Capitulo 19

Celebración en la universidad

Hoy entregué mi tesis a la universidad de Harvard porque ya esta actualizada y revisada. Aunque aun no estoy muy convencido de ir, no me quedo de otra porque Serena misma se empeñó en acompañarme a enviar mi tesis por correo certificado. Hasta ahora sigo evitando a las chicas, porque no quiero tener problemas mayúsculos, pero hace apenas dos días me encontré con Amy que estaba en la universidad viendo Pro-formas para el ingreso a la universidad de Tokio. Me saludó, y le contesté el saludo, y antes de irme, me detuvo. Quería hablar conmigo.

-Darien, se que estas molesto con nosotros, pero queremos conversar contigo, creo que es necesario que solucionemos muchos de estos malos entendidos.

-Yo por el momento no quiero conversar sobre ese tema. Preferible dejen las cosas como esta, al menos por el momento, porque a mi la verdad no me parece que fueran simples malos entendidos.

-Escúchame, si fueron malos entendidos, porque nosotras nos dimos cuenta de nuestro error. Cierto, tarde, pero lo hicimos, y creo que todos nos merecemos una segunda oportunidad.

-Esa oportunidad no se las debo dar yo, si no la misma Serena. Creo que ella esta en eso, por eso quiero evitar una discusión que luego las aleje de ustedes.

-Prométeme que al menos intentarás no alejarte de nosotras. Serena puede darse cuenta

-¿Ven como ni cuenta se dan de las cosas?

Amy me miró perpleja, porque no entendía a lo que me refería, y era obvio a que Serena ya no les dedicaba todas sus horas y sus momentos libres. Ni eso se habían percatado.

-Olvídalo Amy, solo te digo que aun no creo que sea el tiempo para hablar. Si lo haré, puedes quedarte tranquila y si te parece díselos a las demás.

-Gracias Darien, se los diré. ¿Cómo te va con Serena?

-Bien Amy, gracias.

-Parece mas repuesta, ya esta animada, como antes, y la veo mas activa en los estudios.

-Si, esta en eso. Era en serio eso de querer entrar a la universidad, cosa que me parece excelente, porque eso significa que tiene metas reales como todos.

-Así es. Bueno Darien, te cuidas, nos vemos.

-Adiós Amy, cuídate también.

Esa había sido la charla con la que volví a cruzar palabra con Amy. No es que no quisiera que las cosas volvieran a su cause, pero aun estaba irritado y la verdad es que Serena estaba poniendo de su parte para que las cosas con ellas fueran mejor. Cierto es que a veces lanzaba sus comentarios sobre ellas, pero no era tan grave.

Al llegar a casa, vio que en la contestadota había llamadas perdidas, así que escuché los mensajes. Una de esas llamadas era de Andrew, y dejó un mensaje muy claro en la maquina.

"Hola Darien, te llamó para decirte que ya que estas de regreso en nuestra querida alma Mater, tienes que venir este domingo al campus, pues es el festival anual, y vamos a reunirnos con los compañeros. Muchos quieren verte, y yo, como siempre, prefiero ir si va mi mejor amigo. Dile a las chicas que vayan, con ellas siempre es muy divertido, además que Unazuki las estará esperando. Así que ya sabes, yo estaré llegando a las 11:00 AM. ¡No faltes! Saludos a Serena, Adiós".

Justo lo que no esperaba, una reunión con todo los compañeros de clases de la universidad. No era algo de lo cual podía zafarme, Andrew siempre contaba con que fuera (A veces el podía llegar a ser igual de manipulador que las chicas) y me sacaba en cara los años de nuestra amistad. Pero era importante que fuera, muchos de mis compañeros estaban intentando conseguir becas, y muchos otros ya estaban en pasantías, y reunirme con ellos me daría una idea mas clara de lo que debía hacer. El problema es que Andrew me pide que les diga a las chicas. Si yo no lo hago, y después el se encuentra con ellas, si que va a ver un problema allí. Decido que mejor llamar a Serena, y que sea ella quien les haga extendible la invitación.

-Serena, hola, necesito quedar contigo para este domingo.

-¿Qué ocurre el domingo?

-Pues en la universidad habrá un festival y se van a reunir mis compañeros, así que voy a ir, necesito saber algunas cosas y además Andrew quiere que este allí. Por cierto, avísale a las chicas, dile que Andrew las invita, y que espero que estén contigo allí.

-No suenas muy convencido de que quieras que estén allí.

-No, nada de eso, pero solo cuéntales. Yo estaré llegando a las 11:00, si deseas vamos juntos y que ellas nos den el alcance allí, o tu ve y coordina con ellas.

-Bien, se los diré en un momento. Pero sigo sintiendo tu voz extraña. ¿Todo bien?

-Bien, todo bien. Bueno Serena, cuídate, ya nos vemos el domingo, no dejes de hacerme ver si nos vamos juntos o vas de frente con ellas.

-Si, te aviso hoy. Come algo antes de ir a tus clases. Te quiero.

-Te quiero.

Me parecía que a ella tampoco sonaba muy convencida de querer que ellas fueran, o quizá solo fuera mi imaginación. Pero al menos la tarea de que ellas se enteraran no correría por mi cuenta.

El domingo llego como si nada, y Serena quedó en ir conmigo, así que supuse que ellas llegarían de frente al campus. Pase por casa de Serena y salio como un huracán. Seguro se había quedado dormida. Pero pese a eso estaba deslumbrante. Nuevamente otra sorpresa para mi. Vestía una minifalda marrón, una chaqueta verde y sus botines verdes. Su cartera marrón. Llevaba el cabello suelto con unos ganchillos claros y su sombrero marrón. Todo a juego y en corduroy. Estaba bellísima.

-¿Quieres que me ponga celoso? -Le dije esto mientras besaba la palma de su mano, que estaba suave y desprendía olor a canela- No soy culpable de alguna reacción que pudiera tener.

-No es para el resto por quien me pongo guapa, es para que tus ojos se deleiten un poco, y obviamente para yo sentirme en la nube.

-Bonita respuesta.

-Diría sincera. Pero si te gusta mas la tuya, queda…

-Lo que quiero saber es como así has conseguido cambiar tu look. Digo, antes no te importaba mucho algunas cosas.

-¿Estas diciendo que no sabía vestir?

-No, no he dicho eso, solo que ahora se te da por verte diferente, eso es todo…

-A veces sueles decir cosas que duelen, sabes.

-No malinterpretes mis palabras, solo que ahora luces siempre distinta, de la Serena de antes ya no queda nada, y eso te lo dije la semana anterior, que ya no eres una niña, y a eso voy, hasta en tu modo de vestirte reflejas esto.

-Bueno, ya no tengo 14, es mas, ya casi tengo 17, y a esta edad una quiere siempre agradar y ser aceptada por todos. No se donde esta el problema.

-No pensé que hubiese algún problema antes, pero ahora que lo dices, si solo quieres ser aceptada por el resto por tu manera de vestir, y no porque realmente te guste esto, entonces tus prioridades no son del todo coherentes.

-Veo que has amanecido con ganas de molestar, pero no te preocupes, me mantendré alejada de ti, por lo que veo eso es lo quieres…

-No seas exagera ¿quieres? No hagas una tormenta donde no la hay.

-Y tu no me incomodes con tus comentarios moralistas. Ya tengo suficiente con el día de hoy.

-¿Te molesta estar en el campus conmigo?

-No, me molesta el que tenga que hacer el esfuerzo de levantarme temprano para estar contigo, el hecho de arreglarme e intentar verme bien y que tu vengas y me discutas estas cosas solo porque estas celoso de que alguien me miré o me diga algo. Eso es lo que me molesta.

Caí en la cuenta de que mi actitud no era la acorde con la de siempre ¿Qué me estaba ocurriendo? Yo no soy una persona celosa, pero estos últimos meses los sentimientos de no querer que nadie la mire o se acerque a ella lo necesario me esta aniquilando. Serena seguía con la mirada dura y bastante furiosa. Si no hacía algo, arruinaba mi domingo por ser un tonto celoso.

-Discúlpame ¿Quieres? No era mi intención ofenderte, en realidad ni se lo que digo. -Tomo su mano y la beso, con eso consigo su atención.- Serena es cierto, soy un tonto y tengo celos de que otros te miren y se acerquen a ti con otras intenciones. No es que no confíe en ti, lo hago y siempre, pero me mata la idea de que otros puedan llamar tu atención…

-Ya no digas nada, quieres, te entiendo, pero el punto es que si me ofendiste, y no por los celos, yo también soy celosa ¿Lo olvidas? Y no hay nada mas halagador, después de tus muestras de afecto, que tus celos. Me encanta que seas celoso porque me demuestras que te importo. Eso si, no llegues a los extremos.

-Jamás como tu. Eso te lo dejo a ti.

-Oye Darien, estas buscando que este día elija a otro como compañero.

-Eso si que no, seré un santo si quieres.

-No quiero que seas santo, solo se tu.

El resto del viaje a la universidad estuvo tranquilo y con muchos comentarios acerca de el resto de mi compañeros. Parecía interesada en conocer al resto de mis compañeros.

Cuando llegamos, Andrew estaba en su auto con Unazuki, que ni bien vio a Serena se acerco a nosotros y le agradeció que estuviera allí. Ellas se habían hecho muy amigas, y se podría decir que el causante de esa amistad era yo.

-¿Van a venir las demás? Hace mucho que no puedo cruzar mas de 10 palabras con ellas.

-Es que todas estamos en mil cosas con lo de la preparatoria, ¿cómo vas tu?

-Bien, estudiando mucho, como ya sabes ya vienen las vacaciones y entro a mi ultimo año.

-Si, a mi aun me quedan dos años, pero bueno. ¿Qué harás estas vacaciones?

-Pues lo mas seguro es que me inscriba a esos viajes que hace la preparatoria.

-¿Te refieres a los viajes donde se reúnen con otros estudiantes de preparatoria? -Esta vez pregunte yo, se sorprendieron porque pensaron que no seguíamos la conversación con Andrew.

-Así es Darien, ya que lo que necesito es conocer mas gente y aprender de otros estudiantes como yo. Será interesante.

-Si, no entiendo como mamá te firmo los papeles, pero yo no te enviaría jovencita. - Andrew miró seriamente a su hermana.-Ya le dije a mi mamá que los chicos siempre hacen locuras allí.

-¿Hablas por lo que hiciste tu Andrew? Porque ahí no pusiste ningún inconveniente cuando se trato de que fueras tu.

-Darien, ¿tu has asistido a esos paseos? -Serena me miraba con una sonrisa.

-Solo una vez, cuando estaba en al igual que tu en 1er. Año y pasaba a 2do. Lo hice porque quería conoces Hawai. Pero en verdad no es como lo pinta Andrew.

-Darien, no me estas ayudando en nada, además tu fuiste a un viaje con todo el grupo de intelectuales de la escuela, obviamente tu paseo no tenía nada de peligroso.

-Andrew, dale una cuota de confianza a Unazuki, ella ya no es una niña y sabe tomar sus propias decisiones.

-Eso es golpe bajo, eso te lo dije yo hace muchos un par de años para que justamente dejaras de molestar a Serena.

-Touche, tiene buena memoria, pero creo que así como usas esos consejos para las otras personas, deberías usarlas para ti mismo.

-Y eso fue un jaque Darien. -Unazuki se reía de lo lindo- Sabes, deberías ser tu mi hermano.

-Eso lo dices porque Darien justamente no es tu hermano Unazuki, pero creo que el también te celaría. -Serena tomaba mi mano, pero no lo dijo de manera burlesca, estaba seria.- Sammy, ahí donde lo ves, siempre anda mosca, no me celara mucho, porque el monstruo es menor que yo pero, si por el fuera estaría siempre molestándome.

-Bueno, cambiemos de tema, y Darien, no te vayas a molestar, pero pese a que siempre digo que Serena sea como mi hermana, hoy esta bellísima. Serena, estas muy bien.

-Déjate de bromas Andrew, Serena siempre esta bellísima.

Miré a Serena y ella escondió su rostro en mi brazo. Estaba realmente colorada.

-Serena, no te pongas así, lo que dice mi hermanito es cierto, estas muy linda, y te queda muy bien tus cabellos sueltos con ese sombrerito.

-Gracias, gracias, pero en serio, no me digan mas…

-Voy por café, acompáñame.

Tome a Serena de la mano y deje a los dos hermanos esperando a las demás.

-En serio que estas hermosa.

Serena me paro en seco me preguntó:

-¿De verdad te gustó mucho?

-Si, disculpa lo de esta mañana, pero en realidad me pones de cabeza y media.

-¿Y eso?

-Porque no se si pueda seguir resistiendo las ganas de besarte.

-No te resistas. Yo nunca lo ha…

Y besé a Serena con todo el sentimiento que se puede. Ella correspondió a mi beso enlazando sus manos en mi cuello. Cuando fuimos interrumpidos…

-No es correcto hacer espectáculos en lugares públicos, muchachos!

No había remedio, ellas estaban aquí, y Mina era la cabecilla…

Serena volteó a verlas, y ellas se detuvieron en seco. Mina volvió a hablar.

-Le dije que sí era Serena, Darien no besaría a otra en plena universidad.

-Hola Mina -Serena la saludo sin ánimos.- No, Darien no besaría a nadie ni en la universidad ni en ningún otro lugar si no soy yo la muchacha. Holas a ustedes también chicas.

-Hola Serena- dijeron todas al unísono.- Hola Darien.

-Hola. ¿Andrew y Unazuki?

-Ya vienen, estaban discutiendo algunas cosas.-Amy parecía demasiado intimidada por su voz- ¿Cómo están?

-Íbamos por café. ¿Nos esperan un momento?

Tome a Serena por su cintura y nos fuimos caminando a la cafetería. Estaba demasiado irritado como para seguir conversando como si nada. Serena lo notó.

-¿Qué te pasa Darien? Te siento tirante con ellas.

-No pasa nada, ideas tuyas.

-No lo creo, desde que me llamaste para que les avisara, te escuche raro.

-Olvídalo, lo que menos quiero es ahora en hablar de ellas.

-Esta bien, pero sabes que puedes decirme cualquier cosa que este pasando. Sabes que te entenderé. -me miró mientras llegábamos a las cafetería y me dedico una sonrisa- y no es bueno que te quedes con sentimientos que no son muy positivos que digamos.

-Lo se, verás que se me pasará.

Pedí mi café y Serena te de hierbas con mora. Pero no sabía si el día transcurriría como si nada con ellas. Me sentía mal porque se que mi comportamiento era tonto, pero ¿Qué hacer si me siento indignado? Ninguna dijeron nada en la casa de Rei. No. Se que tengo motivos para estar molesto con ellas.

Cuando regresamos al lugar, Andrew y Unazuki estaban allí, y el tema de conversación era Serena.

-…Pero yo no la reconocí, por poco y le hago un escándalo a Darien por besarse con otra….

-La verdad es que se le ve distinta, como siempre la vemos con el uniforme…

-Y con los chonguitos, realmente Mina, la reconociste.

-Pero es que para mi no es difícil reconocer a Serena.

Serena me detuvo y me miró a los ojos y ladeó la cabeza para ambos lados. Me susurro al oído.

-Casi te hacen un escándalo por besarte conmigo pensando que estabas con otra.

-Chicas, gracias por preocuparse por Serena, pero no deberían sacar conclusiones antes de tiempo.-Las chicas nos observaban, esta vez muy apenadas- y Rei, te aseguro que si me hacías un show, quien terminaba mal eras tu.

-Vamos muchachos, no es para tanto -Andrew intentando calmar los ánimos como siempre- aceleremos el paso para ver que mas hay en el festival y así las presento con el resto de compañeros.

-Oye Serena, ¿qué te has hecho? Se te ve muy diferente. -Rei seguía bastante roja de la pena.

-Si, te pareces a Mina pero con cabello mas rizado.-Observó Lita

-Si, ahora si pueden confundirnos como primas!!!

-Te emociona eso ¿Verdad? -Serena las miraba con cierto aire de burla- Pero si, tienes razón, ahora si podríamos pasar como primas.

-¿Verdad que si? Pero cuéntanos porque el cambio?

-Porque a veces me aburre los chonguitos.

-A mi me gusta como se te ve hoy Serena, me sorprendiste, esta muy bonito ese conjunto.

-Gracias Amy. Pero cambiemos de tema, que solo me cambié de peinado- Ahora si Serena estaba con un dejo de hastío en la voz.

Llegamos al jardín del campus y había bastante movimiento. Muchos estudiantes de otros años estaban reunidos, y muchos otros coordinaban las labores para atender el festival. Iba a ver concurso de baile (lo típico en mi facultad) y las chicas estaban ansiosas por participar, solo que esta vez ninguna de ellas llevo traje de baile (requisito para concursar) y Serena estaba muy divertida viendo la cara de las 5 restantes.

Nuestros compañeros de clases resultaron la mar de divertidos. Amy era la mas encantada del grupo, ya que todos ellos al ser estudiantes de medicina, y muchos ya haciendo pasantías, despertaban en la joven las ganas de ser una de ellos, a demás que Amy podía opinar mucho respecto a los temas que se conversaban, ya que al estar inmersa al mundo de la medicina y teniendo a una madre neurocirujano, no era de extrañar que se sintiera en su salsa. Serena esta vez conversaba un poco menos, pero prestaba atención. No parecía perderse detalle, y al final, encontró que la novia de uno de ellos estudiaba psicología en la UCLA. La conversación entre ellas dos estaba interesante, los ojos de mi novia refulgen por toda la información que recibe, y su mente parece viajar mas rápido que la misma realidad.

-¿Qué tanto la observas?

Andrew se acercó hacía donde estaba yo y me sorprendió.

-Llevas varios minutos viéndola de ese modo ¿Quién hubiera imaginado que te veríamos así, enamorado hasta el tuétano.

-Solo la miro y admiro. Ha dado un vuelco en poquísimo tiempo. Le gusta la psicología, por lo que esta mas que entretenida averiguando todo sobre la carrera. No me había puesto a observarla de este modo, pero ya no es la niña a la que iba a la tienda de videojuegos pensando en cosas que si bien eran normales para las muchachas de su edad, no eran muy serias que digamos. Ella ha madurado.

-Darien, tiene que madurar porque esta creciendo. Ya no es una estudiante de secundaria, ve que todas las personas tienen metas, y ella desea lo mismo, es normal. Pero no se que es lo que te sorprende de su cambio, es normal que vaya dándole prioridad a todas las cosas importantes de la vida.

-Pero es que ella no es como las demás, ella siempre ha sido especial y diferente. Por eso me sorprende que este cambiando tanto.

-Bueno, tu eres el novio, eres tu quien debe conocerla mejor.

-Y lo dice quien siempre fue su amigo y la defendía del ogro.

-A eso le llamo yo vuelca de tuerca. -Andrew se sonrió- Pensar que ella estaba enamorada de mi y terminó aceptando al muchacho que le hacía la vida color de hormiga. Siempre me pregunté si las peleas entre ambos eran en serio, o si eso era la manera de esconder lo que en verdad sentían.

-Pues en mi caso yo lo usaba como escusa para poder cruzar palabra con ella, pero de ella no se. Solo se lo que ella siente por mi ahora.

Volví a observarla y estaba que se reía de lo lindo con el grupo en el que estaba Amy y mis compañeros. Para mi sorpresa, Rei y las demás estaban algo apartadas.

Cuando me iba a acercar hacía Serena para unirme al grupo, Mina me hizo un gesto. Al principio no quise hacerle caso, pero cuando empezó a llamarme con cierto volumen, que no paso desapercibido por el grupo, Serena me susurro que me acercara antes que empezará a dar de gritos como si fuéramos niños de guardería.

Me acerqué con cierto aire de indiferencia, careta que hacía mucho ya no usaba. Fue Rei quien tomó la palabra.

-Quita esa cara Darien. Nosotras solo queremos decirte que nos molesta muchas cosas, empezando por ti, que ni siquiera intentas poner una cara inexpresiva.

-¿Qué quieren? Porque si me llaman para hablar de un tema tan insulso como las expresiones de un rostro, pues será mejor que me regrese a donde esta el grupo.

-Darien, búrlate o haznos todos los desplantes que quieras, pero como esto no puede seguir eternamente, vamos a proponerte que la próxima semana vayas al templo. Creo que lo mejor es que nos digamos todo de una buena vez, porque esta situación es de lo mas absurda, eres nuestro amigo.

Me sentía avergonzado con las últimas palabras de Rei, sabía que ella tenía razón, ellas eran mis amigas también. Ellas se volvieron mis amigas no por el hecho de ser las amigas de Serena, o ser las Scouts con quien combatiera, si no que ellas se ganaron ese titulo por ser como son, con sus errores y aciertos, y de seguro que de su parte era igual.

-Esta bien Rei, chicas, tienen razón, tenemos que hablar, porque si seguimos así no solo Serena va a interrogar lo que sucede, si no que no puedo seguir escapando de un tema que debemos aclarar.

-Por fin hay un razonamiento de tu parte Darien -Dijo Mina con ese típico aire de burla que yo tan bien conocía.- Estaba creyendo que mientras todas crecemos, tu retrocedes…

-No tires mas leña al fuego Mina -Dijo una Lita conciliadora- Todos tenemos maneras de reaccionar que ni creíamos poseer.

-Darien, anda al templo el viernes, así podemos conversar.

-Los viernes no puede ser, y esta semana estoy con muchas cosas que hacer para la universidad, podría ser en 10 días, el miércoles y en la tarde que salgo de mis clases.

-Bien, estaremos esperando. En realidad es muy importante. No queremos que las cosas sigan así. Darien, tu eres importante también.

-Ustedes también lo son, es por eso que me siento mal por todo lo que ha pasado. Pero no se preocupen chicas, ese día me tienen allí, pero por favor, no le digan nada a Serena, es preferible tratar este tema solos.

-Como tu digas. -Rei sonreía ahora con mucha tranquilidad. -Disculpa por lo de hace un rato, no quise hacerte ningún tipo de escándalo, solo que yo…

-Solo que muchas de ustedes no reconocieron a Serena. Pero eso es normal, a veces creo que estoy con otra.

Carcajada general, porque en verdad lo dije en aire de broma para romper un poco la tensión.

A partir de ese momento la tensión se ablando, y las chicas estaban disfrutando de la compañía de todos.

Las horas pasaron rápido, y después de comer en horas tardías en la misma universidad, Andrew quiere que visitemos un paseo de aguas que ha hecho un salón de la facultad. Y eso hicimos luego de que las chicas (Unazuki, Serena y las 4 restantes!) hicieran eco a la invitación. Y para que, el paseo de aguas era algo digno de verse, porque era mágico y en el medio una pista de baile. Los chorros de agua mojaban a todos los bailarines de allí. Y Serena, muy emocionada se acerca a mi oído y susurra:

-¿Podemos seguir en donde nos quedamos esta mañana?

-¿A que te refieres? -No es que no lo sepa, pero quiero saberlo de su propia boca.

-Bueno, si me llevas a bailar allí, puede que te demuestre eso.

-Vamos entonces. Pero si nos mojamos será tu culpa.

-últimamente me gusta los riesgos, así que veremos si nos mojamos o no.

Me toma de la mano y me jala al medio de ese espectáculo de aguas, y cuando volteo a ver donde están los demás, veo a Mina que me levanta el pulgar en señal de aprobación.

La canción que estaban tocando era stranger in the nights, recién empezaba para recibirnos. Serena lo primero que hizo fue rodear sus brazos en mi cuello y yo hice lo mismo pero con su cintura. Bailábamos lentamente, como si el tiempo se parara, sensación que estaba ocurriendo mas que seguido, aunque para mi bailar con mi Serena siempre era eso, el tiempo se detenía, no importa cuantas veces bailara con ella antes o bailes hubieran después, siempre sería así, porque para mi, compartir un baile con ella era el poder vivir, sentir y dejarnos llevar. Era algo muy hermoso siempre esos momentos, y yo no iba a ser quien lo detuviera. Serena y yo éramos uno solo en esos momentos. Así lo sentía yo y estaba seguro que a ella le pasaba lo mismo. Y ese momento en el que bailaba pegado a ella, suavemente, en que miraba su rostro como la delicadeza mas grande, como si de una muñeca de porcelana se tratase, acercamos nuestros rostros con lentitud, y antes de cortar la poca distancia que nos separa, le susurre:

-¿Te gustaría que el tiempo se parase?

-Siempre si estas conmigo.

Cuando estaba a punto de besarla, fue ella la que cerró el espacio, fue ella quien me besó. Y su beso no era ni tierno ni inocente, era un beso muy pasional, no como el beso interrumpido esa mañana. Este beso transmitía no solo amor, transmitía deseo, pasión, mucha. Ahora quien intentaba cortar ese sentimientos era yo. Porque por un momento recuperé la cabeza (antes de que perdiera la razón) y le pregunte, bastante apenado por que no sabía que me diría:

-¿De cuando inicias un beso así?

Apoyo su mejilla con la mía, y me respondió muy suavemente

-Quería retomar el beso en donde nos quedamos, y el beso cortado de esta mañana hubiera llegado a esto. Así que solo me adelante a lo que sería.

La canción se acabo, pero la abracé con fuerza, y algo que nunca hice ni con ella ni con nadie, dimos vueltas… hasta que resbalamos, porque uno de los chorros de agua nos dio de lleno. Nos dio un ataque de risa. Los chicos estaban allí, disfrutando a costa de nuestro accidente.

Cuando salimos de todo eso, decidí que la tarde se había acabado, así que lleve a Serena a casa. Las chicas se despidieron de nosotras, y Amy, en un momento que me pillo a solas, me agradeció.

-Ya se que nos vamos a reunir en el templo Hikawa Darien. Gracias por aceptar.

-No, se que me comporte como un tonto, y aunque esto no es una disculpa por la actitud de ustedes, no puedo, no debo comportarme así, ante todo ustedes son mis amigas, y no podemos dejar que la amistad de nosotros se acabe sin siquiera hacer el intento de arreglar las cosas.

-Si, tienes razón, creo que tanto nosotros como las mismas chicas hemos estado de malas, pero verás que no es tan terrible como lo crees. +

-Créeme que para mi si es terrible, pero ya no depende de mi el disculparlas, como te lo dije el día que te encontré en la universidad, eso es algo que le corresponde hacer a Serena. Yo solo soy el novio molesto y herido porque a parte de estar fuera del cuadro, al saber que ustedes desconfiaron de ella me dio mucha cólera, porque ella les brinda a ustedes siempre eso, la confianza. Entiendo que ella ahora pueda sentir muchas cosas no muy buenas por ustedes, pero es porque si yo me siento dolido, imagínate lo que ella debe estar sintiendo. Ya no me extraña el comportamiento que ella mantuvo con ustedes.

-Lo sabemos Darien, todas ya hemos tenido el tiempo suficiente para pensar en eso. Pero no es el momento que conversemos esto aquí, porque igual no vamos a llegar a nada. Ese día entenderás porque nosotras pudimos creer muchas cosas.

-No se si quiera oír sus razones, pero se que debo ir, y debemos conversar y debo escucharlas, aunque no lo quiera hacer porque si hay algo que Serena nos ha enseñado a todos es la importancia que la amistad tiene en la vida de las personas.

-Lo se, por eso nosotras queremos conversar, porque hemos tomado como nuestra esa premisa. De todas las cosas que Serena nos ha dado, la mas grande ha sido el poder formar entre todos una amistad sólida. Incluso. Si Serena no fuera amiga de Unazuki, nosotras no lo fuéramos de ella ahora.

Vi la esa sinceridad que Amy siempre tiene en sus ojos, y supe que lo que decía era lo que realmente ella sentía. Me despedí de ella y vi a Serena en el auto, temblando por el frío del agua en sus ropas (el corduroy no debe ser de gran ayuda).

-Que bueno que ya estas aquí, la verdad pensé que no demorarías. -Dijo algo mosca. -¿Qué hablabas tanto con Amy?

-Pues sobre lo que significa la amistad para nosotros.

-Interesante. ¿Y a que conclusión llegaron?

-Que la amistad tiene tu nombre….

Serena solo se sonrió.

-Vamos a mi casa. De verdad me estoy calando los huesos.

Dejé a Serena en casa, y mientras me dirigía a la propia, tuve la sensación de que este era uno de mis últimos días tranquilos. Sensación por demás extraña….