Epílogo.
Sakura decidió aparcar sus proyectos de edificar un hospital hasta que se sintiera más afianzada en sus deberes como nueva administradora general de las propiedades Li. Tres meses más tarde, sin embargo, tenía una nueva razón para posponer la construcción del hospital: estaba embarazada.
No debería sentirse tan sorprendida, supuso. Después de todo, por el modo en que ella y Shaoran se habían estado comportando, un bebé era inevitable. Pero cuando tuvo el primer retraso en su ciclo, la posibilidad de la maternidad parecía aún, de alguna manera, remota. Con toda la felicidad que su matrimonio había llevado a su vida, un bebé parecía como esperar demasiado. Pero entonces comenzó a notar leves cambios en su cuerpo, y se despertaba por las mañanas sintiéndose ligeramente indispuesta. No quiso decirle nada a Shaoran hasta estar segura; no había ninguna necesidad de que ambos quedaran decepcionados si resultaba ser una falsa alarma. Cuando tuvo la segunda falta, sin embargo, supo que los sueños podían hacerse realidad.
Así que una mañana, cuando Shaoran se disponía a salir de la cama y a vestirse, puso su mano sobre su brazo reteniéndolo.
"¿Qué sucede, querida? " le preguntó Shaoran.
"No te levantes todavía," dijo ella suavemente.
Shaoran sonrió con el amor brillando en sus ojos y volvió a meterse bajo las sabanas calientes. La abrazó contra él y dejó caer un suave beso sobre su nariz, pensando que el placer de abrazar a su esposa merecía el perder unos minutos de trabajo ese día.
"Tengo noticias importantes," dijo Sakura.
"¿De verdad? " murmuró Shaoran distraídamente, acariciando con los labios la sedosa piel de detrás de su oído.
" Mmm," suspiró Sakura, disfrutando de su caricia. "Voy a tener un bebé. "
"¿Qué? " gritó Shaoran, apartándola de modo que pudiera ver su cara. "¿Has dicho...? "
Sakura asintió, resplandeciente.
"Un bebé," dijo Shaoran maravillado. "Un bebé. Imagínatelo. "
"Es un poco pronto, lo sé, pero — "
"No es demasiado pronto," la interrumpió Shaoran, aplastándola contra él. "No puedo esperar. Mi propio bebé. "
"Y mío, también," le recordó Sakura.
"Nuestro propio bebé. Será una niña con el pelo castaño, me parece. "
Sakura sacudió la cabeza. "No, será un niño. Estoy segura. Con el pelo castaño y los ojos chocolate."
"Tonterías, estoy seguro de que será una niña. "
Sakura se rio, atrapada en la magia del momento. "Un niño. "
"Una niña. "
"Un niño. "
"Una niña. "
"Será un niño, te digo. ¿Te importaría mucho tener un niño? " bromeó Sakura.
Shaoran fingió deliberar sobre el tema. "Un pequeño muchacho con el pelo castaño y los ojos chocolate sería aceptable, supongo. Uno tiene que conseguir un heredero, después de todo. Pero una chiquitina con el cabello castaño y ojos esmeralda—eso si fuese espléndido. "
1
