******Sálvame******

(Luego de que Flippy escapara del hospital psiquiátrico, un accidente le empeorará la vida, y la existencia de una joven pelirroja. Además la aparición de una chica en la vida de los jóvenes trasformará todo. ¿Fliqpy también cambiará?)

"Summary"

******Sálvame******

Aviso, anuncio, advertencia (AAA): Los temas empleados no me perteneces, son solo utilizados como instructivos para el capítulo y los personajes de HTF no son de mi propiedad. Esta historia transcurre en un universo alterno donde todos son humanos y se utiliza el gore en su máxima expresión como autora puedo crear…

Deseo agradecer a: FFArjonita — Naoly-is-rule — Shadow moon — Punkcedoll — Lu — OkumuraRin'HtF — Flaky626 — Luna Paola Black — Caminantdlaluz — Val Dark — DannyFliqpy. Gracias por sus Review y animarme cuando les traigo un nuevo conti, les pido mil disculpas por tardar tanto en traerles esta nueva parte. Jamás creí que me demoraría tanto disculpen un montón amigos.

— Hola a todos lectores — Mencionaba sonriente un oji-café serenamente ingresando en escena — Se preguntaran, ¿Dónde esta DobleWhammy y quien soy yo? Sus respuestas serán respondidas ahora mismo. Claro esta si son estas — Sonríe a la vez que un redoble de tambor de oía de fondo — Mi nombre es Matts soy uno de los dos Inners que posee esta mujer y allí — Señalando a su izquierda — Llega ¡Whammy! — Exalta alegre. Desde lejos se ve que una mujer de cabellera castaño y mirada pardo quien poseía un gran parecido al primero mencionado. En su mano derecha traía arrastrando a la escritora de este y varios fics.

— Hola — Mencionó Janeth, la hermana de Matts — Se quería escapar pero la alcance — Agregó observando de forma molesta a su creadora.

— P-Perdón por tardar — Titubeo T.J nerviosamente, veía la mirada de todos los lectores lleno de ira — ¡No era mi intensión tardar tanto! — Se oculto temerosa detrás de aquella mujer.

— Ya basta de todo esto — Acotó molesta Janeth — Sin más vueltas ni preámbulos el fic — Inició con una leve sonrisa.

— ¡Nos leeremos abajo! — Exaltó alegre Matts a la vez que daba por iniciado una nueva continuación…

******Sálvame******

Bicho de ciudad…

"Y no te asuste si me rio como un loco

Es necesario que a veces sea así

¿Sera la vida que siempre nos pega un poco?

Nos encandila con lo que está por venir…

Los piojos"

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(Minutos antes de las explosiones en los fuertes Tree)

El murmullo de personas además de una mezclada presencia de lo que sería: oxigeno con dióxido de carbono y humo de tabaco ambientaba el lugar de manera más que sencilla. Los clientes simplemente se acomodaban, felices, en sus asientos deseados a la vez que disfrutaba de una bebida caliente oportuna para el clima de tempestad que cubría las calles.

Dos jóvenes se encontraban al lado del ventanal que justamente daba vista a la avenida principal. Sus palabras eran casi murmullos a diferencia de los demás comentarios que se elevaban a voz limpia mientras taponeaban oídos vecinos empeorando el libre correr del sonido de los demás comensales, a diferencia de aquellos que simplemente lo ignoraban.

— En la primera oportunidad ingresamos — Susurro tranquilo el oji-violeta mientras tomaba con paciencia su taza de café cortado con pequeñas gotas de crema. Casi imperceptibles.

— Pero, ¿Cómo nos daremos cuenta? — Cuestionó el peli-verde dudoso a la vez que llevaba a su boca unos manís con suma prisa para devorarlo en un abrir y cerrar de ojos.

— Solo se paciente — Contestó sin dejar de lado su mirar que yacía alejada del lugar, observando sin desdén el caer de los copos de nieve y el desaparecer de las horas, crudamente.

El muchacho simplemente lo observo con seriedad.

— Siempre dices lo mismo — Bufó molesto.

Simplemente se reacomodo en su lugar como si realizara un berrinche al notar que aquel hombre no respondía a sus comentarios, para luego hacer lo mismo que él: observar los copos de aquel líquido preciado pero ya contaminado por los gases nocivos de las fábricas del sudoeste de la ciudad, pero aun así, era hermoso.

Mole gruño ligeramente mientras fruncía el ceño.

El silencio en el pequeño lugar se había propiciado de un momento al otro. Y los murmullos indecentes acompañados de silbidos no se hicieron esperar. Más que un café-bar parecía una cantina de esas donde personas de estado elevado de ebriedad se lanzaban de manera violenta encima de jóvenes con ropa más que provocativa y escotada.

Caso que en este no era así.

Tres mujeres habían ingresado allí. Lo que llamaba la atención eran sus piernas descubiertas al frio. Ya que simplemente llevaban una campera muy abrigada en la parte de arriba pero un short azul debajo. La manera de caminar de las tres era por demás sensual y no había más de uno que no se desmayara mientras estas pasaban cerca de su presencia seguida por una caída exagerada de sangre: un gran derrame nasal.

Las chicas tenían un camino directo hacia la mesa donde el señor Mole estaba más que tranquilo y Pickles simplemente observaba todo de manera impresionada.

Ellas se ubicaron justamente en frente a la mesa de los susodichos y tomando asientos de los demás comensales que habían caído del mismo por un pequeño desmayo por tal belleza. Una escena por demás ridícula. Se sentaron con ellos antes de que el clima de morbosidad del lugar se desvaneciera.

La paz por unos segundos se formo antes de que comentarios salieran libres de los labios de la mayoría de las personas de allí. Hablando de lo mismo.

Aquellas trillizas.

— Señor Mole ¿No? — Les cuestionó dudosa Lammy mientras sonreía de manera grata — Necesitamos su ayuda — Agregó mientras Giggles se acerco aun más a Petunia quien estaba más que al lado del investigador para tomarlo del brazo en una muestra de aprecio morboso — Es importante para nosotras — Mencionó buscando que le llamara la atención.

Este hombre estaba demasiado concentrado en si mismo, además de la tranquilidad que lentamente se desvanecía por tal presencia que no pudo evitar un ardor leve en sus mejillas al notar que tenía a la peli-azul muy cerca de él. Aquel aroma a frambuesa era tentador. Demasiado.

Aun así, intento actuar con toda la profesionalidad que le caracterizaba. Aun sus mejillas no tenían un toque rojizo por el momento.

— ¿Cómo me encontraron? — Cuestionó sin sacar la vista del ventanal pero prestando mucha atención al movimiento de las niñas detrás de él. Eran demasiado sospechosas cabía destacar a pesar de la belleza que mostraban. Si en verdad necesitaban ayuda no buscarían llamar la atención de aquella manera.

— Se dice que usted es un conocido investigador entre quienes han sido sus clientes, por eso vinimos a usted — Contestó Petunia mientras se acercaba lentamente al oji-violeta quien sentía como lentamente se ruborizaba al sentir el aroma aun más fuerte que desprendía su suave y tersa piel.

Este no pudo evitar que ella lo abrazara casi por completo su brazo derecho de manera mimosa.

— Mole, usted sí que es un gran profesional — Masculló impresionado el oji-verde mientras sentía unos grandes nervios por la presencia de las jóvenes. Aquella peli-violeta le producía interés, aun más su mirada ingenua y alegre. Le parecía conocida.

— ¿Nos conocemos? — Consultó Pickles de forma dudosa mientras no sacaba la mirada de aquella mujer, esta simplemente desvió la mirada fija al oji-violeta para dejarla posar en él quedando unos segundos pensativa.

De algún lado lo tenía registrado.

— No lo sé — Masculló. Sus compañeras la observaron nerviosas, podía echar a perder el plan, aun más si aquel joven la hubiese visto en el fuerte. Aunque en ese entonces ellas no estaban por allí pero según los recuerdos falsos, decían otra cosa — Mi nombre es Lammy, ¿El tuyo? — Le cuestionó de manera alegre mientras la mirada de Mole se hacía preocupante.

Por fin tenía en vista quien sería la hija de aquel John, quien traiciono a las fuerzas Tree y mato a varias personas en el acto. Compendio en aquel instante que estaba en grabes problemas.

Los azules lo buscaban.

— "¿Es Lammy? Entonces ellas deben ser…" — Analizó antes de que una gran explosión se logro ser audible a lo lejos del lugar alertando a más de uno en el café-bar — ¿Qué fue eso? — Cuestionó alertado. Rápido se levanto abrupto de su asiento intentando no demostrar preocupación ni nada solo curiosidad. Por esta acción Petunia no pudo evitar casi caer en aquel instante pero logro ponerse en su lugar en el asiento antes de aterrizar en el suelo.

A los segundos se había provocado otro sonido aun más fuerte que el anterior. Las noticias no se hicieron esperar.

Los murmullos en el ambiente se volvían preguntas muy bien comprensibles, para los oídos: ¿Qué es eso?, ¿De donde viene?, ¿Qué habrá sido ello?, ¿Peligro? La mayoría de los clientes mantenían el silencio deseando oír que eran aquellas explosiones.

Una noticia televisiva cambio la atención de todos, además de las jóvenes directamente a un plasma de cuarenta y dos pulgadas que yacía en medio de la barra de atención al público. Perfecto para la vista de todos en el lugar.

"Explosiones en lo que al parecer son en las bodegas de el fuerte más importante de Happy Tree se oyeron hace unos segundos, tuvimos suerte de pasar por aquí para traerles a ustedes este aviso de último momento" comentaba de forma profesional Cro-Marmot por la televisión. Las ideas se habían desarrollado más que bien, explosiones, seguido de un aviso rápido por todas las redes de noticias de la ciudad.

Todo estaba complemente calculado.

El anuncio de que la ciudad estaba en peligro debía de ser rápido, el pánico caería, la desesperación traería complicaciones y los planes enemigos se estarían desarrollando más que bien. Solo había que infundir el terror.

Segundos después otra detonación dejo bien en claro que era allí las acciones terroristas

"No sabemos qué es esto, ya van más de 3 explosiones. No hay heridos en las a cercanías pero no sabemos si dentro los soldados han sido víctimas. Todo esto indica un ataque terrorista, sino ¿Qué más?" Anunciaba con un tono de desesperación el periodista. El pánico había golpeado las mentes de todos en el bar.

Más que desesperados todos los clientes salieron disparados sin impórtales si quiera algunos pagar cuentas por las bebidas consumidas. Sillas y mesas habían aterrizado en el frio suelo. Los gritos tampoco se hicieron esperar.

Ante el caos de gente despavorida, las jóvenes notaron que era el momento indicado para actuar. Lammy quien tenía una jeringa oculta entre sus ropas, la extrajo veloz para incrustar aquel líquido celeste: una gran sedante en el cuello de Mole. Este no pudo evitar los movimientos por la distracción del momento. No obstante, automáticamente tomo la mano de su querido compañero con el objetivo de salir disparado de allí.

Abrupto empujo a las jóvenes sin impórtale el que saliendo de allí rápidamente pero una vez afuera no pudieron avanzar más de una cuadra ya que el peli-violeta cayó desmayado de un segundo al otro, el oji-verde intento alzarlo, más no pudo. Su fuerza no era la suficiente. El clima además de traicionero preocupaba al joven muchacho pero no era solo eso lo aturdidor del momento.

Los gemelos vieron la posibilidad y se dirigieron con el vehículo a buscar a la presa. El objetivo estaba preparado. Frenaron frente a los muchachos y descendieron de la carrocería de manera rápida.

Pickles se puso delante de Mole.

— Muévete muchacho — Ordenó Shifty empujando al mismo a un costado. Las jóvenes no tardaron en llegar.

Al observar los movimientos rápido el oji-verde se lanzo encima de Lammy quien estaba más alejada de sus compañeras. La tomo por detrás y arrastrándola hacia sí mismo comenzó a llevarla un poco lejos de los jóvenes tapándole la boca al mismo tiempo.

— ¡Déjenlo o la mataré! — Proclamó furioso Pickles pero los gemelos no hicieron caso a sus palabras, las chicas simplemente siguieron las órdenes que con la mirada dejaban los gemelos.

"Abandónenla" Acto seguido el pequeño equipo se subió al respectivo vehículo con el nuevo integrante en el asiento posterior completamente dormido. El peli-verde no pudo hacer más que observar como aquella furgoneta se alejaba de su vista a máxima velocidad quedando con una muchacha que peleaba fieramente para librarse de las garras de su secuestrador.

******Sálvame******

(Minutos antes de las explosiones en los fuertes Tree)

Mouse estaba relajado. La parte de sus trabajos iban a llegar mucho más antes de lo planeado. Los movimientos que se les habían impuesto era momento de ponerlos en práctica y ejecución lo más pronto que podían. No obstante, un cambio pequeño de ideas por parte del dúo significo que se encontraran con una mosca que minutos antes era una molestia para ellos.

A más no poder.

Al ver aquel gesto rígido y quien sostenía en una de sus manos apoyado al hombro provoco una reacción negativa del más alto de aquellos dos, contra aquel sujeto de apariencia frígida.

Solo deseaban ver como yacía aquella pelirroja luego de aquel pequeño incidente.

No creyeron verla inconsciente delante de sus miradas antes carentes de odio. Que después aquel sentimiento se dejo pasar al lado de lo notorio con sencillez y facilidad.

— ¡Respóndenos! — Levanto la voz — ¿Qué harás con Flaky? — Cuestionó de manera cortante y por demás provocativa el joven oji-verde opaco mientras se acercaba a aquel pelirrojo que tenía una mirada fría ante la presencia de aquellos superiores.

Todo estaba saliendo bien para parte de la organización (de más queda mencionar) pero aquel joven de memoria completamente cambiada no lograba poner las cosas en un orden que él fuera completamente manejador.

Caminar solo unos pasos y ya aparecía Flippy para arruinarle el día. Aquellos nuevos que se la llevaban a la enfermería, mientras él debía de soportar las palabras del engreído jefe que trabajaba. Buscar a su doncella no fue problema, sino el mocoso que la acompañaba.

¿Y ahora?

Volvían sus "superiores" que se creían mejor que él, o aquello quería pensar.

Simplemente quedo callado ante la situación observando como Sneaky se acercaba a su presencia con un gesto de ira. Aquel petiso agregó comentario al notar la boca callada y nula aparición de palabras por partes de quien se había vuelto un enemigo y compañero de organización de jamás fiar.

— ¿Acaso eres sordo? —. El peli-marrón se acerco al igual que su compañero quedando así con una distancia mínima de simplemente un escaso paso.

Muy escaso.

— ¿Ustedes son mis superiores? — Cuestionó de forma engreída. Las palabras salían de sus curdas vocales de forma fría, y hostil. Además de provocadora — Pues sepan que yo obedezco al jefe no a ustedes — Agregó socarrón mientras se encogía de hombros — Y él mismo me pidió llevar a Flaky a la sala de internación — Finalizó.

Más explicaciones no tenía que dar y ellos no merecían saber tanto. Si al fin y al cabo era unos juguetes más en aquella pieza de ajedrez.

El oji-café observo al niño que llevaba en una de sus manos. Aquel pequeñuelo tenía una mirada de pánico mientras lo observaba provocando que él tampoco sacara la vista de encima. Tenía una apariencia tan frágil como aquella pelirroja. Mouse dudo un poco sobre aquella afirmación del oji-rojo.

Si debía de llevar a aquella muchacha, ¿Él niño qué? Pero a pesar de una interrogante tan fácil de responder la duda más grande que carcomía su cerebro desde el momento que se había topado con la joven era ese tal Flippy.

Una imagen de unos ojos esmeraldas había acoplado sus recuerdos. ¿De quien era esa mirada?

— ¿Y que haces con el pequeño? — Preguntó Sneaky mientras analizaba lo mismo que su amigo. Solo que aquel peli-verde era un poco más (o demasiado) impulsivo para analizar las cosas.

De antemano aquel petizo comprendía que aquel ser les diría que seria transportado a algún lugar. O algo parecido, en sí era por demás obvio una respuesta ante tal incógnita. Debía de haber analizado una mejor pregunta para complicar una respuesta. Pero este muchacho de gran altura no era de sacar conjeturas de un nivel tan elevado en rapidez.

No obstante, aquel peli-verde se lo notaba sacado de si. Como si necesitara tirarse de encima de aquel hombre para sacar de sus garras a aquella damisela. No se comprendía sus reacciones tan exaltadas, ya que siempre había sido en un pasado un humano relajado y calmo.

Algo lo hacia actuar de manera brusca ante la situación con aquel sujeto.

Al notar el interrogante. Egocéntrico, decidió contestarles a ambos de una forma seca para dar por finalizada la situación y terminar su día como planeo segundos atrás. No obstante, Cub decidió levantar la voz alusiva al notar que aquellos dos individuos tenían buenas intensiones con su amada amiga.

Más aquel chico de mirada hostil, frio y arrogante.

— ¡Es mentira! — Proclamó — ¡Él quiere lastimar a Flaky! — Agregó mientras intentaba con todo sus esfuerzos alejarse de su secuestrador. Más no pudo. Su fuerza era insignificante al lado de los súper poderes y fuerza sobrehumana recibida por pura genética que llevaba su portador.

— ¿Eso es verdad Splendont? — Tomo la palabra el oji-marrón a la vez que observaba al muchacho que mostraba su desesperación ante la situación.

Sus ojos hablaban demasiado.

— ¿Ustedes le creen a un mocoso que nos pidió encarecidamente nuestro superior para traerlo? — Cuestionó fríamente, haciendo notar que aquella criatura era otra cosa más, un objeto nuevo de utilización.

Russell no se cansaba de buscar presas para trasladar a su fuerte.

— ¡Veras maldito! — Gritó colérico golpeado al oji-rojo con todas sus fuerzas — Flippy te matara, ¡Escúchame! — Proclamó en furia el menor. Mouse quedo analítico observando al personaje que también conocía de la existencia de aquel muchacho — ¡Te matara! — Agregó elevando aun más su nivel de voz.

— ¿Tu conoces a aquel hombre niño? — Interrogó el petizo de forma más que curiosa. Splendont simplemente se limito a observar la situación.

— Es el novio de Flaky — Informó serio mientras posaba sus ojos llorosos a aquellos chocolates curiosos.

El joven soldado simplemente se quedo analizando sacando así una respuesta obvia. Ahora comprendía la desesperación de aquella mujer en encontrar a aquel individuo de nombre familiar.

Quizás ese mismo de mirada esmeralda que recordaba en su mente.

— Así que es eso — Masculló — Con razón tanto lo llama y busca — Agregó pensativo analizando aun más las cosas.

Si en verdad así eran la situación, ¿Por qué sentía que lo conocía? Ya el nombre realizaba un eco en su mente. Sneaky en cambio parecía que se calmaba un poco pero su gesto serio no salía del punto fijo dirigido a aquel pelirrojo.

— Es un asesino — Masculló serio Splendont mientras se metía entre medio del dúo para salir de allí y dar por finalizada la conversación. Además, evitando inconvenientes tapo la boca de Cub violentamente para que no llamara la atención con sus griteríos por las instalaciones.

El oji-verde intento frenar aquel movimiento pero fue detenido brusco por su compañero que le negó seriamente y mostrando su celular, en la pantalla se visualizaba un mensaje directo de aquel oji-turquesa:

"Operación Carmesí comenzó, ¡vallan a su sector ya!"

Aquel mensaje parecía dicho por el mismísimo jefe. El tono de voz brusca y seria del muchacho retumbaba en los oídos de aquellos dos jóvenes que se imaginaron la situación.

Gritos como siempre. De otra forma Russell no acostumbraba comunicarse.

— Ten cuidado con ella Splendont — Comentó seriamente el peli-verde — Sino me conocerás — Agregó con un tono de enojo a la vez que seguía su camino. El oji-chocolate simplemente escucho lo comentado por él y rio levemente.

Le causaba gracia como actuaba su mejor amigo y compañero. Le causaba duda el motivo por el cual sus reacciones eran esas. Mientras Sneaky se alejaba de su lado, observo como también aquel pelirrojo. Algo raro ocurría e investigaría que.

Sabía que ese Flippy tendría mucha de sus respuestas.

******Sálvame******

(Segundos antes de las explosiones en el Fuerte Tree)

El joven oji-amarillo yacía un poco preocupado por su amigo Splendid quien estaba en otras habitaciones siendo revisado por un doctor. Lumpy, quien estaba en el lugar de casualidad atendiendo a un soldado que sufrió un accidente.

Thotty lo observaba que caminaba de un lado hacia el otro en un estado paranoico. En cambio, Mime simplemente silbaba para sacar la tensión que sentía en su cuerpo hasta que un sonido agudo acompañado a un gran sonido chirriante aturdió a los presentes.

La tensión atrapo a los tres jóvenes, además de los soldados que yacían alrededor. Antes de que pudieran pensar otra detonación los puso a todos en pánico y el tembleteo de las paredes además del suelo produjo corridas de todas las personas hacia cualquier salida.

— ¡Hay que salir de aquí ya! — Exaltó Cuddles colérico al mismo instante que tomaba la mano del oji-lila para llevarlo junto con él. El peli-violeta los siguió detrás intuitivamente pero por su mente corría la imagen de su compañero herido.

¿Qué ocurriría con él?

— ¿De enserio? — Acotó seriamente el pecoso — Prefiero quédame a ver los juegos artificiales — Ironizó. Se sentía un poco enojado con aquel rubio. No obstante, aunque lo comentado era algo sabido no pudo evitar responder secamente.

El caos se produjo de un instante a otro. La desesperación atrapo pero Cuddles conocía bien la zona. Simplemente se lanzo con violencia hacia una puerta que yacía cerrada para poder tener acceso al patio trasero. Sus compañeros lo siguieron sin pensarlo dos veces. Y más de una persona también accedió a la idea.

Aquel muchacho simplemente deseaba escapar de allí saliendo por atrás. Un poco alejado de las zonas donde ocurrían los incidentes, ya que salir del lugar por las mismas instalaciones implicaba mayor peligro. Si llegaba a derrumbarse algún sector de la estructura significaba muerte segura, aunque revivir también era el segundo paso.

Al salir choco de forma brusca con un hombre de mayor altura que él. No cayó por el impacto pero quedo estático unos segundos.

— ¿Que hace aquí señor? — Cuestionó el policía al notar a Pop delante de él quien pasaba por la zona para finalizar cruzándose con él. Los nervios de todos simplemente los hacían correr a direcciones peligrosas a diferencia de algunos como aquellos jóvenes que buscaban huir en vez de dirigirse aun más al centro de la zona.

— Ahora no es momento de hablar, debemos salir de aquí — Mencionó el oji-café corriendo en dirección hacia la salida pero al notar la completa obstrucción por el personal que intentaban salir de allí, desistieron a la idea de poder salvarse por aquella abertura más directa a la calle principal.

El simple intento de querer salir implicaba tener complicaciones en los huecos de puertas para salir expulsado al exterior. Todas las personas en el lugar se encimaban unos a otros para poder salir en vez de actuar con profesionalidad ante la situación.

Sin duda ya los soldados no eran como antes.

— Por aquí es más directo — Llamó la atención el oji-amarillo al notar otro un pasillo que llevaba al segundo patio detrás de las instalaciones de entrenamiento. Otra detonación volvió a oírse — ¡Mierda! — Exaltó casi colérico ingresando por el nuevo camino. Del cual pocos se les ocurría avanzar. Estaba esta desviación más que aislada de la mente de casi todos y vacía en capacidad de cuerpos desesperados.

Detrás del rubio iban sus compañeros.

— ¿En donde será? — Cuestionó nervioso el peli-lila llegando a alcanzar a su amigo. Detrás yacía Mime y por ultimo el peli-marrón. Se los notaban llenos de sudor en cuanto a las pocas corridas que estaban realizando.

— Son en las zonas de bodegas — Tomó la palabra el oji-café — Pero no queda más que salir de aquí, sino moriremos en este maldito ataque terrorista — Agregó nervioso hasta que no pudo seguir camino. Los muchachos delante de él frenaron de forma abrupta. Colisionando uno a otros.

Ninguno a pesar de aquel policía comprendía el motivo de aquella frenada rápida.

— ¿Splendid? — Masculló Cuddles al ver a aquel peli-azul delante de un peli-verde. Lumpy también yacía allí pero sosteniendo una silla con ruedas — ¡Flippy! Tu maldito — Exaltó molesto al notar aquel acompañante. La rabia inundo toda su razón nuevamente.

¿Qué hacia su mejor amigo con un loco desquiciado como aquel?

— Corrección, Fliqpy zopenco — Provocó el veterano secamente a la vez que sonreía con esa felicidad insana tan característica. El ambiente en unos segundos se había tornado pesado, las miradas entre los ojo-amarillos no se sacaban de si ni un minúsculo nanosegundo. Antes de que Pop se pusiera entre ellos para salir casi disparando de allí arrastrando a su querido policía.

— Debemos salir ya — Mencionó tomando de la chaqueta a Cuddles para arrastrarlo. Una última detonación se hizo aun más fuerte en los oídos de todos. Ya habían logrado colapsar con todas las fuentes de almacenamiento militar.

La construcción de la zona de estrategias, y todo lugar aun en pie corría grandes posibilidades de derrumbe. El fuego comenzó a esparcirse veloz tragándose todo a paso rápido. Llegaría pronto a donde estaban aquellos muchachos.

— Mierda — Mencionó aquel veterano siguiendo a los demás. Detrás seguía Lumpy quien ayudaba a Splendid que aun no estaba en las condiciones necesarias subiéndolo a su silla para llevarlo más fácilmente.

— La boquita soldado — Acotó altanero y provocador aquel policía que no se sacaba la idea de que aquel peli-verde era el culpable indispensable de que su amada Giggles hubiese desaparecido.

— ¿Qué dijiste? — Cuestionó alcanzándolo. Sus ojos daban fácilmente una idea de querer matarlo fácilmente. Más ello no era importante ahora. Habían llegado al segundo campo donde desde allí encontraron la segunda salida a la calle menos poblada de la ciudad. — La defensa ha cambiado en las fuerzas, se han vuelto demasiado blandas con el tiempo — Acotó seriamente una vez fuera de las zonas de peligro.

En la calle de al frente de los disturbios que ocurrían.

A Fliqpy le producía más que una ira y odio al por mayor. Las fuerzas militares que alguna vez era su orgullo ahora simplemente quedaban trapos sucios e inútiles que no podían cuidar su propio territorio.

— ¿Qué quieres? — Exaltó molesto el oji-marrón — No pensábamos que sufriríamos un ataque terrorista — Se defendió en ira. Una vez ellos afuera notaron que más personas, y soldados salían por el mismo lugar.

— ¡Deberían de estar preparados para todo! — Exaltó más que furioso el oji-amarillo acercándose al hombre un poco más alto que él. Por esto lentamente el Oficial Mayor comenzó a dar pasos hacia atrás — ¡Los Tigres están de regreso! — Gritó colérico escupiéndole directamente en la cara la verdad de las cosas.

Ante esto Splendid le surgió una duda.

— ¿Y tu que hacías en las instalaciones? — Cuestionó el peli-azul muy serio observando al muchacho. Detrás de él se notaba a un doctor muy agotado de la corrida tan desesperante que habían sido participes minutos atrás.

Todos estaban cansados, abrumados, impresionados y por demás molestos. La situación ameritaba golpes por partes de algunas mentes y ganas de matar en otras.

— No te interesa en lo más mínimo — Mencionó secamente sin mirarlo a los ojos. No seria culpado por algo que jamás fue participe condicional, además de que ese momento y todo detonado después había sido plenamente culpa de su tonta faceta que tenía el cerebro por demás deformado.

No diría todo lo que sucedía sin importar lo tanto que lo amenazaran.

— ¡Si! ¡Por eso te pregunto! — Expresó casi en gritos parándose a la vez. Esto Lumpy lo noto e intento detenerlo empujándolo para volverlo a sentar en la silla. Tenía por demás prohibido exaltarse, alterarse y actuar abruptamente. Aunque tenía una condición de regeneración en cuanto al tema de la salud, aun así las prevenciones no eran de más.

— Tranquilízate Splendid — Mencionó sereno aunque se lo notaba más que nervioso — Aun no estas en condiciones para sufrir exaltaciones de este tipo — Agregó buscando apaciguar la ira que surgía de su interior.

— Debo de arreglar un par de cosas — Masculló serio el peli-verde caminado a dirección de donde se encontraría con los demás de su "Grupo" contra los Tree. Flippy era un zopenco al por mayor según analizaba su mente. Lo mataría si tuviera la oportunidad, pero tal acto jamás ocurriría.

— ¿A dónde vas? — Cuestionó el oji-azul buscando que este le de respuesta.

Por aquel comentario paro en seco pero sin observar hacia atrás ni mucho menos pensar hacerlo, respondió con un tono agudo y hostil aquella simple incógnita. Sentía mucha ira en su interior, demasiada de la que acostumbraba y todo por aquellos azules. Su uniforme también dejaba en evidencia algo de conexión con aquellos que arruinaron su pasado.

Muchas preguntas para los jóvenes detrás de él, una misión múltiple que debía de cumplir él.

Auto impuesto.

— A arreglar este desastre y salvar a alguien — Contestó. Con un tono un poco más preocupante agregó — Tienen a Flaky — La mente de todos rápidamente pusieron en imagen a aquella mujer de cabellera carmesí.

La desesperación invadió por completo al ex héroe.

— ¡Déjame ayudarte! — Exaltó intentando levantarse del asiento pero el especialista lo detuvo rápidamente. No dejaría que se arriesgara más de lo que ya estaba. Su condición aun no era la más óptima.

— No — Mencionó — Este es mi problema, ellos me la pagaran — Agregó dando levemente la marcha con la vista fija a la final de la calle. Otro comentario se hizo escuchar por sus oídos.

— Han desaparecido personas todo este tiempo, ¡Sabes si tiene a mi hijo allí! — Cuestionó desesperado Pop caminado hacia el veterano que simplemente negó con la cabeza.

El corazón del padre se quebró por completo pero aun así la respuesta dada no era suficiente para él, ni la verbal que le había seguido a aquel pequeño movimiento. Buscaría a su retoño, ese que una vez él y su mujer que pudo concebir sin problemas.

— No — Agregó a su gesto. El oji-azul no resignado a la idea se paro débil aun después que aquel muchacho lo intentara de frenar ante la idea. Caminado hacia el soldado, se puso detrás de este quien freno para oír las palabras del joven.

— ¿Donde queda el lugar? Te ayudaremos — Comentó casi desesperado ante la situación. Rápido Fliqpy giro para tenerlo al frente y decirles casi colérico con mucha ira en su interior.

— ¡No! — Sus ojos se cruzaron a aquellos azulados — ¡Yo me arreglare solo! — Agregó. Splendid comprendió lo que deseaba pero aun así no lo dejaría que estuviera en peligros. Mucho menos sabiendo que su hermano rondaba muy cerca. Más de lo que creía — No se darán cuenta los cambios, ya que con Flippy tenemos el mismo color de iris, esto será fácil — Mencionó con una sonrisa casi aterradora ante la idea.

Se tenía una gran confianza.

— Emm… Fliqpy — Comentó un tanto temeroso Thotty al notar un gran inconveniente levantando la mano como pidiendo la palabra. Su nerviosismo era por demás grande que le complicaba simplemente articular alguna palabra fácilmente por la figura sombría del hombre.

— ¡¿Qué?! — Cuestionó ya arto de todas las trabas que ponían cada uno. Si no era ayuda era una consulta o pedidos tontos que no le importaban.

El oji-lila no contesto por el terror que le produjo aquella expresión de fastidio producto del enojo de aquel veterano. No obstante Splendid había notado cual era aquello que el pecoso deseaba dar referencia y sin chistear lo menciono frente al muchacho con un tono tan tranquilo y normal que el mismo podía dar.

— Tu tono de voz a la de Flippy es distinto — Interfirió el peli-azul — Es más grave, en cambio la de él es melodiosa, armoniosa y hermosa — Agregó. Sus ojos mostraban un brillo único al recordar aquel muchacho. Su seriedad cambio a una sonrisa única mientras parecía que salían de él corazoncitos.

Todos los muchachos se alejaron un poco de él al notar tal reacción, y Fliqpy al ver como confesaba aquella minúscula pero importante dificultad comprendió el peligro. Pero al observar a aquel héroe expresarse así rodo los ojos mientras suspiraba.

— Rayos — Musitó serio y complemente molesto.

******Sálvame******

— Señor todo ha marchado como ha pedido, ¿Empezamos con el juego? — Cuestionó el peli-verde de sombrero del mismo color tan tranquilo, relajado y alegre por la acción casi óptima de su trabajo que casi podría decirse que brillaba con una oscuridad espantosa.

Detrás de él yacían las jóvenes Giggles y Petunia quienes sostenían a Mole que estaba inconsciente en el suelo metálico de la furgoneta. Los movimientos repetitivos de pequeños brincos producía que sus tripulantes se golpearan al perder el equilibrio a excepción de los gemelos quienes se pusieron más que serios por la situación complicada que se les venia encima.

Sus mentes les traía un pequeño inconveniente a informar: habían perdido a una tripulante, objeto importante para las amenazas hacia aquel peli-azul: Truffles.

Peligro para sus cuellos.

— Claro, ¡ya! — Pidió exaltado. Aquel oji-turquesa sonreía de forma ingrata mientras permanecía sentado en aquel tedioso sofá. Siempre en aquel asiento de terciopelo celeste, en su inmenso despacho. Mucho lujo para una persona que pareciera que no hacia nada de nada.

Mejor dicho, apenas se movía, quienes arriesgaban sus vidas eran todos aquellos que estaban a sus órdenes. De ahí en más se limitaba a respirar.

Russell llevaba esta vez una campera azul encima de una remera a rayas rojas y grises. Su pantalón de jeans negro no realizaba ninguna combinación a todo su atuendo. La "Ausencia" de sus pies daban un decorado de roble oscuro, al ser este tipo de madera utilizada esta vez para movilizarse. Su garfio lo había cambiado por uno de tono plateado. Muy brillante.

No es que fuese un día especial, pero la navidad se acercaba y los planes perfectos que hasta ahora agolpaban su mente lo alegraban a más no poder. Hasta que:

— Si señor — Asintió al mismo tiempo el joven ladrón mientras afirmaba ante la respuesta.

— ¿Y ustedes ya tienen todo muchachos? — Agregó con una sonrisa aquel jefe mientras se erguía camino a su pequeño repertorio de bebidas. Sacaría de allí un licor exquisito que valiese en el momento. Debía de festejar.

El silencio se había formado a la vez que aquel oji-turquesa yacía al frente de un roble marrón claro con toques negro, barnizado. Los vidrios que dejaba a la vista conocer su contenido estaban más que limpios sin ninguna impureza que sacara del camino la vista directa del muchacho a esos recipientes de bebidas alcohólicas.

— Claro señor — Masculló Lifty tomando la comunicación. El líder aun tenía el teléfono casi pegado a su oído — Pero perdimos a Lammy en el proceso — Agregó un tanto temeroso. Un silencio sepulcral se formo en aquel instante.

Por la mente del peli-turquesa no habían caído aun los detalles pero al oírse como una botella de ron caía brusca al piso decía que su cuerpo ya comprendía con perfección el mensaje y significado.

Todos en el vehículo tragaron saliva más que nerviosos. Que se oyera de forma más que clara como un recipiente de vidrio se desplomaba en el suelo para luego ser destruido por la presión. Nada bueno vendría después mucho menos de ese individuo detrás de la línea telefónica.

— ¡Son unos idiotas! — Gritó colérico poniendo su boca directamente en los captores de sonido. Muy alterado — ¡Búsquenla ya! — Exaltó casi saltando al mismo tiempo mientras comenzaba a idear planes de tortura dando círculos por la inmensa habitación.

Cave de más decir que se mordía las uñas de los dedos casi como si deseara inconscientemente arráncalos de raíz. Su mirar se desviaba a cualquier punto del lugar.

Sus nervios acoplaron su cabeza: recordar que debía de informar, dar a conocer todos los detalles del momento al jefe general era por demás peligroso para su vida. Pero peor seria si llegaba a enterarse de otros labios. ¿Ahora que debía de hacer?

— Señor dejaremos a Mole en el fuerte y luego buscaremos… — Acotó nervioso Shifty tomando el mando de la comunicación antes de que un alterado líder casi le gritara prácticamente en el oído ante la alteración.

— ¡No! — Gritó — Mejor no — Masculló analítico. Se le había ocurrido algo muy bueno — Ya se inicio la orden, morirán si van — Excusó buscando una vaga escusa de "querer salvarles la vida a aquellos cadetes" — Así que serán castigados — Sentenció relajado dejándose caer en el sillón que aguardaba detrás de él.

El aire y la paz llegaban a sus pulmones.

Los gemelos cruzaron miradas más que atónitos. Las jóvenes detrás comprendían que nada bueno vendría de la situación por aquella cómplice cruce de gestos entre aquellos peli-verdes. No pudieron evitar tragar salivas nerviosas.

— Pero… — Masculló nervioso Lifty volviendo a ser interrumpido por el molesto Russell.

— ¡Castigo! — Exaltó cortando a la vez.

Los nervios y el miedo atrapo a aquellos tripulantes que se hizo más que notoria cuando de un momento al otro Petunia dejo escapar un grito desesperante. El vehículo freno rápido por este exabrupto y todos quedaron observando a la asustada peli-azul. Ella temerosa señalo a Mole quien había posado su mano derecha en uno de los pechos de la joven.

Este aun seguía muy inconsciente.

******Sálvame******

El momento de nerviosismo y desesperación de aquel jefe desapareció de un instante a otro al notar que aun seguía en presencia de un peli-azul en particular, quien había oído parcialmente algo.

— Bien, al parecer todo esta saliendo a pedir de boca — Masculló buscando notar que todo tenía un orden medianamente aceptable.

— ¿Qué le paso a Lammy idiota? — Cuestionó agresivo Truffles intentando salir de una silla donde había sido atado al mismo muy pero demasiado bien. Imposibilitándole si quiera mover la cabeza. Estaba tanto pegado a esta que solo sus pies tenían la libertad de poder moverse.

Sus manos pasaban por detrás de aquella madera. Una posición por demás incomoda pero perfecta para su rival.

— Calladito te ves más bonito — Contestó cortantemente el oji-turquesa — Bien, el idiota de Sniffles termino lo pedido, ahora es momento de probarlo — Agregó observando con una gran sonrisa, un poco diabólica, al pobre hermano de la esquizofrénica, quien sabia de que estaba hablando.

Podría haber complicaciones, fallas, faltas y demás en una misión pero en ello él no se quedaría. Daría marcha y avance a todo lo ordenado que tenía hasta el momento. No podía dar marcha atrás por nada. Aun menos cuando tenía en sus manos la droga que antes los Tigres habían utilizado contra los Tree.

Muy mejorado.

******Sálvame******

Sus ojos celestes se impregnaron de una alegría por demás llamativa. Aquella mujer que yacía frente a su presencia lo ponía en un estado donde sus hormonas poseían el control total en el asunto.

Lo habían cambiado de laboratorio, además de planes para él. Su acción como hombre utilizable había bajado de rango a conejillo de indias por parte de los Tigres. Aun así, ello no le importaba en lo más mínimo, aunque comprendía que de ahora en más su futuro era por demás oscuro, verla solo una vez más, tenerla en sus brazos y besarla apasionadamente como si el mundo en pocos segundos se llegara a destruir lo incitaba a la felicidad absoluta.

— ¡Anti! — Exalto una vez que su mente había logrado comprender las cosas y dejado el momento de los besos y abrazos a las preguntas más obvias para ambos — ¿Estas bien? Te hicieron algo, te lastimaron, te tocaron… — Cuestionó nervioso antes de ser interrumpido de forma brusca.

— ¡Tranquilo estoy bien! — Contestó alegre la oji-negro mientras sonreía a más no poder ante la situación de saber que podía abrazarlo una vez más — Solo me llevaron a un cuarto pero cuando al parecer iban a hacerme algo lo evitaron — Agregó a la vez que dejaba pasear su vista al cuarto.

"Anti había despertado en una gran habitación completamente equipada con una alta tecnología, de aparatos de todo tipo. El lugar notaba que yacía más que limpio, cada instrumento brillaba con facilidad además de los azulejos en las paredes.

Ella yacía acostada en una camilla aferrada a esta con suma profesionalidad. Sogas sostenían sus brazos, piernas y cabeza. Así no se movería ni escaparía.

Noto que allí ingresaron dos hombres que llevaban un gesto de seriedad. Estaban decididos a prender lo que al parecer era un equipo que yacía justo a los pies de la oji-negro. Ella estaba justamente en el lugar donde seria el acceso a ese gran tubo metálico de buen tamaño sin duda.

Estos especialistas se pusieron justamente a un lado del aparato y realizando un pequeño chequeo le dieron la orden de que este mismo ingresara a su interior, otra victima para el lavado mental.

El objeto comenzó a traer a la joven a su interior por medio de una cinta metálica hasta que quedo posicionada en el lugar indicado. Anti se movía desesperada buscando salir de la situación. Gritar era algo que le era completamente imposible. Sus labios no lograban sacar nada de lo que producía sus cuerdas vocales.

Algún estilo de droga provocaba tal acción.

Sentía que su corazón reventaría. El pánico había ingresado a su sistema además del pavor. El silencio se produjo a la vez que el aparato se apagaba. Un sonido extraño de cómo si una turbina estuviera toponeando sus oídos la relajo. Estaba a salvo, según notaba la situación ya que no sentía nada raro en su cuerpo.

Además de que el tiempo que había estado allí era muy corto.

Justo cuando todo iba bien — Masculló uno de ellos de forma molesta — Bah, no interesa. Luego seguiremos — Prosiguió el joven a la vez que ponía en marcha nuevamente la maquinaria para que esta vez la mujer saliera sin ningún tipo de cambios cerebrales.

Por el momento."

Le conto serena la situación que había pasado. Sniffles sentía como deseaba acabar con aquellos. ¿Qué era esa extraña maquinaria?, ¿Qué le iban a hacer en ese aparato? Y sobre todo, ¿Por qué a ella y no a él?

El lugar donde estaban era pequeño, de apenas tres por tres metros cuadrados. Donde lo único que iluminaba era un pequeño ventanal en una esquina tocando el techo por demás húmedo y sombrío. Su amado especialista tenía marcas en los brazos y mismo rostro. Moretones y heridas, además de la ropa rajada. A ella no le costo mucho suponer el motivo por el cual había llegado a ese estado.

Por sus acciones de inteligencia y brindar una supuesta droga que serviría, de seguro comprobaron la farsa del dicho finalizando en optar con torturarlo a más no poder. Aunque la idea de la peli-negro era casi exacta, en realidad la paliza que había recibido fue luego de haber entregado la verdadera sustancia que se pedía.

Solo era un castigo por haberles tomado el pelo la primera vez.

— Me pone feliz amor que estés bien a pesar de eso — Mencionó un poco dudoso por las circunstancias que había pasado su amada mujer, ya que aunque era ello lo que en verdad ocurrió, si lo que recordaba en realidad era lo que paso o quien sabe que cosas hubiesen hecho en sus ADN le traía preocupación — Ahora… ¿Cómo saldremos de aquí? — Agregó un poco nervioso viendo la puerta detrás de Anti.

Era de metal reforzado, y el no saber si había guardias detrás de esta complicaba más la situación.

— Solo déjamelo a mí — Contestó confiada la muchacha a la vez que lo miraba directamente a los ojos sonriendo de forma cómplice, dando un simple mensaje a aquel hombre.

Ella en el poco tiempo que había estado afuera tenía ya varias ideas de cómo salir de ese problema que tenían ambos jóvenes. No es que fuera una mujer difícil de domar o algo por el estilo, pero la descendencia de familia guerrera que llevaba en la sangre provocaba que hasta el problema más difícil de solucionar le encontrara la vuelta menos explicable pero perfectamente formidable para escapar de un inconveniente.

******Sálvame******

La mirada de preocupación de aquel oji-naranja se notaba demasiado por todos lados que se lo mirara. Ya podría decirse que había dado más de veinte vueltas olímpicas alrededor del auto. Su estado de ánimo y pensamiento se fijaba en su compañero de cabellera verde. No saber nada de él y aun más, creer que las explosiones habían acabado por completo con su vida lo ponían mal.

— "¿Por qué no lo busque antes de que Nutty denotara las bombas?" — Se cuestionaba preocupado observando al peli-verde con mirada de pocos, muy pocos amigos — "¿Por qué no lo espero como a nosotros? ¡Es un maldito!" — La mirada de seriedad de este obrero paso a ser una de alegría al por mayor al notar como al final de la calle veía asomarse de lejos un serio soldado.

Demasiado enojado y furioso.

— ¡Flippy! — Exclamó alusivo de manera alegre mientras movía, como si fueran dos abanicos sus brazos, realizando señas a sus compañeros quienes estaban muy distraídos comiendo un helado comprando de una heladería justo al frente de donde esperaban y al susodicho para que supiera que allí estaban.

La mirada de Flipqy aunque igual al veterano, un detalle marcado eran sus colmillos que sobresalían en la situación. Debía de controlar ese detalle, los deseos de matar a aquellos tres y no hablar por nada de nada.

Simplemente cuando estuvo delante de Handy lo quedo observando de forma fría, por demás hostil. Deseaba tirársele encima pero estaba obligado a guardar la calma.

— ¿Cómo estas? — Masculló un poco alterado el peli-naranja al notar la manera en que su compañero lo observaba. Jamás lo había visto así, o creía. Esa mirada por demás llena de odio sentía haberla vivido varias veces pero esta vez le era solo una sensación vaga.

Su mente rápidamente analizaba que este estaba muy enojado con ellos.

— ¿Contestaras? — Cuestionó nervioso el oji-marrón al notar también la mirada del soldado. Este simplemente negó con la cabeza ligeramente y se dirigió hacia el imperativo para gruñirle de forma seca.

El mensaje era fácil de comprender. La ira estaba agolpada en su cabeza, no intercambiaría palabra con ninguno de los presentes en ese lugar. Sencillamente ingreso al vehículo para sentarse en su lugar esperando que los demás hicieran lo mismo y regresar al cuartel general o fuerte secreto.

Eso lo esperaba con ansias.

Los demás simplemente se miraron nerviosos, aun más Bear y Nutty quienes temían que fuera en realidad Fliqpy o alguna mala combinación de sentimientos en su mente que podría traer al desquiciado en su cabeza. Tan mal guiados en el pensamiento no estaban: las dudas se hacían muy presentes entre aquellos dos.

Handy tomo su lugar temeroso al lado de su compañero quien solo tenía la mirada perdida hacia la ventanilla que tenía a su derecha. Los demás ingresaron al igual de cuidadosos intentando de no realizar movimientos que alteraran al veterano y su muy mal humor. Además de deseos de sacarles las cabezas a cada uno.

— Perdona, pero debíamos llevar a cabo el trabajo — Mencionó el muchacho heterocromo con nerviosismos en sus palabras mientras observaba por su espejo retrovisor al tripulante que yacía justamente detrás de Bear. Este gruño por la respuesta y sin dejar de observar el afuera se invadió en sus pensamientos.

Sin más, dieron marcha al notar que aquel oji-amarillo no daría palabra, ni quiera tenía mostrada la voluntad que lo haría. Esperarían pacientes a que se le pasara el momento de ira y volviera a ser el compañero que Handy creyó tener y los otros dos analizaban que debía de ser.

No permitirían que Fliqpy apareciera entre ellos. Aunque en realidad ya estaba más que presente.

— "Te encontrare Flaky" — Pensó el sanguinario a la vez que simplemente se reacomodaba en el asiento tranquilo. Debía de estar calmo y un poco relajado. Pensar en caliente era lo peor que podía hacer pero el momento no le ameritaba a estar aliviado, deseaba a más no poder ya sacar cabezas como en los viejos. Muy viejos tiempos.

******Sálvame******

— Fliqpy nos dejo solos — Mencionó con una sonrisa Cuddles mientras intentaba por todos los medios posibles darle arranque a su vehículo particular. Este simplemente sonaba como si el motor estuviera ahogado.

Los demás en el vehículo simplemente se había acomodado con la simple idea de seguir al veterano y encontrar a quienes estaban perdidos. Giggles y Cub ingresaban en la lista de buscados.

El rubio junto a Pop resguardaban los primeros asientos. Detrás yacía Mime sentado encima de Thotty quien estaba nervioso ante tal presencia de su compañero, al lado Lumpy y Splendid quien deseaba salir de la carrocería para ir volando directamente en búsqueda de su querido camarada del ejército.

En aquella situación jamás lo encontraría como él lo haría en simplemente segundos por los aires. El comentario del conductor en este caso saco de quicio al oji-azul.

— ¡No! — Exclamó logrando salir de los agarres del doctor que deseaba a más no poder el bienestar del muchacho — Iré detrás de él como sea — Agregó tocando débilmente el suelo ya que estaba por demás volando. No obstante, de un instante al otro los pies del héroe no lo dejaban avanzar ya que eran sujetados por un desesperado especialista.

Lumpy parecía más que enojado y molesto ante la situación que pasaba delante de sus ojos. Pocas veces los pacientes no le hacían caso a sus sabias palabras.

— ¡Splendid no estas en condiciones para usar tus poderes! — Exaltó molesto mientras sostenía con todas sus fuerzas al muchacho sin la menor idea de soltarlo. Sus manos estaban más que aferradas a los pies.

Pero un movimiento rápido del oji-azul produjo que el doctor cayera al suelo, sin lastimarse. El ex-soldado estaba por demás desesperado y sacado de si, no dejaría que se escaparan aquellos hombres junto a Fliqpy. Jamás. Él en un momento pasado se había jurado a su mismo proteger al veterano, sin importar el qué.

Aunque su situación física por el momento no era el mejor, ello no evitaba que su voluntad también decayera sino todo lo contrario. Aumentará cada vez más y más.

— ¡No me importa! — Proclamó aturdiendo a los presentes que observaban desde el vehículo y Lumpy quien estaba tirado en el suelo con un gesto de seriedad — Puede estar en peligro — Agregó antes de alejarse del lugar a gran velocidad. Tenía una gran prisa.

Mucha.

— ¡Splendid! — Gritó el doctor erguiéndose veloz. El susodicho ya no estaba a la vista de él pero si del rubio quien luchaba ferozmente con el motor para darle arranque.

Estaba ya perdiendo la paciencia.

— Lo seguiremos en nuestro vehículo — Comentó Pop llamando la atención del especialista para que este ingresara al vehículo. Mime al notar el espacio se acomodo en el centro del asiento trasero, para quedar al lado de sus dos compañeros y conocidos.

Dudoso el pecoso observo los esfuerzos de su mejor amigo y analizando lo comentado por el jefe de policía de la seccional menciono casi por inercia.

— ¿Aun sirve? — No es que estaba provocando al molesto oji-bermellón pero aquella carrocería metálica ya le había fallado una vez, no se le seria raro que fuera por segunda esta ocasión.

La mirada del conductor del momento se clavo veloz de forma furiosa al peli-lila.

— No sufrió daños… solo — Comentó de forma molesta mientras entraba en una gran rabia inexplicable — ¡Arranca! — Gritó golpeando al vehículo antes de oír como el motor gruñía en señal de que podía dar marcha cuando desee — Ves con un golpe todo se soluciona — Agregó sonriente antes de dar arranque para seguir al héroe.

Este a los ojos del peli-amarillo no yacía muy lejos, aun así debía de dar prisa ya que se movía a cada vez más velocidad cuanto más pasaban los segundos.

Ese Fliqpy tenía muchas respuestas y se las darían a ellos sin importar que.

— "No dejare que te lastimen Fliqpy" — Analizó serio el oji-azul a la vez que reconocía un vehículo entre las calles vacías de la ciudad. Supuso que era ese donde era transportado el peli-verde.

No estaba equivocado en la idea.

******Sálvame******

Le dolía muy fuertemente detrás de su cabeza. Era como si todo le hubiese dado más de mil vueltas antes de frenar en seco y dejarla reposar en una camilla dentro de un cuarto completamente blanco donde simplemente un mueble de color negro decoraba el encerrado espacio de descanso.

Sus ojos se acostumbraron difícilmente a la luz artificial de dos faroles que tenía el lugar justamente en medio del techo. A un lado de ella pudo reconocer a una persona que parecía estar sentado en el aire con una mirada gacha al suelo.

— ¿Dónde estoy? — Masculló por inercia mientras se sentaba débilmente en la camilla. Rápido el pelirrojo se puso aun más cerca de ella y la ayudo a acomodarse a la vez que se sentaba a su lado para darle un delicado abrazo.

— Tranquila Flaky — Mencionó con un tono de voz dulce y una sonrisa — Estarás bien — Agregó a la vez que le besaba tiernamente en la frente.

— ¡Amor! — Exaltó — ¡Estas aquí! — Agregó impresionada mientras abrazaba débilmente al pelirrojo con una gran sonrisa en su rostro y lagrimas en sus mejillas.

De un momento al otro su mente trajo todo los recuerdos que debía de tener presente.

— Siempre, no te dejaría sola — Murmuró viéndola directamente a los ojos carmesís de ella, que enviaba una mirada llena de alegría y felicidad completamente sana para él. Nadie más.

Su plan había surtido efecto. Los pensamientos implantados además de recuerdos eran lo que él quería y no los que su jefe tenía pensado que llevaría. Solo un par de modificaciones que no haría gran diferencia entre ambos pedidos de superiores. Todo estaba por el momento a su favor.

— Pero si solo fue un chequeo — Mencionó Flaky más relajada a la vez que recordaba el motivo por el cual estaba en ese lugar, el porque despertó tan mareada y sentía un gran amor por ese personaje tan especial para ella.

— Si, lo sé — Mencionó sereno Splendont mientras sonreía de la forma más naturalmente falsa que podía expresar. Estaba alegre pero no era porque aquella mujer ahora era de él, sino que Flippy sufriría al saber la verdad de las cosas.

Ahora podría vengarse de aquel hombre sin problemas y lo haría de forma lenta, serena, mortal... Su mente rápido trajo un recuerdo, algo que tenía por demás abandonado ya hacia por un par de horas. Se sintió nervioso y preocupado, aun así mostraba otra faceta delante de la niña.

Splendid: estaba en su casa, aun no le había provocado todo lo que tenía pensado y tampoco sacado la información que necesitaba sobre su pasado. Sin más, su cabeza rápidamente analizo las cosas y saco una rápida conclusión.

Daría una pequeña visita a este personaje. Minutos después se llevaría una gran sorpresa.

******Sálvame******

La ciudad llevaba un gran pánico desde los inconvenientes en los fuertes Tree pero ello no era lo más peligroso que ocurriría al caer la tarde que se iba lento a este momento.

Varios agentes enemigos, con uniformes azules ingresaban a la ciudad por todas las zonas de ingreso directo que llevaran al centro de todo. Los movimientos de ellos eran tan sigilosos que nadie sabía si quiera que rondaban el lugar. Ni siquiera las fuerzas policiacas.

Las alcantarillas ayudaban de más. A pesar de estar en un mal estado por el mal cuidado que llevaba ya por mucho tiempo era una gran parte débil de la ciudad que jamás habían solucionado.

Estaban a punto de caer por sus propios errores.

— ¿Estas en tu lugar? — Cuestionó por radio el oji-verde mientras se preparaba para salir por una de las tantas salidas de los desagües hacia el centro de Happy Tree. Su sonrisa por demás llamativa en su rostro mostraba que estaba alegre en ese momento pero algo en el pecho le decía que cometía un error muy grande.

¿Qué eran esas sensaciones?

— Claro, ¿Tú? — Respondió el oji-chocolate que yacía aun más lejos de este muchacho en el centro-oeste. Mouse sentía los mismos sentimientos que su colega y amigo. Aun así no podía dar marcha atrás por aquellos espasmos falsos que creían que sentían.

Tenían rodeado el gran edificio donde el presidente estaba más que tranquilo sin percatarse de los movimientos que pasaban a sus espaldas. Simplemente debían de salir y todo estaba completamente en sus manos.

— Listo — Contestó el oji-verde con una sonrisa a más no poder.

— Bien, empecemos con el juego — Inició el petiso a la vez que le daba la orden a los demos grupos de soldados preparados para dar ataque. Los armamentos de alta tecnología y armas preparadas especialmente para acabar con el enemigo de un solo disparo informaban del gran avance en este tipo de áreas de ataque.

— Como siempre amigo, unidos — Masculló antes de realizar lo mismo que su compañero. Ellos dos tenían a su mando un gran número de cabos, soldados, generales y tenientes. A pesar de solo ser un rango no tan importante que llevaban con orgullo eran los más capacitados para ataques sorpresa del tipo que necesitaban los azules.

De un instante al otro, todas las fuerzas Tigre estaban ingresando a la casa de gobierno de la ciudad y produciendo disturbios en todo punto del centro para expandirse al resto de la ciudad.

******Sálvame******

Nota de la Autora:

— ¿Q-Qué les pareció? — Cuestiona nerviosa la morocha mientras sonreía de forma temerosa — ¡Perdonen! Es mi culpa, yo tarde, me demore demasiado y acepto, ¡Es mi más remota culpa!... yo… yo… yo… — Comienza a mecerse paranoica.

— ¡Cálmate! — Exalta molesta la oji-pardo a la vez que la sacudía — Ahora has como siempre tus saludos a los Review y cuestiona como te salió el fic — Ordena molesta. DW trago saliva nerviosa.

— Etto… Yo… ¿Les gusto?, ¿Me mataran, pegaran, torturaran o algo peor por tardar tanto? — Observa de reojo la mirada de ira que se producía en la peli-castaño — Digo, disculpen por tardar, pero es nada ¿No? — Cuestiona nerviosa. Matts quien estaba a su lado simplemente sonreía. T.J. Suspiro — Disculpas… ¡Ahora a contestar los reviews! — Exalta alegre.

Ahora, a agradecer a los Reviews, ¡Gracias por su espera ante los megas retrasos de mi musa! Los quiero a todos:

FFArjonita: No odies a Splendont, no tanto como top xP es que no sé que me ocurrió con este pelirrojo, pero es perfecto parar ser un antagonista obligado, no obstante: las cosas podrían dar un rumbo inesperado ante los sucesos que ocurren ahora… — Lo analiza detenidamente — Todo puede pasar — Ríe de forma desquiciada xP — Gracias amiga por aguantar el conti de este fic. ¡Gracias por aguantar tanto! Y tú sigue en tus locuras, nos leemos amigis.

Naoly-is-rule: ¡Si! — Corre hacia la joven casi atropellándose con ella para obtener las dulces delicias que recibe de aquellas manos — ¡Gracias! Amo el chocolate, un montón — Analiza detenidamente cada punto oculto de su hipotálamo — mm nop, no tengo ni la más remota idea del nombre, no lo recuerdo muy bien. Disculpas. ¡Nos vemos Naoly en facebook o aquí! Deseo leer una de tus historias otra vez.

Shadow moon: Emm todas tus preguntas tendrán a su debito tiempo sus respectivas respuestas. Por ahora la que tengo el poder de responder es que Splendont cedió a los deseos a su manera, Fliqpy más que hablar solo dejo pistas, no obstante. Sabes como es de orgulloso este personaje. Cub medianamente estará bien pero lo veremos más adelante y los gemelos… podrían, ¿Les regalo un momento Hot? Nash, que sufran jeje, naaah, luego veré. Todo es posible.

Punkcedoll: No llores — La abraza pero nota como se exalta, así que decide alejarse un poco — Pues… de a poco las cosas se irán formando, Flaky ha sido formateada, Splendont tiene un par de cosas en su poder, Splendid esta detrás del soldado quien sabe bien la ubicación del lugar. Demás personajes se unen a esta épica locura, y todo por simplemente desear tomar la ciudad, destruir vidas, lavas cerebros, recobrar el poder y pues… emm…. ¿Dominar el mundo? no sep. si llegara a tanto pero veremos jeje, gracias por seguir siempre el fic. Nos leemos.

Lu: Y más o menos, debía de aparecer el maniático más amado de este fandom, sin Fliqpy, ¿Qué es Happy Tree? Nah, tal vez… ¿un lugar sin muerte, sufrimiento, llanto, gritos y locuras? Eso no es HT yop me muero sin eso xD. No sep si soy buena como para escribir un libro pero esta en mis planes, ¡Gracias por las buenas vibras! Nos leemos.

OkumuraRin'HtF: Yo sigo opinando que te queda bien el estilo: Jess-Kun, jajaja jamás olvidare ello, tu sabes que seguiré tus historias siempre de los siempre, además de que cada vez que pueda intentare traerles el conti lo más pronto. Disculpa si no hablo mucho ya, es que estoy desconectada de todo, solo observo mi muro un rapidin y me desaparezco. Te quiero mucho amigis, espero que andes muy bien por allí y que en los estudios te vallan más que de lujo. ¡Nos leemos!

Flaky626: La observa atentamente mientras oye cada palabra expresada por las jóvenes — Yo, viri — Con lagrimas en los ojos — ¡No es que los abandonen! Es distinto, — Depresiva — Mi musa se va, y no deseo traerles una basura de conti por ello me esfuerzo mucho. ¡Jamás los abandonare! Solo soy demasiada lerda. Mil pero mil disculpas — Observa que se aleja de su lado lentamente arrastrada por Lena quien la sujetaba con fuerza — ¡Dame tu numero! — Le grita por última hasta que ya deja de visualizarla. (Discúlpame, intentare no tardar, se que estas vez fue más de lo que pensé. No juro pero prometo que habrá conti y un final seguro)

Luna Paola Black: Siempre recibirás un Review mío porque tus Fic merecen tener un comentario mío de una, ya que me encantar dejar sabido que pase por allí, que me gusto y por demás lo postulo de favorito para luego llegar a una pagina Word en mi computadora. Es algo que hago con las historias que amo, y los tuyos tengo todos *-* Amo tu musa, es una genia, ¡Me pone mega feliz que me hayas dejado un Review!, es por demás emocionante. Me pongo re loca. Y por favor, ¡No me secuestres! Nos leemos.

Caminantdlaluz: Hacia tiempo que no lo veía por estos prados. ¡Me pone feliz verlo por aquí de nuevo joven caballero peli-negro (Si es que aun sigue así) me gustaría tener algún tipo de comunicación aparte, además de FF. Así conocerlo y hacerme amigo, hace mucho que no se nada de usted. ¿Posee Facebook? Por lo menos para hablarle debes en cuando. ¡Gracias por dejar Review me pone feliz haber recibido de usted!

Val Dark: Y aquí traje más, (Con lujo de retraso pero por lo menos algo es algo) espero que te haya gustado este conti. ¡Nos leemos! Gracias por dejarme comentario. ¡Tranquilo que no lo abandonare!

DannyFliqpy: Estas por el primer capi, según esto pero te mando mis saludos por este lugar. Jeje. Espero que te guste la historia y las locuras que ocurren aquí. Breaking y Linkin son mis grupos favoritos más utilizados en mis fics o inspiración. También se suma evanescence y demás. Nos leeremos si escribes algún fic, ¡Que espero que sea así! Y si por ahora nopo, pues por aquí entonces nos leeremos jeje — Sonríe — Hasta pronto.

Queridos lectores, Mil disculpas de súper corazón por el mega retraso ocurrido, no fue algo planeado, Yo no planearía esto. Ocurrió de repente, no fue intencional mejor dicho, pasaron cosas que no debían de ocurrir y por demás del sentido impensable para mi. No obstante, ¡Aquí el conti! Mil disculpas.

— Y… ¿Desearan conti? — Cuestiona Matts metiéndose en el cierre del fic. Janeth lo toma del cuello y lo saca de escena.

No queda más por decir lectores sino, ¡Gracias por pasar y leer! Nos veremos en otro conti o seguidilla de alguna historia si ustedes, los lectores, obviamente lo desean.

Saluda Atte. Doble Whammy o T.J.