CAPITULO 20 EL VIAJE PARTE II

Jamás me sentí tan feliz. Esta sensación de sentirme plena y completa solo me la daba Harry.

Ahí. En ese momento fue cuando la verdad me golpeo.

Amaba a Harry Potter.

Lo amaba de verdad.

No pude evitar sentir ganas inmensas de abrazarlo fuerte. Lo hice y el me respondió.

Me sonrió y ese simple gesto hizo que mi corazón se acelerara.

Yo simplemente mire esos hermosos ojos verdes.

- ¿Pasa algo? -dijo desconcertado.

No estaba segura de decirle sobre mis sentimientos. Era demasiado pronto.

-Nada… solo pensaba…

- ¿Qué pensabas?

-Me gusta estar contigo.

-A mí también me gusta estar contigo…

De nuevo mi corazón latiendo acelerado ante sus palabras.

-CHICOS… VAMOS A COMER…-grito Cho

Salimos del mar y caminamos hacia el hotel. Todos queríamos ducharnos para quitarnos la sal del cuerpo.

Corrí junto con Cho a nuestra habitación.

HG

Nos encontrábamos en un pequeño restaurante. La decoración era muy bonita. Aparentaba una cabaña hecha de palmeras.

Eran las 19:00 y nosotros estábamos hambrientos. Pedí un paquete que al parecer contenía caldo de camarón, un coctel de mariscos y por ultimo una mojarra con ensalada.

No estaba segura de terminarme todo, pero en este momento me sentía con tanta hambre que sería capaz de comer lo que sea.

-Me han comentado que en las noches de sábado hacen un pequeño baile en la plaza principal. -dijo George

-Deberíamos ir después de cenar- dijo Parvati

Todos estuvimos de acuerdo.

Todos disfrutamos de nuestros platillos. Y como lo mencione no me termine todo. Pero mi novio me ayudo.

Salimos del restaurante.

Caminamos hacia la plaza central. La música se escuchaba. Un señor con micrófono invitaba a la gente a bailar.

Mucha gente bailaba en el centro. la música era cumbia.

Nos acercamos para mirar. La gente se divertía bailando.

- ¿Quieres bailar? - me pregunto Harry

-Claro

Caminamos al centro y comenzamos a movernos al ritmo de la música. Nos acoplábamos muy bien.

Así estuvimos hasta las 12:00 de la noche. Hora en que termino la música.

Todos bailamos y nos divertimos. Incluso Ron que no sabía bailar cumbia, ya que era la mayoría de ritmo que ponían aquí.

Caminábamos hacia el hotel.

-Deberíamos comprar algo de beber- dijo Neville

-Tal vez unas cuantas cervezas.

-Somos menores- dije

-No todos-Dijo Ron mirando a George

Al parecer George era dos años mayor que nosotros. Él podía compras las cervezas.

-Muy bien chicos en un momento regreso.

Las calles del pueblo estaban solas, pero muy tranquilas.

-Es bonito por aquí y bastante tranquilo. - susurro Harry en mi oído.

-Si… a veces es necesaria esta tranquilidad.

-Me gusta estar aquí contigo. - se acercó y me abrazo de la cintura.

Nuevamente comenzamos a besarnos. Me encantaba besarlo. Sus labios eran demasiado suaves.

-Listo… les parece bien si nos vamos al hotel y allá las bebemos- dijo George

Tenía una bolsa llena de latas de cerveza.

Todos asentimos.

En menos de 10 minutos estábamos en la habitación que compartía Michael y George.

Eran dos six, así que aproximadamente nos tomamos una cada quien. Platicamos de varios temas y nos reímos demasiado.

Eran las 2:00 así que decidimos ir a dormirnos. Harry me acompaño a mi habitación.

-Sinceramente me gustaría dormir contigo.

Me sonroje.

-A mí también… se… sé que acordamos… pero…

-Lo se… acordamos si se daba… estamos compartiendo habitaciones, así que no sé si se pueda… pero lo veremos…

-Muy bien…

-Si no se puede… ya lo planearemos regresando.

Asentí.

-Nos vemos mañana…

Acordamos ir a la playa. Cada mañana de domingo la gente iba a ayudar a las tortugas bebes a llegar al mar. Así se lograba disminuir su extinción.

-A las 8:00

-Bien…

Nos dimos un beso y nos despedimos.

HG

Dormí muy bien. Eran las 7:30 y ya me había duchado.

-Realmente este viaje me gusta mucho… no es el típico de desvelarse tomando… ya sabes- dijo Cho

-A mí también… aunque no estés tan segura… todavía falta el día de hoy…

Y es que los chicos mencionaron que hoy en la noche se habría un pequeño bar en la playa, así que estaban decididos a ir.

Ella asintió. La mire, su semblante era un poco triste.

- ¿Qué te pasa?

-Pues… Michael…

-Aun no te ha pedido que regresen…

Ella negó con la cabeza.

-Todo el día de ayer lo espere.

-Tal vez hoy lo haga

-Eso espero.

HG

La arena en mis pies se sentía demasiado suave. Llevaba en mi mano una pequeña tortuga. Caminábamos todos hacia el mar.

Ver a estos pequeños animalitos me hacía pensar en todos los peligros que tenían que pasar por cruzar la playa. El hecho de que nosotros lo ayudáramos ya era demasiado para sobrevivir.

Me agache para ayudarla a entrar al mar.

-Son bonitas…- dijo Luna detrás de mi

-Si… y demasiado pequeñas…

-Que tal tu día ayer… no quise interrumpirte… cada vez que me quería acercar a ti estas ocupada con tu novio…

-Mmmm… pero imagino que tu no estabas ocupada… con tu novio

-No es mi novio… somos… algo así… como amigos con derecho

Va. Ella no quería aceptar que lo suyo con Neville era algo serio.

-Como tú digas.

-Esta noche me embriagare…

-Oye no lo hagas… no quiero tener que recogerte del suelo…- dije a broma

-Ooooh, tú no te preocupes… esta vez Neville me recogerá…- dijo guiñándome un ojo.

Sonreí ante el juego de palabras. Esa Luna nunca cambiaria.

-Tu tortuga se ha ido. - dijo Harry acercándose

-Si… parece ser que ha llegado con bien

-Eso parece… vamos a caminar por la orilla. A las 9:00 iremos a desayunar.

-Bien.

Nos tomamos de las manos y caminamos por la orilla de la playa. No era muy grande, llegamos a uno de los extremos. A lo lejos podíamos ver a todos los chicos juagando con la arena.

Harry tomo un palo que estaba tirado y comenzó a escribir sobre la arena.

Pude ver claramente las letras.

"Ginny Te amo"

Me miro. Sabía que esperaba mi reacción. Esta era la primera vez que me lo hacía saber. Mi corazón latía rápidamente.

Se acercó a mí y me tomo de las manos.

-Sé que es pronto… pero… quiero que sepas que lo que siento por ti es demasiado fuerte… yo… yo estoy seguro que… Te amo…

El esperaba mi respuesta ante lo que me decía.

-Yo también te amo… estoy muy segura de eso.

Me planto un beso apasionado que duro demasiado. Escuchamos un ruido. Y ambos volteamos.

Luna se encontraba parada aun lado y nos había tomado una foto.

-Se veían tan románticos que no pude evitar fotografiarlos…

Ambos sonreímos.

-Imagino… que todos ya están listos para ir a desayunar

-Eso es correcto- dijo ella

-Pues vamos- conteste

-Esperen…

Ella se detuvo enfrente de las letras que Harry había escrito para mí y le tomo otra foto.

Caminamos los tres hacia donde estaban todos los chicos. Tomamos rumbo a un buffet que nos había recomendado para desayunar.

HG

Desayunamos en un sitio muy lindo, la decoración era de colores pasteles y con cuadros de un mar inmenso.

Todos quedamos satisfechos y nos dirigimos hacia un pequeño mercadito de artesanías. Yo quería llevarles un recuerdo a mis padres.

Mire todos los pequeños puestos había cosas pequeñas y algunas muy grandes. Le compre a mi madre una tasa con una pequeña foto del mar. A mi padre le llevaría una botella con un pequeño barco adentro.

Para mi compre una blusa bordada. Era blanca con los bordados lilas.

Miré cada cosa y no pude evitar comprar algunos anillos tejidos y por supuesto no podían faltar los aretes y las pulseras.

Al terminar de recorrer los puestos decidimos regresar al hotel para dejar nuestras cosas. Iríamos de nuevo a la playa.

Queríamos divertirnos como ayer.

HG

Nuevamente disfrutamos del mar. Jugamos entre todos, era divertido convivir. Decidieron subirse en la banana. Yo no me atreví, tenía miedo. No sabía nadar y no me sentía segura.

Harry si se subió, los vi cómo les hacían el recorrido y después los tiraban.

Todos corrieron hacia mi riéndose. Harry llego y me abrazo.

-Fue muy divertido… -me dijo

Hice una mueca.

-Realmente no me gustaría subirme.

-Tendrías que intentarlo…

Negué con la cabeza.

-no lo creo

-Muy bien…

Regresamos al hotel para ducharnos e ir a cenar.

Esta vez escogimos otro pequeño restaurante. Pedí un pescado frito y nos dieron algo de botana. Era una especie de sardina con jitomate y tostadas. A pesar de que no estaba segura de probarlo realmente me gusto.

-Vamos a ese bar- dijo Luna al salir de cenar

-Creen que tengamos algún problema con las identificaciones.

-No… es un pueblo pequeño- dijo George- ni siquiera me pidieron identificación anoche cuando compre las cervezas.

-Entonces vamos hacia allá...- dijo Ron

Nos dirigimos hacia la playa. El bar era al aire libre solo estaba techado. Sentía el aire en mis mejillas.

Tuvimos que juntar dos mesas para sentarnos todos juntos. La música sonaba de todo tipo. Pedimos varios tragos y comenzamos a bailar. Todos bailábamos con todos. Realmente nos estábamos divirtiendo.

La noche transcurría rápidamente o tal vez así lo sentí por la compañía de mis amigos y novio.

Mire alrededor y parecía que todos se encontraban algo tomados. Harry y yo no tomamos demasiado. No quería tener una resaca ya que mañana nos regresaríamos al medio día. Pero al parecer mis compañeros no pensaban lo mismo.

Eran las 2:00 y aquí seguíamos bailando.

-Ginny…- se acercó a mi Cho y me jalo por el brazo alejándome de Harry.

- ¿Qué pasa?

-Michael por fin me lo pidió…-

Sonreí ante esa noticia. De verdad me alegraba que por fin estuvieran juntos.

-Me alegra…

Ella me sonrió, pero enseguida se sonrojo.

-Yo… quería pedirte un favor…

-Dime…

Sus mejillas estaban demasiado rojas.

- ¿Podría ir a dormir con él?

Me sorprendí. ¿Me lo estaba preguntando?

- ¿Es una pregunta o una afirmación?

-Una afirmación…

-Bien… ve con el

Yo no era nadie para dar mi opinión respecto a eso. Ella no estaba muy tomada. Y Michael estaba tal vez un poco tomado, pero era consciente de sus acciones. Además de que mi amigo ya se encontraba hablando con George. Ellos compartían la habitación.

Cho vio a donde se dirigía mi mirada.

-No te preocupes… George no se quedará contigo… Harry no lo aceptaría…

-Gracias.

Regrese a lado de Harry mientras Cho caminaba hacia el hotel con Michael.

- ¿Pasa algo?

-No… tendré la habitación solo para mi…

Harry me miro sorprendido. Después sonrió ampliamente.

-Creo que eso lo puedo arreglar yo.

Camino hacia George. Hablaron por unos minutos. Y regreso.

-Ya está listo… vámonos…

Tomo mi mano y me saco corriendo. Cinco minutos después estábamos entrando al hotel. Llegamos a mi habitación.

- ¿Esto es lo que creo? -dije

-Esto será lo que ambos queríamos.

Yo quería todo. Esta vez hasta el final.

Se acercó a mí y comenzamos a besarnos. Al comienzo fue un beso lento y tierno.

Harry mordía mi labio inferior sin dañarme. Yo le respondía. Sus brazos se acomodaron alrededor de mi cintura y me apretaron hacia él.

De pronto el beso se tornó más pasional, el camino hacia la pared y se recargo en ella. Sus manos viajaron hacia mi trasero y me pego lo más que pudo hacia sus caderas.

Sentí su erección en toda plenitud.

¡Oh, dios! ¡lo deseaba tanto!

Mis brazos se dirigieron a su cuello y lo apreté fuerte. Sus labios viajaron hacia mi cuello. Nuestras respiraciones se aceleraron. Eche la cabeza hacia atrás para darle mejor acceso.

Así pasaron cerca de 50 segundos o eso me pareció a mí.

Las manos de mi novio comenzaron a bajar. Este día traía puesta una falda corta. Sentí como la subía poco a poco. Sus manos en mis piernas se sentían demasiado suaves.

Mi falda estaba enrollada en mi cadera y las manos de Harry acariciaban toda mi piel que quedaba al descubierto.

Solté un gemido muy audible, eso provoco que se inspirara aún más porque me tomo de las rodillas y me levanto. Yo enrede mis piernas en sus caderas.

Camino conmigo hacia la cama y ambos caímos en el colchón.

-Me encantas…-me susurraba besando mi cuello.

Mis manos se movieron hasta el borde de su playera y la saque por su cabeza. El no perdió el tiempo e hizo lo mismo con la mía.

Sus manos fueron directas hacia mis pechos y comenzó a masajearlos en círculos. El tacto de su piel se sentía caliente y muy suave.

Lo deje un rato juguetear con mis pechos. Pero después tome la iniciativa de besarlo yo. Puse una mano en su pecho y nos volteamos.

Harry quedo debajo de mí. Me senté ahorcadas y comencé a besarle en cuello. Su punto débil. Se retorcía y tomaba mis caderas con sus manos empujándolas hacia abajo.

Me separe un momento y me deslice la falda por mis piernas. Quede en un conjunto morado. Era un bikini y un sosten de encaje.

Harry sentado en la orilla de la cama me miraba embelesado. No parpadeaba.

- ¿Pasa algo? -pregunte al no ver que se movía

De pronto ciertas inseguridades me golpearon. ¿Si no le gustaba? ¿Si no era buena en esto?

-Estas preciosas… - trago saliva- nunca había visto a una mujer en ropa interior

Mis mejillas se sonrojaron.

Esas palabras borraron todas las inseguridades que tenía.

Camine hacia él. Sus manos fueron alrededor de mi cintura, puse mis piernas una en cada lado de sus caderas. Comencé a besarlo. Mis manos rodearon su cuello.

Sentí el movimiento de su pelvis, sin poder evitarlo comencé a mover mis caderas. Su erección rozaba de manera maravillosa con mi clítoris. Sentía un fuego formarse en la parte baja de mi vientre. Eche la cabeza hacia atrás y el comenzó a besar mi cuello nuevamente.

El calor aumentaba. Las sensaciones de sus caricias en mi cintura eran más intensas. Sabía que estaba cerca. A punto de explotar. Mi respiración era acelerada y de pronto todo exploto.

Un placer tan delicioso recorrió mi cuerpo entero.

Mi grito fue fuerte. Lo más seguro es que si alguien pasaba por afuera de la habitación me ha escuchado.

- ¿Estas bien? - me pregunto

-Más que bien. - conteste.

Pasaron unos segundos. Y con una de mis manos lo empuje hacia atrás. Nuevamente me dediqué a besar su cuello y poco a poco fui bajando hacia su pecho.

Me concentre en los puntos de excitación que recordaba haber leído. Los gemidos de Harry eran más constantes y fuertes.

Fui bajando hasta llegar a su ombligo. Metí mi lengua y el arqueo la espalda.

-Ginny… me estas matando…

Sonreí altanera. Eso era lo que quería.

Tome los bordes de la cintura de sus pantalones cortos y los baje con los boxers.

Me quede estática al ver su miembro. Me hice dos pasos hacia atrás.

Nunca había visto uno. Al menos no en vivo y directo.

Era grande. Muy grande. Aunque eso ya me lo imaginaba ya que Harry era alto.

- ¿Qué sucede? - pregunto temeroso

-Nada. -

-Puedes decirme lo que sea…

-Solo… solo… es grande

Él sonrió orgulloso. Después de todo era un chico y ese tipo de cosas les subía el ego.

-Creo que molestara al principio… pero ese hecho te gustara…- dijo

-Tienes el ego demasiado grande…

-Tus palabras alimentan mi ego…

Me tomo de la cintura y me acostó en la cama. Me beso los labios y cuello. Sus manos fueron al broche de mi sostén y lo quito rápidamente. Comenzó a besar mis pechos. Yo arque mi espalda.

Nuevamente sentía palpitar mi centro. sus manos bajaron por mis caderas y tomaron mi bikini para comenzar a bajarlo. Me levante un poco para poder deshacerme de la prenda.

Ambos estamos totalmente desnudos en la cama besándonos y acariciándonos. Mis ganas y ansias por estar unida a él nuevamente habían regresado.

- ¿Estas lista?

-Si… muy lista…

Harry se levanta va por sus pantalones cortos y saca un condón de la bolsa trasera. Comienza a abrirlo y con movimientos torpes se lo pone.

Camina nuevamente hacia mí. Comienza a besar mis pies, piernas subiendo poco a poco hasta mis labios. Lo siento acomodarse en medio de mis piernas y los nervios se apoderan de mí.

-Estas temblando…- me susurra.

Asiento.

-Yo también estoy nervioso… pero quiero esto.

Sé que me comenta esto por si decido echarme para atrás, pero a pesar de mis miedos y temores yo quiero continuar.

-Yo también lo quiero…

-Está bien si intentamos…

-Si

Sentí su miembro en mi entrada. El comenzó a empujar hacia adentro, hice una mueca ante el ardor que sentía. Conforme se introducía me dolía más. Solté un grito.

Él se detuvo.

- ¿Estas bien?

-Si… solo… solo ve poco a poco…

-Podemos dejarlo para después.

-No… lo quiero ahora…

Empujo un poco más y aguante el grito. No quería asustarlo.

-Hazlo de una vez… fuerte así será mejor. - dije

Él lo dudo. Pero sentí como empujo fuertemente y solté un grito más audible. Harry se retiró de mí.

-Perdóname…

-No tienes que pedir perdón… es solo que la primera vez duele.

-Creo que… podríamos dejarlo…

Sentí pánico. Yo no quería dejarlo para después. Pero al parecer lo había arruinado.