Perdón por no subir el capítulo, se perdió, le entro virus y lo he tenido que reescribir 3 veces, porque le primera se perdió, la segunda le entro virus, y cuando reviso para ya publicarlo, padre lo había eliminado… Bien, no estoy inspirada para escribir esto así que asdasdasdasd… ya, es todo lo que tengo que decir, pero agradezco sus comentarios, muchos besos a todas las que me leen. Quería que el anterior capitulo fuera más largo pero si lo hacía más largo lo estaría publicando en mucho tiempo, par ocupada…
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Iba caminando por los pasillos de Hogwarts, los alumnos me miraban, algunos me saludaban, muy pocos se acercaban para pedir que firmara en sus pergaminos y se iban contentos, otros querían que les contara sobre mis hazañas en la guerra; ser una del trio dorado puede que tenga sus beneficios, no me molestaba en lo absoluto, pero quería disfrutar esta pequeña estadía en el lugar que fue mi hogar durante 7 años.
Severus estaba en una reunión con los profesores, iba a pedir una semana de vacaciones para acompañarme y debía dejar las clases y buscar un profesor sustituto por esa semana, así que lo había decidido acompañar por hoy, además quería recorrer este lugar por última vez.
Camine y camine termine en el vestíbulo, cerca al Gran Comedor, recordé cuando nos quedamos ahí, en nuestro primer año, totalmente nerviosos, y yo que recordaba todo lo que sabía sobre Hogwarts; había querido aprender todo, desde pequeña admito que siempre fui una sabelotodo, cuando aún no sabía que era bruja, deseaba con todas mis fuerzas poder encajar aquí, en mis anteriores colegios siempre se me hizo difícil encajar debido a mis poderes que se me escapaban, no los podía dominar bien ya que lo que creía que tenía era una enfermedad y no magia. Decidí que si mejoraba en mis cursos podría demostrarles a los demás que no era rara y podía ser mejor que ellos, eso me sirvió o fue lo que creí, pero descubrí que los que decían ser mis "amigos" solo se juntaban conmigo para que los ayudara en sus tareas, eso me devasto completamente, así que esperaba que en Hogwarts me fuera mejor.
Entre en el comedor, recordé la primera vez que estuve ahí, pasamos en hileras, el salón estaba iluminado por velas y yo decía los hechizos que se habían aplicado para el techo… recordé cuando nos paramos en el centro del salón, también cuando me llamaron… "Granger, Hermione" dijo la profesora McGonagall y yo subí deprisa y muy nerviosa a sentarme en el banquillo y para que me pusieran el sombrero seleccionar, luego grito "GRYFFINDOR" sonreí y me fui a sentar, todos me recibían con aplausos y abrazos, al fin encajaba en un lugar.
Me senté en mi antiguo lugar en la mesa de los leones, vi a un grupo de niños que me sonreían y otros me saludaban con admiración y algo de timidez, yo les devolví el saludo, a mi lado había una pequeña niña muy concentrada en su lectura, su cabello negro lacio estaba trenzado con una cinta roja al final que sujetaba todo, vi la portada del libro… "Historia de Hogwarts"… ella noto que la miraba y alzo la mirada sorprendida y contenta como si le hubiesen regalado un hipogrifo bebe en navidad, le salude y la pequeña casi se desmaya, no tenía palabras, pero me regalo una autentica sonrisa. Creo que así debí haberme visto cuando ganamos la copa de las casas por primera vez, ayude a mi casa, al resolver ese acertijo de pociones que Severus había dejado… todo valió la pena ese día. Fue el inicio de una vida de aventuras junto con Ron y Harry.
Camine y camine por los demás lugares del castillo y llegue a la biblioteca, mi lugar favorito, en donde casi siempre me podían encontrar, entre en él, todo en silencio, Madame Pince en su habitual silencio vigilaba a los alumnos para que no hagan ruido; me pasee por ahí, hasta llegar a un rincón. MI rincón. Solía acurrucarme ahí, alrededor de una pila de libros que siempre acababa, era un lugar perfecto, se podía escuchar todo, entraba una fresca brisa y tenía buena iluminación, podía pasar horas y horas ahí leyendo sobre hechos históricos importantes o sobre pequeñas pociones que podían desafiar a la muerte. Averiguando información para todos los cientos de problemas en que nos metíamos cada día, éramos unos chicos problemáticos, los problemas nos buscaban siempre. Cada vez que tenía curiosidad sobre algo iba y buscaba y no me quedaba feliz hasta encontrarlo y saber todo sobre eso… Camine y me adentre sin que me vieran a la sección prohibida, me sentí una niña pequeña y curiosa otra vez, sentí que cometía una travesura pero ya no lo era.
Recordé esa vez en que casi pierdo la vida, en segundo año. Armada con tan solo mi varita y un espejo, iba recorriendo la sección prohibida, sentía que mi corazón se saldría de mi pecho, con tantas muertes a hijos de padres muggles, tenía miedo de que algo me pasara, veía a través del espejo asegurándome que nada me siguiera, al fin había encontrado el libro, arranque la página y escribí rápidamente en ella cuando ya había analizado todo, y sabia la respuesta, en eso escuche un ruido y vi unos ojos rojos brillantes y después… nada. Sali de la sección prohibida, me despedí de la bibliotecaria con un gesto con la cabeza y seguí caminando.
Termine en los jardines, sentí el aire puro llenar mis pulmones, camine y me encontré en el jardín en donde di mi primera practica de vuelo; en él había unos pequeños niños de primer año aprendiendo a montar… "ARRIBA" dijeron en unísono, sonreí al ver que pocos los lograban, algunas escoban se movían y otras no, recuerdo la primera vez que lo hice, nunca pude aprender a jugar bien el Quidditch, por más que lo intente e intente nunca lo lograba, simplemente se me hacía difícil y no era de mi interés, si era emocionante ver a mi casa ganar, pero no me interesaba tanto como al resto.
Seguí caminando hasta llegar a cerca del bosque prohibido, había pasado el campo de Quidditch en el cual había visto innumerables veces ganar a mi equipo, recordé cuando vi a Harry atrapar su primera Snitch, cuando casi muere por los dementores y cuando Ron probo su suerte como guardián. Llegue al límite del bosque y vi a Hagrid cuidando de las calabazas que estaba cultivando para Halloween que ya se acercaba, y con eso el final de octubre y de mi vida.
-hola Hermione – saludo contento el semi-gigante, me acerque un poco y me quede apoyada detrás de la cerca que rodeaba las calabazas
- hola Hagrid… ¿haciendo jardinería? –
-un poco, riego las calabazas que usaremos para decorar Hogwarts en Halloween, este año harán un concurso de disfraces, todos están invitados, si deseas puedes venir – dijo mientras usaba una regadera y regaba las calabazas
-hummm… tal vez venga, sería divertido ver a todos disfrazados… creo que vendría disfrazada de Snape ¿tú que dices? – dije riendo
- pues creo que los colores fríos y negros no son lo tuyo, pero sería interesante – comenzó a reír – por cierto ¿qué haces aquí? ¿Ha sucedido algo? –
- no Hagrid tranquilo, estoy esperando a Snape, quiere pedir unos días libres para hacerme compañía en un viaje que hare –
- ¡¿Qué?! ¿Tu- tú has vuelto con Snape? Entonces los rumores eran verdad – dijo Hagrid tratando de ocultar su sorpresa
- pues sí, al parecer – dije tratando de no reírme al ver su reacción
-pues te felicito entonces – dijo viniéndome a abrazar
-gracias – dije respondiendo el abrazo – sabes voy a dar un paseo, te dejo con las calabazas, estoy segura de que se verán hermosas en el baile, te… prometo, que si iré –
-claro anda, nos vemos – dijo despidiéndose, yo hice lo mismo y seguí caminando
Camine y camine, pase por el salón de DCAO, recordé cuando Lupin nos enseñaba, creo que aun enseña, y fue bonito ya que pude apreciar un corto momento en donde el licántropo les daba a los niños de tercero su clase. Luego pase por Transformaciones, por Herbologia, recordé las mandrágoras, por la Torre de Astronomía, en donde conocí a Charles Weasley, el hermano de Ron que se llevó a Norberto a Rumania, sin duda ese día había sido una locura total… la hermosa vista… eso era muy nostálgico, no pude evitar llorar, Hogwarts es mi hogar, no quería que eso cambiara, y no iba a pasar, pero nunca me había sentido así, me apoye en el barandal y me quede mirando todo el paisaje del castillo, de pronto sentía que era una niña pequeña otra vez, que quería conocer el mundo maravilloso que le mostraban.
-¿todo bien? – escuche que alguien me decía, voltee y vi a Severus entrar por aquí, se acercó y se puso a mi lado
- sí, solo di un paseo – dije distraída
-humm… bueno que te parece si nos vamos, me dieron permiso para irnos a África de vacaciones – me dijo abrazándome
-mmm... Que bien, porque tenemos que tomar nuestro avión en… - vi mi reloj – 2 horas, pero como sabes que los muggles se demoran a veces, debemos estar ahí en una hora, por suerte alistamos todo antes de irnos, y Crookshanks se quedara con Harry – dije tomando su mano
- ¿y con esto ya vamos acabando la lista? –
- faltan algunas cosas, pero ya está lo más importante – dije sonriendo
- bien… vamos ya –
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
-pasajeros del vuelo 34 a África, por favor abordar por la puerta 12 – se escuchó la voz de la señorita que anunciaba que ya debíamos tomar nuestro vuelo
- ¿no prefieres aparecerte? – dijo Severus algo ¿nervioso? Era la primera vez que se subía a un avión, y yo no me había subido a un en toda una década
- claro que no, hace tiempo que no me subo a un avión y quería hacerlo por última vez ¿nervioso? – pregunte subiendo al avión
-no, no lo estoy –
- recordé que es la primera vez que te subes a un avión… pues tranquilo, estás conmigo – dije subiendo al avión, entregándole a la señorita mi boleto y el de Sev - ¿no estarás asustado? -
- no estoy asustado, es solo que no confió en estas cosas muggles ¿Cómo sabes si son seguras? – se sentó y se abrocho el cinturón con fuerza, yo estaba al lado de la ventanilla y el al pasillo
- pues… hasta ahora todos mis vuelos han sido seguros… aunque a veces algo sale mal y… - creo que eso no lo estaba ayudando, ni siquiera habíamos iniciado el vuelo ya se estaba agarrando con fuerza del posabrazo, su mandíbula estaba apretada con fuerza
- eso no ayuda mucho ¿sabes? –
- ya tranquilo – puse mi mano sobre la suya. Al parecer logro relajarlo – te vas a divertir ya veras, pasaremos unas divertidas vacaciones en Sudáfrica, créelo –
- "… pasajeros por favor abróchense los cinturones, apaguen sus celulares y cualquier otro aparato electrónico, nuestro vuelo con destino a Sudáfrica está a punto de despegar, sabemos que tiene opciones, así que agradecemos que nos hayan elegido como aerolíneas, buen viaje… "– pasaron los videos de emergencias y 5 azafatas vestidas con trajes rojos pasaban y se cercioraban de que todo estuviera bien.
El avión comenzó a temblar y avanzo, estábamos a punto de despegar, Severus se agarraba al asiento como si su vida dependiera de eso – sabes… estos aviones ¿logran llegar a sus destinos? –
-bueno, a veces si, a veces no – el cerro los ojos, el avión iba tomando velocidad, cada vez más rápido, despego, se sacudió hasta que se estabilizo – Sev… mira esto – le dije para que viera por la ventanilla, él se asomó y vio las nubes, eso hizo que se calamara y mostrara una casi inexistente sonrisa
- Wow, esto es hermoso – suspiro sin darse cuenta
-si lo es… bueno el viaje es largo – dije acomodándome en mi asiento.
….
-se acabó Hermione, no voy a soportar verte así. Mañana mismo te interno es San Mungo – Harry me hablaba en voz alta, había regresado con la excusa de hablar con Severus, había dejado a Ginny y a los niños en su casa después del té, no podía dejar de llorar, me había olvidado por completo de quien era, no recordaba nada y no me di cuenta que pudieron a verme descubierto. Pero no iba a dejar que me llevaran.
- NO HARRY… YO NO VOY A NINGUN LADO… ESTA ES MI VIDA, Y MI ENFERMDAD… no quiero morir sola en una fría camilla en San Mungo – dije sentándome a llorar, el trato de tocarme pero me aleje, no quería que nadie me tocara, no quería que nadie me lastimara más.
- por favor Mione, quiero lo mejor para ti, me duele verte así… eres mi amiga… MI hermana, no dejare que estés sola ahí, es lo mejor para ti, podrás ser cuidada y atendida las 24 horas del día – lo hice callar levantado una mano
- no Harry… no lo hare… no quiero, no quiero ser una carga, que las enfermeras y doctores vengan a revisarme, a cuidarme… sabiendo que en cualquier momento me voy a morir… recibir visitas que vienen con esas sonrisas falsas diciendo… "todo estará bien… tienes que vivir, no te rindas…. Ya verás que pronto encontraremos la cura" – escupí con dolor, porque sabía que eso no era verdad – que vienen a ver cómo te estas muriendo… QUE TE ENGAÑAN Y SOLO HACEN QUE TE SIENTAS PEOR – llore y llore
-… … - él quiso hablar, pero no encontró las palabras, me levante y empecé a ordenar el cuarto que aún seguía desordenado… con mis exámenes del hospital esparcidos por el suelo, mi ropa, mis cosas, mis libros, todo… desordene toda la habitación buscando algo, pero no sabía lo que era. Severus me quiso detener pero no recordaba quien era… había olvidado por completo quien era él y quien era yo. Hasta lo golpeé… - ¿Por qué recoges todo al estilo muggle? Sabes que te puedes cansar – dijo levantándose a ayudarme
-claro que…. Ahh – la cabeza me daba vueltas, el dolor que sentía era como si me palpitara, era algo que quería que acabara, decidí sentarme en mi cama, Harry vino rápidamente a ayudarme a llegar
- te lo dije… no te he visto usar magia, ni siquiera cuando se te cayo la taza, lo recogiste como una muggle… ¿Por qué no usas tu magia? – me miro, estaba arrodillado en el suelo frente a mi
- … … … es que… ya no puedo hacer magia – mis lágrimas caían, me dolía confesarlo, ni siquiera Severus lo sabe – mira… Accio – señale hacia una prenda, esta solo se sacudió, lo intente con mi varita, la prenda se arrastraba lentamente por el suelo, no como debía ser, y me costaba mucho hacerlo, me dolía la cabeza cuando lo hacía...
- ven aquí linda – dijo abrazándome y besando mi frente, rompí en llanto – ya, ya… llora Hermione, te hará bien llorar –
- no quiero… no quiero… no… quiero lastimar a nadie – dije entre sollozos.
-¿nena? ¿Mione? Despierta amor, el avión esta por aterrizar – Severus me desertaba poco a poco… me había quedado dormida, ni siquiera me había dado cuenta, había estado recordado mi conversación con Harry hace dos días
- mmm… - dije estirándome y abriendo los ojos
- nena, te quedaste dormida, no me di cuenta hasta que termine de ver la película – dijo pasándose una mano por el cabello
- ¿estaba interesante? – el asintió
-"… pasajeros por favor abróchense sus cinturones, el vuelo 34 con destino a Sudáfrica está a punto de aterrizar…" –
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o
El hotel era hermoso, muy grande y elegante, tenía casinos, piscinas, restaurantes, cada día había un safari, paseos en motos, mini zoológicos y juegos para adolescentes y niños.
Estábamos en un safari, con nuestros trajes típicos de safari, bueno al menos yo, Severus no quiso ponerse los pantalones cortos color beige. Íbamos en un Jeep, en el auto habían 8 personas contando al conductor y al guía
-miren allá, las pequeñas crías de león jugando por la maleza, esas crías pronto crecerán y se convertirán en cazadores como papá y mamá, pero ahora solo practican – varios de nosotros tomábamos fotos viendo como las 5 crías de leones jugaban bajo el sol, todo el mundo decía lo lindo que se veían los pequeños cachorros, pronto estos nos vieron y quisieron acercarse pero…– jajá… oh, oh… creo que papá león ha detectado nuestra presencia… ACELERA JIMMY ACELERA – el carro salió a toda velocidad tratando de huir de las garras del león que quería jugar con nosotros a las… mordidas.
- las jirafas son criaturas muy tranquilas – decía el guía turístico más tranquila, habíamos logrado escapar de los leones y ahora estábamos entre jirafas cerca de un estanque - Las jirafas adultas pueden alcanzar una altura de 5–6 m; los machos adultos son más grandes que las hembras. El macho adulto tiene un peso promedio de 1192 kg, y la hembra un promedio de 828 kg. A pesar de su largo cuello y largas piernas, el cuerpo es relativamente corto – la mayoría tomaba fotos de una pequeña junto a su madre que comía de la copa de un árbol
- esto es muy bonito te dije que te gustaría – dije tomando fotos.
- si lo hiciste verdad – le mire y sonreí… iba a besarlo hasta que alguien me gano – oh que asco, quítate animal QUITATE –
- jajajajajaja – reí y tome de una foto, al parecer una jirafa se había enamorado de Severus y ahora le lamia, el pobre trataba de alejarla con sus manos
- oh señor, le digo que la lengua de la jirafa es de color negro y mide ni más ni menos que entre 50 y 55 centímetros… jajaja – reía, pronto la jirafa se aburrió de Severus y se alejó. Ya no quise besar a Severus, asa que bese un pañuelo y le limpie la cara. No pude dejar de sonreír. Tendría que llevar a mi pobre hombre a terapia.
El Jeep siguió avanzando hasta que nos detuvimos un momento - Sudáfrica cuenta con más de 20.000 plantas diferentes, que representan cerca del 10% de todas las especies conocidas del mundo, por lo que es considerada un área particularmente rica en biodiversidad vegetal – comenzó a explicar - El pasto y los espinos de la sabana dan paso progresivamente a los arbustos de la sabana hacia el noreste del país, con un crecimiento más lento. Existe un número significativo de árboles baobabs en esta área, cerca del extremo norte del Parque Nacional Kruger – los dos niños que estaban en la expedición empezaron a aburrirse rápido, hasta que un ruido nos distrajo – oh miren allá – y señalo a lo lejos.
Una manada de elefantes venia, iban a paso lento la mayoría descansaba cerca a los arboles – niños esa es una manada de elefantes, son solo hembras y bebes, ya que los machos viven separados de ellas… hasta la época de… reproducción… pero ustedes aun no deben saber eso – comento rápidamente – la de allá, es la matriarca, la que está junto al árbol – nos bajamos y tomamos fotos, pero esta vez no nos acercamos como lo hicimos con los leones, estas criaturas tienen su carácter.
-la cebras de Africa o Equus son animales muy tranquilos, son como los caballos pero más pequeños y salvajes… ¿Quién sabe para que les sirven las rayas sus rayas negras y blancas? – pregunto
- porque son bonitas – dijo una niñita que no tendría más de 8 años
-huumm... Interesante respuesta pero no… Las cebras son animales negros con rayas blancas, y con una gran mancha blanca en el vientre que sirve para camuflarse. Algunas cebras tienen "rayas sombra" de color marrón entre las rayas blancas y negras, estas rayas les sirve para camuflarse de depredadores como… los leones o guepardos – los niños querían bajar y montar una cebra mas no pudieron ya que podían ser peligrosos si se les molestaban, aunque eran muy tímidos
- ¿y porque tienen rayas? – pregunto un niño
-ah muy buena pregunta… les contare una leyenda ¿sí?... Hace mucho tiempo, las cebras no tenían las rayas blancas y negras que tienen hoy en día, sino que eran todas blancas. Cuando veían una cebra, algunos decían que se trataba de un cruce entre un caballo de color blanco y un burro, o quizás una mula. En aquel tiempo, la gente todavía intentaba domesticar a los caballos salvajes para poder cabalgarlos y lucirlos delante de todo el mundo, pues eran muy bellos. Las cebras tenían otro nombre porque eran diferentes de los caballos y las mulas. Pero era muy difícil capturar y entrenar una cebra. Un día, una cebra que todavía era muy joven se perdió y acabó dentro un poblado. La gente empezó a mirarla y a cuchichear, pensando cómo podrían capturarla. La cebra se asustó, y se dio cuenta de lo que le querían hacer. Empezó a correr mientras la gente entraba a casa a buscar una red para cazarla. Corrió y corrió, hasta que finalmente tuvo una idea. Encontró un bote de pintura negra y lo tumbó; la pintura se esparció en muchas rayas onduladas. La cebra se revolcó hasta que las rayas se le quedaron pintadas en el cuerpo, pensando que así quedaría fea y la gente no la querría capturar. La gente del pueblo la encontró, y vio lo que había hecho. Como pensaban que ya no era bella con todas aquellas rayas negras sobre el pelaje, la soltaron. Pronto, todas las cebras empezaron a hacer lo mismo para que la gente no las molestara. Con el paso del tiempo, ya no les hizo falta hacerlo, pues empezaron a nacer de esta manera. Pero ahora las rayas las hacían bellas… he de ahí porque tienen rayas - unas cebras se acercaron, no mucho pero se acercaron, pasaron por ahí y se dejaron tocar… luego se fueron
- Lauh… - dijo la niña al guía (N/A: mi gato salto encima del teclado y se escribió "Lauh" así que ese será su nombre) – pase las manos por la cebra y no me manche con la pintura negra… Uuuhh TU ME MENTISTES – la pequeña se puso a llorar desconsoladamente…
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Estábamos volando, si estábamos volando… bueno estábamos en un globo pero estábamos volando aerostático de colores, era muy bonito, podíamos ver todo el paisaje de África, era hermoso. En el globo había 5 personas, 4 turistas y el que volaba el globo.
-mira allá – Señalo Sev, las cebras corrían, parecía un pequeño mar de rayas negras y blancas, sonreí y tome una foto de las alturas.
- sabes creo que gastar el dinero de mi jubilación fue buena idea, mira todo lo que hemos podido lograr – le dije abrazándome a él y tomándonos una foto
- Sí, creo que si… oh ahí mira, es un guepardo creo… está cazando – dijo apagando la voz, me asome y vi al felino corriendo velozmente tras una manada de antílopes, los iba a alcanzar, no podía ver – oh… lo atrapo – dijo Severus, yo me había tapado los ojos – no mires – me tapo los ojos.
- oh que horrible no quiero ver no – chillaba una mujer que estaba con nosotros – tápame los ojos Joe – le dijo a su hermano, su parecido físico era increíble, pero este no le hacía caso – por favor hazme caso – el joven estaba más concentrado en ver como el guepardo jugaba a las mordidas con el antílope que hacerle caso a su hermano, pero esto se iba a poner peligroso ya que el muchacho se estaba inclinando demasiado –JOEE – grito la hermana sujetándolo, Severus y yo ayudamos
- SUBEME, SUBEME, SUBEME… NO ESPERA DE AQUÍ PUEDO VER MEJOR… BAJAME, BAJAME – gritaba el chico
- ESTAS LOCO –
-pues si eso quieres – murmuro Severus
-Severus no – masculle enojada.
- WOW… ESTO ESTA MUY ALTO… AHHHH… SUBEME, SUBEME… NO ME SUELTES – Severus, la chica y yo sujetábamos a su hermano de las piernas, con mucho esfuerzo ya que no dejaba de moverse y llorar logramos subirle, el pobre muchacho estaba pálido del susto, su hermana lo abrazaba, y luego lo golpeo por hacerle eso, dijo que nunca le perdonaría el susto que había pasado, luego de eso lo volvió a besar.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
-¡JOE, JOE, JOE, JOE, JOE, JOE! – gritaba la gente, apoyando al chico que giraba a toda velocidad en un carrusel de hierro, esos que hay en los parques infantiles… el chico iba a velocidad, parecía que se iría a caer, le faltaba seguir girando por 30 segundos y podía romper el record – TU PUEDES JOE, TIENES QUE GANAR – gritaba su hermana, nos habíamos hecho amigas, la gente seguía gritando y dando ánimos.
- AHHHHHHH – el chico salió disparado del carrusel, y cayó en una colchoneta, el pobre estaba muy mareado
- Aaahhhh! – se escuchó como la gente suspiraba decepcionada, solo le faltaban 11 segundos y podría no pagar su estancia en el hotel
- muy buen intento Joe, pero no lo suficiente… ahora ¿Quién quiere intentar…lo? – el chico que animaba se cortó cuando Joe empezó a vomitar en un rincón, atendido por su hermana, nadie alzo la mano, excepto… una chica de cabello castaño – si tu – señalo el muchacho
- Hermione, no ¿Qué crees que haces? Sabes que si quedas lastimada no te recuperaras – le reprendió Severus
- en la vida hay que arriesgarse, además, eso significara que tendrás que cargarme a cualquier lugar que yo desee ir – la castañita se puso el casco, las rodilleras y coderas, unas cosas más y se sujetó a la baranda de ese carrusel, este era más grande que los otros, era el triple del tamaño y giraba muy rápido
- muy bien señorita, ¿Cuál es su nombre? –
- Hermione Granger – dijo subiendo al carrusel y sujetándose
- muy bien Hermione, lista para ganar el premio de tener todo tu estadía en el hotel totalmente GRATIS – dijo emocionado, aunque ese fuera su trabajo – bien que gire en 3… 2… 1... YA – y la gente grito, el carrusel empezó a girar agarrando más y más velocidad a medida que avanzaba, la Gryffindor gritaba con fuerza sujetándose a eso como si su vida dependiera de ello, más y más rápido, ella ya no veía las personas, ahora solo eran manchas rápidas que pasaban con sonidos sordos… oh, oh, ahí viene el desayuno – ya casi, solo le falta 40 segundos – la gente gritaba – ¡HERMIONE… HERMIONE... HERMIONE… HERMIONE! – 30 segundos… pero se soltó y salió disparada, afortunadamente no se lastimo, solo que no podía mantenerse de pie por el mareo, veía doble – OH, que lastima Hermione, pero estuvo cerca… bien, bien... jaja en un momento te podrás volver a parar… ¿Quién es el siguiente? – Severus se acercó con cuidado a Hermione a ayudarle a pararse, pero la castaña no quería que eso quedara ahí
- EL… EL SERA EL SIGUIENTE – grito señalando a Severus, este retrocedió un paso, asombrado de que ella dijera eso, pero no actuó lo bastante rápido ya que el joven fue hacia él, más rápido que inmediatamente.
- muy bien señor, que valiente… hey tráiganle el casco y los protectores… bien señor ¿Cuál es su nombre? – Severus no quiso responder es más, quiso salir de esa situación, pero la castaña no lo iba a permitir.
- se llama Severus, Severus Snape – le contesto mientras se quitaba los protectores, y veía como le ponían al pocionista la protección para subir a ese juego.
-ah, se conocen… ¿son esposos? – pregunto, de pronto la música de fondo que sonaba durante la competencia cambio a una romántica
- no, no somos esposos… somos novios – dijo sonrojada
- ah que lindo… el amor, el amor… pues Severus, sube ahí y gana por tu novia – la música volvió a la normalidad, el chico lo obligo a subir, Severus se esforzaba por no hechizarlo… Hermione se reía a lo lejos – muy bien, ahora recuerda que lo haces por ella… muy bien que gire en 3… 2… 1… ¡YA! – el carrusel empezó a girar y girar y girar… cada vez más rápido – ESO… SEVERUS, SEVERUS, SEVERUS… ¡¿QUE DICE EL PÚBLICO?! –
-SEVERUS, SEVERUS, SEVERUS- la gente gritaba como loca apoyando al pobre hombre que se sujetaba con fuerza, ya estaba mareado, iba más y más rápido, pensaba que en cualquier momento se soltaría
- ¡30 SEGUNDOS! – grito saltando el animador – MAS RAPIDO – se escuchaba el grito del oclumante, ahora el solo veía manchas y manchas que pasaban rápidamente, cerró los ojos con fuerza, pero solo hacía que se mareara más – A CONTAR… 10…9…8…7…6 – iba contando con los dedos, la gente continuaba y contaba con el – 3…2…1 GANARON – y del techo cayeron serpentinas y globos. El carrusel paro y de él bajo un Severus Snape tambaleante… que iba y venía ya que no podía mantener su equilibrio – Bien Severus ¿qué se siente haber ganado tu estadía COMPLETAMENTE GRATIS? – el pocionista iba a hablar pero cayó de espaldas sobre las colchonetas totalmente mareado – oh… bueno, eh… creo que deberían llamar a un médico… ¿estas vivo? – le pregunto revisando al muy mareado Snape.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Nos besábamos efusivamente frente a la puerta de nuestra habitación, habíamos pasado la mayor parte de la noche bailando y a veces jugando en el casino, era nuestra última noche en el hotel ya que mañana nos iríamos al anochecer.
-mmm… Sev… aquí... No – murmure contra sus labios
- pues abre la maldita puerta o te tomare aquí mismo - me voltee y busque en mi bolso la tarjeta para acceder a la habitación, Snape atacaba su cuello y la tenía agarrada de la cintura – apresúrate –
-no me apures – la chica abrió la puerta y su amante le cubrió los ojos – Severus ¿Qué haces? –
- esta es nuestra última noche, así que… te tengo una sorpresa – le susurró al oído, mientras que cerraba la puerta dándole una ligera patada – espero que te guste – me quito las manos de los ojos y vi nuestra habitación, en nuestra cama había un enorme corazón hecho de pétalos y por la habitación flotaban velas, la puerta que daba al balcón mostraba todas las estrellas que aparecieron esa noche – no quiero que jamás olvides esta noche… ¿de acuerdo? – solo pude asentir, las palabras se me había ido de la boca, pero no fue necesario que hablara ya que Severus no había tardado en tirarme con delicadeza en la cama y empezó a besarme. Comenzó a desnudarme lentamente, abriéndome la blusa que llevaba, besando mi vientre y subiendo…
No podía hacer otra cosa que suspirar su nombre y tirar despacio de su cabello, eso al parecer lo incitaba… ¿esto era el cielo? Debía serlo… le quite la camisa con rapidez, él se ríe de que yo quisiera ir rápido – despacio gatita, quiero que esta noche dure todo lo posible - dijo besándome y sonriéndome, paso sus manos por mis cabellos.
Esa noche no iba dormir, pero no me importaba.
Cada beso, cada caricia… entre susurros y gemidos, nos hicimos uno. Y cuando todo acabo. No paro de decirme que me amaba, y que eso nada ni nadie lo iba a cambiar, sentí un dolor en el corazón al escucharlo decir eso, ya que sabía que eso no iba a ser posible, nuestros destinos estaban escritos, y creo que no se podrían cambiar.
….
La noche siguiente salimos del hotel, el botones traía nuestras maletas, mientras Severus pagaba algunas cosas extras que usamos durante la estancia, yo tachaba algunas cosas de mi lista mientras estaba sentada en una butaca, ya todo estaba listo y salimos del hotel, la movilidad nos dejó en el mismo aeropuerto después de una hora de viaje, pero no habíamos reservado nuestros boletos de regreso, así que entramos en el aeropuerto y desaparecimos las maletas hacia mi casa, desde un lugar desolado.
-vamos a aparecernos ¿ya? – Le dije tomándolo del brazo, pero el parecía que quería decirme algo antes.
- si pero… primero quisiera llevarte a un lugar… solo serán unos minutos… es importante –
- Ay Sev… estoy cansada, porque no vamos a casa, descansamos un rato y luego vamos – trate de convencerlo
- por favor – sus ojos, esos hermosos ojos me convencieron… y acepte, nos desaparecimos, no sabía a donde iría, pero confiaba en él.
