21
A las 5:30 de la mañana, la alarma del móvil de la detective empezó a sonar. Ninguno de los dos se habían movido al oírle, hasta que la música empezó a sonar cada vez mas alta. Durmieron toda la noche en la misma posición, abrazados cara a cara. Ella estiró el brazo y apagó la alarma. Después, volvió a acurrucarse en los brazos del escritor.
Kate – Buenos días – Dijo depuse de besarle.
Rick – Buenos días, ¿Qué tal has dormido? – La verdad es que había dormido genial. El tener al escritor a su lado a hecho que todos los temores que tiene por las noches, todas las pesadillas sobre su madre desaparezcan. Ha sido la primera vez desde que su madre murió que ha dormido sin despertarse al menos una vez en la noche. Pero eso no se lo diría, al menos no por ahora.
Kate – Bien ¿Y tu?
Rick – Nunca podría haber estado mejor que a tu lado – Dijo sonriéndola y dándola otro beso, pero este largo y romántico aunque a los pocos minutos, la velocidad se torno y empezaron a dejarse llevar, perdiendo el control – Será mejor que te vayas a duchar o no creo que pueda parar – Dijo con la respiración agitada.
Kate – Esta bien, pero te prometo que en España te lo compensaré –Y dicho esto, desapareció por la puerta del baño.
Rick – Esta mujer me vuelve loco… - Dijo poniéndose los vaqueros y la sudadera que trajo de su casa. Cuando terminó de vestirse, se fue a la cocina, donde para su sorpresa se encontró con Aarón.
Aarón – Hombre Castle, no esperaba verte por aquí.
Rick – Hola – Simplemente eso. Se sentía algo incómodo con esta situación, pero para su suerte, Avril apareció por la puerta y la tensión se calmo un poco.
Avril – Hola Señor Castle.
Rick – Oh por favor, llame Rick o Castle.
Avril – De acuerdo Castle.
Kate - ¿Rick? – Pregunto Kate, saliendo de su habitación secándose el pelo con una toalla. Se había puesto unos vaqueros y una camiseta sencilla, pero no sus tacones. Cuando entró en la cocina, se encontró a su hermano y a Avril, hablando animadamente con Castle – Oh, hola Avril, hola Aarón – Dijo dando un abrazo a Avril y acercándose a su hermano, para darle un beso en la mejilla.
Aarón – Hola enana – Dijo al darse cuenta de que no llevaba sus tacones. Ella no le dio importancia y solo le saco la lengua.
Kate - ¿Cómo es que estáis despiertos a estas horas? – Preguntó mientras se aproximaba al escritor. Avril miró a su novio, el cual negó con la cabeza, gesto que no pasó desapercibido por la detective.
Avril – Compras navideñas – Dijo sonriente.
Kate – ¿A estas horas?
Avril – Si, así cuando abran las tiendas seremos los primeros en estar allí.
Kate – Oh claro…Bueno y ¿Qué hay de desayuno? – Preguntó mirando a su hermano.
Aarón – Pues había preparado unas tortitas pero no contaba con Castle. Por suerte para ti – Dijo mirándole – Todavía queda masa hecha.
Rick – Gracias.
Kate – Trae, ya las hago yo. ¿Avril me ayudas?
Avril – Claro.
Kate – Chicos, ¿Os encargáis de poner la mesa?
R&A – A la orden – Dijeron al unísono. Las dos mujeres se acercaron a la cocina y empezaron a hacer las tortitas, mientras los hombres se encargaban de preparar la mesa del salón.
Kate – Ahora enserio, ¿Cómo es que os habéis levantado tan pronto?
Avril – No se a que te refieres – Dijo intentando parecer lo mas creíble posible.
Kate – Oh vamos, seré más pequeña que él, pero no soy tonta. He visto como te negaba con la cabeza.
Avril – El pecho. No ha podido dormir casi nada y la herida le dolía.
Kate – ¿Se tomó las pastillas anoche?
Avril – Si, le costó tomársela, pero al final lo conseguí.
Kate – Quizá deberíamos quedarnos aquí para pasar las navidades…
Avril – No, está muy emocionado por ir allí.
Kate – Oh hablando de eso, marchamos esta tarde.
Avril - ¿Esta tarde?
Kate – Sí, nuestra capitana nos ha dado las "vacaciones" y Rick cambió los billetes para esta tarde
Avril - ¡Aarón!
Aarón – Si cariño - dijo asomándose a la cocina.
Kate – Marchamos hoy a España.
Aarón – ¿Hoy? - pregunto emocionado.
Rick – Si hoy – Se había acercado a la cocina cuando llamaron a Aarón – A Katie y los chicos les han librado del trabajo. Tienen que ir ahora a recoger las cosas y por la tarde a partir de las 16:00 no tienes que volver a pisar el suelo de la comisaría.
Aarón – Wow, voy a preparar mi maleta – Dijo echando a correr escaleras arriba.
Kate – ¡Eh! Frena el carro – Dijo agarrándole del brazo - vamos a desayunar primero y luego cuando yo me haya ido a comisaría ya puedes ir a preparar la maleta ¿Entendido?
Aarón – Vaaleee – Dijo bajando las escaleras junto a su hermana.
Se sentaron los cuatro en la mesa, y empezaron a hablar, Aarón y Avril les contaron como se conocieron y Kate y Rick hicieron lo mismo. Después de estar hablando un rato mas, la detective y el escritor se fueron a comisaría, mientras los otros dos se quedaron recogiendo los platos y preparando las maletas para ir a España. Durante el camino, Beckett le contó que harían en comisaría para hacerles pagar a Esposito y Ryan por haberles espiado….
Quince minutos después, el escritor y su musa salían del ascensor en dirección al escritorio de Beckett.
Espo – Hey jefa.
Kate – Hola Espo.
Ryan – Hola Jefa, ¿Qué tal la tarde de ayer?
Kate – Oh muy bien ¿y la vuestra?
Ryan – Bah, nada del otro mundo.
Espo – ¿Qué tal con tu nuevo novio? – Ante ese comentario, la detective escupió el café que tenia en la boca y al escritor se le cambió la cara.
Kate - ¿Cómo sabéis…? – Pero una voz no la dejó terminar.
Rick – ¿Nuevo novio? – Pregunto un escritor triste y derrumbado.
Kate – Si Castle – Cuando lo oyó, se levanto y se fue en dirección al ascensor, pulso el botón y cuando las puertas se cerraron, Kate se puso a terminar su papeleo y los chicos se fueron a la sala de descanso. Cerraron la puerta y bajaron las persianas.
Ryan – Tío, ¿Has visto como a reaccionado Castle?
Espo – Si, pero estoy seguro de que era él.
Ryan – Pues no lo era.
Espo – No me puedo creer que esté con otro.
Ryan – Lo se, pensé que esta vez estarían juntos… que sería la definitiva.
Espo – Me siento mal por Castle bro.
Ryan – Yo también, si no hubiéramos hecho ese comentario…
Espo – Salgamos fuera, hablaremos con Beckett y se lo explicaremos – El otro detective asintió con la mirada. Salieron fuera y se dirigieron a la mesa de Kate. Mientras los chicos estaban en la sala hablando, la detective le mando un sms a Castle, explicándole que todo había salido según lo planeado y que en 10 minutos subiera otra vez. Cuando les vio venir, dejo el móvil en la mesa y se puso a hacer el papeleo. A los pocos minutos de sentir a los dos enfrente suyo, dejo el bolígrafo en la mesa.
Kate – Chicos, ¿Qué queréis?
Ryan – Sentimos haber dicho antes eso.
Espo – Ayer te vimos con un hombre y pensamos que era Castle.
Kate - ¿Pensasteis que era Castle?
Espo – Si.
Kate - ¿Y como sabéis que estuve con alguien?
Ryan – Bueno… te estuvimos… como decirlo… espiando.
Kate - ¿Qué me estuvisteis que? – Dijo aumentando su enfado imaginario
Espo – Espiando – Dijo muy bajito y cabizbajo.
Kate – Vale, chicos, ahora tengo muy pocas ganas de discutir, y menos con lo que ha pasado con Castle a si que por favor si no queréis que os pegue un tiro aquí mismo, iros a vuestras mesas.
Espo – Si jefa.
Ryan – Si beckett – Y marcharon cada uno a su mesa, se sentaron y se pusieron a hacer el paleo, los tres en un silencio sepulcral.
A los pocos minutos, el móvil de la detective sonó haciendo que se sobresaltaran. Kate cogió su móvil, era un mensaje de Castle:
Me estoy imaginando sus caras xD ¿Puedo subir ya? No aguanto tanto tiempo sin verte. Te quiero.
Beckett sonrió y le contesto al mensaje: "Todavía no, espera unos minutos más hasta que veas bajar a Gates. Te quiero"
Al cabo de 3 minutos, Castle apareció por la puerta con dos cafés. Espero tal y como ella dijo a que Gates saliera como de costumbre a por el periódico. Se acercó a la mesa de su musa, la cual al verle se levanto y fue hacia él, bajo la atenta mirada de sus dos compañeros y después de que Rick dejara los cafés en la mesa, se fundieron en un beso lento y romántico. Los dos detectives se quedaron mirándoles estupefactos.
Espo – No… no se supone que… que vosotros… estabais…
Kate – Actuar Espo, se llama actuar.
Ryan - ¿Por qué?
Rick – Es nuestra venganza por habernos estado observando – Dijo con una sonrisa amplia – Por cierto, el ir con unas gafas de sol y una gorra y un periódico, no os hace invisibles.
Kate – Y menos si os deshacéis de ello en un lugar donde os podemos ver – Ni Ryan ni Esposito supieron que decir a si que se fueron a sus mesas y se pusieron a terminar el papeleo, mientras Kate le contaba a su novio que caras se les había quedado después de que se fuera en el ascensor.
Pasaron la mañana más alegre que como empezó, con alguna miradita cómplice entre Kate y Castle, o algún gesto que le hacían los dos detectives al escritor para burlarse de él un rato. Hasta que llegaron las 16:00 y con ella la hora de irse a casa.
Kate – Chicos, no os olvidéis, a las 18:00 en el aeropuerto.
Espo – Entendido Beckett, ¿O debería decir Señora Castle?
Kate – Otro comentario como ese, y te parto las piernas ¿Capisci?
Espo – Capisci.
El escritor y su musa fueron primero a casa de ella, para recoger a Avril y Aarón y las maletas correspondientes. Luego fueron a casa de Castle, donde estuvieron un rato más. Al final los seis estaban en el coche de Rick camino del aeropuerto.
Alexis – Kate, ¿Cómo es España?
Kate – Preciosa, Valladolid comparado con Nueva York, es mucho más tranquila, y el pueblo donde mi hermano y yo vivíamos es mucho más pequeño – Dijo con una sonrisa – Espero que no haya cambiado mucho desde la ultima vez que estuve – Esta vez, la detective miró a su hermano, el cual la sonrió.
Aarón – Seguro que no. Yo estuve hace un par de años y no había cambiado casi nada. Si no ha cambiado en 10 años, no creo que lo haya hecho en 2.
Kate – Eso sí, hace mucho mas frío que aquí.
Aarón - ¿Mucho? Más bien muchísimo.
Kate – Me acuerdo de una vez que mi hermano se le ocurrió pegar la lengua a una vaya helada – Dijo riéndose – Lo que nos costó separarle la lengua.
Aarón – No hacia falta que lo hubieras contado ¡eh!
Martha – Tranquilo querido, no eres el único que lo ha hecho – Dijo mirando a Castle, el cual se había puesto rojo de la vergüenza.
Entre conversación y conversación, llegaron al aeropuerto antes de lo que pensaban. Allí estaban ya Jenny y Ryan con Esposito y Lanie. Se saludaron y, después de facturar las maletas, se montaron en el avión privado de Castle, rumbo a España.
