Capitulo 21: Un nuevo integrante en la familia

Bella POV

Me sentía tan miserable teniendo que irme así de esa forma, irme porque mi hermana me estaba chantajeando, le dije a mi madre que mintiese por mí, que me excusara con Renato y Juan Carlos. Decidí que dejaría a mi hija con mamá por estos días, aunque no quería Emmett se lo merecía, así que le pedí que con su maldita vida me jurara que la cuidaría y así lo hizo. Como pude hice todas mis maletas, pero tuve que conseguirme otras con Alice para llevar lo que me regalaron por navidad. Decidí que lo mejor era no decir nada más sobre el asunto, ni siquiera le comente a Emmett que Rosalie sabía que habíamos estado juntos, no quería darle una excusa para que decidiera separarse de ella. Era maravilloso estar en New York, pero malditamente frustrante estar sin mi bebita. Fue una completa odisea acomodar todas las maletas en el taxi, pero a fin de cuenta todas calzaron.

¿Bella?- salio a recibirme Nora.

Te extrañé- le dije mientras me bajaba del taxi para poder abrazarla.

Bellita no sabes cuanto las hemos extrañado- dijo muy contenta y siguió mirando el taxi de seguro estaba muy extrañada.

Estoy sola- le dije haciéndome la apenada.

¿Qué sucedió? Y ¿la bebé?- se preocupo, incluso podría apostar que se puso pálida.

La dejé en Forks, no quería volver aún- le pedí con señas al taxista si me ayudaba a bajar las maletas y amablemente lo hizo.

Pero… ¿Por qué volviste tú? ¿Cómo te fue?- curioseo.

Volví porque tuve que hacerlo y me fue de maravilla- no quería ondear en detalles.

Pero ¿Narita quiso quedarse sin ti?- preguntó sin poder creerlo mientras metíamos las maletas a la casa con la ayuda del taxista obvio está.

Por supuesto todo por quedarse con su papito- dije feliz.

¿Qué?- se le cayó una de las maletas.

Si… conoció a su papá y es la niña más feliz del planeta.

Entramos mientras seguíamos conversando sobre las cosas de la vida, le entregué los obsequios de navidad, a Nikki le regale una computadora portátil a la que le brillaron los ojitos y que me agradeció con un gran, gran abrazo. A Nora la regalé unos pendientes muy lindos, también me lo agradeció mucho. Nikki me regaló un álbum de fotografías desde que llegué hasta la noche de navidad en la que estuvieron ellas juntas. Era muy lindo, de hecho era precioso, debo admitir que fue un regalo maravilloso.

Decidí que lo mejor era irme a recostar, no era hora de irme a dormir, pero ya no quería seguir pensando hasta que sonó mi teléfono, vi el visor y marcaba Ángela.

Amiga…- susurré contenta, juntarme con ella si que sería maravilloso.

Te extraño… quiero que estés aquí…- susurró.

¡Sorpresa!- se quedó callada unos segundos.- hey no estoy por ahí en el mismo lugar que tu, pero estoy en New York- especifiqué rodando los ojos.

¡AH!- tuve que alejar el teléfono de mi oído, casi me deja sorda.

Hey… ¿Qué tal si nos juntamos?- quería conversar tanto con ella.

Por supuesto, además quiero que me des fuerza para hacer algo… estoy nerviosa.- me entro curiosidad.

¿Qué pasó?- pregunté con el seño fruncido.

Pasa a buscarme y te lo digo ¿ok?- después de eso me colgó, ni siquiera me dejó responderle.

Ok…- dije a la nada, tomé un veloz baño y rebusqué entre los vestidos que me regalaron para poder ponerme uno. Era muy lindo y me lo había regalado Alice, se ajusta al busto y cae totalmente suelto, es de una tela muy movible llega un poco debajo de las rodillas, es de tonos rosas y lilas. Los tacones son negros y muy altos, me hacía ver más alta y muy estilizada, tomé una cartera de mano negra también en la cual eché mi teléfono celular, llaves y mi billetera. Avisé que iba a salir y que quizás no llegaba. Me estacione en la casa de Ángela y se asomó presurosa en la puerta y la noté que se mordía el labio muy nerviosa.- ¿Qué pasa?- pregunté cuando la abrazaba.

Te ves realmente hermosa- dijo.

Gracias… ¿Qué pasó?- me hizo entrar.

Hay Bella… estoy tan, pero tan nerviosa…- se mordía las uñas.

¿pero qué paso? ¿Dónde está el niño?- pregunté curiosa.

Con mamá, pero no es eso de lo que hablo… ven- y me tironeó mientras me conducía a su cuarto.

Mujer me tienes nerviosísima- acoté mientras miraba el desorden en su cuarto.

Y ni te imaginas cuanto lo estoy yo- dijo yéndose al baño y volviendo con las manos atrás.

¿Qué traes?- pregunté poniéndome en pie, sonriendo y con los ojitos llorosos me mostró un test de embarazo, salía positivo. Automáticamente me llevé las manos a la boca para ahogar el grito de emoción que iba a dar.

No lo puedo creer, tenía la sospecha, no me llegó y me puse nerviosa y Gino me ponía aún más histérica, así que lo lleve con mamá… dios estoy embarazada…- se puso a llorar.

¿eso es malo?- pregunté acercándome sin saber que decir.

Es que no lo sé…- lloró un poco más fuerte, me acerqué velozmente para poder abrazarla, apapacharla y apoyarla, quería que supiera que no estaba sola, que era mi amiga y que podía contar siempre en lo que deseara conmigo, que jamás podría abandonarla.

Amiga… es una noticia maravillosa… ¿Ben?- pregunté mirándola un poco, ella sonrió y asintió.- Entonces es maravilloso… él te quiere mucho y se nota que es para algo serio- estaba completamente segura, si fuese solo una aventura el no se abría acercado tanto al niño. Estaba segura y podría apostar que ese hombre esta completamente loco por mi amiga.

Es que… re-recién estamos formando algo, yo siento muchas cosas al estar embarazada, pero no sé que sentirá él- dijo casi, casi tiritando. Lentamente la llevé hasta la cama para que se sentara.

Y ¿Cómo podrás saberlo? ¿con simples especulaciones? Llámalo- le tendí mi teléfono- llámalo y dile que venga que tienen que hablar, ahí verás, si en el peor de los casos él decide no apoyarte te juro que estaré ahí, se que no será lo mismo, pero estaré ahí. Pero piensa y concéntrate en una sola cosa- acomodé tras su oreja el cabello que caía sobre su cara.- el 50% de probabilidades es que él ame la idea…- sonrió y yo también me llené de alegría.

Gracias amiga…- me abrazó fuertemente.

Te quiero… ten- le pasé mi teléfono- llámalo- y así lo hizo. Me fui de la recamara para poder darle un poco de privacidad. Era maravilloso que estuviese embarazada, aunque sabía que esto la complicaría mucho, otro bebé teniendo tan pequeño a Gino la complicaría bastante lo sabía, pero si que estaría ahí para ayudarla. Dios yo no podría con otro bebé, ni pensarlo, con mi nena me basta y me sobra… ¿2 igual a Nahara?… dios ni pensarlo… no por el momento, quizás en un mañana cuando logre encontrar al hombre indicado pueda pensar en agrandar mi familia… pero ahora más bebés… dios ni pensarlo.

Tengo que ir al hospital- dijo Áng buscando su abrigo por todos lados.

¿Qué pasó?- pregunté.

Gino se golpeo la cabeza y mamá lo lleva hasta el hospital- estaba histérica, así que velozmente nos fuimos hasta el hospital. Entró automáticamente al cuarto donde se suponía que estaba su bebé, debo admitir que esto me dejó un poco nerviosa así que pesque mi teléfono y llamé a mamá, pero no contestó, dios comenzó a apretárseme la panza. Llamé a Phill y tampoco… a la casa Cullen y tampoco… dios mío… a Emmett y tampoco… estaba histérica, tuve que sentarme en una silla porque mis piernas tiritaban y las letras del celular se me estaban haciendo ilegibles por los espasmos de mis manos. Intenté nuevamente a Emmett y cuando me iba a dar por vencido contesto, estaba muy sonriente.

¿Bella? Es mamá- gritó, mi cuerpo pudo relajarse solo cuando sentí que se dirigía a mi bebé… voté de golpe el aire que tenía almacenado en los pulmones.

¿Cómo está?- pregunté jadeante.

Yo muy bien…- sonreí- pero si preguntas por tu hija, perfecta, estamos en la feria y nos subimos a los chocadores, tu madre, Phill, yo y la niña- reía de lo lindo… dios y yo pasándome las mil y una películas.

Me alegro que se diviertan… llamé a tu casa y no había nadie- dije.

Porque estamos todos en la feria Bells…- me gusto que me llamara así.

¿estás cuidando de nuestra hija?- pregunté.

A cada minuto… ¡Hey Nari no te metas ahí!- gritó y yo reí.

¿Qué hizo?- pregunté.

Iba a meterse a la pileta- reí.

No la pierdas de vista ¿ok?- era casi una suplica, no sabía que haría si mi bebé me faltara.

Ok…- nos quedamos en completo silencio- ¿Cómo estás?- preguntó y yo suspiré.

Bien, sola, pero bien…- susurré.

Vente…- sugirió.

No puedo, tengo cosas que hacer…- decidí que lo mejor era dejar de hablar, las cosas se podían salir de manos.

Aquí tendrías más- y ahí estaba la salida de manos…

Me tengo que ir, dale un beso a mi bebé…

Bell…- pero le colgué, no quería tentarme con proposiciones sin sentido.

¿Señorita Swan?- preguntó una voz masculina, cuando vi a Ben le sonreí con ironía… no se cual era su fijación de decirme así.

¿Cuántas veces tendré que decir que me digas solo Bella?- pregunté mientras me acercaba.

Lo siento, es la costumbre ¿Cómo está Gino?- preguntó muy preocupado mientras caminábamos nuevamente al mesón de información.

No tengo idea, Áng no a salido aún- me dio tanta ternura que al decirle la muchacha en el mesón que solo los familiares directos podían entrar él argumentara que era el padre del niño, sabía que para Ben sería maravilloso enterarse que su chica estaba esperando una guagüita del.

¿te molesta esperar para saber como están?- preguntó mientras seguía caminando para poder entrar a la habitación.

Para nada… ve a ver a tu familia- le sonreí y el me devolvió otra muy autentica. Me había dado un poco de hambre así que me dirigí a la cafetería del lugar, quería comer algo. Pedí un sándwich vegetariano y una botella de jugo de limón y fui a sentarme. Pensar que yo estaba aquí, en la cafetería de un hospital esperando saber como estaba el hijo de una gran amiga, esperando saber también como se armaba su familia. Estaba aquí sentada sola comiendo un miserable sándwich mientras todos lo integrantes de mi familia se estaban divirtiendo en una feria, Emmett se estaba deleitando con las carcajadas de mi niñita mientras yo estaba sola aquí, sin tener nada que hacer. Iba a pasar el año nuevo sola porque Áng se iría no se a donde a pasarla con no se quien, no le había puesto mucha atención. Bueno sola, sola tampoco, pero sería el primer año que no estaría con mi madre, con Phill y mi niña. Me sentía frustrada y muy triste al saber que muchas veces más cosas como estas sucederían… muchas festividades mi madre volvería a ir a Forks y tendría que llevar a la niña… de seguro tendríamos que compartirnos con Emmett entre yo navidad y él año nuevo o viceversa. Lo que me hacía sentir aún peor era el hecho de que fuese mi propia hermana la que me privara de todas estás cosas.

¿Señorita?- tocaron mi hombro y dí un gran respingo, había estado tan absorta en mis pensamientos que me había desconectado un poco.

¿si?- miré enojada a quien me había asustado y me percaté que se trataba de tan solo una muchachita, su aspecto estaba muy deteriorado y tenía un bebé en los brazos, de seguro estaba pidiendo dinero o algo para comer, se me apretó el corazón.

Lo siento… no fue mi in-inten-tención molestarla- dijo muy apenada.

No te preocupes ¿Qué deseas?- pregunté poniéndome en pie, como un modo protocolar.

Me gustaría conversar con usted un momento- se notaba una niña muy humilde.

Por supuesto, toma asiento- indiqué la silla frente a la mía.

Gracias- dijo mientras se acomodaba, pude ver a su bebé y era muy bonito, aún no me podía dar cuenta de si era niña o niño porque estaba de blanco y sin aretes, lo que no precisamente tendría que significar que era niño, ya que yo no perforé las orejitas de mi bebé.

¿quieres algo? ¿deseas comer algo en especial?- quizás tendría hambre y dando de amamantar si que necesitaba alimentarse y tomar bastante liquido.

No señorita, no se moleste- contesto muy sonrojada.

Solo pregunto si deseas algo en particular no si esta en juego el comprarte o no algo porque si lo voy a hacer- le sonreí y ella también aún sonrojada.

Ok… y no, nada en particular- dijo tímidamente.

Ok- me puse en pie y fui a pedirle una rebanada de pastel y un jugo de naranja, para mi pedí un café. Una chica muy amable se ofreció a llevarlo a la mesa, después le daría una propina.

Si se le ofrece algo más solo me llama no tiene que volver a pararse- me dijo muy amablemente.

Ok…- dije espacio para que me diera su nombre.

Jane- me sonrió, era una niña muy linda.

Ok Jane, cualquier cosa te aviso, eres muy amable- le sonreí y ella se fue.

Gracias- dijo la muchacha una vez que le puse el pastel y el jugo frente a ella, el bebé dormía placidamente.

De que pues…- dije dándole un sorbo a mi café, el que debo aceptar estaba riquísimo.

Lo que quiero conversar con usted es simple…- dijo todo rápido sin dar bocado alguno. Abrí su jugo y le serví en un vaso, automáticamente bebió, parecía estar muy nerviosa, e de admitir que me intrigaba bastante que me quisiera decir algo.

Ok…- alargue la frase- primero ¿Cómo te llamas?- pregunté muy calmada.

Carrie- susurró.

Ok… yo soy Isabella pero prefiero que me digan bella- dije dándole otro sorbo a mi café.

Ok- bebió otro poco de su jugo.

¿es niño o niña?- pregunté curiosa.

Niña… todos me lo preguntan, les extraña que no tenga aretes- dijo.

Yo tampoco le puse a mi hija- le informe- lo encontraba innecesario, se que los doctores dicen que no les duele, pero no me quería arriesgar- sonrió.

Ok…- miró para otro lado- señorita yo…- pero se quedó muda.

¿Cómo se llama?- no me lo había dicho.

No tiene nombre- me quedé perpleja ¿Cómo podía ser posible que ella no le hubiese puesto uno?

Pero… ¿Por qué?- no entendía.

Espero que otra persona le pueda poner el indicado…- dijo muy seria.

¿el padre?- no entendía como podía haber una madre en este maldito mundo que no le pusiera nombre a su bebé.

No…- bajo la vista por unos segundos y después volvió a observarme a la expectativa… no se que esperaba esta chica de mi.- tu…- susurró.

¿Qué?- sonreí…- ¿quieres… yo… mmmm… crees que soy la indicada para ponerle nombre a tu bebé?- dios los chicos de hoy en día… ¿A dónde vamos a llegar con lo de que desconocidos le pongan nombre a nuestros hijos?- soy una completa desconocida, créeme que me halaga, pero no puedo- me miró como si estuviese tratando de decirme algo.

Bella… yo… apenas te vi… yo…- estaba nerviosa y me percate que ni una vez le había dado un vistazo a su hija- te vi y me di cuenta que eras tu…- esta chica ya me estaba asustando.

Lo siento Carrie, creo que te equivocaste de persona- me quería ir así que tome mi cartera.

No te vallas por favor…- me pidió y dios juro que mi corazón se apretó.- no sin antes decirte lo que quiero… no sin antes pedirte lo que quiero…- la miré extrañada.

Haber Carrie… esta platica me esta incomodando debo admitirlo, así que solo dilo porque me tengo que ir- fui un poco más ruda, no entendía la lógica de esta plática.

Y-yo te v-vi- tartamudeo- y me di cuenta que tu tienes que ser la madre de mi… de esta bebé…- me quedé ahí helada, de una sola pieza sin poder comprender que mierda era lo que estaba pensando esa mujer en ese maldito minuto.

¿Qué?- pregunté anonadada.

Eres tu… yo… yo te la quiero dar- ¿Qué? Pero… pero… ¿Dónde fue que me perdí que resulta que ahora esta niña me quiere regalar a ese bebé?

¿Qué?- volví a preguntar aún más anonadada.

Yo no puedo, tengo apenas 15 años… me escape de casa para poder tenerla, si llegara a volver con ella me echaran- agregó.

Pero… yo… pero… dios mío- me tapé la boca sin creer en sus palabras.

Mírate… y… y luego mírame- dijo como si con ellos estuviese dejando en evidencia alguna conclusión obvia.

No entiendo el punto.- argumente.

Eres una gran mujer y yo tan solo una pobre niña… tu le darás todo lo que yo jamás ni siquiera en mis mejores sueños lograré- sonrió como si fuese algo sumamente evidente.

Carrie yo…- estaba sin palabras.

Tu puedes… tienes familia, ya eres mamá, sabes como hacerlo, yo no se y tampoco quiero aprender- susurró.

¿es por el dinero?- pregunté un poco enojada.

En parte…- asintió.

Te ayudaré- me sentía tan extraña, trataba de pensar en mi queriendo regalara a mi hija y no podía- te daré el dinero que necesites para su completa educación, para todo mes a mes… te ayudaré y si tus padres te echan de casa te arrendaré o compraré un lugar, te lo haré fácil, mes a mes tendrás el dinero que te haga falta, no te deshagas de tu bebé- estaba enojada.

No me juzgues por favor- pidió.

Es que no me entra en la cabeza… no puedo comprender que una madre quiera regalar a su hija, porque no estás pensando vendérmela ¿verdad?- negó enérgicamente.

No… Bella, no es tan solo sobre el dinero… es sobre la vida, es sobre lo que deseo para ella- miré a la bebé y era muy linda, dormía placida entre los brazos de su progenitora sin saber que estaba apunto de ser regalada, ella inofensiva ahí sin poder darse cuenta y defenderse de tal bajeza.

Estoy segura que ella prefiere quedarse contigo, con su madre en vez de vivir rodeada de lujos- agregué, pero ella negó.

Si esta niña se va conmigo, le espera lo mismo que a mí… Bella yo te miro- estuve tentada por preguntarle que era lo que le esperaba a ella en casa pero no pude porque se me adelanto- y quiero que así sea ella- sonrió pero sin mirarla.

Los lujos, las marcas o el dinero no compran la felicidad…- yo era la viva imagen de eso.

Si esta niña- hablaba de su hija como si fuese algo tan lejano a ella- se va conmigo jamás será feliz- volvió a decir.

Carrie no lo hagas…

Quiero hacerlo- susurró.

No quieres- quería que entrara en razón.

Dios santo si que quiero, quiero que sea como tu, quiero que sea tu hija, puedes… tienes las condiciones y se que la amaras tanto como a tu verdadera hija porque noto en tu mirada lo buena que eres- sonrió.

Te arrepentirás- le dije.

No- no demoró ni un segundo en contestar.

Te arrepentirás- le volví a decir.

No lo haré, no le quites la posibilidad de ser tuya- miré esa bebé y mi pecho se apretó. Yo ya tenía una hija… y ¿ahora 2? ¿podría con esto? ¿otro bebé igual a Nahara?

No… yo… yo no puedo…- susurré.

Por favor…- suplico.

Esto no es llegar y regalar a un bebé, hay documentos de por medio… no se puede- le aclaré.

Hay alguien que esta dispuesta a dejar todos los documentos de la niña a tu nombre, solo que hay que pagarle y yo… yo no tengo dinero- se sonrojo.

Carrie te arrepentirás…- susurré, yo estaba dispuesta a quedármela, pero ella tenía que comprender que estaba dando a su niña.

Bella no lo haré, si no te la doy a ti, se la daré a cualquier otra persona que este dispuesta a pagarle a la enfermera ya estoy desesperada, ya no se que hacer y me tengo que ir- la miré sin creer la situación.

¿Por qué a mi?- le pregunté.

Bella te vi… te vi y supe que eras tu…- sonrió- ¿si o no?- preguntó.

Carrie nunca más podrás verla- le informé quería que se diera cuenta que ya no habría paso atrás.

Un maravilloso precio a pagar por su felicidad- estaba muy segura.

Carrie no habrá paso atrás, jamás podrás volver a verla… jamás te le podrás acercar- asintió- si quisieras quitármela yo podría destruiste a ti y a toda tu familia- quería dejarle bien en claro lo que le podía ocurrir si cambiaba de parecer, cuando le dije eso abrió unos grandes ojos- ¿estás segura? Porque yo no soy de palabras al viento… si ella pasa a ser mi hija jamás te dejaré verla… jamás le diré nada sobre ti, así de egoísta… por eso necesito que me digas que estás muy segura- asintió.

Completamente- sonrió- quiero que sea como tu, que tenga tu carácter, ella nació para ser tu hija- sonrió aún más- ¿vamos?- preguntó y por lógica se refería a la enfermera.

Primero come luego vamos- asintió sonriendo y comenzó a comer. Cuando terminamos le pedí a Jane que me trajera la cuenta, pague y dejé una propina, tal parece que le agrado porque sonrió bastante.

¿A dónde vamos?- pregunté temerosa.

Solo sígueme- nos acercamos a una chica que temerosa nos pidió que pasáramos a una consulta.

No creí que lo lograras- le dijo la mujer a la joven la que solo miró para otro lado- aún no puedo creer que regales a tu hija- le critico.

Y tu que te beneficies por esto- la mujer se puso roja como tomate, me entregó un documento, un acta que solo tenía la fecha de nacimiento… la niña tenía tan solo 5 días de vida.

Podrás llenarla con los datos que desees ¿ok?- preguntó.

Ok…- dije.

A lo nuestro, cobro…- pero no la dejé seguir.

Primero…- levante un poco la voz para que me pusiera atención- quiero ver el expediente que acredite la estadía de Carrie en este hospital, con cuantos meses venía, como estuvo el parto, como esta la niña, quiero una copia de todo- pedí, era lógico que desconfiara.

Eres exigente- me desafió.

No sabes cuanto- odiaba a esta mujer que saldría beneficiada.

Iré por ellos- y así lo hizo, miré de reojo a la muchacha que estaba a mi lado y me sorprendía la frialdad, no la miraba para nada.

Fue cesaria, si gustas te muestro- pero negué, eso lo vería después si es que me parecía algo extraño en el expediente. La mujer entro y pude ver todos los documentos en original, todo calzaba.

¿quieres que sea mi hija verdad?- pregunté y la chica asintió- me llevaré este expediente- le dije a la tipa esa y después miré a Carrie otra vez- quiero una copia de tu carnet de identidad- ella asintió automáticamente, miré la cédula y efectivamente tenía 15 años, se la entregué a la mujer y sacó una copia, me miró con una mueca de molestia- solo me respaldo- le dije sonriendo. Cuando encontré que todo estaba en orden venía el paso final- ¿Cuánto?- pregunté.

20.000 dólares- agregó desafiante ¿20.000 dólares? ¿tan solo 20.000 dólares por una bebé? Asentí no les haría ver que podría haber pagado 10 veces más que eso, pero en fin. Le hice el cheque, dude un momento si sería mejor pedirle que me acompañara al banco y darle la suma en efectivo, pero me di cuenta que no valía la pena esta mujer solo quería dinero y nada más, se lo entregué.

Espero no saber jamás de ti- le dije.

No sabrás de mí- sonrió de lo lindo cuando tuvo el cheque en sus manos.

Eso espero porque sinceramente podrías lamentarlo- tome la carpeta y me despedí solo con un saludo de cabeza y ayude a Carrie para que saliéramos del lugar, ella sonreía genuinamente.

Gracias- susurró ella.

De nada- le sonreí- ¿necesitas ir a algún lugar?- aún no quería pedirle a la niña.

No quiero abusar- rodé los ojos.

No es molestia- le dije.

No de verdad, aquí está bien.- no la presionaría más. Me hizo seña para que cargara a la niña… bueno… a mi hija y así lo hice, me dejó un bolsito.

Me saqué leche, te alcanzara hasta que compres una formula- susurró.

Aún te puedes arrepentir- le hice saber.

¿después de lo que pagaste?- preguntó anonadada, asentí muy segura.- gracias pero no… no cambiaré de idea…- me sonrió y yo a ella. Me senté en una de las sillas y acomodé a la bebé, tome mi cartera y saqué efectivo para dárselo.

No ando trayendo más es todo lo que tengo a mano- dije mientras le extendía el dinero.- si quieres podemos ir al banco… pídeme la suma que sea…- le ofrecí.

No, gracias… eso sería venderla y no lo haré- después de eso se dio vuelta y vi como se alejaba, lo hizo sin titubear… sin si quiera mirar una vez hacia atrás. La miré… miré a mi hija y la encontré tan hermosa que mis ojos se llenaron de lágrimas, no sabía que haría, ni como lo haría o como diría lo que hice, lo único que sabía era que ella ya era mi hija. Me paré al instante y me fui directo hasta mi auto sin siquiera preocuparme por mi amiga, por su bebé o por el que venía en camino, solo pensaba en mi y en mi nueva nenita. Por suerte estaba acomodada la sillita de Nahara así que con mucho cuidado la puse ahí y me subí para poder manejar, después arreglaría con mis abogados lo de legalizar todos los documentos para que fuese mía lo más rápido posible. Conduje aún extasiada por la situación y llegué hasta mi casa, como pude me acomodé para entrar. En la sala no había nadie así que me senté tranquila en el sofá. Sabía que se me venía duro, era recién una joven con una niña de 2 años y ahora otra de días, que más encima estaba estudiando y recién formando una carrera, no sabía como lo haría, quizás tendría que contratar alguna niñera para que me ayudara con los cuidados, dios no sabía como lo haría, pero si que lo haría.

¿mi hija?- mis ojos se aguaron otra vez y mis mejillas de un segundo a otro se mojaron. Toqué una de sus manitos y fue cuando despertó porque comenzó a mover todo su pequeño e indefenso cuerpecito.

Bellita, no la oí llegar- dijo Nora.

Tendrás que sacar toda la ropa de bebé de Nahara para lavarla y poder usarse- dije, por suerte había guardado todo, lógico que otro millón de cosas le compraría.

¿Cómo?- preguntó sin entenderme.

Eso Nora… la volveremos a usar- dije dándome un poco vuelta y fue cuando vi sus ojos casi salirse de sus cuencas cuando vio a la bebé.

Pero… pero…- no pudo decir nada más.

Es una larga historia Norita, pero todo se resume a algo… ella es mi hija- sonreí tan genuinamente, es que estaba realmente feliz, bueno podría haberlo estado más si mi nenita estuviese aquí conociendo a su hermana.

Pero… dios mío…- se me acercó velozmente y me sonrió cuando se percato de lo feliz que estaba.- ¿otra bebé?- asentí.

Mi bebé- me puse a llorar, es que era imposible no amar a un pedacito de cielo como el que yo tenía entre mis manos.

Pero ¿Qué le dijo su mamá?- preguntó nerviosa quitándomela de los brazos.

Aún no lo sabe- respondí afligida.

Se va a morir cuando vea que tiene otra nieta y tan linda- le saco el chal que tenía encima y pude ver lo pobre de la vestimenta, tal parece que se trataba de uno de esos ajuares que se les da a las madres en los hospitales cuando nacen los bebés, pero era tan chiquita que te maravillaba la forma de cómo movía todo su cuerpecito.

Si que lo es- dije tocando las pelusitas que tenía por cabello que obvio no le durarían porque la pelaría para que su cabellito creciera más lindo. Pude verla abrir sus ojitos y debo decir que me impacte eran de un verde maravilloso, porque debo admitir esta niña era verdaderamente hermosa, su cabello era clarito, no rubio como el de Nahara, pero clarito.

¿Cómo se llamara? ¿ya lo pensaste?- asentí.

Suangie- dije.

¿Cómo?- preguntó curiosa.

Suangie- le repetí.

Esa es tu madre y que no te extrañe tiene una fascinación por los nombres raros- le dijo mientras la niña la observaba con atención. Vuelvo a decirlo, no tengo idea como lo haré pero de lo que estoy 100% segura es que Suangie cambiara nuestras vidas… la amaré hasta más no poder igual que a mi nenita… ahora yo no solo seríamos 2 en mi pequeñita familia ahora éramos 3, Nahara, Suangie y yo, Isabella Swan y si que me gustaba.

Wooooow ¿Qué les pareció? ¿Se agranda la familia? OMG yo ahí si que no podría, otro bebé ¿Qué dirá la familia de Bella? ¿Emmett? ¿me gané un RR? Espero que si. Se les quiere ene Besos…