Capítulo 21

Cuando la luz del rayo que Diamante lanzó se esfumó, tanto Teana como Bakura vieron lo que había pasado. Sangre comenzó a caer en la arena por borbotones y a gotear fuertemente, Teana abrió los ojos y se tapó la boca con ambas manos con perturbación y asombro. Atem cayó al suelo lleno de heridas y sangrando en gran manera.

-No lo creo, el faraón se interpuso-dijo Bakura.

-¿¡Atem!?-dijo Teana y se acercó a su marido, lo tomó en sus brazos-¡Atem! ¡Atem! Respóndeme.

Mahad y los soldados llegaron en ese momento y se detuvieron al ver la escena.

-¿¡Faraón!?-gritó Mahad.

-Así que el faraón prefirió morir con tal de salvar a su esposa-dijo Bakura-Por mí está bien, de todos modos la familia real morirá en mis manos.

Teana seguí tratando de despertar a Atem, estaba lleno de heridas que no paraban de sangrar y Osiris, el dios egipcio se desvaneció en el aire. Atem abrió los ojos

-Teana…

-Atem ¿Por qué hiciste eso? No debiste protegerme.

-Te dije que haría lo que fuera por tenerte a salvo. No dejaría que te lastimaran.

-Atem, estas herido, ese ataque iba contra mí.

-Teana…lo siento. No podre estar contigo más tiempo.

-¿De qué hablas?-Teana notó que Atem hablaba más agotado cada vez y débil

-Lamento que no pueda estar contigo nunca más pero recuerda que siempre has sido importante para mí

-Atem…no…

-Teana, no olvides que te a…mo…mu…

La cabeza de Atem cayó pesadamente y Teana vio cómo ya no reaccionaba

-¿Atem?-lo movió pero no se movía-¿Atem? ¿Atem?

Teana entendió todo, una lágrima resbaló por su mejilla

-¡ATEEEEEEEEEEEEEEEM!

-Vaya, al menos ya me deshice del Faraón, sólo me falta la reina y el príncipe-dijo Bakura

Mahad llegó y vio la escena, la reina abrazando el cuerpo sin vida de su esposo

-Atem

Mahad vio que Teana tenía una mirada fría y vacía como si algo le faltara, dejo a Atem en el suelo y se levantó observando a su esposo

-Así que el rey de Egipto dio su vida por su esposa, pronto la reina se reunirá con él y su hijo también. No sufran, no tardaré mucho

Bakura no veía que Teana contemplaba a su marido, sus ojos habían perdido el brillo de siempre y entonces sucedió.

Teana volteó a ver a Bakura y las lágrimas se dejaron ver por sus ojos, Bakura se sorprendió con eso, de momento Teana agarró el accesorio con que se liberaban a los dioses egipcios y miró con firmeza a Bakura que retrocedió

-¡Bakura! Esto fue lo pero que has causado y no saldrás vivo de esto

Teana levantó su disco e invocó al dios egipcio más poderoso de todos

-¡Aparece ante mí! ¡Dragón Alado de Ra!

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Yami decidió averiguar sobre lo que Tea le dijo así que se dirigió con los mejores expertos en computación y todo lo relacionado al internet, y al igual que Tea y Asuka encontró la respuesta que necesitaba

-Entonces ¿hackearon mi correo?-preguntó Yami a su amigo Joey

-Así es, debió llegarte un aviso, probablemente lo borró el que hackeo tu cuenta

-Eso significa que los correos que me llegaron por parte de eran no fueron enviados por ella sino por un intruso

-Exacto

Yami estaba anonadado y al mismo tiempo fue con otro amigo experto en fotografía y descubrió que efectivamente, las fotos eran montajes. Salió del estudio de fotografía con pocas fuerzas, su mirada estaba perdida, había dejado a su novia por un engaño. Caminó por la calle sin rumbo fijo, no podía creer que hubiera caído en la trampa de alguien, sus manos estaban dentro de sus bolsillos y recorrió varias calles sin fijarse donde se encontraba. En esos momentos, una chica pasó al lado de él y se detuvo, giró a verlo.

-¿Yugi?

Yami entendió que era a él y volteó a ver a la chica rubia que se encontraba parada viéndolo asombrada.

-¿Quién eres?

-¿No me recuerdas? Soy Rebeca, visitaba tu tienda de juegos.

Yami se quedó pensando un rato haciendo memoria.

-Ah sí, ya te recuerdo.

-¿Cómo has estado?

-Muy bien.

-Pensé que nunca volverías a la ciudad Domino.

-Regresé hace unos años.

-¿Y sigues siendo novio de esa chica Tea?

Rebeca cometió un error y Yami lo notó.

-¿Cómo sabes sobre Tea y yo?

Rebeca se tapó la mano con ambas manos, se le olvido que Yugi nunca se lo dijo, corrió al darse cuenta que la descubrirían y Yami fue detrás de ella, la alcanzó rápido y la agarró del brazo.

-¿Cómo sabes lo de Tea y yo? Yo nunca hablé contigo de eso.

-Yugi…yo…

-Responde. ¿Cómo sabes sobre Tea y yo?

Rebeca bajó la mirada pensando en si debía decir la verdad, entonces lo miró a los ojos.

-Está bien, yo supe de Tea porque hackeé tu correo electrónico.

Continuara...