-te gusta cómo quedó Ginny?...Clementina la observa mientras ella, a su vez, se mira en el espejo. Su amiga hizo un buen trabajo, el vestido se ajusta en la parte superior haciendo énfasis en los senos, la falda recta ha sido cortada justo debajo de la rodilla, una abertura en la parte posterior le permite caminar cómodamente. Sin ser demasiado formal, resalta su figura luciendo un porte elegante.

-me encanta!...echa a reír levantando los brazos y girando…se me ve bien, cierto?

-Claro que sí…Clementina sonríe aliviada…te ves muy guapa y si te peinas así…intenta levantar el cabello, Ginny suavemente se lo impide.

-pensaba en llevarlo suelto, así…mueve la cabeza… un poco alborotado, como ves?

-me gusta…Clementina recorre su figura… así no te verás tan estirada…echa a reír…te verás sexy maestra, muy sexy.

-entonces no se verá bien?

-se verá genial Ginny, pero sexy.

-bien, mientras me cambio dime lo que me ibas a contar ayer, prometí a la nana regresar temprano.

-que te espera mucho trabajo después de las fiestas, si es que aún sigue en pié tu oferta.

-aceptaron Clementina?...habla emocionada…las señoras aceptaron formar la cooperativa?

-si Ginny…sonríe ampliamente…a todas nos interesó, lo hablamos con nuestros esposos y ellos dijeron que sí, siempre y cuando tú nos ayudes.

-claro que lo haré!...en ese momento recuerda a Loreto, se le están empalmando los compromisos. Faltando un día para noche buena no es momento de pensar en eso, está nerviosa por el festejo ya que lo pasarán en la casona, así que desecha su preocupación, organizándose no quedará mal con nadie…bueno, pero primero tengo que reunir información, saben que no es de inmediato, cierto?

-por supuesto, tomate el tiempo que sea necesario…echa a reír…antes no teníamos nada.

Noche buena está ahí, todo ha sido movimiento en la casona, Andrómeda no ha parado de reñir con el servicio. Aprovechando el trajín Harry busca la oportunidad de darle un beso furtivo a Ginny antes de salir huyendo para la mina. Ella le ofrece ayuda a la nana, ésta la mira dulcemente, la toma del brazo y la lleva al estudio.

-todo está bajo control niña…sonríe amable como siempre…usted descanse aquí.

Captando el mensaje de "no estorbe", elige un libro, pone música y se tira en un sillón. El sonido de la música, un poco ahogado por la puerta cerrada, llega hasta la cocina, la nana suspende lo que está haciendo, sonríe ampliamente y retoma su trabajo.

Ginny se mira en el espejo, suelta aire, intenta no estar tan nerviosa, pero quiere, necesita verse bien. Por enésima vez checa su apariencia, ahora entiende lo que Clementina dijo el día anterior, hasta ese momento no había notado que la falda del vestido se ajusta a sus caderas realzándolas, ya con los zapatos de vestir, leve pero perfectamente maquillada y con ese peinado, se ve sexy.

Saca aire de nuevo, quiere gustarle a Harry, tiene miedo de que la vea como la trató anteriormente, como una zorra. Quizá deba cambiar el peinado, levanta suavemente el cabello, se estremece al ver la marca que Harry dejó. No puede llevarlo así, triste lo deja caer de nuevo, tal vez un pantalón?, pero es noche buena y le gusta el vestido.

-niña?...Andrómeda llama a la puerta

-pase nana…habla pensativa…ya llegó mi hermano?

-si niña, la estamos esperando…la observa detenidamente con una expresión seria, para luego sonreír…qué bonita niña!

-lo cree?…se anima un poco…no me veo mal?

-claro que no!...se acerca y la toma de las manos…porqué lo dice?

-no sé…se gira de nuevo al espejo…no quiero equivocarme.

-no lo hará…la mira a través del espejo…le gustará, estoy segura...sin darle tiempo de más toma su brazo encaminándose al pasillo.

En esa ocasión convivirán en la sala antes y después de la cena, Harry, Ron y Hermione vestidos para la ocasión, charlan mientras la pequeña Rose juega con su muñeco de felpa. La nana y Ginny llegan a la puerta, Harry se incorpora de inmediato olvidando a sus invitados, temerosa ella da un lento parpadeo, después de una pausa que no puede pasar desapercibida para nadie, él llega a su lado, le da beso muy cerca de los labios y tomando su mano la lleva con él mientras la nana la empuja suavemente por la espalda.

Aliviada, la sonrisa vuelve a su rostro, saluda a su familia y junto con la nana se integran a la plática, a pesar de que siente la ausencia del resto de su familia, se esmera en pasarla bien, las muestras de cariño con su hermano, su cuñada y la nena no paran en toda la noche. Pronto llega el momento de que Rose duerma, la acomodan en una recamara y siguen el festejo. Después de los abrazos, Andrómeda se retira satisfecha, dejando que los más jóvenes se sigan divirtiendo a su manera. Ponen música, cantan, bailan, beben un poco, vuelven a bailar. Intentan alargar la noche, pero el momento de retirarse ha llegado.

-la noche está muy fría…argumenta Harry ante la negativa de Ron y Hermione a pasar la noche ahí…van a sacar a la nena así?

-si hiciéramos el camino a pié aceptaríamos tu invitación…argumenta Ron…pero con vehículo…saca unas llaves de su bolsillo y las mueve en el aire…en cosa de nada estamos en casa.

-vehículo?...cuestiona Ginny sorprendida…que vehículo? Ron le pide que lo acompañe y se acercan a la ventana, corren las cortinas y señala una vagoneta rotulada con el nombre del mineral.

-ese vehículo hermana…ríe ante su expresión…Harry me lo asigno esta mañana.

-tienes que ir seguido al otro pueblo Ron...justifica Harry...necesitas en que moverte, no te voy a prestar el mío cada vez, por otra parte…se acerca a ellos y pone las manos sobre los hombros de Ginny…así podrás traer a tu hermana cuando se le haga tarde.

-bien…interviene Hermione…voy por Rose, me acompañas Ginny?

-que pasa aquí?...cuestiona sonriendo en cuanto dejan la sala…ya sabes, entre Harry y tú.

-nada cuñada…habla turbada…no pasa nada.

-cómo no!...da un gritito emocionada…si no ha pasado, pasará!, te dije que es un buen partido, que bien!

-basta Hermione…habla nerviosa…tus comentarios se pueden mal interpretar y con Harry tengo que andar con cuidado.

-a que te refieres?

-Ahora no, te cuento luego.

Llevando a Rose bien abrigada se despiden y abordan el vehículo que rápidamente desaparece colina abajo. En la sala la música sigue, Ginny intenta poner un poco de orden.

-deja eso, ven…Harry la toma entre sus brazos y se mueve al ritmo de una melodía romántica…al fin te tengo para mí…habla en su oído…te ves hermosa Gin.

-tenía miedo de que no te gustara.

-por qué?

-por lo que pasó antes, hasta que terminé de arreglarme me di cuenta como me queda el vestido, pensé que te molestaría.

-te refieres a esto?...desliza las manos hasta llegar a sus caderas

-si…responde conteniendo el aliento

-no eres una zorra Gin, nunca lo fuiste y jamás lo serás…detiene el baile y se aparta un poco…el vestido te luce mucho, lamento tanto haberte tratado así. Perdóname ángel mío, por favor.

Ginny observa su mirada, es la misma de la noche en el estudio, ese es Harry, no el hombre que la odió en cuanto la vio, el prepotente que restregó en su rostro que es el patrón del mineral ni el que la baño en lodo. No, Harry es el que ha procurado lo mejor para sus trabajadores, el que trajo a su familia y le ofreció un empleo a su hermano, el que le aseguró que no pensaba en su ex prometida mientras la besaba a ella y el mismo que ahora le pide perdón.

-ya está perdonado…suelta en un murmullo tomándolo del cuello buscando sus labios.

El corresponde de inmediato, las manos se cierran en las caderas pegándola a su cuerpo, Ginny siente su deseo, se pega un poco más para luego perderse en su boca, en esa boca posesiva que la atrapa sin darle más alternativa que seguir ahí, explorándose mutuamente con la lengua hasta perder la respiración. Harry emite una especie de gruñido jalándola más fuerte por el trasero, tan fuerte que la hace pararse de puntillas arqueada en su espalda. Jadeando libera su boca buscando el cuello, dejando un rastro húmedo a su paso. Se detiene un poco y afloja el abrazo, levanta el cabello, encuentra el morete y pasa dulcemente la lengua por él.

-aquí está…murmura haciendo que se le erice la piel…mi marca, aquí está.

-si Harry, es tu marca.

Se aparta de ella, apaga la música, tomándola de la mano dejan la sala apagando la luz en su camino. Llegan a la recamara de Harry, en cuanto cierran la puerta reanudan los besos. El baja el cierre del vestido y lo desliza suavemente por los hombros, abandona su boca para seguir el camino de la prenda, besa los hombros, sigue por el pecho, jala aire al llegar a los senos que apretados bajo el corpiño se mueven a causa de la respiración agitada. Sigue bajando, pasa la prenda por las caderas y finalmente lo deja caer. Hunde su boca por encima de los pantaloncillos, satisfecho nota una humedad en ella que la hace encogerse, sigue un poco más antes de continuar su camino, se detiene ahora en sus senos, los besa y saca el corpiño atrapándolos y apretándolos, mientras los besa intensamente hasta que Ginny emite un sonido de placer buscando pegarse más a él. Llega de nuevo a sus labios, pero hora es ella quien lo deja, besando el cuello acaricia su pecho, se va a la cintura jalando la camisa sacándola del pantalón, se mete de inmediato buscando sentir su piel desnuda, desabotona la camisa y se pega a él, Harry hace un ruido de satisfacción al sentir sus pieles juntas mientras ella saca aire ante la tibieza de piel con piel que la recorre. Abrazados y sin dejar de besarse caminan hacia la cama, Ginny se sienta frente a él, se inquieta un poco al notar el tamaño de su deseo, escucha su respiración agitada, suelta y baja el pantalón, el deseo pelea dentro del bóxer buscando una salida, titubea, siente las manos de él meterse entre su cabello moviéndose suavemente, toma valor y baja el bóxer, el deseo se yergue ante ella, sin más titubeo lo toma, los sonidos de placer de Harry no se hacen esperar, no puede evitar cerrar sus manos tirando un poco del cabello, afloja la presión al sentir que a Ginny le duele pero no lo deja, empuja sus caderas hacia ella, que mueve las manos para sostenerlo por el trasero.

-espera Gin…dice de pronto en un hilo de voz…espera…ella se detiene, Harry la empuja en la cama acomodándose a su lado, la besa en los labios y en las mejillas, mientras las manos exploran de nuevo su cuerpo buscando sus puntos sensibles…déjame conocerte…murmura en su oído…tengo tiempo solo, si sigues no podré amarte esta vez…se aparta y la mira…y te juro que no quiero perdérmelo.

Se dejan llevar por los besos y las caricias reconociendo cada uno los puntos sensibles del otro, la mano de Harry se lleva los pantaloncillos mojados, hurga suavemente buscando el origen de esa humedad, perdiéndose en él cuando lo encuentra. Se mueve delicadamente en un lado y en otro, Ginny se agita y mueve la cadera, se tensa al sentir que moja otra vez, avergonzada intenta retirar la mano de Harry.

-no…la calma con sus besos…eso es lo que busco, porque quieres apartarme de ti?

-Harry….murmura con voz extraña y agitada.

-lo sé…la besa sin apartar la mano…espera un poco, aún no.

-no…lo mira haciendo un mohín…ahora

La observa, ese rubor y esa expresión como si fuera a soltar el llanto, le sientan muy bien. Está tan excitada como él cuando le pidió que se detuviera para controlarse, pero ella no quiere eso, lo sabe bien. Quiere y necesita que la ame.

La llena de besos pequeños, la mano se retira cediendo su lugar al deseo, está tan mojada que no tiene problema al entrar, arremete en ella una y otra vez, escuchando los gemidos de placer. Ginny lo abraza por el cuello, intenta verlo pero no puede sostener la mirada, un empujón tras otro no le dan tiempo, apenas abre los ojos cuando ya está cerrándolos de nuevo. Se mueven al mismo ritmo hasta que, por un instante, en ambos estallan fuegos artificiales de todas las formas y colores.

-sándalo…murmura adormilada entre sus brazos

-cómo?

-hueles a sándalo

-sí, es sándalo…sonríe posando los labios en su frente…ahora duerme ángel mío.