Capítulo 20

Los labios del Lord se levantaron en una sonrisa mientras una chispa de sadismo familiar brilló en los iris carmesí. La cabeza fue echada hacia atrás y una carcajada llena de sorpresa y satisfacción lleno la estancia, Severus se estremeció pero se mantuvo erguido en su silla,- Así que ese era tu plan, viejo metiche- comento el Lord con una sonrisa positivamente malvada, fijo su mirada en el pocionista, podía entender la ira del hombre, y no era tan cínico para no comprender los patrones emocionales que experimentaban los demás, no es que el los haya experimentado de primera mano. Entendía la traición, Severus no lo había traicionado a él exactamente, sino al monstruo en que se había convertido al final de la guerra, él podía entender eso, y aquí estaba, su espía, su compañero; dándole información invaluable que no solo era para la causa sino para mantener vivo al niño al cual había jurado (un juramentó mágico nada más ni nada menos) proteger, al mismo niño que era su Horocrux accidental y un niño amado de la muerte.

El viejo tonto no entendía en que se estaba metiendo, mira que sellar un necromante, él no sabía mucho del tema, lo que si estaba claro era qué quienes encontraban un final prematuro eran aquellos que negaban su propia naturaleza, según los poco libros que encontró: todos los magos que trataron de reprimir su naturaleza se volvían lentamente locos, era un milagro que el mocoso Potter no fuese una bomba de tiempo.

Voldemort sabia ahora que matar a Potter no era conveniente, en primeras porque era su Horrocrux… accidental o no; lo era y punto, y el no mataría una parte de sí mismo. Por más narcisista que sonase, además, el mocoso era un necromante y si no quieres cabrear a la muerte misma, no te metes con ellos, y por ultimo su pequeño espía era muy aficionado al mocoso, es que… ¿El mocoso tenía un halo dorado o qué? o acaso lo habían bañado en alguna poción para la suerte, salió de sus pensamientos cuando su espía empezó a hablar.

My lord, aún hay algunas cosas que no puedo compartir con respecto a Potter, no antes de pedir permiso debido a un juramento inquebrantable,- informo con voz tensa, sintió un tirón en su magia advirtiéndole que no se sobrepasara con la información dada.- aunque le aseguro que Potter ha expresado su deseo de permanecer neutral, además- se relamió los labios resecos- si usted dejara…

Habla Severus- ordeno y estrecho sus ojos hacia el pocionista. Genial ahora sabía que Potter tenia secretos pero no podía usarlo, su humor no era bueno pero se obligó a escuchar lo que tenía que decir Severus.

Seré sincero,- ese conjunto de palabras hizo que las cejas del Lord se juntaran en un ceño fruncido que disipo con rapidez, le estaba costando mantener sus emociones fuera de su rostro, pensó tardíamente que tal vez se debía a la unificación de varios fragmentos de sus alma- tratar de ir contra el mundo muggle sería un curso de acción errado,- Explico Severus con nerviosismo, pero necesita, eh error, él debía explicarse de forma clara y concisa para que el señor oscuro no tomara una decisión que podría terminar en desastre.

¿Errado?- pregunto sombrío, Severus trago grueso por su miedo, aunque eso lo ayudo a concentrase y mantenerse firme, era ahora o nunca, debía dar a entender su punto de vista si quería que este movimiento revolucionario no terminara en fracaso.

Si, Sería un error no solo por la gran cantidad de nacidos muggles y mestizo que hay, sino por la gran tecnología que tienen los muggles a su disposición en la actualidad, en las últimas dos décadas ha habido un desarrollo considerable en su tecnología que ni podrías imaginar hace dos décadas- el lord no parecía enojado por su evaluación, sino que solamente permanecía contemplativo, Severus decidió continuar con su explicación mientras podía- No digo que no se deba hacer nada, por el contrario, debemos tomar medidas, la tradiciones mágicas se están perdiendo y la magia se está muriendo,- en este punto sonaba desesperado- Pero tampoco podemos retrasar el progreso, he pensado en ello My Lord, he visto la tecnología que tienen los muggles, y lo que pueden lograr con ella, la mayoría de los magos no comprenden lo malditamente afortunados que somos al no tener a los muggles de enemigos.

No les temo, no a ellos, a lo que le temo es a lo que están dispuesto a hacer con tal de eliminarnos si se enteran de nuestra existencia y nos ven como una amenaza.-Dio un hondo suspiro antes de proseguir, por Merlín, su corazón parecía a punto de salir de su pecho, por pura determinación y terquedad siguió hablando- El estatuto del secreto debe replantearse, además, debe haber un contrato mágico que los padres muggles deben firmar una vez el niño muestra magia accidental para evitar que dañen al menor, por ello se debe cambiar y reestructurar toda la esfera de gobierno, se les debe mostrar al mismo Wizengamont* lo peligroso que son los muggles, hay tantas cosas que debemos hacer para asegurar nuestra existencia que… considero algo inútil y sin sentido un enfrentamiento con los muggles.

Mi seguidores, no lo aceptaran- comento Voldemort con monotonía y desapego, en realidad no era como si le importase lo que sus actuales seguidores quisieran o pensasen, harían su voluntad o se desharía de ellos, además, lo que había dicho su espía tenía mucha lógica, había demasiadas cosas por hacer como para estar perdiendo el tiempo en nimiedades y mezquinos rencores, total, ya había matado a suficiente muggles.

Severus se abstuvo de resoplar, como si la opinión de sus seguidores le hubiese importado en algún momento al lord, nadie actualmente lo cuestionaría, porque todos… solo recuerdan al loco genocida que repartía crucios como ranas de chocolate, ya nadie recuerda al hombre carismático sentado frente a él, capaz de encantar a las masas de una nación entera, que podía y puede mover corazones a pesar de no sentir ninguna emoción el mismo(o eso creía, mucho tiempo después comprendería lo equivocado que estaba en pensar que el lord no tenía emociones), realmente, Voldemort era un monstruo, uno que a pesar de ser un monstruo quería lograr un cambio, un cambio que ayudaría a cientos indirectamente. Y maldita sea, el ayudaría a ese cambio.- My Lord, se necesita del miedo para impulsar un cambio- dijo con seriedad- Y ciertamente sus mortifagos no se atreverán a desobedecer sus órdenes. Lo que quiero decir- se relamió los labios resecos- Es que se necesita un detonante, para iniciar el cambio.

Ya veo- la rica voz aterciopelada hizo estremecer al pocionista- Dime Severus ¿Estamos en la misma página? Porque, creo que lo estamos–una sonrisa predadora se entendió en el rostro juvenil, su voz un bajo barítono pecaminoso que envió un escalofríos que se extendieron por toda la espalda del pocionista, ¡Oh! Se escuchaba tan mal y a la vez tan correcto que el Lord utilizara un dicho muggle, Severus se despabilo y estuvo a punto de hablar pero el lord no le dejo- Oh, sí, cierto… Voldemort debe morir- comento como una ocurrencia tardía, los ojos del mago parecía desorbitados y llenos de incredulidad- ¿por qué tanta sorpresa mi querido espía? ,- sonrió complacido, el Lord parecía sinceramente entretenido por el shock que había recibido el maestro de pociones, se levantó de su trono, y con una mano tomo la mandíbula del pocionista he hizo algo de presión obligando a que sus ojos rojo rubí se encontraran con los ojos ónix, -Voldemort es solo una anagrama, un nombre que invente por una rabieta infantil, - el Lord estaba midiendo la respuesta del contrario y estuvo gratamente satisfecho cuando su mirada no encontró ni un gramo de vacilación en la ajena, a pesar de estar enfocadas directamente-En ese momento aún no comprendía ni me importaba nada, era solo un niño demasiado lleno de sí mismo en aquel entonces.

Dolorosamente, cada nombre tiene poder, y el nombre de Voldemort está cargado con magia maldita, incluso sin que me lo dijeras "El Lord Oscuro conocido como Voldemort" iba a desaparecer en una pelea espectacular con un joven y prometedor mago, que… se convertiría en un icono por evitar el levantamiento de Voldemort, ¿No te parece un plan perfecto? - Severus casi no podía respirar, se sentía sofocado por el peso de la realidad ¿Que tan tonto era como para no darse cuenta que este no era solo un lord oscuro, sino el mago más inteligente que alguna vez piso Hogwarts? ¡por supuesto que el Lord ya había notado la precaria situación! y ya había planeado en consecuencia, y en gran medida ya había planeado como deshacerse de lo que ya no le servía y en el camino sacaría todos los beneficios posibles.- se estremecido- ¡Que mente más aterradora!

Entiendo- susurro con voz estrangulada.

No, mi querido Severus, aún no comprendes- murmuro con voz baja, se pasó una mano por el cabello pulcramente arreglado desordenándolo en el proceso, para Severus el lord se veía dolorosamente joven, tan joven que dudaba que alguien aparte de los motifagos y el pudiera decir que el lord tenía más de 17 años, no sabía de donde venía el sentimiento pero sentía que el que estaba frente a él era un chiquillo que buscaba aun su lugar en el mundo(poco sabia Severus que su pensamientos no estaban lejos de la realidad),- Esta vez no seremos vistos como terroristas entre nuestros pares, no seremos reprimido, esta vez lograremos un verdadero cambio- afirmo con seriedad.

Severus vio al lord con ojos distantes, cualquiera aparte de él vería solo a un joven con un poder extraordinario y una mente magistral, pero aun así era un joven perdido en el que hacer, si avanzar o retroceder, si seguir o desviarse, era, era… desconcertante. El lord podía afirmar estar tratando de crear un cambio pero en cierta forma su esfuerzo se sentía infantil (poco tiempo después entendería que debido al ritual hecho por el lord para restaurar su cordura, se mantenía en un madures emocional no mayor a los diecisiete años, a pesar de que su mente aún era tan increíble y prodigiosa como antes) aun así, Severus estaba seguro de estar viendo cómo se forjaba ante sus ojos un mago extraordinario, un mago que sacudiría los cimientos de la comunidad mágica, y solo podía temblar de emoción.

Este ya no era solo un lord oscuro, después de todo ¿Que era blanco? ¿Que era negro? ¿Que era gris? Todo era desde la perspectiva que lo mirases, muchos encasillaban a las personas por su magia, pero la magia no discrimina, y ante él mirándolo fijamente, estaba un hombre con la apariencia de un jovencito recién salido de Hogwarts que haría temblar al mundo entero. Bueno, eso sí Potter no hacía de las suyas por el camino. Mmm ahora que lo pensaba… ¿Cómo le explicaba esto a Potter? Bien, era oficial, necesitaba un trago. Y con urgencia.

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En una lujosa habitación de hotel, se encontraba un jovencito que miraba su obra con deleite, en el suelo de mármol alfombrado yacía un hombre que respiraba trabajosamente mientras le lanzaba una mirada horrorizada al chiquillo-¿Qué clase de monstruo eres?- dijo el moribundo, Lyan arqueo elegantemente una de sus cejas, para luego solo reír, de forma tan dulcemente perversa, que helo la sangre del hombre.

Veras, no tengo mucho tiempo, mamá llega en unas dos horas y mi hermano está tomando una siesta, así que… terminemos rápido- dijo sin interés.

De qué demonios estás hablando, demente- gritó el desdichado.- me acabas de secuestra y…

Haaa, eres tan aburrido, veamos si te refresco la memoria, Mmm, te hiciste pasar por unos de nuestros reclutas, si te vi, mientras más tratabas de no destacar más lo hacías jijiji,- el hombre empalideció- Y luego te vi en la misma habitación en la que me tenían encadenado, saliste ante de que llegara mi hermano, ¿que fue después…? ah sí, estabas en una esquina al otro lado en la sala de urgencias cuando fui a ver a mi amorcito, - el hombre lo miro en blanco, Lyan solo soltó una risita macabra- Veras, tengo memoria perfecta y me es imposible olvidar una cara una vez la veo, así que mentir no te servirá- se acuclillo a un lado del hombre que se desangraba a pasos agigantados sobre la alfombra blanca que poco a poco se volvía borgoña- Dime: ¿a quién perteneces perro?

Crees que te lo diré- dijo altanero, esta vez no trato de fingir ignorancia, pensando que no había nada más que perder el hombre escupió un bocado de sangre directamente a la cara del rubio- Mátame si quieres.- rebatió prepotente a pesar de su precaria posición.

Oh eso hare, y al final rogaras que te mate, pero antes me dirás lo que quiero saber, perro- la sonrisa espeluznante en el rostro del rubio no fue un buen augurio para el moribundo, que empezaba a arrepentirse de su osadía.

Cuando Sergei despertó de su corta siesta se encontró con una escena interesante, le tomo solo unos segundo comprender lo que ocurría, su pequeño hermanito estaba entretenido con un hombre de cabello castaño de edad desconocida, no podía saber su tono de piel debido a la cantidad de sangre que cubría el cuerpo del desafortunado, Sergei no tenía ni puñetera idea de que había hecho ese hombre para cabrear a su hermanito, pero él no era suicida, así que no preguntaría, además, Lyan se veía hermoso, Sergei tuvo que admitirlo, su pequeño hermanito convirtió la tortura en una forma de arte.

Cada grito era como música y Lyan era el artista que se movía con una gracia fluida que casi, casi parecía una especie de baile. Nadie habría pensado que la tortura fuera tan hipnóticamente y hermosa, ociosamente se preguntó cuántos cables en su cabeza estaban cruzados para disfrutar de tal cosa. Luego decidió que no le importaba, él había nacido y vivido en ese entorno lleno de muerte y tortura, así que no era algo nuevo.

Los ojos de Sergei ardiendo como dos perfectos zafiros rebosantes de morbosa diversión, al escuchar los gritos, las comisuras de su boca se curvaron en una sonrisa de dientes afilados,-el rubio mayor disfrutaba de como el pobre desafortunado daba su último aliento, mientras Lyan sonreía tan inocentemente que tendrías que prestar atención al hecho que sus semblante no concordaba con toda la sangre que lo teñía de pies a cabeza, se veía tan hermoso, ¡ahh! ciertamente era una lastimas fueran hermanos pensó con oscura diversión, sino Lyan sería su pareja perfecta.

¿Terminaste? –Cuestiono divertido- Mmm ¿quieres que pregunte…?- hizo una seña hacia el cadáver, el menor negó con la cabeza- Bueno si no quieres, no lo digas, ahora bien… ¿nos vamos?

Si - su sonrisa fue deslumbrante al responder- Ya me cambio, ¿aún queda media hora antes de que el avión de mamá aterrice?- pregunto con mejillas arreboladas llenas de felicidad infantil.

Si, así es,-concordó mientras miraba el reloj en su muñeca- Solo apresúrate, no queremos hacerla espera o ¿sí?– dijo mientras se reía entre diente al ver al menor actuar como un niño emocionado, ah, sí tan solo se comportara así de lindo más seguido su vida sería más fácil, ahora… ¿qué diablos hacía con el cadáver?

Sergei llego apenas con tiempo al aeropuerto, cortesía de su pequeño y para nada adorable hermanito, ¡Joder! Que deshacerse de un cadáver no era fácil. Y menos si tu mano derecha estaba hospitalizado, Duh, tal vez Vasic merecía un aumento,- miro con apatía la pista de aterrizaje a través de los grandes paneles de vidrio templado, él aun no entendía… ¿Por qué sus madre quiso viaja en un vuelo comercial teniendo un jet privado? bueno, pero lo que su madre quiere ella lo consigue, para que discutir o quejarse si no iba al caso.

Veinte minutos después del arribo del vuelo, vio salir a su madre por la puerta de pasajeros, iba vestida de forma sencilla aun así se destacaba con un aire de diva, no que le molestara, su madre se comportaba de ese modo siempre… pero lo que enfureció a Sergei fue la cantidad de atención que estaba recibiendo de algunos hombre (que pronto dejarían de ser hombres si se atrevían a acercar sus sucias manos a su madre y… por la cara de Lyan muy felizmente le daría una mano en su cometido) su madre parecía entretenida por la atención recibida y de manera suave y delicada despidió a sus admiradores con un ademan de mano como toda una diva, Hmmp, bueno, de algún lado debía haber heredado Lyan su comportamiento ¿no?

Oh, mi pequeño príncipe, mami te extraño demasiado- dijo la mujer rubia, mientras su ojos se suavizaban, contrariamente a lo que creerían no fue Lyan quien se vio envuelto en los brazos de la fémina sino Sergei, el rubio mayor hacia todo lo posible por esconder el sonrojó que trepaba a sus mejillas- Sino me digno a venir, no puedo verte. Además, Ni te molestas en regresar a casa ¿Cómo crees que me hace sentir eso? ¿Eh?- comento acaloradamente con ojos entrecerrados que hicieron enrojecer aún más a Sergei.- Ah hola, bebé ¿te divertiste en tu concierto? ¿Fue todo bien? –cuestiono al más joven con una sonrisa acogedora y maternal.

Por supuesto mami, aunque, hubo un pequeño incidente…- comento en un susurro.

¿Incidente?- inquirió la rubia con una ceja levantada e intenciones asesinas brillando en las profundidades de sus ojos zafiro.

Si, pues veras…- dijo con fingida vacilación, para luego sonreír de marera maliciosa ante de hablar- Vasic estaba algo achispado de tantas bebidas, y bueno, ya ves, fue asaltado por unos matones al salir del concierto, así que ahora está en el hospital, nada grave, lo matones ya están del otro lado no te preocupes, pero debido a eso- comento Lyan con una sonrisa astuta- Me ofrecí a cuidarlo mientras se recupera.

Oh, es eso así, por mi bien, -dijo la mujer con una sonrisa y después agrego- Pero recuerda, debes presentarme correctamente a mi yerno antes de ir un paso más allá de los besos ¿entendiste?, no creas que no vi tus intenciones jovencito, además, debo probarlo- los ojos zafiros brillaron por unos segundos que si no estabas prestando atención jamás lo verías.

Ah, pero mamá- se quejó Lyan con un tierno puchero.

Ehem – tosió Sergei llamando la atención de ambos- Creo que deberíamos ir a un lugar más… umm no se ¿privado? Antes de seguir tal… conversación ¿no les parece?- dijo con la mejillas tintadas de carmín por las miradas indiscretas que está recibiendo de los demás pasajeros en el aeropuerto.

¿Ah?,- dijeron ambos rubios sin entender, a veces Sergei se pregunta si acaso él era el único con sentido común en su familia aparte de su abuelo.

Vamos a almorzar ¿Qué les parece?- dijo cambiando de tema, para que molestarse si no podía ganar, aun teniendo la razón.

Esa es una idea maravillosa, mi príncipe- dijo la mujer enganchándose con facilidad de uno de los brazos de Sergei, Lyan imito a su madre y tomo el otro brazo,- comamos algo típico del país, y mientras, me contaras como te ha ido estos últimos 8 meses en los que no te has dignado a regresar, todo con lujo de detalle- pidió con una sonrisa que prometía dolor si siquiera se lo ocurría mentir- Sergei retuvo un suspiro por pura fuerza de voluntad, -sería un día muy largo.

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Irónico, para Tsubasa era simplemente sardónica su situación, no sabía si reír o llorar, el primer ministro (total imbécil cabe destacar) le ordeno que eliminara a Asami, a él, esto era una broma o el mundo se había vuelto de cabeza y él no había recibió el memorándum, cuando paso el shock vino una ira fría, una furia tal que le helo la sangre a tal punto que sentía que podría matar a un batallón y no sentir remordimiento alguno, aun no sabía cómo había llegado a eso.

Él había estado recuperándose muy feliz de la vida en la enfermería militar, había logrado que la loca de su nueva mano derecha(wakabayashi) recogiera a la niña y la cuidara por los próximos tres días de baja, claro, todo por un precio(la loca quería material sobre él y el conejito si es que lograba cazarlo, pero... al paso que iba, wakabayashi iba a estar esperando un buen tiempo por ese material) así que sin más preocupaciones había estado Acurrucándose en sus almohadas( almohadas que robo a las demás camas de la enfermería), y dejó que sus ojos se cerraran por un momento y solo dejó que el hecho de estar vivo se hundiera en su ser.

Él estaba vivo. Sobrevivió al escuadrón de asesinos independientes, había estado tan feliz cuando se había ido a dormir, y luego zass, llega el inútil del primer ministro a... a darle tal desfachatez de orden, Tsubasa tuvo que hacer acopio de todo su autocontrol, su ojos brillaron con una luz peligrosa que el ministro no noto mientras daba un egocéntrico discurso. Oh por favor, a quien creía que engañaba este idiota, ir contra Asami Ryuichi era como una sentencia de muerte para cualquiera y el estúpido lo hacía sonar tan fácil, después de escucharlo el tiempo suficiente, hizo un gesto con su mano para interrumpir la diatriba, aunque lo que realmente quería hacer Tsubasa era partirle la cara al hombre sentado frente a él, por el bien de su fachada mantuvo su rostro libre de cualquier expresión que le delatara- Comprende mi pedido comandante de brigada.

Considere más la situación, Ministro, actualmente la Yamagushi tiene una pelea interna, o eso creemos,- dijo con cuidado sin dar más detalles que pudieran dañar todo su trabajo encubierto- nuestra brigada, en especial nuestra rama se especializa en operaciones anti-drogas, anti-terroristas y secuestro de alto perfil, lo que usted está pidiendo es un escuadrón de asesinato.

Lo cual no somos, además, parece que usted nos ve como carne de cañón o eso creo ya que descaradamente pretende que nos unamos a una guerra que esta por estallar, - Tsubasa le dio una mirada fría con una sonrisa de dientes afilados, Tsubasa fue muy consciente del hecho que hizo temblar de miedo al ministro- no conforme con eso, pretende que apoyemos uno de los lado y…, mire, puede quedarse con mi cargo, porque no llevare a mis hombre a una muerte segura, no somos y nunca hemos sido carne de cañón, lo repito: si quiere tomar mi cargo de vuelta, bien, hágalo.

Puedo darlo de baja por insubordinación- amenazo el ministro con la poca valentía que podía reunir, aunque fallo estrepitosamente a juzgar por la mirada casi plana que le estaba dando Tsubasa,- E incluso puedo dar la orden de arrestarlo si se niega a seguir ordenes- volvió a amenazar más contundente al no ver reacción alguna en el nuevo jefe de las brigadas de asalto; esta vez Tsubasa lo escudriño largo y tendido, aquí había algo de lo que se estaba perdiendo.

Oh, pero que interesante se estaba tornando esta situación, le dio una sonrisa sangrienta que hablaba de muerte y caos,- Búsquese a otro- hablo sin miedo, o tal vez… simplemente estaba molesto de que un político de mierda (que no sabía nada más que dar órdenes desde una posición protegida) le viniera a joder la vida. Ordenándole que matara a su jefe, como en el infierno él estaba siguiendo esa orden, al no ver reacción del jodido primer ministro repitió lo dicho- Bús-que-se A O-tro- esta vez escupió las palabras silaba por silaba, parecía que había veneno goteando de cada palabra junto a una sonrisa espeluznante, que parecía desestabilizar al hombre que se le quedo viendo como un ciervo encandilado, Tsubasa rodo los ojos antes de iluminar al pobre diablo.- Oh, por favor ¿Acaso no entiende? Búsquese a OTRO que haga el Mandado,-dijo con énfasis- Porque no estoy dispuesto a llevar a mis hombres a una muerte segura, además, se supone que somos la policía, los BUENOS y usted pretende que me alié a unos criminales- resoplo con indignación genuina, ¡Joder! Que Él no se aliaria a nadie que no fuera Asami Ryuichi, el gobierno, en especial el primer ministro se Podía ir a la mierda, si por el fuera el idiota estaría tres metros bajo tierra- Búsquese a otro.

Creo que no entiende la situación, Tsubasa Sumei, esto no está en discusión, fue el Príncipe Heredero quien ha ordenado la muerte de Asami Ryuichi, y su escuadrón hará hasta lo imposible por llevar a cabo esa orden o será acusado de traición- dijo prepotente, como si mencionar al príncipe heredero lo hiciera cambiar de opinión, Tsubasa estuvo a punto de reír, traición, si aceptaba esa orden eso sí sería traición.

No somos un escuadrón de asesinato- replico con frialdad- y usted muy convenientemente perece haber olvido lo que ocurrió hace unas horas, un grupo no identificado irrumpió en la casa menor de gobierno, y usted en conjunto con príncipe heredero están más preocupado por un hombre de negocios con conexiones dudosas no confirmadas, antes que preocuparse por esos maniáticos que volaron la mitad de la casa menor de gobierno, en un inciden, en el que por cierto, por poco lo matan primer ministro, creo que debe reevaluar su prioridades Ministro- dijo con una sonrisa fría, mientras el ministro empalidecía- además, está delirando si cree que tengo oportunidad siquiera de acercarme a Asami Ryuichi antes que sus perros guardianes me maten- alzo una ceja y le dio una mirada llena de escepticismo.- discúlpeme, pero lo que usted pretenden es que tomemos una misión suicida, en la que no estoy participando.

Se equivoca, no es una misión suicida como dices, Tenemos información fidedigna de que Asami Ryuichi se mantiene en estado de coma en una clínica privada, - ¿Pero qué…? Como mierda tenia este estúpido político esa información. Oh Troya iba a arder cuando krishima se enterara de esta información y con esto un topo tenia contados sus días, lástima que el estará atrapado por un tiempo dentro de la burocracia, tal y como se lo había explicado el ministro de defensa(el hombre no había estado muy impresionado con que le dieran el ascenso de manera tan arbitraria) el día anterior, el primer ministro siguió hablando sin reparar en la tensa sonrisa que se gestaba en su rostro ¿Es que el idiota no sabía cuándo callarse?- Su escuadrón solo debe entrar y matar a los testigo e ir a la habitación del objetivo y eliminarlo- explico con estoicismo, el ministro era un hombre mayor de unos sesenta años, cabello negro salpicado de canas y piel oliva con los típicos ojos rasgados, enfundado en un traje azul marino con zapatos de punta cuadrada, toda su apariencia parecía afable mientras hablaba pero Tsubasa podía apostar a que era una fachada- Será muy bien recompensado si lleva a cabo la orden- dijo con una sonrisa falsa, Tsubasa seriamente se cuestionó el nivel intelectual del primer ministro el hombre era idiota o se la daba.

Ministro - con dientes apretados y ojos entrecerrados- ¿Qué parte de búsquese a otro no entendió? no me importa si mi promoción fue gracias a un capricho del príncipe heredero, eso no me convierte en su perro faldero y dudo que pueda bajarme del cargo sin una razón lógica más allá de desobedecer ordenes de un niño mimado, lo cual lo convertiría en el hazmerreír dentro de la política.

Como te atreves a…-

Déjeme termina- ordeno con una sonrisa sedienta de sangre- no se a que jugaba o que esperaba el príncipe heredero cuando me dio este ascenso, pero si cree que estaré a su entera disposición, tomando sus órdenes como perro faldero está muy equivocado, yo no necesito el cargo, así que como dije: Búsquese a otro primer Ministro- dijo con sonrisa maliciosa llena de burla, se levantó de su cómoda posición en la cama de la enfermería y aun con el cuerpo dolorido salió del lugar con la dignidad en alto a pesar de solo vestir una simple bata, ¡a la mierda! Él podía estar esos tres días de baja en su casa sin políticos molestos.

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Kazuma estaba harto, dos semanas y aun no lograba dar con el puñetero hackers, para agravar la situación no sabía nada sobre el estado actual de jefe, según lo que escucho; Asami se encontraba en cuidados intensivos desde hacía una semana, pero el aun no sabía si era cierto o no, miro la pantalla del computador con genuina rabia, a la mierda, estaba por golpear la pantalla del computador cuando su teléfono vibro, leyó con rapidez el mensaje y levanto ambas cejas, ¿Era enserio? Bueno, siempre había gente loca y suicida en el mundo.

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El puerto marítimo Chu Zhou se encontraba desolado a esa impía hora de la madrugada, sin embargo había varios hombres que caminaban diligentemente entre los contenedores apilados en las plataformas de carga buscando uno en específico. Al mando se encontraba Feilong envuelto en un grueso abrigo de invierno gris, sus hombres solo vestían traje formal cosa que poco le importo al mafioso ya que para variar estaba de mal humor, nadie se quejó, todos sabían que no debían quejarse ni mucho menos abrir su boca si no querían terminar nadando con los peces, ya todos estaban claros en ese hecho, así que sabiamente se mantuvieron callados a pesar de estarse congelando con los vientos helados que venían desde el mar, casi un cuarto de hora después de su llegada, lograron dar con el contenedor que buscaban.

Ábranlo- ordeno el chino con voz helada, sus hombre hicieron lo pedido de inmediato.

¿Estatuas? Es una broma- susurro alguien al ver las esculturas hechas de los que parecía ser mármol apiladas en el conteiner.

Traigan las camionetas y metan las esculturas, asegúrense de que no se dañen –ordeno el mafioso sin ninguna expresión que delatara sus pensamientos,- ¿han entendido?- los hombre no se atrevieron a opinar simplemente envolvieron las estatuas con plástico de burbuja y las subieron en la parte trasera de tres camionetas, los subordinados se vieron en la necesidad de quedarse y esperar en el puerto a que los recogieran debido a que no había espacio para ellos en las camionetas, lograron subir 9 de las 10 estatuas en las camionetas, debido a que aún faltaba una se utilizó el auto que transportaban a Feilong, el chino no estaba de humor así que nadie le cuestiono cuando ordeno que subieran rápido la estatua faltante en su auto, debido a esto Feilong se vio obligado a ir de copiloto, mientras la estatua era acomodada en el asiento trasero, dos horas de viaje después, y Feilong estaba por perder la poco paciencia que tenía, ordeno que llevaran las estatuas al sótano del edificio que usaba como tapadera actualmente, luego mando a descansar a los conductores y ordenó a otros que fueran en su lugar en busca de quienes se quedaron en el puerto, cuando todos se fueron a cumplir sus órdenes solo quedaron dos hombres, Feilong y las diez estatuas.

¿Señor…? –pregunto incierto el guardaespaldas que le acompañaba.

Extiendan una lona y acuesten una de las escultura – ambos guardaespaldas compartieron una mirada, no entendían que planeaba su jefe pero obedecieron- Tomen un mazo y aplasten la estatua- ambos subordinados lo miraron perplejos antes de tomar unas mazas que estaba convenientemente apoyadas en la pared del fondo, crak, crak uno, dos tres, cuatro golpes resonaron y la estatua yacía en el suelo hecha pedazo.

¿Qué hacemos ahora?- pregunto uno de los dos guardaespaldas que no entendía, Feilong camino hasta una de las piezas del supuesto mármol y lo coloco dentro de una solución transparente que rápidamente se tornó azul, ambos guardaespaldas aspiraron aire frio, ¡así que eso era! Las esculturas estaban hechas de cocaína, que forma más ingeniosa de pasar los controles.

Pulvericen esta estatua lo mejor posible, y colóquenla en contenedor de plástico y llévenla al barrio rojo y entréguenlo a Zhang Yu el sabrá que hacer, envuelvan el resto de las estatuas, deben estar en perfecto estado para ser trasladadas dentro de unas horas ¿han entendido? – ambos hombre asintieron con rapidez, sabían que a Feilong solo le gustaba la eficiencia y debían serlo si no querían tener problemas- estaré en mi hotel, mándenme un mensaje de confirmación cuando Zhang Yu reciba el paquete- sin más el chino abandono el lugar dejando a dos pobres hombres trasnochados trabajando horas extras.

Feilong aun quería matar al maldito informante, lástima que alguien ya lo había matado, solo pudo recuperar la mitad del cargamento que le fue robado, pero fue suficiente por el momento, además, estaba algo preocupado por los movimientos que se estaban dando en su territorio, y Asami aún estaba incomunicado por lo que sabía, así que no había forma de saber cuál era la situación actual en Japón, si no fuera porque tuvo la confirmación de que Takaba no estaba en Japón lo habría mandado a traer, interesantemente su escurridizo fotógrafo está demostrando ser un desafío, oh, no importaba, la cacería haría que el sexo fuese más… satisfactorio de esa forma.

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Severus suspiró cansinamente, miro a la multitud que tenía delante con desapego. Este no era su tipo de lugar, y sinceramente, si no fuera porque necesitaba unos trago sin miradas sospechosas, no estaría ahí, ciertamente podría estar bebiendo en sus habitaciones en Hogwarts pero en ese momento necesitaba la distracción que el bullicio del lugar le daba, su cuerpo aun temblaba de recordar la mirada escarlata que le desnudaba el alma con tal facilidad que le aterraba.

Al ser mortifago evitaría los bares, los evitaría como la peste. Un bar, que ironico. De todos los lugares a los que tenía que ir para encontrar un poco de paz, tenía que ser un bar. Pero eso era exactamente lo que necesitaba, cumplía con sus necesidades; era bullicioso y tenía galones de licor a disposición, y por sobre todo, no había magia, si, estaba en un bar muggle donde podía tomar sin preocuparse que alguien lo maldijese por la espalda. Oh, hasta donde había llegado-pensó algo deprimido.

El pocionista miró por encima a las numerosas personas que estaban sentadas en los taburetes frente a la barra, bebiendo alcohol como si no hubiera un mañana, la mayoría vestía ropas excesivamente cortas de lentejuelas y colores brillantes, así que el desentonaba un poco con una camisa manga larga blanca y pantalón negro corte padrino, con zapatos de punta cuadrada, Severus estaba al fondo del bar, con un trago en la mano sentado en un sofá que estaba algo escondido del ojo, las personas que estaban ubicadas en los puestos frente a él obviamente estaban coqueteando con el sexo opuesto o el mismo sexo. Para él estaba claro qué estaban pensando, sonrió sínico al ver a los "jovencitos" dándose toques obvios (por no decir descarados) y sonrisas maliciosas que dejaban en claro sus intenciones. Un puñado de personas bailaban en el centro de la pista del bar, frotando cuerpos contra cuerpos, haciendo fricción entre ellos, sudor mezclado; sus pies bailando con el ritmo de la música, se sentía como ver una orgia con ropa.

El pocionista frunció la nariz ante el hedor a sudor, alcohol y otros olores diversos que preferiría no revelar. En general, era un lugar podrido. Tuvo que ignorar las diversas miradas que le lanzaban, miradas que no eran para nada agradables, ni halagadoras. Reprimió un escalofrío cuando una mirada permaneció demasiado tiempo sobre él y estuvo tentado de lanzar un crucio, pero se conformó con dar una mirada furibunda hacia el hombre, aun se preguntaba: ¿por qué demonios no regresaba a Hogwarts? Ah, cierto, porque tendría que verla la cara al viejo,-su humor se ensombreció de solo pensarlo, encontrarse con el viejo come caramelo haría que la poca cordura que tenia se fuera por los aires.

Por supuesto, su estado de ánimo sombrío se animó cuando un par de borrachos cayeron de sus taburetes después de que una hermosa rubia le diera una cachetada, Oh espera, era una mujer o un hombre, a esa distancia el pocionista no estaba muy seguro, y la ropa ambigua que usaba el blondo no era muy fácil de encasilla en ninguno de los dos sexo, ah, en fin… la escena le hizo sonreír, no mucha gente presto atención a la escena, porque estaban ocupados en coquetear, aunque había algunas personas que parecía no importarle con quien exactamente coqueteaban, al parecer, una pieza de carne era la misma en cualquier lugar, y mientras hubiera un agujero, estarían satisfechos, le daba algo de asco cada vez que pensaba de esa forma, pero parece que no todos pensaban igual que él, aunque claro está, había alguien que parecía compartir sus pensamientos por ejemplo: la rubia que salía hecha una furia del bar.

Sus ojos negros se volvieron hacia la pista de baile, su vista fijándose en un rubio que estaba sentado dentro de las cabinas al otro lado del bar, bebiendo y ¿coqueteando? Con una mujer de aspecto escandaloso. Las mujeres apenas tenían ropa, revelando casi todo su cuerpo ante los ojos del público, el rubio parecía más entretenido que otra cosa, ni siquiera le daba más de una mirada a las mujeres que se le acercaban,-entrecerró los ojos, ¿eran ideas suyas o el rubio le acababa de mandar un mirada? Por desgracia una mujer también miro en su dirección y le dedico a Severus una sonrisa que ella creía coqueta. Para él fue insultante, Severus se giró sobre el sofá para mirar la barra de tragos, mientras trataba de mantenerse oculto en ese rincón del bar. Por desgracia, al parecer no funciono.

Porque todavía podía sentir unos ojos errantes sobre todo su cuerpo, aunque ignoraba de dónde provenía tan ardiente mirada, se sentía como si le desvistiesen con la mirada. Un vaso de ron en las rocas estaba en sus manos, sin embargo, no había tocado la cosa más de una vez después de pagar, se supone que estaba ahí para beber pero no lograba que bajara ni un sorbo de la bebida por su garganta, bueno, negociar con un lord oscuro te hacia triza los nervios,-pensó sínico- aun temblaba de solo recordar. Pasó una mano por su cabello, -suspiro molesto, y movió su cabello hacia atrás para que no cayera sobre su rostro.

Sabes, no deberías beber si no quieres,- Severus alzó la cabeza para mirar a un hombre que se había acomodado elegantemente en el sofá en el espacio junto a él. Sus ojos se posaron en la elegante chaqueta blanca que estaba abierta, llevaba una camisa negra que le recordaba a esa oscuridad insidiosa que llenaban su cuerpo de terror, sus piernas estaban envueltas en un apretado pantalón blanco que no dejaba a la imaginación el paquete en medio de esta, la cara de sujeto era demasiado hermosa.

Tuvo que hacer una pausa por un momento para ver el aspecto nuevamente. El hombre que tenía delante tenía un atractivo cabello rubio oro que parecía de color sol, las suaves hebras caían desordenadas dándole un aire juguetón. Lo estudió por un momento, su cabello casi brillando por las luces detrás. La cara era de un color ligeramente pálido, pero saludable en cierto sentido, y esos astutos ojos de color Zafiro eran nítidos y observadores. Parecía tener entre 25 y 30 años, pero tenía ojos que decían que lo había visto todo. Y a pesar de todo, la persona a su lado parecía alguien despreocupado, era como esos hombres que estaría en una revista muggle, ¿Cómo se llamaban…? ¿Modelos…?

Aun así, Severus era un mortifago. Las apariencias de una persona no lo influenciarían tan fácilmente y él había visto a muchos hombres tan apuestos como el hombre ante él. No caería, no señor. Miró hacia su bebida y finalmente tomó un sorbo, sintiendo la familiar quemazón de alcohol corriendo por su garganta-casi hizo una mueca.- Estoy trabajando en acabarla- movió el líquido en el vaso, como para dar énfasis.

Sin embargo, el rubio no se detuvo.- Mira, has estado mirando ese vaso durante casi una hora. –Comento en tono ligeramente burlón- El hielo ya se ha derretido, hace tiempoooo,-recalco señalando con un dedo la bebida con una sonrisa satírica, su voz bajo una octava al volver a hablar- Y a veces, lanzas miradas a la pista de baile pero solo como un espectador, sin intención de unirte, miras la pista como agraviado- rio entre diente el hombre desconocido, Severus lo ignoro pero aun así miró su vaso y de hecho, el hielo se derritió por completo. Había una capa que separaba el alcohol del agua, que era fácil de ver, ya que había estado quieta durante tanto tiempo y había sido perturbada bruscamente cuando él bebía, las líneas que los separaban ondeaban hacia arriba mientras intentaba fusionarse.-Ahora, deja ese trago, - instruyo –Que placer puedes obtener se ese licor arruinado,-comento suavemente- Si tratas de beberla te la quitaré, a menos… que realmente quieras beber esa cosa.-dijo insinuante, alzando ambas cejas en un gesto desafiante.

El británico entrecerró los ojos por un momento, no le gusto para nada el tono mandón empleado por el rubio, su mente corrió a toda marcha, tratando de encontrar una forma de lidiar con el desconocido-dio un bufido frustrado- antes de llevar el vaso de nuevo a sus labios. Bebió todo de un trago, ignorando la sensación de ardor y el sabor aguado de la bebida, y golpeó el vidrio contra la mesa frente al sofá. Severus dio un bufido desdeño y respondió. –Ya está hecho, termine el trago.- dijo, sin darse cuenta, Severus había sido provocado exitosamente por el rubio, que se veía sumamente satisfecho.

Una pequeña sonrisa apareció en los labios del rubio, el hombre apartó la mirada de Severus hacia un mesero que pasaba para gritar –Oye, camarero, dame dos copas de tu mejor licor.

Los ojos del pocionista se ensancharon momentáneamente, sobresaltado, intuyendo las intenciones del hombre desconocido hablo. –Espera un minuto. No estoy interesado en beber contigo- dijo desdeñoso y altivo- Sea cual sea el juego tonto que estés planeando, no estoy interesado.

El hombre no se amedrento simplemente miro hacia atrás y le sonrió ligeramente.-Oh, solo te compro una bebida. Así que Disfrútalo- el rubio sacó un par de billetes que fueron entregados al camarero quien paso las bebidas, dos copas de cristal con un líquido ambarino terroso fue empujado hacia el otro. Severus solo miró al desconocido hombre como si fuera una especie extraña, negándose a reconocerlo, desvió la mirada e hizo caso omiso de la bebida ofrecida-Vamos, parecías un poco solo aquí. Bebe, te gustara- el rubio trato de engatusar. Severus suspiró pesadamente, luego tomó su vaso y sorbiendo lentamente. Era fuerte, podía decirlo por el sabor, pero extrañamente agradable, el licor dejaba un fuerte regusto en el paladar.- ¿Qué tal, te gusto?- la voz al preguntar llevaba un deje de ronquera que hizo estremecer al pocionista.

Es pasable- comento sin ahondar y desvió la mirada, Severus no estaba dispuesto a admitir que había disfrutado el trago así que fingió indiferencia, por su lado los ojos zafiros se embebieron la figura del pocionista de manera hambrienta, una luz peligrosa se deslizo en la mirada del rubio ante de oscurecerse, el rubio sintió sed y sus manos picaban, podía imaginar al azabache con cara de pánico mientras arrancaba su ropa y entraba en su cuerpo, su lengua rosa y húmeda se paseó por sus labios degustando la escena imaginaria, lastimosamente no podía llevar a cabo sus planes si quería que la mariposa regresara por mas, Oh, pero que interesante pensamiento, hacia pasado tanto tiempo desde que alguien llamaba tanto su atención, por el momento lo tentaría y le mostraría el placer que podía darle, le daría libertad hasta que… sin darse cuenta, la pequeña mariposa negra terminaría atrapada en su red, una sonrisa endiabladamente pecaminosa se formó en los labios del rubio, que empezó a tramar su red detrás de una sonrisa coqueta. Además el planeaba pasar mucho tiempo con él azabache en el futuro. Tenía suficiente paciencia para tejer una red y lo ataría a la red para siempre

Entonces, ¿qué está haciendo alguien como tú en este lugar?- el rubio le dio una mirada significativa, un suave rubor tinto la mejilla de Severus- Discúlpame, pero no te ves como el tipo de persona que va por ahí a bares- comento alzando una ceja con seriedad

Severus quería murmurar algunas palabrotas, es que ese hombre no entendía de sutilezas, prácticamente lo había despedido con su indiferencia pero aún se mantuvo ahí, además ¿no era ese rubio un descarado? Haciendo presunciones como si le conociera, pero… por desgracia, el desconocido había dado en el clavo, él no era de ir a bares a menos que estuviese en alguna misión.- Necesitaba un trago-dijo, a decir verdad el mago se sorprendió así mismo al darse cuenta de que había respondido la pregunta.

¿Hump? ¿Es así?- inquirió con leve escepticismo- Me parece que eso no es exactamente lo que buscas, pero bueno, Los bares son para todo tipo de personas. Aunque no lo creas, se puede encontrar muchas cosas en este tipo de lugar, aun diciendo eso, no me gusta ir a este tipo de bares, pero es el mejor lugar para simplemente mezclarme con todos los demás, -la voz de desconocido se tornó profunda y cargada de doble intensiones- Este lugar es perfecto para simplemente perderse entre la multitud. Nadie te hará preguntas. Nadie esta mirado. Porque todos tienen su propia agenda- El rubio tomo el vaso lleno del líquido ambarino que yacía olvidado para darle un largo tragó, pero en realidad no parecía estar disfrutarlo. Con un ruido sordo coloco el vaso sobre la mesilla, hizo un movimiento casi perezoso y levanto una mano señalando a alguien en la multitud.-Por ejemplo: ese hombre allí con la camiseta negra, ¿le ves?

Curiosamente Severus se sintió atraído por la conversación así que estaba prestando atención, cuando el desconocido hombre señalo, él obedientemente alzo su vista hacia donde la mano señalaba y vio al hombre mencionado. Llevaba una camiseta sin mangas negra con el logotipo de un perro rabioso y sus brazos mostraban varios tatuaje que había en su cuerpo, su cabello era de color azul obviamente tintado. Unos Jeans azul ajustados cubrió el resto de su parte inferior junto con unos zapatos deportivos blancos.- ¿qué ocurre con el?- pregunto, no entendiendo que quería dar a entender el rubio.

El hombre desconocido le dio una sonrisa desdeñosa que no supo interpretar-El simplemente está buscando a alguien con quien dormir esta noche. Allí vez el travesti,- continuó el rubio y Severus siguió con la vista donde señalaba la mano, miro a una pelirroja despampanante enfundada en un vestido tipo coctel color purpura, estaba sentada en un taburete frente a la barra, tuvo que mirar dos veces antes de notar que su mandíbula era obviamente masculina, era lo único que le delataba, el resto de su cuerpo parecía femenino. –Solo quiere emborracharse y olvidarse de sus problemas y preocupaciones.- señalo un poco a la izquierda- Allí, ese hombre está buscando a alguien que le haga compañía mientras desahoga su desamor.- efectivamente había un hombre castaño vestido de traje formal azul algo desarreglado que engullía tragos a un ritmo alarmante- Ese hombre allá solo quiere compañía de cama pero no quiere algo fácil, está en busca de un desafío.- el mencionado en cuestión era un rubio vestido con una camisa amarilla mostaza y pantalones blancos ajustados, todo revelaba un excelente estado físico y sus labios llevaban una propuesta libidinosa- Como puedes ver, se puede encontrar muchos tipo de cosas en un bar.- comento con una sonrisa satírica.

Cosas ¿eh? Estás hablando de personas pero te refieres a ellos como cosas,-pensó entretenido el pocionista- ¿me pregunto… también seré una casa en sus ojos? Severus tuvo una leve chispa de interés por el rubio y se atrevió a preguntar- Todos parecen estar buscando algo en este bar. Entonces, ¿qué es lo que tú buscas?- cuestionó, claramente entretenido por el hombre desconocido. Era obvio que el rubio no era como los demás en ese decadente bar, si solo te guiabas por su capacidad de leer a las personas, era una persona sumamente interesante.

El rubio solo sonrió, moviendo el líquido ambarino en su vaso de un lado al otro.-Estoy aquí por entretenimiento visual. No tengo nada mejor que hacer. Tuve una buena comida con mi madre y mi hermano hace un rato, y quería sentarme a relajar lejos de sus tiernas manos- dejo salir una risa jocosa-. O eso fue, hasta que me llamaste mi atención.- se inclinó y le dio una mirada penetrante al mago.

¡Ah! ¿¡Oh!?- Severus casi se atraganta con su saliva al escuchar a ese desvergonzado*, sus mejillas enrojecieron dándole un aspecto apetecible a los ojos del rubio. Tomo una respiración profunda ante de animarse a hablar- Por lo menos deberías presentarte, antes de comenzar a coquetear tan, tan descaradamente, hump- sin se consiente sus labios hicieron un ligero mohín indignado, los zafiros parecieron brillar mientras lo miraban vorazmente, desafortunadamente Severus seguía ajeno a las intenciones reales* de rubio.

Ups, mi culpa,- el rubio se levantó he hizo un leve reverencia, tomo entre sus manos una de las de Severus y dio un beso educado en los nudillos- Sergei Cristoff a tus servicios.

Adulador, Severus no pudo evitar sonreír, el hombre que tenía delante era astuto, un perfecto Slytherin eso era seguro y eso era claramente entretenido, el rubio tenía un carisma arrollador, le recordó a cierto mocoso en ese aspecto, quiso alargar las espera y continuó sorbiendo su bebida,- Severus Snape –dijo al fin, dio un pequeño asentimiento y se llevó el vaso nuevamente a los labios terminando rápidamente su bebida en cuestión de segundos, se podía decir que el fuerte alcohol estaban comenzando a reaccionar dentro de él. Sacudió su cabeza para aclarar su mente, ¿Qué diablos? Su resistencia al alcohol era alta, entonces ¿por qué se sentía tan desorientado?

Entonces, Severus ¿Qué es lo que estás buscando…?- la sonrisa en los labios del rubio era pecaminosamente sensual, Severus se relamió los labios bajo la atenta mirada de Sergei.

Yo… busco una distracción- respondió, su voz estaba un poco ronca, sus pupilas de dilataron, noto tardíamente que el alcohol no era el problema, sino su propio cuerpo, se sentía tan malditamente caliente, su frente se llenó de sudor y su manos se crisparon cuando las manos cálidas del rubio apretaron sobre una de ellas.

¿Distracción? – Sergei parpadeo y luego le dio una sonrisa perversa y bajo el tono de voz antes de responder- Yo soy muy bueno en ello. Digo, en distraer- la insinuación casi hizo que Severus se arrojara a los brazos de descarado rubio, maldición, se sentía avergonzado. Justo hoy tuvo que tener un golpe de calor, bien, era su culpa, olvido tomar sus pociones, pero él era un mago fértil perfectamente sano que también experimentaba súbitos golpes de lujuria inducido por la alta cantidad de hormonas, estar babeando por un perfecto desconocido no era algo de lo que sentir vergüenza

Yo… bueno…- aun así, a la hora de la verdad se sentía cohibido, el aún era casto, no quería ir a perder su castidad con alguien que no volvería a ver, y en primeras él no tenía intenciones de perder su castidad en un sucio bar, no señor, eso no, el pánico en su rostro fue evidente, Sergei no se desanimó, su sonrisa se ensancho.

Ssh, calma, solo te estoy ofreciendo mis servicios- dijo en tono suave al oído, un estremecimiento corrió a través del mago-No te forzare a nada, todo depende de lo lejos que estés dispuesto a ir-, comento el rubio, sus ardientes zafiros parecían desnudar al pocionista, los ojos color ónix observando a Sergei con cuidado. Como si de una serpiente se tratara, la cautelosa mirada hizo sonreír aún más al rubio, ¡Oh! Parecía que su mariposa negra no era tan fácil de engatusar después de todo.

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Para Asami El mundo de ensueño se desvaneció en los bordes, la oscuridad surgió y lo envolvió por unos instantes hasta que sintió su cuerpo nuevamente, se sentía debilitado, cuando abrió los ojos sus iris eran de un dorado deslumbrante y cuando los enfoco, noto que se encontraba en una habitación a oscura con varias máquinas monitoreando sus signos vitales- su mirada se estrechó con peligrosidad- se sentó en la cama quitando en el proceso varios cables, su cuerpo se sentía algo entumecido, pero no era tiempo para debilidades, era hora de cazar.

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Decidí cortar aquí el capítulo, tengo 6,000 palabras más del siguiente capítulo lo más tardar lo público el 27 que cumplo año, tengo un omake no sé si lo quieren como un oneshot o lo meto en esta historia, verán Harry se topa con Feilong en Hong Kong y tienen una noche de placer nada mas eso es todo, no hay argumento solo 2500 o algo asi de puro yaoi hard.

Oh, pregunta ¿quieren lemon de Sergei x Severus en su primer encuentro? O dejo la escena para otro capítulo. La parte de Asami fue cortísima pero lo compensare en el síguete capi disculpen por la espera es que me vi en la necesidad de tomar dos empleos para poder medio mantenerme, ufff gracias a dios aún vivo con mi madre.

Comenten que tal quedo. .