21. Noche de ensueño
POV Nessie
Acabo de llegar de la cita con Jake ¡Ya somos novios!
-¡Ya somos novios, ya somos novios, ya somos novios!-Grité emocionada.
Me acosté en el sofá mirando hacia un cuadro que tenia de la torre Eiffel. El cuadro estaba hecho en el atardecer-noche porque los colores eran rosas, lilas, violetas, naranjas y rojizos. La verdad son colores que me encantan y además me relajan. Cuando me iba a quitar los zapatos, que por despiste mío aún no me los había quitado, alguien llamó a la puerta.
-¿Quién será?- Me levanté del sofá y abrí la puerta-¿Jake?-Lo miré extrañada- Pensé que te habías ido
- Me iba ir pero no pude. No puedo estar ni un segundo sin pensar en ti - Entró y me besó. Yo le correspondí gustosamente y al darnos la vuelta cerré la puerta con el pié. Entre beso y beso nos dirigimos al sofá. Nos acostamos en el sofá ¡Qué suerte que es espacioso! Yo estaba abajo y el arriba pero algo nos incomodaba.
- He venido tan rápido que ni te he dado tiempo a quitarte los zapatos- Dejó de besarme y como tenía sus manos en mi cintura comenzó a descender muy lentamente mientras nos mirábamos fijamente a los ojos. Una vez llegó a mis pies me quitó los zapatos y me comenzó a besar del tobillo después fue subiendo y subiendo. En ese momento me invadieron diferentes emociones. Pasión, deseo, lujuria.
¡Que me está pasando!
Él continuaba con su camino de besos hasta que llegó a medio muslo que era donde tapaba el vestido que tampoco me había quitado.
¡Porque parás!
Pero lo que no hacía con sus labios lo hacía con sus manos. Fue recorriendo la curva de mi cadera, cintura, pechos. Acarició mis pechos pero solo fue una breve caricia
¡Jo! Yo quería más
Nos volvimos a besar y otra vez fue descendiendo y se paró en mi cuello. Sentía sus labios, su lengua, su respiración en mi cuello, me estaba excitando o mejor dicho estoy excitada.
¡Madre mía, no pares!
- Aquí no- Me susurró al oído. Se levantó y me cogió en brazos. Subimos por las escaleras que conducían hacia la segunda planta donde se encontraban las dos habitaciones y el baño pero tardamos un poco en llegar ¿des de cuando mi habitación está tan lejos?
Abrió la puerta de mi habitación y me dejó sobre la cama.
-¿Estás segura?- No dije nada tan solo lo besé
Poco a poco nos fuimos quitando la ropa hasta que quedamos en ropa interior. Sentía sus manos por todo mi cuerpo al igual que sus labios. Me quitó el sujetador y me miraba una y otra vez con deseo y lujuria pero sin hacer nada, solo me observaba. Yo estaba ansiosa. Se acercó a mí al hacerlo nos besamos con lujuria mientras sus manos viajaban hacia mi sur haciéndome gemir. Después de un buen rato haciéndome sufrir por querer tenerlo más dentro de mí al fin nos quitamos o mejor dicho nos quitó lo que quedaba de ropa y entró en mí al principio sentí dolor pero después sentí el mayor placer que jamás había sentido en mi vida.
-¡Jacob!- Abrí los ojos. Tenía la respiración agitada y el corazón me iba a mil por hora. Miré mi cama y estaba sola, miré a mí y estaba en ¿pijama? Espera... ¡Estoy vestida! ¿Cómo puede ser?
- ¡No! Ha sido un sueño- Me puse una almohada en la cara- Un extraño y erótico sueño. Porqué tuvo que ser un sueño ¿Por qué? Por qué vas muy rápida- Me dije a mi misma. Tiré la almohada contra la puerta. Miré el reloj. Ya casi es la hora de despertarme para ir a la uni.
Salí de mi cama decepcionada. Me vestí y desayuné mirando a la puerta, al sofá, a las escaleras... miré todos los lugares que habían estado en mi sueño.
Al llegar de la uni aún no se me quitaba la frustración del sueño ¡Necesito ensalada de frutas! Fui a la cocina y tan solo tenía dos manzana y dos naranjas. Cogí un taxi, hoy no tenía ganas de conducir, y fui hacia el supermercado.
Kiwi, fresas, melocotones, plátano... Ya está. Ya me puedo hacer ensalada de frutas. La ensalada de frutas es como el chocolate, me relaja. No compré mucha cosa porque como iba en taxi no quería cargar con mucho. Mientras iba por el pasillo de postres me acordé que no tenia helado de caramelo con nueces y eso me encanta.
-Yo de ti cogería dos a Jacob le encanta- Escuché que alguien me hablaba detrás de mí.
-¿Embry? ¿Qué haces aquí?
- Pues como todo el mundo, comprar.
- Me refiero que haces aquí, en este momento ¿no tendrías que estar trabajando?-Dije al ver que aún llevaba ese típico traje ejecutivo pero de los informales-casuales - Jake me dijo que salía a las dos y entraba otra vez a las cuatro.
- Son las 14:10
-Ya pero de la empresa a aquí hay como cuarenta minutos. Pensé que trabajabais juntos o algo así.
-Y trabajamos juntos si no que hoy he decidido tomarme la tarde libre un poco antes de tiempo.
- ¿Te has tomado la tarde libre así por que sí?
- Soy director creativo. Puedo tomarme la tarde, el día, la semana incluso el mes libre. Necesitan de mí y mi cerebro para sustentar la empresa así que tengo muchos privilegios.
- Jefe de operaciones, director creativo... Me pregunto si Jake tendrá amigos normales-Dije más para mí misma
- Si con normales te refieres a simples oficinistas pues no.
- Bueno, yo sigo con mi compra. Adiós Embry-Seguí con el carrito de compra. Me dirigí a la caja y guardé las cosas en tres bolsas.
- ¿Solo tres bolsas?
- Sí, hoy he venido en taxi y no tengo ganas de cargar con mucha cosa.
- ¿Has venido en taxi? Pues te llevo a tu casa, yo si llevo mi coche.
- No enserio, gracias-Pero no me hizo caso. Cogió mis bolsas y se las llevó.
- ¡Embry! Mis bolsas.
-Si espera que abro el maletero y las pongo
- Trae-Le quité intenté quitar las bolsas pero solo logré que los helados se cayeran.
-Al final has comprado dos helado -Se rió de algo. A saber que habrá pensado- Hablando de eso ¿has comido?
-Mmm... No.
-Genial, te invito a comer. Sube.
-Embry, tengo la compra y un helado.
- No importa- Abrió su maletero y dejó ahí todo- Venga, vamos a comer a un sushi. Si vienes te devuelvo la compra.
- Eso se llama chantaje. Pero está bien, iré contigo
En media hora llegamos al restaurante. Era muy moderno y el color azul grisáceo junto al azul eléctrico del neón le daba un toque como tecnológico al lugar.
-Es esa mesa de ahí-Enfocó una mesa redonda situada en el centro donde había dos personas.
-Está ocupado- Pero no me hizo caso y me llevó a dicha mesa.
-Mirad a quien he traído- Así que los conoce
- ¿Tú no te habías tomado la tarde libre?- Preguntó el chico que llevaba un traje beige con corbata negra. Era moreno al igual que Jake, tenía el pelo corto a diferencia del otro que lo tenía más largo y algo revuelto. Tenía un semblante muy despreocupado. Me fijé en los dos chicos y ambos eran enormes parecían jugadores de rugby.
-Sí, pero me la encontré y la invité a comer. Además así la conocemos mejor.
-Vale, me tengo que sentir bien o mal con lo de conocerme mejor. Por cierto ¿Quiénes sois?
- Somos los amigos de Jacob. Yo soy Quil Ateara, él es Paul Lahote y bueno a Embry ya lo conoces.
- Encantada yo soy Renesmee Carlie Cullen Swan, sí es muy largo. Me podéis llamar Nessie, Carlie o Stella.
-Así que eres modelo y estudiante. Dinos ¿realmente te gusta Jacob? O solo es un juego. No nos gustaría que viniera otra chica mona y le acabe haciendo daño-Dijo Paul
-Yo si le quiero, estoy enamorada de él y jamás le haría daño. Y si acaso seguís con las dudas y no me queréis para Jake os tendréis que aguantar tal y como lo hicisteis con Leah porque yo de él no me pienso alejar- Dije advirtiéndoles. Al ver sus caras de sorpresa me reí y cogí un trozo de una especie de patata crujiente rosa.
- ¿Como sabes que tuvimos que soportarla?- Preguntó Paul
- Todo el mundo tiene que soportarla es inaguantable. Es muy quisquillosa, quejica y malhumorada. Siempre que puede te fastidia.
- Así que os conocíais- Intervino Quil
- Como para no conocerla, siempre quiere llamar la atención. Pero la última vez que quiso llamar la atención la eché a patadas de casa de Jake. Fue tan divertido.
- Enhorabuena nosotros siempre que le decíamos algo Jacob se enfada con nosotros por eso que dejó de hablarnos pero por lo visto gracias a ti todo ha vuelto a la normalidad-Dijo Paul
- No creas, se enfadó conmigo pero lo solucionamos.
- Ya basta de tanta charla-Intervino Embry- Demos la bienvenida a nuestra nueva hermanita-
-¿Hermanita?
-Sí, nosotros somos como hermanos y tú al ser novia de uno de nuestros hermanos te consideramos una hermana. Además has hecho que Jacob nos vuelva a hablar y esté más contento que nunca.
-Espero que no le hagas daño y que no juegues con él-Me advirtió Paul
- No le hagas caso a veces por no decir casi siempre es así de gruñón y suele estar de mal humor. Pero le caes bien-Dijo Quil
- Sé hablar Quil.
- Lo sabemos pero no voy a dejar que hables así de amablemente con la novia de Jacob. Cáptalo ella no es como Leah, Renesmee si le quiere.
- Bueno Stella, dejemos que ese par discutan. De mientras nosotros comamos, he pedido por ti, espero que no te importe.
Esperamos un rato a que llegara el sushi y mientras tanto Embry me fue interrogando y contándome cosas sobre Jake.
-Chicos lamento llegar tar...¿de?-Jake se quedó parado mirándome. Llevaba un traje azul marino y se lo veía tan atractivo como en mi sueño ¡Dios! Será mejor que me olvide de eso antes de que notara que me he sonrojado. Bebí un vaso de agua para calmarme.
-Sí Jackie, soy yo-Me reí del nombrecito-No soy una visión-Como mi sueño- Vamos siéntate-Palmeé el asiento de al lado.
-¿Jackie?¿Embry que le has dicho?-Preguntó Jake irritado
- Solo le he contado unas cuantas cosas.
- Jake, tampoco está tan mal el nombre. A mí me gusta, me recuerda a la sobrina pequeña de Jackie Chan en versión dibujos- Recosté mi codo en la espalda de la silla
-Eso hace que mi orgullo masculino baje mucho.
- Tranquilo ya te lo subo- Le di un corto beso en los labios pero cuando me quise separar volvió a ajuntar nuestros labios profundizando y alargando más el beso.
-Tranquilos como si no estuviéramos- Me separé enseguida al escuchar el tono irónico de Embry.
-Gracias por la interrupción Embry-Dijo Jake muy irónico
-De nada-Jake negó con la cabeza divertido y me miró
-No es que me importe, si no al contrario pero ¿Qué haces aquí?
- Me encontré con Embry en el supermercado y vinimos aquí y hablamos.
- Claro hablasteis sobre el molesto nombrecito que me puso.
-Mentira, estuvimos hablando de diferentes cosas. Ahora comamos que a pesar que el sushi no se enfríe será mejor comerlo fresco.
En cuanto Jacob me trajo a casa y dejé las pocas cosas en su lugar me arrepentí de que me hubiera traído. Estaba todo el tiempo mirando al sofá, las escaleras y al cuadro.
-¿Te ocurre algo? Te noto muy distraída-Dijo mientras se sentaba a junto a mí en el sofá.
-mmm... creo que no le caí muy bien a tu amigo Paul-Le mentí, no sabía ni que decirle
-¿Era eso? No te preocupes, si que le caíste bien lo que pasa es que Paul es así.
- ¿Te gusta Paris?- Me dijo después de un rato
-Sí, fui una vez ¿Por qué lo preguntas?
- Es que te veo tan concentrada mirando ese cuadro de la torre Eiffel ¿Estás segura que no te pasa nada?
- Estoy segura ¿quieres helado?-Cambié de tema- Tengo helado de caramelo con nueces.
- Está bien, pero no dudes que me puedes contar lo que quieras- Sí, claro te voy a explicar lo que soñé. Comimos el helado directamente del envase mientras nos reíamos de nuestras ocurrencias.
-Está muy bueno el helado, ha merecido la pena tomarse la tarde libre.
-¿Así que tan solo te has tomado la tarde libre por el helado?-Me hice la ofendida
- No, lo hice porque sabía que el helado sabría mejor en tus labios- Nos besamos durante un largo tiempo- Vamos al cine ¿o querías hacer algo en especial?- Una repetición de mi sueño no estaría mal.
- No, el cine está perfecto-Me levanté del sofá. Será mejor que mantenga mis pensamientos a un lado- Me apetece ver una peli sobre sueños proféticos que después se cumplen.
