Ya estoy de nuevo por aquí. Como siempre gracias a l s que seguís la historia. Y gracias por vuestros comentarios. Little Tickle, sanandbritt, gs, crazydemix, Fanfictioner y MJ Project, gracias por vuestras opiniones, con vuestros comentarios compruebo si soy capaz de dar a entender mis ideas.
Avanzamos un poquito más, a ver si el drama es menos drama. Espero que os guste.
¿Seguimos?
-Peter por favor, suéltame de una vez, me estás haciendo daño.-
Kara no pudo evitar que aquella frase de súplica llegara a sus oídos. Frenó su paso en seco tras oírla en boca de Lena y se dio la vuelta de nuevo, mirando otra vez a través de la pared con más detenimiento. Seguían en la misma posición, pero Peter no la acariciaba, sino que le agarraba el cuello, ni Lena jadeaba, sino que tenía la respiración entrecortada por lo que parecía miedo, ni Peter le besaba la mejilla sino que estaba hablando con ella.
-Zorra, te crees que puedes tratarme como a uno de tus empleados comecoños, pero a mí me debes un respeto.-
Kara meneó levemente su cabeza mientras abría más los ojos con asombro, no podía creer lo que acababa de susurrarle Peter a Lena. Reaccionó enseguida y se acercó rápidamente a la puerta, evitando convertirse en Supergirl para no tener la tentación de darle una paliza a aquel tipo.
Llamó a la puerta como una mera distracción y la abrió sin esperar respuesta mientras veía como Peter se había alejado un poco de Lena, aunque seguía sujetándola por el cuello.
-Lena.- dijo intentando sonar despreocupada. -Perdona, no sabía que estabas acompañada.-
Cuando Lena la vio todo su cuerpo se revolvió y se apartó rápidamente de Peter que había terminado de soltarla y estaba mirando a quien los había interrumpido.
-Hola.- Kara alargó su mano hacia Peter para forzar que éste se alejara todavía más de Lena. -Soy Kara Da…-
-Kara ¿Cuántas veces te he repetido que no entres en mi despacho y menos sin llamar?- Lena la interrumpió antes de que pudiera decir su apellido y desvelase su parentesco con Alex.
Lena vio la expresión de aprobación de Peter y se interpuso entre él y Kara impidiendo el contacto visual de ambos. Debía evitar por todos los medios que Peter recordara aquella cara, no necesitaba que atormentara a nadie más.
-Pero no le hables así a la pobre chica.- dijo divertido.
-Estoy harta de esta becaria con aires de grandeza.- Lena dio la espalda a Kara, carraspeó e intentó recomponerse lo más rápidamente posible. -Se cree que puede entrar en mi despacho cuando le dé la gana.- Intentaba parecer enfadada mientras seguía protegiendo a Kara con su cuerpo.
-Vamos Lena, seguro que está deseando hacerle un trabajito a una Luthor.-
-No lo dudo pero no me rebajaría, es demasiado poca cosa.- Lena se dio la vuelta y siguió hablando con decisión, mientras miraba a la periodista con cierto aire de súplica. -Kara sal de mi despacho inmediatamente estoy cansada de que te tomes tantas confianzas.- le hizo un gesto para que se fuera, pero ésta enseguida le dio una negativa y siguió de pie sin intención de moverse.
-Señorita Luthor, debe corregir la redacción del último contrato antes de enseñárselo a los clientes.- contestó siguiéndole la correntie con cierto fastidio.
Kara se acercó a la mesa y disimulando dejó una carpeta con los artículos que tenía a medio escribir. Miró a Peter y todos sus músculos se tensaron, respiró hondo e intentó tranquilizarse para evitar hacer cualquier tontería. Peter seguía con detenimiento todos y cada uno de los movimientos de Kara y sonrió ante sus propios pensamientos.
-Lena, haces mal en no rebajarte, parece un poco mojigata pero está buena.-
-Oiga, como se le ocurre hablarme de…- Kara levantó la mirada y lo desafió.
-Kara, ¡cállate!- La interrumpió Lena enfadada mientras volvía a interponerse entre ella y Peter. –Que sea la última vez que le levantas la voz a un cliente.-
-Vaya Lena.- Peter parecía sorprendido, no se esperaba aquella reacción. -Me alegra saber que eres una buena empresaria y sabes poner a las mocosas en su sitio.-
-Peter, deberías irte. Aunque sea una maleducada tengo que leer su propuesta.-
-No me parece buena idea, íbamos a pasarlo muy bien cuando nos han interrumpido.-
-Otro día quedamos, de verdad.-
-¿Por qué posponerlo cuando ya estamos aquí? Incluso ella podría unirse.-
Lena tenía que conseguir por todos los medios que Kara abandonara aquel despacho, si se veía involucrada en todo aquello nunca se lo perdonaría. Intentó empujarla para que se fuera, pero Kara estaba decidida a seguir en aquel despacho y no se movió ni un ápice.
-Peter, es una estúpida becaria, mejor que se marche y nosotros seguiremos por donde lo habíamos dejado.- señaló intentando poner un tono algo más sensual. -Kara, tú vete a casa y mañana estudiaremos tu propuesta.- la volvió a mirar suplicante y susurró un por favor.
Kara se dio la vuelta y asió el pomo de la puerta con la decisión de irse y volver como Supergirl para solucionar todo aquello de una maldita vez, pero de repente se le ocurrió una forma más rápida de que Peter fuera el primero que se largara de aquel despacho.
-Señorita Luthor, antes de que se me olvide. He visto que el personal de seguridad no estaba en su puesto y he llamado a la empresa que se encarga de su contratación para comunicar la falta de profesionalidad. Me han dicho que iban a mandar a varios hombres ahora mismo para saber qué había pasado.-
Peter la miró enfadado, en un momento aquella estúpida becaria le había fastidiado sus planes, no le interesaba armar más follón con los de seguridad.
-Lena querida, pensándolo mejor me iré yo, se me ha hecho tarde. Ya nos veremos otro día.-
Peter hizo un ademan de besar a Lena en la mejilla para despedirse, pero ésta dio un paso hacia atrás evitando el contacto.
-Sí, sigue con tus negocios.- le animó.
-De todas formas te dejo en buena compañía.- Se acercó más a Lena y le susurró intentando que Kara no les escuchara. -Volveré cuando estés más receptiva para hablar de la agente Danvers… y ahora te dejo que termines con ella lo que empezaste conmigo.-
Kara no pudo evitar oír el nombre de su hermana y se puso en tensión intentando que no se le notara, ya que era imposible que hubiera podido oír aquello.
Lena lo miró con desprecio sin molestarse a seguir dándole pie a ese tipo de comentarios obscenos. Peter fue a despedirse de Kara intrigado con aquella chica que apenas había podido ver por culpa de la intromisión de Lena, pero de nuevo Lena se interpuso y evitó que pudiera hacerlo.
-Vete Peter. Déjalo estar.- Lena respiró hondo, aquella despedida se le estaba haciendo eterna.
-Nos veremos más pronto de lo que te gustaría.-
-Haré todo lo que esté en mi mano para que eso no suceda.-
Peter salió del despacho y Lena expulsó todo el aire que había estado reteniendo en sus pulmones.
-Lena, ¿estás bien?- quiso saber rápidamente Kara.
-Sí, siento el numerito.- Lena estaba temblando, había rememorado viejos tiempos cuando Peter se quedaba a solas con ella y se divertía atemorizándola.
-¿Estás herida?- Kara levantó con delicadeza la barbilla de Lena inspeccionando su cuello, lo tenía un poco rojo, pero nada que revistiera de importancia.
-Estoy bien, no te preocupes.- contestó mientras retiraba aquel contacto avergonzada. -¿Qué has visto?- Lena no quería contarle a Kara más de lo necesario, debía hacer que se alejara de aquella situación lo antes posible.
-Te estaba sujetando por el cuello Lena, creía que iba a ahogarte.-
-Lo siento.-
-¿Lo sientes?- Preguntó confusa.
-No quería que te vieras involucrada en esto. Y por cierto, supongo que imaginarás que nada de lo que he dicho de ti era verdad.-
-Tranquila, no me he dado por aludida, pero eso es lo de menos.-
Lena retrocedió cansada y dejó caer el peso de su cuerpo en el sofá blanco de su despacho. Se tocó el cuello dolorido y se restregó los ojos pensando en como debía actuar para que todo aquello no se descontrolara más.
-Lena.- Kara se acercó y se sentó a su lado. -¿Quién era ese hombre? No me creo que sea tu pareja, no me creo que puedas permitir que tu pareja abuse de ti de esta manera.-
-Nadie, ¿me oyes?, no era nadie.- La miró suplicante durante unos segundos y al momento volvió a mirar al frente perdida en sus pensamientos. –Kara, olvida su cara, olvida lo que has visto esta tarde e imagina que no lo conoces.-
-Tranquilízate Lena.- Kara se acercó un poco más y le tocó el brazo con delicadeza intentando que se sintiera segura con alguien a su lado.
-Kara, prométemelo.- la miró a los ojos intentando ser convincente. -Es un hombre peligroso y odiaría que te hicieran daño por mi culpa.-
-Y ¿por qué iría a hacerme daño?-
-Es complicado. Por desgracia hay gente en este mundo que simplemente es mala y Peter es una de ellas. Disfruta haciendo daño, y sobretodo disfruta haciéndome daño a mí. Solo espero que no se haya dado cuenta de que…- Lena no terminó la frase y evitó mirar a Kara una vez más.
-¿De qué?- preguntó Kara con curiosidad.
-De que si te hace daño a ti, me hace daño a mí.-
Lena, tras esa confesión, se levantó rápidamente dejando a un lado el contacto de Kara e intentó ponerse otra copa sin mucho éxito. Estaba tan nerviosa que sus manos eran incapaces de dejar de temblar. Kara se acercó a ella y las agarró intentado que volvieran a ser aquellas manos firmes y audaces que habían levantado aquella empresa a pesar de todos los inconvenientes.
-Déjame a mí.-
Lena se hizo a un lado sin protestar y Kara preparó dos copas, le ofreció una a Lena mientras daba un sorbo a la otra y se sentó en el sofá esperando que Lena hiciera lo propio.
-Lena, ¿me vas a decir de una vez que ha pasado aquí?-
Lena la miró y se mordió el labio decidiendo si era buena idea contarle lo que pasaba o no. Dio un largo trago a la copa y decidió que Kara se merecía algún tipo de explicación.
-Prométeme que no se lo dirás a nadie.-
-Pero hay que llamar a la policía.- objetó.
-Prométemelo.- Insistió.
-Te lo prometo.- contestó tras unos segundos de reflexión y sabiendo que no estaba segura de si iba a poder llevar a cabo esa promesa.
Lo meditó unos segundos más y se sentó al lado de Kara mientras dejaba la bebida a un lado, era su segunda copa en pocos minutos y no quería que se le nublaran los sentidos.
-Como bien has imaginado Peter en realidad no es mi novio, es cierto que estuvo involucrado en mi vida hace muchos años pero no de esa manera.-
-No lo entiendo. ¿Por qué mentir sobre él?-
-Me siento tan estúpida…- reflexionó enfadada consigo misma.
-Tranquila Lena, eres la persona más inteligente que conozco, tendrías tus razones simplemente yo no las sé.-
Kara la miró a los ojos y le sonrió animándola a que siguiera con su explicación.
-Peter apareció en mi oficina el otro día después de muchos años sin saber de él. Poco o nada había cambiado más allá de su aspecto físico. Es un capullo y como buen capullo se volvió a comportar de la manera despreciable en la que siempre lo había hecho. Cuando se presentó en mi despacho acabamos discutiendo y cuando me estaba agarrando más fuerte de la cuenta, tu hermana entró en el despacho y vio lo que quería ver e interpretó lo que yo quería que interpretara. Sabía que por su posición no había podido ver mucho y yo no quería hacer una montaña de algo que en aquel momento era fortuito, así que decidí hacerle creer a Alex que simplemente me estaba abrazando y que éramos pareja.- Lena decidió ocultar la amenaza de muerte que Peter había profesado hacia Alex, no quería que Kara se preocupara por su hermana.
-Pero Alex te hubiera ayudado si se lo hubieras contado.- Kara intuía que Lena lo había hecho para proteger a Alex, igual que minutos antes lo había intentado con ella misma, pero se le escapaba la razón por la que hubiera preferido tomar ese camino de mentiras, en vez de decir la verdad. –Las dos lo hubiéramos hecho.-
-No es tan fácil, Kara.- respondió con cierto tono de cansancio.
-Hace unas horas cierta persona muy inteligente me dijo que las cosas eran tan fáciles o difíciles como queríamos hacerlas.-
Lena dejó asomar una medio sonrisa ante aquel comentario que se le había vuelto en su contra.
-Todos nos equivocamos… no sería tan inteligente.-
-Es demasiado lista para algunas cosas y demasiado cabezota para otras.-
-Lo sé Kara, lo sé. Lo he subestimado, pero no volverá a ocurrir.-
-Se ha deshecho de tu seguridad, Lena.- la rebatió preocupada.
-La duplicaré o triplicaré si es necesario, pero no dejaré que vuelva a ocurrir nada de esto. Ya es hora de que conozca el carácter de una Luthor enfadada.-
Kara intentó sonreír pero no pudo, estaba realmente preocupada por Lena y no quería ni imaginarse lo que hubiera podido ocurrir si no hubiera llegado a aparecer en aquel despacho en ese momento. Mientras la veía hablar notaba como se iba recomponiendo y le admiró su fortaleza. No sabía de donde sacaba las fuerzas y de repente recordó como Lena le había indicado hacía unos días que no había tenido una infancia feliz, estaba acostumbrada a luchar desde muy pequeña y quizá por eso pocas veces dejaba entrever sus debilidades.
Quería ayudarla, lo necesitaba, pero como Kara poco podía hacer, así que le ofreció la protección de su alter ego.
-Le diré a Supergirl lo que ha ocurrido. Peter no volverá a molestarte.-
-No Kara, por favor.- suplicó. -No le digas nada. Entre Supergirl y yo no hay una relación muy fluida y prefiero no deberle nada.-
-Supergirl nunca se lo tomaría como un favor a devolver.-
-No lo sé, supongo que tú la conoces mejor que yo. De todas formas no quiero armar más jaleo, esto es algo entre él y yo. De verdad que no volverá a ocurrir.-
Lena se quedó mirando el rostro de Kara durante unos segundos, era increíble la facilidad que tenía para encarar cualquier suceso de la mejor de las maneras e intentar buscarle una solución. Al fin y al cabo Kara también se había visto envuelta en aquella incómoda situación y había hecho que pareciera fácil cambiar el ambiente enrarecido después de que Peter abandonara cobardemente el despacho.
Agradeció en silencio que hubiera llegado a tiempo y que hubiera sido lo suficientemente lista como para deshacerse rápidamente de Peter y por fin se dio cuenta de que no sabía porque Kara había ido a su despacho a esas horas.
-Por cierto, ¿qué haces aquí?- sonó un poco seca por los nervios aun acumulados e intentó dulcificar su voz. –No me quejo, me has salvado, solo que se me hace raro.- se justificó.
-Desde que esta mañana abandonaste la revista me había quedado con un mal sabor de boca que no terminaba de desaparecer, por eso venía a pedirte disculpas.-
-¿A mí?- preguntó sorprendida.
-Sí, a ti. No me comporté bien contigo, fui demasiado dura y estaba a la defensiva, no te merecías el trato que te di.-
-No tienes de qué disculparte. Te llevé al límite, tú solo reaccionaste.-
-Aun así merecías algo más, pero en aquel momento solo podía estar a la defensiva.-
-¿Y aun lo estás?- quiso saber Lena.
-No. Ya no. Ahora estoy más receptiva.- Kara sonrió y la miró atentamente a los ojos.
