Distortion
-CAPITULO XIX: EL FINAL DE TODO-
Después de que Lesly destruyera por completo a Xehanort, procedió a guardar su llave espada haciendo que sus ojos, que habían ganado un color plateado brillante, volviesen a la normalidad y rápidamente corrió hacia donde me encontraba.
Cuando llego a mi posición se dio cuenta que mi cuerpo había desaparecido desde el torso hacia abajo y se desintegraba cada vez más con el transcurso del tiempo. Ella me tomo en brazos y comenzando a derramar algunas lágrimas dijo –eres un tonto al sacrificarte por alguien como yo… alguien que siempre termina dañando a lo que más quiere una y otra vez- mientras seguía derramando lágrimas y lamentándose se acordó de lo que dijo Xehanort, de que solo el primer portador tenía la capacidad de curar un corazón. En ese momento Lesly se dio cuenta de lo que tenía que hacer, bajo el resto de mi cuerpo lentamente e invoco la X-Blade apuntándola a un lugar vacío y dijo –me niego a que por mi culpa otra persona importante para mi sufra por mi debilidad-. Lesly comenzó a acumular energía en la punta de la llave espada y lanzo un rayo que choco en el aire formando lentamente la silueta de una puerta blanca con crema llena de detalles. –Así que esta es la puerta hacia kingdom hearts… esto no es lo que necesito- afirmo Lesly para luego girar su llave espada haciendo que apareciera un icono de dos llaves espada en esta y que el pestillo comenzó a tomar una forma más elegante de color dorado. –Esto seguramente es a lo que se refería Xehanort con "lo más profundo de kingdom hearts"- dijo Lesly asombrada mientras caminaba hacia la puerta para luego abrirla.
Dentro había un cuarto blanco con pilares, el diseño de esa habitación era ligeramente parecido al de tierra de partida y al final se encontraba un cofre amarrado con cadenas mágicas bastante gruesas y en el medio un gran candado. Lesly, bastante dudosa de lo que podría pasar si lo liberaba, tomo firmemente su llave espada y abrió el candado haciendo que las cadenas desapareciesen cayendo así aquel cofre en el suelo. Después de eso Lesly procedió a llevárselo fuera donde yo me encontraba para luego abrirlo.
Dentro de aquel cofre se encontraba un hombre de algunos treinta años de edad, tenía el pelo bastante largo de color negro, con un poco de barba, traía puesto un manto bastante desgastado y unos pantalones azules con botas negras igual de desgastados que el manto. Justo después de eso este abrió los ojos mostrando un brillante color dorado en ellos para luego levantarse rápidamente mirando a todas partes y a Lesly, centrando su mirada en la X-Blade que ella traía. Lesly rápidamente se alejó de el para evitar cualquier tipo de improvisto mientras que él se levantó de aquel cofre estirándose. -¿Tú fuiste quien me libero de mi confinamiento?- dijo dirigiéndose a Lesly a lo que ella respondió ligeramente con la cabeza y luego dijo –sí, eres el único que puede curar un corazón, quiero que sanes a mi amigo. Eres el único capaz- para luego apuntarme a mí que cada vez me desintegraba más lentamente.
Aquel hombre se acercó a mi cuerpo para chequearme mejor y le dijo a Lesly –puedo hacerlo, pero a cambio quiero que me devuelvas mi arma- extendiéndole la mano para que Lesly le entregara la X-Blade pero esta la sostuvo en forma de que no se la entregaría hasta que él dijo –de igual forma la necesito para curar a tu amigo, ¿tenemos un trato?-. Lesly sabía que entregársela sería una muy mala idea y que las consecuencias de sus actos podrían ser catastróficas luego pero, ella prefirió optar por ese riesgo que el perderme, así que se la entrego muy dudosamente. Después de que el la sostuviera dijo –Gin-, esto hizo que Lesly se sintiera un poco perdida hasta que él dijo –mi nombre, me llamo Gin-, Lesly también se presentó formalmente pero sin bajar la guardia para nada.
Gin se levantó y procedió a atravesarme con la X-Blade en mi pecho. Lesly, al ver esto, rápidamente invoco la Recuerdos Lejanos y procedió a atacar a Gin pero este le extendió la mano haciendo una señal para que parase y luego dijo –tranquila, se está regenerando- y en efecto, mi cuerpo comenzó a volver lentamente a mi forma original. Después de eso Gin comenzó a caminar alejándose del lugar un poco y Lesly rápidamente me sostuvo bastante feliz porque seguiría vivo pero a la vez un poco dudosa por el tipo de decisión que había tomado, por lo que le dijo a Gin, el cual se estaba alejando –ya estas libre, ¿Qué harás ahora?- este giro su cabeza mirándola de reojo notándose una sonrisa en su rostro y respondió –pues hare lo que intente hacer hace muchos años, que todo vuelva a su forma original, todos los mundos deben volverse uno nuevamente- Lesly, como maestra de la llave espada, sabía que los mundos fueron separados de un mundo original para evitar su completa aniquilación debido a las guerras que se ocasionaban entre las diferentes razas y los sin corazones, y que el hecho de unirlos nuevamente conllevaría a una destrucción de gran parte de cada uno de esos mundos, por lo que mucha gente moriría.
Gin tomo la X-Blade y clavándola en el suelo y la energía se transfirió por todo el lugar haciendo que el cielo se cubriera de nubes oscuras y el ambiente comenzó a distorsionarse comenzando a romperse como si de unas ventanas se trataran. Se crearon varias fisuras y dentro se creaban imágenes donde se podían ver los demás mundos y del mismo modo ellos podían vernos a nosotros, incluyendo nuestro mundo natal, la tierra.
Antes de que Gin completara el ritual para unificar todos los mundos una esfera de fuego lo impacto desde atrás sin generarle casi nada de daño pero hizo que sacara la espada deteniendo el proceso de unificación pero no retrocediéndolo, por lo que todas las "pantallas" creadas por consecuencia de su poder permanecieron intactas. –veo que llego justo a tiempo jeje- dijo Ignis mientras estaba parado en una montaña algo cansado, Gin le apunto con su llave espada cargando un rayo pero antes de disparar el suelo a su alrededor comenzó a congelarse hasta que se creó un pilar helado estando él, en el interior para luego aparecer Darkus y Rex cortando aquel pilar en muchas partes destruyéndolo pero al disiparse la neblina ocasionada por esto se encontraba Gin con un escudo mágico y sin ningún tipo de rasguño.
-parece que no le hicimos nada- dijo Yami apareciendo junto a Lesly comenzando a curar nuestras heridas para luego decir –pero no te preocupes, los chicos le ganaran-. Lesly, a pesar de las palabras de aliento de Yami, sabía que esa batalla estaba totalmente perdida por la magnitud de poder que tendría Gin portando la X-Blade.
-¿Quiénes son ustedes?- le pregunto Gin a Ignis, Rex y Darkus y este último respondió –tu peor pesadilla- y los tres atacaron simultáneamente a Gin. Ignis dio un estoque imbuido en flamas pero este dio un giro leve colocándose a un lado de Ignis y pateándolo en el estómago haciendo que se alce un poco del suelo para luego ser sostenido por el cuello. Justo en ese momento Rex lo comenzó a atacar con ambas llaves espada así que Gin soltó a Ignis y usando la X-Blade comenzó a cubrir todos y cada uno de los ataques de Rex con bastante facilidad para luego apuntarle con su mano lanzando un pequeño impulso que lo mando varios metros hacia atrás mientras que la garra de Darkus lo ataco por las espaldas y antes de tocarlo este ya había desaparecido, apareciendo detrás de Darkus lanzándole una gran onda de poder con la X-Blade dejándolo bastante lastimado.
-¿esto es todo lo que su poder puede hacer?- dijo Gin con un tono de superioridad y a la vez de aburrimiento. Estas palabras hicieron que Darkus se enojara bastante y diciéndole a los demás que retrocedieran procedió a cubrir completamente su cuerpo con oscuridad como la vez pasada y de un momento a otro desapareció de la vista de todos, hasta de la de Gin. Darkus ataco a Gin a alta velocidad y este no pudo darse cuenta hasta que ya era muy tarde pero, Darkus no se quedó ahí, comenzó a golpearlo una y otra vez sin descanso hasta que Gin se enojó creando un pilar de luz a su alrededor que ocasiono variar heridas a Darkus y por esta razón, este se alejó de Gin. Ignis comenzó a usar sus llamas azules y diciendo –es hora de que la fiesta comience- lanzo muchas esferas de fuego que al momento de tocar a Gin explotaban causando un gigante pilar de explosiones con este atrapado en el medio hasta que Gin comenzó a darle vueltas a su llave espada absorbiendo todas las llamas creando un pequeño círculo de fuego concentrado que lanzo hacia todos con solo un movimiento. Yami utilizo rápidamente su escudo mágico para así cubrirnos de las llamas y encima creo una pared de hielo aunque esta fue totalmente derretida por la cantidad de calor que producían las llamas azules de Ignis. –¡Ignis! ten cuidado con tus ataques, por poco y nos fríes a todos- dijo Yami bastante molesta por lo que a Ignis no le quedo de otra que solo reír un poco y disculparse.
Por otro lado se encontraba Rex bajo un círculo mágico bastante grande y extraño, muy diferente al de todos los demás mientras recitaba unas palabras en su lengua nativa para luego abrir los ojos y extendiendo su mano hacia el frente exclamo -úsame como fuente de poder y barre este campo de batalla. ¡EDEN!- los círculos desaparecieron y desde el cielo comenzó a descender una nave extraña para luego detenerse en el medio del aire transformándose en algo parecido a un robot con alas. Después un sello extraño de color rojo apareció debajo de Gin y Rex dijo –este es tu fin…¡Eterna oscuridad!- haciendo que aquel caballero dispare una masiva cantidad de poderes, todos en dirección hacia Gin creando un pilar de energía inmenso destruyendo gran parte del campo de batalla. Edén desapareció justo después de atacar y Rex se cayó al suelo tosiendo una muy grande cantidad de sangre mientras sufría mucho dolor.
Cuando el humo se dispersó Gin estaba rodeado de muchísimos escudos mágicos rotos mientras que su cuerpo estaba lleno de heridas pero con una sonrisa de placer en su boca y con esa misma sonrisa dijo –interesante, no son tan débiles como creía. Es hora de ponernos serios- para luego atacar.
Por otra parte yo estaba aún inconsciente en el suelo pero, mi mente estaba en otro lugar. En aquel lugar me veía a mí mismo sobre un camino suspendido sobre la nada hecho con magia, el cielo negro estaba cubierto por auroras moradas y verdes. Solo habían dos caminos a seguir, uno había una gran luz mientras que el otro estaba cubierto ligeramente con oscuridad. Yo decidí ir por el camino en el cual irradiaba luz hasta que alguien me agarro por la camisa desde atrás y al darme media vuelta me encontré con Gisei frente a mí y este me recibió con una gran sonrisa saludándome.
-FIN DEL CAPITULO XIX-
