Niñera

Lo odio, lo odio, lo odio, lo odio, odio su empleo, odio que no me recoja a la salida de la escuela, odio estar poco tiempo juntos, odio no poder pasar las noches con él, odio… ser tan egoísta. Itachi estaba dando su mejor esfuerzo en la escuela, en la empresa y yo me sentía inútil, vacía si él, Itachi lo era todo, era un caballero, un pervertido, una atleta, un genio, él es perfecto; lo sabia bien yo no estaba a su altura, mi mejor nota era gracias a que hacia otras cosas no a mi intelecto, en el único deporte en el que soy talentosa no se usa ropa y no sabría como manejar la mejor firma de abogados del país ni como lidiar con tantos deberes al mismo tiempo, de seguro Konan-san tenía alguna de estas habilidades, incluso Sasuke-kun me superaba con facilidad en todas estas tareas. No podía evitar compararme con Itachi y tampoco podía dejar de querer estar con él, era mi necesidad ahora y eso me aterraba, había pasado años bajo la necesidad de sentir a Neji y nada salió bien de eso, aún era confuso, aún me preguntaba si no hubo una sola vez, solo una, donde no liberara solo la presión, donde realmente le gustaba estar conmigo pero no sabia si la respuesta me aliviaría o solo dolería más. La campana de fin de clases sonó.

-No olviden estudiar para sus exámenes...

Todos comenzaron a guardar sus cosas y moverse asía la salida pero yo estaba algo ausente, escuchaba la voz de Kakashi-sensei lejana, los murmullos de mis compañeros apenas eran un eco, no tenía prisa por salir de ahí, no había nada que hacer, no estaría con Itachi hoy. El aula estaba vacía cuando me dirigía a la salida.

-Hyuga-san- me detuve un momento para mirar al profesor –espero con ansias su desempeño para su calificación final- estampo su mano en mi trasero y lo apretó por unos segundos para luego salir del aula.

Di un par de pasos y me apoye en el marco de la puerta "¿Ahora ya no quieres?" no quería oírlo "pero si tú te insinuaste" cállate, "un poco de sexo por tu calificación" quería llorar, gritar, lo que hiciera falta para que me sacara esta sensación de mi cuerpo, "los chicos mayores lo hacen mejor, saben cogerte" ¡cállate! Sentí nauseas y solo pude correr al baño y vomitar en el lavabo, las chicas salían del baño por el hedor, deje correr el agua para que se fuera por el drenaje, quedarme ahí solo me hacia querer vomitar de nuevo, lo resistí y enjuague mi boca, cerré la llave y salí del baño; mis piernas apenas me sostenían, llegue a mi casillero vacié todos los libros a mi mochila ni siquiera pude sostenerla y termino en el piso, vi mi reflejo en el pequeño espejo de la puerta del casillero, lucia pálida yo misma me daba asco en eso momento ¿cómo podía ser que Itachi se fijara en alguien que lucia así? La respuesta era peor que la pregunta, intentaba contener las lágrimas pero no logre contener el dolor de pensar que Itachi solo me buscaba por la misma razón que todos los demás y termine agachándome frente a mi casillero.

-Hinata ¿te sientes bien?- la sensación de asco no desaparecía.

-Si solo estoy asqueada- Sakura me ayudo a levantar.

-Oh Hinata ¿ahora experimentas con chicas?- Naruto pasó junto a nosotras haciendo una seña obscena chocando sus manos por entre los dedos.

-Largo badulaque- dijo Sakura molesta y Naruto se fue algo confundido -no creo que puedas caminar por tu cuenta, vamos te llevare a casa.

Me apoyaba un poco en Sakura para caminar, los pasillos estaban llenos de ruido, entre conversaciones y sonidos de casilleros abriendo y cerrando, algunas miradas se entretenían mirándonos pasar, la preparatoria era horrible en muchas situaciones, los rumores era una mala parte de ella. Cuando entre a la escuela ya venia jalando mi reputación de la secundaria, Naruto siempre que tenía oportunidad me molestaba con comentarios como el de hace un rato, normalmente me defendía insultando su desempeño sexual o algo parecido y me dejaba en paz por varias semanas, Sakura tenia razón era un lerdo le tomaba varios días en pensar algo insultante para decirme; Sakura entendía bien lo que era ser apuntada casi todo el tiempo, ella era la estudiante perfecta, altas notas, seguía cada norma de la escuela y era muy estudiosa aunque ciertamente nada sociable, no tenia amigos más allá de sus libros, no asistía a ningún evento social, ni a ninguna otra salida si no era educativamente provechosa eso hizo que la tacharan de rara y con el tiempo eso se deformó a que la gente la llamara lesbiana. Lo que nos unía era el simple hecho que sus padres trabajaban para el mío y no nos quedaba de otra más que convivir en las fiestas de fin de año de la empresa o cualquier otra reunión de ese estilo.

-Dicen que vomitaste en el baño- que rápido corría la información.

-Dicen muchas cosas- jugueteaba con el añillo que me obsequio Itachi.

-Si, pero algunas son verdades- no sabia que contestar a eso, yo era una verdad o lo había sido –hicimos un trato Hinata ¿lo recuerdas?

-Si- Sakura me había conseguido las pastillas que tomaba por si las dudas bajo la condición de que no la involucrara en nada de mis asuntos, fueran para bien o para mal.

-Bien, porque no me meteré en problemas por tus cosas- eso ya lo sabia -¿las sigues tomando?

-Si, tal y como indica en el empaque- había sido muy recalcante en esa parte.

-Entonces tal vez solo estés mareada o algo así- Sakura estaciono su auto frente a mi casa.

-Gracias- dije abriendo la puerta.

-Claro- una vez cerré la puerta Sakura arranco.

Sostenía mi mochila con ambas manos, pesaba mucho pero mi única salida para esa vida que lleve por años era aprobar todos los exámenes por mi misma, aunque no estaba segura de poder lograrlo necesitaba intentarlo no quería que nadie más me tocara si no era Itachi. Entre a la casa y en cuanto tuve a la vista la estancia deje caer la mochila al piso, Neji levanto la vista para verme un segundo y continúo revisando las cajas de cartón que estaban por toda la estancia.

-Si sigues pasando el rato con ese Uchiha terminaras anémica.

-¿Qué haces aquí?

-Pero que estúpida eres Hinata, ¿qué parece que hago?- su tono era cansado.

-Me refiero a ¿por qué te mudas de nuevo?

-Bueno hay deberes familiares con los que debo cumplir- "debo" ¿acaso él no hacia nada que quisiera hacer?

-¿Qué deberes?

-Maldición Hinata- su voz salió molesta, solo pude hundirme en mis hombros –soporte un maldito vuelo de 18 horas solo para llegar y saber que la aerolínea mezcló mis cosas con las de quien sabe quien y tú llegas con tu insoportable curiosidad- volteo a verme, una sonrisa apareció en sus labios y sus ojos tenían esa chispa – ¿crees que puedas encerrarte en tu habitación antes que yo te de alcance?- esto no era bueno, yo no podía ganarle en eso, río –solo bromeaba.

Neji continúo abriendo caja por caja revisando las cosas que cada una guardaba, tome mi mochila y sin quitarle ojo de encima camine con lentitud asía las escaleras, corrí de los últimos escalones a mi habitación sin mirar atrás, cerré con seguro y me desplome en el suelo. Quería que Itachi estuiviera conmigo aquí y ahora.