Paseos ¿insignificantes?
-¡Cómo quieres que no lo mate si casi la viola!- protestó el azabache rojo de ira.
-No quiero… que te metas… en problemas- hipó la rubia entre los brazos de la castaña.
-Daphne tienes que hablar con Dumbledore sobre esto- opinó la castaña llevándose la negativa de su amiga.
-¡Claro que se debe de enterar!- gruñó Harry.
-¡No!... No quiero que se… entere- sentenció Daphne -Hermione tienes curarlo… mira como sangra- se escandalizó al ver aquel líquido rojo que se esparcía por el rostro del azabache.
-Es mejor que vayas a la enfermería, Harry- opinó la castaña mientras interrumpía el hechizo y dejaba a su amigo otra vez en la normalidad.
-No… la Señora Pomfrey le preguntará y… no quiero que nadie se entere- manifestó la rubia, llevándose un bufido por parte del ojiverde que se acercaba nuevamente al cuerpo inconsciente de Terence Higgs.
-Llévate a este hijo de puta de aquí Hermione- gruñó iracundo antes de darle una fuerte patada en sus costillas.
-¿Qué haremos con él?
-¡No sé! ¡Sólo llévatelo antes de que me arrepienta y lo mate a patadas!- gritó tratando fuertemente de abstenerse a no cumplir con sus palabras.
-Hay que modificarle la memoria… no quiero que sepa que Harry lo golpeó… No sabes de lo que puede ser capaz.
-¡Sólo es un maldito y asqueroso cobarde!- bramó -¡Voy a hablar inmediatamente de esto con Dumbledore! Ese bastardo no volverá a ponerte un solo dedo encima, Daph… Te lo prometo- añadió haciendo que la rubia volviera a llorar desconsoladamente, y salir como un huracán rumbo al despacho del director, con el cuerpo del chico levitando atrás suyo.
-Vamos por una taza de té, Daph- suspiró, llevándose a la chica de aquel salón que tan malos recuerdos le traía.
-¡Caramelos de limón!- bramó Harry al llegar a la gran gárgola que custodiaba la entrada del despacho.
-Harry muchacho, ¿qué es todo esto?- preguntó el anciano director, mirando como el azabache soltaba el hechizo dejando caer fuertemente al chico sobre el suelo.
-¡Eso es un estudiante que quiso abusar de Daphne!
-Muchacho, debes tranquilizarte y explicarme lo que pasó- habló con su típica voz calma.
Harry suspiró pesadamente tratando de calmar toda esa furia que por dentro se lo consumía, después de todo el viejo tenía razón… No podía llegar a su despacho a gritar como si fuera un demente.
-Lo lamento, Señor- se disculpó haciendo que Albus sonriera -Pero no me puedo contener, ese… ese… individuo quiso abusar de Daphne en un salón cerca de la Biblioteca.
-¿Dónde se encuentra la señorita Greengrass en este momento?
-Con Hermione.
-Bien... Hablaré con la señorita Greengrass y tomaré las medidas necesarias- declaró -Puedo permitirme suponer que lo golpeó tanto como él a usted, ¿no?
-Señor… Yo… Dígame, ¿qué haría usted qué haría si viese algo parecido?- se defendió.
-Una persona por amor es capaz de dar hasta la vida, muchacho- sonrió con complicidad -Ve a la enfermería para que Poppy te revise, Harry.
-Gracias señor- sonrió antes de retirarse.
¡¿Pero de qué demonios habló?!... Creo que la edad le está empezando a afectar.
Mientras en un pasillo…
Un azabache corría por los largos pasillos del colegio tratando de llegar a tiempo a su clase de adivinación, era extraño ver a Theodore Nott llegar a tarde a una clase, pero esta vez el tiempo no corría con su suerte. Al mirar su reloj supo que ya había perdido la batalla y que era mejor regresar, pues la puerta estaría cerrada y sabía de ante mano que la profesora Trelawney no la abriría para él.
Theo esperó hasta que su respiración volviera ser la misma y se dirigió a algún lugar donde pasar el bloque perdido. Tal vez podría ver si Blaise había vuelto al colegio, o podía regresar a la Biblioteca a seguir con la lectura de aquel libro muggle que había encontrado mientras finalizaba sus deberes, siendo este el causante de su noción del tiempo.
Ya aburrido de caminar, decidió quedarse a la orilla del Lago mientras observaba como el Calamar Gigante sacaba a luz sus espantosos pero entretenidos tentáculos.
-¿Theo?- preguntó una voz completamente inconfundible para cualquier estudiante.
-Hola Luna, ¿qué haces aquí? ¿No deberías de estar en clase?
-Tenemos una hora libre- respondió con una sonrisa -Así aprovecho para cazar al Blibber maravilloso.
-¿Al qué?- preguntó con el ceño completamente fruncido.
¿Acaso está loca? ¿Qué demonios es eso?... No seas imbécil, Theo, claro que está loca, por eso le dicen Lunática, estúpido.
-¡Oh no! Otra vez lo he perdido de vista- resopló con tristeza.
Bueno…
-Oye Luna, ¿crees que podríamos seguir con las clases?- preguntó haciendo que la chica volviera a la ¿normalidad?
-¿No lo habías hecho ya?
-¿Qué cosa?- preguntó precavido.
-Tú Patronus, que dio forma a un Fénix.
Ah eso…
-Sí, es cierto… Era Apolo- afirmó el azabache.
-Si sólo querías estar un rato conmigo, me lo hubieras dicho sin tantas excusas, Theo- declaró tranquilamente haciendo que el chico quedara estático.
¡¿Pero qué demonios?!
-Luna, yo…
-No te preocupes- interrumpió con una sonrisa mientras lo observaba con sus ojos saltones -Ven, vamos a dar una vuelta- sentenció, tirando de la manga del uniforme del azabache sin darle tiempo de negarse.
-Espera… Creo que es mejor que nos quedemos aquí- dijo el azabache mientras se sentaba en verde césped del jardín.
-Ha sido una buena opción.
-Lo es- afirmó -Luna yo te quería agradecer por lo que hiciste por mí en la Sala de Menesteres, por ayudarme a invocar el Patronus.
-No ha sido nada- sonrió.
-De todas maneras, gracias Luna- dijo mientras correspondía a su cálida sonrisa.
-Creo que ya me tengo que ir a clase- anunció luego de unos minutos de silencio, llevándose el asentimiento del azabache.
-Será mejor volver a la Biblioteca- suspiró.
-Nos veremos luego, Theo- se despidió, disponiéndose a plantarle un cariñoso beso en la mejilla del chico, al tiempo que él corría su rostro accidentalmente, haciendo que Luna besara la comisura de sus labios y lograra provocarle un gran sonrojo.
Mientras en la Mansión Nott…
-¡Maldición!- exclamó mientras trataba de reincorporarse y sentía como tarde que temprano su cabeza estallaría.
-Por fin has despertado- susurró la señora Nott cariñosamente.
-¿Cuánto he dormido?- preguntó, disponiendo lentamente a abrir sus ojos.
-Esta vez sólo han sido un par de horas- respondió -¿Cómo te sientes?
-Cansado…
-Es lo normal, tu temperatura corporal era demasiado alta.
-¿Y la señora Malfoy?- preguntó curioso.
¿Sus maridos sabían lo que estaban haciendo con él?
-Se ha ido hace media hora, su hermana podría regresar y causaría más problemas- explicó -Me he tomado el trabajo de hacerte algo de comer, supongo que no has probado bocado desde la cena en Hogwarts… Espero te guste.
Sin más que esperar, Blaise tomó el plato que la madre de su amigo le ofrecía y comenzó a comer aquella comida que tan delicioso le sabía. Amelia Nott estaba en lo cierto, no había comido desde el día anterior, pero no desde la cena sino desde el almuerzo, ya que en la noche se había ido a resolver ciertos asuntos con la pelirroja, y que aún permanecían pendientes.
-Le ha quedado delicioso- expresó Blaise, llevándose una sonrisa complacida de la mujer.
-Cuando hayas terminado, deberás tomarte aquella última poción, te ayudará con el dolor de cabeza- señaló el frasco con la sustancia incolora que reposaba en la mesa de noche -Luego deberás volver a Hogwarts, a pesar de que Draco te ha excusado, no queremos levantar sospechas de ningún tipo.
-No puedo volver por la Red Flú.
-Como sé que aún no presentan el examen de aparición, lo haremos de modo conjunta- finalizó antes de retirarse de la habitación para darle privacidad al chico.
Después de que hubiese terminado de asearse y ponerse presentable, Blaise bajó al vestíbulo encontrándose con la rubia bebiendo nerviosamente el té.
-No fue mi intención haberle causado molestias, señora Nott.
-No es ninguna molestia, Blaise, sabes que por ser amigo de mi hijo te tengo un gran aprecio- sonrió -¿Ya estás listo?
-Sí, señora- respondió tomando el brazo que la mujer le tendía, antes de sentir como su estómago daba un gran vuelco, manifestando su salida de la Mansión.
-Mándale mis saludos a mi hijo, Blaise- pidió una vez llegado al Bosque Prohibido.
-Se los haré llegar- afirmó -Muchas gracias señora Nott… A usted y a la señora Malfoy.
-Pierde cuidado, Blaise… Sólo cuídense y manténgase unidos- finalizó con una mueca, antes de girar sobre sí misma y desaparecer.
El tiempo pasaba con rapidez y por más que quisiese hablar con Blaise, debía dejarlo descansar, pues él mismo entendía todo lo que le estaba sucediendo y sabía que lo único que apetecía era tener tranquilidad; además, el tiempo corría y tenía una cita que cumplir.
-¿Dónde vas?- preguntó Theo con el ceño fruncido.
-Vuelvo luego- se limitó a responder, antes de salir de la habitación y dirigirse al sitio acordado.
-Creí que te daría miedo presenciar el ritual, Malfoy- habló Harry con burla al ver llegar al rubio.
Seguro que no querrías presenciar los hermosos rituales de mi tía, Potter… Revivir a un estúpido muerto es una verdadera tontería- pensó.
-¡Harry!- reprendió Hermione -Ya que estamos los tres, tengo que decirles algo.
-¿Qué es?- preguntó el rubio mientras intercambiaba letales miradas con el azabache.
-Tenemos que ir al Ministerio.
-¡¿Qué?!
-Sí, Harry… Cuando Sirius murió, su alma traspasó el velo; por lo tanto, hay que volver a la Cámara de muerte para hacer el ritual correctamente.
-¿Y cómo iremos hasta el Ministerio? ¿No pensarás volver volando en Thestrals, o sí?
-Podemos llegar en escobas- interrumpió Draco.
-Malfoy, odio volar en escobas.
-¿No se suponen que son los valientes?- preguntó con burla antes de conjurar un Accio.
-¡Accio Saeta de fuego!- siguió Harry, viendo como luego de unos cortos minutos, dos escobas llegaban hacía ellos -Herms, monta conmigo- dijo mientras le hacía un espacio.
-Suerte con eso, Potter- manifestó con una sonrisa de medio lado, subiendo rápidamente a la castaña con él -¡Nos vemos en Londres!- exclamó burlón, tomando vuelo antes de que la chica pudiera bajarse.
Draco esperaba algún golpe por parte de ella, pero en vez de eso, sintió como se aferraba fuertemente de su abdomen y cerraba sus ojos con miedo.
-Abre los ojos y disfruta el paisaje, Granger- declaró, disponiéndose a incrementar la velocidad, haciendo que la castaña se aferrara más a él y profiriera un grito.
¿Hola? *Se asoma con cuidado* Sé que me he tardado más de lo acostumbrado y lo lamentooo, me he escapado en cuanto tuve oportunidad para traerles un nuevo capítulo, además de queee mi consciencia me atormentaba por hacerlos esperar... Gracias a todos por el apoyo que le dan a esta historia, me hace muy feliz el que esté dando resultado :3 Espero que disfruten de este capítulo! Saludos a todos!
MARUVTA: *le tiende un pañuelo* Lo sé y créeme que yo tampoco quería hacerlo, me dolió hasta el alma hacerle esto al moreno sensualon :( No me odieeees, plox haha luego entenderás el porqué lo hice *cierra el pico antes de que se le escape un spoiler* Me alegra un montón que te guste el capítulo :3 Hahahaha puede ser, puede ser ;) Aquí estooooooy haha Ojalá te guste! Kisses!
wand: Siiii, se ha salvado todo gracias a que Hermione y Harry estuvieran cerca para ayudarla :) Lo seeee, Deus no se imaginan cuanto sufro con el morenito *se larga a iorar* Juju la peli peli se llevará una sorpresita cuando se de cuenta y arderá Troya :(
Guest: OMG! Lo seeeee el Dramione es de lo más hermoso que hay :') Uy, creo que esta vez no te podré ayudar because tengo en uso las dos cuentas, por lo tanto no me he puesto a cacharrear para borrarlas xD Lamento de ser de tú ayuda :/
Guest: HAHAHAHAHAHA Deus "reguero de historias" Hahahaha morí xD Pues verás, tú activas la cuenta en cuanto te llega el correo, ellos ahí te van a dar un link donde te envía directo a la página de Potterfics y arriba de todo ese reguero *xD* aparece una pequeña parte donde dice usuario y contraseña, ingresas tus datos y le das iniciar sesión y listo! :) Hahaha y no te preocupes que te ayudo en lo que pueda, ojalá que haya sido de utilidad.
Guest: Deus, creo que tampoco te podré ayudar en eso porque también tengo en uso mi Gmail, but la puedes simplemente dejar de usar, no? :(
Pauli Jean Malfoy: No te preocupes que creo que yo también tardé xD Lo seee, sufren mucho y en realidad no lo merecen :( Nadie merece sufrir, pero las cosas mejoran con el tiempo :) Kisses!
Guest: OMG! TONY! *grito fangirl* Simplemente lo amo *.* ¡Es un genio! *respira y se concentra en lo que debe* Lo seeeeeeeeee, me arrepentí de inmediato al dejarlo ileso, la verdad es que hubiera hecho que Hermione se lo impidiera para hacerlo ella misma... Pues en mi caso yo lo hubiera hecho. Hahaha lamento haberte hecho rabiar, la verdad es que mis amigas me tuvieron que aguantar una hora despotricando contra él mientras planeaba un montón de sucias venganzas contra el desgraciado hijo de su mamá... Siiiii, ellas son de lo más lindas y tiernas del mundo, además de que son lo mejor que les pudo haber pasado a Draco y Theo :3
