo que sucedió fue que Athena fue llevada por Hades al Otro Lado del Muro. Les contó Seiya.

- ¿Qué dices? Preguntó Shiryu, sorprendido.

- ¿Qué? ¿Athena? Preguntó Hyoga.

- ¡Este es el momento, debemos elevar nuestro Cosmos al máximo! Dio la orden Dohko.

- Eso es verdad, si lo conseguimos que la Luz brille, podremos abrirnos camino hacia los Campos Elíseos. ¡Destruyamos el Muro!. Informó Shaka a sus tres Camaradas.

- Sí, es una promesa a como de lugar. Dijo Mu.

- Debemos estar preparados para morir si es necesario, aún hay esperanza para el Futuro. Auguró Milo que podían salvar al Mundo.

Un brillo muy intenso se hizo sentir y todo ese provenía de la única fuente: Las 12 Armaduras.

- ¡Las Armaduras se están desprendiendo! Señaló Shun.

- Las Armaduras han empezado a tomar la forma original. Observó Shiryu.

- Pero, ¿Qué sucede? Se preguntó Hyoga.

- ¡¿Qué?! ¡Pero esto...! Exclamó Mu sorprendido de ver todo ese cambio.

- ¡¿Qué?! Se preguntaron todos los demás Caballeros.

- ¿Qué será todo esto? Finalizó Seiya, mientras que veían como la Luz Dorada se hacía más intensa y con ella se cubría todo el lugar.


Mientras tanto, aún los "Herederos" habían permanecido allí, dando su apoyo a Mabel, la cual lloraba a mares tras la muerte de Kanon de Géminis.

- Mabel, no llores, todo...todo va a estar bien...no llores, por favor, de...debemos ir a Giudecca, allí nos están esperando. Le dijo Dipper, quien abrazó con fuerza a la chica.

- "Fue muy valiente Kanon, incluso en el momento final de su vida, él luchó contra Radamanthys hasta final junto con ustedes. Él ya puede descansar en paz" Habló Bill desde el centro de la Armadura de Mizar Zeta.

-"Tienes razón, Bill, pero, Mabel...¿cómo seguirá?" Quiso saber Dipper, mientras que ella y seguía llorando.

- Él no merecía morir, Dipper, no lo merecía...¡Sacrificó su vida por nosotros y en especial por mí! ¡Y yo...YO NO PUDE AYUDARLO...SOY UNA INÚTIL, SOY UNA TONTA...YO LO LLEVÉ A LA MUERTE! Sacó ella esa piedra que la atormentaba.

- ¡NO! ¡DIGAS ESO! -Dipper puso sus manos en el rostro de Mabel y la miró a los ojos- ¡JAMÁS DIGAS ESO, TÚ NO LLEVASTE A LA MUERTE, TODO LO CONTRARIO, ÉL, KANON DE GÉMINIS NOS SALVÓ A TODOS NOSOTROS, A TI, A MÍ, A NUESTROS AMIGOS. NO QUIERO VERTE LLORAR, ¿QUÉ PASARÍA SI LO REVIVIERA Y TE VIERA LLORAR?! ¡¿Eh?! Él se pondría triste si te ve así, nunca pienses o digas eso, ya nunca lo guiaste a su muerte ni nada, ni tampoco eres una tonta ni una inútil, sin ti, nosotros no seríamos los "Siete Herederos de los Dioses Guerreros de Asgard", eso es lo que somos: Somos los "Herederos", Mabel y ahora, para honrar al Gran y Heroico Kanon de Géminis, ¡vayamos a Giudecca, los Caballeros de Athena nos necesitan!. Aquel discurso que Dipper le dio a su hermana le hizo despejar esa niebla que la perseguía, la desgracia que ella misma se había tirado, ahora veía todo, complemente. Pronto dejó de llorar y abrazó a su hermano gemelo.

- Gracias, Dipper, muchas gracias. Igualmente a ustedes, Mis Amigos, muchas gracias -Volteó ella hacia el Cielo- Kanon, Mi Dragoncito Marino, Mi Amado General Marino, yo Mabel de Alcor Zeta, juro luchar contra el Emperador Hades y cuando aprenda una técnica de resucitación, te traeré de vuelta. Te lo prometo, ahora, descansa en paz, Mi Dragoncito Marino, te lo has ganado. Nunca olvidaré. Dio su promesa Mabel, para luego dejar allí dos rosas que había encontrado en el Valle cercano a la "Segunda Prisión" y las depositó junto al sitio donde Kanon y Radamanthys lucharon.

Luego de despedirse de su amado peli azul, ella se dirigió con sus compañeros y pusieron rumbo hacia Giudecca, la última fase del plan para llevar la Armadura Sagrada a Saori había iniciado su marcha.


Uf Uf, XD, bueno, lamento mucho haberme demorado pero es que quería hacerlo bastante largo este capítulo :3 y ya puedo sentir las primeras lágrimas, pero...¡EHHHHHHHHHHH! este es el comienzo del drama y los feels que se quiebran como ramas en medio de una feroz tormenta D:.

¿Podrán los Caballeros de Athena destruir el "Muro de los Lamentos" y cruzar hacia los Campos Elíseos? ¿Y Minos de Grifo? ¿Qué pasará en la Tierra con el "Gran Eclipse?.

Todas sus preguntas serán respondidas en el próximo capítulo :D

Y antes de irme, siempre agradezco y de corazón a todos los que siguen esta historia. También responderé a las preguntas que me envío hace FreedomGundam96.

1) Con respecto a si Skips aparecerá en The Lost Canvas, bueno, para empezar no tenía planeado desde el principio incluir a este personaje inmortal, pero me has dado una gran idea, así que sí, Skips va a aparecer junto con los jóvenes Abraham Simpsons (el Abuelo de Bart, Lisa y Maggie), el Señor Montgomery Burns y los Hermanos Stan y Ford Pines de Gravity Falls.

2) Por supuesto, los "Herederos" van a aparecer en Soul of Gold junto con los Caballeros Dorados y estoy pensando poner pequeños pero muy pequeños cambios, como por ejemplo, poner que Kanon revivió también. Además de que esta Saga se va a enfocar en el grupo compuesto por Dipper, Mabel, Star, Marco, Peridot, Ronaldo, Steven, Connie, Pacífica, Wendy y las Crystal Gems y los personajes de esa nueva aventura.

3) Y claro que sí, va a aparecer la letra de "Obertura del Cielo" después de la Saga de Hades.

Muchas gracias, amigo, por tus preguntas, si tenes más, me las mandas por review y yo te las contesto por Mensajes Privados.

Al final también he decidido poner para "Obertura del Cielo" a Rick, Morty y Summer, de la serie "Rick and Morty", no sé, muy bizarro XD; pero da risa, ¿se imaginan a Rick llevando la Armadura de Radamanthys de Wyvern? XD, sería genial, además de que ambos tienen un gran amor hacia el alcohol.

También le mando saludos y fuertes abrazos, como también agradecimiento por los reviews para:

* aletuki01.

* Fipe2.

* lady-sailor.

* Kitty 1999.

Así que bueno, Camaradas, amigos, ¡nos vemos en el capítulo que viene! :D y ahora sí vayan preparando los pañuelos, ya que se viene una de las partes más tristes de toda esta Saga :D.

Hasta el próximo episodio y que tengan un buen Miércoles para todos ustedes.