Capítulo 21

Ninguno de los dos jóvenes podría decir cuánto tiempo duraron fundidos en ese abrazo hasta que se separaron, Syaoran comenzó a recorrer el lugar con su mirada tratando de recordar lo que había pasado, no comprendía nada de ello, en un segundo estaba hablando con su padre y su hermano, y al siguiente estaba mirando a sus amigos con Sakura abrazada a él

—¿Qué paso?, ¿Por qué estoy aquí? — preguntó mirándolos, se dio cuenta de que tanto Takumi como la hermana de Ryu continuando llorando —¿Cómo es que estoy aquí otra vez? —

—cálmate un poco Syaoran, te lo explicare, ¿recuerdas cuando estábamos en la biblioteca de Takumi y encontramos un texto que explicaba como devolver la vida a los muertos? — contó Eriol con calma mirando al joven chino, este asintió, esperando que no fuera lo que comenzaba a pensar, de pronto se dio cuenta de algo, en el suelo junto a él, estaba esa misma carta, la tomo entre sus manos para después pasear su mirada con todos sus compañeros, cuando observo con más atención a su primo Lian, se dio cuenta que este sujetaba a un inconsciente Ryu, su mente comenzó a atar cabos, hasta que se dio cuenta de lo que había pasado

—¡están locos!, ¡Cómo pudieron dejarlo hacer esto! — explotó finalmente Syaoran separándose un poco de ellos, todos lo miraron sorprendidos, sin embargo, la hermana de Ryu tomo su reacción con calma y se acercó a él para hablar

—Ryu hizo esto por propia voluntad, mi hermano entendía las consecuencias de lo hizo, estoy segura que él no quería que te sintieras mal por ello, o que culparas a os demás— explicó la chica mirando directamente a los ojos del joven chino, este se clamo un poco, pero aún se sentía molesto

—intente detenerlo Syaoran, todos lo intentamos, sin embargo, Ryu estaba mortalmente herido, si no hubiera intercambiado su vida por la tuya, moriría— intervino Sakura con voz conciliadora tomando las manos del chico entre las suyas, este miro sus manos entrelazadas mientras su mente comenzaba a calmarse, comenzaba a pensar con mayor claridad lo ocurrido, pero aun no quería aceptarlo, le resultaba extraño pensar en que la vida de ese sujeto fuera ahora la suya, respiro profundo antes de clavar su mirada en Haru

—aun así, debieron detenerlo, yo sé lo que es vivir sin un hermano y no hubiera querido que ese dolor lo sufriera alguien más, seguramente debes odiarme por la decisión que tomo tu hermano—

—no hay nada que odiar, el hecho de que haya dado su vida para salvar la de alguien más hace que me sienta muy orgullosa de él— finalizó antes de desviar su mirada del grupo, Syaoran quiso continuar sin embargo de pronto se quedó sintió un fuerte dolor en su cuerpo por lo que lo único que salió de su boca fue un quejido

—no te preocupes Syaoran la ambulancia ya está aquí, es hora de trasladarnos de este lugar— señaló Lian Li mirando llegar a los paramédicos quienes los llevaron al hospital para atender a los heridos, tiempo después llegaron a su destino, Sakura fue llevada a una camilla para atender las heridas que su pelea contra Tian Ming, fue forzada por las enfermeras a permanecer en la camilla a pesar de sus ganas de salir de ahí para ver a Syaoran quien estaba cerca del lugar siendo examinado por un doctor, después de haberlo visto morir frente a ella quería pasar el mayor tiempo posible a su lado

—debes permanecer aquí hasta que el doctor lo señale Sakura, se cuánto quieres salir de aquí, pero créeme que es mejor hacerle caso— aconsejo Yukito quien se encontraba con ella, estaba algo cansado por el gasto de energía mágica de Yue, sin embargo, se obligaba a estar despierto para su amiga, Kero tambien se encontraba con ellos, con la diferencia que el pequeño guardián si estaba durmiendo en el regazo de Sakura —debemos esperar que tus heridas sanen un poco—

—no duelen tanto como no estar al lado de Syaoran en este momento— replicó la joven maestra de las cartas

—lo entiendo, pero créeme que al joven Li no le gustaría que ignores tus heridas, él está bien, fui a verlo hace un par de minutos, todos están bien, aunque el muchacho llamado Takumi volvió a desmayarse— relató el guardián de la luna mostrando algo de preocupación por ese joven, desde que las ambulancias habían llegado, el hombre había perdido el conocimiento al menos tres veces en todo el trayecto, tenía a un par de doctores revisando su caso

—¿nadie sabe lo que le sucede? — preguntó la joven preocupada

—la reencarnación de Clow tiene un par de teorías, él piensa que se debe al gasto de energía mágica que uso en la pelea, la hermana de Ryu respalda su teoría, según sus palabras, el joven uso magia que jamás había puesto en práctica, eso debió debilitarlo en demasía—

—espero este bien, ya son demasiadas perdidas por toda mi vida— mencionó la chica apretando la sabana que la cubría mientras sus recuerdos regresaban hacia Ryu, nunca lo olvidaría eso estaba claro, él fue un gran amigo y haberlo perdido fue bastante doloroso para ella, de pronto una voz la saco de sus pensamientos, levanto la mirada para encontrarse con su hermano mayor Touya quien se acercaba a ellos rápidamente, detrás de él venía Nakuru junto con Spinel, los tres mostraban heridas producto del ataque que habían sufrido, su hermano llevaba un brazo vendado y parecía cojear de la pierna izquierda, la guardiana llevaba un parche en su frente junto con varios moretones en sus brazos, Spinel parecía el más herido de los tres, debido a que dos de sus pata estaban vendadas junto con una de sus alas

—Sakura, ¿estas bien? — preguntó el mayor rodeando a su hermana con sus brazos en un fuerte abrazo, esta cerro los ojos disfrutando de la muestra de afecto, necesitaba eso desde hace mucho

—yo debería preguntar eso Touya, Yamazaki nos dijo lo que trataron de hacerles—

—no fue mucho, no buscaban matarnos, pudimos defendernos hasta que tuvimos que huir, estuve totalmente preocupado por su seguridad, ¿Qué ocurrió? — Yukito comenzó a contarles todo lo ocurrido en las últimas horas, después de un largo momento termino de contarle —no puedo creer que eso ocurriera con el mocoso y menos aún, lo que hizo Ryu—

—todos nos negamos, pero no pudimos hacerlo cambiar de opinión, su herida estaba bastante avanzada como para poder salvar su vida— dijo el guardián de la luna, Sakura dirigió su mirada hacia donde recién estaba caminando la hermana de Ryu, desde que habían llegado ahí no se había acercado a ella, no la culpaba, seguramente los odiaba por la decisión de su hermano, aunque ella hubiera jurado que no sentía nada de eso

—esa chiquilla es la hermana de Ryu, ¿verdad? — cuestionó el Kinomoto mayor siguiendo la mirada de su hermana

—sí, ha estado todo el tiempo junto a Takumi, después de todo el tambien necesita ayuda— dijo Sakura sin dejar de quitar su mirada de la chica —tal vez puedas ir a ver lo que le sucede, ningún doctor sabe con exactitud porque se ha desmayado tantas veces— Touya la miro antes de asentir retirándose hacia donde se encontraba el otro joven, después de que se fuera los demás se retiraron un poco para dejar que Sakura descansara un poco, muy a su pesar sus ojos comenzaron a cerrarse por el cansancio por lo que sucumbió al sueño, cuando despertó el lugar estaba en completo silencio, miro hacia el reloj que colgaba de la pared más cercana, este marcaba las cuatro de la mañana, eso explicaba el silencio tan profundo del lugar, se levantó de su cama sin prestar atención al dolor punzante en su cuerpo y comenzó a caminar hacia la habitación de Syaoran, se sorprendió al ver la luz de la habitación encendida por lo que entro, el susodicho se encontraba mirando por la ventana perdido en sus pensamientos por lo que la chica se acercó tocando su hombro sobresaltándolo, Syaoran la miro con sorpresa por unos instantes antes de envolverla en sus brazos con fuerza

—Sakura, me alegra que estés bien— susurro al oído de la chica, esta asintió mostrando una pequeña sonrisa

—yo estoy aliviada de poder escuchar tu voz una vez más—

—hable con la hermana de Ryu hace un par de horas, lo único que dijo fue que no había nada por lo que pedir perdón y después se alejó para continuar cuidando de Takumi— dijo Syaoran separándose un poco de la chica, pero sin romper el abrazo

—seguramente lo está pasando mal, incluso yo no puedo dejar de pensar en Ryu— Sakura volvió a esconder su rostro en el hombro del chico

—yo tampoco, es solo que todo lo que ocurrió aun esta confuso en mi cabeza, el dando su vida por mí, suena tan irreal, sobretodo tomando en cuenta que nuestra relación jamás fue buena— Syaoran tomo el rostro de la chica para limpiar las pequeñas lagrimas que comenzaban a asomarse por sus ojos, después la volvió a envolver entre sus brazos —¿sabes una cosa?, tal vez creas que estoy loco, pero cuando estuve murto, pude ver y hablar con Hien y con mi padre—

—¿en serio?, eso debió de haber sido muy lindo— Sakura sonrió al escuchar eso, sabía que el joven no mentía

—fueron sentimiento encontrados, estaba feliz de verlos, pero al mismo tiempo triste por el motivo por el cual estaba con ellos, tal vez creas que estoy loco, pero lo que te digo es verdad—

—claro que no pienso eso, te creo por completo en lo que me dices, ¿Cómo es tu padre? — preguntó la chica con curiosidad mientras ambos jóvenes tomaban asiento en un costado de la cama

—lo que decían mis hermanas era cierto, somos idénticos a él y me agrada que me vaya a parecer más él en un futuro— respondió el chico con una sonrisa melancólica, la sonrisa que su padre le había mostrado cuando lo vio por primera vez en ese lugar extraño sería un recuerdo que jamás olvidaría

—jamás me dijiste como se llamaba— señaló Sakura recordando ese detalle, jamás habían hablado de su nombre, ni siquiera cuando hablaban de sus familias

—cierto, mi padre se llamaba Hien, fue mi hermano quien heredo su nombre— el recuerdo de ambos hombres fallecidos le hacía llenarse de tristeza, pero al mismo tiempo le hacían estar feliz, ahora ya sabía lo que ambos sentían por lo que llego a la conclusión de no sentirse culpable por su muerte nunca más, aunque ahora tenía otro peso sobre su espalda, la muerte de Ryu

—eso es lindo, ¿tú de quien heredaste el nombre? — continuó preguntando la joven, en su mente estaba decidida a saber todo lo que pudiera del muchacho, lo que había ocurrido hace algunas horas le mostro que lo más importante era llegarse a conocer por completo

—me llamaron Syaoran debido a que ese era el nombre de mi abuelo, aunque fue algo bastante sorpresivo para todos, todos creían que yo terminaría llamándome Hien, aunque supongo que la noticia de que mi madre esperaba gemelos les hizo replantearse las cosas— respondió el muchacho

—me alegra que te llamaras Syaoran, de alguna forma no puedo imaginar que el chico del que me enamore se llame Hien— soltó Sakura soltando una ligera risa, cosa que Syaoran secundó al mismo tiempo que entrelazaba sus dedos con los de ella, de esa forma continuaron platicando hasta el amanecer, al mismo tiempo el día comenzaba en todo el hospital donde Touya Kinomoto se encontraba hablando con Haru Ishitaru y Meiling del estado del joven japonés que yacía en la cama del hospital aun inconsciente

—¿estás hablando enserio? — preguntó la muchacha china mirando al hermano de Sakura con sorpresa

—si, al parecer la magia que uso drenó por completo su poder mágico, la causa de sus desmayos continuos es debido a que su cuerpo está adaptándose a lo que ocurrirá de ahora en adelante, vivir como una persona sin poder mágico— explico el medico Kinomoto volviendo su mirada al joven que yacía inconsciente en la cama del hospital, sabía lo que ocurría con el chico, debido a que lo mismo le había pasado a él cuándo decidió traspasar su poder mágico al guardián de la luna hace ocho años

—sabía que eso pasaría— dijo Haru cruzándose de brazos, a pesar de que eso nunca lo había visto en sueños, Takumi ya le había hablado de lo que ocurría si excedía su resistencia, lo que hizo esa noche por protegerlos era lo que no debió hacer

—¿entonces Takumi no podrá volver a usar magia? — continuó preguntando Meiling con temor, perder su poder mágico podría hacer caer al chico en una profunda tristeza

—el poder podría volver, pero en su caso lo veo casi imposible, sobre todo después de escuchar lo que ustedes me dijeron que hizo hoy—

—pero debe haber algo que podamos hacer para ayudarlo, ¿verdad? — la voz de la muchacha china se escuchaba llena de desesperación por lo que le ocurría al joven japonés, quería hacer todo lo posible por ayudar a Takumi

—no hay nada que se pueda hacer— la voz del joven hizo que las tres personas que se encontraban en su cuarto lo miraran con sorpresa, Takumi trato de enderezarse un poco para hablar un poco más claro —sabía lo que ocurriría si hacia eso y no me arrepiento—

—Takumi, me alegra que estés bien— dijo Haru lanzándose hacia el joven para abrazarlo, al mismo tiempo que las lágrimas salían de su rostro, había pasado varias horas fingiendo ser fuerte frente a las demás personas, pero estar junto a él hacía que la tristeza que llevaba a cuestas por la reciente muerte de su hermano saliera a flote, el japonés la rodeo con sus brazos con fuerza, se sentía demasiado débil, sin embargo, sentía la obligación de estar s su lado

—¿Por qué lo hiciste Takumi? — cuestionó Meiling mirándolo con dureza, estaba aliviada de verlo despierto, aun así, aun no podía creer que el hombre se hubiera sacrificado de esa forma por protegerlos

—no quería que salieran heridos, debía protegerlos a toda costa y si te soy honesto, no me arrepiento, además de esa forma ahora somos iguales, solo dos personas sin magia— señaló aliviado, la hermana de Ryu se separó un poco de él, por lo que el chico pudo respirar con fuerza antes de verse rodeado de nuevo, ahora por los brazos de Meiling

—no debiste hacerlo, podíamos cuidarnos solos—

—lo sé, pero tenía me había prometido no dejar que nada los lastimara, ni a ti, ni a Haru, eso fue algo que le prometí a Ryu— se excusó mirando con profunda tristeza a la muchacha japonesa, Touya miraba lo que ocurría en silencio, dejando de lado lo que Ryu había hecho hace tres años, el chico le caía bien, por lo que haberse enterado de su muerte le había afectado, sin decir nada salió de la habitación, encontró a Yukito durmiendo en una de las camas del lugar, en la habitación de al lado, se encontraba Nakuru hablando con Eriol, quien estaba postrado en otra cama con su brazo enyesado

—Kinomoto, Nakuru me dijo dónde estabas, ¿lo que le ocurre a Takumi es lo que me temo? — preguntó el hechicero ingles provocando que la guardiana se levantara de su asiento y fuera a abrazar a su pareja

—el sujeto no podrá volver a usar magia, aunque si te soy honesto, no pareció afectarle mucho la noticia, al parecer él ya sabía lo que le ocurriría—

—Takumi no parecer ser de la persona que hacen movimientos imprudentes, así que lo que le ocurrió seguramente fue planeado por él—

—supongo, chico tengo una pregunta, ¿exactamente cómo fue que Ryu dio su vida para traer de vuelta al mocoso?, Sakura lo menciono solo de manera superficial— cuestionó Touya mirando con seriedad a Eriol, este suspiro antes de comenzar a contarle todo lo que sabía de la carta de la vida que Tian Ming había creado

—¿entonces la han destruido? — preguntó Nakuru una vez la reencarnación de Clow termino su relato

—aun no, pero dejaremos que el concilio de hechicería de oriente decida qué hacer con eso, sin embargo, es una gran posibilidad que sea destruida, es magia oscura y no debería estar vagando por el mundo—

—de hecho, lo más seguro es que se quede resguardada en el concilio— intervino Lina quien paseaba por el lugar sobre una silla de ruedas debido a la herida en su pierna

—¿Por qué no destruirla? — mencionó Touya —si es tan peligrosa como dices, no tiene sentido dejarla intacta—

—al parecer no pueden existir dos cartas de ese tipo en el mismo plano temporal, si dejamos esa en desuso, no hay posibilidad que alguien más cree una para usarla de manera incorrecta— explico el mayor de los Li entrando a la habitación

—¿Cómo estas tan seguro de eso? — la pregunta del médico era para el hombre chino, sin embargo, fue Eriol quien respondió

—el libro que encontramos en la biblioteca de la casa de Takumi que hablaba de eso, dejarla resguardada es lo mejor que se puede hacer—

—así es, por cierto, temo que aún no nos conocemos, mi nombre es Lian Li— se presentó el Li dirigiéndose hacia Touya

—soy Touya Kinomoto, hermano mayor de Sakura—

—yo soy Nakuru y esa criatura que está durmiendo en la cama de Eriol es Spinel, somos los guardianes de Eriol— intervino la mujer con una ligera sonrisa

—¿guardianes?, ¿Cómo los de la novia de Syaoran? — preguntó Lian, en su rostro estaba dibujada un gesto de confusión —¿Por qué si son los guardianes no estaban en la batalla? —

—yo les ordene que se mantuvieran fuera de esto, además ambos estaban en Tokio con Kinomoto, no veía justo separar a la parejita por esos problemas— respondió el hechicero ingles apuntando con su dedo índice a Touya y Nakuru

—eso no volverá a pasar, la próxima vez que haya problemas volveremos de donde estemos sin dudarlo— mencionó el medico sin dudar una sola palabra

—no habrá próxima vez, Tian Ming era la amenaza más grande que se cernía sobre nosotros, ahora ya no está y todos aquellos implicados están siendo arrestados en este momento, tengo la total certeza que podremos vivir en paz por el resto de nuestras vidas— exclamó Lian Li sin ningún atisbo de duda en su voz, las personas que se encontraban ahí esperaban que sus palabras fueran verdad.

—Yamazaki volverá pronto, según el mensaje que me envió apenas llego al país donde la familia restante de Syaoran estaba, calculo que estarán aquí mañana por la mañana— explicó Chiharu mientras se encontraba en la habitación de Sakura junto con Tomoyo y Meiling

—hay tantas cosas que debemos explicarles, estoy comenzando a temer su reacción, sobre todo la de mi madre cuando le diga lo de Shang— soltó la joven china agachando la cabeza, para su madre ella y su hermano eran lo más preciado del mundo, después de la muerte de su padre

—será difícil para todos cuando se enteren de todo, prácticamente todo lo que creían del padre de Syaoran, tu padre, Hien y Shang es mentira, será un duro camino para los Li— dijo Sakura postrada en su cama, hace un par de horas las enfermeras la habían regañado por estar fuera de la cama y la forzaron a regresar

—lo más probable es que exijan la cabeza de todos aquellos que participaron del lado de Tian Ming— dijo Tomoyo

—estoy segura que debe haber otra forma, no se puede eliminar la violencia con más violencia, a pesar de todo lo malo que hizo para llegar al poder, tu primo no debió haber asesinado a ese hombre— señaló la maestra de las cartas mirando a Meiling

—no estoy de acuerdo, llámalo sed de venganza, pero estoy segura que se lo merecía—

—estoy con Sakura en esto, creo que no debieron asesinarlo, sería un castigo peor dejarlo en prisión por el resto de su vida— apoyo Tomoyo a su mejor amiga, la joven china solo se cruzó de brazos mientras desviaba la mirada, no cambiaría de opinión jamás, ese sujeto merecía morir por todo lo malo que hizo

—ya no hay necesidad de preguntar si lo que hizo estuvo mal o no, lo hecho, hecho esta— finalizó Chiharu, en ese momento paso frente a la habitación la hermana de Ryu, Haru, por lo que Sakura ignorando lo que las enfermeras le habían ordenado y después de decirles a sus amigas que la esperaran ahí, salió detrás de la muchacha para hablar con ella, la niña iba presurosa hacia la azotea, una vez Sakura la alcanzo, ella se encontraba sentada en el suelo con su espalda recargada en una pared, por lo que la mayor se acercó a ella

—lleva siguiéndome mucho tiempo, quiero creer que necesitas algo, ¿me equivoco señorita? — señaló la menor sin mirarla

—solo quería saber cómo estabas— dijo la maestra de las cartas, al escuchar eso la hermana de Ryu la volteo a ver con enojo

—estoy cansada de que todos me pregunten lo mismo, ¿quieren una respuesta?, se las daré, no estoy bien, acabo de perder a la única familia que tenía, obviamente no estoy bien, pero no gano nada por tirarme al suelo y llorar por ello en este momento— replicó sin dejar de mirarla —además estoy cansada de las miradas de lástima que todos me dirigen, no solo yo perdí a alguien en esta guerra—

—entiendo, solo quiero que sepas que no estás sola, si necesitas algo puedes solo pedirlo, ¿de acuerdo? — finalizó Sakura, solo después de que la menor asintiera a sus palabras fue que ella regreso a su habitación, a día siguiente la maestra de las cartas se encontraba en el cuarto del hospital junto con Syaoran, permanecía en silencio mientras el chino se encontraba hablando con su madre y hermanas, quienes habían llegado temprano esa mañana, acerca de lo acontecido los últimos meses, todos en el cuarto se encontraban escuchándolo en silencio, cuando termino con el resumen de lo acontecido fue su madre quien rompió el silencio

—esto es difícil de digerir, tu padre, su hermano, Hien y Shang, todos ellos asesinados por las ansias de poder de una sola persona— fue lo único que dijo la mujer con una mirada pensativa, Syaoran se acero a ella tomando sus manos entre las suyas, el chico podía sentir como su madre se estaba obligando a ser fuerte, pero sabía que lo único que quería era poder llorar todas esas muertes

—entiendo que en este momento es difícil similar todo lo que ocurrió, al menos ya estamos a salvo—

—a un costo bastante alto, de acuerdo a lo que nos dijiste hoy casi te perdimos a ti tambien Syaoran, todo por perder el control y enfrentarte a Tian Ming tan descuidadamente— señaló la mayor de sus hermanas acercando a donde ellos se encontraban

—lo sé, fue gracias al acto desinteresado de un chico lo que me salvo, ahora tengo una deuda con él, una que jamás podre pagar— replicó el joven chino levantando la mirada para encarar a su hermana

—basta, debemos enfocarnos ahora en lo que tenemos por delante, hay un gran trabajo que hacer si queremos recuperar la vida que llevábamos antes de toda esta guerra— la voz decidida de la matriarca de la familia Li ocasiono que ambos hijos guardaran silencio, Sakura creyó más conveniente dejar a Syaoran a solas con su familia, por lo que se levantó de su asiento y camino hacia la puerta, sin embargo, la voz de la mujer china la hizo detenerte —debo agradecerte por todo lo que hiciste por Syaoran maestra de las cartas, no cabe duda que eres la mujer indicada para él—

—no fue nada, volvería a hacerlo mil veces con tal de asegurarme que Syaoran este a salvo— mencionó con una ligera sonrisa, la madre de Syaoran se acercó a ella para rodearla en un cálido abrazo que la chica no dudo en corresponder, una vez se separó de ella salió de la habitación poniendo rumbo hacia la suya, en el camino se encontró a su hermano que hablaba con un hombre, un hombre que la chica conocía muy bien

—Sakura, me alegra que estés bien— dijo su padre rodeándola con sus brazos, Sakura mostro una gran sonrisa

—papá, estoy feliz de verte aquí—

—Touya estaba contándome lo que sucedió, han tenido unos meses complicados— el padre de Sakura sabía que era lo que ocurría en la vida de su hija, desde hace un par de años, cuando ella le revelo todo acerca de sus poderes

—todo ha terminado ahora, estaremos bien, no de inmediato, pero las heridas cerraran—

—claro, las heridas de los monstros sanan más rápido de lo normal— dijo Touya mirando a su hermana con burla, la chica miro enojada al mayor al mismo tiempo que soltaba a su padre e intentaba golpear a su hermano, el progenitor de los jóvenes solo podía verlos con una sonrisa, había extrañado todo, incluso sus peleas.

Una semana había pasado volando ahora se encontraba Syaoran charlando en un parque cerca del cementerio junto a Sakura, Tomoyo y Eriol, los cuatro se habían detenido ahí después del entierro de Ryu, el cual se había llevado a cabo esa misma mañana

—¿entonces esta decidido? — cuestionó el hechicero ingles

—si, en un par de días el cuerpo de Hien será trasladado a Hong Kong, allí podrá descansar junto a mi padre— respondió Syaoran con una ligera sonrisa mientras sus manos estaban sobre las de Sakura

—me alegro por ello, ¿las cosas ya están en orden por allá? — Tomoyo pregunto eso sin despegar su mirada de sus amigos

—aún faltan algunas cosas que poner en control, afortunadamente mi madre, Yamazaki y Lao Yang se están encargando de eso, aun así, debo ir lo más pronto posible a ayudar con todo eso—

—no ira solo, yo iré con él, necesita toda la ayuda que pueda— señaló Sakura sin soltar la mano de su novio

—¿Qué hay de Meiling?, ¿tambien viajara a Hong Kong? — dijo la mejor amiga de la maestra de las cartas

—no lo sé, ha estado algo apartada últimamente, al parecer se quedará aquí, o, es posible que viaje a Tokio junto a Takumi, la razón no la tengo muy clara, pero me dijo que siente que debe alejarse de todo esto por un tiempo— respondió Syaoran pensativo, esas palabras era las que le había dicho la chica hace un par de días cuando se encontraban hablando de sus planes a futuro

—eso suena bien, hemos estado atrapados y huyendo por mucho tiempo, supongo que ahora eso termino, todos queremos salir de aquí, al menos por un corto lapso de tiempo— mencionó Tomoyo tomando a mano de su pareja

—¿ese es su plan? — Sakura miro a su mejor amiga confundida

—Tomoyo quiere que vayamos a Inglaterra, quiere conocer a mis padres, a pesar de que probablemente no estén ahí cuando lleguemos, viajan demasiado—explicó el inglés encogiéndose de hombros

—pero hay una posibilidad de que se encuentren ahí por lo que me gustaría conocerlos— Tomoyo le propino un pequeño golpe al hombro a Eriol al mismo tiempo que soltaba una risa, los demás jóvenes se unieron a ella, Sakura recorrió su mirada por el reducido grupo que se encontraba ahí, no podía dejar de pensar en lo afortunada que era de tenerlos en su vida, incluso a quien ya no se encontraba entre ellos, haberlos conocido a todos y cada uno de ellos habían aportado algo diferente a su vida, la habían hecho crecer, desde aquel día que encontró las cartas Clow en el sótano de su casa, el comienzo de su odisea para capturarlas, al principio con ayuda de Tomoyo y Kero, conocer a la persona de la cual había terminado completamente enamorada, juntos habían enfrentado grandes amenazas, había sufrido y perdido demasiadas cosas, sin embargo, tambien aprendieron de todas las experiencias, buenas o malas, por lo que esperaba que eso continuara por toda su vida por delante, al menos estaba segura de una cosa, sin importar lo que se interponga en su camino, aun si llegan nuevas amenazas, si todos permanecían juntos, estaba segura que todo estaría bien.

Wow, al fin he llegado al final de esta historia, fue un grato ciclo y aun mejor debido al apoyo que todos ustedes me brindaron, fue debido a su continuo apoyo y gran paciencia que pude completar este fic y poderlo compartir con ustedes, muchas gracias por leerlo, por sus votos y sus comentarios que siempre me levantaban el animo.

Una ultima cosa: ¡EL QUE QUIERA UN EPILOGO DIGA YO!