CAPÍTULO 20 Creerle o no creerle.

Los personajes de la saga pertenecen a SM, los que no conozcan de la saga son de mi loca cabeza, así también como la historia.

Agradezco a mis maravillosas betas por su ayuda en esté, proyecto espero que les guste el capítulo y dejen su maravillosos RR los cuales me motivan a seguir adelante con esta historia.

POV BELLA

Eran las seis treinta de la mañana y regresaba de correr, algo que no suelo hacer excepto cuando necesito aclarar mi mente. Hacía ya una semana que habíamos regresado de nuestras mini vacaciones en Cancún, y necesitaba ayuda para aclarar mis sentimientos hacía Edward. No podía sentir esto por él, lo que paso en Cancún se repite en mi mente constantemente. Desde entonces deje el trabajo, mamá se imaginaba lo que paso ya que nos conoce muy bien, y no me obligó a regresar.

FLASH BACK

Después de pelear con los chicos de que ni a Alice ni a Xime les pasaría nada, fue que nos dirigimos hacías las grutas para divertirnos un poco y así también dejábamos a mamá y Carlisle solos para que disfrutaran un poco de tiempo para ellos.

Era tan hermoso, con toda esa vegetación y el agua del lago era tan clara y daba tanta paz. Alice y Xime estuvieron sentadas un rato mientras nosotros nadamos, luego estuvimos jugando voleibol por un tiempo.

Empezó a obscurecer así que regresamos pero a Emmett se le ocurrió que fuéramos a un club nocturno, Alice y Xime se negaron a ir ya que estaban cansadas, Rose y yo nos fuimos a arreglar mientras Emmett convencía a mamá que dejará ir a Bree.

¿Chicas podemos pasar?— pregunto Emmett.

Adelante estamos presentables — venía con Bree.

Creo que tienen que ayudarla a que se arregle un poco más de lo normal— pero en la puerta estaba mi mamá.

Sin exagerar, creo que mejor no deberías Bree, solo quedan tres semanas para tu cumpleaños, ¿Por qué no esperar?

Mamá nosotras cuidaremos de ella te lo prometo todo saldrá bien — le dije para calmarla un poco.

Sí mami, estaremos al pendiente de ella— me ayudo Rose— Anda chaparra te vamos a arreglar.

Mi hermanita se había recuperado mucho de lo de su enfermedad, aunque Alice sufría cuando tenía que ir a acompañarla a sus sesiones con la psicóloga ya que había sido el primer amor de Jazz, estábamos arreglando a Bree parecía por lo menos dos años mayor, bajamos a la sala donde nos esperaban los chicos.

Era increíble como alguien podía verse tan bien con ropa normal y no de traje, aunque no me quejó de verlo con traje, Edward traía unos vaqueros y una polera negra y su cabello completamente desordenado, se veía por lo menos tres años más joven.

Pero que bellezas llevaremos, tendremos que estar al pendiente— dice Emmett sin quitarle la vista a Rose — nos vamos.

Emmett tomó el mando de la camioneta, llevando a Rose como acompañante, Riley y Bree están en el asiento de adelante, mientras Edward y yo compartíamos el último. Pronto llegamos al club donde milagrosamente nos dejaron pasar rápido.

Emmett, que gusto verte por este lugar hermano, y con semejantes bellezas ¿De dónde sacas tanta mujer hermosa? — dijo el tipo, que era igual o tal vez un poco más grande que Emmett, pasando su mirada por nosotras.

Estas mujeres son para ti intocables Félix, a ellas se las respeta. — dijo Emmett tapando a Rose, ya que el tipo no le quitaba la mirada — ¿Por qué mejor no dejas que pasemos a divertirnos?

Después de eso no volvimos a ver al tipo. Nos tomamos unas cuantas bebidas, mientras Bree y Riley bailaban, Rose con unas copas de más le pregunto a Edward como le había hecho para dejar a su mujer fuera de nuestros planes, y la verdad se lo agradecí ya que yo también tenía curiosidad.

Le dije que venía por negocios y que si la traía lo más seguro es que terminara perdiendo el negocio así fue que la deje gritando Dios sabe que cosas y la guacamaya de su madre asiéndole segunda— dijo Edward.

Emmett, tomo su caballito de tequila tomándoselo hasta el fondo — Dejemos esos malos pensamientos y vayamos a divertirnos, anda nena vamos a menear el bote*— dijo halando a Rose a la pista.

Bueno quedamos solo nosotros, ¿te gustaría bailar conmigo?— me pidió Edward.

Claro, vamos— nos acercamos a la pista, y empezamos a bailar con Justin Timberlake de fondo con su canción Love Stoned una de mis favoritas, la verdad creo que estoy algo borracha ya que mi cuerpo ha tomado el mando y mi cerebro se ha desconectado y empezó a deslizarme por el cuerpo de Edward.

Edward me da la vuelta y por lo visto no soy la única que ha perdido la cordura, Rose le está mostrando sus mejores pasos a Emmett. Edward llama mi atención pegándome a su cuerpo y dejando sus manos en mis caderas, es cuando soy consciente de lo que se está presionando en mi espalda baja, y como he dicho mi cuerpo tiene el control y me presiono contra él haciendo que suelte un gruñido presionándome más a su cuerpo y sus labios están en mi cuello.

Joder me estas volviendo loco — dice con voz ronca en la base de mi cuello siguiendo por mi clavícula, apenas soy consciente que nos movemos fuera de la pista, ya no logro ver a Rose y Emm. Nos alejamos un poco de la gente y Edward abre una puerta — no sabes cuánto deseaba hacer esto.

Nuestros labios se unieron, mientras nuestras manos cobraban vida propia. Soy empujada a la pared más cercana, yo también lo deseaba, para que engañarme, sufrí horrores el día de su boda, y fue entonces cuando me di cuenta lo que estaba haciendo.

Las manos de Edward estaban por todos lados pero aun así logre detenerlo.

Espera Edward, detente — aun así sus labios seguían pegados a mi piel detrás de mi oreja, en esa parte tan sensible en mi — esto está mal Edward, tú eres un hombre casado, no está bien. —Dije con la voz entre cortada empezando a perder la cordura de nuevo cuando dio un tirón al lóbulo de mi oreja.

Soy casado pero no soy feliz, si me case fue por descubrí ciertas cosas de esa bruja, por favor Bella tú también lo deseas — dijo frotándose en mí justo donde lo necesitaba y eso fue todo lo que tuvo que hacer y caí rendida soltando un gemido largo.

Me subió más haciendo que envolviera mis piernas alrededor de su cintura, haciendo una deliciosa fricción entre nuestros cuerpos mi falda estaba por mi cintura, mientras sus manos se encargaban de mi top del cual no llevaba nada de bajo.

Eres tan suave, pareces de porcelana— tomo uno de mis rosados pezones, y mis ojos quedaron en blanco, acerque mi pecho hacia él, ofreciendo todo de mí, le ayude a deshacerse de sus pantalones y bóxer, dejando al descubierto su erección.

Dime pequeña ¿Estás lista para mí? — dijo juguetón volviendo su atención a mis pechos, sus manos empezaron a descender por mis costillas y caderas, deteniéndose en mi bajo vientre y perdiéndose entre la unión de mis muslos — Dios Bella estas empapada preciosa, mi imaginación no te hace justicia.

Edward por favor — me retorcí entre sus brazos a causa de esa caricias, Dios es tan mágico con esas manos, sus dedos se encargaban de mi clítoris mientras su boca estaba a cargo de mis pechos.

Cielo te prometo que la próxima vez será distinto pero ya no soporto esto, te necesito — sentí como la punta de su erección hacia presión en mi entrada, empezó poco a poco a entrar en mí, debo decir que Él es el segundo con el que me encuentro físicamente, y era mucho más grande y había pasado tiempo así que si dolió un poco, aunque no como la primera vez— joder nena estas tan apretada.

Yo no podía hablar, empezó a repartir besos por mi cara, moví mis caderas y Edward empezó a moverse, sus estocadas eran rápidas, me estaba volviendo loca, su boca estaba en todas partes, sus embestidas cada vez eran más rápidas podía sentir como se acumulaba la presión entre mis piernas.

Dios Edward, más rápido, por favor— no sé cómo pasó, pero él aumentó sus acometidas y la profundidad, esto era alucinante, estaba segura que no duraría mucho.

Eso es cariño vente para mí — y lo hice fue tan fuerte, tan mágico que Edward tuvo que besarme para callar mi grito, él siguió después de mí.

Después no sé cómo fue que llegamos a la casa sin los chicos, pero al día siguiente desperté entre sus brazos y la sensación fue agradable, pero algo que no volverá a pasar. Me deshice de su brazo poco a poco, estando libre de éste, hui como vil ladrona de su cuarto, después de eso trataba de no estar sola en la misma habitación que él.

FIN DEL FLASH BACK

Sí, amanecí en sus brazos y fue absolutamente maravilloso pero, la culpa no puede conmigo, él pude decir que no quiere a Vanessa pero aun así es un hombre casado y lo que pasó en Cancún no se volverá a repetir.

Al entrar a casa aún está en silencio siguen dormidas y Bree que se encuentra de vacaciones ahora es la última en despertarse. Llegue a mi habitación, tenía que ducharme y salir a buscar trabajo.

Estaba cambiándome cuando se escucharon risas, conocía bien esa risa y era mamá y por lo que podía escuchar Carlisle estaba con ella, prácticamente vivía aquí desde que volvimos. Entré a la cocina donde Rose preparaba el desayuno.

— Buenos días atleta, ¿Cuantos kilómetros fueron está mañana? — me dice sin voltear de la sartén donde fríe un poco de tocino.

— Buenos días hermanita, hoy solo fueron pocos no te preocupes, ¿Alice está en casa o con Jasper? — Le pregunto mientras tomo un gran vaso de jugo de naranja.

— Corrección Jasper está en esta casa- ok, me giro hacia la barra de desayuno y lo único que veo son decenas de platos con hotcakes, huevos revuelto, espera, esos son chilaquiles — ¿Desde qué hora estas guisando?

— Empecé cuando te fuiste a correr hoy no voy a ir a trabajar así que tengo mucho tiempo libre — ok Rose no suele cocinar porque si, camino hacia ella y le quito el batidor de la mano ya que empieza a hacer mezcla para panquesitos.

— Ok aléjate de ese batidor, hay suficiente comida para un batallón, es suficiente — se escucha la puerta y entran Alice, mamá, Carlisle y Jasper.

— Genial, mi mariposita y yo tenemos mucha hambre — sin dar crédito a lo que vemos, Alice toma un plato y se sirve de todo.

— Chicas, hoy voy a viajar a San Francisco a checar unas cosas, lo más probable es que me quede unos días allá, así que por favor pórtense bien. Jasper se va a quedar los días que yo no este.

— Y yo pasare todos los días, y espero que no sean muchos.

Empezamos a bromear con ellos mientras que Alice comía con singular alegría de todo lo que Rose había preparado, cuando se terminó el desayuno los que iban a trabajar partieron. Estaba lista para irme a buscar trabajo, ya no podía estar en casa ocultándome, Carlisle no sabía el motivo por el cual había dejado a Edward y yo quería que así siguiera. Salía de mi casa en mi auto cuando de repente un auto gris, más que conocido para mi me obstruyo el camino.

- Bella, por favor- empezó a decir cuando empecé a subir mi ventanilla- tenemos que hablar de lo que pasó, no puedes seguir así- empiezo a retroceder con el carro- ¿Tan siquiera te has puesto a pensar que no utilice protección esa noche?

Al escuchar esto frene en seco, ¿Qué carajos había hecho? ¿Soy una completa idiota? ¿No pude haber quedado…? No es posible…

Pov Emmett

Llegué a la oficina como se me hizo costumbre después de nuestras vacaciones, fue un buen viaje hasta que se me ocurrió llevar a las chicas de noche loca, si todo iba bien hasta que se me ocurrió hacer lo que Carlisle me había prohibido hacer. Si señoras y señores caí en la tentación carnal, si me acosté con Rose, solo que no podía sacármela de la cabeza y no solo de la de arriba, cada noche recordaba ese momento, es por eso llego temprano a la oficina y cuando tengo que hablar con ella, lo hago a través de Angie enviándole todos los documentos para que los firme. La evitare todo lo que pueda. Lo bueno es que tengo un viaje que hacer a New York así me alejare de ella.

— Valla estamos a día jueves y tú sigues llegando temprano, ¿acaso estas enfermo? — Me pregunto Angie que dejaba mi correo en mi escritorio — Jared tenía un almuerzo con los de la asociación de arquitectos, pero él esta con los últimos preparativos de su boda, te toca ir a ti.

— Si está bien, me podrías pasar los últimos planos del edifico en New York quiero echarle un último vistazo — Angie solo asintió.

El trascurso de la mañana fue tranquilo me sorprendió que Rosalie no llegara a su hora habitual, mi puerta estaba entre abierta y pude escuchar lo que le decía a Angie, venia de hablar con los bancos y hacer algunos trámites, pregunto por Jared pero como los últimos días él no se encontraba, no podía seguir aquí así que hui.

— Angie voy a salir, estaré a tiempo en el almuerzo. Hola Rosalie — dije mientras me dirigía hacia el ascensor, mientras lo esperaba escuche algo interesante

— Por cierto tengo una cita con uno de los proveedores en la tarde, quiere ver si nos interesa trabajar con ellos, vendrá por la tarde, se llama — lo malo es que llego el ascensor y tuve que subir pero alcance escuchar el nombre pero no el apellido — Mark — había varios Mark solo esperaba que no fuera el que creía.

Iba para el almuerzo, en el camino hacia el restaurant empezó una canción de Bruno Mars, "When I was your man", me recordó a Rosalie, ella se merece todo eso que dice la canción. Alguien que le de flores, darle toda la atención que se merece, pasear con ella de la mano y muchas cosas que no puedo ofrecerle, yo no podría hacer lo que hace mi papá.

Yo no sabría sobrevivir con lo que paso con mamá, los primeros meses papá parecía ausente estaba muerto en vida, el amor que profesaban mis padres era épico, se idolatraban. Cuando mamá murió yo cambie, no tomo enserio a las mujeres con las que me acuesto porque no quiero sentir algo hacía ellas y porque estaba seguro que no encontraría a la adecuada, pero la última semana me lo he replanteado, al estar con Rose.

Llegue al restaurante para el almuerzo, para mi sorpresa Rosalie estaba ahí.

— Hola, pensé que no llegarías — dijo saludando.

— Ángela no me dijo que vendrías, pensé que solo estaría yo.

— Si te molesta verme aquí, puedo irme tengo cosas que hacer — dijo mientras empezaba a caminar, la tome del brazo.

— No seas ridícula — dije mientras que Rose me quitaba la mano de su brazo.

— ¿Qué no sea ridícula? En esta última semana es lo que parece, es como si te molestará mi presencia en tu oficina, si ya no me quieres en el trabajo mejor despídeme — la voz de Rose fue en susurros ya que no quería dar un espectáculo en el restaurante.

— No te voy a despedir, claro que no, solo que he tenido mucho trabajo y no puedo retrasarme más de lo que ya estamos, gracias al viaje que hicimos todos a Cancún.

Ella iba a pensar a decir algo pero llegaron las personas de la asociación, almorzamos con ellos ya que están interesados en invertir en nuestra constructora, quedamos en tener una cena ya cuando Jared este libre del compromiso de la boda así se podrían tomar decisiones.

— Bueno le diré a mi asistente que se comunique con la de ustedes para saber cuándo esta tu socio de regreso de su luna de miel — dijo el presidente de la asociación.

— Claro estaremos en contacto — Dije con mi mejor sonrisa.

Nos despedimos y vi como Rose se dirigía hacia la calle a tomar un taxi, era extraño que ella no trajera su auto, y no la voy a dejar regresar a la oficina sola, cuando el chico del estacionamiento trajo el mi auto, la vi esperando aun.

— Sube Rose yo te llevo.

— No, gracias. Para que me ignores todo el camino mejor me voy en un taxi — dijo mientras esquivaba mi auto, esta mujer me sacaría canas. Baje del auto y doy gracias a las diosas de los vestidos de que este día Rose optará por pantalones, estaba de espaldas a mi así que no pudo verme cuando la tome en brazos y la subí al auto — ¡Bájame Emmett! No quiero irme contigo, sé cómo son las cosas, es una noche con el conquistador Cullen y esa noche ya pasó así que déjame en paz.

— Deja de hacer berrinches Rose y quédate quieta — esto me estaba sacando de mis casillas, trate de ponerle el cinturón de seguridad pero la señorita yo sola puedo con el mundo me dio un golpe en la mano — deja de golpearme o esto termina en otra parte de la ciudad Rosalie.

— No, olvídalo, tú ya tuviste tu oportunidad de probar este cuerpecito, y ya no se repite — bufe pero tenía una idea, me acerque a ella acorralándola en el asiento esto era tan tentador, y más oliendo su fragancia a jazmines.

— Lo que tú no sabes es que el conquistador Cullen, repite con quien le gusta— dije mientras atrapaba su lóbulo de su oreja, joder esto se me puede salir de las menos, mejor contrólate Emm – más te vale que te quedes quieta y no hagas locuras — cerré la puerta del copiloto, el camino fue en silencio total.

Llegamos a la oficina y tomamos el ascensor, lo único que se escuchaba era la musiquita de fondo. Cuando el ascensor abrió sus puertas, mostro a una de las personas que odio más en la vida, Mark Sloan. Al igual que yo, era un mujeriego de primera. ¿Qué hacia ese imbécil en mi constructora? Mi sorpresa fue mayor aun, cuando Rose, mi Rose se acercó a él.

— Hola Mark, disculpa la tardanza pero surgió un contratiempo — dijo volteando a verme — ya conoces a Emmett Cullen, es uno de los dueños.

— Claro que sí, me quito varias novias, ¿no es así Emmett? — me extendió la mano para saludarme.

— Sloan ¿Qué se te ofrece en mi empresa?

— Bueno tengo dos razones, una tal vez te convenga y la otra es robarte a esta maravillosa mujer — dijo tomando de la cintura a mi Rose. Empecé a ver todo rojo si no retiraba su mano aquí va a correr sangre…

Pov Vanessa

Mi habitación se ve tan grande y llena de cosas, todo lo que una mujer podía desear, ropa, zapatos, bolsos y perfumes de marca, y de más cosas, cosas materiales, esta era igual a la que tenía en lo de mi padre, igual que en el instituto en Londres, todas son iguales, incluso esta de casada, aunque todas estas vacías de amor, de cariño. He tratado de aparentar la mujer que mi madre desea pero que me trajo esto, un matrimonio fracasado con un hombre que creí amar, pero que me odia y yo igual, y al que verdaderamente amo y del que estoy esperando un hijo me desprecia y no quiere saber nada de mí y mucho menos de su hijo.

—¿Otra vez llorando? En fin necesito que firmes estos documentos y que estés consciente de lo que va a pasar después de esto, no podrás salir del país, y que vas a testificar a nuestro favor — dijo Edward — Matt apelara que tú nos ayudaste y que estabas en Londres cuando tu madre planeo todo pero, te recuerdo que aun así se encuentra una cuenta en Las Bahamas a tu nombre y por eso no nos podemos hacer responsables.

— Te dije que no sé nada de esa cuenta, mi madre la debe haber puesto a mi nombre, lo único que tengo es lo poco que pude ahorrar yo y no es mucho ya que me bloqueaste las tarjetas — dije mientras me limpiaba las lágrimas, no quería tener más problemas con los Cullen, lo único que quería era salir de esta pesadilla en la que me había ensartado.

— Acaso querías que te las dejara abierta para que me robaras más de lo que ya lo has hecho, ¿Estás enferma? te ves muy pálida — claro que lo estaba no había dormido mucho y había vomitado lo poco que desayune y creo que es hora de que Edward se entere.

— Estoy embarazada, y tranquilo que no es tuyo.

— Claro que no es mío hace meses que no te toco, espero que cuando firmemos el divorcio menciones que no es mío — dijo taladrándome con la mirada — ¿Ya viste algún doctor? le puedo decir a mi papá que…

— No te preocupes, este bebé no llegara a estar cuando nos divorciemos — dije con odio, si el padre del mocoso no lo quería, yo porque si iba a quererlo

— ¿Qué? Tal vez ese pequeño no sea mi hijo pero no lo voy a permitir que termines con su vida. Hablare con Jasper y mi padre, no permitiré que termines con una vida inocente, tienes prohibido salir de este departamento.

— No tienes derecho sobre él Edward, ni siquiera es tuyo y no lo quiero tener.

— Te lo advierto, como te hagas daño para perder al bebé, te las veras con mi abogado y bien sabes que puedo ganar así que no se te ocurra hacer nada — se dio la vuelta dejándome en la habitación.

Hace dos meses que Edward descubrió los malos manejos que hacia mi madre en la fundación que ellos crearon en beneficio del cáncer, yo sabía que ella hacia eso pero nunca me dijo que una de las cuentas estaba a mi nombre, sé que alguien en los bancos le ayuda, pero no se quien exactamente, y la verdad no quiero tener problemas con los Cullen. Mi esposito me dijo que si cooperaba con ellos me daría una cuantiosa cantidad de dinero y que ellos me ayudarían a salir de este embrollo, pero todo mi buen humor se vino abajo cuando me entere de mi embarazo, y Alec que en cuanto se lo comunique, me dijo que no tenía intenciones de tener algo serio conmigo. Seguí con mis pensamientos hasta que caí en un sueño profundo, desperté con el tono de llamada de mi celular.

— Diga.

— Por dios niña estas dormida — esa era la molesta voz de mi madre, si supiera lo que se le avecinaba — tenemos que vernos ya.

— No puedo madre, estoy muy ocupada, si quieres podemos hablar por aquí — no podía decirle que Edward me tenía prácticamente encerrada y que planeaba traicionarla — dime que se te ofrece.

— Vanessa no me saques de mis casillas, necesito hablar contigo, es urgente.

— ¿Sabes que mamá? no puedo ir a verte en estos días, aparte Edward me cancelo todas las tarjetas ya y me quito el auto, así que ando en el metro — se escuchó la puerta de nuevo eran Carlisle, Jasper y Edward — lo siento, hablamos luego Irina — los tres hombres se me quedaron viendo.

— Este es el acuerdo para el divorcio, léelo y fírmalo, mi papá y el Doctor Jack vienen a revisarte — empecé a leer el dichoso acuerdo y decía que si atentaba contra en escuincle no recibiría nada.

— Esto no es justo, yo no quiero tener a este bastardo, es más no es tú hijo, el padre no dejaría que tú te quedaras con el bastardo.

— Deja de gritar como loca y sigue leyendo, Alec me ha cedido todos los derechos sobre el bebé — dijo. No podía creer lo que decía ese imbécil, no podía hacer eso — yo tendré la custodia de mi hijo, como vuelvas a llamarlo bastardo…

— Edward, tranquilo hijo — dijo el patriarca Cullen — ella no se puede alterar necesitamos ver cuánto tiempo tiene de embarazo.

Edward salió de mi recamara dejando a Carlisle y al doctor, me hicieron una prueba de embarazo en la cual se vio que tenía diez semanas de embarazo, el doctor me dio unas cuantas vitaminas y el ácido fólico, leí bien el acuerdo y no tenía escapatoria tendría que tener al bastardo si no perdería todo lo que tengo, me dejaron sola de nuevo y le mande un mensaje a mi madre y me marco enseguida.

— Estoy en un problema Vanessa, necesito que me ayudes, sé que no te dejan salir y eso me beneficia.

— ¿Cómo carajo te enteraste de eso? no me digas fue el imbécil de Alec.

— Sí, tu amante me lo dijo, ahora, pon atención a lo que voy a decirte — dijo y empezó a decirme lo que quería, me convenía estar bien con ambas partes, si algo salía mal con los Cullen, con mamá estaría bien, podía estar de ambos bandos y se cómo enterarme de todos los movimientos de esas tipas, tenía a la persona adecuada para el trabajo y sé que ella no me fallara…

Pov Edward

No sé cómo fui tan estúpido de casarme con esta mujer sin sentimientos, por más que ese bebé no sea mío lo protegeré contra viento y marea, Alec se ira a Italia donde Aro le entregará el poder de las empresas que es lo que él siempre quiso, otro que no merece el derecho de ser padre, me dijo que no quería ver ni saber nada del niño. Estaba en esos momentos cuando Bella salió del consultorio médico.

— ¿Qué paso? ¿Qué te dijeron? ¿Estás embarazada? — estaba pidiendo a los dioses que ella me diera a mi segundo hijo, porque el de Vanessa, aunque no sea de mi sangre, lo será siempre y a ambos los querré por igual, fue cuando me di cuenta del aspecto de Bella estaba pálida — dios si estas embarazada

— No, solo tengo un poco de anemia y bajas las defensas, puedes estar tranquilo- se puso de pie.

— Bella, espera, yo deseaba que si lo estuvieras, Bella quiero que me des una oportunidad de conquistarte, sabes que desde que te vi la primera vez en la oficina me gustaste, sabes que me case con Vanessa para descubrir lo que paso con mi mamá, solo te pido una oportunidad.

Bella bajo su cara, estábamos en la mitad del hospital, y no me decía nada, la trataste como una cualquiera Edward, te la tiraste en un club nocturno como crees que iba a reaccionar, a saltar a tus brazos.

— Edward, tu aun no estas legalmente divorciado, y es algo que le prometimos a papá, no destruir un matrimonio, sé que tu matrimonio estaba basado en una venganza pero yo me sentiría mal si accedo a salir contigo, lo estaría defraudando, podemos ser amigos en ese tiempo si te parece y tal vez eso nos lleve algo más adelante…

Gracias por leerme amores míos, nos leemos pronto ;)